Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Mentiras de destrucción masiva

La Historia ha demostrado hasta la saciedad la escasa fiabilidad de las justificaciones del agresivo imperio americano para provocar guerras sanguinarias cuando le interesa a sus ambiciones de dominio mundial, producción de armamentos o tráfico de drogas.

Los españoles recordamos el caso del auto hundimiento del Maine que inició la agresión bélica del 98 contra España en Cuba. O la introducción de armas en un barco de pasajeros, el Lusitania, para intentar provocar fuera hundido por un submarino y satisfacer así los deseos imperialistas de entrada en guerra contra Alemania. El contraalmirante norteamericano Robert Theobald en apoyo de sus compañeros de armas acusados de negligencia explica y demuestra en su documentado y valiente libro El secreto final de Pearl Harbour como el Presidente Roosevelt conocía la posibilidad de un ataque aéreo japonés a la base americana, ya que la inteligencia americana había conseguido descifrar los códigos secretos del espionaje japonés varios meses antes. Lo único que se hizo fue retirar a alta mar los portaaviones y barcos modernos dejando en puerto las naves obsoletas como el viejo acorazado Arizona en calidad de cebo.

Tampoco se puede olvidar el invento del falso incidente del Golfo de Tonkin para provocar la devastadora, sanguinaria y ecocida guerra imperialista de Vietnam. Ni el no menos embuste de la luego oficialmente desmentida existencia de armas de destrucción masiva en Irak, pretexto empleado por Bush hijo, tras el auto atentado de las Torres gemelas, para destrozar e invadir Irak. O la creación “occidental” de Isis para propagar la siniestra primavera árabe y provocar el caos en Oriente Medio amén de inundar y desestabilizar a la UE con millones de refugiados inasimilables. O la criminal agresión bélica contra Siria mediante los sanguinarios terroristas de Isis y la horda de inventados “pacíficos demócratas” sirios, armados hasta los dientes por Occidente, Israel y Arabia Saudita.

O el reciente incidente del envenenamiento de un ex coronel ruso en Londres por supuestos espías de Putin a los que se les acusó sin pruebas concluyentes, que al parecer han resultado completamente falsas, provocando otra subida de la tensión internacional y la expulsión de diversos embajadores. Montaje que costó el cese fulminante del Secretario de Estado americano, que al parecer estaba dentro de la conspiración.

Los más oscuros poderes occidentales, que actúan en la sombra tras gobiernos títeres, están volviendo a llevar a la Humanidad al borde de la guerra generalizada con lo parece otro nuevo ataque de falsa bandera, por la que según la propaganda de los media occidentales, el que el ejército regular sirio habría hecho uso de armas químicas contra su población civil hipócritamente defendida por el mismo Occidente causante de una guerra de agresión imperialista extranjera que los asesina.

A los ciudadanos pacíficos de verdad no nos gusta que nuestros hipócritas dirigentes asolen otros países que consideran más débiles amparados en pretextos calumniosos. Ni tampoco nos gusta volver a una situación de alta tensión mundial como la vivida con la famosa crisis de los misiles rusos en Cuba. Entre otras razones, además del riesgo inminente de descontrol con consecuencias funestas, porque en Occidente ya no parece quedar como entonces ningún dirigente sensato de la altura de un Kennedy. Un dirigente de verdad, capaz de enfrentarse a sus propios halcones y representantes del feroz e inhumano conglomerado militar industrial, para imponer la visión civil y filantrópica de promover la coexistencia pacífica entre naciones en lugar de guerras cruentas, injustas y devastadoras preparadoras de un futuro siniestro NOM.

Posdatas del día 16 de abril

Autoridades religiosas cristianas sirias rechazan la agresión militar imperialista contra su país, ved aquí, (Fuente: Infocatólica.com)

La visión completa e interesante de Enrique Romero, ved aquí

NOM y Fin de la Historia

¿Estamos en el Fin de la Historia? Fukuyama no tenía razón. Más bien la idea vigente es la del fin del Fin de la Historia. Pero, ¿y ahora qué?

Según el marxismo original, la burguesía sería un Movimiento revolucionario que terminaría desarrollando las fuerzas productivas que al final pondría las bases de la destrucción de esa misma burguesía. Para algunos el actual proceso de globalización vendría a cumplir el viejo vaticinio marxista.

No participo en absoluto de la visión materialista determinista de la Historia, en el sentido de que existe, debilitada o no por el estado general de la civilización y de la propia conciencia, una cierta autonomía de la voluntad para hacer lo que el recto pensamiento indica. Es decir, que las cosas se pueden hacer de otro modo y viene a ser tarea del verdadero liberalismo, el de origen español frente al mohatrero neoliberalismo anglosajón, el hacerlas. Tampoco participo de la opinión de que el supuesto final del orden burgués conocido vendrá de los proletarios. Pero, en cierto modo, la globalización, tal como se está llevando a cabo por el neoliberalismo anglosajón, viene a confirmar esa hipótesis marxista con el advenimiento del NOM, y su proceso de debilitamiento, desarticulación, pérdida de soberanía, devastación en un intento de liquidación definitiva de los estados nación con sus poderes ejecutivo, legislativo o judicial inermes, así como de sus burguesías, sociedades, culturas y mercados nacionales. Claro que, desde luego, no se trata como sostiene el marxismo de que las nuevas fuerzas revolucionarias estén formadas por proletarios, hoy las zurdas, consciente las mercenarias, o inconscientemente los tontos útiles, hacen el juego a la tenebrosa oligarquía globlalista mundial.

Existen hipótesis fundadas sobre quiénes estaban detrás de la promoción hace un siglo de la revolución rusa, financiación incluida. Que serían los mismos que hoy, después de la caída de la URSS, promueven la confrontación mundial amenazando a Rusia y otros países renuentes con la unipolaridad para así garantizar su oligárquico sistema de dominación mundial y sus sangrientos negocios de armamento y tráfico de drogas y personas.

