Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Ministro a la fuga

Se ha sabido que el valetudinario ministro de cuota colauresa, un charnego filogolpista catalán made in Albacete, ha salido por patas para refugiarse en su lujosa mansión californiana. Natural perplejidad en su ministerio, seducido y abandonado. ¿Dónde está nuestro Manolito? ¿Lo habrán secuestrado? Pero, qué raro, ¿quién lo querría?

No parece haber tal. Sin encomendarse a Dios ni a Soros, el lisérgico ministro amigo de la meona Purita se ha cogido motu propio unas semanas de vacaciones para arreglar, dicen los más enterados, algunos asuntillos personales. Acogido a la malvada pax americana, a miles de kilómetros de distancia, rodeado de actores y actrices de verdad, lejos de los escándalos y morcillas de sus colegas gubernamentales.

En su hermosa mansión, lo de Galapagar es cosa de ambiciosos paletos presumidos, entre el lujo del comunismo bien entendido, aparecen toda una serie de recuerdos, emociones pasadas, logros y frustraciones. Además, Berkeley es mucho. Toda una generación desquiciada. Un desvarío estupefaciente, servido por servicios secretos inconfesables. La cosa no terminó muy bien pese a haber pillado Nobel de matute. Claro que aún podía haber acabado peor, a lo Easy Rider.  Pereza por el presente, si quedasen ganas habría que preparar las próximas movidas organizativas, ascensos y purgas, remover o crear poltronas, planear escandalosos dímes y diretes para mejor granjería de trileros.

Para ello nada mejor que contemplar el ir y venir de las olas. Un momento como entes individuales con entidad propia, al inmediato siguiente, perdidas en el informe nirvana oceánico.  Algo parecido, burguesas alegorías románticas aparte, a las oportunas sociedades instrumentales que ocultan identidades al fisco o al fiscal.

¡Qué lección!, dejar mecerse en el ensueño narcótico, en la melopea salada del caprichoso devenir del tiempo.

Hoy, nada más y nada menos que flamante excelentísimo señor ministro de la pertinaz monarquía para lo que el enemigo guste mandar. Mañana, acaso perdido en lo más sombrío entre las sombras. No en algún espacio maravilloso del paraíso psicodélico sino en el último círculo infernal que concibiese Dante.

¿Volver o no volver? He aquí la cuestión.

 

Perjúmenes de mujer que sulibeyan

Me comentan que escribo mucho pero hablo poco de los escándalos gubernamentales. Puede ser verdad, pero es imposible seguirlos todos, no ya comentarlos. A cada fechoría perpetrada sucede inmediatamente otra aún más aberrante o peor. Es imposible dar abasto, de modo que cada cual hace lo que puede y no tengo para contratar becarios que aquí no hay publicidad y se trata de que resplandezca la verdad como decían en La Codorníz. No obstante, es preciso reconocer que si la tropilla ministerial del falsario da tremendos sustos también es verdad que ofrece espectáculo como un teatro de enredo. Veamos un ejemplo:

Abalos tiene cara de señor serio, de tipo duro algo así como de inspector de Hacienda podemita o de mafioso siciliano, uno de los matones de El Padrino, de esos contratados para hacer algún trabajo sucio de encargo. Alguien de quien huir sobre todo si eres honrado y no perteneces a la casta ventajista o progre. Pero parece ser que nuestro tipo duro también se mete en líos confiando en la impunidad que da el miedo a la falta de honradez, dignidad política y respeto a la Ley de su jefe y la complicidad de los medios de intoxicación mercenarios.

Todo un excelentísimo ministro de la Corona de España, digo Abalos, ha tenido un extraño encuentro nocturno de tapadillo con una de las chicas del Maduro bolivariano. La interfecta tiene prohibido pisar territorio de la UE por los crímenes y fechorías que perpetra el gobierno cocalero del que forma parte. Hasta aquí todo es bien sabido, reconocido y aceptado. A partir de aquí el relato sigue senderos que se bifurcan como en el libro borgiano.

Unos especulan que, aunque tipo duro, Abalos no es de piedra y más que harto de la indeseable compañía de tribadas, brujas, tiorras, hembristas empaladoras, mercaderes de invasores, maricones y demás familia, se ha dejado seducir por los perjúmenes de mujer que sulibeyan. Sí, por la dulzura de la mujer caribeña, entrenada como matahari cubana, y ha tenido un feliz himeneo en el avión. Otros niegan lo del avión que Enmanuelle ya dejo claro en Perpiñán lo incómodo que es hacerlo en las butacas o en el lavabo. En cambio, el feliz encuentro se habría producido en las instalaciones del propio aeropuerto de Madrid vulnerando flagrantemente la prohibición europea. Eso estaría feo, muy feo. Todo un excelentísimo ministro de una cosa tan seria y encopetada como se supone la Corona de España vulnerando la legalidad y burlando a las autoridades no sería de recibo, ni siquiera en este malbaratado reino filipino convertido en befa y escarnio de propios y extraños. Y además poco después de otro escándalo internacional ¿relacionado? el fiasco hasta ahora impune de nuestra pasma socialista en la embajada mejicana en Bolivia. No me lo creo.

Fuentes generalmente bien informadas y conocedoras del gremio contradicen la versión anterior del supuesto carácter erótico de la aventura en sus diferentes variantes y la modifican en el sentido que el excelentísimo señor ministro habría ido a pillar costo de bolivariana calidad acreditada a precio de régimen amigo para consumo propio y de otros colegas del consejo. Aún me lo creo menos. Veintitantos ministros, ministras y ministres a la vez enredando de tal guisa en Palacio dejarían el prestigio de tan alto y severo organismo por debajo de la fosa de las Marianas, con perdón.  Otros hablan de ciertos papeles comprometedores para parte del actual gobierno o del anterior socialista. BONUS PRAESUMITUR QUI DE BONO GENERE NATUS EST.  Creo que el latinajo viene a cuento, pero desde luego queda bonito y difícil de descifrar para nuestras preciosas censoras ridículas.

Pero, zapatero a tus zapatos, no hay que darle más vueltas. La penúltima versión del enredo seguro que es la cierta. El ministro se aburría en casa y su colega Marlaska le pidió que fuese a Barajas a saludar a la proscrita e invitarla a su carroza del orgullo gay, si para entonces la dejaban pisar suelo europeo.

