Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Un Informe revelador sobre el virus y la histeria programada

 

“Hemos caído tan bajo que la reformulación de lo obvio es la primera obligación de los hombres inteligentes”  (George Orwell)

«Toda verdad atraviesa tres fases: primero es ridiculizada; segundo recibe violenta oposición; tercero, es aceptada como algo evidente» (Arturo Schopenhauer)

 

No suelo recomendar vídeos sobre los diferentes temas de actualidad, aunque en mi blog tengo una nutrida columna de enlaces con visiones y documentación de lo más diversa para que el amigo lector pueda formarse su propia opinión a través de muy diferentes fuentes.

Pero el que recomiendo y enlazo en esta garita (aquí) supone una excepción. Se trata de un excelente Informe estadístico sobre lo relativo al virus.

De extraordinario interés para cualquier persona que quiera enterarse de la realidad objetiva de la enfermedad así como de las consecuencias de las erróneas políticas arbitradas por gobiernos obedientes o cómplices de las organizaciones globalistas interesadas en generar el caos político social en el planeta. Y de especial actualidad ahora que nos venden una siniestra, ruinosa y liberticida anormal normalidad.

El vídeo recoge la opinión de auténticos expertos científicos, virólogos o epidemiólogos,  no de los mohatreros o mercenarios del falsario. Verdaderos expertos cuya opinión científica documentada, opuesta a la oficialmente enmucetada, está siendo silenciada y reprimida. Se está vulnerando el derecho a la libertad de expresión de los médicos. En especial, los que intentan investigar y comprender la naturaleza y comportamiento de la enfermedad sin limitarse a aplicar protocolos impuestos no comprobados.

Datos tras datos a lo largo de un poco más de una hora con los que se van explicando muchas de las facetas de este desastre político y social que carece de apoyatura en la verdera naturaleza y gravedad del problema estrictamente sanitario.

 

Entre algunos de los aspectos más notables que cabe resaltar estarían los siguientes:

La irresponsabilidad de los medios que han colaborado en la destrucción y suicidio de la sociedad por un fantasma político

La vacuna es innecesaria y peligrosa

No es virus asesino ni mucho más peligroso ni letal que otras gripes

Se estima que unas 650.000 personas pueden morir por gripe al año. Las muertes por cáncer o enfermedades cardiovasculares son de varios millones

Todos los años se colapsan algunos centros hospitalarios por gripe en España

La cuarentena es innecesaria y no tiene apoyatura científica

Las diferencias de resultados entre poblaciones con y sin cuarentena resultan irrelevantes estadísticamente entre sociedades con sí o con no cuarentena. O es inútil o es contraproducente por sus efectos colaterales

La mayoría de las muertes producidas son CON coronavirus no POR coronavirus

El grupo más vulnerable es el que se debía haber protegido y podría haber sido protegido con medidas preexistentes. Esa es la medida más importante, proteger a los ancianos

No hay necesidad de uso de mascarillas: es pseudo ciencia para destruir el tejido social

Su uso general es ineficaz o contraproducente por el tamaño de sus poros o agujeros. O por problemas respiratorios inducidos por falta de oxigenación suficiente

El miedo es más letal que el virus

No hay que ir a una nueva normalidad sino a la normalidad normal o anterior

¿Por qué se ha producido artificialmente la epidemia político mediática, más peligrosa que la propiamente sanitaria?

Las vacunas pueden ser muy peligrosas aparte de innecesarias

 

Entre las muchas chocantes e importantes conclusiones del propio vídeo podemos reseñar algunas de las denuncias de los hechos sucedidos durante uno de los Periodos o etapas más irracionales de la historia de la humanidad:

Fabricación de miedo a un falso riesgo extraordinario, información no fidedigna o manipulada. Ya hubo precedentes de abuso en anteriores pandemias

Falsedades que tratan de aumentar el pánico

El virus no es más que otra epidemia de gripe

Niños tienen un rol nulo

Todo está exagerado

Lo que nos hace preguntarnos:

¿Por qué se ha destruido todo el mundo?

¿Quién se beneficia?

 

Esto que voy a comentar a continuación no lo dice el vídeo que se basa en datos contrastados, pero probablemente cabría pensar que la progresiva desaparición del virus “obligó” a los plandemistas a provocar una revolución de color en EEUU para mantener la anormal situación provocada. Y es posible que puedan sucederse otras nuevas amenazas.

Pero la enseñanza más aterradora de este desastre, su tremenda moraleja, no es la de la impostada alta peligrosidad del virus sino la de la letalidad de la mayoría de las instituciones internacionales y nacionales tenidas por respetables.

En el caso de España se trata del peor escenario económico político social de todos los contemplados que va a costar mucho superar si es que se supera.

Por todo lo expuesto creo que es muy importante su difusión.

 

NOTA

El vídeo puede verse pinchando, además de en la palabra vídeo resaltada en granate, en este enlace.

 

 

 

 

Tiempos modernos

En 1936, Charles Chaplin entregaba una obra maestra crítica con los tiempos entonces modernos. Una denuncia social humanista muy crítica con la hipocresía de una sociedad que negaba en la práctica los altos principios que supone informaban su sistema jurídico, político y económico. A un sistema destajista, taylorista fordiano deshumanizado, que ponía la cantidad muy por encima de la calidad y sobre todo de la dignidad humana. “No es práctico” es lo único que sentencia un directivo tras una desternillante secuencia en la que un humillante invento para dar de comer sin perder tiempo de trabajo falla y hace que el propio Charlot casi termine descalabrado.

Ahora, aquellos tiempos modernos han quedado tan anticuados, como una reliquia de un pasado en el que había un proletariado, víctima de la codicia y de las especulaciones financieras, que se esforzaba en mejorar sus condiciones de trabajo. Nada que ver con el actual neomarxismo posmoderno en el que el ideal superior de la Humanidad irredenta es pillar paguitas para vagos o disfrutar indecentes sopabobas con carácter permanente e indiscriminado, urbi et orbi. Ni tampoco con la antigua clase ex trabajadora revolucionaria y concienciada que pretendía prosperar mediante el trabajo y el mérito en un entorno de justicia social. Y ahora simplemente revoltosa y ociosa formada por una masa abigarrada de lumpen, hembristas, chulos, putas, invertidos, vagos, morisma, golpistas, invasores, mercenarios, globalistas, socialistas y comunistas, la mayoría de ellos nunca han dado un palo al agua en sus lamentables y desastrosas vidas… La nueva Internacional del lumpen de izquierda neomarxista al servicio del Gran Capital apátrida.

El NOM propugna un mundo sin familias ni Estados nacionales, dos instituciones básicas de la civilización. Es decir, hablando coloquialmente, una masa de apátridas e hijos de puta.