El comunismo como primer intento de globalización ha fracasado y esto se ve en los nuevos disfraces que hoy adopta la izquierda. Unas zurdas que muestran su complicidad real en la supremacía de lo financiero frente a lo económico, el vaciado de la soberanía nacional, la devastación ética y de la clase media que es la que soporta el orden de las naciones y al cabo posibilita la civilización, la participación en los programas de lo que se ha venido en llamar, creo que no muy acertadamente, ingeniería social. Su apoyo a las agresiones imperialistas, la promoción de la inmigración descontrolada, embrutecedora y liberticida, el desastre educativo, la ignorancia embrutecedora, el fomento de la homosexualidad, el feminazismo, el aborto, el terrorismo y fanatismo islámico made in USA o el indigenismo.

Sin olvidar su complicidad en la instauración criminal de colectivos fuera de la ley o que logran que la ley y los recursos públicos se tuerzan a su favor contra los principios básicos de igualdad de todos ante la ley, presunción de inocencia o libertad de conciencia, religiosa, cátedra o expresión.

Pero que, en todo caso, utilizan su posición de dominio en el ámbito de la Cultura, es decir, en lo supraestructural, incluso colaborando con la hegemonía oligárquica financiera incluida, no tanto en las fuerzas productivas como pretendían Marx y Engels, para destruir la civilización.

En resumen, unas zurdas colaboracionistas en la promoción de una sociedad global de esclavos. Los peores esclavos, los que abandonada su dignidad de hombres libres ni siquiera saben que lo son.

 

La globalización es un proceso histórico concreto que no debe confundirse con la visión o concepción holística ni menos con la globalidad.  Tampoco es solo la internacionalización relacionada con los flujos de importación y de exportación. Ni tampoco la fase de transnacionalización y sus procesos de deslocalización de inversiones y flexibilización laboral, es decir, de supresión de derechos laborales y civiles. Un proceso, el de la globalización, agravado desde el atentado de falsa bandera de las Torres gemelas y la devastadora crisis financiera inducida por la mohatra sitémica, que concentra la riqueza y la capacidad de decisión sobre los problemas planetarios en una fracción cada vez más pequeña pero más poderosa de la oligarquía mundial. Y que se sustenta en la institucionalización de redes mundiales de producción, consumo y especialmente de información y control de la opinión pública. Tanto por los prostituidos media convencionales como por los nuevos: redes sociales, tecnología de la información.

Un sistema que en realidad ataca el medio ambiente pese a la propaganda, las leyes de supuesta protección y el mecenazgo de fundaciones títeres y ONG mohatreras.  Que utiliza señuelos como lo del cambio climático de origen antropogénico para tapar la devastación de recursos, el empleo de geoingeniería, chemtrails, o biotecnología, transgénicos, agricultura y ganadería tóxicas. Conviene recordar que en el actual proceso de destrucción medioambiental tiene un papel importante la concepción errónea del sistema económico como algo cerrado, autónomo, sometido a leyes ajenas a las de la termodinámica o la Naturaleza en general. Así como de instrumentos como la llamada teoría económica o la contabilidad por partida doble que externalizan el coste medioambiental de la actividad de las empresas transnacionales y llegan a constituir coartadas ideológicas o técnicas más que científicas.

Un proceso que, en consecuencia, no es democrático sino que precisamente se nutre del vaciamiento de los sistemas institucionales de decisión que pudieran tener o conservar alguna forma de control democrático. Pero, si no es democrático tampoco se dirige al Bien común. De modo que atendiendo a la famosa y clásica tipología aristotélica de los sistemas políticos basada en dos variables fundamentales: quiénes ostentan la soberanía y en qué sentido o con fines se ejerce el poder, no es un sistema aristocrático, o gobierno de los mejores, ni tampoco verdaderamente democrático porque la gente sólo tiene alguna capacidad de sustituir equipos políticos por otros similares que van a hacer más o menos lo mismo a las órdenes de quienes verdaderamente mandan. Pero no de alterar las grandes decisiones previamente adoptadas por la plutocracia mundial y sus diferentes instituciones instrumentales no democráticas.

Es decir, es triste reconocer que nuestra civilización se agota en la supremacía de una plutocracia de conducta criminal. Que estamos ante un sistema oligárquico fundamentado en la supremacía financiera del dinero falso o mohatrero al que todo se subordina y que promueve intereses oligárquicos, mafiosos, parciales y egoístas. Se estima que la suma de dinero falso o mohatrero, sin correlación con el mundo real de recursos, factores, bienes y servicios es muchas veces superior al valor de estos. Una capacidad de compra con moneda “falsa” que permite a la plutocracia apoderarse de los recursos a veces incluso sin tener que utilizar la violencia militar imperial. Y que resulta posible con la nueva tecnología informática o cibernética.

En resumen, nos encontramos ante una verdadera tiranía encubierta de acuerdo a la citada tipología aristotélica. Encubierta  mientras se mantenga una especie de velo democrático desarrollado por la mohatra mediática que disimula cómplice su auténtica condición. Una tiranía que de encubierta eventualmente pasaría a manifiesta cuando la plutocracia mundial entienda que ha llegado el momento, una vez desarbolados los Estados nación y adoptadas las grandes decisiones por instituciones globalistas títeres de la plutocracia tales como por ejemplo Reserva Federal, FMI, UE, BCE, BM, CFA, OTAN, Bilderberg…

Pero si los agentes globalizadores son instrumentos de la plutocracia mundial su acción no resulta igual de perniciosa en todos los países. Pues en esto también existen clases. Así, pues, existen países globalizadores y globalizados. España pertenece al grupo más numeroso de los segundos. Una de las causas es la estulticia criminal de su casta dirigente que carece del más mínimo sentido del patriotismo o de la decencia. De un sistema político nefasto pseudo democrático como es la Monarquía autonómica de partidos. Un tinglado mafioso coronado diseñado para el saqueo y devastación de la Nación mientras se engorda la gusanera de la corrupción y de la Deuda “soberana”. Pero desgraciadamente parece que una parte mayoritaria del pueblo español se compone más de súbditos que de ciudadanos. Consiente indiferente que se destruya su nación o se regodea en la servidumbre. Vota una y otra vez a los mismos traidores, embusteros y ladrones. Y, como diría Antonio Machado, se muestra incapaz de acertar la mano con la herida.