¡A que sí! Esta es la verdad y lo demás son tonterías y calumnias de la «derecha extrema». Por cierto a la que acaban de cerrar la cuenta de twitter, que otra cosa no serán nuestras zurdas, pero a honradas, púdicas, bien-pensantes, trasparentes y democráticas de pandereta no hay quien las gane.

 

 

Bienvenido Míster Buda

Insólita, desde luego incluso para el enrarecido Reino de España donde cualquier cosa por extraña e inconveniente que sea puede ocurrir y ocurre, incluso con el paradójico concurso de nuestras autoridades, es la noticia de la intención de construir un parque temático dedicado a Buda en plena estepa cacereña. Sí. Extraño escenario para un nuevo sermón de Benarés, disputando hábitat a sisones, avutardas, ortegas, cortezas, alondras, cogujadas, aguanieves o alcaravanes se pretende construir como gigantesco espantapájaros y atrae-guiris una descomunal estatua del príncipe indio, la mayor de todo el mundo, con nada menos que cuarenta metros de altura. Rodeada de varios centros de atención al guiri. Una cosa kitsch que recuerda el engendro compostelano de la Ciudad de la Cultura, un emergente ecosistema entre tojales para hacer la competencia en atracción del turista al clásico paquete de la vieja catedral y sus alrededores monumentales.

Lo del Buda en la estepa es una aventura como poco extravagante que tiene, me temo, todos los visos de constituir un renovado Bienvenido Míster Buda. Con un alcalde y su séquito viajero a exóticas tierras para hermanar la ciudad extremeña con la nepalí de Lumbini. Un séquito municipal que nos debe una explicación, que puede nos vaya a pagar como el colega de Villar del Río cuando la cosa no tenga remedio y haya que recoger con la cabeza gacha la parafernalia de confetis y banderitas del fallido festejo pagado a escote por los sufridos lugareños. Eso sino se convierte en ocasión para la granjería y especulación de poderosos, testaferros y sus aledaños.

No deja de ser curioso que cuando imagen de tipo religioso o espiritual como es la cruz, que tan grande tradición posee en Extremadura, molesta al fanatismo socialista, comunista o ateo progre, y se pretende derribarla, en cambio, se vaya a realizar un proyecto supuestamente religioso sin vinculación con la tradición cacereña. Deben ser cosas del multiculturalismo impuesto por el globalismo. O sin más argumentos raros, como explicaría Ockham, el de la navaja, por pura especulación, no intelectual sino urbanística.

Sabemos que no sería el único, que ya existe un parque temático budista en Portugal. También que en Madrid, escarmentados quizás después de la fallida experiencia del timo sionista de Eurovegas, el proyecto ha sido rechazado.

Pero, ¿qué sentido tiene montar este extraño tenderete sobre los secarrales que bordean la prodigiosa ciudad patrimonio de la Humanidad? ¿Tendrá estación apeadero del nuevo mitológico AVE a ninguna parte? ¿Acaso nuestros piadosos próceres velan por nuestra buena salud espiritual?  Me extrañaría en gentes tan proclives a desafueros político, familiar o sindical vendible por votos en el zoco o mercadillo de la moral y la espiritualidad desahuciadas…  Gentes que se muestran como la negación intelectual y vital del mensaje de Buda o de todo filósofo o avatar espiritual.

Hasta donde hoy se conoce el sentido del proyecto no parece que sea espiritual. Ya hay otros centros budistas en el Norte de Cáceres aparentemente más acordes con las ideas del gran hombre bueno preocupado por combatir el sufrimiento, el hombre de la Gran Renunciación al que es de suponer le habría sorprendido este tinglado que se pretende montar en su nombre.

 

El budismo es un término que no deja de ser equívoco porque puede incluir diferentes concepciones espirituales, metafísicas e incluso mágicas. Entre ellas, un método práctico de desarrollo espiritual. Siddartha Gautama, Buda, fue un personaje histórico más o menos adornado de leyenda que sostenía que el hombre puede contribuir a acabar con el sufrimiento y alcanzar la iluminación por sus propios medios. Buda no se considera un Dios ni tampoco un profeta monoteísta. Tras muchos años de meditación Buda llega a una serie de conclusiones que expresa de modo oral.

Es la doctrina del sendero medio: ni vida consagrada a la sensualidad o los placeres, ni tampoco a la ascesis mortificadora. El sendero medio evita ambos extremos y conduce a la Sabiduría, a la serenidad, al discernimiento,… al nirvana.

Para Buda hay Cuatro Nobles Verdades que forman el Dharma o doctrina experimental budista. La verdad del sufrimiento. La verdad de su causa. La verdad de su cese. La verdad del método que conduce a lograr esa extinción del sufrimiento.

Este método es el explicado en el famoso Sermón de Benarés: Las cuatro nobles verdades sobre el dolor, su origen, su detención y el camino para su cesación. Brevemente: Visión u opinión correcta o justa, Pensamiento correcto, Palabra correcta, Actividad correcta, Medios de vida correctos o acordes, Esfuerzo, Atención y Concentración.

La Enseñanza budista propugna la triple corrección:

Conducta  ética, o sila  (palabra, actividad y forma de vida correctas)

Disciplina mental, o samadhi (esfuerzo, atención y concentración correctos)

Sabiduría, o panna o prajna (visión correcta, pensamiento correcto)

El Buda promueve la experimentación de cada cual. Nadie debe creerse lo que el propio Buda dice sin experimentarlo primero. Buda no se considera un salvador.

Tampoco es un pesimista, Buda entiende que el sufrimiento tiene solución y explica cómo solucionarlo.

En la concepción original de Buda no existiría un atman o alma individual que trasmigrase como sostiene el hinduismo, sino una especie de conglomerados de atributos, energía o conciencia que puede disolverse o reagruparse parcialmente.

Si no es un alma susceptible de reencarnación como tal, el individuo sería una manifestación de energías cambiantes y agrupadas en cinco agregados: materia, sensaciones o sentimientos, percepciones e ideas, deseos que generan karma y conciencia.

La extinción de tal conglomerado y con ella, del sufrimiento, depende de la conducta ética, de las acciones, no de la devoción. Con la muerte el Buda ya liberado, se extinguiría por lo que no tendría sentido rezarle.