Sin más proletariado clásico ahora se trata de otro público, de otras gentes, que sin embargo refleja los profundos cambios históricos producidos desde entonces. Marx explicaba que La violencia es la partera de toda sociedad vieja preñada de una nueva. Ella misma es una potencia económica. Pero ahora que ya apenas quedan clases tradicionales en Occidente y por tanto grandes luchas entre ellas, las violentas revueltas subversivas han de hacerse con otros pretextos. El clima, el feminismo, el multiculturalismo, los invasores, el aborto, la sodomía, la memoria histórica, la pachamama vaticana, el racismo blanco o lo que sea.

Ahora ya nadie parece preocuparse por la industria ni por los problemas y métodos de la producción. Tampoco por la Agricultura o la Ganadería como no sea para denigrarlas o acusarlas de agresión antropocéntrica contra el medio ambiente. Es la entropía contra la organización y el orden. Incluso ministras o alcaldesas meonas de cuota anhelan la destrucción del mundo laboral o el cierre de industrias, so pretexto del impostado problema del cambio del clima climático climatizable, aunque más bien como instrumento inconfesado de destrucción de la clase media y de la sociedad. Todo ello en el ámbito de la economía real, la que satisface necesidades sociales en forma de bienes y servicios, en paradójico beneficio del poder plutocrático financiero global, cara a la quiebra de los Estados nacionales y de su organización, así como de una drástica reducción de la población mundial, por vía de pandemias, vacunas, abortos, revoluciones de colores, guerras, hambrunas, desastres climáticos inducidos…

Claro es que la entropía programada por el Poder financiero globalizador aumenta el desorden, oculta desfalcos, pero no genera trabajo útil. Es decir, tiene un componente de transitoriedad obligada que nos ha de llevar a otro estadio histórico siguiente. Una etapa en la que ya no será necesaria ni útil la colaboración de la izquierda lumpen programada por el neomarxismo cultural, a la que también le llegará el turno de ser sacrificada una vez lograda la esclavitud espiritual, intelectual, económica y social de los supervivientes ajenos a la clase alfa de colaboradores cercanos de las familias oligárquicas. A los que se añadirán los mínimos imprescindibles betas, gammas, para atender los robots de inteligencia artificial, y los infrahumanos epsilones basura.

Recuerdo las penosas condiciones de trabajo de los obreros en China que pude observar en alguna visita. Peores desde luego que en Tiempos modernos. Uno de los plutócratas más cínicos y famosos que promueve y financia el NOM mediante su extensa red de fundaciones, ONG y sociedades mercenarias ha confesado repetidamente que pretende destruir la familia y que el modelo es el comunismo chino. Una dictadura feroz de una pequeña oligarquía despótica de linajes clásicos sobre gentes sin derechos. Gentes despojadas de la propia individualidad y espiritualidad humanas y en consecuencia, meros juguetes del interés en cada momento del nuevo Estado totalitario global. El sueño de la dictadura más criminal.

Un mundo feliz con soma, neolingua orwelliana. ¡Y sin Chaplin!

 

 

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La bien pagá, o sobre las nuevas Leyes de los pobres

«Bien pagá, si tú eres la bien pagá,

Porque tus besos compré

Y a mi te supiste dar por un puñao de parné

Bien pagá, bien pagá, fuiste mujer…»

(Miguel de Molina)

Veremos los codazos entre los próceres políticos de la casta borbónica a fin de presumir de la paternidad de la paga introducida para compensar la ruina provocada en gran parte por sus propias fechorías, ya que cuando aparece un factor desencadenante o catalizador observamos que el desastre resulta total. Hernando sostiene que el ingreso mínimo vital es una idea del PP. Todos se apuntan o se quieren apuntar la medalla filantrópico-electorera, sin al parecer prevenir ni menos asumir los desastres que pudiera provocar su aplicación indiscriminada o permanente en el tiempo.

Sin embargo, las leyes de pobres no son un invento comunista como sugeriría la impostada sensiblería del gobierno rojo de Su Majestad, ni tampoco del presidente Roosevelt durante la crisis del 29, sino que están documentadas al menos desde mediados del siglo XVI en Inglaterra. Y desde entonces han venido existiendo con variantes en ocasiones o situaciones diferentes.

Con cierta nostalgia, no exenta de preocupación por la degradación en la calidad universitaria producida desde entonces, me vienen a la memoria los interesantes debates sobre estas cuestiones con los que fueron mis antiguos profesores en la Escuela Técnica Superior Ingenieros Agrónomos de Madrid.  Los catedráticos liberales, don Arturo Camillieri Lepeyre, Presidente del Banco de Crédito Agrícola; don José Vergara Doncel, consultor internacional y directivo de Alianza editorial, o los profesores marxistas don Enrique Ballesteros, don Carlos Tió o don José María Sumpsi, luego director del Instituto de Reforma Agraria Andaluz, entre otros.

Debates que poseen aspectos morales y políticos evidentes a los que no resultan ajenos las diferentes ideologías, pero también otros de carácter técnico. Sobre estos aspectos técnicos conviene repasar algunas cuestiones de actualidad permanente.

El Inglaterra, ya en 1534, no solo por compasión o filantropía sino por razones de orden público, se habilitaba una paga o limosna administrada desde las parroquias para tratar de evitar los desordenes y violencias provocadas por los que padecían privaciones o hambrunas. A esta primera regulación conocida fueron sucediendo otras similares a lo largo del tiempo.

No todas las consecuencias de estas medidas eran positivas: se creaban unas bolsas permanentes de pobres oficiales que carecían de interés en dejar de serlo. Así, por ejemplo:  “las personas que una vez recibieron ayuda se niegan a trabajar, y rara beben más que la cerveza más fuerte de la taberna, o comen pan exceto del que está hecho de la harina de trigo más fina” (Dunning, 1698). Sin irnos tan lejos, y como aquí sabemos por el PER, se crea así una retroalimentación viciosa con los partidos que aman tanto a los pobres que cada vez quieren que haya más.

El proceso inducido de desmoralización del trabajo por estetipo de normativas daría lugar a disturbios, incendios y revueltas en los años 1830 y 1831. Unos años antes se había producido otro paso que se demostraría un error. Se había acordado que los salarios por debajo de un cierto nivel deberían ser complementados por la parroquia de acuerdo con el precio del pan y el número de dependientes que tenía el cabeza de familia. Es decir, el mismo modelo que ahora se llama ingreso mínimo garantizado.

El gasto en pobres fue aumentando de modo geométrico en poco tiempo. En algunos pueblos se multiplicó por ocho en treinta años, hasta hacerse insostenible.  Entre los que trabajaban algo el desacople entre salarios y productividad también pasaría factura. Si de modo independiente a su productividad o dedicación un casado recibía más dinero que un soltero e incluso más en atención al número de hijos, al final el contribuyente terminaba pagando la diferencia entre salarios de mercado y definidos por la escala. Para colmo, esta brecha podía crecer porque el empleador advirtió que podía bajar el sueldo a su trabajador que el contribuyente lo compensaría hasta el nivel fijado. La productividad del trabajo también se resentía porque con tales condiciones nadie tenía incentivo para mejorar las cosas.

