Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

El oráculo pernicioso

Antes de que se inventara lo del CIS sabemos que la misma Biblia distinguía varias formas de adivinación. Así, por ejemplo:

La astrología judiciaria o Meonen mosaico.

La augural o Menaschech

La Mescascheph o práctica de maleficios con sus ceremonias y prácticas ocultas o perniciosas.

Las producidas por los encantadores o Ithoberon

Los Oráculos, mediante la interrogación de espíritus

Los Indonei mágicos

La Necromancia o interrogación de los muertos

La Rhabdomancia o adivinación mediante varillas.

La Hepatoscopia por la inspección del hígado.

Pero el deseo de conocer y o determinar el futuro es algo universal y está presente en todas las tradiciones. En ocasiones subvencionado por los propios poderes públicos con intenciones más o menos confesables. En Atenas se sostenían los adivinos como nuestro Tezanos a expensas del Tesoro público.

Cabe recordar aquí, para no hacer esto demasiado largo, por ejemplo las principales variantes de la adivinación romana. Estaban los Fanáticos o los Entusiastas que actuaban bajo la influencia de ciertas divinidades como nuestro sublime doctor mohatrero. Los adivinos se adornaban con coronas de laurel para representar al dios Apolo. Los Fatuarios o investigadores del destino con especialistas para cada uno de los sexos. Los Extáticos caían en especial arrobo y luego lo explicaban a las muchedumbres en el ágora o el foro, ya que entonces aún no se había inventado la tele para mayor solaz y embrutecimiento del pueblo soberano.

Los auspicios eran los antecedentes de nuestras actuales encuestas. Parece ser que les dio forma un personaje mucho más serio, la entropía aumenta, que nuestro actual mántico oficial. Me refiero a un famoso adivino de Tebas llamado Tiresias.  La ciencia augural no se explicaba en sesudos tratados de Sociología, como ahora con la cosa esa de la modernidad y sus nuevas supersticiones, sino en un cuerpo científico conocido como Libros Fulminales o Fulgurales.

Es importante distinguir entre los augurios y los presagios, anuncios, predicciones y vaticinios. Los primeros se efectuaban mediante las reglas de la ciencia augural, mientras que los otros estaban conformes con la subjetividad más o menos interesada o consciente del intérprete.

Un oráculo famosísimo fue el de Apolo en Delfos, a los píes del Parnaso. Casi todos los poderosos iban a consultarle antes de emprender alguna gesta o aventura. Una profetisa llamada Phitia se subía a un trípode preparado sobre una sima para recibir los vapores sutiles que trasportaban las esperadas respuestas. Hoy con esto de la seguridad e higiene en el trabajo y demás prosaicos reglamentarismos y directivas europeas nuestro Tezanos ya no se sube abierto de piernas en el trípode para recibir el vapor palaciego bienhechor, ni lo necesita para decir lo que el Poder desee. Y es que, tanto entonces como ahora, los oráculos no estaban libres de corrupción, soborno o cohecho. O al menos de su sospecha.

Pero, ¿cómo funcionaban?

Parece ser que mediante los verdaderos se trataba de investigar a través de sus indicios en universos paralelos o de otras dimensiones.  El sabio escolástico Santo Tomás de Aquino nos explica que: los cuatro elementos, se dice, están poblados de espíritus llamados silfas, gnomos, ninfas y salamandras…

En otros casos sólo hay simple granjería. Nuestros socialistas made in USA que son tan modernos que ya no creen en silfas, gnomos ni nada parecido, excepto en satisfacer las órdenes de sus amos y en los euros o dólares metidos tan ricamente en el propio bolsillo, buscan el apaño, la granjería oracular desde una visión más materialista.

La Phitia actual al servicio del sanchismo, barbuda y tan falsaria como la cervantina dueña doña Dolorida, acaba de proclamar los resultados de su última consulta. Su amo vence a todas las demás huestes, solo o en compañía de otros como decía la famosa sentencia del asesinato de los marqueses de Urquijo. Es de suponer que se trata de una mohatra más, un engaño para promover auto-profecías y votos útiles que resultan ser los de los tontos útiles. Pero, si ni fuese así, ¡ojalá Dios en su infinita Providencia no quiera tal! se apiade de nuestros pecados y nos libre de tal desgracia.

Porque no se entendería el masoquismo del pueblo español, dicen que soberano, que está alcanzando tintes bíblicos. No puedo por menos de recordar el libro I de Samuel, cuando los judíos piden a Dios que les de un Rey y Dios ordena a su sacerdote que condescienda con tal deseo, explicando antes al pueblo cuál va a ser el modo con el que gobernará el elegido, y es descrito como cosa verdaderamente siniestra. Pero el pueblo insiste y se le concede un rey. Y así, el déspota Saúl, el Sánchez de la Biblia, detenta un gobierno tiránico para mayor posterior llanto y crujir de dientes del ingrato pueblo elegido.

Quevedo, experto en despotismos que padeciera en sus frioleras carnes, se plantaba esta grave cuestión en su Política de Dios: ¿Tan gran delito fue pedir Rey que mereció no sólo que se lo diesen, sino también que no se lo quitasen, cuando padeciesen con lágrimas el derecho que les predijo? 

Si, como afirma la Phitia Tezanesca, tras la terrible experiencia de este embarazo de nueve meses se vuelve a parir, forceps encuestorios u oportuno atentado incluidos, otro monstruoso gobierno Sánchez, desde luego está claro que sus votantes merecen toda clase de catástrofes. Todo castigo bíblico, aunque lamentablemente lo padezcamos todos por no haberlo impedido.

 

Primus circundedisti me

Se cumplen quinientos años de la primera circunvalación al mundo iniciada por el navegante de origen portugués al servicio de España Fernando de Magallanes y tras su asesinato por una tribu indígena hostil terminada por Juan Sebastián Elcano.

Hasta hace unas pocas fechas la celebración de esta gloriosa gesta española estaba pasando con más pena que gloria en este desquiciado Reino. Pero hete aquí que la sublime pareja científica formada por miss Carmen la de Cabra y un señor contratado para la ocasión han dictaminado que se trata de una gesta ibérica y que la cosa no es para nacionalismos ni leches ¡Toma ya! Lástima que los ingleses sigan diciendo que la gran hazaña de la navegación mundial se debe a su héroe nacional, el pirata Drake.

