Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Consciencia, un importante libro de Emilio Carrillo

Cuando comience el año mil que sigue al año mil, gobernarán los que carecen de fe. Mandarán sobre multitudes humanas inconscientes y pasivas. Lo harán escondiendo sus rostros, guardando en secretos sus nombres; y sus fortalezas estarán ocultas en los bosques. Pero ellos decidirán la suerte de todo y de todos, nadie participará en sus reuniones. Todos serán sus siervos, pero se creerán hombres libres y hasta caballeros.”

(Profecía de Juan de Jerusalén, el templario)

Hoy vamos a hacer mérito de Consciencia un libro revelador cuya lectura es muy recomendable especialmente en estos tiempos de zozobra y tribulación.

Los dos primeros capítulos, dedicados a la Economía y la Política internacionales, y a cuya glosa vamos a dedicar las siguientes líneas, constituyen un magistral resumen de lo que hoy ocurre y tratan de explicar con sencillez, brevedad y claridad la tremenda crisis de civilización en la que nos encontramos.

Pero, lejos de los tópicos libros de autoayuda, el autor aborda también los aspectos personales de la cuestión. Porque es precisamente a nivel individual, con la evolución de nuestra consciencia, de nuestro propio desarrollo espiritual, intelectual y emocional, como podemos hacer frente e intentar sobrevivir a las amenazas de la globalización y el NOM que se nos está imponiendo. Arrasando con todo. Cultura, lenguaje, tradiciones, instituciones y legítimos intereses o necesidades nacionales se están arrumbando para establecer el despotismo de los esclavizantes intereses de la oligarquía mundial.

 

Economía y consciencia

1 Prioridad del valor de cambio sobre el valor de uso.

2 prioridad del beneficio frente a satisfacción de las necesidades como motor de la actividad económica

3 apropiación y acumulación oligárquica de la riqueza

4 geoestrategia expansionista permanente

5 voracidad ecológica

6 subordinación de la ciencia y el conocimiento a los intereses oligárquicos

7 fomento de creencias egocéntricas e insolidarias, lejos de cualquier sentido espiritual o trascendente, materialismo ramplón y embrutecedor

En realidad, nada muy novedoso para algunos estudiosos del funcionamiento real de lo económico. Ya varios de estos atributos o propiedades habían sido por autores como el economista y estadístico José Manuel Naredo quien consideraba a lo que se ha venido en llamar sistema económico como un sistema autónomo, cerrado y autosuficiente, sujeto a propias leyes y modelos matemáticos o abstractos, independientes de la Moral y del contexto natural o ambiental en el que se desarrolla la actividad económica.

Y consideran a la Teoría económica menos como ciencia que como ideología de dominación enmascaradora de los intereses de los plutócratas.

Ya que, incluso, ni siquiera se cumplían todos postulados establecidos por el propio León  Walras en su famoso Tratado de la riqueza social como necesarios para la validez conceptual y metodológica de la teoría económica moderna y sus modelos matemáticos de los que nos hemos ocupado en otra garita.

Evolución histórica del sistema económico

1 mercantilismo, fotosíntesis, vela, imperialismo incipente, monarquías absolutas, (roedor que acumula comida)

2 revolución industrial, energía fósil, imperialismo desarrollado, democracias nacionales, (depredadores que respetan el rebaño para poder proveerse en el futuro)

3 mutación. Hegemonía de lo financiero y de la especulación, dinero basura emancipado de la realidad económica, activos intangibles para especular, engañar y someter.

Dinero sin base o respaldo por convertibilidad con oro. O del encaje bancario, sin base real como contraprestación de bienes o servicios.

Ni siquiera los Estados fabrican ya su dinero. La Reserva federal (institución privada, oligárquica sionista) crea dinero ex nihillo y cobra intereses por sus papelitos.

Instituciones globalizadoras internacionales, posdemocráticas, que someten a las instituciones nacionales, usurpando el poder a favor de una pequeña oligarquía internacional. (Cocodrilos. Matan por matar).

Saqueo privado de los recursos públicos. Aumento del déficit por gobiernos corruptos, sobornados o títeres y  de la deuda para someter a los pueblos. Desaparición del dinero físico.

En resumen la actual crisis no es producto del fracaso del sistema global actual sino su más preciosa conquista. El mercado financiero no es sino la manifestación del poder global real y de su carácter esclavizador. Manifestación y pilar de su poder. La inseguridad, la incertidumbre, el miedo son la nueva base de la dominación mundial.

Una raza universal de deudores y nuevos esclavos. Este es el estado real de la cuestión más allá de lo que los diferentes gobiernos títeres o instituciones mercenarias difundan a través de sus media de embrutecimiento y manipulación de masas para seguir engañando a la gente.

Los amos del mundo, Política y consciencia

Pretenden convertirnos en, y que sigamos siéndolo, esclavos integrales, ni siquiera conscientes de su esclavitud.

Actúan en el anonimato. No los conocemos. Sólo conocemos, mejor o peor, a las élites y subélites que les sirven para consumar su dominio.

Se organizan a partir de un núcleo duro muy reducido del que penden otros inferiores de élites y subélites a su servicio, que probablemente no conocen sino parcial o incompletamente a los verdaderos dirigentes de ese primer grupo que detenta el poder real.

El primer círculo de poder según Carrillo es el de seres inmateriales, (demonios o ángeles caídos, potencias del aire, de las diferentes tradiciones religiosas, ciertos seres extraterrestres). Aunque pertenecientes al universo espiritual son muy densos en el plano moral, despiadados, egoicos e insensibles al sufrimiento que causan. Pueden materializarse y hacerse visibles.

Acotación metafísica (Al Hallaj).

Dios es yo. Yo soy Dios cuando dejo de ser yo”.

El problema (de la caída o su materialización vibratoria) surge cuando el ente ansía ser Dios sin dejar de ser yo. Querer ser Dios estando separado de Dios. Esto lleva al afán de dominio y poder sobre otros.

El segundo círculo está formado por unas pocas familias postradas de modo consciente ante “Satanás”, es decir ante el primer círculo ya indicado. Se hallan a su servicio a cambio de poder y gloria. Dirigen y controlan (casi todo) instituciones, conciencias embrutecidas, gobiernos devenidos en títeres, organizaciones internacionales…

El tercer círculo no está formado por personas físicas como el segundo, sino por instituciones instrumentales u organizaciones secretas y elitistas implantadas a nivel mundial que protegen a los anteriores. Para ellas son seleccionados sus personajes colaboracionistas. Estos tienen ciertas habilidades convenientes, participan con mayor o menor grado de comprensión o consciencia de sus mismos objetivos y carecen de conciencia moral por lo que son capaces de cometer los mayores atropellos con impunidad e hipocresía. Consideran que la gente es un rebaño estúpido y dócil al que someter y explotar. En virtud de cómo lleven a cabo estas políticas son ascendidos en el escalafón.

El cuarto círculo y los siguientes entremezclan sociedades semisecretas o discretas como el Club Bilderberg, así como otras organizaciones internacionales o estatales que sirven intereses globalistas que captan a gentes para sus fines…a cambio de fama, prebendas y privilegios.

Cada círculo participa, según su nivel de importancia y subordinación, en el expolio general del planeta.

Sin embargo, el lector acaso se pregunte, ¿Cómo encaja el sistema descrito por Carrillo en la tipología de sistemas políticos de Aistóteles?

Desde el punto de vista de la Cultura española acaso se echa de menos la ligazón de estos temas con lo que ya veían algunos de nuestros grandes del Siglo de Oro, que ya denunciaban en varias de sus obras mucho de lo que ahora nos está pasando.

En sucesivos capítulos del libro Emilio Carrillo desarrolla conceptos tales como Consciencia y vida cotidiana (tu ego y tú); Consciencia y mente (la mente al servicio de la consciencia); Consciencia y aquí y ahora (el tiempo no existe, pero tú crees en él); Conciencia y Educación (la educación de tus hijos); Consciencia y dones (descubriendo tus dones y talentos); Consciencia y Enfermedad (la enfermedad y su significado consciencial); Consciencia y Muerte (¿qué te espera cuando vivas eso que llamas muerte?); conciencia y Ciencia (Física de la Deidad I); Consciencia y Dios (Física de la Deidad, II).

Y finaliza con un Epílogo, (eres, no estás; vives, no estás)

La entropía aumenta si no somos capaces de instalar el orden. Puede ser el siniestro NOM ú otros informados por valores espirituales y humanistas. Cabe avanzar que en mi opinión muchos de estos conceptos aunque muy bien expuestos, en lo que se muestra la maestría del autor, son coincidentes con los de la Tradición sagrada tanto occidental como oriental, así como de los últimos avances de la Física Cuántica, cuyos saberes cada vez se van pareciendo más a los de la Mística.

Cuestiones que forman parte de lo que Leibnitz ha venido en llamar Filosofía Perenne, o se conoce como Tradición sagrada. Muestra reminiscencias de los Vedas, los Upanishads, los budismos o el Jainismo, sin olvidar la propia Tradición esotérica occidental.

Este libro puede considerarse una especie de Upanishad o revelación secreta, en su sentido etimológico de sentarse a los píes del Maestro. Aquí el Maestro es la propia Consciencia. “Eso eres tú”.

