Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Cantares, traiciones y otras políticas

España es la patria del romancero y de los cantares. Si el romancero estereotipa hazañas heroicas, los cantares son un catálogo de la intimidad del alma y los sentimientos.

A falta de otros logros en el desgraciado Reino de España bajo el tambaleante cetro del último Borbón, tenemos como ejemplar hazaña heroica la de robar el dinero de los parados aunque el heroísmo está aquí en la impunidad con el que escribanos y corchetes han celebrado la más alta estafa mohatrera que vieron los siglos. O con la que el falsario y sus compinches negocian cabritera en la mano en timba de trileros con presidiarios, ventajistas, abusones y filoetarras. La lugartenienta para la cosa del zoco de compraventa de cargos y cargas ha dejado con un palmo en las narices al pardillo logrero de Teruel también existe pero que ni pincha ni corta. El ministro Abalos ha sido llamado al orden por bocazas al vulnerar la regla de oro de toda celestina que debe llevar a cabo sus granjerías y desfalcos con nocturnidad, con alevosía, pero con gran discreción.

El falsario, con permiso de Begoño, sus lugartenientes y lugartenientas manda recado al orondo presidiario Polifemo, recién enmucetado por los chicos de la leyenda negra sobre la naturaleza de sus amores y canta en la ventana de la mancebía de madame iZ:  “Corazón de filigrana embutido en fino acero ¿cómo quieres que te olvide si has sido mi amor primero”.

Y en el umbral ruega le acoja el Polifemo de pura raza catalana en su nutricio seno maternal del opusino tanto por ciento: “nunca me digas adiós, que es una palabra triste: corazones que se quieren nunca deben despedirse”. Aunque el requebrado se confunde o se hace el digno al contestar: “no vengas en busca mía que va mucha diferencia de tu persona a la mía”.

Mientras, otra parte de la banda falsaria, olvidando que otrora algunos de los asesinados eran supuestos correligionarios, tiene la vileza de insultar a las Víctimas del terrorismo al ofender su memoria conchabándose para el botín con los del grupo representante de los terroristas. Aunque tan turbios personajes no se lo crean, aún hay muchas personas que guardan la memoria de los sacrificados por sus protegidos: “Las flores que en tu sepulcro derramo yo a manos llenas van regadas con mi llanto y por eso no se secan”.

La PSOE se quita definitivamente la careta y aparece en su genuina naturaleza de palanganeros y manijeros de la oligarquía compinchada con cualquier mafia que le sirva. Y aunque el PSOE ya desde la era ZP y ahora con el falsario haya traicionado sus orígenes de decidida oposición al bizcairratismo sabiniano: “del clavel que me distes anacarado, toma tú las cenizas que lo he quemado”, renunciando así a la solidaridad y la dignidad democrática y política, más vale que no olvide tampoco que para muchos españoles de todas clases, incluidos algunos socialistas: “Cuando se arranca una rama / el tronco siente dolor / las raíces lloran sangre / de luto viste la flor”.

El rey Felipe ya bien entrenado como inerme y resignado payaso de las bofetadas recibe otra más, ahora de la mafia sionista socialista del prostíbulo de Bruselas. “Pasaban los hombres y yo sonreía….”.

 

La Ciudad alegre y confiada

Lo de las Autonomías NO es lo mejor que nos ha pasado como afirma, jaque, solemne y muy puesta en razón miss Alvia o doña Urraca, celestina del marianismo inconfeso e insepulto, sino la causa inmediata de nuestra ruina y destrucción como nación. Y ahora cierto burgués catalán, gloria, que no prohombre, del socialismo se ha dignado contar naciones en España como otros sexan pollos o cuentan maricones en un burdel begoniano.

La ciudad alegre y confiada es el desarrollo o consecuencia de los intereses creados.

Conviene recordar ciertas declaraciones del que fuera lúcido consejero real, el general D. Sabino Fernández Campo, ex secretario de la Casa real, y conciencia moral durante tanto tiempo del penúltimo representante de una dinastía que históricamente ha venido demostrando que más bien suele carecer de ella. Debieran haberse tenido en cuenta para intentar rectificar cuando aún se podía o se estaba a tiempo. Nos habríamos ahorrado el presente escandaloso bochorno del gobierno en funciones de Su Majestad negociando con presidiarios y golpistas o sus representantes, de igual a igual.

Unas declaraciones que ahora no se harían o ya ni se entenderían, tanto por lo que sugiere su lenguaje sutil y diplomático de aquellos que como decían los clásicos “sabían manera”, una forma de decir y sugerir ya casi anacrónica en estos tiempos de zafiedad y lenguajes toscos, vulgares y directos para consumo del populacho soberano. Cuanto por la propia importancia, especialmente viniendo de quien venían, de frases tan contundentes como:

El Estado de las autonomías no ha mejorado a la nación de España. Las cosas no van mejor así  y da muchos problemas. Con todo el respeto a la Constitución y al presidente Adolfo Suárez, tengo que decir que las autonomías son el error de la Carta Magna”.

Me preocupa mucho la deriva nacionalista…el nacionalismo bien entendido, como amor a la tierra natal, no es criticable. Ahora bien, si supone la oposición al resto de España o la búsqueda de la independencia, no es bueno”.

O tan diplomáticas, por lo que sugieren, pero de tan de absoluta importancia y actualidad como estas otras: “arbitrar es delicado: el Rey debería estar muy preparado y asesorado. …para ejercer el papel moderador, pues igual: estar muy enterado de los temas, muy preocupado, recibir el asesoramiento necesario y percatarse de la realidad”.