Esta condición de país globalizado que ni siquiera intenta una posición geoestratégica propia más favorable, la falta de soberanía real quizás es la explicación más plausible de la evidente complicidad del gobierno, títere de intereses extranjeros, con la sedición catalana. Es de temer, ojalá no fuese así, que el poder global haya elegido a España para desarrollar un nuevo experimento de desestabilización cara al NOM, como el terrible anterior de balcanización de Yugoslavia, en la que España se vería incapacitada para defender su Nación y territorio como entonces ocurriera con Serbia. Si no es un simple error judicial, ayudado por la incompetencia gubernamental, sentencias como la alemana de ayer o el ridículo hazmerreir al que se está sometiendo a España en la supuestamente aliada Europa serían indiciarias de nuestra posición de debilidad que nos hace estar a merced del enemigo.

Pero todo este proceso de devastación quizás fuera mucho más difícil o acaso imposible si se restaurara la conciencia de la dignidad de España y sin el concurso cómplice de las falsas izquierdas o zurdas mohatreras que ahora actúan no tanto en el mundo de la producción, cuanto en el de la superestructura.  Y que más que expropiar propiedades ahora se dedican a expropiar conciencias.

(Continuará)

Posdata del 7 de abril

Se han conocido unas declaraciones del gobierno alemán muy injuriosas para España. Un gobierno presidido por la Merkel, la misma que viene patrocinando la política sorosiana de implantación del siniestro Plan Kalergi, instrumento del NOM.

En efecto, el gobierno alemán por medio de una “miembra socialista aplaude la decisión muy probablemente prevaricadora del juez local que, incoherentemente con su rol de tramitación técnica de la euroorden, ha entrado a juzgar el fondo del caso. Una inadmisible intromisión en los asuntos internos de un país soberano y supuestamente amigo y aliado que favorece la causa golpista catalana, ridiculiza a España y al cabo, abre una vía de agua en la propia estabilidad de la UE.

Otro bofetón a España. ¿El felón pillasobres que ocupa la presidencia del gobierno de Su Majestad se va dignar hacer algo?

En el texto anterior ya se trataba de explicar porqué no.

 

Redención, fenología e hilozoísmo

El llamado Domingo de Resurrección por la Tradición cristiana, tan pleno de amor, compasión, ilusiones y esperanzas, forma parte de las antiguas festividades relacionadas con la primavera y el proceso de renovación de la vegetación, con el calendario fenológico. Así, entre otras muchas, los cultos a Apolo, Baco, Adonis, o la tradición frigia de Cibeles y Atis, a su vez con diferentes variantes legendarias.

Fiestas de carácter astronómico y de conmemoración de diversas fases del ciclo solar.

En el Cristianismo, el Domingo de Resurrección se establece el primer domingo después del primer plenilunio tras el equinoccio de primavera. Es decir, una vez atravesado el punto vernal o de intersección formando una cruz apaisada o de san Andrés el ecuador celeste con la eclíptica.

Desde la Antigüedad, esta renovación cósmica se asocia a la que ha de tener en consonancia tanto las personas a nivel individual como las sociedades o culturas en las que viven. En efecto, el hilozoísmo asocia las obras del espíritu a la naturaleza. Religión, arte, cosmología, metafísica son formas de entender y desarrollar una misma concepción universal. El hilozoísmo puede entenderse como un sistema de la metafísica experimental, valga la paradoja, que intenta referir a un origen psíquico el conjunto de las cosas y los fenómenos de la naturaleza. Todas las cosas tendrían alguna forma de conciencia. Alguna forma de alma. La evolución de la naturaleza sería la del desenvolvimiento de la conciencia.

El asunto no es tan abstracto o extraño como pueda parecer. Ha tenido mucha influencia en diferentes ámbitos. En el País vasco, los nacionalistas adeptos de Sabino Arana celebran hoy lo que llaman el Aberri Eguna: El Día de la “patria” vasca. ¿Por qué? Al parecer se trata de una ocurrencia teocrática del orate Arana que tal día como hoy víctima de la fiebre por un fuerte proceso gripal y entre sus vapores delirantes asoció “su” “Euskadi” nada menos que a la figura del Redentor cristiano. Toda una blasfemia sacrílega, al fin y al cabo.

 

Pero el hilozoísmo ha tenido mucha influencia en el Arte y las diferentes manifestaciones estéticas.

Pintores como, entre otros muchos, el ruso peregrino en el Tibet Nicolás Roerich del que seleccionamos aquí alguna de sus cuadros. Poetas como Antonio Machado o Antero de Quental lo expresan en alguno de sus más hermosos poemas.

Don Antonio finalizaba así A un olmo seco:

Olmo, quiero anotar en mi cartera

la gracia de tu rama verdecida.

Mi corazón espera

también, hacia la luz y hacia la vida

otro milagro de la primavera

 

O el poema Redención, los dos preciosos sonetos del poeta romántico portugués en versión de Emilio Bernal citada por Miguel de Unamuno:

¡Voces del mar, los árboles y el viento!

Cuando a veces, en sueño doloroso

Me mece vuestro canto poderoso

Igual al vuestro juzgo mi tormento.

Verbo crepuscular, íntimo aliento

De las cosas sin voz, son misterioso,

¿No será tu quejido vaporoso

El suspiro del mundo y su lamento?

Flota un espíritu en la inmensidad

Una agonía cruel de libertad

Estremece las formas fugitivas

Y yo comprendo vuestra lengua extraña

Voces del mar, la selva y la montaña.

¡Almas, hermanas de la mía, cautivas!

 

¡No lloréis vientos, árboles, y mares!

Coro antiguo de voces rumorosas

De voces primitivas, dolorosas,

Como un llanto de larvas tumulares

Un día, entre visiones vesperales

Rompiendo sombras surgiréis radiosas

De esos sueños y ansias afrentosas

Que expresan vuestras quejas singulares

¡Almas en el albor de la existencia

Despertaréis un día en la Consciencia

Y flotando, ya puro pensamiento

Veréis caer deshechas, lentamente,

Las vanas formas que creo la mente

Y acabará por fin vuestro tormento!

 

Todas las civilizaciones han mantenido e interpretado el lenguaje de las plantas y de las flores, asociado a diferentes mitos. Egipto, India, China, Japón, Judea, Grecia, Roma, Arabia, África, América precolombina…

En Occidente la rosa relacionada con la caída en la materia (la cruz) del ama (la rosa que se abre).

