Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Boadella contra la mohatra picassiana

Que el Arte ya no es lo que era resulta evidencia de razón y de sentimientos. Una obviedad para cualquier persona verdaderamente culta, sensible que no haya dimitido de las inquietudes y anhelos estéticos del alma o quiera permanecer o incluso regodearse en la desesperación espiritual propia de estos tiempos.

En el proceso de degradación hasta la actual situación del Arte convertido en un asunto de finanzas y engaños han intervenido con diferentes modos y protagonismos un conjunto de gentes e instituciones que han conspirado o al menos colaborado para despojarlo de su naturaleza espiritual, materializarlo y convertirlo en dinero más o menos mohatrero.

Si los sionistas de la Reserva Federal americana disfrutan del poder alquímico de transformar tinta y papel en impecables y bizarros dólares, soportados por el poderío militar USA; cabe comprender que con la complicidad del sistema, galerías y críticos mohatreros, “artistas” encumbrados a la cima de la cucaña también sean capaces de convertir en oro de alquimia sus deposiciones entre el aplauso de sus cómplices o los tontos y el pasmo de los entendidos.

¿Cuándo empezó este proceso de degradación? Existen varías teorías. Pero Boadella, Presidente de Tabarnia en el exilio, nos da alguna pista en su último trabajo sobre la figura de Picasso.  Se trata de una ópera que se va a estrenar en Madrid a primeros del mes que viene sobre las hazañas o fechorías del afamado pintor malagueño.

Un tipo sobrevalorado que es la contradicción e incoherencia con patas salvo en una constante vital, hacerse rico y ser famoso. Comunista millonario de los que “entre el patrimonio que tengo y el que me toque en el reparto…”. Sin olvidar su significativa imagen de maltratador o “violento de género” como se dice ahora, pero admirado y deseado por cierto mujerío y rojerío complacientes. Un personaje que según Boadella “asestó un golpe mortal a la Pintura”.

El Pintor de Boadella cuenta la venta del alma picassiana al diablo. El malagueño deseaba alejar la amenaza de la pobreza propia de la bohemia y para ello no duda en aceptar las propuestas del Enemigo. Un genio malbaratado. En cierto modo algo emblemático de lo que ocurre con la propia civilización occidental que ha convertido todo, incluso lo más sagrado y elevado, en valor de cambio más o menos mohatrero.

Y también oportuno ahora que el rojerío desmadrado insiste en re-escribir la Historia a su gusto con el cuento de la llamada memoria histórica conviene dar a conocer o que verdaderamente significan algunos de su tótem y personajes emblemáticos desnudados a su genuina condición de oro de alquimia cuando no de simples fantoches enaltecidos por la mohatra o la propaganda.

 

 

Operación blanqueo

La del blanqueo es una práctica muy habitual en estos tiempos de posverdad aunque el susodicho término no resulte muy políticamente correcto. Seguro que la sorosiana tropa de mariquitas, tortilleras, feministas de rompe y rasga y trinca onerosas subvenciones varias con cualquier pretexto o condición algo tendrá que objetar. En vez de blanqueo, ¿Por qué no, negreo o amarilleo?

Pero, queramos o no, nos vemos incursos en una serie de blanqueos en los que se pretende camuflar la realidad en forma mohatrera. Caballero de mohatra, con perdón por lo de caballero pero así es como se decía durante nuestro siglo de oro, es el bizarro presidente del Consejo de Su Majestad que ya que ha regañadientes se ha visto obligado a aplicar el malvado artículo 155 se ha apresurado a aguarlo astutamente con una nueva demostración de su dominio magistral de los tiempos y consecuente felona convocatoria de elecciones. Muy oportuna y eficaz para salvar la cara de sus compañeros del pilla pilla del Régimen y blanquear la cosa golpista. Al fin y al cabo, unos y otros, la piadosa opusiana famiglia Pujol, Mariano y su gobierno, el pío Junqueras un raro carlista republicano, el abad de Monserrat, o la monja alférez son católicos del Opus o sionistas pro NOM, valga la doble militancia.

Sin olvidar el tenebroso origen y pasado histórico de los llamados mozos de escuadra. Un cuerpo militar realista catalán de acreditadas históricas puertas giratorias con contrabandistas, bandoleros y chantajistas. Y convertido hoy más en fuerza armada al servicio del golpismo institucional catalán que en mera policía al de la aplicación del Código Penal.

La ministra del ramo también ha intentado blanquear con tartufescos y falsarios otro sí digo la extraña e inconveniente situación de nuestras FFAA. Acampadas en lejanas misiones al servicio de intereses oscuros del NOM, pero muy lejos del escenario más peligroso para nuestra integridad nacional y territorial.

Pero, no para ahí la cosa. Poco dura la alegría en casa del pobre. Si otrora alabábamos a don Felipe en estruendosa manifiesta soledad institucional por su defensa de España y del orden constitucional ahora parece que le han leído la cartilla para que olvide eso de ir por libre. El Régimen no paga gente honrada, que… son un peligro para su supervivencia.

Sí. Ahora la consigna, en verdad metafísicamente imposible, es blanquear la conducta del campechano, Juan Carlos I, El Fraticida, y su siniestra Corte.

Contra toda razón o mínimo decoro, cortesanos saltimbanquis y felatrices de nombre muy conocido se aprestan a la lisonja, tan insultante para la Verdad, el Bien, la Justicia, nuestra dignidad como pueblo y la mera decencia humana.

Pero se trata de un tipo demostradamente depravado al que no hay por donde cogerlo y al que como buen Borbón, Puig Moltó o lo que sea dinastía tan ajetreada y recauchutada de tapadillo, no parece que haya vicio al que pueda ser ajeno. Tampoco es muy digno, es oportuno recordarlo, el papelón de su santa esposa, que luce impasible una cornamenta con miles de puntas. Record mundial absoluto. O protegiendo a la infanta de la Caixa y señora del Empalmao en sus aventuras inconfesables. Otra conducta ejemplar.

Gran invento borbónico, sin duda, es el de tener cuatro reyes como en el mus. Se puede envidar a la grande. Pero mejor dejarlos bien escondidos en el mazo de la baraja.

Desde el punto de vista de la dignidad nacional, que es lo que más nos preocupa, sería una pena que el glosado gesto patriótico de Don Felipe resultara una pasajera nube de otoño.

 

Navidad

Es sabido que para la tradición hindú nos encontramos en pleno Kali Yuga la Era de las Sombras, la del oscurecimiento espiritual. Una edad en la que se van cegando los cauces de comprensión y experiencia espiritual del hombre. Incluso celebraciones tradicionales de profundo simbolismo se ven empañadas y bastardeadas por el mercantilismo.  Cuando se van perdiendo las ideas metafísicas, también el espíritu ha de convertirse en mercancía. Pero, pese a todo, estos días de renovación del ciclo solar nos pueden permitir momentos de plenitud si conseguimos superar prisas, aturdimientos, emociones negativas y zozobras.

Como ya he tratado de explicar en anteriores ocasiones, en nuestra Tradición navideña suelen combinarse dos formas de entender la celebración.

Para los cristianos el nacimiento de Jesús sucede el 25 de diciembre, en la que se celebra la fiesta de la Navidad. En realidad, poco sabemos desde el punto de vista histórico acerca de la biografía de Jesús. Tampoco los evangelios aclaran mucho este asunto. A falta de datos históricos, la biografía del salvador coincide con la mítica de los Héroes solares paganos. Nace en una gruta y se asimila a la del sol, entendido en el hemisferio boreal como solsticio de invierno, es decir, cuando el sol comienza a elevarse sobre el horizonte.

