Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Hispanidad, 2019

Hemos sabido que la Casa Real está muy preocupada e incluso indignada y ha exigido responsabilidades. No por la infame profanación de la tumba del que fuera instaurador de la Dinastía. Ni porque su felón y despótico gobierno critique y acose a las Fuerzas de Orden Público por el delito de defender a la Nación española y la legalidad vigente. Ni porque parte del Estado se encuentre en rebeldía e incluso su máximo representante en Cataluña apoye a los terroristas. Ni por las sospechas de posible pucherazo en el recuento electrónico de los votos. Ni por la corrupción rampante del partido del gobierno y del principal de la oposición. Ni por el deterioro de la convivencia promovido por el encanallado falsario en funciones. Ni por la nueva crisis económica que ya enseña la patita.

No, la razón de esa preocupación e indignación está mucho más justificada: Aprovechando que la real familia había asistido a un concierto en un lugar público ¡unos desalmados se habían hecho un “selfi”! ¡Verdaderamente intolerable!

 

El doce de octubre se celebra el día de la Hispanidad. De momento, no sabemos hasta cuándo. Porque al parecer se “celebra” por los que no creen en ella. Y, en efecto, actúan en su contra.

Visto lo que nos ocurre hoy, instalados en tanto complejo y mediocridad, nadie podría creer la gigantesca, descomunal y grandiosa  labor de España hace medio milenio.  Que nuestros antepasados pudiesen hacer lo que hicieron, una de las mayores hazañas de la Historia. Este año además se celebra otro gran evento histórico que el felón gobierno socialista del falsario intenta tapar. El quinto centenario de la primera vuelta al mundo por Juan Sebastián Elcano. Una gesta extraordinaria.

Pero no todos lo ven así. Aquí, los del famoso “España nos roba” herederos y discípulos de los Sabino Aranas, Castelaos, Infantes o Prats de la Riba jaleados por los caciques territoriales respectivos, los rebeldes y antipatriotas boyardos, reniegan de su condición de españoles y proclaman las delicias visionarias de un falsario indigenismo primigenio. Para desgracia de la civilización occidental se trata de mercancía podrida que incluso es ofertada y publicitada, ahora con el ridículo y herético Sínodo del Amazonas, por el cínico mercachifle antiespañol, usurpador liquidador de la cátedra de Pedro.

No sólo en Roma: allende del mar otros, abandonando por unos momentos las maravillas de la vida indígena en la selva o de la amena caza de guacamayos cibernéticos con cerbatana, glosan el indigenismo más o menos caníbal y reniegan de España y su labor en América. Algunos de esos detractores son mestizos. Cualidad que casi sólo puede encontrarse en la América hispana,  sobre todo en comparación del gran vecino norteño donde los pocos indígenas supervivientes del exterminio que padecieron de manos de la civilización anglosajona vegetan en reservas y no se les ocurre aspirar a gobernar nada.

Debiera ser evidencia de razón para cualquier observador lúcido que desde que los criollos rebeldes expulsaron a los españoles de América, se ha producido allí una regresión dramática en términos históricos comparativos. Al momento, víctima de la incompetencia y de la corrupción, Méjico, antes Nueva España, perdió buena parte de su territorio usurpado por el vecino norteño. Y hoy está bajo el control casi omnímodo de las mafias criminales o del Cartel de Sinaloa. También caería la renta y bienestar de la sociedad mejicana en relación con la de los últimos tiempos del virreinato ¡Qué decir de Venezuela! Otro país frustrado desde que cayó bajo las garras del criminal Bolívar que hoy alcanza las más altas cotas de deterioro histórico. O los pequeños países de Centro América, a merced de las violentas maras y demás mafias del crimen organizado que se mueven con total impunidad. Sin olvidar al agitado Ecuador o a Colombia, o a la misma Argentina. O a … Un Suma y sigue de frustraciones y despropósitos en países de grandes recursos naturales con unas clases dirigentes, hoy vicarias del globalismo anglosajón más feroz, corruptas e ineptas.