Pero mientras no haya liberación definitiva esas energías no desaparecen con la muerte del cuerpo sino que se siguen manifestando con otra forma.

Si se eliminase la ignorancia sobre nuestra verdadera naturaleza sucesivamente se eliminarían el deseo, el apego, el devenir, el nacer, el envejecer, el morir, la aflicción, todo lo que constituye el sufrimiento. Y con ello el abandono de los fundamentos de la existencia, el fin del deseo, el logro del nirvana.  Y supongo, dicho sea de paso, de la “necesidad” de ningún parque temático “budista” como del que aquí se hace mérito.

El nirvana no representa la nada sino el verdadero ser.

Es importante intentar comprender el sentido profundo del nirvana asociado a Beatitud, Bienaventuranza inquebrantable, Inmortalidad

La visión designada en el canon como “el ojo de los santos” permite el contacto con lo incondicionado, lo no construido, nirvana.

Esta visión trascendental se obtiene mediante técnicas contemplativas o ejercicios guiados por la sabiduría, es decir, por una comprensión de los estados psíquicos y para psíquicos experimentados.

Al hacerse inteligibles las experiencias yoguitas trasmutan la conciencia normal, y quedan abolidas las construcciones verbales y las estructuras de pensamiento.

Este es un aspecto común a todo lenguaje místico. Y al ligarlo a la dificultad de fijar una ortodoxia representa un riesgo para cualquier sistema de poder o dominación. Por eso los místicos no suelen ser bienquistos por el Poder religioso, aunque en ocasiones éste trata de asimilarlos.

La doctrina de lo Absoluto o no construido se puede comprender y confirmar con esas tales experiencias. Una de ella sería el tantra. Sus ritos intentarían realizar el coincidentia oppositorum a todos los niveles de la existencia.

Las verdades de Buda deben ser experimentadas y confirmadas de este modo. No basta el conocimiento simplemente intelectual. No es una simple teología motivo de fe.

Pero el difícil concepto de nirvana se ha interpretado de diverso modo.

La condición de “nirvanado”, si vale la expresión, puede ser la extinción total. Para otros una beatitud más allá de la existencia que nadie puede expresar.

Si algunos enseñan que el Nirvana es la aniquilación del Yo, decidles que mienten. Si algunos enseñan que el Nirvana es vida separada, decidles que se engañan, porque ignoran la verdad, no ven la luz que brilla por encima de sus rotas lámparas y no saben que la felicidad está fuera de la existencia y del tiempo”  (Arnold, Luz de Asia).

El problema epistemológico se plantea así: Si el nirvana es lo incondicionado por excelencia, el Absoluto, el mundo de la cosa en sí, trascenderá no sólo las estructuras cósmicas, sino también las categorías del conocimiento. En este caso podrá decirse que el ser que ha penetrado en el nirvana ya no existiría, si entendemos la existencia como un modo de ser en el mundo, pero puede afirmarse también que “existe” en el nirvana, en lo incondicionado, en un modo de ser por tanto que no cabe imaginar ni comprender en nuestra finitud de criaturas.

El budismo se fue trasformando a medida que se fue extendiendo por toda Asia al contacto con las principales creencias de los diferentes países. La doctrina más escueta, racionalista y experimental de los orígenes se fue diluyendo o modificando en ocasiones cuando asimilaba creencias locales. En efecto, la doctrina inicial se expuso al peligro de irse diluyendo al contacto con las imágenes y los símbolos anteriores a su llegada a los diferentes países en los que se fue extendiendo. De modo que hubo un proceso histórico de adaptación y asimilación. Más que intentar desalojar espíritus y demonios de a imaginación de los hombres, se entretejieron hábilmente las creencias populares en las enseñanzas, surgiendo así un complejo pero acertado y eficaz sistema de metáforas que permitía que tanto el racionalista como el mero devoto interpretaran la doctrina cada uno a su manera. Para los racionalistas era una filosofía positivista y a la vez un código moral basado en el autodominio, la bondad y la clarividencia. Para los devotos era una fidelidad, un sentido emocional de pertenencia, una fe o devoción.

De tal manera que de aristocrático, en el genuino sentido del mérito y la Virtud pero no del linaje, sin necesidad de un clero o casta sacerdotal porque su ámbito era cada individuo, se fue trasformando en  popular, con un creciente papel de un clero intermediario. Lo que daría lugar a panteones más o menos barrocos, teologías complejas y devociones inspiradas o gestionadas por ese clero.

El lamaísmo tibetano, en realidad una forma de teocracia, fue un buen ejemplo de ello. En cierto modo, el budismo y el cristianismo sufren evoluciones parecidas, donde el Conocimiento espiritual se degrada en ortodoxia y poder político o religioso para aplicarla.

En consecuencia, lo que un principio era una doctrina escueta, austera, racionalista, positivista y un código moral basado en la bondad, la lucidez o el autodominio, se convierte así en una visión devocional. Buda ya no es sólo un príncipe, un hombre bienintencionado experimentador espiritual, sino que se trasforma en una deidad superior capaz de escuchar sus ruegos. El conglomerado de atributos o energías antes citado sería para esta asimilación posterior un alma que reencarnaría más veces.

La pura concepción originaria de Buda, tan sencilla en lo abstracto pero difícil en la práctica vital, trasmitida a un grupo reducido de iniciados a través de una doctrina secreta, da lugar cuando se extiende primero al budismo Hinayana luego al Mahayana o gran vehículo, al budismo tántrico y al zen.

Junto a una cosmografía fantástica, también nace así una iconología tradicional que se va haciendo cada vez más compleja o barroca, por la que se entronizan arquetipos o atributos del mundo espiritual.  Y surge un arte tradicional o sagrado, fijado en cánones, en el que de modo semejante a lo establecido por el Tratado de Iconografía de Panselinos en el  caso del Cristianismo, las imágenes pueden ser identificadas por sus gestos o mudras, posturas o asanas, u objetos ritualísticos y símbolos que portan.  Surgen también las bellas y consoladoras figuras de los bodhisattwas o budas de la compasión, las taras o deidades tántricas femeninas cuyo origen es sin embargo, humano: las dos esposas, mogola y nepalí de cierto rey tibetano. Los arhats, llamados Lo-hans en China, o discípulos personajes realizados; los terroríficos guardianes protectores contra la acción de los demonios, etc.

