Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

El rey de las bofetadas

Un número clásico del circo es el de los payasos. Divididos los roles, el Listo le da de bofetadas al Tonto, figura conocida como el payaso de las bofetadas al que el poeta León Felipe dedicó un poemario. En este circo sin gracia en el que se ha convertido el Reino borbónico de España por tener incluso disponemos de un rey de las bofetadas.

Habitual en estos tiempos es que la fanática hinchada de cierto equipo de golpistas, delincuentes y pícaros de todas clases se dedica a ofender a los españoles con hasta ahora total impunidad. Gratis total. Chusmas que braman cobardemente escondidas en la masa demostrando su degradado jaez, silban el himno nacional español y se burlan de Su Católica Majestad que por desgracia demuestra ser asaz masoquista o acaso tan corto como tiene de largo. Y lo malo es que el Rey, para bien o para mal, se supone que nos representa a todos los españoles.  A los Borbones puede que les de igual cualquier cosa con tal de mantener el Trono y el momio porque han demostrado a lo largo de la Historia de España que van a lo suyo, pero a muchos ciudadanos moralmente nos duele que pasen estas cosas no solo con absoluta impunidad, sino con lo que parecería complicidad institucional.

La directiva de este club de golpistas tresporcentistas, que va de juzgado en juzgado por chorizos y remiendavirgos, no sólo no intenta poner un mínimo de decoro o sentido de la dignidad o de la hospitalidad sino que jalea a la chusma, su chusma de seguidores.

Es un juego denigrante, disparatado, soez en el que se ensartan sandeces e incoherencias igual que los golpistas catalanes ensartan desfalcos.

Pues, vamos a ver, si el club es acreditadamente golpista y anti español por vocación o malsana querencia, ¿qué hace jugando las competiciones deportivas del país al que ofende?

Si insulta o se chotea del rey, ¿para qué quiere su copa?

El delincuente, el soez, el mal educado, el golpista, demuestra su calaña con sus actos, pero ¿cómo es que las instituciones españolas se lo permiten?

¿Por qué no se suspende el partido? ¿Por qué no depuran responsabilidades ni se expulsa de la competición española a este club de maleducados, cobardes, tramposos e indeseables?

¿Qué hipotecas o complicidades mantiene la Corona con esta turba para no tomar ninguna medida en defensa de España y la dignidad nacional, ya que ella no parece defender la propia?

 

 

 

Macron desborda la Línea Maginot

No hubo remedio, el candidato del Gran Capital, empleado de la Banca Rothschild, manijero de la globalización y el NOM, ha ganado las elecciones francesas. Y con un margen tan grande que ni siquiera quepa la duda, cada vez más razonable en estos azarosos tiempos modernos, de la comisión de oportunas trampas, con o sin INDRA, en el recuento electrónico de los votos. Y es que “quien tiene padrinos se bautiza”, con perdón por poner un ejemplo tan poco políticamente correcto para la fauna sorosiana.

Que el candidato Rothschild sea el favorito y el elegido por ese uno por ciento aproximado que ejerce y se beneficia especialmente de su dominación globalizadora sobre el planeta o bien de sus círculos de control, acaso otro diez por ciento, tiene su coherencia. Pero que sea votado por sus víctimas actuales y futuras merece muchas reflexiones y seguro que las habrá cuando tengamos algo más de perspectiva.

Pero cabe adelantar ahora algunos comentarios a vuelapluma.

Así la creciente validez de las tenebrosas visiones de Orwell acerca de la siniestra dictadura mundial que se nos viene encima. El ejercicio de la neolingua por parte de los mercenarios medios de manipulación de masas se comprueba que hace estragos incluso en países con cultura política como Francia.

Consignas difamatorias como extrema derecha, xenofobia, homofobia, antieuropeísmo, populismo, totalitarismo, fascismo…resultan eficaces pese a su primitivismo y falta de objetividad o sustancia. Todo lo que se opone a la hegemonía sin cortapisas morales, institucionales o legales del Gran Capital financiero internacional va a ser fatalmente acusado con tales sambenitos.

No importa que existan consideraciones importantes que realizar. Así, por ejemplo, el derecho al mantenimiento del propio orden nacional. Orden que tiene que ver con la soberanía, con la cultura, con las instituciones nacionales, con la protección del trabajo y la gente común contra las agresiones imperialistas de la usura internacional. Uno de cuyos instrumentos es forzar emigraciones masivas o la promoción del llamado multiculturalismo. En esta fase el imperio crea desorden, entropía, a fin de desmantelar el orden de cada Estado y arrojar sus elementos y recursos aprovechables en el magma liberticida del NOM.

Una reflexión que atañe a todas las instituciones nacionales, incluidos los partidos políticos como instrumentos de control e integración de la población. Se habla quizás impropiamente de partitocracia. En realidad los partidos son instituciones mercenarias corruptas, engañosas, degradadas, al servicio de la oligarquía. Su poder, más allá de lo que nos muestran los habituales trileros y manipuladores de la comunicación, es vicario. Mera representación.

Se acaba de comprobar en Francia. El candidato Rothschild, en nómina de esta filantrópica Casa de usura y esclavitud, fue ministro francés “socialista” de Economía. Así está de degenerado el “socialismo” europeo que no tiene empacho ninguno en patrocinar y blanquear la carrera de un agente confeso del enemigo. Sin olvidar aquí tampoco a nuestras castizas puertas giratorias por las que las empresas de la timba IBEX agradecen los servicios prestados a nuestros meritoriamente encumbrados próceres.

Pero, ya digo, basta que el Gran Capital y sus instituciones globalistas instrumentales hayan visto en riesgo su dominación en Francia para que se dejen de partidos, mandangas y zarandajas y coloquen directamente a uno de los suyos prescindiendo de la parafernalia partidaria pero haciendo ostentación de un poder que hace “ofertas que nadie puede rechazar”.

Hombre en nómina, joven y guapito de cara para asegurar mejor el voto femenino, pinturero gestor de currículo tuneado, con labia de vendedor de crecepelo, acostumbrado a soltar embustes a caño abierto y sin despeinarse, siempre dispuesto a hacer lo que el amo exija en cada ocasión.

Nuestros partidos políticos acaso debieran empezar a poner sus barbas a remojar. Y no solo nuestro bizarro valido Mariano, tan soso, tan fláccido, tan burdo, tan degradado, tan trotón, con tan poco sex appeal o credibilidad, al que los amos pueden dar por amortizado en cualquier momento. Si bien colaboran con la Causa usurera generando déficits, deuda y esclavitud, son caros, roban mucho, trastornan con sus desfalcos, embrollos, leguleyeces, “otro sí digos” o dímes y diretes la correcta asignación de recursos, como diría un tecnócrata. Puede que en un futuro no muy lejano ya no hagan falta para representar la función, cuando el Gran Capital puede sacarse un candidato de la chistera y hacerlo medrar según convenga. Salvo, claro está mientras se quiera que dure el tenderete, Podemos construcción ex nihillo de servicios secretos que es preciso cuidar como estratégico recambio mohatrero como en otro momento de crisis se cuidó al agente Isidoro y su equívoca banda. Un buen asustaviejas de probada eficacia. Sin olvidar en la bandería confesadamente pro IBEX la promoción a bragas quitadas de la chica sureña del Santander.

Pero volviendo a la cosa teórica del asunto conviene resaltar la cuestión del orden dentro del sistema. Luwding Bertalanffy es uno de los intelectuales que desarrolló la Teoría de Sistemas. Una forma de entender de modo abstracto y lúcido muchas de las cosas que ocurren en la Naturaleza, la Sociedad, la Política, la Cultura y las Artes que tienen principios, leyes y conductas isomorfos cuando se conocen con el suficiente nivel de abstracción. Un sistema puede ser teórico o real. Conceptual, científico, metodológico. Político, económico, cultural o social. También puede ser un organismo vivo, una célula, un tejido o grupo de células. Un país con su instituciones y sus fronteras…

Porque una de las primeras cuestiones es, obviamente, poder distinguir el sistema de lo que no es el sistema. De ahí que exista un límite, frontera, criterio de distinción, membrana de separación entre cada sistema y su entorno. Por ejemplo, Francia no es EEUU, ni Libia, ni España. Ni una célula del tejido de una planta o un animal es un virus.

Los sistemas pueden ser cerrados si están completamente aislados de su entorno o abiertos si interrelacionan con el mismo. Organismos vivientes, países no absolutamente autárquicos, ecosistemas naturales son ejemplos de sistemas abiertos. Los sistemas tienen información. Poseen un orden que les hace distinguir unos de otros así como entre los elementos de un mismo sistema. Lo contrario de la información es la entropía, el desorden o incapacidad de distinguir un estado de otro. Los sistemas abiertos intercambian energía, materiales e información entre sus propios elementos y con su entorno. Y están ligados a la Gestalt, la totalidad, lo que interactúa, lo holístico…

Cuando las naciones poseían una cierta soberanía sus sistemas políticos y su idiosincrasia institucional obedecían a alguna de los expresados en la famosa tipología de Aristóteles a la que ya hemos hecho referencia en otras garitas, pero cada con su propia personalidad, cultura e historia. Tenían un orden propio. Y también sus partidos a su vez con un cierto orden más o menos coherente con su real o presunta ideología.