Es decir, sugiere que por incompetencia, desconocimiento o desidia, el anterior Jefe del Estado ni moderaba, ni arbitraba, ni se preocupaba de lo que pasaba. ¿Solo el anterior? ¿Y ahora qué?

Pero para bien o para mal, la Constitución del 78 no es una criatura solo del finado Duque de Suárez, quien nunca habría hecho nada sin la iniciativa o al menos el beneplácito real.

La Corona usa, gasta y olvida a sus más leales y eficaces colaboradores: Fernández Miranda, Suárez, el propio D. Sabino…

Y que el otro gran error según se a demostrado de la Constitución, que se retroalimenta lamentablemente con el citado de las autonomías, es el de la Corona. Cosa que no es fácil que fuese reconocida por el ilustre militar monárquico, quizás porque intentaba disimular no ya sólo las carencias de la persona sino también proteger la institución.

Las federaciones históricas realizadas en otros lugares se han hecho para unir lo diferente, para crear un universo, es decir, unidad en lo vario. La perpetrada en España se ha hecho para desunir lo que estaba unido, en un proceso estulto y corrupto de descomposición financiado, además por sus víctimas. Y es que el caso español demuestra que no puede mantenerse la unidad de la Nación, y menos con gentes tan canallas, corruptas y miserables como las golpistas separatistas que padecemos y que ahora junto a sus cómplices se disponen a descabellar a la nación, sin una jefatura del Estado con poder centrípeto que equilibre de hecho y derecho las fuerzas centrífugas. Cosa muy difícil ¿sino imposible? con una Monarquía constitucional en la que el Rey es por definición irresponsable y no tiene legitimidad electiva directa como, por ejemplo, un presidente de EEUU.

No es de extrañar, pues, que salvando la autocensura española sobre este tema hasta ahora tabú, en algunos medios internacionales solventes se hagan eco del creciente desprestigio de la Monarquía y que muchos españoles vean ya a la Corona más como parte del problema político actual que de su solución. Y no solo por el desempeño sino por razones técnicas.

Don Sabino nos advertía de la precariedad de las bases de la ciudad alegre y confiada. Los intereses creados pueden variar y varían. Y hay que contar que el nuevo NOM actúa en manada como los lobos, oliendo la debilidad y la sangre.

Puede que ya esté todo decidido. Pero puede que no. Estamos en vísperas de alguna decisión real de carácter fundamental para la suerte de la Nación. El artículo 99 de la Constitución posibilita algún margen para la acción real si desease o se atreviese a reconducir la situación. ¿Se repetirá con el actual Rey en estos tiempos de grave zozobra lo del anterior golpe de Estado con Armada, presidente in pectore: “Ni está, ni se le espera”?

Si el conocimiento de la Historia nos enseña algo, es que las dos experiencias históricas republicanas españolas, llegadas cuando la Monarquía había dejado a España en condiciones lamentables, aún han resultado peores que algunos de los reinados de los Borbones. Pero ¿puede durar indefinidamente apelar a argumentos propios del chiste del paralítico de Lourdes: “Virgencita, Virgencita… que me quede como estoy”?

 

 

 

 

Las bondades de Viridiana

Si en nuestra anterior texto sobre este tremendo tema del demagógico populismo del Partido de los EREs roba parados y las ONGs sorosioanas recordábamos Plácido, una de las grandes películas españolas, ahora no nos vamos a ocupar de Berlanga sino de Buñuel, y de una gran aunque más controvertida de sus películas: Viridiana.

Dentro del proceso de memoria histórica sesgada en la que la primera víctima es la Verdad cabe reconocer que la vieja política clerical de la sopa boba, ha sido recuperada con éxito de público y presupuesto por las modernas ONGs, (sorosianas o no), como el remedo de paradójica ONG que forma el flamante Gobierno sanchopedresco. Una política propia de los conventos del Antiguo Régimen, la del ¡vivan nuestros pobres! Tan necesarios para justificar nuestro buen corazón con el que tanto nos conmovemos y nos conmovemos por conmovernos por lo buenos que somos con tanto conmovernos por habernos conmovido…, así como coartada, a falta de intentar un poco de Justicia social o de acotar los abusos de los monopolios y oligarcas, de nuestra propia razón para asaltar y mantener el poder. Necesitamos más pobres, y si no hay bastantes para controlar la cosa, los fabricamos o los importamos en barra libre, y todo sea para el logro de esta nuevo tinglado paraclerical en que ha derivado la PSOE, organización mohatrera creada durante el franquismo postrero por los servicios secretos americanos y financiada por el gran capital alemán.

Pero esa conmoción del corazón conmovido por nuestra conmovida conmoción de conmonvernos debe orquestarse adecuadamente mediante la propaganda. A falta de catecismos creíbles el Poder se mantiene mediante el disimulo.  Montemos un ágape de pobres como la monja una especie de sagrada cena aunque con resultado al final opuesto a lo pretendido.  Los mendigos, marginales y lumpen, borrachos y envalentonados por la falta de autoridad y la incompetente blandura de los biempensantes se rebelan, destruyen lo que pueden e intentar violar a la caritativa monja que los acoge. Tampoco el resultado fue el esperado por sus más ingenuos promotores. Viridiana ganó la Palma de oro del Festival de Cannes de 1961. El galardón no lo recogió Buñuel sino el director general de Cinematografía, José Manuel Muñoz Fontán. Pero de regreso a Madrid fue citado por el ministro de Información y Turismo, a la sazón el pío Arias Salgado. En vez de las esperadas enhorabuenas se encontró con un cese fulminante:  El Vaticano había calificado la película de blasfema.  Hoy, con un Papa ¡Vergogna! que cojea y bizquea a favor del contubernio no hubiera habido tal caso.