Tampoco se sabe mucho históricámente sobre su muerte. Desde el punto de vista astronómico, el Domingo de Resurrección cristiano es una fiesta lunisolar. Es decir, para su determinación intervienen tanto el sol como la luna. De modo que se fija en el primer domingo después del primer plenilunio tras el equinoccio de primavera. Por eso es variable atendiendo al ciclo lunar. Para la Astronomía, la eclíptica y el ecuador celeste forman una especie de gigantesca cruz de San Andrés, que el Cristianismo asimila a la de la crucifixión.

Son muchísimas las representaciones de la Navidad. También las de las tradiciones solares o solsticiales con el culto asociado del fuego: el Sol Invictus, Apolo… Pero es raro que ambas aparezcan juntas en el mismo grabado.  El que ilustra este texto procede del Siglo XVIII. En él se puede observar la concentración solar que produce el fuego, su hijo, como manifestación terrestre, a través de un espejo y la concepción de María para dar lugar al nacimiento de su Hijo, asimilado en el grabado a un héroe solar.

La siguiente imagen de la adoración de los reyes está tomada de una miniatura de la efemérides del Papa Alejandro VII, procedente de la Biblioteca Vaticana.

La Navidad posee un cierto carácter ambivalente. Ocasión de esperanza renovada, también de sombras provocadas por los recuerdos de los seres ausentes, las nostalgias del pasado que no volverá, con sus ilusiones perdidas y la pena por los anhelos de lo que pudo ser y no fue. Sentimientos que no siempre se ven compensados por la alegría de las realizaciones o posibilidades presentes.

También se ve hoy desnaturalizada, sino amenazada, por diferentes motivos. La explotación comercial desmesurada, la frigidez espiritual, la frivolidad, la rutina, la agitación o las prisas. Cuando no el violento fanatismo de algunos fieles de cierta importante religión lunar, que parece preferir el pálido reflejo de la luz en la superficie de la luna a la directa solar que celebramos.  Y que no respetan las costumbres de las gentes de los países que les acogen.

Sea como sea el escenario, el nacimiento del sol en la bóveda celeste, o de la manifestación de la divinidad encarnada, es motivo o debiera serlo para la renovación de nuestra propia conciencia. Del sol interior capaz de guiar e iluminar nuestra conducta si acompaña la subida del sol sobre el horizonte y su luz creciente. Del mundo emocional que nos hace movernos. De las energías positivas.

Feliz solsticio, Feliz Fiesta Saturnal o Feliz Navidad, deseo a todas las personas queridas o de buena voluntad.

Pinchando aquí se puede escuchar el tradicional Aleluya del Oratorio El Mesias de Haendel

 

 

Hipotecas sustanciosas

Un curioso vídeo realizado por Periodista digital se está haciendo famoso por lo inusual de su presentación. Una pareja de sesudos expertos pertenecientes a sendas instituciones respetables, de altos y severos organismos como dirían en La Codorniz, anuncian una serie de cuestiones relacionadas con el abstruso tema hipotecario. Lo raro, lo pintoresco, lo que ha llamado la atención del respetable, es que su presentación escapa a los cánones actualmente establecidos.

En efecto, el tema de las finanzas suele tener un aura impostada, mohatrera, de respetabilidad. Reforzada con imágenes de seriedad: trajes, corbatas, pañuelos, vestimentas de marca. Sabemos que la práctica se compadece mal con esa supuesta estricta moral.  Ahí están las múltiples estafas financieras perpetradas durante la pertinaz Monarquía que adornan, como en pabellones de caza, las lujosas salas de trofeos de los impunes consejos de Administración bancarios. Toda clase de estafas, timos o mohatras de nuestra ingeniosa picaresca del siglo de oro se ven actualizados con éxito indudable en la práctica habitual de nuestra oligárquica timocracia coronada. El lector lo sabe bien, aunque él mismo no haya sido una de sus víctimas directas.

La finanza es una mohatra, se basa en el engaño, que rebautizan los teóricos del sistema monetario como confianza. El propio Aristóteles también lo veía así.  En su Ética a Nicómaco Aristóteles critica a “los que se dedican a ocupaciones degradantes, como por ejemplo, la prostitución y otras semejantes, y los usureros que prestan cantidades pequeñas a un interés muy elevado. Todos estos toman de donde no deben y cantidades que no deben. Parece que es común a todos la codicia, pues soportan el descrédito por afán de ganancias, por pequeñas que sean. Pues a los que toman grandes riquezas de donde no deben, como los tiranos que saquean ciudades y despojan templos, no los llamamos avariciosos, sino más bien malvados, impíos e injustos. En cambio el jugador, el ladrón y el bandido están entre los avariciosos pues tienen un sórdido deseo de ganancias.  En efecto, unos y otros se dedican a esos menesteres por afán de lucro y por él soportan el descrédito, unos exponiéndose a los mayores peligros a causa del botín, y otros sacando ganancia de los amigos a quienes deberían dar. Ambos obtienen ganancias por medios viles. Al sacarlas de donde no deben, y todas estas adquisiciones son modos ávidos de adquirir”. El sabio filósofo griego agudamente equipara el negocio financiero, o al menos sus abusos, con la prostitución. Pero no solo Aristóteles, tampoco nuestra mejor tradición de pensadores de lo económico veía con buenos ojos el tema del interés. Un negocio, ese de los prestamistas, siempre sospechoso e impropio de cristianos viejos.

Es con la hegemonía de la civilización de piratas, boxeadores e ironistas como los llamaba Machado, cuando el dinero, “el excremento del diablo” según Papini, que adquiere sabor de deseado y exquisito manjar maloliente. Cúspide hegemónica de la actual organización social al que se subordinan vidas, culturas, necesidades reales, soberanías, dignidades y vergüenzas.  Todo en sacrificio por el negocio y la gloria del NOM.

De modo, que solo cabe felicitar a ambos expertos por mostrarnos la cosa tal como es. Sin tapujos, afeites ni coloretes.  La garantía hipotecaria ha perdido su verdadero sentido de garantía, de entrega a prenda en caso de impago, para convertirse en una condena de por vida para ciertos imprudentes o infortunados hipotecados. El negocio se redondea con la creación de las sociedades de tasación controladas por las propias entidades financieras que supuestamente han de dar respetable objetividad a la frecuente mohatra. Y luego con el empaquetamiento de las deudas más contaminadas a terceros, con lo que la titularidad pasa a otros, generalmente buitres y carroñeros, una vez consumada la fechoría. Lo que pese a todo no obsta para que ciertas entidades financieras lleven torticeramente a los tribunales a los hipotecados como si aún fuesen titulares prestamistas de sus hipotecas.

Ojalá se abra la veda de la publicidad responsable y vayan apareciendo las cosas tal como son. Mi más cordial enhorabuena a ambos pioneros de la publicidad veraz y bien hecha. La pareja científica y filantrópica. Y a Periodista Digital por su audaz promoción de la Verdad y de la dignidad humana.

 

Ética y Estética en el desastre español

En 1876 Eugenio Sellés daba a la imprenta su famoso libro La Política de Capa y Espada. Es un libro muy realista no exento de humor en el que se pasa revista a muchos momentos y anécdotas de nuestra historia. En realidad este libro nos da pistas sobre lo que pasaba entonces, sobre lo que pasa ahora y sobre lo que seguirá pasando si, gracias a la providencia divina que no a la inteligencia, patriotismo y honradez de sus dirigentes, España sigue existiendo como nación.  Sellés viene a decir, recordemos que durante la anterior Restauración borbónica, que siempre ha sido igual, o más de lo mismo. Así, por ejemplo, sobre las ahora llamadas clases extractivas, explicaba que “convertidos en hereditarios los privilegios, honores señoríos y rentas que antes fueron personales, quedaron de parte de brazo noble todos los derechos, y de parte de brazo popular todas las cargas de la sociedad civil”.

En realidad, “político aquel pueblo que empezó por aliado de los reyes contra los grandes, y acabó por siervo de los grandes y de los reyes”.

