Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Wagner según Baudelaire

El 22 de mayo se cumple el bicentenario del nacimiento en Leipzig del genial compositor alemán Richard Wagner.  Un gran renovador del arte, del drama musical entendido como Arte total que debe superar las concepciones de la ópera tradicional limitada a musicar libretos con menor o mayor fortuna. Un intento magnífico de recuperar los grandes valores y criterios estéticos clásicos en la línea de los Dramas y Misterios de la Antigüedad que ya había iniciado el pionero renovador Glück (Orfeo y Euridice, Alceste) mediante la introducción de profundos cambios en la técnica operística.

Franz Listz los explicaba en Lohengrin y Tannhäuser: “El espectador, preparado y resignado a no encontrar ninguno de esos fragmentos separados que, ensartados unos tras otros en el hilo de alguna intriga componen la sustancia habitual de nuestras óperas, podrá encontrar un singular interés en seguir durante tres actos la combinación profundamente reflexionada, sorprendentemente hábil y poéticamente inteligente con que Wagner, mediante varias frases principales, ata un nudo melódico que constituye todo su drama….consigue extender el imperio y las pretensiones de la música. No satisfecho con el poder que ejerce sobre los corazones despertando en ellos toda la gama de sentimientos humanos, le hace posible incitar nuestras ideas, dirigirse a nuestro pensamiento, hacer un llamado a nuestra reflexión y la dota de sentido moral e intelectual …dibuja melódicamente el carácter de sus personajes y de sus pasiones principales y esas melodías se manifiestan en el canto o en el acompañamiento…”  

Pero Wagner fue y sigue siendo pese a todo un artista polémico. Considerado antisemita, ¡incluso filonazi! Cuando es así que murió en Venecia en un bello palacio del Gran Canal seis años antes del nacimiento de Hitler.

Uno de sus contemporáneos que más le admiraba y le defendió casi en solitario ante el público francés fue el gran poeta Charles Baudalaire, con lo que demostró su talento profético, agudeza y perspicacia como crítico de arte en sendos textos contracorriente publicados en marzo y abril de 1861 en los que glosaba Lohengrin, El Holandés errante y el Tannhäuser.

El estreno parisino del Tannhäuser había dado lugar a escándalos provocados por la reacción bienpensante o bien embestidora cuando se digna usar de la cabeza. La obra fue boicoteada y apenas nadie, además de Baudelaire, salió en su defensa:

“Tannhäuser representa la lucha de los dos principios que han elegido el corazón humano como principal campo de batalla, es decir, de la carne y del espíritu, del infierno y del cielo, de Satán y Dios. Y esa dualidad queda representada en la obertura con incomparable habilidad…resume el pensamiento del drama por medio de dos cantos, el canto religioso y el canto voluptuoso….

El canto de los peregrinos aparece primero, con la autoridad de la ley suprema, como marcando inmediatamente el verdadero sentido de la vida, el objetivo de la universal peregrinación, es decir, Dios. Pero como el sentido íntimo de Dios queda bien pronto sofocado en toda conciencia por las concupiscencias de la carne, el canto representativo de la santidad se ve poco a poco cubierto por los suspiros de la voluptuosidad….

Así en la representación plástica de la idea se ha apartado felizmente de la fastidiosa turba de víctimas, de las innumerables Elviras (la heroína abandonada del Don Juan mozartiano). La idea pura, encarnada en la única Venus, habla mucho más alto y con mucha mayor elocuencia. Aquí no vemos a un libertino común mariposeando de bella en bella, sino al hombre general, universal, que vive morganáticamente con el ideal absoluto de la voluptuosidad, con la reina de todas las diablesas, de todas las faunesas y de todas las satiresas, relegadas bajo tierra desde la muerte del gran Pan, es decir con la indestructible e irresistible Venus…

Por fin el tema religioso recobra poco a poco su imperio, por gradaciones lentamente, y absorbe al otro en una victoria apacible, gloriosa como la del ser irresistible sobre el ser enfermizo y desordenado, la victoria de San Miguel sobre Lucifer.”    

“La música del porvenir ha sido enterrada” proclamaba el coro de miopes paniaguados y majaderos reaccionarios que le criticaba durante y tras el boicot mediático que se hizo al estreno del Tannhäuser en Paris. Pero Baudelaire le aplaude y reconforta. Wagner se lo agradece ese mismo mes de abril por carta al no poder hacerlo personalmente tras su frustrada visita al poeta.