En 1834 hubo una Comisión real formada por nueve miembros para investigar la cuestión y proponer soluciones que fueron recogidas por el Parlamento. Algunos párrafos resultan contundentes:

El obrero bajo el sistema existente no necesita esforzarse para buscar trabajo. No necesita estudiar. No necesita controlar su mal carácter. No necesita pedir alivio como un favor. Tiene toda la seguridad de un esclavo para su subsistencia sin su responsabilidad de castigo…. Todas las demás clases de la sociedad están expuestas a las vicisitudes de la esperanza y el miedo, sólo él no tiene nada que perder o ganar…” “El supervisor dice que gran parte del alivio es totalmente innecesario pero está convencido de que si intentara una reducción su vida no sería segura…”

“El conocimiento que tuve del funcionamiento práctico las Leyes de los pobres me llevó a suponer que la presión de la suma anual que se elevaba sobre los contribuyentes, y su aumento progresivo, constituían el principal inconveniente del sistema de Ley de los pobres. La experiencia de unas pocas semanas me sirvió para convencerme de que este mal, por grande que sea, se hunde en la insignificancia en comparación con los terribles efectos que el sistema produce en la moral y la felicidad de los órdenes inferiores…”,

Basten estos ejemplos de la experiencia histórica para ilustrar la problemática de las leyes de pobres. Pero se repiten los errores más allá de las diferencias sociológicas particulares e históricas. Una situación excepcional debe tratarse de modo excepcional, mientras dura esa excepcionalidad, y siempre de modo diferenciado, tasado y acotado en el espacio y en el tiempo. Una excepcionalidad inducida y agravada aquí por unas nefastas decisiones gubernamentales que sabotean la economía real y que incluso se diría provocada para establecer una bolsa de indigencia moral, intelectual y material que constituye la cantera natural de los partidos de izquierda.

Desconocemos sus efectos sobre la inflación, que también dependerá de si el tinglado se financia con cargo al expolio fiscal de la clase media que aún trabaje o con cargo a deuda.  O sobre la propia composición modal de la cesta de la compra, y su relación con diferentes mercados de bienes y servicios. Tampoco hay que olvidar otro asunto muy importante: su influencia en el llamado círculo vicioso de pobreza, al penalizar el ahorro creador de capital propio de quienes disponían de mayor renta relativa, si esta resulta apropiada fiscalmente por el Estado para repartirla en el consumo de subsistencia.  Cuestión especialmente importante para autónomos y pequeña y mediana empresa, cuyas posibilidades de recurrir a la importación de capital extranjero son nulas o casi  nulas.

Para terminar estos breves apuntes cabe preguntarse ¿hasta cuándo podrá aguantar el ya depauperado sistema español sin llegar a la suspensión de pagos? ¿Tres, cuatro meses, hasta final de año? No hay dinero para los compromisos ya establecidos para pensiones, ERTEs, subsidios de desempleo, ¿pero sí para estos nuevos pagos extensibles también a ilegales? A medida que el efecto desmoralización del trabajo ya apuntado antes se agravase, pudiera haber menos cotizantes en activo de modo que el sistema de pensiones resultara aún más insostenible.

Cara el verano, con un paso del Estrecho más fácil, el «efecto llamada» de la sopa boba a cargo del estúpido infiel se va a agudizar.

Con una natalidad española bajo mínimos, una de las consecuencias de la ley de pobres será contribuir a instrumentar el racista Plan Kalergi de sustitución de la población autóctona europea por otra mucho más manejable del Tercer mundo y usarla como fuerza de choque contra las sociedades occidentales tradicionales.

Nadie duda que sea preciso ayudar y proteger a nuestros compatriotas españoles que lo pasan mal o que lo pueden pasar mal en los próximos meses. Pero ello debe hacerse sin terminar de destruir lo que queda del sistema socioeconómico, para que la debacle no sea general y catastrófica. Y para no contribuir a consolidar la incipiente tiranía es preciso promover la actividad económica, no obstaculizarla.

Para nuestra desgracia, el Reino de España, sin rumbo ni timón presentables y con una tripulación dedicada al saqueo y sabotaje, está a merced del temporal. Nuestra posición geoestratégica se comprueba que es no tener ninguna y estar a lo que nos ordenen de fuera si se deciden a salvarnos del seguro naufragio.

Parece ser que el globalismo está en ello pero carecemos de soberanía ni control.

 

 

ENAGAS, ¡mi tesoro! ¡mi tesoro!

Puede que sea un caso de caridad, de verdadera necesidad porque a ambos ilustres socialistas sus compañeros no les pagan el ERTE, ni tienen oficio ni beneficio que pillar del erario para mantener sus propiedades y completar ahorrillos, que la vida del esforzado trabajo honrado está muy achuchá o les es desconocida. Pero lo triste es que la plaga de la langosta socialista se ceba otra vez en la pobre Enagás, la vieja empresa pública del gas natural semi destruida por la PSOE a mayor gloria de la oligarquía golpista catalana. Lo que fuera un escándalo, un saqueo del patrimonio español, una vergüenza, un chanchullo de Felipe en connivencia del honrado y muy honorable Pujol, el capo de la muy pía famiglia de igual nombre. Gentes que, como don Vito Corleone, controlan a jueces, policías y periodistas.

Ahora la plaga de la langosta socialista vuelve a pillar. Dos heroicos prohombres socialistas, dos ineptos ministros del tenebroso ZP, uno galleguista si así lo exigía el guión, y otro charnego andaluz, han resultado agraciados con una sustanciosa canonjía en el consejo de administración. Un tal Pepiño el de las maletas en las gasolineras, ahora con su sucesor Ábalos la cosa maletera es en los aeropuertos. Y Montilla, qué maravilla, el del tripartito golpista catalán y lamentable ministro de Industria cuyo chapucero reglamento habría podido provocar alguna tragedia si la Providencia divina no se hubiera apiadado de los usuarios.

Se completa la nueva terna consejera del Capital con un comunista nuevo en esta plaza del que desconozco sus posibles fechorías aparte de serlo.

Enagás paga protección mafiosa al heroico socialismo indígena y los agraciados se llenan los bolsillos mientras dure el momio. Me permito un consejo, gratis, de un antiguo jubilado ingeniero de la casa. A quien corresponda: Mejor enviarles la pasta gansa a casa, que atended sus consejos.

Cuanto menos bulto, más claridad.