 

Consciencia por Emilio Carrillo

Editorial Sirio, 2016

307 páginas;  13,95 euros

 

 

 

Por presupuestar que no quede

Emulando a los de la obras que presupuestan a la baja se hacen con el pedido o contrato mediante engaño mohatrero y luego a inventarse sobrecostes u otro sí digo y pillar lo que se pueda, el vampiro a las órdenes de Mariano para la insaciable Hacienda borbonera ha tenido a bien presentar los llamados presupuestos en casa de madame miss Alvia, quien los ha recibido muy risueña y con sus mejores galas para tan alta ocasión. Se trata de otro ritual supuestamente democrático vaciado de contenido. Un puro timo. Otro toco mocho marianesco, otra mohatra de pícaros y santiguadores de bolsillos. Aunque eso sí que hay que reconocerlo, con nuevas tecnologías. No importa, todos ellos se conocen sus mañas trileras y buscan cómplices para amañar o mantener la lucrativa timba o bien para sabotearla.

Mariano promete y promete antes de la cosa esa de las votaciones lo que sabe que no va a cumplir luego, pero por mentir que no quede en tan digno, fiable, severo y encopetado varón o dejémoslo en prócer. El tinglado arrebatacapas no sólo no disminuye sino que aumenta a costa de los indefensos parasitados. Un ejemplo sin importancia: Mariano, solo o en compañía de otros, se ha cepillado la llamada reserva de las pensiones. Y eso sin que ninguno de nuestros próceres y próceras borboneros y borboneras se haya ofrecido a repatriar sus caudales ocultos de paraísos fiscales o de la pacífica Suiza neutral donde descansa de sus azarosas peripecias judiciales la hija del Campechano y hermana del Preparao. El real valido engorda la pútrida gusanera con más déficit y más deuda. Como un niñato heredero borracho en juerga permanente echa más carnaza a píos operarios, púnicos, gurtelidos, pujolistones, heróicos EREinómanos, aranistas, nazionalistas y regionalistas autonómicos de toda ralea y pelaje, valerosos sindicalistas trinca-Cajas y demás bien cebada fauna borbonera ¡Qué no nos falte de ná!

Sin olvidar ahora aumentar también la partida de compra de armamento a nuestros amos gringos y de Su (poco) Graciosa Majestad. El Imperio amigo está muy tocado, luego del rescate del Deustche Bank, el Banco de Inglaterra parece fané y descangallao y para colmo deben tres billones a los amigos chinos.  A sanear las cuentas inglesas, armas mediante, dos pedazo de estadistas, Mariano y Xiapras al alimón y qué no se diga que no somos solidarios ni obedientes con el amo, dedicarán parte de los impuestos saqueados a sus respectivos súbditos.

Pero la memoria es flaca. Sabido y asumido es que Mariano miente más que habla. Es más, muchos piensan que es más que dudoso que conozca la verdad, ni siquiera como concepto abstracto. Sin embargo, bizarros imaginarias naranjas de igual servicio prometieron el oro y el moro a la desahuciada clase media y a los mal llamados autónomos ¡Cómo si alguien pudiera escaparse del redil! y ahora cargan el arma criminal que el puntillero Montoro va emplear contra nuestros pescuezos. Unos y otros disimulan la defensa de sus privilegios otorgados y de los intereses de sus amos ocultos con rancios pero ilusionantes motivos patrióticos del jaez de “votadme a mí que los otros son aún peores”.

Muchos se merecen lo que votan. Como dice la Biblia, poniendo en boca del Altísimo: “No queríais un rey, pues tomad rey y disfrutarlo”. Otros no nos merecemos la humillación de tener encima que votar a nuestros saqueadores. Por justa Ley del Karma colectivo, hemos de sufrir todos y todas las consecuencias derivadas del hecho de votar a los próceres y próceras que tanto se sacrificarán para representarnos y representarnas. Desde luego habrá que considerar como cómplices de uno y otro género de este engorde de la gusanera a todos aquellos que vulneren el deber moral, filantrópico y patriótico de defraudar a la Hacienda borbonera si acaso aún estuviesen en condiciones de poder hacerlo.

Este presente que con tanta felicidad disfrutamos son los mismos venturosos tiempos de los sembradores del caos que han de traernos un gozoso Nuevo Orden Mundial. Miramos a los títeres que nos enseñan como hipnotizadora distracción mientras nos roban libertad, salud y cartera, pero desconocemos la entidad real de los titiriteros que mueven los hilos.

Pues existe un hecho de claridad meridiana e irrefutable: si hoy en España votar sirviera para algo además de para legalizar el expolio y distraernos mientras nos santiguan los bolsillos, ¡lo habrían prohibido!

¡Paga y calla! Insta una amenazadora voz oculta tras el plasma.

 

 

 

 

El Estado contra la Nación. La Nación contra sí misma

 

                                                                Pasos de un peregrino son, errante,

                                                                Cuantos me dictó, versos, dulce musa.

                                                                En soledad confusa

                                                                Perdidos unos, otros inspirados

                                                                   (Luis de Góngora, Soledad Primera)

 

La bochornosa sentencia perpetrada en el Caso Infanta Cristina Federica Victoría Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón Scheleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, hija de El Campechano y hermana de El Preparao en cuyo nombre se administra Justicia en el Reino, nos devuelve a la triste realidad española y nos muestra donde en verdad estamos. La Infanta, principal protagonista de la trama junto con la Casa Real, queda impune. El astuto y feminista Tribunal considera que la Infanta, pese a tan sonoros e ilustres apellidos y a ser directiva de una importante institución bancaria catalana, es solo una pobre ignorante, medio retrasada mental, una simple ama de casa algo boba que no sabía lo que firmaba. Que no sabía nada de contratos ni menos de números. Que creía en su borbónica simpleza que los euros de los que disfrutaba a paladas llovían del cielo.

Pero tampoco se ha condenado siquiera el clamoroso tráfico de influencias de políticos dadivosos con dinero ajeno que el Régimen evidencia considerar conducta no punible y consustancial consigo mismo. En efecto, los honrados y patrióticos próceres compañeros del partido de Mariano y Bárcenas  son absueltos. El ayudante y subalterno Torres recibe más castigo que su ducal jefe Empalmao. Las singulares represalias contra Manos Limpias, que había ejercido la acusación particular, constituyen un aviso para disuadir a futuros navegantes en favor de la dignidad de la Justicia. Parecen indicar que, “como Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como”, no se va a tolerar que nadie intente hacer peligrar los amaños acordados. Un aviso de que el Régimen borbónico se ha enrocado y que nada bueno cabe esperar de él.

Es cierto que la cosa cada vez está más chunga, que cada vez parece más difícil mantener la actual mohatra institucional, que las gentes más lúcidas ya se han desengañado, pero también lo es que no parece que haya Nación, ni sociedad, ni Inteligencia, capaces de reaccionar pese a todo lo que está ocurriendo.  Apenas ha protestado nadie por el insulto a la dignidad ciudadana, a la Lógica, la Justicia, que representa la sentencia citada. ¿Otra oportunidad para una nueva vuelta de tuerca de la Monarquía contra la Nación?

Ayuno de toda visión geoestratégica en momentos tan delicados para la civilización como los que estamos viviendo y los que parece veremos en los próximos tiempos, el Régimen y su suicida clase dirigente, cómplice de intereses espúreos internacionales se dedica a ir tirando o mejor, a parasitar y taparse las vergüenzas de las diferentes mafias dominantes, a ir engañando e ir pillando lo que quede para saquear, que cada vez es menos.

Encaramos un año pleno de incertidumbres internacionales en el que cualquier cosa, incluso las más impensadas hace solo un poco, pueden ocurrir. La España eterna de los reyes apátridas con su insaciable abusona y codiciosa real parentela, los Bárcenas, los Gurtelidos, los Púnicos, los ambiciosos abogados del Estado aupados a la Feliz Gobernanza y los monopolios voraces pretende volver a la mansa tranquilidad una vez superado cierto susto por si era verdad que, como creían o anhelaban los más ingenuos, algo pudiera cambiar en este desastroso reino donde todo está atado y bien atado. Al menos eso se creía si la situación internacional no empeoraba y, una vez pactado con ETA y el PNV, se podía seguir sobornando a los siempre insaciables sediciosos catalanistas. Sin embargo, aunque en la superestructura mohatrera constitucional parezca que no ocurre nada nuevo, la realidad es que esto está carcomido por dentro y acaso puede desmoronarse como le ocurrió al árbol de la Mentira del apólogo del conde Lucanor cuando la Verdad sepultada bajo sus raíces salió a la luz.

Pero ni Régimen ni España están solos en el mundo. Muchos nos tememos que lo que ahora ocurre, este proceso de devastación de la Nación y de la soberanía, no es casualidad sino programado desde el exterior con complicidades españolas a varios niveles, por acción u omisión. España parece haberse convertido en un experimento de laboratorio en el que los supuestos ciudadanos y sus instituciones resultarían ser sus cobayas. Vamos a ver qué pasa con las nuevas amenazas tales como los cambios geoestratégicos de alianzas mundiales que pueden rematar a la actual UE ¿Proseguirá la globalización tal como ahora se entiende después de Trump?  Sin olvidar instrumentos de dominación tales como la deuda, los Tratados internacionales, la hegemonía de las transnacionales, la posible caída del euro, el dinero electrónico y las limitaciones de pago en moneda. Pero mientras tanto ya tenemos mucho y bueno con que entretenernos intramuros.

Así, una de las instituciones básicas de la Monarquía, la llamada Generalidad de Cataluña, está en pública y notoria rebeldía no ya sólo contra la constitución y las leyes españolas sino también contra la propia Nación española y promueve su destrucción desde el propio ámbito de poder. Pero las otras instituciones de la Monarquía, empezando por la Jefatura del Estado y siguiendo por el presidente de Su Gobierno, no hacen nada eficaz para impedirlo atendiendo a sus obligaciones constitucionales y a su propia dignidad personal e institucional como gobernantes. Nos encontramos en una situación en la que unas instituciones de la Monarquía agraden de modo gravísimo a los españoles que las pagan mientras el resto no nos defienden eficazmente de la agresión.