Y es que aprovechando la presente incompetencia oficial española entretenida en otros sí digo y pilla pilla varios, los portugueses la intentan hacer pasar por suya cuando tanto la titularidad de la expedición como el navegante que finalmente la llevaría a término fueron españoles.

Triste sino el de muchas de nuestras gestas históricas más grandiosas o gloriosas. Si los héroes de ellas fuesen ingleses tendrían sus descomunales columnas conmemorativas con sus leones y todo como en Trafalgar square. En cambio, son compatriotas. Dignos, por lo que se ve, de calumnias, insultos y olvido. Genios militares a los que España tanto les debe, como don Blas de Lezo que contra toda probabilidad de éxito heroicamente defendió la plaza de Cartagena de Indias contra la agresión de una enorme escuadra bajo el mando del almirante Vernon, son aquí motivos de reciente befa entre nuestra canalla titiritera y la bien cebada tropilla de buscones, fulanillas y picaflores. Por lo menos, algo es algo, el gran Jorge Juan mantiene una calle en Madrid si no es retirada por el fanatismo ignaro de la mal llamada memoria histórica.

En 1836, Darwin, tras su expedición científica en el Beagle fue colmado de honores y tiene una estatua preeminente en la escalera principal del museo de Historia Natural de Londres. En cambio, cuando el almirante Alejandro Malaspina arribara a España en 1794 con sus dos corbetas “Descubierta” y “Atrevida” tras un periplo de un lustro, extraordinario desde el punto de vista científico, su premio borbónico fue ser encarcelado en el castillo de San Antón de La Coruña y su la ingente documentación, colecciones y herbarios secuestrados. Triste colofón a una gran aventura ilustrada tanto de carácter geoestratégico así como científica desde el punto de vista de la Astronomía, Geografía, Hidrografía, Botánica, Zoología, Mineralogía, Farmacopea, Historia prehispánica…

Pero, valga el desahogo y volvamos a la aventura de circunvalación de Elcano.

¡Hay otro mar! A finales de 1513, durante expedición por tierra, Núñez de Balboa había descubierto el Mar del Sur, el luego llamado océano Pacífico, pero sería vilmente asesinado por su suegro un tal Pedroarias, traidor y corrupto gobernador de Panamá. Tal descubrimiento desvaneció por completo la creencia de que nuestros descubridores habían llegado a la India, si bien posibilitaría la conquista del Perú y Chile.

Por su parte, en 1515, Díez de Solís había llegado con su expedición hacia el Sur hasta el estuario del Río de la Plata.

El caso es que el continente americano suponía una barrera que era preciso salvar para continuar las expediciones navales hacia el deseado Oriente de las especias. Hacia el mítico y dorado Catay asiento de tantas riquezas y ensueños. Ya en 1494, el Tratado de Tordesillas había repartido el mundo pagano por conocer entre los reinos católicos de España y Portugal. El oeste era la parte española que debiera ser descubierta por nuestra Marina y colonizada por la Corona de Castilla. Era necesidad geoestratégica, pues, buscar una ruta propia española, es decir navegando hacía occidente, hasta las Molucas o islas de las especies. Con sus joyas botánicas descritas por Gomara en su Historia General de las Indias treinta años después de la epopeya.

Tales fueran los orígenes de la expedición española a las Molucas formada inicialmente por cinco naos, “Trinidad”, “San Antonio”, “Concepción”, “Victoria” y “Santiago”, con 237 hombres al mando del recién nombrado para la ocasión capitán general Fernando de Magallanes, quien como navegante experimentado se había ofrecido a la Corona española para el realizar el proyecto. Magallanes había presentado al emperador Carlos y nuestras autoridades una carta de cierto pariente, escrita en las Molucas, en la que animaba a ir a su encuentro en ese centro paradisíaco del mundo. Tras varias peripecias en la Corte en la que al parecer no faltó siquiera un intento de atentado contra Magallanes por parte del rey de Portugal, se firman las correspondientes capitulaciones. Bajo el patrocinio del emperador, la expedición salió de Sevilla el 10 de agosto de 1519 y de Sanlúcar el 10 de setiembre.

Portugal intentó sabotear el viaje en varias ocasiones. Pero pese a los hostigamientos, en abril del año siguiente, ya en la Patagonia, comenzaron diversas disputas internas, insubordinaciones y contratiempos. La nao “Santiago” se perdió. Juan de Cartagena al mando de la nao “San Antonio”, la segunda por tonelaje, se insubordinó y se hizo provisionalmente con la “Concepción” y la “Victoria”, aunque fue reducido por los leales. El portugués Esteban Gómez, que había sustituido al rebelde Juan de Cartagena en el mando de la “San Antonio”, una vez descubierto el Estrecho de Magallanes se volvió a España desobedeciendo a su compatriota. Cruzado el Estrecho, las tres naos restantes entraron en el Pacífico a finales de noviembre de 1520.

Tras una penosa singladura de tres meses cruzando el Pacífico sin comer nada fresco avistaron unas islas que llamaron de los Ladrones y de las Velas latinas. Luego de reponerse en lo posible llegan a las Filipinas y a Cebú.

En una de esas islas, Mactán, en abril de 1521 Magallanes es asesinado por los indígenas durante una emboscada. Perecen también Mendoza, el capitán de la Victoria y otros más expedicionarios. Tres días más tarde mueren otros veintisiete miembros de la expedición y entre ellos el gran piloto y científico Andrés de San Martín, una gran pérdida por su extraordinaria valía. Muerto también Barbosa, sucesor de Magallanes, fue nombrado un tal Carballo y luego depuesto este piloto por falta de lealtad. Tras él fue nombrado González Gómez de Espinosa como capitán de la “Trinidad”. Entre tanto hubo que tomar una decisión drástica. Con una tripulación en cuadro tras tantas bajas no quedó más remedio que abandonar la nao “Concepción” de la que se aprovecharía pertrechos e impedimenta antes de ser destruida.