Otra cosa de actualidad industrial, o de desindustrialización para la «reconstrucción nacional»

NISSAN huye de Barcelona. No sé si tenían consejeros socialistas o golpistas de cuota. Pero indica el camino al resto de empresas que quieran escapar del desastre comunista que se avecina. También ALCOA anuncia ahora el despido de más de medio millar de trabajadores de su planta en el Norte de la costa lucense.

Muy lamentable, pero creo que es momento de disfrutar de lo votado.

 

 

Bendita autarquía

Una de lecciones que la actual tragedia provocada por la peste roja debiera enseñarnos es la barbarie suicida del globalismo vendepatrias en ámbitos esenciales como Ciencia, Cultura, Alimentación, Sanidad, Industria, Defensa, finanzas, etc. Barbarie que significa pérdida de autonomía vital, de soberanía a todos los niveles. Y en ocasiones como las actuales, la pérdida de muchas vidas humanas que se podría haber evitado. No producimos material sanitario básico, los globalistas no nos lo proporcionan, nos timan o nos roban mientras la gente muere a puñados.

Cuando era estudiante en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid, al final del régimen de Franco, recuerdo las excelentes publicaciones técnicas sobre agricultura, ganadería y recursos naturales que había editado y aún publicaba entonces el Servicio de Publicaciones del Ministerio de Agricultura. Textos claros y sencillos que servían para obtener datos habitualmente reales de lo que se podría obtener de los sistemas agrarios. O de la documentación con ratios técnicos de los proyectos de desarrollo. Reflejaban conocimientos particulares y precisos de muchas materias específicas, tesoro valioso inmaterial de una época en que había menos posibilidades de emplear energía fósil o mercancías del comercio exterior y había que realizar esfuerzos por conocer, inventariar y aprovechar al máximo nuestros recursos propios tanto humanos como naturales.

El proceso descontrolado de transformación energética de la agricultura, la sustitución de convertidores energéticos acomodados a nuestros ecosistemas como muchas de nuestras razas de la cabaña ganadera tradicional fue haciendo tabla rasa con casi todo. La importación de cereales pienso y soja para la alimentación de razas alógenas de ganado se convirtió en la segunda importación energética española. La ganadería extensiva fue siendo relegada.

La entrada en el mercado común en condiciones precarias debidas a la nefasta negociación perpetrada por los socialistas que sacrificaron todo a sus propios intereses sectarios, contribuyó de modo decisivo al sucesivo arrumbamiento no solo de nuestro sector agroforestal, o primario en general, sino también industrial, relegando a España a una situación subordinada de dependencia. A la especialización casi en nuevo dependiente monocultivo de cierto sector servicios, para disfrute y solaz barato de la clase media de los países europeos.

El tenebroso Claudio Boada y sus hordas de insaciables biuitifulleros socialistas asolaron todo lo que pudiera ser vendido, pelotazo al canto, con las bendiciones cómplices campechanas. Arrasaron con la industria nacional y perpetraron una nueva desamortización salvaje del sector público español, en especial de sectores estratégicos como el energético. La oligarquía utilizó a los socialistas mohatreros para liquidar sin problemas ni protestas lo público. O para hacerse indemnizar con cargo al erario, el dinero público no es de nadie, deudas, errores o desfalcos so pretexto de consideraciones medioambientales como fuera el famoso caso del parón nuclear. Los antiguos sindicalistas y profesionales decentes que entonces se opusieron al atropello fueron laminados sin piedad. Los siguientes gobiernos de Su Majestad terminaron de saldar lo que quedaba.

 

Perdón por tan largo exordio pero lo creo oportuno para contextualizar el hecho de que la fuera octava potencia mundial a la muerte de Franco no tenga hoy mascarilla que llevarse a la boca ni menos respiradores, test de diagnóstico, o equipos de protección para salvar vidas, tras cuarenta años de pertinaz monarquía disolvente.

Más allá de la presente incompetencia o incluso mala fe del actual gobierno rojo, debemos comprender que por incompetencia, soborno o corrupción, el haber renunciado a cierta autonomía nacional al consentir la deslocalización en el extranjero de actividades y sectores estratégicos imprescindibles para la satisfacción de nuestras necesidades de bienes y servicios se está revelando criminal en estos tiempos de tribulación.

Recuperar una cierta autonomía nacional para satisfacer nuestras necesidades y legítimos intereses debiera ser tarea ineludible cuando pase esta tragedia, si pasa.

En el futuro no sólo no se trata de ver cómo podemos salir buenamente de la crisis sin escarmentar y hasta la inmediata siguiente. Al contrario, de comprender que debemos realizar una especie de Presupuesto Base Cero radical y patriótico en lo espiritual, cultural, político, económico, financiero, administrativo y social, que nos permita en lo posible transformar Amenazas en Oportunidades.  Ojalá Diógenes con su linterna mágica nos ayude a buscar quién pueda acometer tal ingente tarea de reconstrucción nacional. Pero es de temer que tal tarea hercúlea la lleven a cabo hombres de negro de acuerdo con los intereses de Alemania y de la UE central, no con los legítimos nuestros.

 

La hora de la verdad

El retraso en  instrumentar medidas urgentes de protección de la actividad económica, de empresas y trabajadores, tiene una explicación simple en la notoria incapacidad demostrada por el doctor falsario y sus bandas ministeriales. Pero puede que haya más, si, como se malician algunos, tamaña incompetencia que resulta extraña incluso entre estos artistas fuese un sabotaje que sirviese a intereses ocultos de carácter revolucionario añadido a los ya conocidos de los golpistas catalanes y vascos.

Para el falsario ha llegado la hora de la verdad. Mañana martes en el Consejo de ministros tendrá que decidir si se baja del golpe de Estado en marcha del Frente Popular junto a nazis catalanes y vascos o continúa con él. Un golpe de Estado que amenaza con destruir el entramado de la economía real de bienes y servicios que sostiene la sociedad y satisface las necesidades reales de la gente. El caldo de cultivo para la revolución comunista y la fragmentación territorial definitiva.

Un desastre que no va estar en condiciones de liderar porque sus amos oportunamente también prescindirán de él cuando inicien la siguiente etapa revolucionaria.

Escribo desde el arresto domiciliario decretado por esta caterva de sectarios e inútiles, aplaudido por lo que llaman “oposición”, que, salvo contadas excepciones, parece seguir pasmada o en cuarentena y lo que se dice oponerse, la verdad es que no se opone a nada.

Para colmo, el Jefe del Estado si dice algo en estos tiempos de incertidumbre y tribulación es para limitarse a aclarar a sus sufridos súbditos que él no es un ladrón ni piensa hacer de perista receptor de lo distraído y puesto a buen recaudo por su emérito papá. Ya nos quedamos mucho más tranquilos.