Pero ahora todo es distinto. Ese orden nacional se está vaciando, y rotos los límites o fronteras sus elementos pasan a engrosar el magma global que está promoviendo la presente etapa del NOM.  Así, un empleado de la siniestra Banca Rothschild se convierte gracias a la varita mágica de los media y la credulidad del gentío votante en honrado prohombre socialista, nada menos que todo un ministro francés de Economía. Y ahora además, vaciados y puestos patas arriba los partidos clásicos nacionales históricos, en flamante candidato y presidente por y para la oligarquía internacional, sin disimulo ideológico que valga. Una oligarquía sin fronteras, ni moral, ni apego siquiera a la historia, la cultura o la lengua común de cada nación. A la que ve como rebaño a esquilmar y aplicar sus recetas de usura, deuda y sometimiento, que trasciende la visión francesa o de las cosas, para constituir problema fundamenta para la supervivencia de las naciones.

Es desde esta perspectiva de los sistemas desde la que se puede comprender mejor lo que está pasando en este momento histórico tan apasionante pero también tan peligroso en el que se encuentra la civilización occidental.

Un sistema cerrado es un régimen autárquico, sin comunicación con el exterior. Pero no parece que tal cosa tenga que ver ni con la clásica Nueva Derecha francesa de Benoist ni tampoco con el partido de Le Pen. Más bien su visión tendría que ver con la de los sistemas abiertos de membrana semipermeable. La que permite intercambio de información, materiales y energía entre el sistema y su entorno. Pero, dentro de las posibilidades y conveniencias para la permanencia del sistema.

Cuando los poderes globalistas occidentales provocan invasiones, destrucciones masivas, hambrunas y genocidios para la destrucción del propio orden de las naciones agredidas a fin de apropiarse de sus recursos y continuar con la agenda globalista es normal que se produzcan tremendas emigraciones de las poblaciones afectadas. Y que se trate de atender a las víctimas. Pero otra cosa es que todo ello se produzca asaltando fronteras, costumbres e instituciones, más allá de lo que cada sistema nación puede asimilar. Intentar mantener el orden interior de acuerdo con las tradiciones de cada nación no es extrema derecha, ni populismo, ni xenofobia como nos venden, con éxito. La conveniente tolerancia hacia lo diferente no es multiculturalismo. Es lo opuesto. El multiculturalismo que los globalistas pretenden imponer contra las tradiciones e instituciones de cada sistema nación viene a significar que todo es equivalente. Y cuando todo vale, ya nada vale nada.

Es un primer paso para el crecimiento del magma globalizador. Un estado entrópico en el que la clase media,  formadora y mantenedora de las instituciones que permiten el orden nacional es desestabilizada y luego arrasada con vistas a impedir la continuidad de la nación en el tiempo. Si el orden es arrasado, las poblaciones se encuentran indefensas ante los poderes e instituciones globalistas al servicio de la plutocracia financiera internacional.

Todo este proceso recuerda el que se produce cuando un virus infecta a una bacteria. Desbordada su membrana celular, el virus descodifica el código genético de la bacteria para imponer su propio código. La bacteria emplea sus recursos en replicar el mensaje genético del virus hasta que finalmente muere. Y los nuevos virus continúan infectando más bacterias.

Las elecciones francesas de ayer, vistas desde la Teoría de Sistemas, nos resultan muy reveladoras, nos muestran cómo actúan los virus políticos. Como su crecimiento se hace a nuestra costa.

La famosa Línea Maginot era el límite de un sistema defensivo cerrado.  Fue fácilmente desbordada por el enemigo. Pero es peor cuando los globalistas desbordan y atacan desde dentro del sistema empleando nuestros recursos e instituciones para destruirnos. No nos gustan ni convienen los sistemas cerrados. Sin embargo, es preciso recuperar sin tardanza nuestros códigos genéticos y las membranas semipermeables de nuestros sistemas abiertos.

Los amos de Macron acechan y van ganando.

 

 

 

 

 

 

 

 

El Imperio contraataca

Aunque aún no se sabe si el candidato imperial creado ex nihilo para esta oportunidad conservará al final del escrutinio de la primera vuelta de las presidenciales francesas la ligerísima ventaja sobre Le Pen que muestra en el momento de escribir estas líneas a vuelapluma, cabe hacer algunos primeros comentarios sobre lo que está pasando en Francia y quizás puede ocurrir en el resto de lo países venidos a menos de la Europa globalizada, crecientes comparsas de anglosajones y sionistas. Todo un aviso, por ejemplo, para los Mariano, el de Bárcenas, o los chicos díscolos y o corruptos de la PSOE.

Al parecer la oligarquía internacional ha decidido prescindir de los partidos políticos tradicionales para fabricarse un candidato robot creado ex nihilo capaz de salvar los intereses del imperio globalizado aunque ello provoque la paulatina disolución de la vieja Francia republicana, su cultura e instituciones, en el esclavizante magma globalizado y globalizador. Un manijero fabricado a gusto del amo. Nación contra Imperio. Imperio contra Nación.

Se ha revelado importante el papel de la neolingua para la confusión de la opinión pública por los media mercenarios y o prostituidos. Sambenitos tales como extrema derecha, xenófobos, racistas, antisemitas… parece que siguen haciendo mella entre el público mal informado o cuidadosamente embrutecido por la programada degeneración de las instituciones.

Ni partidos, ni programas, ni pamplinas. Cuando el Imperio quiere, o se ve real o virtualmente amenazado, se fabrica un candidato robot a base de imagen y dólares y a la fenecida opinión pública se la torea para hacerla embestir donde se quiera.

Un mundo global requiere mercenarios más o menos guapos de cara, a ser posible tan dura como el hormigón armado, al servicio del gran capital internacional. Sin caras ni nombres, el suyo parece sacado de una gran cadena de supermercados, ni tradiciones o culturas propias, ni valores republicanos, ni nada de nada…

Que los partidos tradicionales del establecimiento imperante tras la segunda guerra mundial se ahoguen en su corrupción, traiciones y torpezas es normal. Pero no parece que haya respuestas llevaderas a la galopante crisis de legitimidad de las instituciones. Curiosamente uno de los primeros partidos a liquidar acaso por suicidio, ahogado en su propia corrupción, torpezas e incoherencias sea el Partido Socialista. Un Partido Socialista que, contra los intereses de su supuesta base electoral, curiosamente pide el voto para el manijero del gran Capital globalizado, disfrazado ahora de “centrista”.

Le Pen representaba un intento de defender desde las instituciones estatales francesas a la sociedad de los problemas y abusos financieros, políticos y sociales provocados por la globalización. Y es que ahora la cosa ya no va del clásico teatrillo de guiñol entre partidos más o menos corrompidos o desnaturalizados en su pugna por mandar y apañar presupuestos. Es la propia Nación y no sus instituciones más o menos podridas o deslegitimadas lo que puede estar en trance de disolución y finalmente desaparecer.

¿La Nación en almoneda? ¿La nueva esclavitud cada vez más cerca?

Veremos cómo acaba esto.

 

 

 

Por presupuestar que no quede

Emulando a los de la obras que presupuestan a la baja se hacen con el pedido o contrato mediante engaño mohatrero y luego a inventarse sobrecostes u otro sí digo y pillar lo que se pueda, el vampiro a las órdenes de Mariano para la insaciable Hacienda borbonera ha tenido a bien presentar los llamados presupuestos en casa de madame miss Alvia, quien los ha recibido muy risueña y con sus mejores galas para tan alta ocasión. Se trata de otro ritual supuestamente democrático vaciado de contenido. Un puro timo. Otro toco mocho marianesco, otra mohatra de pícaros y santiguadores de bolsillos. Aunque eso sí que hay que reconocerlo, con nuevas tecnologías. No importa, todos ellos se conocen sus mañas trileras y buscan cómplices para amañar o mantener la lucrativa timba o bien para sabotearla.

Mariano promete y promete antes de la cosa esa de las votaciones lo que sabe que no va a cumplir luego, pero por mentir que no quede en tan digno, fiable, severo y encopetado varón o dejémoslo en prócer. El tinglado arrebatacapas no sólo no disminuye sino que aumenta a costa de los indefensos parasitados. Un ejemplo sin importancia: Mariano, solo o en compañía de otros, se ha cepillado la llamada reserva de las pensiones. Y eso sin que ninguno de nuestros próceres y próceras borboneros y borboneras se haya ofrecido a repatriar sus caudales ocultos de paraísos fiscales o de la pacífica Suiza neutral donde descansa de sus azarosas peripecias judiciales la hija del Campechano y hermana del Preparao. El real valido engorda la pútrida gusanera con más déficit y más deuda. Como un niñato heredero borracho en juerga permanente echa más carnaza a píos operarios, púnicos, gurtelidos, pujolistones, heróicos EREinómanos, aranistas, nazionalistas y regionalistas autonómicos de toda ralea y pelaje, valerosos sindicalistas trinca-Cajas y demás bien cebada fauna borbonera ¡Qué no nos falte de ná!