“Tememos menos a las cosas que a los nombres y guardamos más la apariencia que la justicia”. Una frase que bien pudiera escribirse ahora con los últimos escándalos de la audaz prevaricadora vicetodo promotora de un Estado de Derecho de quita y pon según le venga bien a su jefe, un galleguista acomodaticio y sobrecogedor. Toda una estadista de talla, hay que reconocerlo, cuando se sube a una banqueta. Sellés prosigue con la hipocresía y el siniestro papel en la corrupción del entendimiento de generaciones y generaciones por instituciones como la Iglesia Católica, verdadero pilar del Régimen junto a la Dinastía borbónica. La tópica alianza histórica entre el Trono y el Altar.

“Nuestro dogma es el dogma verdadero: proclamamos lo bueno y lo justo, erigimos altares iluminados por todas las virtudes, y sobre los altares el ídolo sagrado; nos prosternamos y a él se levantan reverentes nuestros ojos y fervorosas nuestras oraciones: nuestras conciencias, no; porque luego, penetrados los misterios del culto, ¡cuántos son los adoradores y cuán pocos los creyentes!

Allí lo bueno es lo útil, lo ilícito lo conveniente, la simonía lo usual, la justicia se mide por el provecho, las virtudes se ferian, la dignidad se vende, trafícase con la fe, invéntanse nuevos motes para viejos vicios y a la apostasía se llama abnegación, habilidad a la doblez, a la creencia sustituye el interés del medro, a guerra al culto, el egoísmo al Dios, hasta que al cabo el ídolo rueda empujado por sacerdotes, y de su altar se hace mesa para torpes saturnales donde se sacian todas las concupiscencias del espíritu y todos los apetitos de la materia”.

La descripción encaja con las últimas felonías impunes de la Iglesia catalana amparadas por el Vaticano, su intrigante embajador y el resto de obispos españoles más o menos trabucaires o pancistas del a ver qué pillo del concordato.

Aunque nada tan nuevo si se mira bien nuestra Historia. Carlistas sanguinarios. Curas y obispos trabucaires. Por ceñirnos a los tiempos de Sellés y su obra citada, la falsaria monja de las llagas, el eximio P. Claret, los lucrados sementales de la reina, los banqueros y especuladores corruptos, los reales cornudos consentidores, los gobiernos estultos e inanes, siniestra fauna propia de la carcundia clerical de otro anterior desastre borbónico, tampoco eran mancos, ni desmerecían a los actuales. Pero antes la cosa, la fechoría o desmán, puede que se publicara menos. La gente parecía estar más en la inopia. Quedaba algún rescoldo de decoro incluso en la esperpéntica corte de la reina ninfómana.

Algún amable lector argüirá, no sin razón, que esa tradicional alianza contra natura se ha transformado durante el reinado del Campechano en otra más laica del Trono con la casta mohatrera PSOE y los nuevos grandes del Ibex 35. Sí, pero la casta sacerdotal sigue conspirando como se acaba de demostrar ahora en la Cataluña golpista y antes con la ETA y el PNV.

Hace ya casi un siglo, Corpus Barga preguntaba en la Revista de Occidente, “¿Cuál es la Venus de usted? ¿Cuál es para usted el patrón de la belleza?” Y es que según afirmaba, “preguntarle a usted  por su patrón de belleza es una pregunta de primera necesidad”.

Sobre todo porque “Toda belleza, más o menos desnaturalizada, de cualquier edad, de cualquier civilización, está ya como la griega, en los escaparates”.

Ahora, cabe hacernos la misma pregunta de primera necesidad dirigida a la Ética, a la Moral, no sólo a la Estética. Cuando todo vale, por muy desnaturalizado que esté, es que nada vale nada.

Lewis Munford sostenía en los turbulentos años treinta que la máquina había cambiado muchas cosas, entre ellas nuestra propia forma de verlas.  El cambio no era sólo la introducción de la máquina sino de un alma a ella asociada. Una técnica decimonónica, la fotografía, también contribuye como en una especie de reacción a cierto desenvolvimiento del arte pictórico. Impresionistas, cubistas, futuristas, surrealistas, suprarrealistas, buscan nuevas formas de expresión descodificando las anteriores. Nuevos códigos intentan suplir a los precedentes. La moda surge y se desarrolla como consecuencia de la carencia de patrón o arquetipo de la Belleza. Es una hipótesis. Otra que la corrupción del Arte es otra forma programada de devastación del alma y no cuestión solo de una máquina más o menos.

Pero hoy si hiciésemos la pregunta de Corpus Barga probablemente más de uno no sabría de qué se le está hablando. ¿Estética dice Usted? ¿Ética? En España aún existe mucha gente decente, honrada, competente que es sobre la que pesa el actual tinglado político económico social y que hoy se encuentra desamparada y a la defensiva. Sin embargo muchos de los personajillos de moda y con mayor predicamento en la España actual parecen escapados de la abigarrada zoología almodovariana: Quinquis, macarras, furcias, horteras, políticos dinásticos, rufianes, golpistas catalanes, banqueros desfalcadores, periodistas mohatreros, sorayos, cortesanos, duques empalmados, chulos, invertidos, tribadas, viejas Trotayuntamientos, pijas asaltacapillas, ropillas domesticados de mirada e instrucción sesgada, santiguadores de bolsillos, sobrecogedores, trileros de las ramblas, cursillistas con y sin ERE, sindicalistas verticales, pujolones, golpistas y monopolistas subvencionados, podemitas sorosianos de ambas facciones: con y sin desodorante… no disimulan sino que hacen ostentación de su degenerada condición e imponen modelos de conducta.

En un libro verdaderamente luminoso, lúcido, humorístico, quevediano, ejemplar, La Rebelión de las chusmas, el profesor Hurtado Valero explica con pelos y señales los valores y atributos de la actual chusmocracia patria. Obsérvese, gran signo de los tiempos, que las masas orteguianas se han transformado en chusmas. La genealogía de la chusma, sus dispositivos, su hegemonía, son desmenuzados en un extraordinariamente meritorio ensayo. Una chusma ajena a las preocupaciones de Corpus Barga que también son las básicas de la propia civilización occidental.

Pero ¿tiene que ser forzosamente así? Existe una corrupción estética, amén de la Política. Es verdad que llevamos tres siglos padeciendo las fechorías y devastaciones de una pertinaz Dinastía a la que de ningún vicio ha resultado históricamente ser ajena.  En todo caso, ¿Por qué lo toleramos, lo hemos tolerado y lo seguimos tolerando?

Dicho de otro modo, parafraseando a Corpus Barga, ¿Cuál es nuestra Minerva?

Después de la Estética, la primera corrupción consiste en pudrir el entendimiento. Cuando se asocia la moral a un código religioso cerrado y este falla o se desacredita por el acceso generalizado a una mayor información sobre el origen de ese código o sus consecuencias históricas, suele producirse una anomia personal y social que termina fomentando la corrupción. Se pudre el entendimiento cuando se asocia moral a religión, o las legislaciones positivas, y no a la propia naturaleza humana y sus exigencias. Quizás sea esta una posible explicación de porqué la corrupción impune resulta más abundante en los países de tradición católica. Creo que eso mismo también es lo que nos quiere decir Sellés.

 

La vuelta a la Moral ilustrada como forma de combatir la impostura ética y estética de la posverdad.

El barón Holbach fue un enciclopedista ilustrado, encargado de los artículos sobre Química en la Enciclopedia, que estudió a fondo problemas filosóficos, epistemológicos o sociales como es el de la Moral. De forma revolucionaria para la época, sus obras fueron prohibidas, trató de fundar la Moral en la naturaleza del hombre, no en las exigencias de códigos religiosos ajenos a la Razón. La Moral ilustrada resulta así de carácter universal, propia de los hombres, simplemente en tanto en cuanto hombres, no como miembros de una nación, etnia o confesión religiosa determinados. Y, al cabo, busca la felicidad, no la represión basada en imposiciones o criterios sobrenaturales o de revelación. Se trata, pues, de una moral de carácter verdaderamente laico.