Aunque lo importante es la economía real, la financiera nos ofrece indicios medibles de lo que pasa. En este momento, la bolsa está cayendo en torno a un 10 % y la indignación popular por las funestas consecuencias de la incompetencia gubernamental va subiendo en términos que aún no podemos valorar. Con los ahorros de mucha gente volatilizados, con cientos de miles de empresas y autónomos en riesgo de desaparecer, millones de empleos en el alero, con gran parte de la población española arrestada en sus casas, las condiciones para la desestabilización social y futura revolución aumentan.

Al ministro de Sanidad, esa lumbrera catalana, íntimo de Iceta, ambos miembros de un partido golpista anti español como es el PSC, le han puesto de payaso de las bofetadas para decir cosas y demostrar su ignorancia culposa. Ayer hubo una comparecencia conjunta en la cumbre de nuestros ministros creados ex nihilo “autoridades competentes” en la que hicieron gala de su ignorancia o cobardía. Margarita, Salvador, Fernando, José Luis: un tremendo póker de ases colocados en el altar de los próximos a sacrificar en aras del avance del proceso revolucionario.

Un simple ejemplo: No sé a qué majadero ¿o criminal? se le habrá ocurrido lo de disminuir a la mitad el transporte público para así lograr aglomerar más a los usuarios a la fuerza y favorecer los contagios.

Otro: El heroico ministro complaciente con la narco terrorista bolivariana y sus maletas de contrabando confiesa que no tienen ni p. idea de hasta cuándo durará el arresto y que mejor nos vayamos preparando para sucesivas prórrogas.

Es posible que el engreído falsario, el inepto marido de la frívola irresponsable contagiada durante la manifestación hembrista, aún no se haya dado cuenta de que él también es otra pieza sacrificable del siniestro juego. Otro colaboracionista más, un ensoberbecido menchevique desorientado colocado allí por su osadía, inmoralidad radical y manifiesta incompetencia aún mayor que su petulancia de petimetre posmoderno. Un Kerensky de medio pelo. Útil para despanzurrar cosas pero incapaz de construir nada ni menos liderar el nuevo Régimen con que nos amenazan.

Pero mañana martes, si acaso le viniese un rapto de repentina lucidez, tiene la oportunidad de rectificar a fondo e intentar abortar el golpe de Estado, que ahora progresa adecuadamente.

Otro sí digo (14 horas).

El diputado  Hermann  Terstch anuncia que la Robles ha firmado un convenio por el que parte del ejército queda bajo el mando del comunista Iglesias.

Aparte de las cuantiosas multas amenazan con retirar la licencia de armas a los que se salten el confinamiento a juicio discrecional de las autoridades.

 

 

Abismo bursátil, más preguntas inquietantes

El IBEX 35 ha bajado hoy un 14, 06 %, la mayor caída de la historia. Se ha perdido más de una tercera parte del valor desde el principio de la crisis. En valor absoluto expresado en miles de millones de euros, una sangría terrible en comparación con el PIB español. No sólo en España. Otras bolsas también han sufrido enormes pérdidas.

Cabe hacerse muchas preguntas inquietantes, por ejemplo:

¿Estamos ante un desastre programado para debilitar los Estados nacionales, acabar con su soberanía y trasladarla a organizaciones controladas por las élites?

¿Es una forma de debilitar e intentar destruir las clases medias que soportan a los estados nacionales?

¿Vamos a la militarización de la sociedad?

¿Lo del coronavirus fue una casualidad, un capricho natural explotado por élites y organizaciones económicas sin escrúpulos?

¿El virus tiene origen artificial y está patentado? En tal caso, ¿los mismos que lo han creado disponen de su vacuna o antidoto? Israel dice disponer de uno muy avanzado.

¿Forma parte de las maniobras para evitar la reelección de Trump, enemigo número uno del Deep State y las élites globalistas?

¿Se trata de tapar o enmascarar otras quiebras fraudulentas?

¿Va a producirse un cambio radical en el sistema monetario internacional?

¿Tiene esto algo que ver con cuestiones programadas ya pasadas tales como el Event 201, Davos o futuras como las maniobras militares USA y OTAN en Europa, Defender Europe 20 o las que se vayan a arbitrar en el ámbito financiero?

Se como sea a los españoles nos pilla en las peores condiciones. Con dos plagas. A la particular del gobierno de mencheviques, bolcheviques y golpistas se añade esta otra. Estamos en manos de un gobierno más que de coalición de demolición formado por canallas, necios, sectarios e ineptos integrales, para terminar de añadir más incertidumbres e ineficacias al desastre autonómico que habitualmente disfrutamos.

Para hacer frente a la adversidad es momento de aumentar los valores cívicos y extremar la responsabilidad personal ante estos acontecimientos.

Camino de servidumbre

Mientras escribía la reseña del reciente libro de Joaquín Abad sobre el Rey Emérito don Juan Carlos I me vino a la memoria otro, todo un clásico del siglo XX. Me refiero nada más y nada menos que el titulado en España Camino de Servidumbre, obra del Premio Nobel Friedrich Hayek. Un libro importante y de gran actualidad pese a haber sido publicada la primera edición ya en un lejano 1944, durante las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial.  Fue traducido por el que fuera mi profesor de Teoría Económica II en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid, don José Vergara.

No voy a hacer una reseña a estas alturas de un libro tan importante y tan conocido pero si me permito invitar al lector a su relectura, que ofrece notable luz en estos tiempos de incertidumbre y zozobra en que tantas amenazas para la libertad asoman por el horizonte.

El índice de la obra ya es significativo. Apartados como El camino abandonado sobre las bases individualistas de la civilización moderna. O la utopía del socialismo democrático.  O la alternativa de una economía dirigida no es el laissez faire, sino una estructura racional para el funcionamiento de la libre competencia. El valor último es la libertad y no la democracia…

Muy actual, no hay más que ver quienes están en lo más alto de la cucaña borbónica, la reflexión de por qué los peores se colocan en cabeza.  O cómo los presuntos fines sociales justifican todos los medios. O, ahora en que las zurdas españolas utilizan tanto el término fascista como insulto, sobre las raíces socialistas del nazismo, “no todos están dispuestos a reconocer que el nacimiento del fascismo y del nazismo no fue una reacción contra las tendencias socialistas del periodo precedente, sino producto inevitable de aquellas corrientes. Es un hecho que la mayoría de las gentes no querían ver cuando ya se percibía desde lejos la semejanza de muchos rasgos repulsivos de los regímenes interiores en la Rusia comunista y en la Alemania nacionalsocialista. Como resultante de ello, muchos que se consideran infinitamente por encima de las aberraciones del nazismo y que odian sinceramente todas sus manifestaciones se afanan a la vez por ideales cuyo triunfo conduciría directamente a la tiranía aborrecida…

En este orden de cosas cabe recordar la deriva totalitaria del PSOE, tanto en los tiempos de Largo Caballero o Negrín, cuanto en la actualidad con los gobiernos de ZP o el falsario afectos al neomarxismo y aliados o agentes del comunismo.