Por entonces Baudalaire ya había viajado por el spleen y los paraísos artificiales (1860) remedo del mundo del grial o graal lohengrinesco. Como esteta y experimentador sabía bien de qué iba el asunto. Y con gran perspicacia y más mérito si cabe pues Wagner aún no había creado el Parsifal, la ópera dedicada al padre de Lohengrin y desarrollo estético y filosófico último de la saga del Graal.

Baudalaire nos lo explica en El poema del Haschischla afición del hombre al infinito, una beatitud, un estado excepcional del espíritu y de los sentidos que puedo, sin exageración llamar paradisíaco. …una verdadera gracia, como u espejo mágico en el cual se invita al hombre a ser embellecido, es decir, tal como debería y podría ser; una especie de excitación angélica…como una manifestación de la voluntad divina atenta a despertar en el espíritu del hombre el recuerdo de las realidades invisibles…es tan imprevisto como un fantasma. Es una especie de obsesión, pero de obsesión intermitente de la que debemos extraer, si somos discretos, la certidumbre de una existencia mejor y la esperanza de alcanzarla por el diario ejercicio de la voluntad. Esta acidad del pensamiento, este entusiasmo de los sentidos y del espíritu han tenido que aparecer al hombre, en todos los tiempos, como el primero de los bienes; por eso, considerando solo la voluptuosidad inmediata, y sin inquietarse por violar las leyes de la constitución, el hombre ha tratado de encontrar en la ciencia física, en la farmacéutica, en los más groseros licores, en los perfumes más sutiles, bajo todos los climas y en todos los tiempos, los medios de huir aunque fuera por algunas horas de su habítáculo de fango…de alcanzar el Paraíso de un solo golpe. Ay, los vicios del hombre, por llenos de horror que se les suponga, suministran la prueba de su afición al infinito, sólo que es una afición que a menudo equivoca el camino”.

Toda una advertencia pragmática y moral la del trágico poeta francés en Los Paraísos perdidos a los imprudentes consumidores de haschisch o de opiáceos. Acaso también todo un aviso profético de los límites del camino para otros investigadores relacionados con la Antropología, la Etnobotánica y la Mística: los actuales psiconautas en la estela de Gordon Wasson desde su famosa velada iniciática con la chamana mejicana María Sabina la de los hongos mágicos de Oaxaca, o el apócrifo sino fingido chamán Don Juan de las obras de Castaneda, los rastreadores de entéogenos tales como el cornezuelo del centeno, un hongo enteógeno, semejante en su composición bioquímica al LSD, en el kykeon y la base del psicodrama de los misterios de Eleusis como el citado Wasson, Ruk, o el sabio científico Albert Hoffman. Sin olvidar a grandes historiadores de las religiones como Mircea Eliade o literatos como Huxley, el del soma de Un mundo feliz que tan mal tratara por cierto al genial Baudelaire. O, entre nuestros investigadores, al psicólogo J. M. Fericgla.

Pero, ¿viene a ser Lohengrin una especie de “niños santos” como llamaba a sus hongos enteogénicos la chamana Maria Sabina, un mediador o enviado de un paraíso artificial, del templo del Graal? De efectos similares en la Tradición mistérica eleusina al cornezuelo del centeno. En todo caso es un caballero defensor de su dama, como Demeter de su hija raptada Proserpina. Una relación abierta entre el mundo espiritual y el mundo terrestre se trate de sustancias enteogénicas o de meros símbolos, mitos y alegorías capaces de conmovernos e informar nuestra conducta.

Baudelaire glosa con gran perspicacia y conocimiento la obertura de Lohengrin. Aspecto místico de la cuestión que tanto enfadaría a Nietzsche en especial por relacionarlo con el cristianismo, hasta llevarlo a la ruptura con Wagner.

Pero la concepción estética wagneriana del Tristán o de Lohengrin pero sobre todo del Parsifal estrenada en Bayreuth durante el verano de 1882 parece claramente inspirada en las ideas filosóficas de Schopenhauer. No es extraño pues para el filósofo la Música es el arte más íntimamente relacionada con el mundo de la Cosa en Sí, el de la Voluntad, el mundo del Graal de Parsifal y de su hijo, el enviado Lohengrin. Esta ópera wagneriana es una de las variantes, acaso la más hermosa en el plano estético, de la saga filosófica ya iniciada por Apuleyo en el siglo II conocida como el mito de Psiquis, que tanto influyó en nuestro Cervantes quien algo sabía de heroicos y malogrados servidores del Espíritu e inspiraría su relato El Curioso impertinente. La curiosidad, asociada a una prohibición, como fuente de problemas y frustraciones para el hombre.