Sin embargo, pese a su gran pureza inicial, e integridad del buscador espiritual que le diera vida, el budismo histórico tampoco es ajeno a los procesos de desgaste sino cierta degeneración histórica clerical a los que aludía Max Müller.

 

Tras este somero repaso recordatorio sigue sin estar clara la espiritualidad o razón última de semejante proyecto, que parece incardinado en lo meramente material, en maya, el mundo ilusorio del que Buda invitaba a separase. Pero en tal plano material, dando a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César, desde ese punto de vista, todo proyecto tiene un efecto renta y un efecto distribución. Y unos costes medioambientales que en el actual estado de cosas no sabríamos evaluar, aunque esperamos que no sean críticos con las suficientes y adecuadas acciones correctoras.

Desde el punto de vista iconológico llama la atención que en el vídeo que se ha hecho público la figura de Buda, punto espiritual con el que identificarse y hacerse Uno, no se encuentre en el centro geométrico de lo que podría constituir un gran mandala, sino en uno de los lados.

Es de suponer que la cosa termine como en Bienvenido Mister Marshall, pero si al cabo, el proyecto termina saliendo adelante, es preciso que la opinión pública esté muy vigilante para ver cómo se concretan estas cuestiones o variables estratégicas del proyecto y exigir a las autoridades y agentes empresariales transparencia, rigor y sensatez en sus planteamientos y desarrollo.

 

 

Fotos del autor, incluidas las del parque budista de Barrabal en Portugal.

Sobre el libro Buda, Parsifal y el grial

Buda, Parsifal y el grial

 

 

Represión o de la libertad como crimen

La situación actual se está poniendo cada vez más fea para los valores clásicos de la civilización occidental, incluso para los derechos consagrados en la supuestamente vigente constitución del 78. Estamos en un verdadero proceso de emergencia pero no del timo de la estampita climática precisamente. Es preciso reconocerlo y que cada quien haga lo que pueda. Y no solo en el infausto Reino de España con un gobierno comunista apoyado por etarras, golpistas, hembristas depravadas, cocaleros y trincones varios.

Increíble pero cierto. En la Francia presidida por el títere Rothschild la libertad está bajo mínimos. En la Francia donde se queman iglesias católicas impunemente también se acaba de condenar al escritor Renaud Camus, autor de El Gran Reemplazo, por un delito de opinión. ¿Qué ha osado decir?

Pues algo obvio, que debiera ser evidencia de razón para cualquier persona en su sano juicio no prostituido ni manipulado por los media mercenarios. Que la inmigración masiva en Europa representa una invasión.

Durante un discurso de hace dos años Camus había explicado que la colonización irreversible es la colonización demográfica, por el reemplazo de la población. La sustitución étnica, el gran reemplazo, es el evento más importante en la historia de nuestra nación desde que ha existido; como con otras personas, si la historia continúa no será la de Francia.

Camus pidió un consenso nacional de resistencia para oponerse a la islamización en la lucha por la salvación común, celta, eslava, germánica, greco latina, judeocristiana.

La inmigración masiva es la sustitución, la tendencia a sustituir todo con su emulador, normalizado, estandarizado, intercambiable: el original con su copia, lo auténtico con su imitación, lo verdadero con lo falso, las madres con madres sustitutas, la cultura con tiempo libre y entretenimiento.

Como se puede observar un discurso “subversivo”, algo tremendo. La acusación se ha revestido de incitación pública al odio o la violencia por motivos de origen étnico, nacionalidad, raza o religión. La condena dos meses de cárcel sustituibles por un pago de 1.800 euros a dos organizaciones globalistas: Sos Racisme y la LICRA (Liga Internacional contra el Racismo y el Antisemitismo).

La tiranía en curso hurta de su escenario natural que es el debate científico, la investigación o la libertad de opinión, cátedra o imprenta, cuestiones de interés general que puedan molestar al Poder real. Así se penalizan opiniones o tesis no obstante incluso estar soportadas por hechos, pruebas o documentación atendible. En la Europa de las supuestas libertades y de los derechos civiles ciertos temas que interesan al Poder por razones inconfesables como el holocausto, las ventajas de la homosexualidad, el hembrismo, la invasión musulmana, la estafa climática o la memoria histórica, la discrepancia de las tesis oficialmente enmucetadas se pueden pagar con cárcel.

Esto es monstruoso, indignante, una auténtica vergüenza. La siniestra dictadura global está empezando a ser un hecho. Sí, estamos al final de una civilización. No parece que nadie esté dispuesto a pararlo. No desde luego, los mercenarios fantoches de falsa bandera democrática encaramados en lo más alto de la cucaña política. Algo que recuerda cuando algunos de mis más estúpidos antepasados desenganchaban el tiro de la carroza de Fernando VII, El Deseado, para colocarse ellos de sustitutas acémilas. No sabemos si entre esas complacientes acémilas portadoras de la tiranía se encuentra el flamante ministro Escrivá que pretende importar ocho o nueve millones de musulmanes. Claro que puede que sea un mero agente de devastación programada.

Es con la complicidad del vulgo, del populacho, que se está instaurando la tiranía.

Fuente: Infowars

 

Un tañido lejano

Los más impacientes se asoman intrépidos en el monte del Gozo.  Suenan lejanas campanas. ¿Será su tañer el anuncio de nuevas lides electorales? De la renovación de un oneroso rito macabro de magia negra normalizadora.

En esta Galicia prodigiosa, de barcos destripados, sortilegios, narcos filántropos, nécoras de alguaciles alguacilados, y botellones bravíos, quedan lugares donde se reciclan equipos de finados. Antros oscuros donde, euro arriba o abajo, se pueden obtener bizarros ternos con que fueran vestidos los difuntos para su última travesía antes de ir a san Andrés de Teixido.

Por ejemplo, un equipo completo de cacique autonómico enterrado junto con las correspondientes obras de Castelao. El fonendoescopio apenas sin uso de ese desertor, tabaquista y celebrado obtuso mártir de las letras y los números galleguistas. Los zapatos ofrendados por el ganador de la última carrera de ataúdes disputada en santa Marta de Ribarteme. La levita de tal prócer desconocido, premio de las Letras gallegas, rama de hostelería. El birrete rectoral de las grandes inauguraciones, la sotana nueva de cierto piadoso prebendado del cabildo compostelano, el frac usado indistintamente en ofrendas al Apóstol o para desacreditar morosos.