Para Hayek, “si vamos a construir un mundo mejor, hemos de tener el valor de comenzar de nuevo…quienes más claman por un Nuevo Orden son, sin duda, los que más por entero se hallan bajo el influjo de las ideas que han engendrado esta guerra y la mayoría de los males que padecemos… Si hemos fracasado en el primer intento de crear un mundo de hombres libres, tenemos que intentarlo de nuevo. El principio rector que afirma no existir otra política realmente progresiva que la fundada en la libertad del individuo sigue siendo hoy tan verdadero como lo fue en el siglo XIX.”

Esto lo decía Hayek en 1944 y hoy sigue siendo tan válido aquí y ahora en el que llevamos andadas muchas etapas del camino de servidumbre como lo era en tiempos de Cervantes. Así, por ejemplo, en La Gitanilla: “en este mi baxo cobre/ siendo honestidad su esmalte/ no hay buen deseo que falte/ ni riqueza que no sobre/ no me causa alguna pena/ no quererme o estimarme/ que yo pienso fabricarme/ mi suerte y ventura buena”.

O bien:La libertad es uno de los más preciosos dones que los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida; y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.

Pues eso.

NOTA: Camino de servidumbre puede leerse en versión digital pinchando aquí.

 

 

Memoria histórica: El despojo energético, 1

Cuando se produjo la primera crisis del petróleo hubo un cierto pasmo de economistas que no sabían muy bien qué hacer. La energía, y el petróleo en particular, pueden considerarse como una mercancía más, pero, si se hiciera caso al propio pionero Walras se trataría de una mercancía muy especial.

Dentro del teatro de la riqueza económica, el petróleo es “objeto de apropiación, de valor de cambio pero no es reproducible industrialmente”. Y, además, las leyes propias de la energía determinan que la eficiencia de su empleo sea muy importante para relacionar demandas finales con balances de energía primaria. Pero en un mundo en que prima la hegemonía de lo financiero, la epifanía del dinero en abstracto, lejos de su contrapartida en la circulación de recursos, bienes y servicios, la actual crisis puede dar lugar a una renovada reflexión sobre dónde nos encontramos y hacia dónde vamos.

La Constitución encarga a los poderes públicos que velen por la utilización racional de los recursos naturales y el sector público sería más adecuado, si estuviera gestionado de acuerdo con criterios de interés general y de satisfacción de balances sociales, y no sólo financieros, para abordar ciertas actividades que tienen que ver con el mundo de la naturaleza en el que la energía juega un papel semejante al del dinero en la sociedad. Sin embargo, el proceso privatizador, o mejor dicho desamortizador, seguido durante el Felipismo ha dado lugar a pasar de un sistema de monopolios públicos de energía, propiedad del Patrimonio Nacional con precios administrados con criterios más o menos multifunción, a un sistema de oligopolios privados con precios libres todo ello en perjuicio de clientes directos, empresas y el patrimonio de los españoles.

Según el profesor Roberto Centeno, ex consejero delegado de CAMPSA: ”los activos de dichos monopolios, y en particular sus redes logísticas que son la clave de la competencia, fueron adjudicados a dedo a precios irrisorios (unas cinco veces inferiores a su valor real), redes logísticas que se han utilizado y utilizan masivamente para impedir o limitar la competencia”.

Otro caso parecido, quien hace un cesto, hace ciento, ocurrió en el caso de la antigua empresa pública ENAGÁS. Entregada a precio de ganga a la oligarquía catalana para pagar el voto pujolero a la investidura de González, la pérdida para los españoles, fue también al menos de ese orden.  En efecto, el 91 %  de ENAGAS se malbarató por 50.000 millones de pesetas, unos 300 millones de euros. Una cantidad ridícula, el importe de una de las plantas de regasificación. En el lote saldado iba la infraestructura logística, con la red de gasoductos y las tres plantas de regasificación entonces existentes, el edificio de la sede central en Madrid, los contratos de suministro y la cartera de clientes. En el 2016 Gas natural vendió ese edificio junto con otros dos más pequeños por 85,6 millones de euros. A la hora del saqueo los ventajistas catalanes eran españoles como los que más. ENAGAS fue despojada como base del proceso de desarrollo de la catalana Gas Natural. Un caso pintoresco en el que el pez chico se comió al grande.

Es curioso, pero coherente con lo que indicamos, que ahora Amancio Ortega haya pagado la cifra de 281, 63 millones de euros por solo un 5 % de los restos despojados de ENAGAS , casi lo pagado en su día por el 91% de la empresa no despojada. En el 2016, Gas Natural vendió el edificio de la sede central, junto con otros dos más pequeños y menos valiosos, por 85,6 millones de euros.

Saqueado el patrimonio español constituido durante décadas de trabajo, ahorro y previsión, cuando ya apenas queda botín español que pillar y repartir, no es de extrañar que vascos y catalanes quieran soltar amarras para disfrutar del tesoro.

Y no es solo la cuestión del propio desfalco sino su influencia en la asignación de recursos, la mediatización de la actividad de terceros, tanto regiones como empresas, al terminar con la anterior neutralidad de la infraestructura logística primaria.

Un ejemplo se vio aquí en Galicia, cuando Gas Natural impidió la construcción de la planta de regasificación de punta Canela, al Norte de la entrada a la ría de Ferrol, con el proyecto ya hecho y los terrenos expropiados. De ese modo, lo que sería interesante desde el punto de vista estratégico para España, una entrada de GNL por el NO de la península se vio saboteado por los intereses parciales del capitalismo catalán. Una planta de regasificación en Ferrol favorecería empresas energéticas de su competencia.

Al final, la planta de regasificación se hizo con capital gallego en un lugar especialmente inadecuado, descartado por razones de seguridad en el estudio previo realizado por ENAGAS, antes de decidir la ubicación a la entrada de la ría ferrolana.

Cosas de la memoria histórica. Una de las subgobernantas del flamante gobierno comunista de Su Majestad, la señora de Bacigalupo, Teresa Ribera de soltera, promueve lo que los globalistas llaman la transición energética. Otra mohatra arrebatacapas con casi toda probabilidad. Medio arruinadas la industria y la agricultura la cosa puede que termine en transición al típico burro, un buen convertidor energético sostenible y renovable, desde luego. “La entropía aumenta” nos dice el Segundo Principio de la Termodinámica.

En realidad, esto viene definiendo al Régimen del 78, granjería de y entre abusones, descuideros y piratas. Y lo que queda de él, pura entropía.  El CO2 residual de lo que otrora fue orden más complejo de cadenas hidrocarbonadas.