Desde la lejana tradición pitagórica sabemos que existe una íntima relación entre Música, esoterismo y sabiduría sagrada. Como la paradójica entre el Spleen y el entusiasmo. Los entusiasmos musicales son muy importantes, gratificantes y bienhechores. El doctor Alfonso explicaba que “cuando la gama de sonidos es combinada según excelsas leyes musicales por la intuición del genio, formando acordes, arpegios, melodías, contrapuntos…el sentido del oído adquiere un elevado rango, no superado por los demás, se convierte en la entrada del aparato pineo-hipofisario, de funciones trascendentales…estas dos glandulillas, pineal e hipófisis, son una especie de antenas receptoras y emisoras de vibración mental…son los órganos donde se manifiestan las más elevadas operaciones intelectuales del ser humano….”

En esto se basa el canto litúrgico, el mito del Orfeo civilizador, tan ligado desde Monteverdi a la Historia de la ópera o el empleo de sonidos vocales en rituales sagrados, símbolos en acción dinámica de tan potente energía psicológica.

Sin olvidar ciertas notables consecuencias de carácter político como hemos podido comprobar con la emocionante, y tan envidiable desde la hoy desolada España incapaz de manifestar cualquier suerte de elevado patriotismo, reafirmación de amor a Italia y a su Cultura protagonizada por Muti durante una reciente representación del Nabucco en Roma.

Hoy como entonces, en el corazón de la gente más noble y sensible se manifiesta un nuevo spleen acaso no muy bien identificado, una modalidad de lo numinoso, una nostalgia del templo del Graal, del mundo del espíritu, de esa cosa en sí que trasciende las formas, el mundo fenomenal cotidiano en el que nos movemos.

Entre las amenazas que otra vez se ciernen sobre nuestra civilización, el arte se muestra como una forma de liberación humana, de testimonio de nuestra condición sagrada. Y la música, tan próxima al noúmeno, a la Cosa en Sí, nos permite trascender el spleen para recuperar el entusiasmo, la voluntad de conocer, la autoconciencia de nuestra querencia hacía el paraíso. Tal era la idea sublime de Wagner, tan revolucionaria por paradójicamente fiel servidora de la Tradición.

El permitir que su música sublime nos ayude a encontrar nuestro propio Gríal, “donde el Tiempo y el Espacio se confunden”, como enseñaba uno de sus caballeros servidores al inocente pero voluntarioso Parsifal, es acaso el mejor homenaje que podemos hacer a su memoria hoy, que sumidos en el spleen de este devastador principio de siglo conmemoramos el bicentenario del gran artista.

Publicado en ABC Cultural, sábado 18 de mayo de 2013

Otoño en el pazo

El pazo de Lóngora, situado en el término municipal de Oleiros, fue en su momento un sugestivo foco de cultura europea, centro de la cultura gallega más universal. Escenario del amor de dos notables artistas decimonónicos íntimamente vinculados a La Coruña, Marcial del Adalid y Fanny Garrido, conocida también como Eulalia de Lians. El músico romántico admirador de Mendelssohn casi discípulo de Chopin y la elegante dama de letras autora de varias obras y traductora de Goethe al español directamente del alemán. Pero Lóngora ya no recuerda sus pasos ni sus vidas como en la mallorquina Valdemosa se rememora con nostalgia y respeto la estancia de Chopin y George Sand.

Otrora el pazo de Lóngora con su disposición clásica propia de la arquitectura paciega de dos alas en ángulo recto disfrutaba de un bello jardín con todas las especies botánicas procedentes de remotas tierras acogidas en la Galicia más hospitalaria. No sólo había bosques y praderías cercanas. Disponía de los elementos del jardín romántico y su botánica asociada: camelios, magnolios, hortensias, madreselvas, rosales.  No faltaba el tradicional laberinto de mirto donde el paseante nunca se pierde si conserva el hilo de Ariadna de su propia alma que le guía en las dificultades.

El tiempo pasa. Acaba el sueño de una noche de verano. Se extinguen los últimos ecos del dúo de amor.  Maria del Adalid, su única hija fallece sin descendencia y el hermoso pazo cae en las manos de una institución eclesiástica con escaso amor al Arte y la Cultura. En la importante biblioteca no había códices susceptibles de desaparecer mediante raro vodevil, pero los preciosos jardines son arrasados por cierto Padre M. ferviente partidario de que la economía es lo único importante. Así decide la siembra de prosaicas patatas en el antiguo jardín de Epicuro, donde otrora paseaban las sombras de Sócrates, Platón, Pitágoras o Aristóteles.