En Oriente el loto, que nace en el fango, atraviesa la penumbra y la oscuridad de las aguas cenagosas y se abre en la luz. En su iconología tradicional las imágenes de sus entidades espirituales surgen de una flor de loto abierta.

Algunas de las plantas como las hoy denominadas enteogénicas habituales de prácticas chamanísticas son instrumentos auxiliares de ciertas formas de apertura de la percepción y la conciencia.

En Japón el florecimiento de la primavera aún constituye hoy toda una fiesta popular tradicional.

En España viene siendo tradicional la visita al valle del Jerte en Cáceres para admirar el precioso espectáculo de los cerezos en flor.

Este año es aún pronto por lo que el calendario fenológico de las flores del cerezo es posterior a esta semana Santa y el Domingo de Resurrección.

Sin embargo, sea como sea, las manifestaciones de la Naturaleza con sus calendarios fenológicos, los mitos, los símbolos, las grandes concepciones como el hilozoísmo nos inspiran para que el crecimiento externo de la luz se extienda al interior de nuestra propia consciencia.

 

 

Feminismo y Tradición. Un breve apunte

                                                                                 En honor de la Dama y del caballero

 

La semana pasada se ha montado un abigarrado sarao de carácter muy sectario y, en algunos casos, pletórico de fanatismo, ignorancia e incomprensión de los fundamentos últimos de la Vida y la Sociedad.

La promoción de la dignidad de la mujer es algo no solo muy respetable sino tarea propia de cualquier persona que quiera ser y seguir siendo persona. Y de cualquier civilización digna de tal nombre. Una obviedad.  Como lo es también que no se puede confundir lo que es susceptible de cambio social, derechos civiles, no discriminación, de lo que es condicionante biológico o de la Naturaleza. O bien el que donde más se protesta es donde la mujer ejerce más derechos. En la civilización basada en el Helenismo, el Cristianismo y la Ilustración. Pero se observa una especie de ombliguismo no tan solidario cuando, por ejemplo, no se critica la situación de la mujer en el Islam más retrógrado, aliado y cómplice de Occidente en el ataque a los regímenes laicos donde la mujer está mejor considerada.  Malos tiempos corren cuando es preciso demostrar lo evidente. Pero tal obviedad también lo debiera ser para toda persona que intente formarse su propia opinión pues detrás de este tinglado mal llamado feminista hay poderes oscurantistas, embrutecedores y esclavizantes, aunque, por el contrario, hay muchas personas que se suman a la procesión sin comprender sus objetivos últimos, ni el grado de manipulación del que puedan ser objeto.

En los últimos años estamos asistiendo a un proceso de devastación programada de las bases de la civilización occidental. Crisis financiera y económica, desempleo, anomía, desastre educativo, desestabilización de la pareja y de la familia, crisis demográfica, frivolización del aborto, promoción de la homosexualidad, inmigración descontrolada, multiculturalismo, desprestigio, neutralización y saqueo de las instituciones nacionales, mohatra climática, ridiculización de la espiritualidad…

Todo ello confluye en un proceso de devastación de la sociedad. En él colaboran agentes mercenarios, organizaciones supuestamente filantrópicas financiadas por la mini oligarquía globalista, medios de desinformación de masas, políticos demagogos, populistas, corruptos y o ineptos.

Pero, “Culo veo, culo quiero”, cada vez parece más difícil, casi heroico, pensar y actuar por uno mismo, de acuerdo no por modas sino por la inspiración de la propia conciencia debidamente formada y esclarecida.

El feminismo radical, mejor llamado hembrismo, porque tiene todos los vicios del machismo, amén de un fanatismo exacerbado, satánico, plantea y promueve como “solución” un nuevo sistema de dominación amo y esclavo en el que el hombre sería humillado, vejado, despojado de su patrimonio moral y genético, sometido al poder sectario y omnímodo de las nuevas arpías. Gentes sin escrúpulos que no dudan en promover aquí en España decenas de miles de falsas denuncias por violencia de género, basadas en la aplicación torticera de una ley inicua y notoriamente anticonstitucional porque discrimina por razón de sexo, vulnera el principio de presunción de inocencia e impide la igualdad de los ciudadanos ante la Ley.

Pero, la Tradición nos muestra otra idea de la relación entre hombres y mujeres diferente de los ataques de las arpías. Repasemos un par o tres de muestras. En Occidente, por ejemplo, Platón nos explica en su diálogo sobre el Amor, llamado El Banquete o el Symposium que el Amor es una gran potencia que puede volver a unir el andrógino originario, luego separado en dos, y con él la anhelada plenitud perdida. Al final de El Banquete, el propio Sócrates considera que Eros es un daimon, medianero entre los hombres y los dioses. El Amor consiste en querer alcanzar lo bueno. Su objeto es la generación de belleza y la inmortalidad. El que quiere aspirar a tal objeto del Amor debe amar los cuerpos bellos y considerar que la belleza del alma es más importante que la del cuerpo. Una aparente contradicción que no es tal si una cosa es instrumento de la otra como pretende la práctica del tantrismo.

En efecto, en Oriente la Tradición nos viene a explicar lo mismo:

El budismo tántrico se considera como una forma de meditación, una teurgia, una identificación del practicante con Buda y de ese modo se adora como si tal. El budista tántrico pretende suprimir la actividad mental, adentrarse en el Nirvana, alcanzar el estado búdico. Pero el método es distinto, toma un camino que puede considerarse directo como es la magia y los ritos erótico-místicos. Para ello necesita el concurso de una deidad femenina, una consorte sagrada.  El rol de tal Tara o Shakti unida a su consorte es el de servir para alcanzar la liberación completa de ambos.

Dentro de esta interpretación el acto sexual realizado en ciertas condiciones ritualísticas y espirituales sería el método de liberación a practicar. Así, la unión sexual con la consorte sagrada, análoga a la primitiva u originaria de Shiva con Shakti, rememoraría las delicias de la unidad, y recrearía un cuerpo sutil, el Cuerpo del goce supremo o Maha Suknakaya que posibilitase el goce supremo de los budas realizados. Presididos o iluminados por Buddhi o rayo del Intelecto superior no individualizado que constituiría el más elevado principio en la manifestación humana, los cuerpos sutiles forman la anatomía oculta del hombre.