En su libro La Moral universal, Holbach expone de modo muy brillante sus logros. Un libro que pese a tener más de dos siglos podría utilizarse como un perfecto manual didáctico para una genuina educación para la ciudadanía, libre de sectarismo u oportunismo político.  Publicado por primera vez en Ámsterdam en 1776, sería considerado un libro subversivo y peligroso para la oligarquía absolutista de la época. Su primera versión española se debe a Manuel Díaz Moreno y se publicó ya en 1812, varios años después de la muerte de su autor, pero coincidiendo, creo que no por casualidad, con la constitución que fijaba y promovía la nación como sujeto político. Un autor que no es nombrado en la portada ni en el frontis, y un traductor que sólo se atreve a poner sus iniciales lo que nos da idea de cómo estaba entonces el asunto, con la Santa Inquisición aún vigente gracias a los desvelos del rey felón. El felón por antonomasia, que de un modo u otro lo son todos. En esa primera edición aparece un bello pero solitario grabadito que recoge una idea atribuida a Séneca: “Amad, para ser amados“.

Holbach insiste en varias partes de la obra en la Moral como búsqueda y condición para la felicidad.  Así, por ejemplo: “La Moral es el arte de hacer al hombre feliz por medio del conocimiento y práctica de sus deberes. O bien: La Moral es la ciencia de la felicidad para todos los hombres”.

El texto está lleno de perlas, algunas de carácter político y plena actualidad:

“La Moral para tener una base invariable debe establecerse sobre un principio común…el amor de sí mismo, la intención de estar bien en cualquier momento…

Todo gobierno justo ejerce una autoridad legítima a la que el ciudadano virtuoso está obligado a obedecer, pero el gobierno injusto ejerce un poder usurpado. Bajo el despotismo y la tiranía no hay autoridad no hay más que usurpación y latrocinio público.

La sociedad se ve forzada a sufrir el yugo que le imponen el crimen y la violencia…

La autoridad legítima es decir, la que reconocida legalmente por la sociedad contribuye al bien de ella.

El buen ciudadano es el que no puede tolerar en su patria un poder que pretende hacerse superior a sus leyes.

El buen ciudadano es el que dentro de su esfera contribuye de buena fe al interés general, porque reconoce que su interés personal no puede separase de aquel sin peligro ni daño de sí propio.

El ciudadano debe obedecer a las leyes que tengan por objeto la conservación, la seguridad, el bienestar, la unión y el reposo de la sociedad. 

El que obedece ciegamente los caprichos de un déspota no es un ciudadano, es un esclavo. No hay ciudadano bajo el despotismo ni ciudad para los esclavos.

La verdadera ciudad, la verdadera patria, la verdadera sociedad es aquella donde cada uno goza de sus derechos sostenidos por la ley. Donde el hombre es más poderoso que la ley, la justicia se ve obligada a callar y la sociedad no tarda en disolverse.

El cortesano que decía que él no llegaba a comprender como era posible resistir la voluntad de su señor hablaba como un esclavo criado con las máximas del despotismo oriental, según la cual el sultán es un dios, a cuyos caprichos es un delito oponerse, aún cando sean contrarios a la razón.

La tiranía es el gobierno de la injusticia sostenido por la fuerza”.

Toda una serie de cuestiones que también forman parte de la mejor tradición clásica.

Así la visión del emperador estoico Marco Aurelio: “No son ni la elocuencia, ni las riquezas, ni los placeres, ni la gloria lo que hacen feliz al hombre, sino sus acciones. Para que estas sean buenas, es menester conocer el bien y el mal…ser feliz es formarse uno a sí mismo una suerte agradable, la cual consiste en las buenas disposiciones del alma, en la práctica del bien, en el amor de la virtud…” “No puedo apreciar una felicidad que sólo se ha hecho para mí”.

O la de Cicerón: “Nadie debe obedecer a los que no tienen el derecho de mandar”.

 

Pero, ¿qué hacer? Con planteamientos más modestos que los citados de Holbach, Marco Aurelio o Cicerón me pregunto cómo completar tal visión. La intención de estar bien en cualquier momento de nuestra vida nos lleva a una serie de recomendaciones personales para hacer el trago más llevadero. Así, propongo entre otras:

Formarse e informarse. Leer sobre filosofías y religiones de todos los tiempos para informarse (Templar la mente con diferentes ideas).

Adoptar una sola doctrina elegida entre las demás, pero sin despreciar las otras.

Aprender a comprender, admirar y conmoverse con el Arte.

Ver poco la televisión, sobre todo los telecuentos de noticias y menos aún leer la tóxica prensa mohatrera de papel. Una prensa que ha renunciado a su labor de informar y formar a la opinión pública.

Comprender, esto es muy importante, que formamos parte de un juego internacional. Que somos títeres y víctimas de acontecimientos que se generan en centros de Poder fuera de nuestras fronteras. Que muchas de las cosas que nos suceden tienen su explicación en intereses, políticas y decisiones ajenas a los españoles. Es fundamental tener una idea de geoestrategia para comprender lo que pasa no ya en el mundo sino en la misma España. Sin esta visión no parece posible poder entender las corrientes políticas profundas que mueven a nuestros aparentemente absurdos próceres.

Cuidar la dieta. La agricultura industrializada nos está envenenando. Este es otro de los grandes escándalos silenciados por el Poder.

No participar en campañas gubernamentales. Ahora parece que nos van a meter una constitución canallesca made in Soros. Hay que denunciarla.

Tratar de evitar ser cómplices del mantenimiento del tinglado. No votar y buscar las soluciones legales que permitan pagar menos impuestos.

Mantenerse en la vida en una posición modesta, ni opulenta ni mísera, (aura mediocritas horaciana). No llamar demasiado la atención, renunciar a famas y glorias mundanas.

Tratar de ser indiferente hacía todo y frente a todo. Los políticos y oligarcas dinásticos no merecen más que nuestro desprecio, en especial la lamentable Dinastía borbónica, pero hay que procurar no envenenarse mentalmente con las bajas tasas vibratorias en las que medran.

Tratar de contemplar sin emocionarse en la medida de lo posible y con espíritu emancipado las diferentes luchas humanas.

Comprensión del vacío (lo que no deja de ser practicar lo anagógico, elevación de lo material a lo espiritual).

Y acaso la más importante, intentar mantener una tasa vibratoria elevada, mediante la meditación, el aprecio por el Arte, la recta conducta y los pensamientos positivos.

Estos planteamientos estoicos, propios de la Moral universal pero adaptados a nuestra circunstancia histórica presente, pueden contribuir a ayudarnos a ir sobrellevando nuestra peripecia y circunstancia. Eso si Soros, nuestros políticos prostituidos en los diferentes niveles de dominación y la globalización instrumento del sionismo internacional no nos lo impiden.

 

 

 

 

 

El discurso real no era imaginario

En un sonoro mentís a los extravíos de los malvados republicanos de siempre, gentes indoctas de la Anti-España que como Ortega jaleaban al heroico súbditaje español con discursos disolventes: “Españoles no tenéis Estado, tenéis que reconstruirlo”, me llena de orgullo y satisfacción que Su Católica Majestad se haya dignado ofrecer un patriótico y extraordinario discurso a la plebe, algo más que mosqueada, amén de saqueada para financiar el proceso golpista perpetrado por la Generalidá una impune corrupta institución monárquica catalana a la que se le consienten insultos, humillaciones y desfalcos.

Sobre todo, tras las declaraciones estupefacientes de su real valido. Palabras hueras que más parecían producto de los desvarios de un yonqui sin sentido alguno de la realidad o de un cínico caradura y ensoberbecido que volvía a burlarse de los sufridos españoles.