Orfeo también ha muerto, despedazado. No pudo rescatar a Euridice. Su lira está rota. Sin el recuerdo de la Cultura clásica, arrumbados muchos valores espirituales, intelectuales y estéticos que nos hicieron grandes, ya no resulta extraño que Oleiros, el municipio de mayor renta per capita de Galicia, rinda fervoroso homenaje a grandes próceres del pensamiento como el Che Guevara o la nutrida patulea de criminales por el socialismo.

Publicado en ABC el sábado 29 de setiembre

 

San Roque, de los cátaros a Cedeira

El 16 de agosto se celebra en muchos lugares de España la festividad de san Roque. También en Cedeira, tierra mágica, junto a Ortegal, el santuario sanjuanista de san Andrés de Teixido y la garita de Herbeira. Pero san Roque como el resto de elementos citados tiene ciertas dimensiones heterodoxas: se trata de un santo de iconología equívoca desde el punto de vista oficialista, pues se halla ligada a la Masonería, el Temple y la Tradición sagrada occidental. Con signos en la piel semejantes al del hábito templario nació en el Languedoc, la tierra de los cátaros que mantiene un carácter heterodoxo que la Iglesia intentó exterminar a sangre y fuego, aunque perviviría después de la toma del último de sus bastiones, el castillo de Montsegur.

San Roque inició su vida pública de lucha contra el sufrimiento popular en los agitados tiempos que narra Umberto Eco en su obra, mezcla de novela negra y de reflexión epistemológica, El nombre de la rosa.  De connotaciones históricas con las famosas polémicas gerundenses entre el sabio alquimista Arnaldo de Vilanova y el dominico Bernardo de Puigcercos, trasuntos de los personajes Guillermo de Baskerville y del inquisidor legado pontificio Fray Bernardo, respectivamente. En un ambiente de resonancias apocalípticas y de grupos como los fraticelli partidarios de una vuelta a la pureza evangélica frente a la ostentación del poder y riqueza del papado que hace soportar sobre las penurias cuando no hambrunas de los campesinos y gente trabajadora.

Pero san Roque viste hábito de peregrino en busca de la Verdad y el Conocimiento, con su calabaza para el agua lustral, su perro herbolario al modo cervantino y su rodilla descubierta, símbolo de la iniciación masónica.  Y habrá de rescatarnos de la miseria, la enfermedad y la pobreza a las que el Poder nos condena.

Hay mucha mohatra hagiográfica. Mucha conjura judeo-masónica disolvente camuflada entre los más inocentes símbolos de nuestro establishment político financiero eclesiástico. Mucho quintacolumnista indignado que no comprende los desvelos de nuestros próceres por engañarnos y arruinarnos, todo por nuestro bien, que estamos en un valle de lágrimas. Que Jesús fue pobre pero la Iglesia tiene que ser rica, como así tal nuestros próceres y próceras sacerdotes y sacerdotisas de la buena nueva de la democracia a la española.

Y como dirían Tip y Coll, entre conjuros y embrujos de queimada, otro día hablaremos del gobierno, si nos dejan.

Publicado en ABC, 13 de agosto

Pío Gotera y el santo Códice compostelano

Ha aparecido el famoso códice medieval robado de la catedral de Santiago dentro de una bolsa de la basura homologada para desechos orgánicos en un húmedo garaje de la pomposamente llamada capital de Galicia.  No tienen demasiada suerte muchos de nuestros códices y manuscritos.  Con motivo de la anterior revuelta minera en octubre de 1934 los socialistas hicieron una pira en el patio de la Universidad de Oviedo con libros raros, además del propio edificio. Ya en 1931, el jesuita García Villada, asesinado por el Frente Popular en 1936, lloraba de pena cuando otras hordas de salvajes quemaban además del edificio madrileño del ICAI sus miles de notas resultado de los trabajos de investigación histórica de varios decenios además del Corpus Inscriptionum Latinarum o toda una biblioteca reunida con grandes esfuerzos sobre Priscilianismo, Eteria ú Osio.

 

Pero ahora el robo del famoso códice medieval compostelano se ha resuelto de modo asaz imprevisto para los que no conocen las delicias y posibilidades de nuestro realismo mágico a la gallega. Como en un relato imposible de Cunqueiro, Wenceslao Fdez Flórez o el sin par Valle, inventor de esperpento, el robo no ha resultado fechoría del simpático bandido Fendetestas, ni de un grupo internacional especializado, ni venganza étnica de un comando vasco navarro, gentes no muy bien tratadas en el famoso texto medieval, ni de avanzadilla cultural del filantrópico Instituto Nóos, ni rocambolesca sustracción por agente interno para ocultar al modo de Beau Geste una hipotética venta anterior del verdadero original. No. Ha resultado rústica vendetta de un Pepe Gotera local ayudado por su hijo Otilio, su mujer y su nuera. Ayer, una heroica procesión con póker de vehículos oficiales ha devuelto la obra a su descuidada dueña.