Los cuerpos sutiles pueden entenderse como diferentes envolturas o vehículos vibratorios para habitar en los diferentes planos vibratorios. Tales cuerpos se forman con la unión entre Purusha y Prakitri en las diferentes octavas del gran teclado cósmico.  Análogamente, la unión sexual ritual con una mujer iniciada, es decir la introducción de la piedra preciosa, mani, en la flor de loto, padma, constituiría el máximo medio de obtener la perfección. También los centros de fuerza sutiles conocidos como chacras, ruedas o padmas, representan una especie de abertura o ventana que se pueden abrir a la conciencia cósmica. Los principales según la tradición son seis. En cada uno de ellos opera un variante vibratoria de la dualidad divina Shiva, Shikta.

Es decir, una idea acaso no muy diferente a la que según hemos recordado expone Platón, inspirado en la tradición pitagórica, en su diálogo sobre el Amor conocido como El Banquete. El Amor es una gran potencia, a veces ignorada, que puede volver a unir el andrógino originario, luego separado en dos, y con él la anhelada plenitud perdida.

Así se ve también el luminoso e inspirador mito del Grial. La Dama, no los sacerdotes, es custodia y protectora del Grial, es decir del universo de los grandes valores metafísicos: el Amor, la Belleza, el Bien, la Justicia, la Libertad, a la que, y a los que, ha de servir el caballero.

El señor del castillo había hablado así a Parzival: “El hombre y la mujer forman una inseparable unidad, como el sol que hoy ha brillado y eso que llamamos día. No se puede separar lo uno de lo otro: florecen a partir de la misma semilla”.

Unos momentos antes de unirse Parzival con la reina Condwiramurs “También Gurnemaz le había explicado que el hombre y la mujer forman una unidad perfecta”.

Desde la cuestión del método a la realización, dentro de la evolución del budismo histórico, el Tantra vendría a constituir un modo de encauzar la sexualidad hacia el Espíritu. Dionisos no es negado ni reprimido sino que es empleado mediante ritos, iniciaciones y liturgias como un retorno a la fuente, al mundo de lo sagrado. Los consortes y prácticas tántricos se convierten así en un símbolo de las fuerzas que presiden el cosmos. Dioses y diosas son los símbolos de estas funciones cósmicas, sus energías y su querer. La kundalini o líbido apresada en el chacra de la base de la columna vertebral puede volver a la fuente superior. Y llegar a la revelación, a través de su paso sucesivo por los chacras o puntos de interconexiones entre planos dimensionales. Por eso en los Tantras, como en los sistemas gnósticos occidentales, la simbología sexual es tan importante. Es una consecuencia natural de su concepción del cosmos como un ser viviente, con la que se identifican los consortes tántricos.

La actividad de Bhraman, el impensable, el incognoscible, se manifiesta bajo dos polos o aspectos: “Positivo”, masculino, Purusha, el creador. Y “Negativo”, femenino, Prakriti, principio plástico universal, la Virgen Madre, Isis, la sustancia primordial indiferenciada, el soporte de toda manifestación. La acción de Purusha en Pakriti determina formaciones de ondas vibratorias en la sustancia primordial que determinan las formaciones materiales en el Macrocosmos… El hombre (microcosmos) también participa de esos planos vibratorios desde los más elevados hasta los más groseros que forman su cuerpo material. Las técnicas contemplativas o de éxtasis tratan de hacer patentes los otros planos vibratorios, más elevados, a la conciencia.

Conciencia esclarecida. Una visión del Hombre y de la Mujer como criaturas complementarias, vehículos del Espíritu, que se aman, admiran y necesitan el uno al otro. Tao, Yin y Yan. Lo opuesto a las satánicas consignas manipuladoras del hembrismo mercenario.

 

 

 

 

 

 

 

Ovidio, dos mil años después

Se cumplen dos milenios de la muerte en el destierro de Publio Ovidio Nason. Un gran poeta, un escritor merecedor del más alto concepto. Y una figura simbólica o emblemática, muy a su pesar, de las relaciones conflictivas entre la Cultura o el Arte y el Poder.

En compañía de Pomponio Macro, Ovidio viajó mucho por el azaroso y deslumbrante mundo mediterráneo. Atenas, las hermosas ciudades helénicas de Asia Menor, Sicilia. La gran isla, un continente en pequeño por el que han pasado tantas y tan diferentes civilizaciones y culturas, patria de Arquímedes o Empédocles, donde Platón fuese para ayudar a Dion de Siracusa en su experiencia de gobierno. ¿Una antigua tentativa de gobierno de los sabios? En su carta séptima, Platón lo explica así:

Los problemas del mundo nunca tendrán solución mientras los poderosos no se rodeen de filósofos, siendo así que en cuanto poderosos es casi imposible que ellos mismos sean filósofos”. La bella Siracusa cuyo templo dedicado a Atenea en su acrópolis competía entonces con el mismísimo Partenón. Agrigento, la ciudad de los templos a la que Píndaro elogiaba como “la ciudad más hermosa de los mortales”.

Sin olvidar donde fuera raptada Proserpina mientras jugaba con unas ninfas entre papiros: el lago Pergusa no muy lejos del Etna. Una pena que los antiguos y poéticos bosques de laureles hayan sido sustituidos por un circuito para carreras de motos. Y el canto de los pájaros, testigos de la caída del alma, por el estridente ruido de sus motores. Los extraordinarios misterios de Eleusis, una de las instituciones espirituales y filosóficas de la Antigüedad, en homenaje a Proserpina y su rescate por su madre Ceres o Demeter se han desvanecido en el tiempo y apenas ya los himnos homéricos nos los recuerdan. Pero nuestro poeta no parecía muy de acuerdo con algunos de los condicionantes de la celebración profana:

Llegó el aniversario de las fiestas de Ceres la doncella descansa sola en su lecho vacío. Rubicunda Ceres, que coronas de espigas tus finos cabellos, por qué en el día de tu festividad nos prohíbes los placeres?… ¿Quién creerá que se alegra con las lágrimas de los amantes y quiere ser festejada con los tormentos de la continencia?