La Hispanidad, como obra gigantesca, descomunal, también tiene sombras. Para denostar que no ejercer una saludable crítica de la Hispanidad en América se remontan a la leyenda negra y a la controvertida obra de un personaje pintoresco muy jaleado por los enemigos históricos del imperio colonial de España como era Las Casas. Y no por sus inexistentes méritos científicos, ni como pensador, tan abundante en irracionales contradicciones, sino por que ofrecía una oportunidad de desestabilizar políticamente dicho imperio quienes, como los británicos, anhelaban llevar su comercio y navegación  por las rutas ultramarinas españolas.

Aunque no sea rentable ni políticamente correcto sostenerlo en estos tiempos en que se quiere hacer almoneda de España, la verdad es que son impropias tanto la leyenda blanca como la negra, alentada ésta por nuestro sevillano: un clérigo trabucaire, obispo de Chiapas, medieval, antirrenacentista, terrateniente, aventurero, y egotista, que padecía de paranoia según describe el gran Menéndez Pidal en su documentada biografía sobre el personaje. Paranoia que le mantenía en la rígida idea de que todo lo que se hacía en América estaba mal. Totalmente mal sin mezcla de bien alguna. Y que le llevaba a exagerar los indudables abusos que, en una aventura tan extraordinaria y gigantesca como la de España en América, habrían inevitablemente de producirse.

La actitud mental medieval de Las Casas que no ve en la aventura española en América sino robo y violencia, contrasta curiosamente con la del premio Nobel Rudyard Kipling, ilustre masón cantor del imperialismo inglés en la India. Gustavo Le Bon en su famoso libro sobre la civilización india teoriza acerca de las diferencias entre los principios fundamentales de la colonización latina y la inglesa. Según él, los latinos aplicamos el principio de asimilación de modo que hemos tratado de introducir nuestras instituciones en las colonias, mientras que los ingleses rechazan la idea de asimilación y dejan cuidadosamente a los pueblos conquistados sus instituciones, sus usos y costumbres. No se mezclan con ellos e intervienen lo menos posible en sus negocios y en los detalles de su administración. La conquista comercial debe preceder a la militar, hecha con el dinero y los soldados del invadido, salvo un reducido Estado mayor para su control. La colonia se explota procurando no atentar contra sus instituciones autóctonas para evitar revueltas, manteniendo barreras infranqueables de separación entre las poblaciones.

Para Las Casas la conquista supone un genocidio premeditado. Sus datos de mortandad varían desde los doce a quince, incluso a veinticuatro millones, si se suman los diferentes agregados durante cuarenta años. No tiene en cuenta que la gran mayoría de fallecimientos se producen por causas naturales como la viruela o el sarampión o la falta de adaptación de hombres en estado de naturaleza a la vida ordenada y social. En efecto, aún si “sólo” fueran quince millones, nuestros antepasados habrían de haber matado más de mil indios diarios, incluso domingos y festivos, incluidos bisiestos, cosa que parece asaz difícil, cuando aún no se habían inventado las armas destrucción masiva que tanto gustan a los imperios anglosajones.

Frente al verdadero inventor del derecho de gentes, el padre Francisco de Vitoria de la escuela de Salamanca, e instaurador del principio de la libertad e igualdad jurídica de todos los pueblos, que define hasta ocho títulos de justo dominio en las Indias, Las Casas mantiene sus prejuicios medievales, según los cuales el único título de España para entrar en las Indias era el de la evangelización. Como político aventurero, el clérigo también hizo sus pinitos utópicos arbitristas, como la aventura de Cumaná, que pretendía explotar la pesca de perlas y que terminó en un desastre probatorio de la fantasía de las ideas lacasinas y con la muerte trágica de muchos de sus compañeros.

No podemos negar que uno de los motores de la aventura española en América fuera, como decía el arcipreste de Hita, el “aver mantenencia”, y por tanto la búsqueda de riquezas materiales. Pero tampoco hay que olvidar el renacentista deseo de fama y gloria como uno de los móviles psicológicos de la descomunal empresa española.