¿Pero cuántos pobres, terroristas o fanáticos incluidos, podemos meter en España? Al parecer, la idea del filantropófago Soros, inspirada en el Plan Kalergi de inmigración incontrolada, sustitución de las sociedades europeas mediante mestizaje y degradación programada de la raza blanca sería de unos seis millones. A su consecución se dedican múltiples de sus organizaciones supuestamente filantrópicas que, en la práctica, consciente o inconscientemente, colaboran con este plan así como con las criminales mafias de trata de personas. Desde luego varios millones de invasores esperan en la ribera africana la gran oportunidad de una nueva Marcha Verde promovida por EEUU e instrumentada y jaleada por demagogos populistas ignorantes y o sin escrúpulos.

En la España presente parece ser que ya no nos quedan genios como Berlanga o Buñuel. Caro si que nos sale, y los actores son pésimos, el guión es tenebroso y siniestro aunque su final quizás no esté aún escrito, pero el caso es que el asombrado espectador no se atreve a protestar por no ser calificado de facha racista asqueroso machista español, ni desde luego menos a patear la función por falta de espectáculo.

 

 

Purita Batet y los bandoleros catalanes

La criminal evolución del golpismo catalán progresa adecuadamente, jaleada y acelerada ahora por la flamante Gobierna de la PSOE y la humillante embajada de doña Purita Batet.

En los últimos días hemos asistido al violento sabotaje de una conferencia homenaje a nuestro gran Cervantes en la Universidad de Barcelona ¡Y luego algunos aún se extrañan de la imparable decadencia, con másteres o sin másteres mohatreros, de nuestra Universidad en el régimen liquidador de la Monarquía!

También en la muy clerical Vich, centro emblemático histórico de la carcundia antiliberal y del bandolerismo catalán, al no menos violento acoso por el populacho golpista a Inés Arrimadas, representante del partido más votado en Cataluña, quien aguantó, valiente y decidida, el linchamiento civil de las berrendas camisas pardas nazis gritando el himno corta cuellos catalán.

Cataluña ha sido y aún es, lo que contribuye a explicar su pertinaz querencia nacionalista y antiliberal, territorio de caza clerical que también solía educar a su clase dirigente, de ahí también quizás lo extendido de su fanatismo, doble moral, intolerancia y amor por la rapiña, sobre todo impune. Y donde se han distinguido una gran panoplia de curas trabucaires miembros de partidas de bandoleros o individualistas de explotar el negocí por libre, especialmente durante su brillante periodo barroco. Sin olvidar a fieros y sanguinarios carlistas, no hay más que recordar el emblemático caso del conde de España tan bien narrado por Baroja, que provocaban el terror sobre todo en las zonas rurales durante el agitado XIX. Pero si curas bandoleros o trabucaires hay tantos que sería imposible siquiera citarlos, vamos a recordar aquí ya que hablamos de Vich a todo un obispo. Su Ilustrísima don Francesc de Robuster i Sala, obispo de Vich. Este pío pastor de la Iglesia catalana había nacido en la vecina población de Igualada y desde su incorporación a la cátedra de Vich se había enfrentado a sus propios canónigos, quienes temiendo por su vida puesta en riesgo por los mercenarios de Su Ilustrísima catalanidad incluso retrasaban la hora de los maitines para evitar las peligrosas salidas nocturnas.

El obispo Robuster capitaneaba una bizarra tropa de doscientos bandoleros divididos en sendas escuadras mandadas por los hermanos Coxart, dos señeros artistas del bandolerismo barroco catalán. Para reforzar su influencia el pío obispo de Vich se afilió a la banda de Cadell enfrentada a muerte a la rival conocida como la de los nyerros, a la que pertenecían la mayoría de sus canónigos e incluso el mismo Rocaguinarda del que luego hablaremos. Los grandes méritos episcopales provocaron que sus secuaces fueran conocidos como los “robusters” en reconocimiento de su alto mérito y jerarquía en el escalafón. La piadosa vida del santo obispo bandolero se veía sin embargo oscurecida por sus desatadas aficiones eróticas de modo que incluso llamaban la atención entre sus colegas y subordinados de no menos inapropiadas costumbres y ante la magnitud de sus escándalos eróticos tuvo que intervenir Roma, ciega para la moral natural pero siempre tan preocupada por las buenas costumbres sexuales de los pastores y ovejas de su rebaño.

Pero volviendo al gran maestro vetado por los fanáticos golpistas catalanes, hay que recordar que Cervantes tuvo una relación ambivalente con Barcelona. La cita en El Viaje al Parnaso, El Trato de Argel, La Galatea, La Fuerza de la sangre, Las Dos doncellas, el Persiles y en El Quijote.