En setiembre de 1521 Juan Sebastián Elcano, antiguo maestre de la sacrificada nao “Concepción”, fue nombrado capitán de la nao “Victoria”. Por fin, el 8 de noviembre ambas naves supervivientes arriban en las ansiadas Molucas. No terminan aquí las peripecias de tan azarosa y agitada singladura. La “Trinidad”, nao capitana, comienza a hacer agua y precisa una larga reparación.

Y aquí viene otra importante decisión que daría lugar a la extraordinaria gesta que hoy hacemos mérito. Los capitanes acuerdan que la “Trinidad” permaneciese en el puerto de Tidore hasta ser completamente reparada y que luego regresara con rumbo Este a Panamá. En cambio, la “Victoria” al mando de Juan Sebastián Elcano iniciaría su viaje de regreso a España con rumbo Oeste por la derrota africana de El Cabo.  Parte el 21 de diciembre de 1521 con sesenta hombres, algunos pocos nativos de las Molucas y el barco cargado de especias.

Tras una penosa travesía y con mucho esfuerzo, luchando con vientos contrarios, logran doblar el cabo de Buena Esperanza el 18 de mayo de 1522.

En Cabo Verde, donde llega Elcano con la tripulación muy diezmada, sufren un nuevo hostigamiento portugués. Por fin, un 14 de julio, parten los veintidós supervivientes rumbo a España. Tras avistar el cabo de San Vicente, el 6 de setiembre arriban en Sanlúcar su puerto inicial de partida.

Los héroes al borde último de sus fuerzas remontan el Guadalquivir hasta Sevilla y ofrecen la prodigiosa y admirable gesta a la Virgen trianera de Nuestra Señora de la Victoria.

 

Hasta aquí el resumen sumario de esta extraordinaria gesta española, orgullo de Castilla y de España como nación, gloria de la Hispanidad y de la propia Humanidad en su conjunto.

Gesta quijotesca que, sin embargo, por su misma grandeza se explica pueda atragantar a sus enemigos como el traidor impostor doctor falsario, el intrépido astronauta, necio inquisidor de terapias alternativas, que a lo más arriesgado y heroico que ha dado la vuelta es a Hacienda, junto al resto de su siniestra, amén de felona, ridícula y liberticida tropilla gubernamental.

Y es que mucha “memoria histórica” y mucha impostura, memez y felonía propia de las corruptas e ignaras zurdas españolas, pero luego se ningunea lo mejor de nuestra memoria. La de nuestras mayores gestas, orgullo de España.

Pero, pese a quien pese, ¡Honor y gloria a nuestros antepasados, los grandes navegantes!

 

 

 

 

Sobre el programa satánico de Podemos

Son varias las cosas que llaman la atención del programa electoral pergeñado por el marqués de Galapagar y sus siervos podemitas.  Así el incoherente, mordidas aparte, apoyo a la iniciativa golpista pro referendo de independencia catalana patrocinada por la ventajista y corrupta oligarquía catalanista tradicional enemiga de la clase trabajadora. Pero hay otra tan satánica y demoledora como la anterior que merece un breve comentario. Me refiero a la prometida paguilla para no dar golpe. Diez millones de votantes del excelentísimo señor marqués y su señora marquesa serían los futuros beneficiarios de una paguilla de seiscientos euros obtenidos por la cara, porque ellos lo valen.

Revelador desde luego que el nuevo comunismo de diseño made in Soros encarnado aquí, aunque no exclusivamente, por los podemitas se olvide de la clase obrera, de los trabajadores de todo el mundo uníos y su pretendido poder redentor de la Humanidad y en cambio patrocine la vagancia subvencionada. Subvencionada sí, ¿pero por quién? Además según la conocida teoría del marxista del valor trabajo, si no hay trabajo, ¿ya no hay valor?

En realidad, la ocurrencia podemita no es tan original, ya había sido prevista por Papini en su famoso libro El Diablo. En el apartado 83, titulado El diablo y el pan sin sudor. Lo cuenta así don Giovanni:

Dios, como sabemos por el Génesis  (III, 19), condenó a Adán después de la culpa, a ganarse el sustento con la dura fatiga, sacándolo del suelo árido y espinoso: “Comerás el pan con el sudor de tu frente”.

Pensemos ahora en la primera tentación de Satanás a Jesús: Haz que esas piedras se conviertan en panes. El Tentador, por lo tanto quería que el pan fuera producido, mediante un milagro, por la súbita trasformación de las piedras…”

Nuestro intrépido marqués puede que carezca de tanta capacidad taumatúrgica como la de su jefe e inspirador, o no tenga todas consigo en cuanto a su real capacidad milagrera y en vez de en las piedras confíe en su eterna y prodigiosa transformación en deuda ex nihilo. Otro misterio prodigioso que va contra el segundo Principio de la Termodinámica y demás leyes naturales conocidas o por conocer.

Papini se pregunta por las razones últimas del diablo:

“¿Se trata de de una sutil tentativa para hacer contradecirse a Dios mismo, en la persona del Hijo lo que Creador había decidido para castigar al desobediente?

¿O no podría tratarse, más bien, del deseo de acudir en ayuda del hombre condenado por su culpa a la expiación milenaria del trabajo, invitando a Dios a proporcionarle el pan por medio de un prodigio? ¿Habría en el ánimo de Satanás un sentido de remordimiento por el sudor de la frente humana, vertido durante milenios como en consecuencia de su instigación maligna?

En ese caso Satanás aparecería bajo una luz nueva: como un libertador, como un rescatador del hombre. Aún contradiciendo la leyes divinas, quiere redimir a los hijos de adán, por lo menos de una de las consecuencias del pasado. Satanás se presentaría –junto al Redentor espiritual- como un redentor material, un amigo del hombre.”  

Satanás no lo sé, pero parece seguro que así lo pretende torticeramente su aventajado discípulo galapagarino. Podríamos preguntar acerca de estas sutiles complicaciones teológicas a otro ilustre disimulado alumno de la cofradía satánico podemita pero me temo que a nosotros no nos va a conceder ninguna entrevista.