Al parecer, según se ha sabido, después de asistir con pía unción a la Santa Misa nuestro beato Gotera visitaba las dependencias catedralicias privadas y pillaba alguna cosilla de recuerdo o souvenir. Relicarios con una pluma auténtica del ala derecha del arcángel San Miguel. La sangre licuada de San Orosio. Las sandalias de la  virgen Eteria usadas durante su peregrinación a Tierra Santa. Una espuela de oro del feroz obispo Gelmírez. Así durante años y años.

La Iglesia compostelana es tan rica que ni se daba cuenta que le iban faltando tesoros. Los hermanos Hernández y Fernández encargados del caso barruntaban algo raro, sobre todo porque Gotera el único español que tenía verdaderos billetes de papel para pagar sus compras, pero hasta anteayer no detuvieron al presunto y su familia.

Pero este realismo mágico también nos ofrece enseñanzas de varia lección acerca de dónde está la economía real y de la relativa fragilidad de la olímpica poltrona de nuestros próceres. Todo empezó, dicen, cuando los autores tuvieron que darse de alta como autónomos.  Luego fueron ninguneados como proveedores por el monopolio eclesiástico que preferían outsourcing moito mais sofisticados con sello de calidad AENOR incluido y nuestro osado Gotera clamó venganza.

Sin embargo, una vez aclarada su situación con la Justicia, dicen que Dívar le va poner dos padrenuestros y un avemaría de penitencia, auguramos que con su querencia demostrada el simpático Gotera habrá de tener una larga amén de brillante carrera política en nuestra sin par cleptocracia coronada. Es una pena que, con el Instituto del yerno de Su (intervenida) Majestad ahora sin actividad pública confesada, ya llegue tarde a otros similares buenos negocietes como las preferentes galleguistas o la salida a bolsa de Bankia. Pero, siendo tan pío, de misa y comunión diarias y con tales mañas apandadoras, nuestra clase política en su banda de la derecha clerical sin duda habrá de testimoniarle su admiración y respeto colocándole en la peana que tan dignamente le corresponde según sus méritos. Amén.

Publicado en ABC, en versión abreviada

Diputaciones políticas

Hace unos días, durante un acto celebrado en la capital gallega ante la presencia del presidente de la Xunta y de personalidades de la sociedad civil como Mario Conde, el presidente de la diputación orensana propugnaba la revitalización de las cuestionadas diputaciones provinciales mediante su reconversión en otras instituciones políticas, intermedias entre la Xunta y las entidades locales. Con tal consideración política de elección directa ganarían legitimidad según el orador.

El sufrido contribuyente pensará: “lo que nos faltaba, éramos pocos y nos parió la abuela”. Cuando resulta evidencia de razón para cualquier persona lúcida que en España en general y en Galicia en particular lo que sobran son políticos, ahora la casta insaciable pide más y más.  Este modesto comentarista cree, y así lo defiende siempre que le dejan, que en el hipertrofiado Estado español no deberían desaparecer las originarias diputaciones sino las posteriores CCAA, causa principal de la gran mayoría de nuestros actuales desastres políticos, culturales, económicos y financieros.

Que “lo político”, sobre todo en el equívoco y degradado concepto español, es ya excesivo sin justificación alguna, se mire como se mire y se hagan las cuentas como se hagan. Así, las Diputaciones deberían mantener una eficaz racionalidad administrativa a la vez que escasa política militante. Porque, en última instancia es el servicio público contrastado la fuente de legitimidad de instituciones territoriales como las diputaciones, no que sus próceres se elijan en listas cerradas entre lo menos malo y lo peor.

Hace pocos años en el ejercicio profesional para la concesión de la oportuna licencia municipal de obras presenté un proyecto de infraestructura energética lineal en un pequeño ayuntamiento lucense. Después de semanas de espera me indicaron muy amablemente que debido a que el concello carecía de medios técnicos especializados se lo habían pasado para informar a un consulting que resultó ser de…¡la competencia! De modo que quien habría de informar oficialmente el proyecto presentado en el concello era una empresa de la competencia directa de la que yo representaba en esa gestión.

Al menos mientras llega la imprescindible concentración municipal, no menos necesaria y urgente que la parcelaria, las diputaciones pueden y deben mantener importantes roles de servicio público.