En la novela ejemplar Las Dos doncellas (1613), aunque ya habla de los muchos bandoleros que la rodean dedicados a asaltar españoles, glosa la ciudad: “Admiróles el hermoso sitio de la ciudad, y la estimaron por flor de las bellas ciudades del mundo, honra de España, temor y espanto de los circunvecinos y apartados enemigos, regalo y delicia de sus moradores, amparo de los extranjeros, escuela de caballería, ejemplo de lealtad y satisfacción de todo aquello que de una grande, famosa, rica y bien fundada ciudad, puede pedir un discreto y curioso deseo”. 

Pero en 1615 la opinión expresada ya no parece tan elogiosa. Su playa es el escenario de una aventura clave en el simbolismo esotérico de El Quijote. En efecto es allí, en el Oriente geográfico y simbólico de su viaje, donde se produce la derrota del caballero que sin embargo, de modo heroico, no renuncia a su ideal. También el morisco Ricote, tras haber confesado su amor a España mientras siente nostalgia de la libertad de conciencia en Alemania, muestra aquí su generosidad. Otra importante cuestión: la cabeza parlante encantada en casa de Moreno es un fraude como lo son los diferentes medios de manipulación de masas, TV3, La Vanguardia, etc. mantenidos por el corrupto régimen catalán. Voces hueras de su oculto siniestro oligárquico y liberticida amo. Cada vez están más acosados los que, como Inés Arrimadas o el menospreciado Ricote, no renuncian a su ideal, ni a su pertenencia a España.

Cervantes demuestra otra vez su gran ironía en el capítulo LX de la segunda parte de El Quijote durante su aventura con el noble bandido Roque Guinart, que no es sólo un personaje nacido de la minerva cervantina sino también trasunto de un bandolero célebre don Perot Rocaguinarda, que veló sus primeras armas entre la cuadrilla de los canónigos de la catedral de Vich, enemiga de la del muy piadoso obispo Robuster, de los que ya hemos hablado. Dice Don Quijote a un asustado Sancho: «no tienes de qué tener miedo, porque estos píes y piernas que tientas y no ves, sin duda son de algunos forajidos y bandoleros que en estos árboles están ahorcados, que por aquí los suele ahorcar la justicia cuando los coge, de veinte en veinte y de treinta en treinta, por donde me doy a entender que debo estar cerca de Barcelona».

En la época de Cervantes la abundancia de bandoleros era señal cierta de la cercanía a la ciudad de Barcelona. Ahora, la mayor diferencia con la época cervantina es que los bandoleros y forajidos no están en las afueras para perpetrar sus crímenes o fechorías escondidos de la justicia sino que, por el contrario, están dentro y disfrutando de sus privilegios en palacio, protegidos de facto o incluso de iure por el Poder y las instituciones borbónicas.

Pero la Política española se repite como fandango de Boccherini o bolero de Ravel. A principios de siglo XVII la situación de complicidad de la sociedad catalana con el bandolerismo era tal que el propio virrey, don Francisco Hurtado de Mendoza, marqués de Almazán, se vería obligado a confesar al Rey nuestro señor, Su Católica Majestad don Felipe III, que “en Cataluña la tierra producía bandoleros como hongos” y “Que gozaban de la protección de los naturales del país y de las autoridades francesas cuando se refugiaban al otro lado de la frontera”.

Así, los próceres regionales catalanes pidieron al Rey más autonomía como remedio para combatir el bandolerismo que ellos mismos promovían o amparaban, pero a cambio don Felipe III les mandó a un nuevo virrey, el bizarro duque de Alburquerque, quien tuvo que recurrir a tropas leales no catalanas para poner un poco de orden. Sin embargo, su mayor éxito estratégico fue ganarse a la nobleza catalana ofreciéndoles botín y ganancias sin tantos peligros y zozobras como los obtenidos del bandolerismo. Alburquerque provocó así una escisión entre el bandolerismo popular y el aristocrático u oligárquico caciquil, persiguiendo al primero y haciendo la vista gorda con el segundo.

Por cierto que en esto seguimos cuatro siglos después. Más o menos la idea mohatrera sigue siendo mantener impune el acrisolado bandolerismo de la plutocracia catalana siempre que se guarde un cierto paripé de reconocimiento formal de la legalidad del Reino y mientras tanto jalear a covachuelistas, corchetes o escribanos contra el súbdito común: el honrado industrial, modesto artesano, voluntarioso comerciante o pacífico menestral.  Status quo secular que se ha puesto en peligro cuando Cara Pocha y demás supremacistas racistas narcisistas y desmelenados desafían la autoridad formal de Su Majestad, ¡qué tiempos los de la lucrativa collera Pujol Emérito! con resultado incierto para el futuro botín común.

Y he aquí que Purita, la sin par ministra de otro rey Felipe, pierde el culo para recuperar y pregonar urbi et orbi la vieja política del virrey de Felipe III. No para solidarizarse con los compatriotas perseguidos, insultados y humillados por sus correligionarios, ni menos disolver a los sediciosos mozos ni reponer el orden constitucional con tropas leales, sino ¡para ofrecer más comprensión, botín e impunidad a los bandoleros del lacito con los colores vaticanistas!

 

 

 

 

Breve antología catalana

Visto lo que pasa, y por que siguen siendo de renovada actualidad, he creído oportuno recuperar algunos textos ya publicados en los que ya se hablaba lo que se veía venir.  Más que «memoria» histórica es búsqueda de la verdad histórica. Escritos hace algunos años ofrecen una panorámica del desastre actual. Algo que se veía venir por cualquier persona lúcida, excepto para los ocupas de las lamentables instituciones borbónicas que nos han llevado a donde ahora estamos.