Nota: el texto de Papini reproducido en cursiva proviene de la edición de El Diablo por la Editorial AHR, en 1963

 

 

 

Vuelve Mariano, ¡Ese hombre!

Entre el bizarro y monocorde sonido de las gaitas albicelestes y las panderetas de Fraga, acompañado de los siniestros nacionalistas tartufos de la dictadura lingüística, la mercadería de género, o la mal parida memoria histórica bizca sino tuerta, Mariano el de los sobres, Mariano el del prófugo Puigdemont, Mariano el complaciente con el pío Junqueras, Mariano el patriota de Bildu y del pacto con el PNV, también vuelve. Igualico, igualico que el difunto Pablo Iglesias bis, el de la covada, su impostado y promocionado cómplice complementario. Y vuelve. Ese hombre, ese machote, ese valiente, ese patriota, regresa ante la narcotizada hinchada galleguista adicta para promocionar la campaña de la mujer de su íntimo. De miss Alvia.

La vuelta de Mariano en olor de galleguistas, el coleguilla de la marisabidilla niña Soraya, el de las ofrecidas plazas votantes, el jefe del ministro del operativo policial desconocido, el del Piolín, el impostor, el de los pactos bajo cuerda con los golpistas, el financiador del proces, el felón, el saca mantecas, el empina codos, el del oportuno bolso en su escaño, es reveladora de lo que de verdad pasa más allá de la impostura y de la apariencias.

Y es que no se le cae la cara de vergüenza, sus amos carecen de ella, ni a él ni a sus cómplices, ¿ni a sus votantes?

¿No es una pena que nuestra querida Galicia tenga que ser identificada con el viejo caciquismo liberticida y embrutecedor, ahora tras la máscara globalista progre?

Pero aquí parece que no hay voluntad de enmienda. Solo disimulo, la cara dura de los monipodistas impunes. Más que la supuesta renovación del PP de Casado para convertirlo en un partido verdaderamente español, con valores, que defiende los legítimos intereses de los españoles, lo que se muestra en el escaparate resulta un mero artificio de marketing, un cambio de envoltorio para hacerlo algo más atractivo al consumidor desencantado, que compra compulsivamente por las apariencias, pero carente de juicio. Dentro sigue el mismo veneno globalista, la misma cobardía, la misma desfachatez, felonía e hipocresía. El mismo sometimiento a la dictadura globalista progre contra España y el Bien común de los españoles.

Bien cebada y protegida, la cofradía sigue y con ella la jerarquía oculta.

La aparición pública del trono subido, indica que, aunque en latencia, no se había retirado del todo. Sigue el escalafón real oculto. Chulillos, jorgolinos, mandil-trainelos, mandilandines, rufeznos, espadachines, jaques, jayanes y todos bajo el mando del jayán de popa.

¡Todos al suelo! ¡Socorro! Vuelve Mariano, ¡ese hombre!

 

 

¡Salvados por Bergoglio!

No lo entiendo. Tantos siglos de astuta diplomacia vaticana para llegar a esto. Bergoglio no se debía haber prestado, como un Maduro cualquiera, a esta entrevista. Ya sé que hace un doble juego. Como Jefe de uno de los Estados más ricos del Mundo y como jefe religioso de una confesión hoy venida a menos y que si hoy no es del todo irrelevante se debe a la misma España que ataca. La entrevista concedida a tan nefasto periodista filo-golpista e izquierdista es inoportuna. E inconveniente en plena campaña electoral opinar no sobre cuestiones espirituales o teológicas sino sobre asuntos políticos. Y menos aún para dar coartadas a los rojos españoles del nuevo Frente Popular, aunque astutamente no haya entrado a todos los trapos presentados por el filo-golpista catalán. Como Jefe de Estado no debiera inmiscuirse en asuntos internos de otro Estado, teórico amigo, subvencionador del alto nivel de vida del suyo y amenazado por los compinches del que le hace la entrevista, incluidos muchos clérigos nacionalistas o pederastas bajo su teórica autoridad.

En la entrevista, celebrada en un pretendido ambiente de campechana cercanía e intimidad, el argentino ha jugado sucio y demostrado su condición de político demagogo, tanto como su dócil servidumbre a las ideas y programa globalistas.

Según él, como no hay jóvenes en Europa, que “envejeció de golpe”, hay que repoblarla con negros y moros. Sin embargo, no apoya, si no acaso lo indispensable para disimular, la Conferencia de la Familia de Verona. Defiende la barra libre de inmigrantes a los que según él hay que recibir, acompañar, promover e integrar. No aclara, ni el periodista amigo le pregunta, si va a poner los ingentes fondos financieros del Vaticano para esta labor.

Lamentable, impropia, inadecuada e imprudente la injerencia en asuntos internos de otro país como lo del uso de las concertinas para defender nuestras fronteras.

Entra al trapo de lo de los muertos en las cunetas, hay que enterrar a los muertos, pero ¿no importa desenterrar a Franco que defendió a lo católicos del exterminio promovido por los correligionarios del entrevistador?

Eso sí, con cínico sectarismo generosa, magnánimamente, concede que la conquista de América no sea juzgada con criterios actuales. ¿Se refiere a la ingente labor civilizadora y evangelizadora de España, que ha permitido que el Vaticano no sea hoy una secta irrelevante italiana?

Y los de la Conferencia episcopal española también se han cubierto de gloria. Concedamos, y es mucho conceder cuando se tiene un importante y veterano servicio de espías, que Bergoglio desconozca lo que es y significa la Sexta para la destrucción del Cristianismo y de la convivencia en España, pero ¿es que no hay ningún bizarro obispo que le informe?

Curiosa y significativa la matización acusatoria de que es el poder central (y no el del racista ultra católico Torra o la desgreñada miliciana meona) el que tiene parado en el puerto de Barcelona al barco aliado del contrabando organizado de inmigrantes.

El bizarro entrevistador no se atrevió a preguntarle acerca de sus relaciones con la mafia lavanda, ni su opinión sobre el nido de golpistas y pederastas de Montserrat.