Sin olvidar ahora aumentar también la partida de compra de armamento a nuestros amos gringos y de Su (poco) Graciosa Majestad. El Imperio amigo está muy tocado, luego del rescate del Deustche Bank, el Banco de Inglaterra parece fané y descangallao y para colmo deben tres billones a los amigos chinos.  A sanear las cuentas inglesas, armas mediante, dos pedazo de estadistas, Mariano y Xiapras al alimón y qué no se diga que no somos solidarios ni obedientes con el amo, dedicarán parte de los impuestos saqueados a sus respectivos súbditos.

Pero la memoria es flaca. Sabido y asumido es que Mariano miente más que habla. Es más, muchos piensan que es más que dudoso que conozca la verdad, ni siquiera como concepto abstracto. Sin embargo, bizarros imaginarias naranjas de igual servicio prometieron el oro y el moro a la desahuciada clase media y a los mal llamados autónomos ¡Cómo si alguien pudiera escaparse del redil! y ahora cargan el arma criminal que el puntillero Montoro va emplear contra nuestros pescuezos. Unos y otros disimulan la defensa de sus privilegios otorgados y de los intereses de sus amos ocultos con rancios pero ilusionantes motivos patrióticos del jaez de “votadme a mí que los otros son aún peores”.

Muchos se merecen lo que votan. Como dice la Biblia, poniendo en boca del Altísimo: “No queríais un rey, pues tomad rey y disfrutarlo”. Otros no nos merecemos la humillación de tener encima que votar a nuestros saqueadores. Por justa Ley del Karma colectivo, hemos de sufrir todos y todas las consecuencias derivadas del hecho de votar a los próceres y próceras que tanto se sacrificarán para representarnos y representarnas. Desde luego habrá que considerar como cómplices de uno y otro género de este engorde de la gusanera a todos aquellos que vulneren el deber moral, filantrópico y patriótico de defraudar a la Hacienda borbonera si acaso aún estuviesen en condiciones de poder hacerlo.

Este presente que con tanta felicidad disfrutamos son los mismos venturosos tiempos de los sembradores del caos que han de traernos un gozoso Nuevo Orden Mundial. Miramos a los títeres que nos enseñan como hipnotizadora distracción mientras nos roban libertad, salud y cartera, pero desconocemos la entidad real de los titiriteros que mueven los hilos.

Pues existe un hecho de claridad meridiana e irrefutable: si hoy en España votar sirviera para algo además de para legalizar el expolio y distraernos mientras nos santiguan los bolsillos, ¡lo habrían prohibido!

¡Paga y calla! Insta una amenazadora voz oculta tras el plasma.

 

 

 

 

Vidas parejas

A lo largo de la Historia se han producido una y otra vez similitudes o paralelismos entre biografías aparentemente diferentes. Es curioso observarlas. Y práctico. La primera corrupción consiste en pudrir el entendimiento. Detrás de ella se siguen las demás.

Es evidencia de razón que la situación tanto nacional como internacional se está poniendo muy fea y que desgraciadamente la amenaza de un posible conflicto internacional importante cada vez resulta más creíble. Para no amargarnos demasiado a la espera de lo que pueda pasar vamos a buscar entretenimiento. Hoy vamos a dedicar unas breves pero desenfadadas líneas a los paralelismos entre dos conocidos políticos españoles. Aunque confiemos en que uno de ellos no se sienta menospreciado por ser considerado español.

Nos referimos a Su Excelencia el general Francisco Franco y a su aventajado discípulo y paisano Mariano Rajoy, presente gran valido de la Corona borbónica.

Ambos gallegos. Uno de Ferrol, otro de Santiago, capital clerical y de la carcundia irredenta gallega. Ferrol es una ciudad venida a menos como La Coruña desde que se perpetró el oneroso invento autonómico pero que aún mantiene, a pesar de galleguistas, y saboteadores sorosianos, a trancas y barrancas su condición de españolidad.  Santiago es la milenaria sede tradicional de obispos más o menos trabucaires, canónigos, prebendados y ahora mullidos burócratas de la Junta. Y de una antigua Universidad, hoy decadente, casi toda en manos de galleguistas, nacionalistas y separatistas, donde insultar a España constituye un mérito académico, como por desgracia he tenido alguna ocasión de presenciar.

Galicia ha dado una abundante cosecha de políticos que han alcanzado importantes puestos en las instituciones españolas. Casi todos reaccionarios, fulanistas, con las excepciones de gentes como el coruñés Madariaga o el infortunado, culto y noble Canalejas, también ferrolano, que si no hubiera sido vilmente asesinado ¡a quién se le ocurre visitar una librería! ¡qué provocación para la España cerril! Acaso hubiera transformado a mejor la Historia del siglo XX. Así presidentes de gobierno como S E, Dato, el ya citado Canalejas, Portela Valladares, Calvo Sotelo, Mariano o el tenebroso sectario Casares Quiroga. Un demagogo siniestro al que Fernández Flórez retrataría con gran lucidez no políticamente correcta en Una Isla en el Mar rojo.

Franco, aunque de familia ligada al mundo militar, o según otros de oculta ascendencia judía gallega, fue un tipo desclasado, que en su infancia parece ser que más de una vez se acostaba sin cenar caliente. Un hombre acomplejado que detestaba a su padre y tuvo que hacerse a sí mismo superando sus complejos. Gallego ilustre, reunía las virtudes y defectos de la raza y protegió a Galicia a su manera, evitando, conocía sus mañas, que cayera en manos de galleguistas, nacionalistas y similares.  Sobre sus verdaderos méritos como militar hay diversas opiniones entre los especialistas. Sin embargo, probó y acreditó valor personal en la absurda pero sangrienta peripecia española en Marruecos donde estuvo a punto de morir en combate.

Mariano, en cambio, “sólo” ha recibido un electoralmente oportuno y rentable guantazo de un muchacho ¿”mk ultra”? y paisano. Mariano procede de una encumbrada y clasista familia del mundo judicial, de acreditada limpieza de sangre. Dejó el Sar por el más caudaloso Lérez, y pronto comprendió que eso de trabajar no era lo suyo por lo se fue en busca de sosiego y privilegios. Así, aprovechando su entorno altamente favorable para tan alta ocasión, se hizo registrador de la Propiedad, dicen que reminiscencia jurídico profesional del medieval derecho de pernada. Aunque para la otra parte, visto lo visto, tampoco debería constituir motivo de orgullo y satisfacción para tan severa, encopetada, ¿parasitaria? y antes socialmente acreditada institución, contar entre sus beneficiarios a personaje tan poco fiable. No obstante, como tal trabajo no dejara de ser demasiado cansado, “arrendó” el chiringuito a un propio discreto y pasó a dedicarse a la Política.  Una verdadera desgracia para España y para el propio Partido conservador al que hoy utiliza para hacer recados y cubrirse cínica y mohatreramente con la doblez, cobardía, complejos y falta de sinceridad que habitualmente se achaca con mayor o menor justicia al carácter típico gallego.

Acaso inspirado en lo que su sabio paisano, colega y maestro, S E El Caudillo, hacía con los falangistas colaboracionistas o con los píos tecnócratas del Opus, Mariano se basa en socialistas desteñidos, herederos de la vieja acomodaticia Falange y miembros de la Obra, ésta sigue siendo la misma, para mantener su tinglado personal. Sistemas de poder compensado, antes y ahora, al servicio de ambiciones personales.

Ambos personajes autoritarios y dispuestos a cumplir trienios en la poltrona. De ideología política igual o diferente, según se mire. Franco era franquista pero no fascista como se le achaca con escaso acierto y precisión conceptual o historiográfica. Mariano es forofo y convencido marianista pero desde luego no demócrata, según se presume o dicen de él los hagiógrafos alabanciosos o las gentes despistadas que han dado en platicar sobre todo lo divino y lo humano e impartir muy sana y santa doctrina democrática en cuantos medios subvencionados les ofrecen cátedra y pesebre.

Sin embargo, también existen importantes diferencias. Franco era un patriota a su manera. Creía en una España unida y, hasta cierto punto al menos, no completamente dominada o a merced de los abusos de la oligarquía. Acaso por sus estrecheces de la niñez tenía cierta visión social de la Política. Fomentaba la economía nacional y creó un conjunto de importantes empresas de bandera. Un extraño mundo el de entonces en el que la economía pretendía satisfacer necesidades sociales. Nada que ver con los logros democráticos de ahora después del reino de progreso borbonero cuando el fin de lo económico es crear valor (aunque sea mohatrero o nominal) para el accionista internacional y a los trabajadores y consumidores que les vayan dando. Es decir, se trataba de una Política que parece asemejarse a la dice querer patrocinar el presidente Trump, de regreso a la economía real, control de la banca especulativa y abusona, amén de contra los desmanes y fechorías de la actual globalización, de la que Mariano constituye uno de sus títeres más siniestros y lamentables.