Se puede acceder a los textos pinchando en cada título.

 

Cataluña a la conquista del Estado

Florilegio de bandoleros: el caso del obispo Robuster

Florilegio de bibliografía en catalán durante la Ilustración 

La lliura pujolina, nueva moneda catalana

Memoria histórica de Camba sobre el Estatuto catalán republicano

La resaca de la Diada, un caso más de impostura histórica

De Cervantes, bandoleros y Cataluña

Bandolerismo catalán: Los mossos d`escuadra

Aventuras del Reich catalán

 

 

 

Reseña de la biografía de Cervantes

Este es el texto de la reseña publicada en Periodista Digital sobre la biografía de Cervantes escrita por el Profesor  Lucía.

 

Biografía de un enigma

p1170944-bisHe de confesar que la vida de Cervantes siempre me ha parecido un enigma casi indescifrable. Desde la primera biografía del genio encargada por un lord inglés, ¡Inglés! ¿Por qué inglés? a Gregorio Mayans, quien alabara su estilo pero censurase las inverosimilitudes de la fábula, hasta esta última, la enciclopédica del Profesor José Manuel Lucía que hoy tenemos el honor de comentar, intuimos que, pese a los datos e informaciones concretas que se van descubriendo, el fondo del asunto se nos escapa. Algo no nos termina de encajar entre la genial sublimidad de la obra cervantina, sobre todo en El Quijote o algunas de las Novelas Ejemplares y lo conocido, más o menos aceptado de su formación, cultura, hábitos y peripecias vitales, no muy diferentes de las de otras criaturas más o menos náufragas en un escenario histórico hostil que combinaba grandes penurias y miserias con las mayores grandezas durante un siglo prodigioso pero que para muchos españoles fue también terrible.

No es el único caso. Ahí está el famosísimo de Shakespeare cuya obra en absoluto resulta coherente, ni acaso siquiera posible, con su biografía conocida. Sin embargo, en España, a diferencia de Inglaterra, a nadie se le ha ocurrido achacar la obra cervantina a otros autores o incluso instituciones metafísicas, dotados de buenas bibliotecas o con conocimientos derivados de algunas tradiciones secretas, pero ocultos por diversas razones o conveniencias sociales.

la-juventud-de-cervantes¿Cuándo, cómo, dónde, conoció las antiguas tradiciones y obtuvo Cervantes las ideas neoplatónicas, alquímicas, del ciclo artúrico o del grial, cabalistas, rosacrucianas, que informan y constituyen la arquitectura de El Quijote, sobre todo en la segunda parte?

Sin olvidar la agudeza y actualidad de su pensamiento político. Todo un enigma.

Sí. Sí que lo es, pese a la desacertada opinión de Menéndez y Pelayo en su Historia de las Ideas estéticas en España cuando critica el “fetiquismo cervantista” y considera risible atribuir a Cervantes profundas ideas científicas y estéticas.

Esperamos que el ingente trabajo del Profesor Lucía nos aclare en sucesivas entregas, y en la medida de lo posible,  quizás buscando fuera de la ortodoxia cervantista oficial, algunas de estas cuestiones tan importantes para conocer el origen y significado de la obra cervantina, que suelen ser relegadas por otros cervantistas que vienen a considerar a Cervantes como un ingenio lego. Un personaje que escribió El Quijote por casualidad o casi. Porque para muchos lectores, entre los que me incluyo, el mayor interés de la biografía de Cervantes es permitirnos comprender mejor el origen y alcance de su, nuestro, libro sagrado.

la-madurez-de-cervantes-212x300Son muchas las incógnitas. Por ejemplo, explorar nuevas líneas de investigación acerca de las posibles relaciones de Cervantes con personajes heterodoxos, de doble vida, como El Greco e indirectamente con el gran sabio Arias Montano y la Familia Charitatis del impresor Plantino, que tan grande influencia tendrían en los movimientos subterráneos más sugestivos y fructíferos de nuestro Siglo de Oro. Con figuras de enlace como el párroco de Santo Tomé, que encarga la pintura conmemorativa y figura en El entierro del señor de Orgaz, quien por la misma época en que fue pintado casó a su sobrina Elvira con Gonzalo, sobrino de la mujer de Cervantes. Averiguar las auténticas relaciones entre El Greco, Cervantes y el simbólico “Cid Hamete Benengeli” no parece que fuese erudición inútil, como la que nuestro genio criticaba en el primo de Basilio, en la medida que pudiera aportar claves para mejor comprender las partes más oscuras de la vida de Cervantes y sobre todo de su obra. Probablemente sus estancias en Toledo puedan resultar especialmente interesantes en este aspecto.

Tampoco lo sea indagar en las relaciones familiares de la abuela paterna, Leonor, con  otro Torreblanca cordobés, el jesuita Francisco Torreblanca Villalpando autor de uno de los más importantes tratados de magia, los famosos Epitomes, libro que tantos problemas tuviera con la Inquisición durante la escritura y publicación de las Novelas ejemplares o la segunda parte de El Quijote. Francisco era sobrino de Juan Bautista Villalpando, también jesuita y célebre por sus estudios sobre el simbolismo de El Escorial como nuevo Templo de Salomón. Una cuestión de singular importancia para intentar comprender mejor las bases intelectuales o metafísicas del reinado de Felipe II.