Ovidio era un caballero y, acaso en consecuencia, pudiera ser considerado un gran feminista, conocía el alma femenina en profundidad. Y un experto conocedor de los entresijos tantas veces insondables del Amor:

“Yo compuse esta obra, yo, aquel, poeta Nason, nacido en la lluviosa comarca  de los pelignos, que se divierte en cantar sus propios extravíos. Así me lo ordenó el Amor. ¡Lejos de aquí, muy lejos, bellezas intratables, no sois público adecuado a mis tiernos versos! Léame la virgen inflamada en presencia de su prometido y el sencillo adolescente que sufre por primera vez las angustias amorosas. Quiero que algún joven, herido por la misma flecha que yo llevo clavada, reconozca, leyéndome, las señales del fuego que le consume, y tras larga admiración exclame: “¿Por dónde este poeta ha penetrado y descubierto  mis ocultos dolores?”

En El arte de Amar Ovidio glosa el anhelo amoroso:

Si te cautiva la frescura de las muchachas adolescentes, presto se ofrecerá a tu vista alguna virgen candorosa; si la prefieres en la flor de la juventud, hallarás mil que te seduzcan con sus gracias, viéndote embarazado en la elección, y si acaso te agrada la edad juiciosa y madura. Créeme, encontrarás en éstas un verdadero enjambre…

Hasta el foro, ¿Quién lo creerá? Es un cómplice del amor, cuya llama brota infinitas veces entre las lides clamorosas. En las cercanías del marmóreo templo consagrado a Venus surge el raudal de la fuente Appia con dulcísimo murmullo, y allí mil veces se dejó prender el jurisconsulto en las amorosas redes, y no pudo evitar los peligros de que defendía a los demás; allí con frecuencia, el orador elocuente pierde el don de la palabra…”   

En efecto, es posible que la causa de su destierro, con el pretexto de la publicación del Ars amandi, fuese una venganza de Livia quien dominaba la voluntad del viejo emperador. En un momento dado el poeta y su obra parecieron peligrosos para el Poder. Fuere como fuere, Ovidio nunca regresaría a Roma.

Ovidio como nuestro Cervantes u otros de los más grandes resultan ser como un faro para la humanidad, una especie de cuásares de la cultura que muestran su luz durante algún tiempo en medio de la oscuridad reinante. Gentes que nos muestran la posibilidad de ser mejores, pero también por eso mismo, con vidas difíciles, el Espíritu enfrentado al Poder.

Un Poder que ahora puede seguir encarnado como antes en un déspota y sus caprichos pero que está consiguiendo nuevas y más peligrosas estrategias y técnicas de dominación. Un Platón y sus filósofos asesores reinterpretado a su maniera por la cuerda de, entre otros, Leo Strauss y sus secuaces neocons desplegados en variados e influyentes Think Tanks. La mentira como arma de los “sabios” que ya no filósofos que controlan la caverna platónica y nos confunden con su juego manipulado de sombras. una sociedad dominada por una élite que mediante técnicas depuradas y sutiles influyan en el comportamiento de la gente y ejerzan el control de los “ciudadanos” convertidos en obedientes esclavos sin que tengan conciencia de serlo.  En estas condiciones el Arte, la Cultura se convierten en peligrosos enemigos del Poder.  De ahí,  un nuevo destierro perpetrado por el Poder contra la Verdad, el Arte, el Conocimiento y la Libertad.

Se achaca a Confucio, la que parece una sentencia orwelliana: “cuando las palabras pierden su significado los hombres pierden su libertad”.

El liberalismo, al menos en su noble significado español de nuestro siglo de oro, ha sido prostituido por la Cultura anglosajona. La defensa de la Libertad, del débil, la lucha por la Justicia y la realización de los valores metafísicos, los derechos civiles, la libertad de pensamiento, expresión, cátedra o imprenta, vienen siendo sustituidas por la libertad del comercio y el dinero y las ventajas del pensamiento único.

En 1964, un humanista nacido en el país del exilio de Ovidio, investigador de la Metapsíquica y relacionado con Eliade, Cioran o Ionesco, consiguió el premio Goncourt por su inspirada novela Dios ha nacido en el exilio. Perseguido por el régimen comunista rumano, Vintila Horia no llegaría a recogerlo. En su obra el escritor rumano habla de Ovidio, de sus temores y anhelos y de una esperanza espiritual: una hierofanía cuya manifestación ha de esperarse. Pero, en realidad, de sus propias peripecias vitales en el exilio por diferentes países: Italia, Argentina, Francia o España, donde murió.

Aquí, en España, la repugnante y mercenaria zurda sorosiana  con la complicidad de una derecha cobarde, corrupta y felona, ante la debilidad y desguarnecimiento de nuestra Cultura actual pretende introducir una nueva ley de desmemoria, manipulación o confusión histórica. Por ella, el linchamiento intelectual y social o la cárcel sustituirán al debate de ideas o la investigación. La mentira al gusto del Poder será oportunamente enmucetada.

Y nuevos Ovidios volverán al exilio a la espera de una nueva consoladora hierofanía.

 

 

 

 

 

Otro San Ildefonso

Tal día como hoy, festividad de San Ildefonso, pero del año 1995 era vilmente asesinado en San Sebastián, de donde era teniente de alcalde, don Gregorio Ordoñez, figura entonces importante, emblemática del Partido Popular. Un hombre valiente, de comportamiento heroico de otro Partido Popular, desde luego en las antípodas ideológicas y morales del que hoy regenta como una especie de casa de trata el cobarde taimado, felón, embustero y sobrecogedor Mariano el galleguista y su cuadrilla de apátridas, trepas, ineptos y o corruptos.

Algún día se hará la crónica de esta felonía, de las fechorías de Mariano. Y de un partido, antaño de héroes, hoy de abundantes bueyes pancistas y lametraseros, que no se atreve a rechistar aunque su cabecilla le lleve a una hecatombe, un suicidio colectivo como el de la secta de la de Guayana. Conviene comprender el cómo de don Gregorio Ordoñez, doña María San Gil o don José Ortega Lara hemos pasado a los Mariano, las Sorayas, las Alicias, los Fabra, los Bárcenas, los Gurtelidos, los Púnicos, los Camps, los Gallardones, los Botellones y demás nutrida famiglia. ¿Despotismo? ¿Indigencia intelectual y moral?