S E también promocionó cierta ascensión social mediante una política de becas para quienes acreditaban merecerlo y de igualdad de oportunidades. La Universidad era técnicamente solvente y sus títulos no constituían mohatra. Instaló una legislación laboral de protección del trabajador que la Monarquía ha ido desmantelando en su camino hacía una creciente esclavitud. Desarrolló un importante sistema de Seguridad social que ahora están intentando sabotear desde dentro para conseguir otro botín privatizado para amigos y buitres. Mantuvo un cierto control sobre dos variables fundamentales para la actividad económica: dinero y energía, hoy en manos de voraces e insaciables monopolistas. Así como el solvente sistema de Cajas de ahorros antes que los políticos y sindicalistas borbónicos las saquearan hasta arruinarlas.

Franco fue el gran visionario pionero de las energías renovables y se dedicó a hacer pantanos mientras sus sucesores borbónicos ponen su empeño en… ¡hacer desfalcos!

Tampoco pillaba sobres, ni robaba personalmente aunque dejaba hacer a la camarilla de su señora, si bien no era ajeno a la sabia institución tan tradicional española del yerno abusón y pilla pilla. Y desde luego tenía cojones. Mariano se ha criado como sobrero de la ganadería popular, cuando a Rato el presidente le echó al corral y no parece creer en nada. Ni es verdadero galleguista, lo usó para medrar en la Junta y arrebañar presupuestos, ni desde luego menos patriota español. Carece de conciencia social, sirve al amo que le permite mangonear en lo accesorio para superar sus complejos. En realidad, ya lo hemos dicho, es marianista. “Mariano lo único importante”. Mariano y no la Economía como disimula sostener para extravío de incautos y medro de abusadores, monopolistas y cara duras.

Mariano, solo o en compañía de otros, está desmantelando lo que queda del sistema económico, industrial español. Al servicio de poderes oligárquicos propios y ajenos, arrincona o ningunea a la Cultura española, a la que considera un obstáculo para sus logros despóticos o los intereses de sus amos. Su pareja de baile con la prefabricada falsa bandera podemita nos indica otra de sus mañas tonti-astutas para mantenerse en la poltrona moncloaca en colaboración con poderes globalistas devastadores más o menos sorosianos.

Su antológico “Luis, sé fuerte” por el asunto de los sobres y su extraña cuenta en Suiza describe lo que verdaderamente significa su obra e ideología políticas mejor que cualquiera de sus plúmbeos o plasmáticos discursos exculpatorios o aburreovejas.

A diferencia del invicto Caudillo, Mariano actúa como un emasculado, como un eunuco guardián de harén. Doblez, cobardía, crueldad, cinismo, falta de honor, patriotismo, empatía o de palabra… No da nunca la cara en defensa de ningún valor metafísico o patriótico y más que mentir compulsivamente parece desconocer la verdad. Purga a los miembros más lúcidos u honrados de su partido que ahora ha transformado en su partida, pero en cambio protege y financia al golpismo catalán que ha transformado España en su colonia. Ha abandonado a su suerte a buena parte de los españoles residentes en Cataluña, Vascongadas, Navarra, Baleares y ahora también, Galicia o Valencia, donde la lengua y cultura española son perseguidas o ninguneadas por las propias instituciones monárquicas. Para unos por ser traidor por naturaleza de suyo, para otros por seguir órdenes globalistas internacionales o como valido real. Más probablemente por egocentrismo, ineptitud, cobardía o vagancia. En realidad, acaso pura astucia y economía de medios: Si posees el poder no te preocupes de organizar. Nacerán cien mil servidores que servirán a tu creación. Si fundas tu secta o partida, no te preocupes del dogma que la justifique. Nacerán cien mil comentadores que se encargarán de fijarlo.  Si se trata de un partido, no importa la ideología o el pretexto para la dominación. Tendrás ditirambo alabanciosos prestos a jalearte a fin de evitar la temida llegada del motorista con el cese. Todo es opinable menos el culto a la personalidad del amo que asegura la poltrona, escaño, mordida o sinecura.

De Mariano, valido de Su Majestad para desgracia de España, se pueden decir muchas cosas. Casi ninguna buena. A su honradez personal puesta en entredicho de modo contundente por el tesorero de su partido, su subordinado inmediato y hombre de su íntima confianza, se une una trayectoria pública de embustes, doble lenguaje, cobardía, incumplimientos electorales o concesiones a terroristas y separatistas por los que se deja amenazar de modo impune hasta hoy. Sin olvidar a los globalizadores que han hecho del Reino de España su cortijo y laboratorio de experimentos.

Como muchos otros españoles Mariano confunde tolerar con consentir. La tolerancia es una virtud del fuerte, del que tiene voluntad y también inteligencia para discernir. Se relaciona con criterios, normas o sistemas axiológicos que a priori sería preciso cumplir en un cierto grado según su naturaleza. Consentir es un defecto del cobarde, del pusilánime o del torpe, del que carece de inteligencia o de criterio para comprender además de voluntad para actuar según las convicciones o criterios.

Franco toleraba, no mucho la verdad dado su carácter y formación militar, pero casi nunca consentía. El invicto Caudillo dejo a su muerte una España con problemas pero potencia mundial en indudable ascenso. Su mayor error se ha demostrado que fue nombrar sucesor a un Borbón y más aún de la felona naturaleza fernandina del Campechano. Pero ahora, su paisano Mariano, el sobrero de la ganadería popular, en su calidad actual de valido borbónico emplea los instrumentos del Estado en desmantelar la Nación. De cabeza a la irrelevancia internacional e histórica. Es de temer que si la orgía continua mucho tiempo más no va a dejar ni las raspas.

Nota

Tal día como hoy del año 1939 acabó la terrible guerra civil española y comenzó la dictadura franquista. Sus sucesores Borbones y su valido Mariano siguen.

 

 

 

 

 

La tía fingida, febrero 2017

En el Reino de España muchas de sus instituciones más relevantes resultan ser fingidas

La Tía fingida es una novela no muy ejemplar ¿o sí? Atribuida a nuestro gran Cervantes. Habla de mohatras, término tomado de la literatura picaresca española, verdaderamente esclarecedor  e imprescindible para comprender lo que nos pasa, aún hoy, en este malbaratado Reino de España. Hilo conductor de nuestro devenir histórico y de nuestro vivir presente. Hoy nuevamente de actualidad, por cierto. Mohatra es aval en falso. Falso valor, oro de alquimia. Son “caballeros de mohatra” los que participan en este fraude descomunal de hacer pasar un régimen oligárquico y corrupto por monarquía parlamentaria: políticos ladrones, tartufos o cobardicas, beatas remienda virgos, banqueros aduladores, corchetes corruptos, jueces complacientes, constitucionalistas filoetarras, golillas soplones, hampa enmucetada, golpistas impunes, empresarios pilla subvenciones, ordeñadores de presupuestos, santiguadores de bolsillos ajenos, garduños, indignados de encargo, esquiladores de oveja ajena, extorsionistas de dossieres, periodistas alabanciosos o bufonescos, electores fanáticos o mercenarios …Y sin olvidar ahora también las llamadas agencias de rating, ¿ganchos del timo financiero internacional?

Ni Antoñito el Camborio, como diría Lorca, es legítimo Camborio ni hace fuentes de sangre con cinco chorros, ni es el dinero es ya dinero, ni la auditoria, auditoria. Ni la bolsa mercados de valores para asignar recursos de inversión, sino timbas de tahúres en los que apenas solo los trileros experimentados que están en el ajo, y en el agio, saben dónde está la bolita mágica y salvadora del Banco central europeo, la Reserva federal o el siniestro FMI de la Señora Lagarto. La deuda como instrumento de dominación suministrada a dirigentes badulaques o corruptos de modo análogo a la droga por sus traficantes. Los políticos drogadictos de deuda se ponen tan contentos porque ahora la pueden pillar más barata y el que venga detrás que arree si es que queda semoviente que arrear.

Dicen que la cantidad de moneda virtual existente y remansada en paraísos fiscales serviría para comprar varias veces el PIB mundial. Por lo que el falso dinero de encaje, el que no puede ser contrapartida o contravalor de los flujos reales de recursos, bienes y servicios, va de burbuja en burbuja, de timba en timba, o peor: de guerra en guerra, recrecido por el interés compuesto y avalado por la mohatra de turno hasta el siguiente pufo.

A grandes males grandes remedios. Occidente acaso nunca podrá recuperarse del todo si no vuelve a poner sus grandes planteamientos axiológicos en orden. Pero el inquietante Nuevo Orden Mundial que algunos propugnan viene a conculcarlos o hacerlos imposibles por la vía de los hechos consumados. Aunque unos pocos lo denuncian. Y otros, recién llegados a la poltrona imperial, aún no se sabe muy bien a qué juegan, aunque quepa temerse lo peor. Mientras estamos atentos a las nuevas amenazas, no nos vendría mal recuperar lecturas de nuestros tratadistas de Salamanca y evitar el divorcio entre las finanzas y la ética. La mohatra científica de un sistema económico entendido como algo abstracto, ahistórico y asocial, inspirado en la matemática de la Física newtoniana, ajeno a su cometido de satisfacción de necesidades reales. Ahora las finanzas dominan a la economía, la economía a la política, la política a la sociedad, ésta ha abandonado a la Cultura y también al Espíritu, luz de la Ilustración que nos debería guiar por este valle cada vez más tenebroso. Pues ahora todo es al revés de como debiera ser tras tantos siglos de civilización.