Los dos tomos a los que ahora he tenido acceso para su lectura se refieren a la juventud de Cervantes y a su etapa de madurez hasta 1604, es decir, en vísperas de la publicación de la primera parte de El Quijote. Pese a su modesta auto calificación como “retazos de una biografía” se trata de una amena visión enciclopédica, monumental, enriquecida con numerosas reproducciones de documentos originales e incluso desplegables con ilustraciones a color. Un mosaico complejo que nos muestra no solo lo que conocemos de la vida del autor sino también del marco político, social y cultural por el que discurre, lo que añade especial interés a la obra, que desde luego habrá de incluirse entre las clásicas de referencia. Una panorámica de costumbres más allá de lo meramente institucional, que nos confirma una vez más que muchos de nuestros males, tales como la corrupción de las instituciones monárquicas o la dificultad para que prospere el mérito frente al favor o la arbitrariedad de los poderosos, poseen carácter endémico entre nosotros no obstante la época histórica de la que hagamos mérito.

Para complementar la información que nos ofrece el Profesor Lucía acerca de la cuna de Cervantes y sus actas bautismales verdaderas o apócrifas, cabría indicar que tales polémicas no sólo fueron comunes durante el siglo XVIII. Aunque ya sea pleito fallado, y en el fondo no importe demasiado salvo para honrillas locales y reclamo turístico, cuál fuese en verdad la cuna del genio, no dejan de ser una curiosidad interesante las razones del catedrático Dr. Riguera basándose en el análisis de las actas bautismales de Alcalá y Alcázar de San Juan efectuadas por el notario y paleógrafo Góas Pardo con motivo del tercer centenario. En efecto, según explican, el acta alcalaína de 1547 habla de un “Miguel Carvantes Rodríguez, hijo de Rodrigo de Carvantes y de su muger Doña Leonor Frez Robres, su padre Juan Pardo…

En cambio, el acta de Alcázar de San Juan dice “en nueve días del mes de Noviembre de mil quinientos y cincuenta y ocho baptizó el Reverendo Señor Alonso Diaz Pajares un hijo de Blas de Cervantes Saavedra y de Catalina Lopez, que le puse nombre Miguel…”   

En este acta figura una nota al margen que expresa “este fue el autor de la historia de D. Quixote”. Acaso escrita por Nasarre, si el profesor Lucía está en lo cierto.

Esperamos con gran interés la siguiente entrega, la que se refiere a la etapa creadora más decisiva de Cervantes, sin que ojalá ningún inoportuno “Avellaneda” se meta por medio.

La edición de EDAF es más que esmerada, pulquérrima. Un extraordinario y meritorio esfuerzo editorial acorde con la importancia del estudio del Profesor Lucía y del propio biografiado.

 

 

 

Juan Mariñas estrena en Madrid

El esperpéntico caso del obrero del  futuro

Juan Mariñas, dirección de Luis Vivanco

Jueves 24  de noviembre a las 20 horas

Teatro Galileo, Madrid 

Tuve la suerte de asistir al estreno en La Coruña de la primera obra teatral del conocido novelista Juan Mariñas, en la que también interviene como actor de singular vis cómica, con dirección de Luis Vivanco, coautor de la obra. Completaban el elenco representando con gran profesionalidad y brillantez sus papeles, Isabel de Toro y Paco Alvarellos.

cartel-teatro-j-marinas-obrero-futuroEn la misma línea de las tan famosas de Orwell o Huxley, la de Mariñas es una obra muy crítica con el tenebroso panorama totalitario que parece que nos espera a la Humanidad de continuar el presente devenir.  El asunto es verdaderamente dramático pero Mariñas tiene el acierto de darle un continuo toque de humor que hace agradable y amena la trama, pese a lo sombrío de lo que cuenta. A mi me recuerda un poco el clásico eslogan de La Codorniz de “Tiemble después de haber reído”.

Mariñas nos presenta con precisión y buen criterio muchos de los instrumentos de todo tipo que hacen posible el despotismo incluidos la manipulación mental, el sometimiento a un trabajo agotador además de embrutecedor, la represión sexual o la falta de autonomía personal, incluso en el mundo de la alimentación. Así, los defensores del cultivo de huertos ecológicos son perseguidos por el Poder en calidad de terroristas. ¿Exageración? No tanta si, por ejemplo, recordamos las represalias de los grandes monopolios y de sus gobiernos afines contra los que intentan promover mayores cotas de independencia energética, una dieta más sana o un cierto control de los abusos farmacéuticos que condicionan y de algún modo incluso corrompen el ejercicio profesional en tales ámbitos.

La obra defiende una cierta idea libertaria en el sentido de intentar preservar el sentido común y la dignidad humana de los abusos de un Estado megalomaníaco, controlador hasta la náusea, totalitario, despótico y enemigo radical de la libertad. Al cabo, se explican en tono de humor un conjunto de armas poderosas dirigidas al sometimiento de las personas en las líneas ya explicadas por Le Bon o por Goebbels.

Si el tema es actual y constituye una preocupación para la gente lúcida que trata de comprender lo que está pasando y lo que nos puede pasar, las propias peripecias anteriores a su estreno en Galicia son la mejor prueba de que no deberíamos tomarnos la cosa muy a broma.  La obra, escrita por Mariñas en español como el resto de su obra literaria, hubo de ser traducida al gallego para poder estrenada y no sufrir las muchas dificultades que el establishment galleguista actual opone a  los autores que se atreven a publicar en la lengua común.