Las promesas electorales muertas, los presupuestos enterrados con sus legislaturas, pero vivificados con nuevos y flamantes impuestos… se cepillan un poco para eliminar los restos de tierra sagrada que se hubieren podido adherir y ya están listos para su meritorio y ecológico reciclado. No todos están de acuerdo con tan caritativa labor. Muchos se indignan por tal comercio macabro, sin caer en la cuenta que, a falta de jurisprudencia, el oficio de asalta tumbas es tan digno como otro cualquiera cuando se está dado de alta en autónomos, siquiera a tiempo parcial y, además, permite vestir a los vivos sus vergüenzas.  El funcionarial traje de registrador ausente, no ejerciente pero cobrante y exquisito sobrecogedor puede ser rescatado para ejemplar escarmiento de inoportunos pipiolos modernizadores y métome en todo que ignoran las oscuras servidumbres del centrismo redentor.

Mucho mejor aún cuando lo realizan autoridades que no hallan mejor forma de sufrir el dolor de sobrevivirse a sí mismas. Eso sin tener en cuenta que no se puede decir de esta agua no beberé, ni tal presupuesto no rescataré, ni tales impuestos no subiré, en estos azarosos mundos de globalización impía, donde el desarraigo propio de la modernidad, el centrismo líquido, la delincuencia enmucetada con nuevas tecnologías o el acoso criminal del comunismo gobernante nos puede condenar a la voluptuosidad del ayuno en el momento más inconveniente.

 

¿Comunismo o fulanismo?

Sobre la verdadera naturaleza del proceso revolucionario en curso y del nuevo Régimen que se está instalando en España con la complicidad activa o pasiva de la mayoría de las instituciones borbónicas existe cierta polémica. Algún querido amigo me dice que no hay que buscarle tres píes al gato, sino que se explica por lo de la navaja de Ockham. La explicación más simple es la más acertada, sin conspiraciones, rollos, ni cosas raras. Las cosas van así por la simple estupidez y maldad humanas.

Pero para unos lo que ocurre en España es un eslabón, singular e importante dado que está en el continente europeo, de la construcción del llamado NOM, que debe edificarse sobre el solar de las antiguas instituciones demolidas gracias a la subversión, la deuda y el neomarxismo cultural. En esa edificación del NOM también está lo que se ha venido en llamar Foro de San Paulo o Foro de Puebla que agrupa a partidos, movimientos comunistas de varios países, así como vinculaciones con el narcotráfico.

Para otros, la actual devastación española obedece fundamentalmente a una apuesta personal dictatorial de un ególatra falsario, cínico y sin escrúpulos. Un psicópata sin mayor proyecto teórico pero capaz de cualquier cosa para acceder y mantenerse en el poder.  Que se apoya en estos movimientos subversivos como pudiera hacerlo en otros de diferente jaez si mejor le conviniera. Y que da idea del grado de abyección intelectual y moral de sus votantes, así como de las repugnantes zurdas españolas como las calificaba Machado…

Ambas no son incompatibles sino incluso complementarias pues en la primera fase revolucionaria las fuerzas rebeldes pueden estar usando al falsario para conseguir sus propios fines y planteamientos geoestratégicos.

Una pista de lo que en verdad ocurre pudiera darla la permanencia podemita en el gobierno. Si prosperan las acusaciones de financiación a través del narcotráfico, lo estaría investigando la DEA, y se produce purga, o se mantiene la coalición a cualquier precio. Eso daría idea de quiénes están detrás.

No se termina de entender muy bien el nombramiento de encanallados personajes vinculados al más depravado y fanático lumpen hembrista o incluso delitos sexuales con menores. Sirven como señuelo para distraer al personal mientras perpetran otras fechorías o se preparan para santiguarle los bolsillos, pero también provocan desgaste en la escasa credibilidad remanente del falsario y su banda.

¿Simple incompetencia o premeditación criminal?

En todo caso, el actual fracaso de las instituciones de la Monarquía para defender a la sociedad y a la nación resulta clamoroso.

Sin embargo, comprender y acertar en el diagnóstico es fundamental para combatir la dictadura que se está formando. La oposición al nuevo régimen debe combinar voluntad e inteligencia. Querer y saber.

Voluntad de combatirlo tiene VOX, aunque no sabemos muy bien hasta que punto lo entiende. Es decir, hay buen diagnóstico. El PP y Ciudadanos están en el lucrativo quítate tú que me pongo yo. Si se fuese el falsario, ¿se podría recuperar la situación anterior o el sistema ha sido sometido a tal fatiga que ya nunca se recuperaría? O bien, ¿tendría una histéresis que ya le impediría funcionar con un mínimo de estabilidad, eficacia y credibilidad?

Lo fundamental es salvar a la nación, y no ya tanto la defectuosa constitución del 78 que ha permitido que hayamos llegado al actual estado de cosas. Patriotismo antes que globalismo, sea la forma que adopte. Sin embargo, si lo del falsario es simple fulanismo la dictadura sería más precaria, menos estable, más perecedera, que si obedece a una maniobra comunista globalista internacional.

Los cantos de sirena para «unir» a la «derecha» no parece que estén de acuerdo con la gravedad de lo que pasa, ni con la naturaleza real de cierta supuesta derecha a la que como mucho se la podría llamar no izquierda. Una no izquierda que no ha combatido o ha sido cómplice en el proceso de amenaza a la estabilidad familiar, ni tampoco el aborto ¡100.000 al año! empleado como regulación de la natalidad, ni el hembrismo, ni el fomento de la homosexualidad, ni la memoria histórica, ni el multiculturalismo o la invasión musulmana. Ni tampoco con la idea de idoneidad constitucional o institucional. Con tal «unión» acaso se salvaría un set ball para evitar el inminente desastre pero a costa de más confusión y amenazas futuras. El PP de Mariano tuvo mayoría absoluta, no combatió el mal sino que se lucró de él y empeoró las cosas hasta llevarnos al desastre actual. Ciudadanos ha gobernado compinchado con los corruptos socialistas andaluces. Vox parece ser el único grupo político entre los hoy conocidos con voluntad real de cambio, otra cosa es que hoy por hoy sea demasiado arroz para tan poco pollo y que acierte con la receta. ¿Qué debiera ser? ¿Un movimiento trasversal de defensa nacional o un mero partido político, otro más?