Sin recuperar, el espíritu, la Cultura, el alma de las instituciones, éstas no serán sino cascarones vacíos campo de juego mohatrero. Detrás del Espíritu está la Cultura, la Sociedad, la economía real, la verdadera, la que permite satisfacer verdaderas necesidades humanas y sociales. A cuyo servicio debiera estar el dinero, las finanzas, un medio y no un fin en si mismo. Pero la cosa se aclara cuando se observa cómo hoy se ha sustituido la empresa económica de clásico medio para satisfacer necesidades reales de la gente en mohatrero artilugio para “crear valor para el accionista”.

Justicia no son leyes aunque muchos políticos parecen tener una visión mágica de las leyes. Creen que ley aprobada, cuestión ya resuelta. Es como el ¡ábrete sésamo! de Alí Babá y los cuarenta ladrones, con perdón. Nuestros numerosos parlamentos hacen leyes como churros en las ferias. Cosa nada buena si hacemos caso a Tácito, quien consideraba la multiplicidad de leyes como señal cierta e infalible de un mal gobierno y de un pueblo corrompido. Y el propio Cervantes, entre otros, adopta su visión y así lo manifiesta en sus sabios consejos al Sancho flamante gobernador. Consejos que debieran servir de guía de pensamiento y acción a cualquier político o poderoso decente. Y luego, otro “pequeño” problema: el de la voluntad de aplicar las leyes sea quien sea el justiciable y, sobre todo, de hacer Justicia. La Justicia no es igual para todos como afirma la propaganda borbónica repetida por la cínica mohatra periodística, en burla de la inteligencia y de la dignidad de los ciudadanos indefensos y degradados a súbditos. Se acaba de demostrar otra vez hoy cuando se ha conocido cierta esperada sentencia.

El BOE a veces se asemeja a cierta literatura piadosa, e inane científica e intelectualmente, propia de nuestro Barroco tardío. Y una ley no es una acción ni tiene eficacia en sí misma, pues si no se crean o se dotan de suficientes recursos las instituciones que deben luego aplicarlas, empezando por la formación e información del personal, el resultado es la desmoralización del administrado de buena fe y el aumento del “a río revuelto, ganancia de pescadores”. Eso aún cuando las leyes no sean claramente desatinadas, producto de modas estultas, el desconocimiento de la realidad social, pesebre de amiguetes o de la simple desvergüenza. O como sabotajes de las clases medias, la soberanías nacionales o el orden social con miras de facilitar el proceso del NOM globalista y profundamente antidemocrático.

Si es cierto el dicho popular español: cuantos más abogados, más arbitrariedad e injusticia. Y cuantos más economistas, más pobreza y desigualdad social. Y cuanto más pío clericalismo tartufo, también más inmoralidad y ateísmo práctico. No hay más que admirar los grandes méritos y santas virtudes de las piadosas familias obreras de los Ruíz Mateos o los Pujol Ferrusola. Sin olvidar, cada uno en lo suyo, a otros no menos santos obreros: los Sepúlveda, Matos, Gurtelidos, De Guindos, Montoros, Margallos, Fernández, Bárcenas, Tejerinas….

Es obvio que en cualquier sociedad existen personas de diferente nivel intelectual y moral. El pacto social se basa en que las leyes protejan a la sociedad de aquellos, menos adelantados en su evolución espiritual o moral, que buscan la satisfacción de sus pasiones a cualquier costa. Por ello una de las funciones de las penas es proteger el bien común de la sociedad y de ahí el castigo al reo declarado culpable, disuasorio de otros, aunque se prevea la generosidad en los casos que quepa redención social, para lo que se requiere su arrepentimiento y la voluntad demostrada de no volver a delinquir. Generosidad, que no memez, arbitrariedad ni hipocresía. Pero, lo común hoy es que los grandes delincuentes al abrigo del Poder se burlen impunemente de la Justicia.

Pero esto es el Reino de España, reconvertido en la penosa Marca España de tantos mercachifles, es decir, el mundo al revés. Falla la responsabilidad individual asociada al ejercicio de la libertad. Falla la jerarquización de las prioridades, contraria de lo que la razón, el bien y el sentido común aconsejan.

Por unas razones u otras, fallan las personas que las aplican: la impunidad crece y si esto sigue así más pronto o más tarde se terminará volviendo al ¡Fuenteovejuna señor!

Pero comprender no basta, es preciso actuar antes de que la cosa ya no tenga solución pacífica.

En La tía fingida es el mozo enamorado el que con voluntad y valor logra rescatar a la falsa sobrina de virgo constitucional tantas veces remendado por las poco respetables tías institucionales que la vende una y otra vez a la oligarquía rijosa, mohatrera y perenne.

España, nuestra pobre España huérfana y desamparada, con amor y valor heroicos también necesita ser rescatada del imperio de la oligarquía, incluso aliada al hampa avalada por la hipertrofiada mohatra de turno. Como hoy hemos vuelto a constatar.

 

 

Reunión de cofrades

Pese a las propagandas y auto-ditirambos oficiales lo cierto es que agoreros y gentes de bien pensar y mal vivir auguran que pintan bastos. La cosa, el tinglado, se descompone a la vista del más topo. Es verdad que se ha salvado con éxito un año difícil en el que acaso vivieron peligrosamente, eso sí con el oportuno y mohatrero concurso de nuevas bandas disfrazadas. Pero el tenderete se mantiene de milagro. El impropiamente considerado jayán de popa de la cofradía pese a mostrar intrépidos corchetes, escribanos y ropones dispuestos a hacer Justicia, declara desconocer tales peripecias de su antigua tropa e incluso ha pedido tregua para unos ciertos jaques no tan adelantados en el escalafón, retirados del noble oficio o con menos suerte. Pero no un bajamanero cualquiera, que ya decía el Guzmán de Alfarache: “quien se precie de ladrón procure serlo con honra, no bajamanero, hurtando de la tienda una cebolla y trompos a los muchachos”. Ni fragute ni menos santiguador de bolsillos, cachuchero, gomarra, alcatifero, desmotador, murcigallero, mulciglero o murcio.

¿Piedad por el descarriado?, ¿solidaridad entre compadres?

Hay que descartar que todo un excelentísimo señor devenga en aguilucho, pero el desocupado lector tendrá su propia opinión y no es cosa de cambiarla a estas alturas. Sin embargo, sabido el ventor, quedan cosas aún por averiguar: ¿quién fuera el aliviador, azorero, caleta, palanquín?

Pero se abre un abismo para el virtuoso joven de talante virginal, espíritu puro y pensamientos elevados. Ante él, como visión de diabólico tentador, se despliega la carrera completa dentro de la cofradía: de jorgolino a trainel, luego a mandil o mandilandín si porta espada. Aquí, el ameno y florido jardín se bifurca: la honesta aspiración a rufezno por un lado. La carrera de ciertas armas de otro. De ahí a espadachín. Luego, previa oportuna iniciación, a jaque. La naturaleza de esa iniciación varía. Se debe probar coraje y desenvoltura para la causa: ¿pelearse con otros matones?, ¿liquidar a un corchete o justicia? Y ya demostrada la valía el jaque puede devenir en jaquetón. O jayán: el que, según Quevedo, es respetado por todos los demás. Tal como cierto descuidero, comendador de bola según otros, que le escolta.

¿Congresos amañados? ¿Puertas giratorias? ¿Valido o ministro de Su Católica Majestad? ¿Salteadores de caminos, cajas o presupuestos? ¿Condotiero de presa y empresa?

Es caso razonable que en las bandas las diferencias se resuelvan a navajazos. No se puede vulnerar la ley del silencio. Mas no hay nada que no se pueda resolver con pachorra o con talante.

 

 

 

Trump ha venido, nadie sabe cómo ha sido

Los días se van haciendo más largos, vuelven las cigüeñas que se habían marchado de invernada. La Candelaria, fiesta sincrética de la Luz, apunta cercana ya, tras la bendición de criaturas irracionales por parte de San Antón.

También en Washington se ha celebrado el traspaso de poderes políticos entre emperadores. De modo algo más civilizado que en la antigua Roma porque el anterior no ha sido ni degollado ni envenenado pese a sus indudables méritos y el controvertido nuevo Cincinato parece ser que ha llegado sano y salvo, contra lo que se barruntaban algunos agoreros.

La ceremonia de traspaso de la gran poltrona imperial no deja de ser curiosa, en especial para tantos descreídos sino embrutecidos súbditos españoles. Asiste mucha gente. Los artistas principales y el numeroso público hacen como si se lo creyesen. Algunos incluso lloran de emoción. Ciertas  frases del discurso de toma de posesión resultan asaz chocantes por estos hoy gélidos lares. Una auténtica provocación, pues ¿cómo se le ocurre al denostado prócer decir que va a tratar de poner al Poder oficialmente democrático al servicio de la gente? Intolerable. Y lo de “América, primero”, otro escándalo. ¿Se imaginan aquí en el Reino borbónico de España, conocido como Spain Trade Mark, y de rebajas por estas fechas tan señaladas, a un Felipe BI, a un Mariano o a la ceceante niña de Botín sostener que “España es lo primero”?