Como en anteriores momentos de nuestra Historia, nuevamente la Dinastía está resultando ser enemiga de la Nación. Pero, insisto, ¿Dónde está la Nación española? ¿Qué queda de ella despanzurrada por el Régimen en mal adobada pepitoria de tribus insolidarias o renovados siervos en feudos autonómicos corruptos y despóticos?

Con el paso del tiempo van desapareciendo las últimas generaciones de españoles educados y que se han considerado a sí mismos como tales. Las nuevas generaciones de jóvenes han sido “adiestradas” para ser simplemente catalanes, vascos, gallegos, navarros, extremeños, andaluces, asturianos, canarios o…lo que sea, debilitando o incluso saboteando en ciertos casos el sentido de pertenencia a la misma Nación.  Se ha generado una especie de caos provocado, de entropía, de falta de criterios, de pérdida de facto de Cultura, amén de la propia condición de verdadera ciudadanía para contribuir a ser mejor explotables y avasallados por la globalización, el caciquismo y los monopolios. Pero no se entiende como estas generaciones que son las que más lo van a sufrir no reaccionan ante la amenaza de un futuro de creciente servidumbre sino esclavitud que les acecha. La Cultura o sirve para abrir los ojos, para despertar las conciencias, para hacernos más libres o no es Cultura.

Quizás sea por eso que aunque el Estado no reaccione ante los sediciosos tampoco lo haga la Nación. Un estruendoso silencio ciudadano. Lo único que se oye hasta aquí son algunos llantos de las plañideras monopolistas bien cebadas a nuestra costa por si acaso la pelea abierta entre mafias políticas borbónicas se descontrola y les estorba o perjudica el trinque impune o el mantenimiento de sus tarifas abusivas y privilegios. Y entre nuestros próceres leguleyos el “Estese a la parte” o el no menos socorrido “Otro sí digo”. Cuando no una sugerencia a que la maltrecha UE, que ya no se sabe lo que pueda durar con lo que está ocurriendo, nos solucione los problemas de sedición que la cobardía, complicidad o corrupción de nuestros dirigentes no se atreven a abordar. Una cosa es que el Tribunal de Justicia de la UE pueda revocar legislación o prácticas abusivas de instituciones españolas y otra distinta es asegurar la integridad territorial y los legítimos intereses españoles. Sobre todo cuando ciertas potencias extranjeras parecen decididas a fomentar la sedición.

Los argumentos que se emplean por nuestros próceres son propios de mercaderes a la rebatiña por el Monipodio, la clientela y la pasta. Una pelea por apuntalar al Régimen como coartada para mantener y explotar mercados cautivos o trincar presupuestos oficiales. Nada de patriotismo, filantropía, cultura, solidaridad, o sentido espiritual de la existencia o de pertenencia a una civilización o a una comunidad. Nada de las simples enseñanzas de la Historia. Es decir, nada de auténtica Nación, algo distinto, y desde luego superior, a fulanismos, intereses dinásticos o corporativos, pesebres o mercados.

 “El sol pace estrellas en campos de zafiro”

Decía don Luis pero es de temer que ahora ya no amanece. Las estrellas ya no son borradas por una Luz mayor sino por la niebla de la Nada.

Pues, insisto, ¿qué fue de nuestra Gran Cultura? ¿Dónde están los intelectuales españoles defensores de la Cultura, la Nación y los legítimos intereses de las gentes? ¿Qué fue de nuestro Siglo de oro? ¿Alguién sabe o recuerda ya, sobre todo entre los españolitos más jóvenes, quién era Góngora?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La tía fingida, febrero 2017

En el Reino de España muchas de sus instituciones más relevantes resultan ser fingidas

La Tía fingida es una novela no muy ejemplar ¿o sí? Atribuida a nuestro gran Cervantes. Habla de mohatras, término tomado de la literatura picaresca española, verdaderamente esclarecedor  e imprescindible para comprender lo que nos pasa, aún hoy, en este malbaratado Reino de España. Hilo conductor de nuestro devenir histórico y de nuestro vivir presente. Hoy nuevamente de actualidad, por cierto. Mohatra es aval en falso. Falso valor, oro de alquimia. Son “caballeros de mohatra” los que participan en este fraude descomunal de hacer pasar un régimen oligárquico y corrupto por monarquía parlamentaria: políticos ladrones, tartufos o cobardicas, beatas remienda virgos, banqueros aduladores, corchetes corruptos, jueces complacientes, constitucionalistas filoetarras, golillas soplones, hampa enmucetada, golpistas impunes, empresarios pilla subvenciones, ordeñadores de presupuestos, santiguadores de bolsillos ajenos, garduños, indignados de encargo, esquiladores de oveja ajena, extorsionistas de dossieres, periodistas alabanciosos o bufonescos, electores fanáticos o mercenarios …Y sin olvidar ahora también las llamadas agencias de rating, ¿ganchos del timo financiero internacional?

Ni Antoñito el Camborio, como diría Lorca, es legítimo Camborio ni hace fuentes de sangre con cinco chorros, ni es el dinero es ya dinero, ni la auditoria, auditoria. Ni la bolsa mercados de valores para asignar recursos de inversión, sino timbas de tahúres en los que apenas solo los trileros experimentados que están en el ajo, y en el agio, saben dónde está la bolita mágica y salvadora del Banco central europeo, la Reserva federal o el siniestro FMI de la Señora Lagarto. La deuda como instrumento de dominación suministrada a dirigentes badulaques o corruptos de modo análogo a la droga por sus traficantes. Los políticos drogadictos de deuda se ponen tan contentos porque ahora la pueden pillar más barata y el que venga detrás que arree si es que queda semoviente que arrear.

Dicen que la cantidad de moneda virtual existente y remansada en paraísos fiscales serviría para comprar varias veces el PIB mundial. Por lo que el falso dinero de encaje, el que no puede ser contrapartida o contravalor de los flujos reales de recursos, bienes y servicios, va de burbuja en burbuja, de timba en timba, o peor: de guerra en guerra, recrecido por el interés compuesto y avalado por la mohatra de turno hasta el siguiente pufo.

A grandes males grandes remedios. Occidente acaso nunca podrá recuperarse del todo si no vuelve a poner sus grandes planteamientos axiológicos en orden. Pero el inquietante Nuevo Orden Mundial que algunos propugnan viene a conculcarlos o hacerlos imposibles por la vía de los hechos consumados. Aunque unos pocos lo denuncian. Y otros, recién llegados a la poltrona imperial, aún no se sabe muy bien a qué juegan, aunque quepa temerse lo peor. Mientras estamos atentos a las nuevas amenazas, no nos vendría mal recuperar lecturas de nuestros tratadistas de Salamanca y evitar el divorcio entre las finanzas y la ética. La mohatra científica de un sistema económico entendido como algo abstracto, ahistórico y asocial, inspirado en la matemática de la Física newtoniana, ajeno a su cometido de satisfacción de necesidades reales. Ahora las finanzas dominan a la economía, la economía a la política, la política a la sociedad, ésta ha abandonado a la Cultura y también al Espíritu, luz de la Ilustración que nos debería guiar por este valle cada vez más tenebroso. Pues ahora todo es al revés de como debiera ser tras tantos siglos de civilización.

Sin recuperar, el espíritu, la Cultura, el alma de las instituciones, éstas no serán sino cascarones vacíos campo de juego mohatrero. Detrás del Espíritu está la Cultura, la Sociedad, la economía real, la verdadera, la que permite satisfacer verdaderas necesidades humanas y sociales. A cuyo servicio debiera estar el dinero, las finanzas, un medio y no un fin en si mismo. Pero la cosa se aclara cuando se observa cómo hoy se ha sustituido la empresa económica de clásico medio para satisfacer necesidades reales de la gente en mohatrero artilugio para “crear valor para el accionista”.

Justicia no son leyes aunque muchos políticos parecen tener una visión mágica de las leyes. Creen que ley aprobada, cuestión ya resuelta. Es como el ¡ábrete sésamo! de Alí Babá y los cuarenta ladrones, con perdón. Nuestros numerosos parlamentos hacen leyes como churros en las ferias. Cosa nada buena si hacemos caso a Tácito, quien consideraba la multiplicidad de leyes como señal cierta e infalible de un mal gobierno y de un pueblo corrompido. Y el propio Cervantes, entre otros, adopta su visión y así lo manifiesta en sus sabios consejos al Sancho flamante gobernador. Consejos que debieran servir de guía de pensamiento y acción a cualquier político o poderoso decente. Y luego, otro “pequeño” problema: el de la voluntad de aplicar las leyes sea quien sea el justiciable y, sobre todo, de hacer Justicia. La Justicia no es igual para todos como afirma la propaganda borbónica repetida por la cínica mohatra periodística, en burla de la inteligencia y de la dignidad de los ciudadanos indefensos y degradados a súbditos. Se acaba de demostrar otra vez hoy cuando se ha conocido cierta esperada sentencia.