En efecto, según se ha sabido Su Excelencia el Jefe del Gobierno, (y de la Gurtel o lo que sea lo suyo), toma una pócima sagrada para mantener sus neuronas y audaz corazón en plena forma. Es la rajolinina, sustancia enteogénica de formulación tan desconocida como la de la misma Coca-cola. Fabricada con su propio licor viril mediante trato diabólico por una curandera de su oscura tierra, posee, sin embargo, los efectos secundarios que son patentes en tan excelentísimo adicto.

Pero decíamos que, frente a la inanidad del real valido, Su Católica Majestad había dado a propios y extraños toda una lección de inteligencia, lucidez, patriotismo, valentía y coraje en el hacer frente a sus obligaciones constitucionales. En su memorable discurso que debería ser esculpido en oro y recordado para siempre en los corazones de sus sufridos súbditos, destaca su defensa de los derechos humanos de sus pisoteados súbditos en Cataluña, Vascongadas y Galicia. Su enérgica apuesta a que no los va dejar bajo las garras de los nazis indígenas recurriendo a su condición de Jefe del Estado y de las Fuerzas Armadas si ello fuese menester. Su apoyo a los elementos del aparato del Estado abandonados a su suerte. Su promesa renovada de que va a cumplir su juramento y no va a tolerar la destrucción de España por mucho Soros, Vaticano, Israel, Marruecos, BCE, FMI, RF, o globalistas sacamantecas varios que se lo propongan.

Y es que Felipe BI sin duda es todo un hombre. Último retoño de una Dinastía ejemplar que tantos siglos de gloria ha dado a la España que tuvo la fortuna de acoger a los Borbones tras una cruenta y estúpida guerra en la que era disputada como botín por otra insaciable dinastía extranjera de no menos triste recuerdo.

En honor a la Justicia, y porque como decía el buen Sancho gobernador, no nos duelen prendas, hay que reconocer sin más demora el mérito de nuestro Rey. Quien con su patriótico y precioso discurso, ejemplo de economía de medios pues no se puede decir más con tan pocas palabras, ha alejado para siempre la sospecha de ser el niño obtuso, menospreciado por su progenitor A, mal criado por su progenitor B, una altanera señora frustrada, y mal casado. Lo que casi todos, excepto los cortesanos y ditirambo alabanciosos de siempre, le achacaban.

¡Estamos salvados!

¡España ha muerto, Viva el Rey!

 

 

De farsantes e hipótesis globalistas

En la confusa melé en la que se ha convertido la orquestada sedición catalana, en especial tras el reciente atentado de probable falsa bandera de Barcelona y aún con el riesgo de desvariar por completo, cabría reflexionar en voz alta e intentar buscar algunas pistas de interpretación para intentar comprender lo que pasa y lo que puede pasar.

En España no hay soberanía. Hay que partir de este postulado irrebatible pero que los medios de confusión de masas y de propaganda del Régimen borbónico intentan ocultar. El verdadero Régimen español no es la Monarquía Parlamentaria con la que se constitucionalmente se envuelve, sino un tinglado oligárquico, corrupto, caciquil apátrida coronado. Si no se entiende eso, no se entiende nada.

La solución al tema catalán aunque tiene un evidente componente de pelea por el botín entre bandas mafiosas rivales va ser impuesta desde el extranjero. Los súbditos de Su Católica Majestad estamos para pagar los platos rotos y acaso como posibles conejillos de Indias de un hipotético plan de desestabilización europea similar al de la mal llamada primavera árabe de tan funestas consecuencias para la libertad, estabilidad y prosperidad de los pueblos agredidos por el Imperio.

La Generalidad es una institución extraordinariamente mimada de la Monarquía a la que históricamente se le viene consintiendo toda clase de fechorías y desfalcos de modo que si sigue la tradición las demás instituciones borbónicas no se van a oponer con eficacia a sus desmanes. Porque, donde no hay nación no hay verdaderas instituciones dirigidas al Bien común sino bandas y bandidos a la rebatiña. Y porque más que probablemente están casi todos en la mohatra. El valido Mariano, cómplice por omisión, seguirá mariconeando leguleyeces con el Constitucional para arriba o el fiscal para abajo mientras los golpistas se chotean impunemente de los españoles y nos siguen humillando y robando.

Hay que hacer tiempo, distrayendo al cada vez más preocupado y cabreado público, hasta la visita del próximo 26 de setiembre a la Casa Blanca para recibir órdenes directas del emperador.

Pero, al final, ¿qué se pretende? Muchos golpistas, criados en el odio a España y la Libertad, están guiados por el fanatismo supremacista racista histórico catalán. Otros, más cínicos, por escapar del Código Penal, para tapar sus mohatras, cohechos y desfalcos con la bandera sediciosa.

Por su parte, el valido real hace como que hace pero deja hacer al enemigo, supongo que más que por incompetencia, porque tales parece deben ser sus instrucciones: engordar la gusanera de la deuda hasta arruinarnos por completo y trasladar cualquier decisión importante para el presente y futuro de los españoles a grupos plutocráticos globalistas y sus instituciones instrumentales internacionales.

Y es desde este enfoque desde el que debemos intentar comprender la cosa.

A la luz de lo que ciertos datos conocidos parecen indicar, tal hipótesis cada vez tiene más partidarios, y a diversas razones históricas o conveniencias presentes, el Vaticano, Marruecos e Israel podrían estar por la sedición a las bravas. El foco de infección permanente del clero nacionalista trabucaire, la morisma subversiva fanática irrecuperable constituida en cabeza de puente de la invasión agarena de Europa o el actual adiestramiento militar del incipiente protoejército golpista, así parecerían avalarlo.

Sin embargo, lo que podríamos agrupar bajo el nombre más o menos impreciso de Club Bilderberg, alianza entre plutócratas e instituciones globalistas privatizadas al servicio del gran Capital, estaría por una solución algo menos drástica, al menos de momento, no sea que la cosa se termine por descontrolar en una situación internacional especialmente complicada. Con el cuento de que viene el lobo separatista catalán se haría tragar al alienado pueblo español con una reforma constitucional supuestamente federal, confederal como mucho en la práctica, como paso o etapa intermedios antes de la demolición total y definitiva de España como Nación.

En esta jugada podría estar Mariano y demás burócratas parásitos de la Monarquía, incluido el rey.  Se apuntarían un tanto cara a la galería, el de haber evitado in extremis la sedición catalana y sobre todo haber salvado el IBEX y las zozobras de los fondos buitre. Convertida en una sedición de facto, aunque no de iure, pagada por el pueblo español. Como diría Sancho Panza: tras cornudo apaleado o además de puta, poner la cama.

La verdad, me parece más probable a corto plazo esta segunda hipótesis, pero habrá que esperar a ver qué le ordena el emperador a nuestro intrépido estadista Mariano.

Hay otra que con el panorama descrito por supuesto que “ni está ni se la espera” por recordar la famosa frase de otro golpe borbónico. Es la solución de Cervantes en El Quijote, cuando el noble caballero le dice a un temeroso Sancho: “No tienes de qué tener miedo, porque estos píes y piernas que tientas y no ves, sin duda son de forajidos y bandoleros que en estos árboles están ahorcados, que por aquí los suele ahorcar la justicia, cuando los coge, de veinte en veinte y de treinta en treinta; por donde me doy a entender que debo de estar cerca de Barcelona”.

 

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Loor al eterno arquetipo femenino

A mediados de Agosto se celebra en toda España la fiesta de la Virgen. Cada pueblo tiene su Virgen, su patrona, y probablemente sea este uno de los momentos más importantes del calendario anual tradicional. Detrás de su común significado religioso católico, detrás de los atributos particulares de cada Virgen respectiva, tal festividad es un homenaje de reconocimiento y gratitud al arquetipo femenino. A la Dama como símbolo de las virtudes metafísicas y a la Mujer. Y a la Maternidad.