La leyenda de San Ildefonso, anterior a la invasión musulmana de España, y ligada a la sede catedralicia toledana, cuenta que cierta noche se le apareció la Virgen en medio de un gran resplandor y le ofreció una casulla celestial.

No sabemos qué, ni quién, se le habrá aparecido al lamentable mandamás compostelano criado en Pontevedra para hacer lo que hace y sobre todo para no hacer lo que no hace siendo su obligación moral y constitucional hacerlo. Pero la casulla que lleva impuesta es la de la inepcia, la traición y la ignominia.

¡Pobre Gregorio Ordoñez, pobres María San Gil y otros compañeros! Su sacrificio ha sido traicionado.

Pero, sobre todo, ¡pobre España, en manos de quienes se encuentra ahora su destino!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Albatros (Homenaje a Baudelaire)

Carlos Baudelaire, el “Dante del bulevar” como lo llamaba Anthero de Quintal, el maltratado poeta sufriente del que Víctor Hugo decía que “había creado un estremecimiento nuevo” es autor de un bello poema confesión de resonancias metafísicas, incluido con el número dos en sus famosísimas “Las Flores del Mal”.

Un estremecimiento acaso no tan nuevo pues no es sino el que resulta de la meditación sobre la condición humana, sobre el misterio del hombre que no es ni bestia ni ángel sino una combinación insatisfactoria y frustrante de ambos para muchos hombres que sufren. Y que padece una incomprensión metafísica, como ser de luz arrojado entre tinieblas.

 

Muchos años después de que se hubiera cumplido su famoso verso, ¡Oh Muerte, capitán, es tiempo ya levemos! Su traductora al español, Nydia Lamarque, cuenta su experiencia durante la visita a la tumba de Baudelaire en Montparnasse. Una tumba entonces anónima, sin inscripciones salvo una medio borrada de su padrastro, el general Aupick, mostrada a la traductora y admiradora por un guardián del cementerio.  Ante las protestas de ésta por el estado de la tumba, lo que entendía grave desconsideración a la memoria del poeta, su improvisado cicerone le replicó: “No importa, todo el mundo lo ama”.

A continuación la versión española del precioso poema citado de Baudelaire “realizada con reverente amor”, por Nydia Lamarque.

(Obras completas, Editorial Aguilar, página 110).

 

EL ALBATROS

Por divertirse, a veces, suelen los marineros

Cazar albatros, grandes pájaros de los mares

Que siguen, de su viaje lánguidos compañeros,

Al barco en los acerbos abismos de los mares

 

Pero sobre las tablas apenas los arrojan,

Esos reyes del cielo, torpes y avergonzados,

Sus grandes alas blancas míseramente aflojan,

Y las dejan cual remos caer sus costados.

 

¡Qué zurdo es y que débil ese viajero alado!

¡Él, antes tan hermoso, qué cómico en el suelo!

¡Con una pipa uno el pico le ha quemado,

Remeda el otro, renqueando, del inválido el vuelo!

 

El Poeta es como ese príncipe del nublado

Que puede huir las flechas y el rayo frecuentar;

En el suelo, entre ataques y mofas desterrado,

Sus alas de gigante le impiden caminar.

 

 

Buda, Parsifal y el Grial

Con el título de Buda, Parsifal y el Grial acaba de salir de imprenta editado por la Editorial Lautana mi último libro dedicado a la música, la saga del grial, el Parsifal wagneriano, la filosofía de Schopenhauer y su relación con el budismo, en especial con el tántrico y la sexualidad sagrada.  Se trata de una visión original, dentro de lo que cabe, de aspectos muy interesantes de la Cultura, tanto en Oriente como en Occidente.

Hermann Hesse, en su famoso discurso de recepción del Premio Nobel explicaba que “En lo espiritual no me siento inválido, sino unido a todos ustedes por una idea fundamental, la misma idea en la que se apoya la Institución Nobel: la del carácter supranacional, la del internacionalismo del espíritu, y el consiguiente deber de que no sirva a la guerra y a la destrucción, sino a la paz y al entendimiento entre los pueblos.

Sin embargo, no es de ninguna manera el que se anule lo nacional para dar así paso a una Humanidad espiritualmente uniforme; no, no; de ningún modo. ¡Viva la diversidad, vivan las diferencias y los matices en nuestra tierra bienanamada! ¿No es maravilloso que haya tantas razas y tantos pueblos, tantas lenguas, tantas formas de pensar y de concebir el mundo? Si yo odio y soy enemigo irreconciliable de la guerra, de las conquistas y de las depredaciones, se debe, entre otras razones, a que estas fuerzas tenebrosas exigen tan crueles holocaustos de lo que en la cultura humana hay de incorporaciones históricas, de individualización elevada, de fecunda diferenciación. Rotundamente me opongo a los grands simplificateurs, y me proclamo partidario ferviente de la calidad, de lo refinado”.

Claro que el mismo autor sostenía que “En un principio fue el  mito. Así como el gran Dios inspiraba las almas de los indios, griegos y germanos, anhelantes de expresión, vuelve también a inspirar el alma del niño”.

El mito es una manifestación espiritual que debe ir dirigida a impresionar al alma e inspirar la conducta. Uno de los mitos más fecundos de la Tradición de Occidente es el mito del Grial. Ha inspirado a buscadores espirituales, a caballeros y a sus damas, a artistas de distintas épocas.  Un mito que, como intuía Hesse, presentaba grandes similitudes metafísicas, simbólicas con otros muy sugestivos de la Tradición oriental que también pretenden la investigación y comprensión de lo sagrado.

A medida que el buscador espiritual se acerca al Uno, más próximos encontrará las ideas, los símbolos, el arte, la música, la metafísica de Wolfram von Eschenbach, Chretien de Troyes, Schopenhauer, Wagner o los budistas sinceros.