Gentes que perpetraron con nocturnidad y alevosía, de tapadillo, como puñalada de pícaro, una alucinante reforma urgente de la constitución en beneficio del gran capital alemán y en contra de los legítimos intereses de nuestro pueblo. Gentes que son irrecuperables adictos a la Deuda, nuestra ruina que es negocio para especuladores. Aunque no por tales motivos, (quien paga, manda), la progresía reaccionaria, los saltimbanquis y titiriteros, los prostituidos “media” están que echan las muelas. La plebe no les ha hecho caso y en vez de votar a una filantrópica satanista, corrupta y terrorista  ha optado por el intruso. El Intruso, por cierto, una gran novela de Vicente Blasco Ibáñez que denuncia el establecimiento, la perenne dominante carcundia clerical vasca.

Pero, ¿hay para tanto?

Los que no estamos en la mente del pintoresco prócer entronizado emperador, ni menos en la de sus posibles amos ocultos, no tenemos aún muy claro qué puede pasar. Debemos intentar aclararnos por los signos visibles, aunque sabemos que las cosas casi nunca son como parecen o como nos hacen que parezcan.

Al excéntrico prócer imperial se le quiere mostrar como un peligroso “antisistema”. Lo cual no deja de ser curioso en un gran millonario y hombre de presa y empresa.  Pero sin duda debe tratarse de un “antisistema a la americana” porque este señor está lejos de parecerse a nuestros “antisistemas” domesticados, astutamente desarrapados y subvencionados de Okupas, Podemitas, Rebuznemos y demás patulea sorosiana disfrazada.

Parece ser que con esto de “antisistema” lo que se quiere significar no es que pertenezca al exclusivo mundo de los multimillonarios capitalistas sino que no está en el podrido ajo del tinglado de agiotistas, globalistas provocadores de guerras y catástrofes o fundadores de grupos terroristas al servicio del NOM que han venido detentando el poder en EEUU y otros países occidentales en los últimos tiempos.

Desde tal punto de vista el rubio prócer si que pueda ser considerado “antisistema”. Aunque eso tampoco está del todo claro. Se aclararía si, por ejemplo, denunciase la farsa mohatrera del 11 S o auditase la mal llamada Reserva federal o acabase con DAESH, ISIS y demás grupos terroristas mercenarios propios del “outsourcing” imperial militar actual. O acotase los excesos del sionismo. O tratara de evitar una guerra en Europa dejando de hostigar a Rusia. Sin embargo, ha empleado la ilustre cantera de Goldman Sachs para repartir cargos importantes de su gobierno.

Como suelo decir habitualmente, no quiero pecar de pesado, las cosas que pasan suelen adquirir su verdadero significado cuando se relacionan con el proceso de construcción del NOM. La interpretación de los fenómenos históricos no debe hacerse solo en clave nacional o local, sino de geoestrategia.

Es decir, ¿Cuál es el papel de Trump en el proceso del NOM?

Una primera interpretación es que esto parece pudiera ser un reseteo del sistema. Así, de un NOM 1.1 o NOM 1.2 o NOM 1.3 podríamos pasar a otra fase NOM 2.0. Esta fase del NOM 2.0 se relaciona tanto con el emperador Trump como con el Brexit. ¿De verdad, estos son fenómenos que han sorprendido al auténtico tinglado globalista internacional o son cambios o estaciones de descanso de falsa bandera organizadas  para iniciar otra fase más peligrosa de la escalada?

¿Habría constatado la plutocracia globalista que con siniestros Tratados internacionales contra las soberanías nacionales, devastaciones provocadas por agresiones y estafas financieras o programas de ingeniería social como el multiculturalismo, el feminismo radical, el poder gay o las inmigraciones masivas inducidas para la desestabilización de las clases medias, pudiera ponerse en riesgo el pretendido resultado final? ¿Que es preciso utilizar argumentos más contundentes y que Trump pudiera ser el detonante o catalizador consciente o inconsciente?

Esta nueva etapa podría continuar con el ascenso controlado al poder de antiglobalistas, despectivamente llamados de “extrema derecha”, en Francia, Italia, Alemania, Holanda, Polonia u otros países de la UE. De facto, la UE ha servido para desestabilizar las sociedades, culturas y economías de muchos países europeos a los que se les ha arrebatado su soberanía en cuestiones fundamentales como las finanzas. El malestar creado puede llevarse por delante a la actual UE. Pero, ¿luego qué?

¿Se intentará promover una guerra de pretexto nacionalista para terminar de sembrar el caos y facilitar un NOM 3.0? ¿Es este el contexto por el que Trump se opone a la OTAN?

Es decir, ¿Seguir sembrando el caos?

Fuera de Europa el asunto de los BRICS es de gran interés. ¿Nos encontramos ante un cambio de estrategia globalista para asegurar un futuro NOM 3.0 o NOM 4.0 basado en la multipolaridad de los BRICS en vez de en la unipolaridad americana como hasta ahora?

¿Qué es más gobernable o preferible  para los poderes financieros y económicos dominantes? Un solo Estado imperial, que acaso pudiera caer bajo el dominio del pueblo con un Trump libertador verdadero? o ¿Un conjunto de países más o menos enfrentados ocasionalmente entre sí, cuyo poder político fuese incapaz de hacer frente al poder globalista financiero oculto o al omnímodo poder de las empresas transnacionales?

Pero otra interpretación, por extraña que nos parezca, es que Trump fuera un verdadero filántropo. Una especie de raro fallo del Segundo Principio de la Termodinámica. Alguien que esta harto de terroríficas guerras imperialistas genocidas para imponer una dominación unipolar mundial y que pretende inaugurar una nueva etapa de paz y prosperidad, empezando por servir los verdaderos intereses del ahora defraudado pueblo americano. E intentar volver a los arrumbados principios fundacionales de EEUU. Un personaje valiente y dispuesto. Otro honrado Cincinato que deja el arado para salvar a Roma y vuelve a él una vez satisfecha su misión. Y que milagrosamente ha sobrevivido hasta ahora a las añagazas, insultos e incluso atentados que le prepara el enemigo. Demasiado bonito para ser cierto.

Se derrumbe o no el presente tinglado internacional para promover otro aún más siniestro, sea como fuere, cabe barruntar que la Humanidad se encuentra gravemente amenazada por una futura glaciación de esclavitud, de la que parece difícil que pueda escapar a menos que reaccione de modo rápido y contundente. Lo que no es presumible que ocurra.

¿Pero, repito, qué pinta Trump en todo esto?

 

Comentarios post scriptum

1 Desde el propio EEUU un amable lector me ha enviado el siguiente comentario:

“Hay una clara dualidad entre lo que la gente ha votado y la sensación artificial de histeria que retransmiten los medios, sobre todo la CNN. Aqui la gente esta muy tranquila y los que me rodean, incluido yo, son casi todos pro Trump.

Yo estoy tranquilo. En mi opinión, el NOM ya se estableció después de la barbaridad que fue la 2 G Mundial. Desde entonces todo esta muy calculado para protegernos. Incluso de nosotros mismos, siguiendo la máxima Tao de mantener a la población con el estómago lleno y la cabeza vacía.

La población esta tranquila si “percibe” que puede elegir.

 Trump no es un Black Swan. Negoció y se ganó su sitio hace muchos años, a cambio de parar la campaña que inicio contra Obama, tenía pruebas de que Obama no era Americano y no podía ser presidente.

 Eso y que el relevo se ha hecho a los 8 años, como de costumbre, me hacen pensar que todo va según lo planeado.

 El péndulo cambia de dirección, como ha de ser por Ley, pero se mantiene cerca del punto medio. Controlado.

 ¿Como hacemos esto más seguro? ¿Quién desestabiliza el planeta? China. ¿Está China preparada para dominar y mantener el planeta seguro? todavía no. Pero es un problema, porque tiene el Oro y quien tiene el oro hace las reglas (The golden rule, who has the gold makes the rules)

Trump es un experto en quiebras… posibilidad remota, pero si planease un default de los bonos de USA, China… de ahí la buena jugada de aliarse con Rusia. (No puede verse solo contra rusia, china, arabes, ante una medida de tal calibre) Y los medios estarían ya preparado un “esta loco, él no es America”. Conocéis la figura del “killer” que contratan las empresas?

No espero nada inminente, pero no recomendaría tener efectivo, ni Bolsa.

 Habrá una nueva transferencia de capital, sin duda. Es duro para clase trabajadora, pero así es. Para cuando llegue, habrá que controlar el miedo (apagar la tv), y subirse el lado correcto.

 Así lo veo yo…”

 

2 También el representante de una importante institución de carácter internacional me ha hecho llegar el comentario que reproducimos a continuación:

Los C.V. del equipo de Gobierno de Trump son espectaculares…No son unos cualquieras y están con fortunas personales suficientes como para resistir pequeñas tentaciones que los intelectuales progres, mucho criticar pero se tienen que preparar el riñón para el día después…

Si los analizamos están varios expertos en Inteligencia, bien Generales o miembros de la Comisión de Inteligencia del Senado…Trump sabe y guarda información…negoció con el Lobby Judío, respetó a las iglesias Cristianas y se ganó a los emigrantes que tienen papeles desde hace años evitando el modelo BREXIT británico…Es tremendamente listo y está muy bien asesorado.