Un profundo y hermoso significado que conviene tener presente y más ahora que las violentas de género o la plutocrática fábrica sorosiana de engendros sociales puedan considerarla discriminatoria, incorrecta e impropia del nuevo rol de marimachos agresivos convenientemente introducido para fomentar la devastación espiritual, psicológica y social. Una variante actualizada de las nuevas furias, lamias y harpías que explicaban y contra las que nos precavían las antiguas tradiciones mitológicas y sagradas de la Humanidad.

En otros lugares y culturas desgraciadamente la condición femenina se encuentra humillada, preterida. Cabe comprender que la situación de la condición femenina es extraordinariamente significativa del propio estado de la civilización y de la sociedad.

Pero volvamos a lo nuestro. Es un arquetipo relacionado con la Naturaleza, con la Astronomía, con la Agricultura y la fertilidad. También con los más profundos planos de la Cosmología, la Epistemología y la Metafísica. Y de la Literatura y demás Artes.

Aunque ahora algo trasladada en el horizonte zodiacal por el fenómeno astronómico de la precesión de los equinoccios, la constelación de Virgo muestra su belleza con la brillante estrella alfa, la espica, la espiga que asocia los antiguos y sabios Misterios de Isis o Démeter con la propia fertilidad de los campos, con el cultivo de los cereales. Con la semilla que muere y renace. Ciclo de Muerte pero también de renacimiento de y en la Vida, misión de la condición femenina. Y motivo de iluminación y toma de conciencia del universo espiritual.

La Dama hace al caballero. Representa para él el universo espiritual y de los valores metafísicos: el Amor, la Belleza, el Bien, la Justicia…De su unión, la evolución del ser y de la propia civilización. No hay Don Quijote sin Dulcinea, ni Petrarca sin Laura, ni Dante sin Beatriz, ni Parsifal sin Condwiramurs.

Por eso nos dice Cervantes que un caballero sin Dama es un caballero sin alma.

Ni tampoco, en otra dimensión y como luego veremos, existiría manifestación cosmológica sin la combinación de Shakti o elemento femenino, pasividad que en el cosmos juega ante el masculino, simbolizado por Shiva.

En la celebración de la Virgen no podemos dejar de hacer unos breves comentarios sobre la cuestión del sexo y de la sexualidad sagrada. Acostumbrados a la actual promoción del infra sexo como medio de frivolización sino de puro embrutecimiento, pueden extrañar algunas de las concepciones del supra sexo.

El sexo es el instrumento para la transmisión y continuación de la Vida en el tiempo. Se encuentra muy relacionado con el rol de las glándulas de secreción interna, en especial las sexuales que potencian y mantienen los caracteres sexuales secundarios. Si las glándulas fallasen los caracteres secundarios se verían afectados y también el propio organismo en su totalidad. Incluso podría llegarse a un tipo degenerado de infra sexo.

Las tradiciones de Hinduismo y de la Gnosis relacionan además las glándulas de secreción interna con los llamados chacras o vórtices de Fuerza.

Pero según algunas tradiciones esotéricas, la energía sexual puede trasmutarse con fines de evolución interna y espiritual.  Mediante dos grandes vías. La primera, propia del Cristianismo oficial, es mediante la abstinencia. Su forma más terrible y desesperada es el llamado procedimiento de Orígenes. Confesores e inquisidores prestaban gran atención a las relaciones entre los fenómenos místicos y erótico sexuales.

El Cristianismo cae en una curiosa paradoja: celebrar el culto a una Virgen que tiene una misión fundamental que es… ¡ser Madre!

Pero precisamente por la íntima relación entre misticismo y supra sexualidad hay tradiciones que no sólo admiten sino que enseñan técnicas de transmutación de la energía sexual en ciertas condiciones de su ejercicio para alcanzar planos más elevados de desarrollo espiritual. De modo que el verdadero misticismo no debe sacrificar el mundo del sentimiento. Estas tradiciones consideran que el amor y la sexualidad son una variante de las sensaciones místicas, una especie de goce anticipado de ellas de cuya renuncia no parece pudiera salir nada favorable. El ejercicio de la supra sexualidad o sexualidad sagrada con su correspondiente influencia en el de las glándulas internas tendría un efecto transformador beneficioso para todo el organismo.

Es la doctrina del sendero medio: ni vida consagrada a la sensualidad o los placeres, ni tampoco a la ascesis mortificadora. El sendero medio evita ambos extremos y conduce a la Sabiduría, a la serenidad, al discernimiento,… al nirvana.

En cierto modo, de acuerdo a ciertas tradiciones orientales, el acto sexual recrearía el de la propia Creación.

Del hinduismo sivaísta proceden los planteamientos e incluso en buena parte la estética e iconología del yoga tántrico. La doctrina de Shakti o elemento femenino, pasividad que en el cosmos juega ante el masculino, simbolizado por Shiva. Pero Shakti en realidad es más importante, en cuanto energía pura de la Creación a la que Shiva da forma. Probablemente ambas Shakti y Shiva sean equivalentes a la interpretación de la doble naturaleza corpuscular y vibratoria de las ondas.  Además de tal manifestación física dentro del teclado cósmico, en el plano de la Psique se corresponderían con las Animus Anima que explica Jung en su Psicología profunda, y cuya combinación da lugar a lo que el sabio suizo llamaba Principio de individuación psicológica.

La visión de ciertas tradiciones budistas es semejante: el acto sexual realizado en ciertas condiciones ritualísticas y espirituales sería el método de liberación a practicar. Así, la unión sexual con la consorte sagrada, análoga a la primitiva u originaria de Shiva con Shakti, rememoraría las delicias de la unidad, y recrearía un cuerpo sutil, el Cuerpo del goce supremo o Maha Suknakaya que posibilitase el goce supremo de los budas realizados. Presididos o iluminados por Buddhi o rayo del Intelecto superior no individualizado que constituiría el más elevado principio en la manifestación humana.

En Occidente el legendario manuscrito de Nodín, íntimamente relacionado con la tradición rosacruciana, habla de un elemento vibratorio misterioso o una energía, al que Empédocles llamaba Nous, que interpenetra todas las manifestaciones de la existencia y se desdobla en una dualidad o energía binaria, es decir tiene una naturaleza dual aunque se manifiesta como un tres. En consecuencia, las propiedades de un elemento están en función de sus vibraciones. Todo resulta de la vibración a diferentes tasas de una esencia cósmica invisible apenas cognoscible.

Una interpretación filosófica pero también práctica del misterio de la Virgen Madre.

Un misterio del que revela más una preciosa sonrisa que cualquier elaboración teórica o filosófica.

De ahí el valor supremo del arquetipo femenino.

 

Notas:

Pinchando aquí puede escucharse una de las Cantigas de Santa María atribuidas a Don Alfonso X , El Sabio

Los textos resaltados en granate abren enlaces.

 

La Feria que ha sido y ya no es

En otra muestra más de sectarismo patológico, como diría Cervantes, no rebuzna de balde el señor alcalde, el concello de la ciudad  que presumía de que en ella nadie es forastero ha publicado su programa de festejos a cargo del saqueado contribuyente ninguneando a la lengua oficial de España: solo en gallego transgénico. En pasados tiempos mejores ahora se estaría celebrando la Feria Taurina de La Coruña si el Niño de las ratas, jefe visible de las hordas podemitas municipales en la actualmente decadente ciudad, no lo hubiera prohibido en muestra de sectarismo, con gran disgusto de empresarios de la hostelería, aficionados y de artistas como el pintor Marcial Ortiz, autor de muchos de sus más sugestivos carteles taurinos como el que ilustra este texto.

La Tauromaquia en Galicia ha pasado por diferentes etapas. No muy prodiga en toreros cabe recordar a Celita o a Hilario Taboada entre los más conocidos. Cuando La Coruña disponía de plaza estable había mucha más afición, pero luego la especulación inmobiliaria, la propaganda mercenaria financiada por el gran capital imperialista, la incuria acomplejada de nuestras autoridades mostrencas galleguistas pro abortistas y caga poquito o el escaso número de festejos y de la propia presencia pública de taurinófilos ha ido minando esa antigua afición.