Aunque no sabemos qué opina Merkel.

Publicado en ABC el jueves 12 de julio

Avecillas correlimos

Parece ser que lo del AVE a Galicia está en el alero porque según se va sabiendo la gran incógnita está ahora en cuándo nos intervienen definitivamente, si antes, durante o luego del verano.  Y entonces cualquiera sabe qué pueda pasar.

Pero como el que no se consuela es porque no quiere, aquí en Galicia de los tiempos de las vacas gordas nos quedan para el recuerdo grandes logros tales como la Ciudad de la Cultura, el Puerto exterior de La Coruña con su correspondiente movida especulativa asociada, el de Ferrol al otro lado del golfo Ártabro o la nueva fastuosa terminal del aeropuerto de Lavacolla con su pasmosa doble torre de control y descomunal aparcamiento.

Y si no tenemos AVE disfrutaremos de vivaz y dicharachera avecilla correlimos como las que hacen las delicias de los niños en las playas. Así, el pasado sábado 16 de junio pude disfrutar del viaje en el TALGO desde Madrid, ya con la nueva máquina dual, capaz de alcanzar casi 220 km/h en el tramo Orense / Santiago.

Hay que reconocer, y llamo cortésmente la atención sobre el caso a la eficaz ministra Pastor, que en la Estación madrileña de Chamartín el viaje empezó mal, con ribetes tercermundistas. Primero no se informaba la vía en el panel de salidas. Luego se anuncia retraso. Por fin, mediante telefonía se indica una vía del extremo de la estación. Los sufridos viajeros con todos nuestros bártulos buscamos la escalera mecánica de acceso, pero, como Fidel, nos mandan parar mientras montan el tenderete de control de seguridad. Follón e improvisación con las correspondientes colas de pasajeros. Al cabo, el tren sale con veinte minutos de retraso. Ahora ya no discurre por la antigua vía por Ávila sino que va muy rápido con velocidades de hasta 238 km/h por la nueva línea del AVE a Valladolid hasta Segovia, en unos 20 minutos. Luego en Olmedo se desvía hacia Medina. Y allí, los últimos serán los primeros, con destino a Zamora, la velocidad máxima baja a los 139 km/ h y luego baja aún más hasta llegar a Orense, donde para unos diez minutos. Y de aquí a La Coruña en una hora y siete minutos, parada en la capital compostelana incluida. Pese al retraso inicial, el tren consigue recuperar diecisiete de los veinte minutos iniciales. En total, seis horas y veintitrés minutos.

Aún sin AVE, la opción ferroviaria de avecilla correlimos vuelve a ser alternativa a tomar en consideración para el trayecto La Coruña / Madrid.

Publicado en ABC el miércoles

Caamaño, ¿coherencia o impostura?

El diputado a Cortes y abogado D. Francisco Caamaño ha sido recientemente nombrado secretario del partido socialista en La Coruña y hace unos meses fue condecorado por su paisano Rajoy con la Gran Cruz de la Orden de Carlos III en virtud de sus grandes méritos como ministro. FC es un personaje interesante dentro de la nutrida aunque aburrida nómina galleguista funcionarial que ha desempeñado cargos al otro lado del telón del grelo. Nacido en Cee, donde el océano da un poco de alivio a los tremendos rigores del Finisterre,  FC sustituyó en el cargo al cazador furtivo Sr. Bermejo, amigo del apartado juez Garzón, y oneroso decorador de soluciones habitacionales oficiales. Su trayectoria funcionarial está ligada al mundo del Derecho y del Partido.  Sendas aficiones que le han llevado a donde hoy está y le ameritan como posible heredero socialista si López se la pega en las próximas elecciones a la Xunta o el sin par Pepiño campeón también ex ministro y diputado pero por Lugo se ve procesado y condenado por sus tratos en estaciones de “servicio”.

Pero por muy condecorado que resultara, pertenecer al calamitoso gobierno de ZP no cabe pueda ser considerado como mérito ni aún después de sustituir al predecesor que tan bajo había dejado el listón ministerial.

Se desconocen sus ideas, acaso extrañas a la tradición socialista al menos como la inició su fundador ferrolano, ya que parece ser galleguista, cosa antes incompatible por sus evidentes connotaciones de señoritismo aburguesado, con el internacionalismo proletario socialista propugnado por Iglesias. También se dice de él, incluso como paradójico intento de descalificación personal, que pertenece a la Masonería.