 

Agradecimientos: La foto de la ría de Ferrol es de SempreVolando

 

 

 

Bienvenido Míster Buda

Insólita, desde luego incluso para el enrarecido Reino de España donde cualquier cosa por extraña e inconveniente que sea puede ocurrir y ocurre, incluso con el paradójico concurso de nuestras autoridades, es la noticia de la intención de construir un parque temático dedicado a Buda en plena estepa cacereña. Sí. Extraño escenario para un nuevo sermón de Benarés, disputando hábitat a sisones, avutardas, ortegas, cortezas, alondras, cogujadas, aguanieves o alcaravanes se pretende construir como gigantesco espantapájaros y atrae-guiris una descomunal estatua del príncipe indio, la mayor de todo el mundo, con nada menos que cuarenta metros de altura. Rodeada de varios centros de atención al guiri. Una cosa kitsch que recuerda el engendro compostelano de la Ciudad de la Cultura, un emergente ecosistema entre tojales para hacer la competencia en atracción del turista al clásico paquete de la vieja catedral y sus alrededores monumentales.

Lo del Buda en la estepa es una aventura como poco extravagante que tiene, me temo, todos los visos de constituir un renovado Bienvenido Míster Buda. Con un alcalde y su séquito viajero a exóticas tierras para hermanar la ciudad extremeña con la nepalí de Lumbini. Un séquito municipal que nos debe una explicación, que puede nos vaya a pagar como el colega de Villar del Río cuando la cosa no tenga remedio y haya que recoger con la cabeza gacha la parafernalia de confetis y banderitas del fallido festejo pagado a escote por los sufridos lugareños. Eso sino se convierte en ocasión para la granjería y especulación de poderosos, testaferros y sus aledaños.

No deja de ser curioso que cuando imagen de tipo religioso o espiritual como es la cruz, que tan grande tradición posee en Extremadura, molesta al fanatismo socialista, comunista o ateo progre, y se pretende derribarla, en cambio, se vaya a realizar un proyecto supuestamente religioso sin vinculación con la tradición cacereña. Deben ser cosas del multiculturalismo impuesto por el globalismo. O sin más argumentos raros, como explicaría Ockham, el de la navaja, por pura especulación, no intelectual sino urbanística.

Sabemos que no sería el único, que ya existe un parque temático budista en Portugal. También que en Madrid, escarmentados quizás después de la fallida experiencia del timo sionista de Eurovegas, el proyecto ha sido rechazado.

Pero, ¿qué sentido tiene montar este extraño tenderete sobre los secarrales que bordean la prodigiosa ciudad patrimonio de la Humanidad? ¿Tendrá estación apeadero del nuevo mitológico AVE a ninguna parte? ¿Acaso nuestros piadosos próceres velan por nuestra buena salud espiritual?  Me extrañaría en gentes tan proclives a desafueros político, familiar o sindical vendible por votos en el zoco o mercadillo de la moral y la espiritualidad desahuciadas…  Gentes que se muestran como la negación intelectual y vital del mensaje de Buda o de todo filósofo o avatar espiritual.

Hasta donde hoy se conoce el sentido del proyecto no parece que sea espiritual. Ya hay otros centros budistas en el Norte de Cáceres aparentemente más acordes con las ideas del gran hombre bueno preocupado por combatir el sufrimiento, el hombre de la Gran Renunciación al que es de suponer le habría sorprendido este tinglado que se pretende montar en su nombre.

 

El budismo es un término que no deja de ser equívoco porque puede incluir diferentes concepciones espirituales, metafísicas e incluso mágicas. Entre ellas, un método práctico de desarrollo espiritual. Siddartha Gautama, Buda, fue un personaje histórico más o menos adornado de leyenda que sostenía que el hombre puede contribuir a acabar con el sufrimiento y alcanzar la iluminación por sus propios medios. Buda no se considera un Dios ni tampoco un profeta monoteísta. Tras muchos años de meditación Buda llega a una serie de conclusiones que expresa de modo oral.

Es la doctrina del sendero medio: ni vida consagrada a la sensualidad o los placeres, ni tampoco a la ascesis mortificadora. El sendero medio evita ambos extremos y conduce a la Sabiduría, a la serenidad, al discernimiento,… al nirvana.

Para Buda hay Cuatro Nobles Verdades que forman el Dharma o doctrina experimental budista. La verdad del sufrimiento. La verdad de su causa. La verdad de su cese. La verdad del método que conduce a lograr esa extinción del sufrimiento.

Este método es el explicado en el famoso Sermón de Benarés: Las cuatro nobles verdades sobre el dolor, su origen, su detención y el camino para su cesación. Brevemente: Visión u opinión correcta o justa, Pensamiento correcto, Palabra correcta, Actividad correcta, Medios de vida correctos o acordes, Esfuerzo, Atención y Concentración.

La Enseñanza budista propugna la triple corrección:

Conducta  ética, o sila  (palabra, actividad y forma de vida correctas)

Disciplina mental, o samadhi (esfuerzo, atención y concentración correctos)

Sabiduría, o panna o prajna (visión correcta, pensamiento correcto)

El Buda promueve la experimentación de cada cual. Nadie debe creerse lo que el propio Buda dice sin experimentarlo primero. Buda no se considera un salvador.

Tampoco es un pesimista, Buda entiende que el sufrimiento tiene solución y explica cómo solucionarlo.

En la concepción original de Buda no existiría un atman o alma individual que trasmigrase como sostiene el hinduismo, sino una especie de conglomerados de atributos, energía o conciencia que puede disolverse o reagruparse parcialmente.

Si no es un alma susceptible de reencarnación como tal, el individuo sería una manifestación de energías cambiantes y agrupadas en cinco agregados: materia, sensaciones o sentimientos, percepciones e ideas, deseos que generan karma y conciencia.

La extinción de tal conglomerado y con ella, del sufrimiento, depende de la conducta ética, de las acciones, no de la devoción. Con la muerte el Buda ya liberado, se extinguiría por lo que no tendría sentido rezarle.

Pero mientras no haya liberación definitiva esas energías no desaparecen con la muerte del cuerpo sino que se siguen manifestando con otra forma.

Si se eliminase la ignorancia sobre nuestra verdadera naturaleza sucesivamente se eliminarían el deseo, el apego, el devenir, el nacer, el envejecer, el morir, la aflicción, todo lo que constituye el sufrimiento. Y con ello el abandono de los fundamentos de la existencia, el fin del deseo, el logro del nirvana.  Y supongo, dicho sea de paso, de la “necesidad” de ningún parque temático “budista” como del que aquí se hace mérito.

El nirvana no representa la nada sino el verdadero ser.

Es importante intentar comprender el sentido profundo del nirvana asociado a Beatitud, Bienaventuranza inquebrantable, Inmortalidad

La visión designada en el canon como “el ojo de los santos” permite el contacto con lo incondicionado, lo no construido, nirvana.

Esta visión trascendental se obtiene mediante técnicas contemplativas o ejercicios guiados por la sabiduría, es decir, por una comprensión de los estados psíquicos y para psíquicos experimentados.