Desafortunada, ingrata y cínica la ironía con “Adolfito” al que, por cierto, un más que condescendiente Vaticano le estuvo riendo las gracias, con el que firmara un ventajoso concordato y al que la iglesia austriaca recibía como a un héroe mientras promocionaba entusiásticamente su anexión al Tercer Reich.

Incoherentes, cínicas, sus críticas a las finanzas cuando el Vaticano es un paraíso fiscal refugio de fondos de desfalcos o delitos y posee un Banco dedicado a la especulación financiera y enredado en los peores crímenes, asesinatos incluidos.

Primoroso, esclarecedor lapsus linguae cuando considera al partido comunista o al socialista, como “bienes sociales”. Similares a Cáritas. Claro que él no es ni anticapitalista ni antisocialista.

A Bergoglio le salió el ramalazo populista comunistoide de los jesuitas de la Liberación. Está mal lo de las armas, ¿salvo las usadas por la guerrilla o su amigo Maduro? Confiesa que ha estado haciendo gestiones sobre Venezuela con gentes tan acreditadas como … ¡ZP!

En algún momento muestra incomodidad y se le hiela la sonrisa de suficiencia como cuando se le plantea el lujo de la Curia mientras sin techo duermen junto a las columnatas de Bernini. Defiende la pompa cardenalicia como la británica. Propia de esa iglesia de los pobres. Pero según Bergoglio a muchos de esos sin techo es que les va la marcha.

Hay que reconocer que Bergoglio estuvo bien en su defensa de la vida de los no nacidos y no se dejó liar por la demagogia pro abortista progre del entrevistador:  No se puede eliminar una vida humana para solventar un problema. En lo que se refiere al papel de la mujer en la Iglesia resultó interesante y astuta la distinción entre funciones organizativas y lo que llamó el estilo femenino. Muy bien en la denuncia de la abominable trata de mujeres, una lacra criminal que a todos nos avergüenza. Aunque muchas veces la trata no deja de ser una forma de la antes propugnada “integración”  producto de las políticas inducidas de inmigración descontrolada a mayor beneficio de las mafias globalistas.

Dice no ver la tele ni estar en las redes sociales pero ofrece un cursillo acelerado de periodismo acaso ante un discípulo avispado aunque algo necesitado como el tal Evole. Según él, parece que no se lo aplica a sí mismo, ni tampoco a la Iglesia golpista catalana, los periodistas deben evitar la desinformación, la calumnia, la difamación y la coprofilia.

Decía al principio de este resumen que no lo entendía. ¿Por qué Bergoglio entra en campaña electoral y menos con consignas propias del “Frente Popular”? No creo que con sus declaraciones haga ningún favor ni a la Institución que representa ni a la mayoría de los católicos españoles, los que ven con creciente inquietud y preocupación la hegemonía de las propuestas neomarxistas de ingeniería social globalista, el riesgo para la convivencia y la unidad de España y su misma supervivencia como Nación.

Pero quizás sí se entienda. Nuestras instituciones parecen estar llenas de okupas y gentes lamentables pero cuyo principal mérito es ser muy obedientes a sus amos. Son los lobos disfrazados de pastores.

Consumida la mercancía, tras la propaganda izquierdista globalista, queda la impresión de una figura banalizada, superficial, sin espiritualidad, un político demagogo, vicario más de poderes ocultos que del Espíritu. Un producto de diseño a  mayor gloria del globalismo ideal para consumidores embrutecidos, como los de la Sexta.

Al cabo, se vuelven a mostrar las contradicciones de pretender ser simultáneamente líder espiritual de una religión salvífica cuyo reino no es de este mundo y Jefe de un Estado con todas sus miserias morales y opulencias materiales. Espíritu y Materia.

Lo que ya advertía el Fundador sobre el dinero del César.

 

 

Ochenta años después

Tal día como hoy hace ochenta años el general Franco firmaba el último parte de la guerra civil española. En el desastre político económico social que llevó finalmente a la guerra confluyeron muchas concausas históricas de gran importancia. Sin embargo, a veces ciertas cuestiones personales aparentemente anecdóticas tienen consecuencias decisivas. Así, se pueden hacer varias preguntas tales como los ¿Y si…?

 

Un ejemplo de tales condicionales sería la intervención del general republicano Queipo de Llano que resultaría decisiva para consolidar la incierta cabeza de puente de las tropas procedentes de África y con ella la suerte final del conflicto. Pero, ¿Y si Queipo, general de eminente trayectoria republicana, no hubiera sido cosuegro del ex presidente Alcalá Zamora y no hubiese estado indignado por el trato recibido por don Aniceto de las ingratas, violentas y lamentables zurdas españolas, habría actuado de igual modo?

Otro ¿Y si…? es el de la herida de guerra sufrida por el entonces jovencísimo capitán Franco que casi le lleva a la tumba.

Con veintidós años por méritos de guerra, en la primavera de 1916, Franco fue ascendido a capitán, el más joven del Ejército español. Se comentaba su suerte en combate, hasta ese momento era uno de los siete oficiales que aún no había sido herido de los cuarenta y dos de Regulares. Pero la cosa cambio dramáticamente el 29 de junio de ese mismo año. Durante una refriega en la zona del Biutz caería gravemente herido en el vientre cuando tomaba una colina al frente de su Compañía. Parece que va a morir e incluso se llama a sus padres en Ferrol para que vengan si quieren despedirse de su hijo. Sin embargo, la bala siguió una trayectoria milagrosa a decir del médico que le atendiera y contra el pronóstico inicial logra sobrevivir. Esta acción le supondría el ascenso a comandante con solo veintitrés años de edad.

¿Y si hubiese muerto entonces? ¿Habría sido la misma la Historia de España?

 

Esperpento renovado de los Cuernos de Don Friolera

En un texto reciente anterior hablaba de la responsabilidad del Rey, hasta ahora por omisión, en el avance del golpe de Estado perpetrado por los golpistas catalanes y su bizarro cínico primer ministro, encaramado a la prodigiosa cucaña gubernamental sobre los hombros de traidores, golpistas, etarras, comunistas, oligarcas trinca presupuestos, ladrones, globalistas autóctonos y alóctonos, enemigos de España en general.