Honra a España el que se haya podido plantear siquiera el debate moral sobre la conquista incluso contra la razón de Estado. Como honra también el que se intentaran frenar los abusos con leyes como las de Burgos o Valladolid ya en el mismo siglo XVI.

El hecho de que doscientos años después de la independencia con criollos en lugar de gachupines los congresos indigenistas americanos preocupados por sus reivindicaciones políticas y económicas sigan debatiendo casi lo mismo que en Valladolid discutían Las Casas y Sepúlveda en el siglo XVI, parece prueba irrefutable de que la postergación del indio americano no es cosa tanto de la crueldad del conquistador español cuanto de la propia naturaleza del indígena y del comportamiento de las clases dirigentes criollas.

En todo caso, si la América Hispana existe como unidad histórica y no ha sido desmembrada  por los intereses de otras potencias como en África, se debe a la lengua española, como un admirable símbolo de independencia política que ha permitido a nuestra América ingresar en la civilización occidental. En palabras de Neruda: De los yelmos de los feroces conquistadores salían piedras preciosas, las hermosas palabras de la vieja lengua de España.

Lección que no deberíamos olvidar cuando la Hispanidad es atacada, con o sin violencia, también en España por catalanistas, bizcaitarras, andalucistas y galleguistas de toda condición y pelaje.  Una de cuyas bestias negras es la lengua española, precisamente por ser nexo de unión y seña de identidad de lo español, instrumento irrenunciable de su Cultura y cuyo empleo es perseguido, vejado o ninguneado en algunas partes del territorio español.

Pero lección que sin embargo hemos olvidado al no proteger la lengua y el patrimonio común de todos los españoles y entregar la educación de las nuevas generaciones al enemigo en muchas regiones. Que en muchos lugares parecen condenadas ya a no ser ni sentirse españoles sino «solo» gallegos, catalanes, valencianos, baleares, andaluces o vascos. Lo del bable asturiano ya es el colmo del ridículo más llamativo.  Todo sea por la pasta y por la devastación del patrimonio común.

Nuestra clase dirigente ha renegado de los principios y valores contenidos en el Preámbulo de la constitución dicen que vigente. Su sabia administración nos ha traído un rosario de felonías, frustraciones, despilfarros, deuda mal llamada soberana y desfalcos. Y  la antigua nación capaz de tamaña gesta como el Descubrimiento y civilización de América, se ha reconvertido en novedosa pero desacreditada marca comercial. Que, por cierto, se asocia nacional e internacionalmente a todo un conjunto de grandes virtudes cívicas. Corrupción, mohatra, fracaso nacional, embrutecimiento, abandono escolar, ignorancia, autonomías, caciquismo, despilfarro, deuda, prima de riesgo, burla de la Justicia, trata de blancas, mafias, desprestigio, latrocinio, impunidad, incompetencia, irresponsabilidad, Monipodios, Borbones, sindicatos amarillos, Rinconetes, Pujoles, catalanistas, etarras, Cortadillos, banqueros quebrados, saqueo del erario, insolvencia, suicidios, tráfico de drogas, indultos, consejeros pilla pilla, putas y políticos, en general.

Una España que parece se ha decidido a renegar de todo lo que signifique alta civilización y jalea un nuevo indigenismo sin cerbatana con subvenciones, diadas, cambios del clima climático climatizables, bables y telebasuras. Y cuyo destino inmediato sea la postración moral, política, intelectual, social y económica. Y el mediato acaso la desmembración y el tercer mundo.

El recuerdo de la Hispanidad ¿nos hará reaccionar?

 

 

Sófocles en el Valle

Con el título de Esquilo en La Coruña el pasado fin de semana glosaba la gran función de Rafael Álvarez, El Brujo, en el teatro Colón de La Coruña. Hoy debemos hablar de Sófocles y de otro escenario donde otro drama con resonancias de tragedia griega tiene el teatro: la basílica  benedictina del Valle de los Caídos.