El problema del futuro estará en ASIA y de lo que se resuelva allí dependerá el NOM…China, India, Paquistán, Japón, Indonesia…países que superan los 150 millones de población y que Europa ha ignorado históricamente salvo el Reino Unido, que será pieza clave junto a Trump para encauzar sus estrategias.

Que U.K. abandone el barco, al que nunca se subió del todo es muestra inequívoca que la vieja Europa tendrá poco o nada que decir en el futuro.

Atención que en el Despacho Oval ha ordenado poner un Busto de Winston Churchill…Serán importantes los nombramientos de Embajadores en Asia…no como en España que sólo costó 950.000$…

Los líderes del Partido Republicano deberán jugar una gran partida de ajedrez…”

 

3 En relación con este artículo he sido entrevistado en la radio ayer lunes 23 de enero. Cuando esté disponible colocaré el enlace.

 

 

 

Posdata

Se han difundido en internet unas inquietantes imágenes del avión que llevaba a Trump desde Nueva York a Wahsington para acudir a su toma de posesión. Parece que su avión es atacado por un extraño y veloz objeto sin identificar. ¿Un fake? ¿Un fallo en la grabación? ¿Un misil? ¿Un pájaro gigantesco? ¿ Acaso un OVNI?

Puede verse aquí

 

 

 

 

 

 

 

 

Serrano Suñer, el embajador Hayes y la libertad de expresión y creación

No podemos dejar de ver con preocupación como, ante cierta indiferencia suicida, se está instaurando una nueva policía de pensamiento sobre lo políticamente correcto, la llamada violencia de género, el sionismo, la homosexualidad o… la agresión a Rusia, que trata de imponer sus propios puntos de vista sobre las cosas. Un ejemplo reciente es el Proyecto Centinela creado para organizar y subvencionar una red de soplones y delación de supuestos antisemitas, entendiendo por tales cualquiera que se oponga a los excesos del actual Estado israrelí. Un Comité secreto ad hoc valorará las acusaciones de los soplones para tomar las medidas que considere pertinentes contra los denunciados. Procesos que recuerdan las mañas y maneras de la Santa Inquisición, las redes de delación nazis o el tristemente célebre Comité de actividades antiamericanas, por citar algunos ejemplos famosos.

En relación con estos asuntos hoy vamos a comentar muy brevemente, da para mucho más, un caso de actualidad que tiene que ver con la ignorancia o tergiversación de nuestra Historia a gusto y satisfacción de buscones, revanchistas, lanceadores de moro muerto y sectarios en general. Un proceso que tiene efectos lamentables para el conocimiento de la realidad y la comprensión de nuestra Historia contemporánea y, desde luego, para nuestra propia convivencia como españoles. Se trata de otro caso de la mal llamada Memoria Histórica, pretexto para una nueva inquisición y despotismo renovados. En verdad más bien resulta desmemoria histórica, tergiversación e ignorancia programadas.

Me refiero a la campaña propagandística perpetrada por cierto grupo de progres para intentar censurar una serie de televisión ambientada en la España de la inmediata posguerra civil. El colmo de la indignidad y de la vergüenza es que la supuesta izquierda combata la libertad de expresión, creación o de cátedra. Y también para denostar sin tener en cuenta los condicionantes históricos de la figura, entonces muy importante, del cuñado de Franco y entonces ministro de Asuntos Exteriores, Ramón Serrano Suñer. Personaje notable que además de ser germanófilo, falangista amigo del régimen alemán, tuviera unos amoríos con cierta aristócrata de los que nacería la que luego se convertiría en una preciosa e inteligente dama con influencia durante la Transición. La serie de televisión que tal progresía intenta prohibir trata estos aspectos relativos a su vida privada.

La campaña citada es del parecer que no se denigra o insulta bastante en esa serie al citado personaje. Porque es dogma de la mal llamada Memoria Histórica que Serrano Suñer y Franco eran malísimos, sin mezcla de bien alguno, fanáticos genocidas antiespañoles que estaban empeñados en entrar en la segunda guerra mundial junto con Hítler y el resto del Eje.

Sin embargo, las cosas sucedieron con muchos más matices, y Franco demostró una gran astucia para hacer concesiones retóricas y diplomáticas a los nazis pero proteger de forma encubierta intereses de los aliados, y en especial, de EEUU.

Así lo reconoce y lo cuenta en sus memorias un personaje tan poco sospechoso de veleidades franquistas como fuera Carlton Hayes, el embajador norteamericano en España desde 1942 a 1945, años cruciales de la Segunda Guerra Mundial y en los que la Península Ibérica y España en particular, se convirtieron en áreas de gran importancia geoestratégica para ambos bandos en conflicto. No en balde las titula Misión de Guerra en España (EPESA, 1946).

El Doctor Hayes estaba muy lejos de ser la figura del político ignorante, prepotente, arrogante y pendenciero, por desgracia tan habitual entre los dirigentes norteamericanos actuales.  Se trataba de un catedrático de reconocido prestigio académico y personal experto en Historia, conocedor de la de España, y profesor de varias universidades americanas. Demócrata, de firmes ideas republicanas y partidario de los derechos civiles, muy poco simpatizante del Régimen de Franco, se mostró muy reticente a aceptar la embajada en España que le propusiera el Presidente Roosevelt.  Por la insistencia del Presidente, interesado en mantener la neutralidad o al menos la no beligerancia de nuestro país en una etapa tan crítica, así como por la suerte del tesoro artístico español, al cabo acepta el puesto de embajador norteamericano en España donde se traslada con su familia en la primavera de 1942.

El embajador Hayes narra la ceremonia de entrega de credenciales en el Palacio Real y su conversación posterior con Franco. ”Pronto me di cuenta que ningún parecido guardaba el General con las caricaturas que de él corrían en la prensa”izquierdista” de los estados Unidos. Físicamente no era tan gordo ni tan bajo como querían presentarlo y tampoco hacía nada por “pavonearse”. Desde el punto de vista espiritual  me pareció no tener nada de torpe ni ser un “poseído” de su persona, antes se me reveló como dotado de una inteligencia clara y despierta, y de un notable poder de decisión y cautela, así como de un vivo y espontáneo sentido del humor. Rió fácil y naturalmente, como yo no puedo imaginarme que lo hiciesen Hitler o Mussolini más que en la intimidad”.

Tras narrar el resto de la conversación y en especial el intercambio de opiniones sobre los papeles de Alemania y Rusia en el que quedó patente la oposición de Franco al comunismo, el embajador prosigue:

“Dio realmente pruebas de gran cortesía, tanto de palabra como de actitud. Su silencioso Ministro de Asuntos exteriores, Sr. Serrano Suñer, en cambio, me pareció dudoso, irónico, más bien sentí que estaba cordialmente inclinado al Eje”.

A lo largo de sus memorias, el embajador establece una especie de catálogo de personajes de la época, tanto españoles como del cuerpo diplomático acreditado. Y va desgranando sus opiniones y conclusiones sobre España a lo largo de casi cuatrocientas páginas. Entre ellas, por ejemplo, cabe espigar las siguientes:

“(Franco) Vivía en un palacio relativamente modesto”.

Los grandes inconvenientes del momento son los pésimos transportes y la escasa y excesivamente cara alimentación. Los ferrocarriles están verdaderamente destrozados y las carreteras piden a gritos una nueva pavimentación. Casi no se ven coches particulares y los pocos automóviles y camiones, al igual que los taxis, avanzan a saltos, con unos contrapesos que llaman gasógenos. La falta de transportes, unida a la carencia durante seis años de abonos, explican la terrible escasez de alimentos…”

 “No intento entablar, como no lo hice entonces, una discusión sobre el pro y contra de la guerra civil española o lo que a ella condujo. Debo señalar, sin embargo, basado en una cuidadosa y creo que objetiva investigación y profundo estudio de España, que no fue tan sencilla como muchos publicistas extranjeros quieren presentarla. No fue una lucha bien delimitada entre democracia y fascismo, ni el primer “round” de la Segunda Guerra Mundial. Es totalmente cierto que no fue un conflicto entre un “negro puro” y un “blanco puro”, sino que en cada parte había tonalidades grises. Ninguno de los bandos era totalmente homogéneo, y amargas atrocidades fueron cometidas por ambas partes.