El BOE a veces se asemeja a cierta literatura piadosa, e inane científica e intelectualmente, propia de nuestro Barroco tardío. Y una ley no es una acción ni tiene eficacia en sí misma, pues si no se crean o se dotan de suficientes recursos las instituciones que deben luego aplicarlas, empezando por la formación e información del personal, el resultado es la desmoralización del administrado de buena fe y el aumento del “a río revuelto, ganancia de pescadores”. Eso aún cuando las leyes no sean claramente desatinadas, producto de modas estultas, el desconocimiento de la realidad social, pesebre de amiguetes o de la simple desvergüenza. O como sabotajes de las clases medias, la soberanías nacionales o el orden social con miras de facilitar el proceso del NOM globalista y profundamente antidemocrático.

Si es cierto el dicho popular español: cuantos más abogados, más arbitrariedad e injusticia. Y cuantos más economistas, más pobreza y desigualdad social. Y cuanto más pío clericalismo tartufo, también más inmoralidad y ateísmo práctico. No hay más que admirar los grandes méritos y santas virtudes de las piadosas familias obreras de los Ruíz Mateos o los Pujol Ferrusola. Sin olvidar, cada uno en lo suyo, a otros no menos santos obreros: los Sepúlveda, Matos, Gurtelidos, De Guindos, Montoros, Margallos, Fernández, Bárcenas, Tejerinas….

Es obvio que en cualquier sociedad existen personas de diferente nivel intelectual y moral. El pacto social se basa en que las leyes protejan a la sociedad de aquellos, menos adelantados en su evolución espiritual o moral, que buscan la satisfacción de sus pasiones a cualquier costa. Por ello una de las funciones de las penas es proteger el bien común de la sociedad y de ahí el castigo al reo declarado culpable, disuasorio de otros, aunque se prevea la generosidad en los casos que quepa redención social, para lo que se requiere su arrepentimiento y la voluntad demostrada de no volver a delinquir. Generosidad, que no memez, arbitrariedad ni hipocresía. Pero, lo común hoy es que los grandes delincuentes al abrigo del Poder se burlen impunemente de la Justicia.

Pero esto es el Reino de España, reconvertido en la penosa Marca España de tantos mercachifles, es decir, el mundo al revés. Falla la responsabilidad individual asociada al ejercicio de la libertad. Falla la jerarquización de las prioridades, contraria de lo que la razón, el bien y el sentido común aconsejan.

Por unas razones u otras, fallan las personas que las aplican: la impunidad crece y si esto sigue así más pronto o más tarde se terminará volviendo al ¡Fuenteovejuna señor!

Pero comprender no basta, es preciso actuar antes de que la cosa ya no tenga solución pacífica.

En La tía fingida es el mozo enamorado el que con voluntad y valor logra rescatar a la falsa sobrina de virgo constitucional tantas veces remendado por las poco respetables tías institucionales que la vende una y otra vez a la oligarquía rijosa, mohatrera y perenne.

España, nuestra pobre España huérfana y desamparada, con amor y valor heroicos también necesita ser rescatada del imperio de la oligarquía, incluso aliada al hampa avalada por la hipertrofiada mohatra de turno. Como hoy hemos vuelto a constatar.

 

 

Distinguido público: “Pasen y vean. He aquí el teatro”

“Calisto; En esto veo, Melibea, la grandeza de Dios.

Melibea; ¿En qué, Calisto?

Calisto: En dar poder a natura que de tan perfecta hermosura te dotase, y facer a mí inmérito tanta merced que verte alcanzase, y en tan conveniente lugar, que mi secreto dolor manifestarte pudiese.”

Con este precioso diálogo entre los dos infortunados amantes comienza una de las obras más geniales pero también trágicas y desoladoras de nuestra Literatura.

La Celestina nos conmueve con el trágico drama humano del fracaso del Amor y sus anhelos ante ciertas convenciones sociales y determinadas instituciones hipócritas y corrompidas. Un fracaso que se repite muchas veces en lo individual a lo largo de la vida y en lo colectivo a lo largo de la historia. Una esperanza renovada pero arrojada una y otra vez al ocaso.

Para Federico García Lorca: El teatro es uno de los más expresivos y útiles instrumentos para la edificación de un país y el barómetro que marca su grandeza o descenso.  Un teatro sensible y bien orientado en todas sus ramas, desde la tragedia al vodevil, puede cambiar en pocos años la sensibilidad del pueblo, y un teatro destrozado, donde las pezuñas sustituyen a las alas, puede achabacanar y adormecer a una nación entera.

El teatro es una escuela de llanto y de risa y una tribuna libre, donde los hombres pueden poner en evidencia morales viejas o equívocas y explicar con ejemplos vivos normas eternas del corazón y del sentimiento del hombre.

García Lorca no sólo escribía sino que desarrolló varias iniciativas como La Barraca para llevar a la gente los logros y beneficios culturales y estéticos del teatro.

Se podrá argüir que hoy el cine y la televisión han tomado el relevo del papel civilizador que Federico atribuía al teatro.  Que incluso hubo un momento de transición durante la malvada dictadura en la que existían grandes programas de televisión como el añorado Estudio Uno donde se adaptaban obras maestras del teatro de autores tanto españoles como del resto del mundo a ese nuevo medio. Son ya míticos actores y actrices como José María Rodero o Nuria Torray. Y realizadores como Gustavo Pérez Puig o Juan Guerrero Zamora, entre otros.

Pero, ¿qué queda hoy de ello?

Con honrosas excepciones, la TV actual se concibe como un negocio y un modo de manipulación política y mental para despistar al personal y excitar los más bajos instintos del populacho. Programas deleznables en horas de máxima audiencia sustituyen a los culturalmente ambiciosos y bienintencionados de otrora.

El teatro ya no se hace en las salas sino en supuestos más altos y severos organismos. En toda la onerosa parafernalia institucional dinástica que encubre la verdadera realidad. La  de una oligarquía nacional vicaria y en cierto modo decadente, porque cada vez hay más variables que ya no controla y que consciente o inconscientemente trabaja para fuerzas del extranjero más o menos claras o declaradas.

La Cultura clásica española está en almoneda. En parte víctima del siniestro colonialismo anglosajón y porque en cierto modo se está siguiendo el modelo de Gramsci. Según el autor italiano quien controla la Cultura controla las ideas políticas. Para entenderlo mejor conviene aplicar la gramsciana Teoría del Poder cultural. El sistema se beneficia de un poder cultural, de la adhesión de los espíritus a una determinada forma de concebir el mundo que le consolida y justifica. La propaganda y la deformación sectaria de la escuela constituyen modos de manipulación de esos espíritus, de su persuasión permanente.

Sin embargo, la antigua estructura oriental jerarquizada y dividida en clases de sacerdotes / reyes, guerreros y comerciantes ha cambiado hoy también su significado en lo que no deja de ser una notable subversión. Hoy podemos observar tres aspectos de la realidad social y política. El aspecto de lo económico se encuentra dominado por lo financiero. La economía real, la que sirve para satisfacer necesidades reales de las gentes, se subordina a los intereses financieros globalizados. La economía financiera con tipos de interés compuesto crece de modo desordenado y mucho más rápido que es capaz de hacerlo la economía real de bienes y servicios con base material, es decir que emplea cosas tangibles o recursos naturales. Las grandes guerras, las estafas, el agio, las recurrentes burbujas pinchadas, hacen que los capitales especulativos vuelvan a los sectores productivos. Es decir, son instrumentos para ajustar las economías financieras y productivas. Y por eso vuelven una y otra vez, como en la terrible y parecida crisis de los treinta. Sin olvidar, claro está, que el negocio de las armas y la industria bélica es uno de los más importantes del mundo. Y que, como decía Lord Keynes, si quieres vender algo antes tienes que crear tu propia demanda.

El capital especulativo es el que se produce por la disminución de la plusvalía productiva cuyo incremento no compensa la masa de capital empleado para producirlo, se expulsa a dicho capital de la producción para entrar en todo tipo de especulación, tradicionalmente financiera y bursátil, con excepción de la droga que es blanqueada por algún banco. Lo que está en juego en los mercados especulativos no es ya la plusvalía producida por los diferentes capitales sino el capital mismo, porque lo que unos ganan, otros pierden en juego de suma cero. De ahí la importancia de la colusión entre banqueros y políticos para obtener información, cohechos o ventajas. Es decir, de la corrupción estructural institucionalizada. Y de tal juego de suma nula también se concluye que no pueda haber verdadera democracia dirigida al progreso social cuando lo financiero es hegemónico.

Ante la falta de desarrollo verdadero, cuando no son las carreras armamentísticas, las políticas reaccionarias supremacistas financieras neoliberales, a las que sirven los políticos títeres de los diferentes países, se camuflan mediante acciones de carácter social. Que engordan el déficit y aumentan la deuda y la dependencia, es decir, el negocio de los especuladores globalizados. O que se hacen a base de aumentar la carga fiscal de los que aún trabajan en la economía productiva, empeorando su situación para mantener contentos a los grupos ordeña presupuestos bien organizados. Esto es así, gobierne quien gobierne, porque al final siempre gobiernan los mismos.

Valle Inclán ya se barruntaba, y lamentaba, que “El Arte se hace un oficio de celestinas”.

En efecto, para justificar este expolio y durante la presente fase transitoria, la Cultura se deja en manos de la actual Pseudo-izquierda domesticada, justificadora del imperialismo humanitario y generadora de más y más deuda. Es decir, cómplice activo de la reacción y de la implantación del hiper globalizado Nuevo Orden Mundial (NOM) que nos amenaza.