Y es en español, la lengua en la que originariamente fue escrita, como podemos admirar en Madrid la lúcida y valiente obra del joven autor coruñés. Hasta ahora todas las funciones han llenado las salas y han alcanzado un gran éxito de público. No me extraña, es muy recomendable.

 

Publicada en Periodista Digital

Davos 2016, ¿Oportunidades o Amenazas?

En Davos 2016 se han dicho muchas cosas y algunas nos deberían preocupar porque son cuestiones de fondo, mucho más importantes que la rebatiña del qué poltrona pillo o del cómo puedo conseguir impunidad para no terminar en la trena, tragicomedia de enredo con la que nos tienen entretenidos la casta política dinástica y los pintorescos media españoles.

charlot tiempos modernosEl tema Davos de este año era el dominio de la cuarta revolución industrial. Y se han dicho cosas cuando menos llamativas. Según Bass, alto ejecutivo de Autodesk, la fábrica del futuro tendrá dos seres vivos que la atiendan. Dos empleados: un hombre y un perro. El hombre para darle de comer al perro y el perro para evitar que el hombre pueda manipular los robots. Exageración o no, la cosa parece que pinta fea para el trabajador común y la sociedad conocida.

No es la primera voz que alerta de importantísimos cambios, muchos de ellos ajenos a la conveniencia o la dignidad de la gente. Chaplin fue el autor de una genial obra maestra allá por el lejano 1936. Me refiero, claro es, a Tiempos modernos. Una diatriba humanista y sumamente divertida contra los abusos del Capital y  cierta organización del trabajo.

Pero ahora ya no es que el hombre se convierta en un apéndice subordinado a la máquina como magistralmente ilustraba Chaplin, sino que la máquina le habría eliminado definitivamente.

Sobre la problemática de la era de la información y la sociedad red tenemos también un gran clásico español. Me refiero a la conocida triología de Manuel Castells, considerado el gran filósofo del ciberespacio, publicado en Alianza y cuya primera edición es de hace ya casi veinte años.

Estos planteamientos resultarían coherentes con los negros augurios sobre lo que se ha venido en llamar Nuevo Orden Mundial y sus consecuencias para el futuro de la Humanidad. Siempre se dirá que lo que mueve la rueda de la producción es el consumo, de modo que si no existe demanda efectiva, el carrusel de producción y consumo se terminaría parando. Pero si en el estadio actual de la civilización sabemos que un centenar de familias dispone de igual riqueza que resto del mundo, no parece que el argumento del consumo valga demasiado si se pretende eliminar a gran parte de la población.

De modo que este año en la Montaña mágica de Davos se han aparecido otros fantasmas distintos de los de Joachim Ziemssen, el primo fallecido de Hans Castorp. Y su mensaje parece resultar más agorero que esperanzador.

No hay que tener miedo al cambio, quizás lo único verdaderamente permanente a lo largo de la historia. Pero si es prudente desconfiar de un cambio cuando la mayor parte de los afectados se encuentran indefensos en la práctica con unas instituciones mundiales puestas al servicio de los intereses de la plutocracia dominante, en condiciones de creciente pérdida de soberanía por parte de los Estados, incapaces de, aunque quisieran que esa es otra, defender los legítimos intereses de sus respectivas naciones.

Pero una cuestión tan importante merece un estudio más detallado.

 

 

16 de junio, Bloomsday

La publicación en 1922 del Ulises joyceano supuso toda una ruptura del escritor irlandés, tanto con su propio mundo de origen cuanto con el uso tradicional del lenguaje.

marilyn leyendo ulysses ovUn lenguaje que participa a la vez del simbolismo tomado de la epopeya de Homero y del naturalismo de un Dublín pequeño burgués, vulgar, cotidiano. Un lenguaje singular y variado que iniciado ya en el capítulo tercero con el título de Proteo adquiere en el final, llamado irónicamente Penélope, como una especie de vida propia desordenada en el famoso monólogo interior de Molly, la esposa infiel del protagonista principal de la novela, Leopold Bloom.

El Ulises es la obra de Dublín por antonomasia, escrita por un descreído ex alumno de los jesuitas, irlandés errante en busca de un mundo algo menos inhóspito que acaso sólo se hallaba en su pensamiento. Constituyó un escándalo para su época y tuvo muchas dificultades para verse publicada. Pero más allá del tema y de su tratamiento escabroso, la genial novela de Joyce nos invita a tomar conciencia del alcance que tiene para nosotros el lenguaje.

La elaboración del texto coincide con la Gran Guerra, con todo lo que ella supuso de amenaza para la Humanidad y de amarga comprensión de hasta qué puntos puede llegar la estupidez y brutalidad humanas. Una época en la que también André Breton estudia los planteamientos de Freud en un intento de comprender mejor la naturaleza humana y el sentido último del arte.

En 1920, Riviere explicaba que al liberar a las palabras de las referencias colectivas, al restituirles su fuerza de invención, (Breton) las instauraba en dueñas del campo de la conciencia.

manifiesto-surrealistaDos años después de la azarosa publicación del Ulises, en 1924, Breton sacaba a la luz su Manifiesto surrealista. Definía el surrealismo como “un automatismo psíquico puro, por el que se intenta expresar el funcionamiento real del pensamiento. Un dictado de éste sin la intervención reguladora de la razón y ajeno a cualquier preocupación de carácter estético o moral”.