Por si aún la cosa tuviera remedio y fracasase el golpe, tendría que tener claro que forma de gobierno, división de poderes y de organización política territorial desea para España.

 

 

Manual de instrucciones ecologistas bergoglianas

Se ha filtrado una carta del cardenal Hummes a los obispos por la que se les anuncia la buena nueva bergogliana de la próxima publicación del documento sobre la cosa esa del llamado sínodo de la amazonía desarrollado en varios escenarios urbanos romanos. Sobre el objeto y contenido de este futuro raro documento ecologista, sublime hito paganizante e indigenizante del innovador papado bergogliano, ya hemos hablado con anterioridad.

La verdad es que Bergoglio es uno de los políticos más ocurrentes y controvertidos del panorama internacional. Un manantial de noticias a cada cual más pintoresca.

El cardenal Hummes da una serie de instrucciones a los purpurados para explicar cómo presentar en sociedad tan glorioso evento amazónico:

Por ejemplo, puede ser apropiado para usted presentar la Exhortación junto a un representante indígena, si es posible de vuestra zona, un responsable pastoral experto (ordenado o religioso, laico o laica), un experto en cuestiones ecológicas, y un joven dedicado a la pastoral juvenil.

Hummes no aclara si el joven de la pastoral acaso pueda ser jovena, o miembra. Ahora bien, lo de que la bimilenaria Iglesia Católica tenga que apoyarse en un experto, (supongo que también puede ser experta), en cuestiones ecológicas resulta asaz chocante, aunque casaría con el catálogo de nuevos productos pecaminosos, como los pecados ecológicos, que el argentino pretende implantar para renovar el tenderete con nuevas ofertas de mercadotecnia.

Algunos desavisados se plantean graves y abstrusas dudas ecológico- teológicas: ¿Tendrá que ver con la cadena trófica de ángeles? Con los serafines, querubines, tronos, del escalón trófico superior, las dominaciones, virtudes y potestades del escalón intermedio o de los principados, arcángeles y ángeles del más bajo, ¿acaso autótrofo?

No sé si la querencia papal va de Materia o de Espíritu. ¿Cuál será el nuevo ecosistema? ¿Tendrá fronteras, con perdón? Si no los tuviese, cómo se distinguiría cada ecosistema de los de su entorno?  ¿Habrá algún estudio de dinámica de poblaciones? ¿Y cómo será la homeóstasis deseada? Y lo más importante a mi modesto parecer, ¿Quedaría algún católico en la nueva biocenosis que se pretende implantar?

Aquí, en Galicia donde escribo, tampoco se me ocurre dónde buscarán un indígena adecuado para complacer a Bergoglio. Que yo sepa, aunque no conozco los infinitos vericuetos burocráticos del árbol funcionarial galleguista autóctono, al indígena indigenizante Feijóo no se le ha ocurrido poner un negociado indígena con ese nombre, aunque toda su Junta galleguista lo sea. Pero seguro que los de la normalización lingüística saben donde buscarlo, sobre todo si pasan onerosa minuta.

No obstante, me temo que habrá que pedir a la actual matriz del Vaticano, la Open Society, que ponga personal con experiencia afín. Y es que los directivos sensibles a la moda tienen muchos caprichos y exigen mucho, pero luego no son tan diligentes en instrumentarlos.

Cosas del moderno management.

Nota:

En la ilustración, el tradicional Santiago matamoros, hoy bergogliomente incorrecto, combatiendo a la morisma y a sanguinarios homicidas caníbales aztecas.

 

Por San Antón

Recuerdo de niño, en un Madrid del que apenas queda nada ni siquiera el nombre de las calles, las procesiones de animales domésticos que se llevaban a bendecir por la festividad de San Antón. Todo un espectáculo con burros, perros, gatos, gallinas, conejos, pichones, canarios y otros elementos de la fauna típica al cuidado infantil de la época. Ahora, con esto de la posmodernidad, la posverdad y la posvergüenza, kali yuga lo llaman los hindúes, la cosa ha cambiado naturalmente a peor y es la abigarrada fauna gubernamental la que se lleva a ser bendita por la mano siniestra del Padre Ángel Caído.

Todo un espectáculo tenebroso de lucrativas parejas ministeriales, contubernios eróticos totum revolutum ejecutivo legislativo judicial, animalistas, censores, tribadas empaladoras, maricones, begoños, fricadoras y demás variada e incluso feroz fauna gubernamental de progreso.

San Antón fue un santo egipcio de biografía muy curiosa que ha inspirado o dado lugar a una importante iconología. Parece que tuvo agitado trato con el diablo que le tentaba aunque resistió con coraje los embates del maligno. Se le aparecían potencias demoníacas con la misma naturalidad que al falsario, dicen sus hagiógrafos, se le aparece Soros en cuerpo materializado y en su despacho oficial de la Moncloa para ordenar fechorías y cohechos o bendecir fauna de progreso. O renovar tentaciones. Todo esto será tuyo. Y el próximo palacio, La Zarzuela.

San Antón también bendecía panes y esto constituye otra interesante curiosidad. Durante la Edad media era frecuente la enfermedad llamada Fuego de San Antón que producía horribles mutilaciones y era debida a la ingesta de pan elaborado con harinas infectadas de cornezuelo de centeno. La orden de San Antón elaboraba panes sanos para curar a los enfermos infectados.

Se especula también con que el cornezuelo de centeno se encontraría también en el origen de las visiones del santo ermitaño. Sabemos que era usado en los famosos Misterios de Eleusis. La estructura bioquímica de este hongo es casi idéntica a la del moderno LSD, como sabe el flamante y orondo ministro nombrado por la Colau. Un rarísimo ejemplar de golpista catalán made in Albacete, pasado por el lisérgico Berkeley.

Dentro del calendario anual la festividad de San Antón tiene que ver con el celo de algunas especies que se preparan para la primavera. No sabemos que engendros monstruosos producirían tales futuras hibridaciones.

Fuere como fuere, recordemos el chiste, el gobierno (papá) preparado, prepárate tú. Con o sin bendición.