Paradójicamente el resultado de esta Revolución reaccionaria y plutocrática es similar al que explicaba Dostoyesvki en su novela Endemoniados cuando ponía en boca de uno de sus personajes, un revolucionario nihilista ruso, las estrategias a seguir. Así, para Schigálev la organización social futura irá dirigida a una dominación por parte de una minoría hacia casi la totalidad de la Humanidad. Habrá una Fase previa: lo que llama el Quinquevirato que disimula su condición entre los otros. Y más tarde como corolario la división de la Humanidad en dos partes desiguales. Una décima parte de la misma recibirá la libertad personal y un derecho ilimitado sobre las otras nueve partes restantes. Estas vendrán obligadas a perder la personalidad y en convertirse en algo así como un rebaño, y, mediante una obediencia sin límites, alcanzar la primitiva inocencia, por el estilo del primitivo paraíso, aunque de otra parte, tendrán que trabajar. Hay diferentes medidas para extirpar la voluntad a las otras nueve partes de la Humanidad y reducirlas a la condición de rebaño, merced a la educación de generaciones enteras…

En estas condiciones, pues, en absoluto conviene al Poder fomentar la Cultura. No es raro entonces que, por ejemplo, el Informe PISA ofrezca malos resultados cuando lo que al Poder le conviene es gente embrutecida, a ser posible sin dignidad ni honor, con mentalidad y vocación de mendigo pedigüeño, neo galloferos del a ver qué pillo con el menor esfuerzo posible. Y es que en el actual estadio de civilización al Poder no le conviene estimular el esfuerzo por ser mejores, la educación del carácter o de la voluntad, de la inteligencia y en los valores metafísicos.

Para la plutocracia internacional, que ahora algunos califican de “cleptocorporatocracia” el creciente desorden de los Estados, siempre que se encuentre bajo su control en lo que a ella interesa, hace prosperar sus negocios e intereses, engorda la gusanera de la corrupción y de la Deuda. Y facilita la descomposición y desmantelamiento previos a una nueva ordenación del Poder, ahora globalizado en lo que se denomina NOM. Por eso le conviene promover el pensamiento único, cómplice de esa construcción, especialmente en los pueblos primarios, embrutecidos, sin  formación moral ni instituciones dignas.  Pueblos prescindibles con nuevas tecnologías de producción y dominación. O fácilmente esclavizables.

Las instituciones pretendidamente democráticas devienen en farsa, cuando no vodevil o comedia de enredo. O teatro del absurdo con lenguaje camelo incluido. Me refiero al gran Enrique Jardiel Poncela y su teoría y práctica del camelo como lenguaje idiolecto amén de recurso estilístico. El camelo se basa en el empleo creativo de unos cuantos artificios: La invención de palabras. Las referencias apócrifas de citas, títulos, autores. Textos en otros idiomas, en especial falsos latinajos. Referencias engañosas, normativas o leyes fingidas o imaginarias o con carácter retroactivo, morcillas teatrales, discursos con apariencia de sentido pero que en verdad carecen de él. Todas estas mañas debidas al ingenio de Jardiel son falsa moneda común en el lenguaje de los políticos de la Monarquía, camelísticamente llamada “democracia” con singular exageración y abuso de propiedad, sino directamente “mohatra”. Nombre con el que era conocido por los grandes de nuestro Siglo de oro el fraude, la falsa apariencia, el desleal engaño provocado por la venalidad de las instituciones o personas garantes de la legalidad que debieran defender como autoridades. En todo caso, una democracia deshabitada de demócratas. Ojalá que tal teatro del absurdo no acabe en tragedia.

Sin soberanía real ni separación de Poderes y con Parlamentos mohatreros las sesiones resultan representaciones de corral de comedias dejadas a la improvisación, morcilla más o menos, de los diferentes actores de la compañía. Son personajes que adoban abstrusos discursos, se disputan quién va a ser primer actor del elenco y su botín asociado, pero que ni siquiera buscan autor como diría Pirandello porque, al cabo, son simple representación ya que el Poder real no se encuentra allí. Y ellos lo saben. La farsa sirve para distraer al público cuando no simple y llanamente santiguar sus bolsillos mientras están distraídos viendo la función. De vez en cuando, para que el interés no decaiga y baje la taquilla, aparecen en escena nuevos elementos para enredar, confundir y hacer bulto, aunque los anteriores se resisten como gato panza arriba a hacer merecido mutis y dejar el disfrutado momio a otros.

 

Distinguido público, esto es el sistema, cumbre de la civilización y avalado por el pensamiento único y políticamente correcto.  Sin embargo,  pese a todo, algunos despectivamente llaman “populismo” a ciertos crecientes mecanismos de defensa sobre todo de parte de la parte más lúcida de la clase media, garantía e instrumento del funcionamiento ordenado y progresivo de las sociedades, así como de unos pocos intelectuales heterodoxos. Acciones tendentes a intentar poner freno a este estado de cosas antes de que resulte irreversible. Los insultos para los populistas se completan con otros de puro jaez orwelliano tales como racistas, xenófobos, antisistema, fascistas, ultranacionalistas…

Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Ceguera a la que intentan condenar las diversas instituciones de unas naciones subvertidas, en profunda crisis de civilización, donde “las pezuñas sustituyen a las alas” y que consciente o inconscientemente están siendo llevadas a la disolución y al matadero.

Ceguera, por cierto, que a lo largo de la Historia han venido combatiendo, con desigual fortuna y méritos, la Cultura, el Arte y el Teatro.

 

El desgraciado final de Calisto y Melibea, ¿forzosamente ha de tener carácter fatal?

¿Podemos hacer algo para evitarlo quienes no estamos de acuerdo con él?

En vez de seguir viendo la función como meros espectadores, ¿acaso debiéramos subir al escenario para posibilitar un final distinto?

En todo caso, el amable lector juzgará a qué especialidad pertenece este texto que acaba de leer: drama, tragedia, comedia, teatro del absurdo, vodevil, enredo, teatro ficción, farsa, romance de ciegos, pliego de cordel o simple camelo.

 

 

 

 

 

“Pedro, sé fuerte”

En el momento de escribir estas apreciaciones a vuelapluma ignoro cómo terminará el culebrón del viejo partido decimonónico reciclado tras la muerte del general Franco por la embajada americana y el apoyo financiero alemán.

Sevilla 15/1/14. Emilio Botin, presidente del banco Santander, besa la mano de la presidenta de la Junta de Andalucia, Susana Diaz, tras la firma de acuerdos. Foto: Laura Leon

Sevilla 15/1/14. Emilio Botin, presidente del banco Santander, besa la mano de la presidenta de la Junta de Andalucia, Susana Diaz, tras la firma de acuerdos. Foto: Laura Leon

Un partido que tuvo y tiene un papel fundamental para embalsar el descontento social a mayor beneficio de la oligarquía y como pilares habituales la canalización del odio social a la derechona, para protagonizar una paradójica legitimación del sistema, semejante a la que hiciera en su tiempo la Iglesia Católica, así como una sublime y heroica vocación por el ordeño presupuestario, con o sin comisiones obreras o de las otras.

A falta de unos verdaderos planteamientos ideológicos se ha venido comportando de modo mohatrero y oportunista. Hasta ahora el grupo había procurado que sus diferencias y peleas personales o tribales por el disfrute de los descomunales presupuestos o el mero logro del botín quedaran en un segundo plano. El caso era tratar de evitar poner en entredicho el negocio común. Pero en estos compases de fin de Régimen ni siquiera se disimula la lucha descarnada por el Poder. ¿Ideas?

No está de más que recordemos las dos grandes y certeras pistas cervantinas para entender la realidad permanente de España: el sevillano patio de Monipodio colocado bajo la advocación de María santísima y la del perro guardián que descubre con horror que los lobos son los pastores que supuestamente cobran por proteger el rebaño a su cargo.

Caen las máscaras que encubren la farsa, y el sistema enseña su tramoya. La oligarquía exige a su socialismo de falsa bandera que defienda lo suyo y ponga al larguirucho aventurero en su sitio. El heroico trilero de Filesa, Time Export, Roldán, los Gal, Banco de España, Banesto, Rumasa, biutifulleros y demás tenderetes arrebatacapas, ha salido motu propio u obligado a dar la cara. Y para recordarle al supuesto líder de la actual PSOE que se deje de tonterías, facilite la feliz gobernación del jefe de Bárcenas y del Partido Procesado y reconozca quién manda en este desventurado Reino de España.

Así, mientras el personal se entretiene, otra vez le roban la cartera.

No hay lugar para el debate sobre las amenazas y acaso oportunidades que la globalización unipolar imperial plantea a la actual socialdemocracia. Si ésta es compatible con la hegemonía financiera más o menos mohatrera, la política imperial de desestabilización mundial para trata de evitar la caída del dólar o los ventajistas Tratados internacionales pro domo sua ¿qué hacer en un momento tan grave para la Humanidad, en el que no se descarta incluso una grave conflagración mundial entre grandes potencias y sus satélites?

Tranquilos: nada de Geopolítica, lo nuestro aquí es tribal, personal, paleto, estúpido, irrelevante. El personal sigue entretenido con tantos dímes y diretes mientras, otro ejemplo más, el Deutsche Bank está a punto de quebrar y altísimos personajes de las finanzas internacionales nos advierten que algo muy gordo puede estar a punto de pasar.

 

 

Davos 2016, ¿Oportunidades o Amenazas?

En Davos 2016 se han dicho muchas cosas y algunas nos deberían preocupar porque son cuestiones de fondo, mucho más importantes que la rebatiña del qué poltrona pillo o del cómo puedo conseguir impunidad para no terminar en la trena, tragicomedia de enredo con la que nos tienen entretenidos la casta política dinástica y los pintorescos media españoles.

charlot tiempos modernosEl tema Davos de este año era el dominio de la cuarta revolución industrial. Y se han dicho cosas cuando menos llamativas. Según Bass, alto ejecutivo de Autodesk, la fábrica del futuro tendrá dos seres vivos que la atiendan. Dos empleados: un hombre y un perro. El hombre para darle de comer al perro y el perro para evitar que el hombre pueda manipular los robots. Exageración o no, la cosa parece que pinta fea para el trabajador común y la sociedad conocida.