Hoy hemos asistido a la renovación del esperpento tras la alocución aguachirle, prescindible, espantadiza, mal leída y peor pergeñada si cabe, de Su Católica Majestad con motivo de la Navidad. Eso, sí, reconozcamos el audaz mérito: sin lacito amarillo.

 DRAMATIS  PERSONAE

Don Estrafalario y don Manolito, intelectuales

Un Bululú y sus cristobillas

El teniente don Friolera, doña Loreta, su mujer y Manolita fruto de esta pareja

Pachequín, barbero marchoso

Doña Tadea, beata cotillona

Nelo, el Peneque, el Niño del Melonar y Curro Cadenas, matuteros

Doña Calixta, la de los billares

Barallocas, mozo de los billares

Los tenientes don Lauro Rovirosa, don Gabino Campero y don Mateo Cardona, el Coronel y la coronela.

Un ciego romancista

Un carabinero

Merlín, perrillo de lanas

Una cotorra

 

En el corral de la posada, y al cobijo del corredor, se ha juntado un corro de feriantes. Bajo la capa parda de un viejo ladino revelan sus bulos los muñecos de un teatro rudimentario popular. El Bululú teclea un aire de fandango en su desvencijada zanfoña, y el acólito, rapaz lleno de malicias, se le esconde bajo la capa, para mover los muñecos. Comienza la representación.

 

Salud mi Teniente

Apártate Pachequín

¡Tiene usted la color demudada! ¡A usted le ocurre algún contratiempo!

No me interrogues

Manifiéstese usted con un amigo leal, mi Teniente.

 

Doña Loreta ríe, haciendo escalas buchonas, y se desprende el clavel del rodete. Las mangas del peinador escurren por los brazos desnudos de la Tenienta. En el silencio expresivo del cambio de miradas, una beata con manto de merinillo, asoma por el atrio de Santiago: DOÑA TADEA CALDERÓN, que adusta y espantadiza, viendo el trueque de claveles, se santigua con la cruz del rosario: la tarasca retirándose de la reja toca hierro.   

La vieja gazmoña huye enseñando las canillas. Don Friolera se sienta al pie de un negro cancel, y dando un suspiro, a media voz, inicia su monólogo de cornudo.

 

Barallocas    ¡Hay que ser filósofo!

Don Friolera   ¡Pues no lo soy!

Barallocas    ¡mal hecho! En España vivimos muy atrasados. Somos víctimas del clero. No se inculca la filosofía en los matrimonios como se hace en otros países.

Barallocas guiña un ojo.

Bien leída ya la cartilla para no salirse del guión globalista decidido por el enemigo para España. Con referendo pactado con los golpistas a traición, incluido. Sin decir ni mu sobre el criminal Pacto Mundial por la Migración (promoción de la invasión de España) recién firmado también a traición por su primer ministro. Inculcada ya la filosofía de la pos verdad y de la posmodernidad pasada por la vergüenza de género, la humillación y traición a los españoles perpetrada por las infinitas y bien cebadas instituciones borbónicas, en esto de los cuernos mejor es no enterarse, disimular, agachar y voltear la cabeza mirando para otro lado y sobre todo para no enganchar las puntas de la cornamenta en el umbral del mérito. Lección bien aprendida de su madre, la profesional.

Vengan días y vengan ollas. Mientras dura, vida y dulzura. Siempre nos quedará la Suiza neutral donde gastarnos las sisas presupuestarias y comisiones marca España atesoradas por la Familia.

El esperpento, ya conocido y poco original desde luego es muy aplaudido como novedoso, valiente y soberbio por la prensa ditirambo alabanciosa del régimen que vive del engaño, del trinque mohatrero y de los aduladores.

Créditos del Esperpento

Autor, don Ramón María del Valle Inclán, versión revisada y actualizada por don Jorgito Soros, nombrado canalla del año por la prensa globalista financiera de Nueva York.

 

Navidad, otra vez

Vuelve la Navidad.  Y con ella todo un momento de balance íntimo de anhelos, logros y frustraciones… un momento, salvo en los más jóvenes, de nostalgia por un tiempo y unas personas queridas que ya no están. Aunque también de esperanza y renovación de energía e ilusiones, si es verdad la vieja máxima hermética de “como es arriba es abajo” o la identidad entre microcosmos y macrocosmos. Entre el hombre y el universo ordenado del que forma parte.

La eclíptica es la zona del cielo en la que discurre el sol en su movimiento aparente alrededor de la tierra. La inclinación del plano del ecuador terrestre respecto del plano de la eclíptica es de unos 23 grados. Cuando El sol alcanza los 270 grados de longitud y en nuestro hemisferio boreal comienza el invierno, el sol parece quieto (eso es lo que significa solsticio). Pero ya no se proyecta sobre la constelación de Capricornio como hace dos mil años. La razón está, como es sabido en el fenómeno de la llamada precesión de los equinoccios, que ha originado que los signos zodiacales se vayan desplazando unos treinta grados cada dos milenios aproximadamente. A partir de ese momento el sol aparentemente comienza a elevarse en el horizonte, hasta que seis meses después empieza a declinar.

Dentro de la leyenda dorada occidental el sol representado por Febo o por Apolo posee una gran relevancia simbólica. Y buena parte de su antigua iconología fue recuperada por el emergente Cristianismo. Tal es así que si no fuese por su contexto sería difícil distinguir a veces qué representaciones proceden del paganismo y cuáles del Salvador.

Apolo era hijo de Zeus y de Leto. Cuando iba a dar a luz su madre buscó posada donde refugiarse pero perseguida por la celosa Hera no encontraba lugar seguro. Gracias al lenguaje de los pájaros y convertida en codorniz pudo al fin acogerse en una isla solitaria y desolada, una de las Cícladas en el Egeo, que luego se llamaría Delos que significa la brillante en honor del naciente divino Apolo. Dios de la Luz, de las Artes, de la Civilización, del que luego Nietzsche abominaría como símbolo del según él hombre degradado por no seguir sus propios instintos.