 

 

EXCLUSIVA: fragmentos de notas autobiográficas de don Benito Arias Montano en Sevilla, 1598

Entre un legajo de documentos varios, aparentemente inéditos, se han encontrado unos fragmentos de lo que parece una autobiografía del insigne polígrafo don Benito Arias Montano, fallecido en Sevilla el 6 de julio de 1598. Lo encontrado, con ortografía actualizada o modernizada, dice así:

En Sevilla, junio de 1598

Ahora, cuando siento que mi vida se acaba, acogido a la hospitalidad de mi entrañable amigo Simón de Tovar y su bondadosa familia me asaltan los recuerdos. Algunos gratos, placenteros, otros, no tanto. No me arrepiento de mi vida, aunque haya demasiadas cosas que creo no repetiría. Mi pasión por el conocimiento me ha impedido gozar del amor en todas sus dimensiones, aunque no tanto de la amistad verdadera. Me vienen a la mente los ojos y la sonrisa de Anne Herents, relación imposible de la que, sin embargo, mi buen y fiel amigo y confidente Plantino actuó como singular corresponsal. ¡Qué hermosos tiempos aquellos de Amberes!

Mi vida nunca fue lo que parecía. Mi primera crisis espiritual ocurrió en Trento. Recuerdo las interminables sesiones conciliares con dos únicos libros presidiendo los trabajos, la defectuosa Biblia vulgata de san Jerónimo y la descomunal Suma teológica de Tomás, el erudito local. Por aquella época yo aún creía plenamente en la Iglesia. No entendía hasta qué punto su aventura humana había traicionado el espíritu evangélico. Como se había preocupado más del poder y las riquezas que de la defensa del Verbo. Esa Palabra que estaba en el Principio y que, sin duda, había perdido suponiendo que alguna remota vez hubiera poseído en su integridad. La rebelión de Lutero era sólo un síntoma del deterioro pero no la causa del mal que la aquejaba. Había que ir nuevamente a las fuentes, en búsqueda de la Palabra. Pero la cuestión no era tan fácil. Intelectualmente las cosas cada vez estaban menos claras a medida que se investigaba, puesto que no era posible reconstruir con total certeza la peripecia del cristianismo histórico original. Aprendí lenguas para tratar de desentrañar la verdad, pero ésta siempre se me escapaba. Pero si las letras constituyen el cuerpo del lenguaje había que buscar su alma. Mis antepasados hebreos habían guardado la tradición de ese alma que vivifica la letra muerta y, desde ese punto de vista, habían avanzado más en el conocimiento de lo genuinamente sagrado que la propia escolástica, que si bien había contribuido grandemente al desarrollo del pensamiento dirigido, olvidaba que la revelación nunca podrá ser una mera experiencia intelectual que no tenga en cuenta el ser humano en su integridad, y, por tanto, el mundo de la emoción. No hay una traducción única de un libro único. El libro verdadero está en nuestra conciencia cuando se abre a todas las dimensiones del ser. Y no está escrito con letras de ningún único alfabeto, alefato o alifato. Está escrito con emociones y con revelaciones personales que se abren hacia una conciencia mística e inefable. Y por eso, incluso más valioso que un libro sagrado, sea tener un método que permita a los merecedores de ello acceder a esos sublimes estados de conciencia, en que las criaturas siquiera momentáneamente podemos integrarnos en el Todo. Los libros nos permiten recrear intelectualmente un modelo del Ideal, pero no son el Ideal mismo, hasta que sus valores son guardados en nuestro corazón y son vividos por nosotros mismos.

Por una de esas ironías de las que la vida es tan pródiga, no veía aún las cosas así cuando buscaba libros tanto para S. M. como para mí. Por aquel entonces parecía una especie de Noé en busca de libros que salvar de la barbarie que se avecinaba. Allá por la primavera de mi primer viaje a Flandes, en comunicación con el embajador imperial en Francia, D. Francés de Álava, por órdenes del Rey y con no poca vocación personal propia, rebuscaba libros cuando me encontré con un mercader griego de libros originales, de nombre Andrés Darmario, proveedor también del obispo de Segovia, al que yo ya conocía de Venecia, que llevaba unos raros ejemplares a la reina de Inglaterra. El pobre Darmario había caído en manos de la soldadesca flamenca y había sido despojado de su dinero y enseres salvo los libros, objetos casi siempre despreciados por el vulgo, menos para calentarse alimentando una hoguera. El contratiempo le obligaba a vender parte de su mercancía para poder proseguir su azaroso viaje. Me ofreció unos pocos a cambio de una fuerte suma de dinero, además de cartas de recomendación para el embajador español y otras autoridades del camino. Yo se las di pues temía por su vida, no sin advertirle antes de las grandes dificultades de su empeño y del incierto negocio que procuraba en un reino como el inglés con libros casi todos eclesiásticos y católicos, salvo algunos filosóficos. No acepté su oferta parcial, sino que le pedí todos, diciéndole que eran para mi propia colección y no disponía de más dinero. Después de mucho regateo, idas y venidas, se los saqué por sólo ciento quince escudos cuando de haber adivinado que iban destinados a la biblioteca real de san Lorenzo no los hubiera dejado por menos de quinientos. Bien es verdad que de la relación que remití al secretario real, Gabriel de Zayas, olvidé alguno sobre el tema que más me interesaba, además de una música de Ptolomeo, algunos comentarios a Platón, libros de astronomía en letra arábiga y caldea y un pequeño volumen de Orígenes.

Luego, el Duque de Alba me dio aviso de que viera las librerías de Haustrat y Breda, de modo que llegué a reunir hasta no menos de trescientos manuscritos originales griegos. Me imaginaba cual caballero andante en busca de la gloria menos material que de recuperación de tesoros del pasado. Mejor que un Marcilio Ficino al servicio de los Médicis, mis victorias lo serían frente a la ignorancia, y sus compañeras, el fanatismo, la ambición y la hipocresía. Lástima que luego la biblioteca imperial se convirtió en otra especie de tumba, en la que buena parte de tanta sabiduría dormiría el sueño del abandono sin aprovechar a nadie. Así que decidí durante mi trabajo como bibliotecario en san Lorenzo intentar salvar del olvido los mejores con una signatura asaz apropiada, 0.0 = 5.