Especialmente curiosa y sugestiva y oportuna en los presentes tiempos de desconcierto inducido y destructivo sobre las relaciones amorosas entre hombre y mujer, ambos constituyen la Unidad tanto en Oriente como en Occidente, es la revisión de la concepción del Amor y de la sexualidad sagrada en la saga del grial, el Parsifal wagneriano y las concepciones tántricas orientales.

El breve libro recién nacido reflexiona sobre el papel de la Música como Arte sublime que abre las puertas de la percepción espiritual y pretende hallar puentes de comprensión entre tradiciones aparentemente diferentes en la idea de que las peripecias de la búsqueda del grial, son las mismas que la de nuestra identificación con el Ser.

Y en que es vital que nos respondamos con sinceridad a la vieja pregunta: ¿A quién sirves?

El libro será presentado próximamente en La Coruña, Cáceres, Madrid y Toledo.

 

Los interesados pueden dirigirse a Editorial Lautana, al siguiente correo: lautanaeditorial@gmail.com

 

Navidad

Es sabido que para la tradición hindú nos encontramos en pleno Kali Yuga la Era de las Sombras, la del oscurecimiento espiritual. Una edad en la que se van cegando los cauces de comprensión y experiencia espiritual del hombre. Incluso celebraciones tradicionales de profundo simbolismo se ven empañadas y bastardeadas por el mercantilismo.  Cuando se van perdiendo las ideas metafísicas, también el espíritu ha de convertirse en mercancía. Pero, pese a todo, estos días de renovación del ciclo solar nos pueden permitir momentos de plenitud si conseguimos superar prisas, aturdimientos, emociones negativas y zozobras.

Como ya he tratado de explicar en anteriores ocasiones, en nuestra Tradición navideña suelen combinarse dos formas de entender la celebración.

Para los cristianos el nacimiento de Jesús sucede el 25 de diciembre, en la que se celebra la fiesta de la Navidad. En realidad, poco sabemos desde el punto de vista histórico acerca de la biografía de Jesús. Tampoco los evangelios aclaran mucho este asunto. A falta de datos históricos, la biografía del salvador coincide con la mítica de los Héroes solares paganos. Nace en una gruta y se asimila a la del sol, entendido en el hemisferio boreal como solsticio de invierno, es decir, cuando el sol comienza a elevarse sobre el horizonte.

Tampoco se sabe mucho históricámente sobre su muerte. Desde el punto de vista astronómico, el Domingo de Resurrección cristiano es una fiesta lunisolar. Es decir, para su determinación intervienen tanto el sol como la luna. De modo que se fija en el primer domingo después del primer plenilunio tras el equinoccio de primavera. Por eso es variable atendiendo al ciclo lunar. Para la Astronomía, la eclíptica y el ecuador celeste forman una especie de gigantesca cruz de San Andrés, que el Cristianismo asimila a la de la crucifixión.

Son muchísimas las representaciones de la Navidad. También las de las tradiciones solares o solsticiales con el culto asociado del fuego: el Sol Invictus, Apolo… Pero es raro que ambas aparezcan juntas en el mismo grabado.  El que ilustra este texto procede del Siglo XVIII. En él se puede observar la concentración solar que produce el fuego, su hijo, como manifestación terrestre, a través de un espejo y la concepción de María para dar lugar al nacimiento de su Hijo, asimilado en el grabado a un héroe solar.

La siguiente imagen de la adoración de los reyes está tomada de una miniatura de la efemérides del Papa Alejandro VII, procedente de la Biblioteca Vaticana.

La Navidad posee un cierto carácter ambivalente. Ocasión de esperanza renovada, también de sombras provocadas por los recuerdos de los seres ausentes, las nostalgias del pasado que no volverá, con sus ilusiones perdidas y la pena por los anhelos de lo que pudo ser y no fue. Sentimientos que no siempre se ven compensados por la alegría de las realizaciones o posibilidades presentes.

También se ve hoy desnaturalizada, sino amenazada, por diferentes motivos. La explotación comercial desmesurada, la frigidez espiritual, la frivolidad, la rutina, la agitación o las prisas. Cuando no el violento fanatismo de algunos fieles de cierta importante religión lunar, que parece preferir el pálido reflejo de la luz en la superficie de la luna a la directa solar que celebramos.  Y que no respetan las costumbres de las gentes de los países que les acogen.

Sea como sea el escenario, el nacimiento del sol en la bóveda celeste, o de la manifestación de la divinidad encarnada, es motivo o debiera serlo para la renovación de nuestra propia conciencia. Del sol interior capaz de guiar e iluminar nuestra conducta si acompaña la subida del sol sobre el horizonte y su luz creciente. Del mundo emocional que nos hace movernos. De las energías positivas.

Feliz solsticio, Feliz Fiesta Saturnal o Feliz Navidad, deseo a todas las personas queridas o de buena voluntad.

Pinchando aquí se puede escuchar el tradicional Aleluya del Oratorio El Mesias de Haendel

 

 

CONVOCATORIAS. Intervención en el Ateneo de Cáceres. “Música y Esoterismo”. Temática: Robert Schumann / Espiritismo

Jueves 30 de noviembre 2017, a partir de las 20 horas: sesión de las conferencias-conciertos de “Música y Esoterismo”, dirigidas por Esteban Cortijo, presidente de honor del Ateneo de Cáceres, con la participación de los músicos Juan Luis Sáez Salvador (clarinetista), José Luis Castillo Betancor y Guillermo Alonso Iriarte (ambos pianistas).

Intervendrá el autor para hablar sobre el Espiritismo, la Tradición, la Metapsíquica y la constitución sutil del hombre. 

Temática: Robert Schumann / Espiritismo.

Programa:

Romanza Op. 28 nº 2, en Fa sostenido mayor, por Guillermo Alonso Iriarte (piano)

Romanzas Op. 94 nº 1 y 2, (en arreglo para clarinete y piano) por Juan Luis Sáez y José Luis Castillo (clarinete y piano)

Piezas de Fantasía, o Fantasiestücke Op. 73 (nº 1, 2 y 3), originales para clarinete y piano. Juan Luis Sáez (clarinete) y José Luis Castillo (piano)

Tema en Mi bemol mayor para piano (de las Geistervariationen, o Variaciones sobre un tema fantasma), por José Luis Castillo (piano)

 

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