Bien es verdad que el galleguista típico prefiere como animal totémico al torturado indefenso capón antes que al fiero toro bravo. El toro de lidia es un animal odiado por ser símbolo de España y por sus atributos, tan lejanos del galleguista típico. De modo que se pretende exterminarlo hasta que se extinga. Gracias, entre otros, a ecologistas de salón que ignoran el papel de esta preciosa pieza de nuestra zootecnia en la conservación de importantes ecosistemas seminaturales como son las dehesas. Curioso que Galicia, por sus condiciones de mesofitismo, también pudiera disponer de dehesas de roble semejantes a las de otras dehesas de quercus ilex o quercus suber de la España seca, capaces de dar cabida a una ganadería extensiva que aprovechara mejor sus recursos naturales y paliara su actual deterioro ecológico.

Desde luego que el capón torturado y metido en su tenebroso capoeiro durante meses da menos cornadas, y además así se puede dejar pasar el tiempo sin hacer nada, a lo Mariano, engordando el bicho antes de asesinarlo mediante cobarde puñalada pescuecera.

Pero estos son tiempos en que se ha casi perdido del todo el sentido de la metafísica no es de extrañar que se ignoren las relaciones de la Tauromaquia con la Antigua Cultura.

Su sentido de ritual, del orden, es decir, del modo correcto de hacer las cosas, de la muerte y los modos de enfrentarse a ella, de la comunión ritualística con la carne del sacrificio. Su Estética heroica, del riesgo vivido en plenitud, con vergüenza torera, es decir con dignidad para superar el miedo y lograr instantes de gran belleza fugaz. Sus relaciones con el erotismo y el amor fatal. O con los antiguos cultos y tradiciones sagradas como el Mitraísmo, antecedente del Cristianismo, que tanta influencia han tenido en la civilización occidental. Toda una lección de simbolismo.

Y una maravilla del lenguaje. Acaso aquí se encuentra otro motivo de persecución por galleguistas y hordas podemitas: su odio al español y su extraordinaria riqueza de expresión. En palabras de Don Ramón Pérez de Ayala, firmante con Marañón y Ortega y Gasset del Manifiesto Al servicio de la República: “el nacimiento de la Fiesta coincide con el de la nacionalidad española y con la lengua de Castilla… así pues, las corridas de toros… son una cosa tan nuestra, tan obligada por la naturaleza y la historia como el habla que hablamos”.

Siendo ecuánimes hay que decir que no todos los españoles están de acuerdo con la fiesta. Si bien en su actual persecución la pasión que predomina no es la protección a los animales propia de vegetarianos sino el odio a España y sus símbolos. Por ello se prohíbe a las bravas sin respetar que cada cual asista si es su deseo.

Todo un gran esteta como el poeta cordobés Luis de Góngora tenía que esconderse para ir a los toros.  En  el año de gracia de 1589 el obispo D. Francisco Pacheco realizó una visita a la iglesia mayor de Córdoba y con tal ocasión hizo una serie de cargos al ilustre poeta culterano del Siglo de oro. El cuarto de ellos rezaba así: “Ha concurrido a fiestas de toros en la Plaza de la Corredera contra lo terminantemente ordenado a los clérigos por motu propio de Su Santidad”.

A lo que Don Luis contestó: “Que si vi los toros, que hubo en la Corredera las fiestas del año pasado, fue por saber iban a ellas personas de más años y más órdenes que yo, y que tendrían más obligación de temer y de entender mejor los motus propios de Su Santidad”.

Irónica contestación al obispo, espectador de tapadillo. Y es que como puede verse la hipocresía y tartufismo de ciertas autoridades no se limita a estos absurdos tiempos.

 

 

 

 

Onomástica

La vida del santo de mi nombre, el fundador de los Redentoristas San Alfonso María de Ligorio, cuya festividad se celebra hoy el día uno de agosto, nos muestra aspectos de gran interés a los estudiosos de los fenómenos metapsíquicos.

Como es conocido, e influyó en su posterior canonización, el “milagro” más famoso de San Alfonso María de Ligorio fue un desdoblamiento astral de que le permitió asistir a la muerte del Papa Clemente XIV en Roma mientras permanecía en Nápoles.

¿Qué fenómeno es el que se trasmite con el “milagro” de San Alfonso María de Ligorio? Lo que se expresa es un fenómeno metapsíquico: la experiencia de la percepción del plano astral por personas en estado de hipersensibilidad que puede hacerse más general mediante una persona dotada de facultades mediúmnicas o especiales. Esta percepción astral se asocia a la muerte. Cosa que enunciada así, tan de sopetón, puede mover a incredulidad sino sonrisa suficiente del lector más racionalista, que no investigador ecuánime racional. Pero este tipo de fenómenos han sido estudiados por muchos científicos de talla internacional, que en un principio trataban de demostrar que se trataba de fraudes o supercherías, hasta darse cuenta que dicha hipótesis del fraude bien pudiera explicar algunos, o muchos, casos pero no todos. Así, por ejemplo, entre otros, Sir William Crookes, descubridor del elemento químico talio, el naturalista Russell Wallace, Geley, el reverendo Stainton Moses, el astrónomo Flammarion, el alienista Lombroso, Oliver Lodge o el Profesor Richet, catedrático y Premio Nobel de Medicina de 1913. Este notable y valiente profesor de Fisiología en la Sorbona dedicó gran parte de su vida a la investigación de estos fenómenos extraños que el bautizó con el nombre de metapsíquicos. Sin embargo, el término Metapsíquica que voy a seguir utilizando comenzó a ser sustituido desde el congreso de Utrech en 1953 por el más conocido hoy de Parapsicología, empleado en Alemania.  Se pretendía desligarlo etimológica y simbólicamente de la metafísica para mejor resaltar lo empírico o fenomenal.

El doctor Richet define la Metapsíquica como la ciencia que tiene por objeto los fenómenos mecánicos y psíquicos debidos a fuerzas que parecen inteligentes o a potencias desconocidas latentes en la inteligencia humana. También asegura que está establecido, es decir no es una simple hipótesis sino un hecho, que: “existen vibraciones o fuerzas en el Universo que conmueven nuestra sensibilidad y determinan ciertos conocimientos de la realidad que nuestros sentidos normales no han podido dar”. Carlos Richet descubrió, gracias a sus propias experiencias durante décadas como profesor e investigador, al menos cuatro importantes fenómenos: Criptestesia. Telequinesia. Ectoplasmia. Premonición.

Estas definiciones están recogidas de su Tratado de Metapsíquica de 1922, versión española de Editorial Araluce, prologada por el Doctor Ferrán, que constituye uno de los más importantes tratados científicos sobre este tema.

La Antigüedad ya tenía noticias de la existencia en el hombre de muchos principios y cuerpos diferentes. Tal era la creencia de los zoroastrinos, la de los egipcios y la de los griegos. También parece encontrarse en la iconología sumeria con sus conocidas e inquietantes figuras aladas. Y desde luego en la Iglesia Católica primitiva, sin olvidar el priscilianismo, aquí en Galicia.

Un moderno gran investigador de estos fenómenos, Sir Arthur Conan Doyle,  autor de la famosa saga del investigador Sherlock Holmes, médico, estudioso del mundo del esoterismo, achaca a la ignorante beatería hipócrita dominante ciertos ataques de un clero cristiano que sacrifica el Conocimiento al Poder ya que “es sorprendente que al leer los primitivos escritos de los Padres de la Iglesia, hallemos que éstos poseían ya completamente el conocimiento psíquico y de las ciencias psíquicas. Los cristianos primitivos vivían en íntimo y familiar contacto con los seres invisibles, y su fe absoluta y constante se fundaba en el conocimiento positivo y personal que adquirían con dicho contacto”.