 Por otra parte, por lo que sé de la Historia de España y de los acontecimientos del país entre los años 1931 y 1939, estoy convencido de que cualquiera que hubiese sido el bando vencedor de la guerra civil hubiera quedado rápidamente bajo el influjo de sus grupos más extremos y habría impuesto al vencido idéntica clase de prescripción y castigo…. Nadie puede estar seguro de lo que habría ocurrido si la coalición contraria hubiere triunfado, pues la condición no se dio, pero sospecho firmemente de que en tal caso otros grupos extremistas, tales como los comunistas y anarquistas, hubieran ascendido al Poder y hubieran demostrado no menos intolerancia y deseos de venganza”  

 “Recuerdo una conversación con un izquierdista que había sido alcalde de Toledo durante la República,…no sentía aprecio por sus carceleros ni menos hacia el régimen del General Franco. Sin embargo, atribuía que este obtuviera el Poder no a una determinada superioridad militar o estratégica de los nacionales en la guerra civil, ni a la ayuda que recibieran de Alemania e Italia, sino a la escisión y querellas entre los republicanos, que los comunistas agravaron y explotaron en beneficio propio, cargando de ese modo de deshonor y llevando al desastre la causa republicana en España…”

Como puede apreciarse, el embajador da todo un mentís a cierta visión premeditadamente idealizada del bando republicano que pretende imponer la izquierda de pensamiento único, asume la derechona acomplejada y cínica, pero que fuera denunciada ya en su día por investigadores hispanistas como Bolloten.

En realidad, los fascistas italianos y alemanes, desde que empezaron a intervenir en la guerra de España y dar su ayuda militar, “vendieron” su ideología, organización y métodos a un grupo de españoles, Serrano Suñer entre ellos, quienes adoptaron y adaptaron a la hasta entonces insignificante Falange, logrando que el General Franco la injertase en su dictadura militar. En otras palabras: el fascismo en España fue un artificio postizo de gobierno, mientras que los Gobiernos de Alemania e Italia brotaron del fascismo y estaban completamente dominados por él”.

Por eso “El Gobierno español estaba constituido generalmente por cinco falangistas y otras seis personas: dos tradicionalistas, dos monárquicos liberales y dos independientes. Tal era el equilibrio que el General Franco parecía querer conservar.” Semejantes equilibrios de poder entre corrientes se reproducían a nivel provincial.

Así, la caída de Serrano Suñer se compensó con la del General Varela.  Se descubrió que un atentado contra este último en Bilbao en el que murieron varias personas, aunque él saldría indemne, había sido perpetrado por jóvenes falangistas. Con tal motivo Franco aprovechó para hacer una crisis y sustituir a Serrano Suñer por el Conde de Jordana y al General Varela por el General Asensio. En Exteriores se cambiaba un falangista por un tradicionalista. Y un falangista sustituía a un tradicionalista en la dirección del Ejército. De modo que aunque la correlación de fuerzas teóricamente continuaba, en Asuntos Exteriores, cartera de tanta importancia estratégica en esta etapa de la Guerra mundial, se sustituía un germanófilo por un adialófilo.

Hasta entonces el papel de Serrano Suñer había sido muy popular e importante.

En 1940 era general la creencia de que España, bajo el mando del General Franco se uniría rápidamente al Eje, y que, siguiendo a Italia, entraría en la guerra…. Por qué no siguió entonces el General Franco el ejemplo de Mussolini y utilizó la dorada oportunidad para atacar al aislado y acosado Gibraltar británico y a la vencida y desvalida Francia en África del Norte? …

El embajador Hayes recoge el testimonio que le diera, ya en 1943, el embajador italiano, llamado Paulucci: “Franco estaba en extremo mal dispuesto a seguir a Italia en la declaración de guerra, por dos razones principales. Primero, ansiaba que España se recobrase de las devastaciones de su guerra civil mejor que embarcarse en otra guerra. Segundo, tenía miedo de que, si España entraba en la guerra en tales condiciones de debilidad, el país se viera sujeto a una ocupación e intervención de alemanes e italianos, y con ello perdería la independencia nacional y posiblemente parte de su patrimonio”.

En relación con la famosa entrevista de Hendaya, Hayes cuenta lo descrito en un informe recibido en 1944 sobre ciertas declaraciones confidenciales de Serrano Suñer en las que decía que Franco no quería entrar en la guerra y puso como excusa la lamentable situación del país y la falta de motivación para “vender” tal entrada si no hubiera alguna ventaja territorial como pretexto. Pidió el Marruecos francés como compensación. Pero Hitler se opuso mientras no se entrevistase con Petain para examinar con él la situación. Franco “aliviado en gran manera” habría aprovechado el argumento para resaltar que “Petain era un gran amigo de España y que jamás haría nada para injuriarle o dificultarle su tarea en el gobierno de Francia.

Según Serrano Suñer, Hitler comunicó a su séquito después de la entrevista de Hendaya que “no debía esperarse de España un ofrecimiento de ayuda militar en la contienda.

Otro asunto de gran interés relacionado con Serrano Suñer fue su posterior visita a Berlín. Sobre la trastienda de esta visita Hayes recoge sendas explicaciones contrapuestas.  La del citado embajador  Paulucci es que “el Ministro español de Asuntos Exteriores trataba de hacer algunas gestiones con los alemanes para la entrada de España en guerra, pero que Franco envió a otro ministro para contrarrestar y evitar que hiciese tales proposiciones”. Por el contrario, “según el General alemán Jold, Serrano Suñer de acuerdo con Franco, hacía de tope contra la presión de Ribbentrop y de Hitler para España participara en la lucha.”

De ser cierta esta última versión, Serrano Suñer habría antepuesto su patriotismo a su ideología germanófila.

El embajador americano opina que “Por todos los informes que me ha sido posible recoger, y por las conversaciones que sostuve con el Conde de Jordana y con el mismo Caudillo, tengo la absoluta seguridad de que Franco, al contrario que Mussolini, ya en 1940 estaba decidido a no entrar en la contienda.”

Más allá de las consignas es preciso intentar ser ecuánimes en los juicios a las personas e instituciones teniendo en cuenta sus condicionantes, comprender motivaciones, buscar las causas de los fenómenos históricos y sus interacciones dialécticas, más que las anécdotas, si queremos que la Historia nos sirva para evitar o paliar futuros desastres.

En lo fundamental a esto se dedicó el embajador Hayes, al que debemos un importante y bien documentado testimonio acerca de una etapa especialmente azarosa de nuestra Historia y al que cabe considerar un caballero amigo de España.

Dicho quede en beneficio del siempre complejo y difícil de interpretar conocimiento histórico.

 

Información complementaria, la labor de Ángel Sanz Bríz, diplomático español en Budapest

 

 

 

 

 

 

Feliz Navidad solar 2016

Como ya he tratado de explicar en anteriores ocasiones, en nuestra Tradición navideña suelen combinarse dos formas de entender la celebración.

Para los cristianos el nacimiento de Jesús sucede el 25 de diciembre, en la que se celebra la fiesta de la Navidad. En realidad, poco sabemos desde el punto de vista histórico acerca de la biografía de Jesús. Tampoco los evangelios aclaran mucho este asunto. A falta de datos históricos, la biografía del salvador coincide con la mítica de los Héroes solares paganos. Nace en una gruta y se asimila a la del sol, entendido en el hemisferio boreal como solsticio de invierno, es decir, cuando el sol comienza a elevarse sobre el horizonte.

Tampoco se sabe mucho históricámente sobre su muerte. Desde el punto de vista astronómico, el Domingo de Resurrección cristiano es una fiesta lunisolar. Es decir, para su determinación intervienen tanto el sol como la luna. De modo que se fija en el primer domingo después del primer plenilunio tras el equinoccio de primavera. Por eso es variable atendiendo al ciclo lunar. Para la Astronomía, la eclíptica y el ecuador celeste forman una especie de gigantesca cruz de San Andrés, que el Cristianismo asimila a la de la crucifixión.

Son muchísimas las representaciones de la Navidad. También las de las tradiciones solares o solsticiales con el culto asociado del fuego: el Sol Invictus, Apolo… Pero es raro que ambas aparezcan juntas en el mismo grabado.  El que ilustra este texto procede del Siglo XVIII. En él se puede observar la concentración solar que produce el fuego, su hijo, como manifestación terrestre, a través de un espejo y la concepción de María para dar lugar al nacimiento de su Hijo, asimilado en el grabado a un héroe solar.

La Navidad posee un cierto carácter ambivalente. Ocasión de esperanza renovada, también de sombras provocadas por los recuerdos de los seres ausentes, las nostalgias del pasado que no volverá, con sus ilusiones perdidas y la pena por los anhelos de lo que pudo ser y no fue. Sentimientos que no siempre se ven compensados por la alegría de las realizaciones o posibilidades presentes.

También se ve hoy desnaturalizada, sino amenazada, por diferentes motivos. La explotación comercial desmesurada, la frigidez espiritual, la frivolidad, la rutina, la agitación o las prisas. Cuando no el violento fanatismo de algunos fieles de cierta importante religión lunar, que parece preferir el pálido reflejo de la luz en la superficie de la luna a la directa solar que celebramos.  Y que no respetan las costumbres de las gentes de los países que les acogen.

Sea como sea el escenario, el nacimiento del sol en la bóveda celeste, o de la manifestación de la divinidad encarnada, es motivo o debiera serlo para la renovación de nuestra propia conciencia. Del sol interior capaz de guiar e iluminar nuestra conducta si acompaña la subida del sol sobre el horizonte y su luz creciente. Del mundo emocional que nos hace movernos. De las energías positivas.

Feliz solsticio, Feliz Fiesta Saturnal o Feliz Navidad, deseo a todas las personas queridas o de buena voluntad.

Pinchando aquí se puede escuchar el tradicional Aleluya del Oratorio El Mesias de Haendel

 

 

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