Uno de los primeros hechos de Apolo, el hijo de Dios, fue matar la serpiente, símbolo polisémico, acaso ese componente de la naturaleza inconsciente, soterrada, del hombre, de la que debe ser redimido. Es curioso que el héroe de La Flauta mágica mozartiana, (Tamino), también inicia su rescate del alma (Pamina) con la muerte de una serpiente.

A Apolo le gusta morar en el monte Parnaso, cuyas laderas se encuentran cubiertas de bosques, y donde dirigía los coros danzantes de las Musas inspiradoras y de las Gracias. Pero como dios que ilumina el mundo es testigo de los acontecimientos, a cuya vista nada escapa. En Delfos, a los píes del Parnaso en un lugar magnífico, impresionante, tiene su famoso templo donde hablaba su oráculo más venerado. Y lugar emblemático de peregrinación, considerado el ónfalo u ombligo del mundo, lugar de hierofanía, de conexión entre el Cielo y la Tierra y donde se celebraban los juegos píticos.

Han pasado muchos siglos, y estas celebraciones del paganismo y de la antigua cultura griega pese a su belleza e inspiración espiritual y a estar en el origen de nuestra civilización nos resultan ya muy lejanas. Cuentan que la famosa Oración de la Acrópolis de Ernesto Renán no fue algo espontáneo producto inmediato de la contemplación de su solemne pureza de líneas, de su belleza resplandor platónico de la verdad, sino algo posterior, elaborado, fruto más de la razón que de la emoción. Pero esa emoción, ese conmover, ese movimiento del alma hacia, lo ha venido renovando el Cristianismo durante los últimos siglos, no obstante encontrarse también ahora amenazado por las nuevas serpientes.

Serpientes que tienen también una interpretación astronómica. Los astros de nuestro sistema solar trazan en el espacio una especie de línea serpentina o epiciclo como decía Hiparco. Los planetas giran elípticamente alrededor del sol y éste alrededor de otro centro en el universo, cuya combinación forma un movimiento de apariencia serpentina. De unas serpientes que vuelan como aves en el espacio infinito. Puede que de ahí venga la representación de Quetzalcoat o de la serpiente emplumada del arte precolombino. Y que algunos de sus más importantes monumentos una figura de serpiente aparezca en relieve en determinadas efemérides solares como esta de la imagen en la pirámide de la ciudad maya de Chichen Itzá.

En el ciclo del eterno retorno vuelve otra vez la Navidad. Y con ella una cierta sensación de inocencia perdida. La sabiduría de María Zambrano ya lo decía: “Si en el amor naciéramos y permaneciéramos siempre no habría lugar para la consciencia”. Uno de los retos mayores de nuestra civilización en estos tiempos inciertos, azarosos, de zozobra o precariedad espiritual, creciente debilidad intelectual y moral, donde pretenden imponernos la posverdad, acaso sea recuperar el equilibrio perdido entre Amor y Consciencia. El hombre es un animal de nido. Nido que debe estar amueblado con símbolos enriquecedores, que hagan crecer.  Y de esperanza. Y con el Amor de las personas que quieren y son queridas.

A partir de ahora la Luz empieza a crecer. Lo hace en su renovación cíclica el Universo. Ojalá también nos ayude para renovarla en el escenario íntimo de nuestra consciencia.

Tal es mi deseo para todos mis amigos, personas queridas y de buena voluntad.

Nota:

Las dos imágenes de nacimientos corresponden a sendas fotografías realizadas por el autor durante su visita a la preciosa exposición de Belenes del palacio de los Golfines de abajo, en Cáceres.

El escudo heráldico procede de una fotografía de la casa del sol tomada en la acrópolis de la ciudad monumental de Cáceres.

 

 

La responsabilidad del Rey

Hace pocos días, con motivo del incoherente, autista y frívolo sarao ditirambo alabancioso constitucional, terminaba un artículo titulado Imposturas con estas palabras:

No está claro si la Corona advierte la gravedad del peligro que corre. El exilio o bien un retorno provisional al feudalismo de un rey simple primus inter pares, a merced de los nuevos señores feudales de las taifas autonómicas. Un títere simbólico, una especie de carabina de respeto para disimular cara a la galería la orgía, el saqueo y el disfrute del botín mientras quede algo que rapiñar.

Me temo que tenemos poco que celebrar en este cuadragésimo aniversario.”

En efecto, tenemos poco que celebrar. Y el Rey si tuviese conciencia de sus obligaciones y sentido de responsabilidad de sus deberes ante la Nación, la Historia y los propios españoles que le pagan el sueldo, ante la gravedad de la situación creada por los golpistas, entre ellos y de modo decisivo su propio primer ministro que se declara principal traidor del Reino, debería actuar con absoluta contundencia en función de sus atribuciones constitucionales como Jefe del Estado. Y pronto, antes de que la cosa devenga irreversible sin grandes daños.

Lo contrario significaría que la propia Corona resultase cómplice por omisión de las traiciones y felonías perpetradas por las autoridades monárquicas del Reino. Y que la Monarquía no sirve en la práctica para defender la Nación, la Ley y la vida, derechos y haciendas de los españoles.

Es decir, que desgraciadamente forma parte más del problema que de su solución.

 

Addenda (19 h)

Una de las mayores fechorías perpetradas por el doctor falsario y su banda gubernamental en el Consejo o conseja de ministros y ministras de hoy en Barcelona ha sido el intento mohatrero de blanquear los crímenes de Companys.

 

Los nietos bastardos de Nietzsche

                                                                 La visión de cierto video reciente, al parecer rodado en la universidad de Madrid, mi ciudad natal, en la que entre risotadas un grupo de gentuza quema en efigie una iglesia, o las últimas  declaraciones de la soez chusma “empoderada” sobre varios sucesos de actualidad me invitan a exponer algunas reflexiones.

Empeño de muchos de los filósofos de la modernidad ha sido derribar la metafísica clásica occidental, lo que Nietzsche pretendió con gran radicalidad. El filósofo de Röcken fue profesor de lenguas clásicas en la Universidad de Basilea y uno de sus libros más famosos fue El Nacimiento de la tragedia. Para él, se manifiesta la pulsión entre dos fuerzas interrelacionadas, las apolíneas y las dionisiacas. Apolo es el Orden, la Luz, lo racional, lo mesurable, la Conciencia, mientras Dionisos representa la Fuerza, la Voluntad informe, lo Inconsciente, lo instintivo, el arrebato, la desmesura frente al pensamiento ordenador y racional. Fuerzas descomunales, sobrehumanas, que de algún modo desbordarían la acción del hombre.