Pero, os decía que a veces añoro Amberes, ese remanso de paz que con los familistas pudimos preservar pese a la guerra, la violencia y la destrucción. Hice lo que pude para evitar excesos, aunque no siempre con éxito. La paradoja del humanismo es que tras intentar despertar universalmente las mentes a la crítica, el pensamiento y la creencia libres, ha de refugiarse en pequeños grupos para no perecer en el vendaval del fanatismo y la violencia. La humanidad no está preparada para vivir los grandes valores, y aunque nuestro deber sea intentar alumbrar un nuevo y mejor estadio de conciencia, a veces no nos queda más remedio que disimular y de algún modo escondernos para poder sobrevivir personalmente. Y con nosotros, la Cultura.

Amberes, ese Amberes, oficialmente católico, tridentino, ocultaba muchos secretos,. que representaban formas particulares de esa fraternidad tradicional y sin nombre, promotora de la civilización, que luego desarrollaríamos en Toledo con Luis de Castilla y el pintor Dominico Greco. La peripecia de la Biblia Políglota motivó otra de mis crisis. La política real que yo trataba de suavizar en lo posible estaba equivocada en el fondo. La Religión no puede utilizarse políticamente pues su escenario natural no el Poder, ni las glorias de Palacio, sino lo más recóndito e íntimo de las conciencias. La política imperial que yo aconsejaba al principio, basada en la firmeza de la unidad católica y la intolerancia hacia los herejes, era un claro error. Empecé a darme cuenta de él por otro motivo, cuando ocurrieron los desordenes por la imposición de los tributos conocidos como décimo. Pero, el mismo edificio emblemático de san Lorenzo no era sino un error de concepto, un extravío moral. Representaba el ideal teocrático, la unión del Cielo y la Tierra realizada sobre un Centro. Pero en este caso, la jerarquización del espacio arquitectónico se había dispuesto de modo que el domus regia, el palacio imperial, se colocaba en el Este, subordinando no ya sólo el domus sacerdotum, el convento, sino incluso el domus domini, es decir, el propio templo, a la política imperial. Felipe, el rey monje tenía su cámara en el sancta – sanctorum.

 

A mi vuelta de Roma, se habían cumplido los peores presagios. Ya en agosto se había producido en París, instigada por Catalina de Médicis, la espeluznante matanza de hugonotes. Estaba así fuera de toda duda razonable que el catolicismo no podía imponerse como garante de la unidad política si queríamos evitar la destrucción de Europa. Era necesario sustituir al Duque de Alba y que su sucesor, don Luis de Requesens, cambiara su política hacia otra más tolerante, que permitiera la actuación creciente de las autoridades flamencas. Y así estuve yo un tiempo, como un pequeño Platón aficionado, aconsejando al nuevo gobernador en su ínsula. Propuse la abolición del aborrecido Consejo de Turbas entre otras reformas dirigidas a la pacificación de la población, como el control de los desmanes y abusos de sectores del ejército imperial, compuesto en buena parte de mercenarios. Mi trato con tanta gente me hizo ver que incluso los católicos flamencos se habían vuelto contrarios a España, por lo que las razones de las revueltas más bien cabía buscarlas en los abusos concretos que en la sola imposición religiosa.         

— Ilegible…

Posdata

En estos momentos tan tenebrosos y altamente peligrosos para la suerte de la Cultura española hoy gravemente amenazada por las instituciones, no está de más, aunque sólo fuese como consuelo, recordar  y si se puede tratar de emular los grandes logros de nuestro Siglo de Oro.

 

 

 

Zarrapastrosa tribada

Cuando no se nos ocurre nada que escribir, o nos da pereza hacerlo, siempre hay alguna hembrista zarrapastrosa haciendo el ridículo y dando por saco que proporciona tema para nuevos amenos chascarrillos. Cultas latiniparlas. Preciosas ridículas de portada de Vogue. Tortilleras contra el heteropatriarcado. Tribadas fanáticas empaladoras. Fricadoras por el socialismo. La verdad es que en este esperpéntico reino borbónico donde toda estulticia e impudicia tiene enmucetado asiento subvencionado por sus idiotizados súbditos, siempre hay una rota para una descosida.

El catálogo de la nueva gobierna de Su Católica Majestad no hay por donde cogerlo. Constituye un esperpento en espejo plano. Ni aposta se puede perpetrar algo que más apeste. Recuerda la Corte del Carlos II El Hechizado. Hay que reconocer la impactante chulería del falsario riéndose impunemente de las instituciones de la monarquía, y lo que desde luego es peor, del perplejo, insultado, humillado, asqueado pueblo al que unos y otros le obligan a pagar esta obscena función.

Sabemos que el gran Líder ha perpetrado un ministerio de igualdad para colocar en urna con fanal y todo para que no coja polvo, con perdón, a la querida del vice cuarto. Todo un engendro que desmiente su nombre porque más parece contubernio de la alcaldesa de Zamarramala y sus huestes el día de santa Agueda.  Un convento monjil sui generis en el que está prohibida la estancia, y es de suponer que el deleitoso uso de varón. Claro que a saber si no aparecerá un deslenguado Boccaccio que cuenta las peripecias ocultas del gineceo. Tal parecería, pero al revés, un casto monasterio ortodoxo del Monte Athos en el que están prohibidas toda clase de hembras, hasta las gatas.

Para un tinglado denominado Instituto de la Mujer no han tenido ovarios, o acaso no se les ha ocurrido, de colocar a un trans, a un begoño, como se dice ahora en el argot madrileño. Pero si a una feroz tribada fricadora que ha hecho méritos para acampar en este gobierno de progreso nada menos que proponiendo empalar a los varones. Sí, sí como lo oyen. A todo hombre por el hecho de serlo hay que meterle un palo u objeto contundente en salva sea la parte que tan bien conocen otros próceres socialistas de pro y popa. Una extraordinaria aportación a la paz y concordia que seguro será recordada. Un éxito asegurado como diría la otra.

El que consiga poner una cámara oculta durante un consejo de ministros, ministras y ministres se va a hacer de oro.

Otro Sí dicen

No amo a Pablo Iglesias, solo me interesa el sexo. El Amor es patriarcal y tóxico.

Los hombres son excluidos del Ministerio de Igualdad de Irene Montera

La Directora de diversidad racial (sic) se va por no ser negra

 

 

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