Lo de la Masonería parece que hoy valdría igual para un roto que para un descosido. Masones ilustres fueron Washington, Franklin, Hamilton, Jefferson, Lincoln, amén de muchos militares liberales españoles como Cabanellas, el general de mayor graduación entre los alzados contra el Frente Popular. Sin olvidar al Maestro Mateo o a Manolo Curros, un librepensador que defendía la españolidad no ya de Galicia ¡sino de Cuba!

Pero tal condición me extraña en el caso que glosamos. ¿Cómo se podría pertenecer a una Orden que propugna la defensa de los derechos humanos y la fidelidad a la propia conciencia rectamente formada y esclarecida como guía del comportamiento personal, y a la vez cohonestarlos con sus intentos ministeriales, afortunadamente fallidos, de obligar a médicos y personal de Sanidad a practicar abortos, obviando cualquier objeción de conciencia?

Pero, FC tendría un desafío y oportunidad estratégicos en intentar cambiar un partido socialista desnaturalizado que hoy tiene que compincharse con sus otrora enemigos tradicionales, los nacionalistas, para conseguir poder.

Publicado en ABC el lunes 11 de junio

Podía ser peor

Antes de irse a Polonia a ver jugar a los heroicos chicos del fútbol, últimos depositarios ya del desvaído honor patrio, con toda la austeridad propia del caso, Mariano se hacía un sincero canto a sí mismo como una especie de esforzado Walt Whitman pero de Compostela. No es para menos. Tras un importante tira y afloja luego de amenazar con derribar las columnas del templo del sagrado euro, había logrado crédito fresco para salvar la parte más quebrada de nuestro sistema financiero que es la que previamente habían arruinado con su corrupción o incompetencia al alimón los políticos de uno y otros partidos y de una y otras CCAA, pero a diferencia del caso griego o luso sin una intervención política oficial extranjera que supusiera un claro antes y un después. Así, se logra también el salvamento o al menos aplazamiento del desahucio de toda la onerosa y descomunal casta política que ocupa, explota, cuando no saquea, las instituciones del Reino y que constituye causa principal de nuestros males. De modo que nuestros cientos de miles de políticos que se desvelan y sacrifican por nuestro bienestar puedan seguir haciéndolo sin dimisiones ni dirimir responsabilidades hasta derramar el último euro de la depauperada hacienda de todos los españoles y españolas, niños de primera comunión, lactantes o nasciturus incluidos.

Y sin que los señores de negro, o de gris marengo o rayita diplomática nos intervengan formalmente en lo político. Acaso habrá un gobierno colaboracionista más o menos como el de Vichy con el anterior Reich alemán, pero formalmente autónomo español si la mohatra mediática lo permite. Así pues, dispondrán de dinero fresco para tapar agujeros, administrar silencios y salvar responsabilidades amigas o de correligionarios. Y aunque haya que devolverlo con intereses dentro de tres años, para entonces, Dios dirá. Sea cual sea el tamaño de la sima que los bizarros auditores espeleólogos extranjeros puedan acotar, los amigos o colegas, entre otros, de Bankia, Catalunya bank o nuestra Caixanovagalicia, sin olvidar la CCM cuya sede talaverana curiosamente se ubica en el antiguo Asilo de San Prudencio, podrán dormir hoy con placidez. Me temo que los españoles y españolas, gallegos y gallegas, que soportan el cada vez más pesado tinglado no ya financiero sino político, no tanto.

Tranquilos: el Dépor y el Celta a primera…¡Uff! ¡Menos mal que ha empatado España!

Publicado en ABC el miércoles 13 de junio

Bombas patrióticas

Dicen los cazadores que “las armas las carga el diablo” pero desde luego, las bombas, los terroristas. Hoy viernes nos desayunamos con otro atentado terrorista más del galleguismo irredento, afortunadamente sin víctimas personales. Esta vez en Ribadumia, Pontevedra, contra la sede local del PP de Galicia. Mi solidaridad con los afectados.

Dentro del mito del eterno retorno hemos de volver a lo ya tratado en anteriores garitas. Si bien como es obvio la culpa del terrorismo es de los terroristas, resulta curioso que por mucho “de” Galicia que se ponga el PP “en” Galicia y por mucho que favorezca el galleguismo con subvenciones y presupuestos, incluso en un notable atentado contra los derechos civiles como es la más que lamentable “normalización lingüística” los nacionalistas nunca resultan satisfechos y siempre quieran más. Y el acomplejado PP “de” Galicia, el mismo que rehuye las banderas españolas en sus mítines regionales, como una especie de víctima con síndrome de la maltratada siempre les da más y más, porque parece ser que para la construcción nacional no hay austeridades que valgan. Lo que no impide que los terroristas sigan atentando contra él.