Sin embargo, la Iglesia Católica cuenta infinidad de casos parecidos, además del de San Alfonso María de Ligorio. Así, por ejemplo, entre ellos:

San Agustín en La ciudad de Dios habla de un caso de desdoblamiento en forma animal el del padre de Prestantius. Este había comido un alimento envenenado y quedó como dormido varios días sin que fuera posible despertarle. Cuando despertó al cabo de varios días relató lo que creía haber soñado. Se había transformado en caballo y había estado llevando provisiones a unos soldados a Rhetia, dando detalles que se pudieron comprobar.  San Agustín trata de explicar el hecho: no creo que sean demonios. “Más bien creería que en este hombre el elemento de la imaginación que se transforma en fantasmas, tomaba el aspecto de las cosas exteriores, bajo la acción del pensamiento o de los sueños, y aunque incorpóreo revistiendo con prontitud maravillosa la imagen de los cuerpos, creería digo que este elemento, cuando los sentidos permanecen amodorrados o cerrados puede de manera que no se explica, presentarse a los sentidos de otro con forma corporal. Así mientras su cuerpo yace en cualquier parte, viviendo aún, pero con los sentidos encadenados más fuertemente que durante el sueño, el fantasma de su imaginación, incorporado, por decirlo así a los rasgos de cualquier animal, aparece ante los sentidos de otras personas, y el mismo se ve, como se ve en los sueños, llevando fardos bajo aquella forma…” (Lib, 18, c23)

El papa San Clemente celebraba misa en Roma cuando de pronto pareció que se durmió con profundo sueño, que duró tres horas. Cuando despertó dijo al pueblo que por orden de San Pedro había ido a Pisa a consagrar un templo. Todos los fieles le habían visto en Pisa durante el oficio que se había celebrado el mismo día y a la misma hora en que dormía en Roma.

En 1571, San Francisco Javier se hallaba en un navío que iba del Japón a China y que fue sorprendido por una tempestad terrible. Quince hombres que habían bajado a una chalupa fueron arrebatados y desaparecieron. Cuando el temporal amainó, la tripulación se preocupó por el bote, pero San Francisco Javier que estaba en oración les dijo que no se preocuparan, puesto que aparecerían pasados tres días. Efectivamente, así fue. Rescatados los desaparecidos, indicaron que no habían tenido miedo porque el santo había estado todo el tiempo con ellos, guiando la pequeña embarcación. La tripulación del navío también aseguraba que éste no había abandonado la nave en ningún momento.

Para explicar estos extraños fenómenos más allá del recurso al milagro se barajan por la Iglesia Católica dos hipótesis:

Los partidarios de la bicorporeidad real o desdoblamiento, que admiten que el alma se puede separar del cuerpo, alejarse de él y aparecer lejos, tomando la materia del medio ambiente para constituirse un cuerpo que es exactamente el doble del que permanece inanimado.

Los partidarios de la representación, la mayoría, que creen que el alma no abandona jamás el cuerpo sino en la muerte, y que es un ángel el que toma las apariencias del cuerpo para ejecutar por sí mismo los actos que se atribuyen a la fantasma. También puede darse el caso que el individuo se traslade en cuerpo y alma, y entonces es el ángel quien toma su lugar como durmiente.

El primer caso coincidiría con las ancestrales técnicas y prácticas chamánicas de desdoblamiento inducido, en este caso de los chamanes, de carácter voluntario. De modo semejante el místico extático sumido en el sueño del éxtasis permanece inerte con apariencia de muerte, mientras que en otra parte aparece vivo y ocupándose del cumplimiento de su misión. El alma tendría la facultad de separarse del cuerpo mientras el éxtasis durase. Tal vez los místicos alcanzan la visión de este otro plano dimensional cuando hablan de ser trasportados al tercer cielo (San Pablo) o a la séptima morada (Santa Teresa) por citar algunos famosos dentro del ámbito del Cristianismo auque el fenómeno de la Mística sea universal. La antes citada Santa Teresa de Ávila estuvo a punto de ser enterrada viva en cierta ocasión durante un éxtasis experimentado durante su juventud en el que parecía muerta. ¿Por qué no muere, si no está el alma? Porque no se habría separado totalmente del cuerpo permaneciendo unido a él de forma sutil. Para algunos autores cristianos hay que distinguir entre alma y espíritu. Se llama espíritu cuando tiene conciencia de su elevación y de las maravillas que Dios ha obrado en ella, cuando se purifica, se separa de la tierra para vivir hacia Dios. Se llama alma cuando se une a su cuerpo para animarle para conservar en él su vida vegetativa y animal.

La Tradición enseña características de la constitución del hombre que explicarían los fenómenos de bilocación o desdoblamiento astral. ¿Cómo está constituido el hombre? Evidentemente del cuerpo material o bioquímico. Pero ¿existen más cuerpos? Las religiones establecen que existe también un alma o espíritu.

Las escuelas y concepciones esotéricas sostienen la existencia de una especie de intermediario entre uno y otro que está en comunicación con ambos. Tal sería el Ferner de Zoroastro, el Zelén de Ruach de los cabalistas, el nefest de la Biblia, el arqueo de Paracelso, el periespíritu de los espiritistas, el cuerpo astral de teósofos y alquimistas…

Ahora bien, este elemento intermediario también puede dividirse a su vez según las diferentes escuelas esotéricas. Suelen dividir esta tipología ternaria a su vez en otras tres de las que sus límites contiguos se solaparían dando lugar a una constitución septenaria del hombre. La doctrina de la multiplicidad de cuerpos, vehículo cada uno de un alma ya era defendida por Prisciliano y en general por la Gnosis. Dentro de esta visión antropológica las almas irían descendiendo cada una en su plano hasta cada vez mayor grado de materialización.  Tras la muerte, el proceso sería contrario, si bien afectado por la metempsicosis. Por ello los priscilianistas negaban la resurrección de los cuerpos como defiende el Cristianismo oficial. Según Murguía el priscilianismo arraigó en Galicia gracias a la tradición panteísta celta, cosa que objeta Menéndez Pelayo en el sentido de que el segundo era materialista y el primero de orden idealista pues la materia era obra defectuosa de un demiurgo malo.

Ahorro al amigo lector la  farragosa enumeración de los distintos términos con los que cada escuela los designa porque nos importan más los fenómenos que sus teologías. Pero, a efectos descriptivos para la mejor comprensión del fenómeno, adoptó aquí la siguiente clasificación según el nivel de materialización y supervivencia de cada cuerpo que resulta vehículo de manifestación en su plano correspondiente del superior: Cuerpo físico. Doble etéreo. Cuerpo astral. Cuerpo mental. Cuerpo causal.  Cuerpos espirituales superiores o de alta vibración, inaccesibles a la investigación empírica. Según la terminología de los teósofos el espíritu sería el cuerpo mental y el alma el cuerpo astral. El cuerpo glorioso llamado así por San Pablo sería la combinación de cuerpo astral y cuerpo mental.

El doble etérico se disuelve pocos días después de la muerte del cuerpo físico. Por eso no se deberían incinerar los cadáveres hasta al menos pasados tres días desde el fallecimiento. El cuerpo astral, que posee forma humana, se mantiene en su plano durante mucho más tiempo. El cuerpo mental es una especie de aura especialmente brillante en la cabeza.  El Dr. Baraduc afirma haberlo fotografiado en forma de bola luminosa. El cuerpo causal no parece poseer forma definida ni se ha podido fotografiar. Sería la frontera de las manifestaciones perceptibles por el presente conocimiento humano.

Fuere como fuere, desde luego en la biografía de San Alfonso María de Ligorio hay cuestiones de gran interés para el que quiera estudiarlas libre de prejuicios.

 

 

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