No es la primera voz que alerta de importantísimos cambios, muchos de ellos ajenos a la conveniencia o la dignidad de la gente. Chaplin fue el autor de una genial obra maestra allá por el lejano 1936. Me refiero, claro es, a Tiempos modernos. Una diatriba humanista y sumamente divertida contra los abusos del Capital y  cierta organización del trabajo.

Pero ahora ya no es que el hombre se convierta en un apéndice subordinado a la máquina como magistralmente ilustraba Chaplin, sino que la máquina le habría eliminado definitivamente.

Sobre la problemática de la era de la información y la sociedad red tenemos también un gran clásico español. Me refiero a la conocida triología de Manuel Castells, considerado el gran filósofo del ciberespacio, publicado en Alianza y cuya primera edición es de hace ya casi veinte años.

Estos planteamientos resultarían coherentes con los negros augurios sobre lo que se ha venido en llamar Nuevo Orden Mundial y sus consecuencias para el futuro de la Humanidad. Siempre se dirá que lo que mueve la rueda de la producción es el consumo, de modo que si no existe demanda efectiva, el carrusel de producción y consumo se terminaría parando. Pero si en el estadio actual de la civilización sabemos que un centenar de familias dispone de igual riqueza que resto del mundo, no parece que el argumento del consumo valga demasiado si se pretende eliminar a gran parte de la población.

De modo que este año en la Montaña mágica de Davos se han aparecido otros fantasmas distintos de los de Joachim Ziemssen, el primo fallecido de Hans Castorp. Y su mensaje parece resultar más agorero que esperanzador.

No hay que tener miedo al cambio, quizás lo único verdaderamente permanente a lo largo de la historia. Pero si es prudente desconfiar de un cambio cuando la mayor parte de los afectados se encuentran indefensos en la práctica con unas instituciones mundiales puestas al servicio de los intereses de la plutocracia dominante, en condiciones de creciente pérdida de soberanía por parte de los Estados, incapaces de, aunque quisieran que esa es otra, defender los legítimos intereses de sus respectivas naciones.

Pero una cuestión tan importante merece un estudio más detallado.

 

 

Indignados por la entropía

La entropía generada por la hiper hegemonía del capitalismo financiero globalizado sin trabas institucionales que defiendan a la gente común originó el movimiento de los indignados en buena parte de Europa y también aquí en España, uno de los países que más lo está sufriendo por la corrupción e incompetencia generalizadas de sus instituciones dinásticas y las peculiaridades del pueblo español que lo consienten.

Portada 3En mayo del año 2011, hacia el final de la zapaterada, la puerta del Sol en Madrid y la plaza de Cataluña en Barcelona se convierten en sedes permanentes de indignados, de casi toda edad, ideología y condición. Todos conscientes de que el sistema actual es un fracaso.

Un movimiento social de carácter transversal que causó cierta inquietud en el Régimen monárquico, acostumbrado a dominar cómodamente a la gente gracias a la mohatra institucional, la demagogia y la propaganda de sus partidos y “media”, pero cuyas podridas aguas se vieron agitadas momentáneamente.

Mas la indignación, ¿puede generar orden o solo protesta?

Portada 4La indignación puede conmover, es decir, mover hacia. Por ejemplo, al análisis de lo que pasa. En este caso, la nueva crisis del sistema demoliberal, tan parecida a la padecida durante los años treinta, la pérdida de verdadera soberanía nacional, provocada por la hegemonía omnímoda de lo financiero, el auténtico poder real que va socavando y destruyendo el orden social, la legitimidad de las instituciones, entre ellas la socialdemocracia europea clásica y los mismos supuestos y valores originarios de la UE. Un ejemplo terrible de este lamentable despotismo liberticida es el conchabamiento con nocturnidad y alevosía de ambos corruptos financieros financiadosgrandes partidos dinásticos en modificar la constitución de tapadillo, de modo clandestino, sin consultar al pueblo supuestamente soberano, para obligar a pagar la deuda a la banca alemana con preferencia a cualquier otra necesidad social o nacional españolas. En vez de tanto crear valor para el accionista como se propugna, lo que se precisa es que las empresas vuelvan a ser instrumento para satisfacer necesidades sociales e individuales.

Para recuperar la dignidad como pueblos, la soberanía nacional, es preciso acabar con tal despotismo financiero que emplea como instrumentos de dominación la Reserva Federal, el dólar, el BCE, el euro y los eufemísticamente llamados mercados financieros, controlados por unas pocas familias en todo el mundo. Las finanzas deben volver a ser un medio o instrumento para el desenvolvimiento de la economía, y ésta mantenerse al servicio de la sociedad, pero no al revés como ahora sucede.

La distribución de la renta nacional en España es mucho peor para el Trabajo hoy con la Monarquía borbónica que hace medio siglo con la dictadura de Franco. Un uno por ciento de la población posee la misma riqueza  que el noventa y nueve restante. Otra vergüenza escandalosa más del régimen monárquico que, pese a la retórica, en la práctica potencia la desigualdad social, la impunidad de la alta delincuencia, el arrumbamiento y desprecio del mérito o el embrutecimiento generalizado de la sociedad.

honradez economicaEn este estado de cosas no es de extrañar que se produzcan manifestaciones de protesta por algunos de colectivos más lúcidos o que más sufren la crisis. En la principal de Madrid se lee un manifiesto que acaba así: “Es necesaria una revolución ética. Hemos puesto el dinero por encima del Ser Humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas no productos del mercado. No soy sólo lo que compro, porqué lo compro y a quién se lo compro. 

Por todo lo anterior, estoy indignado. Creo que puedo cambiarlo. Creo que puedo ayudar. Sé que unidos podemos. Sal con nosotros es tu derecho”.

Este malestar es explotado por grupos con alguna organización. Se ha especulado mucho sobre el origen del llamado Podemos, un grupúsculo pseudo revolucionario ligado a universitarios levantiscos, demagogos y súper ideologizados marxistas sui generis, criaturas próceres de la degradada Universidad española actual, una de las peores de todo el mundo.

Pese a lo que pudiera parecer, Podemos se muestra como una especie de vacuna de protección del Régimen. Un intento de desnaturalizar y desviar el potencial revolucionario provocado por la crisis y la justa indignación subsiguiente.  Un grupúsculo que inopinadamente recibe un trato preferente, complaciente incluso mimoso por parte de los “media” del Régimen, habitualmente expertos entrenados en el ninguneo de cualquier actividad movimiento ciudadano auténtico que pueda perjudicar sus intereses.

El líder principal visible de este grupúsculo es el hijo de un miembro de una antigua extraña organización de falsa bandera sospechosa de actuar para las cloacas.

oligarcas contra la gentePodemos se constituye como una amalgama entrópica y abigarrada que reúne no ya las gentes propias o modales de los Indignados originales, sino de una especie de hordas con lo mejorcito de cada casa y cada región española, ansiosas de ir por libre a ver qué pillan. Separatistas indigenistas, batasunos, zarrapastrosos, ocupas, manolas, gentes del bronce, carmenas, odiadores profesionales, resentidos, envidiosos, despistados o jóvenes inexpertos … se agrupan en sus filas heterogéneas, tanto que parecen incapaces de crear ningún orden nuevo estable salvo imponer despóticamente disparates u ocurrencias, el disfrute ocupa del poder y si se puede, el ávido ordeño o saqueo de los presupuestos.

Los líderes conocidos de Podemos tienen una estrecha afinidad con los del despótico movimiento bolivariano. Un régimen dictatorial pero con ciertas elecciones amañadas de adorno encubridor. Un sistema que ha demostrado ser lamentable para la sociedad venezolana pero de extraordinaria utilidad y gran negocio para las petroleras americanas y otros agentes de la globalización o el NOM.

Podemos ha apoyado y, pese a sus fechorías, aún apoya, a un demostrado traidor como Tsiapras que ha vendido a los poderes extranjeros y la Troika a la gente que confiaba en él.  Un tipo muy querido por el sionismo al que durante su reciente visita a Israel habría ofrecido ejercer de caballo de Troya de los intereses de Israel en la UE.

Así pues, Podemos bien parece una mohatra, un movimiento de falsa bandera revolucionaria que paradójicamente viene a reforzar a la carcundia patria, a los Mariano, Bárcenas, Susanas, Albertos y, al cabo, a sus jefes, los monopolistas del Ibex 35, que vendrán a actualizar un nuevo bipartidismo oficial reconstituido con caras nuevas y alguna variante inocua de diseño institucional para disimular.

En represalia y aviso de futuros navegantes, UPyD ha sido apartada y desmantelada por intentar meter a banqueros corruptos en la cárcel, algo que el Régimen no puede tolerar entre los políticos de sus filas. En fin, todo un toco mocho para gentes ingenuas o aturdidas por la propaganda que votan su propia ruina.

Lema15mLa carcundia política del Régimen ya corrupta o por corromper en un futuro próximo, unidos para evitar la llegada de los malvados podemitas. Probablemente un señuelo sin mayor recorrido, salvo el de conducir a la sociedad española a un callejón sin salida que incluso le hiciese añorar el desastre actual.