Es decir, una operación sobre el lenguaje. Y sobre lo que se encuentra al otro lado de él. Y aquí aparece nuevamente la mística, porque al cabo, el misticismo es un intento de solución poética de los problemas filosóficos fundamentales.

Una aventura, por cierto, a la que España no es ajena. Nuestros grandes místicos fueron también redescubridores a su manera de continentes desconocidos. Así, Juan de Yepes, Teresa Cepeda, Ibn Gabirol, Ibn Arabí, o Moisés de León, desde su experiencia traducida al lenguaje poético o a la Cábala, a las relaciones más profundas entre Lenguaje y Espíritu.

El intento de superar lo que proponía Wittgenstein para concluir su famoso Tractatus: “De lo que no se puede hablar, mejor es callarse”. La tensión entre lo que puede decirse y lo que puede mostrarse porque el límite del mundo fenomenal que no es accesible no puede traspasar el lenguaje, porque tampoco podemos pensar fuera del pensamiento.

Sin embargo, fuera del pensamiento, cuando la mente se para, nos queda la Voluntad. En El Mundo como Voluntad y representación Schopenhauer demuestra ser uno de los últimos grandes filósofos de la Voluntad, de la búsqueda de la Cosa en Sí, que se encuentra en la Tradición hermética, el neoplatonismo o la Cábala.

No es exageración tal referencia a la Tradición iniciática. Breton llegará a decir en su segundo Manifiesto que: “El verbo no es para los cabalistas nada menos que aquello a semejanza de lo cual ha sido creada el alma humana. Se sabe que se la hace remontar hasta ser el primer ejemplar de la causa de las causas”.

Al final, una forma de regresar del exilio. Así, también nos explica en ese mismo Segundo manifiesto surrealista: “Todo conduce a la creencia de que existe un cierto punto del espíritu, desde el que la vida y la muerte, lo real y lo imaginario, el pasado y el futuro, lo comunicable y lo incomunicable, lo alto y lo bajo, dejan de ser percibidos contradictoriamente. Ahora bien sería vano buscar en la actividad surrealista otro móvil que no fuera la esperanza de determinación de ese punto”. 

O bien, en otras palabras de uso más habitual en la Tradición, la búsqueda del Uno desde la Dualidad. Y, viceversa, la manifestación del Uno mediante símbolos poéticos para tratar de superar la contingencia de un lenguaje dual, codificado, torpe y balbuciente para expresar ciertas ideas y emociones. Una dualidad que a veces nos atrapa impidiendo el vuelo.

joyce estatua dublinPero, a diferencia del héroe homérico, ¿Por qué fracasa Leopold Bloom? El fracaso de él, ¿También es el nuestro de hoy?

Creo que es en esta cuestión, en el ejercicio de la Voluntad o mejor en su falta, donde podemos encontrar una explicación a las azarosas vicisitudes del errático Bloom por un Dublín mágico y real a la vez. Y también a nuestra presente crisis de civilización. La falta de reflexión, el atolondramiento, las nuevas tecnologías de la comunicación, nos confunden acerca de la alta peligrosidad que tienen para nosotros las palabras engañosas, orwellianas, que se emplean premeditadamente para encubrir su verdadero significado. Apenas es ya nada lo que parece en el mundo de la vacuidad dominante.

¿Qué es Itaca? ¿Dónde está Itaca? Acaso sea un producto de la mente, una mera construcción equívoca del lenguaje. Pero, al cabo, es en la falta de Voluntad para intentar realizar el mundo de los valores metafísicos que se supone debieran inspirar nuestra civilización donde fracasamos. Para algunos Itaca no existe, es una quimera. Pero otros más, quieren creer, confundiendo las palabras o para autoconsolarse, que Itaca es donde ya vivimos.  Presos de un mundo de representación ajeno a la Voluntad.

Texto publicado en Periodista Digital

 

 

Presentación en la Librería Arenas

PRESENTACIÓN DEL LIBRO MISTERIOS OCULTOS DE EL QUIJOTE en La Coruña.

dq arenas mesa presentacionEl pasado jueves 14 de mayo se celebró en la Sala Miguel de Cervantes de la Librería ARENAS, el acto de presentación del libro.

Intervinieron según lo programado:

Francisco J. Fernández Tarrío

Juan Mariñas

dq arenas aula cervantesy el autor, Alfonso De la Vega

 

Dulcinea se mostró algo esquiva y renunció a la mesa presidencial permaneciendo entre el público durante el acto.

El coloquio resultó muy animado con la participación, entre otros asistentes, del escritor Juan Granados, el Doctor Juaneda o el capitán de la Marina, Fernando Cerviño.

 

 

 

 

Otras referencias

DQ firmas en Toledo

En Toledo se celebró el martes 5 de mayo en la Librería TAIGA,

Trav. Gregorio Ramirez 2, TOLEDO

Realizó la presentación el estudioso y experto en Toledo Alejandro Vega

 

En la televisión de Castilla La Mancha (pinchad aquí)

En el programa Cowboy de medianoche  entrevistado por Gaspar Barrón

En los estudios de Periodista Digital entrevistado por su redactor jefe

En el periódico La Razón, sección de Cultura 

 

Datos del libro

DQ 3D perfil Misterios ocultos del Quijote_optMisterios ocultos de El Quijote

Alfonso María De la Vega

Editorial Ende

ISBN 978-84-943768-1-8

174 páginas

21 x 15 cm.

PVP: 10 euros

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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