Al hacerse inteligibles las experiencias yoguitas trasmutan la conciencia normal, y quedan abolidas las construcciones verbales y las estructuras de pensamiento.

Este es un aspecto común a todo lenguaje místico. Y al ligarlo a la dificultad de fijar una ortodoxia representa un riesgo para cualquier sistema de poder o dominación. Por eso los místicos no suelen ser bienquistos por el Poder religioso, aunque en ocasiones éste trata de asimilarlos.

La doctrina de lo Absoluto o no construido se puede comprender y confirmar con esas tales experiencias. Una de ella sería el tantra. Sus ritos intentarían realizar el coincidentia oppositorum a todos los niveles de la existencia.

Las verdades de Buda deben ser experimentadas y confirmadas de este modo. No basta el conocimiento simplemente intelectual. No es una simple teología motivo de fe.

Pero el difícil concepto de nirvana se ha interpretado de diverso modo.

La condición de “nirvanado”, si vale la expresión, puede ser la extinción total. Para otros una beatitud más allá de la existencia que nadie puede expresar.

Si algunos enseñan que el Nirvana es la aniquilación del Yo, decidles que mienten. Si algunos enseñan que el Nirvana es vida separada, decidles que se engañan, porque ignoran la verdad, no ven la luz que brilla por encima de sus rotas lámparas y no saben que la felicidad está fuera de la existencia y del tiempo”  (Arnold, Luz de Asia).

El problema epistemológico se plantea así: Si el nirvana es lo incondicionado por excelencia, el Absoluto, el mundo de la cosa en sí, trascenderá no sólo las estructuras cósmicas, sino también las categorías del conocimiento. En este caso podrá decirse que el ser que ha penetrado en el nirvana ya no existiría, si entendemos la existencia como un modo de ser en el mundo, pero puede afirmarse también que “existe” en el nirvana, en lo incondicionado, en un modo de ser por tanto que no cabe imaginar ni comprender en nuestra finitud de criaturas.

El budismo se fue trasformando a medida que se fue extendiendo por toda Asia al contacto con las principales creencias de los diferentes países. La doctrina más escueta, racionalista y experimental de los orígenes se fue diluyendo o modificando en ocasiones cuando asimilaba creencias locales. En efecto, la doctrina inicial se expuso al peligro de irse diluyendo al contacto con las imágenes y los símbolos anteriores a su llegada a los diferentes países en los que se fue extendiendo. De modo que hubo un proceso histórico de adaptación y asimilación. Más que intentar desalojar espíritus y demonios de a imaginación de los hombres, se entretejieron hábilmente las creencias populares en las enseñanzas, surgiendo así un complejo pero acertado y eficaz sistema de metáforas que permitía que tanto el racionalista como el mero devoto interpretaran la doctrina cada uno a su manera. Para los racionalistas era una filosofía positivista y a la vez un código moral basado en el autodominio, la bondad y la clarividencia. Para los devotos era una fidelidad, un sentido emocional de pertenencia, una fe o devoción.

De tal manera que de aristocrático, en el genuino sentido del mérito y la Virtud pero no del linaje, sin necesidad de un clero o casta sacerdotal porque su ámbito era cada individuo, se fue trasformando en  popular, con un creciente papel de un clero intermediario. Lo que daría lugar a panteones más o menos barrocos, teologías complejas y devociones inspiradas o gestionadas por ese clero.

El lamaísmo tibetano, en realidad una forma de teocracia, fue un buen ejemplo de ello. En cierto modo, el budismo y el cristianismo sufren evoluciones parecidas, donde el Conocimiento espiritual se degrada en ortodoxia y poder político o religioso para aplicarla.

En consecuencia, lo que un principio era una doctrina escueta, austera, racionalista, positivista y un código moral basado en la bondad, la lucidez o el autodominio, se convierte así en una visión devocional. Buda ya no es sólo un príncipe, un hombre bienintencionado experimentador espiritual, sino que se trasforma en una deidad superior capaz de escuchar sus ruegos. El conglomerado de atributos o energías antes citado sería para esta asimilación posterior un alma que reencarnaría más veces.

La pura concepción originaria de Buda, tan sencilla en lo abstracto pero difícil en la práctica vital, trasmitida a un grupo reducido de iniciados a través de una doctrina secreta, da lugar cuando se extiende primero al budismo Hinayana luego al Mahayana o gran vehículo, al budismo tántrico y al zen.

Junto a una cosmografía fantástica, también nace así una iconología tradicional que se va haciendo cada vez más compleja o barroca, por la que se entronizan arquetipos o atributos del mundo espiritual.  Y surge un arte tradicional o sagrado, fijado en cánones, en el que de modo semejante a lo establecido por el Tratado de Iconografía de Panselinos en el  caso del Cristianismo, las imágenes pueden ser identificadas por sus gestos o mudras, posturas o asanas, u objetos ritualísticos y símbolos que portan.  Surgen también las bellas y consoladoras figuras de los bodhisattwas o budas de la compasión, las taras o deidades tántricas femeninas cuyo origen es sin embargo, humano: las dos esposas, mogola y nepalí de cierto rey tibetano. Los arhats, llamados Lo-hans en China, o discípulos personajes realizados; los terroríficos guardianes protectores contra la acción de los demonios, etc.

Sin embargo, pese a su gran pureza inicial, e integridad del buscador espiritual que le diera vida, el budismo histórico tampoco es ajeno a los procesos de desgaste sino cierta degeneración histórica clerical a los que aludía Max Müller.

 

Tras este somero repaso recordatorio sigue sin estar clara la espiritualidad o razón última de semejante proyecto, que parece incardinado en lo meramente material, en maya, el mundo ilusorio del que Buda invitaba a separase. Pero en tal plano material, dando a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César, desde ese punto de vista, todo proyecto tiene un efecto renta y un efecto distribución. Y unos costes medioambientales que en el actual estado de cosas no sabríamos evaluar, aunque esperamos que no sean críticos con las suficientes y adecuadas acciones correctoras.

Desde el punto de vista iconológico llama la atención que en el vídeo que se ha hecho público la figura de Buda, punto espiritual con el que identificarse y hacerse Uno, no se encuentre en el centro geométrico de lo que podría constituir un gran mandala, sino en uno de los lados.

Es de suponer que la cosa termine como en Bienvenido Mister Marshall, pero si al cabo, el proyecto termina saliendo adelante, es preciso que la opinión pública esté muy vigilante para ver cómo se concretan estas cuestiones o variables estratégicas del proyecto y exigir a las autoridades y agentes empresariales transparencia, rigor y sensatez en sus planteamientos y desarrollo.

 

 

Fotos del autor, incluidas las del parque budista de Barrabal en Portugal.

Sobre el libro Buda, Parsifal y el grial

Buda, Parsifal y el grial

 

 

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