Pues Podemos no parece que pueda crear Orden. Al menos un Orden democrático, liberal, garante de los derechos humanos hoy amenazado tanto por los abusos de la globalización  cuanto por las mohatras pseudo revolucionarias de falsa bandera.

Un Orden democrático, liberal, verdaderamente dirigido al Bien común, interesado en el mantenimiento de la soberanía nacional, a cuya construcción deberían dedicar sus preocupaciones y esfuerzos patrióticos Indignados, liberales y socialdemócratas genuinos.

(Las magníficas viñetas son de El Roto)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La entropía aumenta

La entropía aumenta, postula la Termodinámica en su Segundo Principio. La entropía, el desorden, la incapacidad de distinguir un estado de otro, lo contrario de la información que define, crea o puede crear orden y por eso a veces a la información se la llama neguentropía o entropía negativa.

sistemaTodo sistema (Estado, Nación, Institución, Cultura, Individuo, Ecosistema, Organismo, Célula, etc.) debe ser capaz de ser distinguido de lo que no lo es, es decir debe disponer de límites o fronteras, que delimiten lo que está dentro de lo que está fuera de él.

A partir de recursos y de información, atendiendo a una serie de  criterios, principios o valores, el sistema genera organización, orden, trabajo útil, intramuros y entropía extramuros del mismo.

t general sistemas bertalanffyEn el caso de una célula o microorganismo, su orden vital lo informa su ADN o su ARN. Cuando es infectado por un virus éste se las arregla para utilizar los recursos y la energía disponible en su propio beneficio, de modo que el organismo infectado ensambla las proteínas del virus según la información de éste, en vez de las suyas, las que necesita.

En cierto modo algo parecido pasa en España. La casta parasitaria infecta a la Nación y crece a costa de la gente común que dedica gran parte de de su esfuerzo y patrimonio a trabajar para ella.

El sistema cada vez es más ineficiente e inestable.

El último espectáculo electoral sufrido en España tiene un cierto carácter paradójicamente ejemplar. Una campaña basada en la demagogia, la vulgaridad, la trivialidad, el pendenciero “Y tú más”, pero sin ninguna idea sugestiva. Ninguna verdadera propuesta de futuro salvo imposibles promesas de extender el saqueo al común de la plebe. Nadie parece dispuesto a poner orden, probablemente porque no sabe, ni puede.

El orden que a España le falta y que su viciosa y abusona clase dirigente no instaura salvo en lo que le necesita para mantener su hegemonía dirigida al abuso si no saqueo nacional, viene de fuera. Pero no es un orden adecuado a los intereses de España como sistema.

En realidad, la primera tarea que el español tendría que acometer es recuperar su soberanía secuestrada hoy no sólo por la casta borbónico- monopolístico- político- sindical, esa oligarquía indígena sino también por los poderes financieros internacionales que dominan y subordinan las instituciones nacionales, que cada vez prescinden siquiera de remilgos o disimulos democráticos. Esto es especialmente grave en el mundo financiero, perdida la capacidad para realizar una política monetaria acorde con los intereses generales del pueblo español. La política monetaria se ha convertido en arma para el avallasamiento de los países.

Aunque parezca mentira visto lo que ahora vemos aquí, hubo un tiempo en que existía una clase intelectual de categoría que servía a la nación con dedicación y sincero patriotismo, lejos del habitual borbónico actual “me lo llevo” nutrido por voraces bandas de nuevos sofistas, demagogos, leguleyos injustos y economistas despilfarradores.

Así, el ingeniero Don José de Echegaray, Premio Nobel 1904, que fue uno de los fundadores del Banco de España.

José-EchegarayDe orígenes no muy acomodados, mal alimentado y tampoco muy bien vestido, en esto parecido a Joaquín Costa que cuando estudiante universitario llevaba dos botas del mismo píe, el joven  Echegaray fue aprobando rápidamente cursos y se hizo ingeniero con veinte años. Matemático, científico, renunciaría varias veces a mayores remuneraciones por su voluntad de servicio. Así, rechazó un opíparo contrato que le ofrecía el turbio marqués de Salamanca.

En cierto discurso explicaba el ilustre patriota en el Senado: “Yo fundé el Banco de España en 1874. Entonces yo no podía fundarlo por un mero acto de mi voluntad, por un Fiat Lux. Yo tuve que entrar en tratos con los bancos, en convenios, conferencias que duraron meses porque yo quería tener a todo trance un instrumento poderoso de progreso para la industria, y también, ¿porqué ocultarlo?, quería un arma poderosa de guerra. Yo la necesitaba a todo trance. Necesitaba quien me pudiera prestar y al prestarme no me humillara, no me avergonzara, no me comprometiera, no arrastrase el crédito del Tesoro por el arroyo y por eso creé el Banco de España”.

La guerra es la que se refiere Echegaray es la de subversión carlista, la otra rama bastarda de los píos partidarios de la carcundia clerical. Una de los logros históricos de la Dinastía Borbónica ha sido ensangrentar España, primero con su entronización y luego con feroces guerras entre las dos ramas bastardas de Fernando VII, el Rey felón y Carlos María Isidro, el Pretendiente beato.

Pero, además de contribuir a la derrota de los facciosos, Echegaray con su creación del Banco de España dotaría a la economía española del gran instrumento crediticio que necesitaba: “Libró a la Patria de la usura extranjera”, porque no hay verdadera independencia política sin independencia económica, ni tampoco financiera, como es el caso actual. Cuando todo se pone al servicio de las finanzas internacionales controladas por muy pocas familias de plutócratas y sus políticos mercenarios.

Tras seguir explicando el verdadero rol de la Banca en la economía nuestro ilustre autor confesaba: “Yo señores no he sido nunca socialista, he sido siempre individualista, armónico de cierta manera; no es el caso de explicarlo ahora; soy muy viejo para cambiar de opinión; pero sin embargo ante el socialismo del obrero, ante el socialismo del dolor y de la miseria, ante ese socialismo, siento que mis duras entrañas de individualista impenitente se ablandan y se conmueven, y cederé todo cuanto humanamente puede cederse; pero ante el socialismo venenoso de ciertos burgueses que miran la riqueza ajena con envidia, no por el hambre, ni por la miseria, ni por el dolor, sino por la envidia, con ojos en que se pintan quizá el amarillo del oro que codician, ante esa burguesía yo no siento más que enemiga hostilidad y afán de fustigarla”.

Para mayor inverosimilitud actual de las peripecias de Echegaray, al cabo si salió de un modesto pasar en lo económico no fue precisamente por sus actividades como catedrático, ni como político fiel, ni menos por su dirección en el Banco de España, que había contribuido a crear para defender los intereses españoles, sino como dramaturgo de fama, que le valdría el Nobel de Literatura en 1904. Y eso que aún no se había inventado la voraz Sociedad de autores de tan abusivo proceder reciente.

yeatsOtro Premio Nobel, William Yeats, refiriéndose a su país natal, también de influencia católica, sostenía que “había creído siempre que la desgracia de Irlanda tiene su origen en que el odio es la base de nuestra política. Es posible que las emociones sean una especie de conjuro o evocación, y que en una forma que escapa a los sentidos, alteren los acontecimientos, creando la buena suerte y la desgracia….el odio es un manantial de desgracia y crea esterilidad. Una emoción produce un símbolo de la misma manera que un símbolo despierta una emoción… el odio que sirve de base a la imaginación contribuye a secar la naturaleza humana… ha venido realizándose durante los últimos diez o veinte años un desecamiento constante de la mentalidad irlandesa, con las consiguientes nubes de polvo”

España se encuentra nuevamente hoy ante un tremendo desafío que puede terminar dando al traste con su existencia secular como nación. Sin duda existen importantes aspectos técnicos que considerar, ¿Se puede salir del actual marasmo sin defender nuestro sistema de los abusos financieros y del euro?  Es decir, estableciendo límites a la política monetaria del BCE, que nos permitan crear nuestro propio orden como en su momento histórico hiciera Echegaray. Pero, ¿quién o quiénes pueden sacar a España del actual marasmo y descomposición generada por la política dinástica?

Pero los intelectuales y políticos verdaderamente patriotas que intenten dirigir su acción hacia el Bien común no debieran olvidar tampoco las palabras de Yeats. Es preciso superar el odio como base de nuestra política. Y es preciso generar emociones positivas mediante símbolos que nos muevan a crear y mantener un sistema abierto, con un orden dirigido al logro y mantenimiento del Bien común. A regenerar un verdadero patriotismo que es algo opuesto al nacionalismo o a la granjería de bandidos. Es decir, a controlar la entropía.