En la Tragedia griega hay actores que desarrollan una trama, un libreto, en el que apenas pueden influir, un destino que le desborda, y también hay un coro, impersonal o no individualizado, que explica y comenta lo que sucede.

Para Nietzsche ambos, Apolo y Dionisos, se requieren e interactúan mutuamente. Pero el gran problema surge cuando Apolo usurpa el poder generador, la energía de Dionisos y le convierte en una criatura decadente, un débil, un esclavo de una moral envilecida y envilecedora como para él eran primero la socrática y luego la cristiana.

Así, categorías como la de “Verdad” se convierten en subproductos consoladores y sustitutivos del instinto originario. Si se desmitifica la Razón, también su “odiosa” pretensión de dar cuenta del mundo. Y se despoja al hombre de su naturaleza metafísica.

Pero hay otro aspecto de gran importancia actual, el que tiene que ver con la Moral. Nietzsche se indignó con Wagner con motivo de su Parsifal. Lejos quedaban ya su amistad y admiración por el compositor que le habían llevado a dedicarle su primera edición de El Nacimiento de la tragedia.

Nietzsche vaticina que “el arte de Wagner no va a tener porvenir porque tampoco los alemanes lo tienen”. Y prosigue: “Interpretaba yo la música de Wagner como expresión de un poder dionisíaco del alma; en ella creí oír el terremoto con el que una fuerza primordial de la vida, comprimida desde la Antigüedad se manifestaba al fin… Todo arte, toda filosofía pueden ser considerados como remedio y socorro de la vida que asciende o desciende; siempre presuponen sufrimientos y seres que sufren.  Pero hay dos clases de gentes que sufren: los que sufren por superabundancia de vida, los que quieren un arte dionisíaco y una visión y una perspectiva trágica de la vida, y los que sufren por el empobrecimiento de la vida, y desean del arte y de la filosofía calma, silencio, mares tranquilos, “o bien” embriaguez, convulsión, embrutecimiento. Vengarse de la vida misma es la mayor especie de voluptuosidad embriagadora para semejantes empobrecidos. A la doble necesidad de estos últimos pertenecen tanto Wagner como Schopenhauer: niegan la vida, la calumnian, y por este hecho son mis antípodas.

Nietzsche acusa a Wagner de ser “un decadente desesperado que se prosternó bruscamente desvalido y quebrantado ante la cruz cristiana”.

Es la crítica del ideal ascético, de la compasión, del universo de los valores metafísicos. El hombre tradicional es un fracasado que debe ser superado, convertirse en superhombre o seguir siendo esclavo. Un hombre con voluntad de poder.

 

¿Ideas recuperadas en la génesis y construcción del NOM?  ¿Nueva esclavitud? Para los actuales constructores del NOM, como para Nietzsche, el hombre común no es sino una criatura a engañar, que no merece piedad o compasión pues su destino es ser esclavo. Los “superhombres” actuales son los líderes despiadados y carentes de moral o valores metafísicos encargados de introducir y consolidar la construcción globalista. Unos devastando lo que hay, otros aportando falsas construcciones interesadas después de demolición. La Nación, perdida su soberanía, su cultura y dignidad, debe ser arrasada y sustituida por un doble engendro “federal” de taifas corruptas e inermes ante los poderes fácticos, artificialmente enfrentadas, junto con su disolución en una Europa federal, no democrática y paraíso de oligarcas, monopolios y burócratas despóticos sin escrúpulos.

En estas condiciones, no tiene sentido la democracia salvo como coartada para imponer criterios ya establecidos por intereses ajenos y no sujetos a la decisión ni a la voluntad popular que ha de ser manipulada o doblegada mediante atentados o hechos consumados. Es preciso ser globalista, sí o sí. Globalistas con diversos disfraces políticos. Si, por ejemplo, Grecia vota en referendo una cosa, se hace la contraria. Por su bien claro está, faltaría más.  Los que no entran por el aro son linchados por el populacho instigado por los media y partidos políticos prostituidos. Son calumniados, calificados de derecha extrema o de populistas. O de maltratadores de mujeres. O de xenófobos. O de racistas. O de crueldad con los animales. O de católicos. O de heterosexuales. O de homófobos. O de blancos. O de todo junto.

Esta voluntad de poder, sin verdad, sin sujeción a la ley ni a la moral natural es lo que se nos está vendiendo como posmodernidad y como posverdad.

Algún lector pensará que no es justo comparar a gentes embrutecidas por la degradada universidad española actual, meras comparsas estupidizadas y clonificadas, con importantes figuras del pensamiento como Nietzsche. Y eso es cierto, desde luego.

Apolo y Dionisos están interrelacionados, en esto Nietzsche sí tenía razón. Pero Dionisos puede ser una fuerza útil como energía, como voluntad para mover las cosas, siempre que el carro esté bien dirigido por Apolo y sepa donde va. Pero el Dionisos como entropía, como desorden, como imposibilidad de distinguir dos estadios diferentes, es el resultado del funcionamiento de un sistema, de la degradación del metabolismo, del mecanismo que expulsa calor extramuros del sistema como residuo de su actividad.

Apolo, la organización, las partes ordenadas, la Cultura, la Ley, la civilización en suma, generan entropía en su devenir. Pero, no nos engañemos: de esa entropía no puede venir nada útil, pues sólo se queda en demolición.

La presente posverdad consiste en ocultar la naturaleza de las cosas, la idea de Verdad, Razón o Civilización. En tergiversar la Historia con fines inconfesables.  Y su corolario político está en el actual dominio vicario de actores degradados como podemitas o sanchistas, sorayos, marianos, con variopintos cómplices globalistas como algunos de los autodenominados Ciudadanos.

La nueva tragedia representada por los nietos bastardos de Nietzsche.

 

 

 

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.