Conforme al discurso oficialista habitual que establece contra toda evidencia que “nuestro” nacionalismo es “bueno” y el de los vascos y catalanes, “malo” o “muy malo”, es probable que como ya ocurrió en anteriores ocasiones se quite importancia al asunto: cosas de chicos revoltosos, exagerados e impacientes. Argumentos paradójicamente más propios de un Arzallus o un Carod Rovira que de un partido que forma gobierno monocolor en España y está implantado en todo su territorio nacional.

Ojalá las autoridades se tomen en serio la cuestión. Se logren detenciones y se ponga a los autores del atentado ante la autoridad judicial. Pero no sólo es cuestión de represión policial. Las ideas o valores no son cuestión de geografía o conveniencia electoral según qué circunstancias. Hay que pedir nuevamente que además la Xunta revise su perniciosa política educativa y cultural favorecedora o promotora del hecho diferencial real o imaginario, fuente de tantas incomprensiones, injusticias y desafectos juveniles e inmaduros acerca de España y de lo español. A lo que sin duda ayudaría en el imaginario simbólico que, por ejemplo, el PP fuera “en” y no “de” Galicia e identificase a las banderas españolas como suyas propias.

Más libertad y derechos civiles. Menos dirigismo cultural y hechos diferenciales míticos.

Publicado en ABC el sábado 9 de junio

Germanía en gallego

Más allá de Valle, desconozco si disponemos de algún esclarecedor estudio sobre el lenguaje de germanía en gallego, como los que existen en español, por ejemplo el clásico Tesoro de la Lengua Castellana o Española de Covarrubias o el moderno del profesor Alonso publicado por la Universidad de Salamanca. Normalmente la parte nor-occidental del antiguo reino de León se encuentra fuera de las tres grandes zonas geográficas de tradición delictiva, hampona o picaresca española sobre todo durante nuestro Siglo de Oro. Así, la castellana vieja de Medina del Campo o Valladolid, la andaluza con Córdoba y Sevilla como principales plazas fuertes y la mediterránea, con Barcelona, Valencia y Cartagena.

Falta, pues, otro centro del hampa que bien podría ubicarse junto a la levítica Compostela aunque el camino de Santiago siempre fue atracción de forajidos y malhechores dispuestos a perpetrar delitos y fechorías entre sus víctimas peregrinas. Tantos que para combatirlos en 1591 hasta el pío rey Felipe II se vio obligado a prohibir el uso del hábito de peregrino y los abusos a él asociados. Cuestión que como es sabido tendría también luego su notable repercusión artística en la iconología azabachera pasando a dominar desde entonces la políticamente incorrecta figura ecuestre de Santiago matamoros.

Pero si no disponemos de tales estudios acerca de la germanía en gallego, no cabe duda que en estos turbulentos y absurdos tiempos de normalización lingüística obligada debería hacerse un intento de apañarlos, subvenciones mediante ¡Será por orzamentos!

La insufrible jerga tecnocrática desgranada en el DOGA y glosada por los media resulta abrupta, áspera, ajena tanto a las tradiciones de feroces señores feudales de horca y cuchillo como un Pardo de Cela, o de los mansos partidarios de perdonar a Meco. Debiera ser adornada como merece pero no con nuevos términos inventados por los fabricantes de palabros transgénicos a tanto el euro, sino con clásicos de nuestra tradición picaresca, en especial, los que tienen una reveladora función simbólica.

Donde se habla de “preferentes” a los pobres anormales lingüísticos entre los que me cuento se nos podría explicar de modo más bello y sugestivo como “santiguar bolsillos”. Si de directivos patriotas bancarios, como de rufeznos, jaques o jayanes de popa. O trono subido al jefe del hampa ya retirado. Claro es que entonces no existían términos como “gasolineras”, escenarios de correrías de golillas, bachilleres y escribanos contemporáneos, pero podrían sustituirse sin desventaja por la cuadra del Potro homónima de la famosa del hampa cordobés. O de la “besta rapada”.

La oligarquía que no se jubila sin pillar millones de euros está empeñada en aumentar la competitividad del sufrido y esclavizado mileurista. Pero en lo que de verdad somos competitivos es en picaresca y mangancia política y directiva. No debemos perder nuestros grandes logros históricos en delincuencia organizada desde el Poder ni menos deshonrar nuestras venerandas tradiciones entre los que destaca la hermosa forma de denominar a nuestra perenne y otra vez floreciente fauna de monipodios, hampones, golillas, ventajistas, putas y logreros.

Publicado hoy viernes en ABC

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