 

De liberales, n(e)o liberales y libertarios

Una de las imposturas más frecuentes de la situación actual es confundir el llamado neo liberalismo o mejor no (sin la e) liberalismo con el liberalismo clásico o tradicional, al menos como se había venido entendiendo en España. El primero, el falso o impostor, es partidario del pensamiento único y de una total desregularización basada en la interesada creencia en el mito de la capacidad de autorregulación de los mercados y en el reducionismo al que lleva la idea hegemónica de que el mercado autorregulado es un frontis phisica curiosa fragsupuesto producto de la naturaleza humana. Esta nueva visión promueve un nuevo fanatismo misionero dedicado a predicar la buena nueva de la globalización sin leyes ni cortapisas. Lo que suele tener mucho predicamento entre estudiantes inexpertos, falsarios, mercenarios y voraces tiburones incapaces de saciarse. En consecuencia, acaba degenerando en dictadura al modo de un mundo feliz o del 1984 orwelliano.

tribunal inquisicSin embargo, al contrario, el liberalismo auténtico o histórico, condenado en su momento por los papas, promueve la libertad de opinión, cátedra o expresión, valores irrenunciables de la dignidad humana y de todo sistema político dirigido a su promoción mediante sistemas legales y en defensa de la Cultura y la sociedad civil.  Sin embargo, la libertad del fuerte sin cortapisas legales o sin controles democráticos que propugna el falso liberalismo constituye una ideología reaccionaria que en la práctica sirve para legitimar que el uno por ciento de la población disfrute de la misma riqueza que noventa y nueve por ciento restante. Es la libertad del fuerte para avasallar y explotar al débil. O que la precaria democracia se vacíe de contenido porque oculta la realidad del poder actual, una plutocracia mundial que actúa de modo autónomo en la mayor impunidad, sin que la gente común pueda hacer nada para influir verdaderamente en las políticas, las decisiones o los fenómenos que le atañen directamente. Una confiscación de soberanía. De hecho, en la práctica lo más que concede generosamente el sistema es elegir al manijero visible, nunca al amo, de la finca entre una lista de a cada cual más lamentable, y donde el público soberano, los braceros y currantes, eligen lo que les parece menos malo o cae más simpático gracias a la propaganda.  Y si por rara ocasión el manijero se sale del guión del amo, estacazo en sus lomos o en el de pueblo, ya digo, tan soberano. Por eso, estamos como estamos.

bandera neoEl sistema político real del no liberalismo es un régimen de poder oculto y único que se manifiesta en la práctica por medio de los bancos internacionales y grandes empresas transnacionales, más que en los diferentes gobiernos convertidos en títeres a su servicio y merced. Sus programas son ocultos o como mucho reservados a otros miembros más o menos secretos del grupo de dominación. Nada tiene que ver con los planteamientos del liberalismo clásico sobre efectiva separación de Poderes y representatividad del diputado o cargo electo. Los intentos de defensa del débil o de una mayor justicia distributiva. La defensa de los derechos civiles y la promoción de los ciudadanos en función de su mérito. Todas ellas funciones irrenunciables en un ejercicio legítimo del poder político liberal y que en el caso español no son ajenas a lo mejor de nuestra cultura como la vocación filantrópica propia de un Don Quijote que trata de proteger al débil y desfacer entuertos.

El liberalismo supone una apuesta por los métodos no burocráticos y por la limitación del poder político dentro de ciertos límites constitucionalmente establecidos. Debe combatir un Estado hipertrofiado y ordenancista que trastoca y obstaculiza la actividad económica, porque debe estar al servicio de la iniciativa privada no monopolista. Un Estado pequeño en su dimensión, con una legislación mínima, concisa, clara y cumplible, lo suficientemente fuerte como para poder arbitrar el juego limpio, corregir la incapacidad autorreguladora de los mercados en algunos de sus aspectos,  y obstaculizar y penalizar los abusos en los que la propiedad privada pequeña o mediana y la clase media que la representan pueda ruinas griegasfuncionar sin ser avasallada por la grande. Ya Tácito y luego nuestro Cervantes sostenían que una consecuencia de un Estado hipertrofiado y con multiplicidad de leyes, como el que disfrutamos en el Reino de España, es la corrupción de las instituciones y las costumbres. Y otra fuente de modernas cadenas de esclavitud la constituye la deuda, especialmente grave ahora cuando suele ocurrir sea ilegítima y deviene en impagable.

En cambio, el neoliberalismo más que en la promoción del mérito se asocia al poder del linaje de unas pocas familias fabulosamente ricas y a una creencia ciega, fanática y por supuesto interesada porque favorece al poderoso, en la capacidad de autorregulación de los mercados. No importa el sufrimiento que se pueda causar, lo cual no deja de ser paradójico entre gentes que suelen hacer gala de ser piadosas. Sólo existe el poder del dinero. “El excremento del diablo” como lo calificaba tan acertadamente Papini. Un dinero “falso” en el sentido que ya no podría servir de contravalor del flujo de bienes y servicios de la economía real, la que sirve para satisfacer las necesidades de la humanidad.  Porque debido al encaje bancario que crea dinero ex nihilo, a la ausencia de leyes reguladoras de las instituciones financieras del tipo de la Glass Steagall oportunamente derogada antes de la gran crisis o a otras invenciones financieras tóxicas, no deja ahora de tener un cierto componente mohatrero y en consecuencia la corrupción y la estafa constituyen no ya vicios del sistema sino parte de su propia naturaleza y una necesidad para su supervivencia. Como en una timba gigantesca el dinero va de burbuja en burbuja y si no se prepara una oportuna guerra ad hoc para “quemarlo”. “Enemigos” nunca faltarán y si no, se inventan o se subcontratan. Siempre habrá algún oportuno terrorista para un apaño o exacerbar el control policial sobre las poblaciones. Pero la vuelta al patrón oro produciría un colapso económico y social, como en cierto modo parecido, el euro al servicio del pangermanismo causa estragos en los países del Sur de Europa.

Pinochet junta milicosPara ser duraderos estos procesos de dominación económico-financiera han necesitado dictaduras cuando se realizan en un solo país. Así el ejemplo del Chile de Pinochet para realizar los experimentos “neoliberales” de Friedman con una población indefensa como cobayas. Pero ahora con la llamada globalización la dictadura es mucho más sutil. Ni siquiera es fácil identificar o poner cara al dictador ni menos a qué intereses internacionales de familias oligárquicas sirve. Nazismo y fascismo resultan efectos históricos previsibles del mercado autorregulado y sus crisis. Pero ya no hacen falta bizarros uniformes con correajes ni botas altas o vistosos yelmos con plumero como la parafernalia propia de los mamporreros de la oligarquía durante los años treinta en estos tiempos de libertad sexual, arrumbamiento de sociedades patriarcales tradicionales o estrechos sistemas religiosos codificados.  A la antigua ciudadanía crecientemente amaestrada o reconvertida en populacho soberano ligado a la rueda del consumo embrutecedor como antes una mula a la de una noria, se le puede dejar votar candidaturas más o menos tramposas y mientras tanto promover su entretenimiento con circo, mucho circo. La represión caso de ser necesaria es habitualmente mucho más sutil. Mejor que la porra, la escucha o el espionaje por internet o la telefonía móvil. O los medios de intoxicación de masas.

jefferson bancosEl resultado político social de esa tal pretendida globalización puede ser la amenaza del llamado Nuevo Orden Mundial, paraíso de monopolios, financieros sin escrúpulos y, al cabo, de la tiranía de un poder omnímodo sin cortapisas ni capacidad de ser contrarrestado por ninguno de los recursos o contrapoderes liberales clásicos.

Pero hay otros aspectos diríamos que “teológicos” dado que estamos hablando de ciencia económica además de los prácticos.  Una de las virtudes de la economía considerada como ciencia es haberse conseguido desligar de la Ética. Hubo un tiempo en el pensamiento económico era una rama de la Moral y explicaba lo que era o no era lícito hacer. Aristóteles equiparaba la usura a la prostitución. Usura que también era condenada por nuestros teóricos moralistas de la Escuela de Salamanca. La picaresca de El El buscónLazarillo, Rinconete y Cortadillo, El Buscón o El Guzmán de Alfarache o La desordenada codicia de bienes ajenos también conocida como El Estatuto de los ladrones escrita por Carlos García, constituía uno de los mejores tratados de Economía política y de explicación del funcionamiento de las clases sociales y del real de la asignación de bienes y servicios en las sociedades de la época.

Pero la llamada ciencia económica se divorció de los iniciales planteamientos éticos y construyó una serie de abstractos como los conceptos de producción o de mercado desligados de las ciencias, técnicas o sociedades en las que tienen lugar. La producción supone una interacción entre el hombre y la naturaleza. Lo “científico” es que tanto uno (Trabajo) como otro (Tierra) se conviertan en mercancías objeto de compraventa.

Un paso más en este proceso de abstracción es el realizado por León Walras en su famoso Tratado de la Riqueza social al establecer un desarrollo teórico y matemático similar o isomorfo con el de la Mecánica newtoniana. Un aparato conceptual y metodológico tomado de las ciencias físicas que obvia el carácter contingente e histórico de las actividades humanas y en especial de la economía.

walras1_optSin embargo, en este mismo tratado citado, Walras explica las condiciones o postulados básicos que ha de cumplir la Economía neoclásica en busca del equilibrio. La riqueza objeto de lo económico está constituida por los siguientes atributos o condiciones y solo por esos:

Debe ser apropiable. La propiedad no recae más que sobre la riqueza social y recae sobre toda la riqueza social.

Valorables e intercambiables

Reproducible o multiplicable industrialmente.

Susceptibles de valor de cambio.

Pero la riqueza social no es solo eso a lo que hace referencia Walras. Sino que es un problema de cultura. La vida en un vacío cultural no es vida ni las necesidades de tipo económico pueden rellenar tal vacío. El teórico homo economicus de la llamada ciencia económica no existe como tal.  Pero tampoco en una economía basada en el empleo de recursos no renovables cabe hablar con rigor de lo reproducible o multiplicable industrialmente. Ni menos aún, todos los recursos imprescindibles para la vida son apropiables o tienen valor de cambio.

Dentro de los parámetros walrasianos y de la economía neoclásica acaso se puedan alcanzar la eficiencia y el equilibrio teóricos dentro de su universo tautológico teórico pero causando una auténtica catástrofe ecológica, social y humanitaria.

El liberalismo histórico o clásico pretendía la defensa de las libertades.  Por eso, algunos han reacuñado el término liberal para convertirlo en libertario y que siguiese significando lo mismo.

 

 

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.