Sí. Hablar de Sófocles y de uno de sus personajes más famosos, nada menos que de Antígona, considerada arquetipo o emblema de los valores más elevados de la civilización occidental. Un personaje arquetípico que desafía la orden del tirano Creonte de no enterrar el cuerpo de su hermano fallecido.

El tirano la acusa: “¿conocías el bando que prohibía eso?

Y la heroína le responde: “Lo conocía. ¿Cómo no debía conocerlo? Público era”.

Y así, ¿te atreviste a desobedecer las leyes?

Y la valiente Antígona le responde: «Como que no era Júpiter quien me las había promulgado, ni tampoco la Justicia, la compañera de los dioses infernales, ha impuesto esas leyes a los hombres, ni creí yo que tus decretos tuvieran fuerza para borrar e invalidar las leyes divinas, de manera que un mortal pudiese quebrantarlas. Pues no son de hoy ni de ayer, sino que siempre han estado en vigor y nadie sabe cuando aparecieron.  Por esto no debía yo, por temor al castigo de ningún hombre, violarlas para exponerme a sufrir el castigo de los dioses…”

Las razones de Antígona para obedecer su deber de dar sepultura a su hermano, son también las de los consejos de Cervantes que por boca del caballero Don Quijote da a Sancho gobernador. El hombre, el gobernante justo, está sujeto a la Ley Natural, a un sistema de valores metafísicos previo y base de su misma condición política. Un sistema que no se puede traicionar sin caer en el despotismo y la tiranía.

Hoy se ha sabido que el prior del Valle ha tomado el difícil camino, el heroico camino de Antígona oponiéndose a los caprichos del pinturero y soberbio Creonte actual. Una decisión muy valiente, en la línea de los sabios consejos de Don Quijote, pero de gran coste personal, se ha publicado que el gobierno le está chantajeando reteniendo partidas presupuestadas, pero que salva su dignidad como persona y la de la Institución que representa.

Antígona tenía una hermana, Ismena. Que no se atreve a seguir a Antígona y se busca excusas. Se lo afea la heroína: “Si te parece, haz desprecio de lo que más estimación tienen los dioses”.

A lo que la acobardada Ismena contesta: “Yo no hago desprecio de eso; pero soy impotente para obrar contra la voluntad de los ciudadanos”. O bien “De ningún modo conviene perseguir lo imposible”

Un sofisma: la voluntad del tirano Creonte no es la de los ciudadanos. La condición de ciudadanos es incompatible con apoyar el capricho del tirano. Y una cobardía, hacer lo fácil o lo que complace al poderoso en vez de lo que es debido.

La postura de Imena es la adoptada por la temblorosa y felona Iglesia Católica española que acaso deba su supervivencia a la persona cuyos restos mortales se intentan afrentar. Una infame traición a la figura de su protector que no siguió su complaciente criterio de «no perseguir lo imposible» para salvarlos de la criminal ferocidad de las hordas. Pero también a la de los miles de víctimas católicas del clero y seglares vilmente asesinadas por los socialistas del mismo partido del actual tirano y de sus compinches comunistas. Tampoco hay que olvidar a la hora de pedir responsabilidades a la otra Ismena, la no menos cobarde y temblorosa no izquierda, sería un abuso conceptual y terminológico llamarla derecha, de un tal Casado y sus acomplejados, sobrecogidos y sobrecogedores amén de pudibundos muchachos, dispuestos a cualquier cosa si así lo exige el guión.

Ni conviene olvidar la ingratitud cobarde de la Corona, último objetivo a derribar por la inicua Ley de Memoria histórica, cuya actual Dinastía fue instaurada por la víctima del pretendido ultraje. Y que si no defiende a quien tiene obligación moral y acaso legal de hacerlo, pronto va encontrarse con que tampoco va a tener a nadie dispuesta defenderla cuando los caprichos del tirano y sus compinches cambien de víctima.

La cultura griega es un faro que ha venido iluminando durante siglos la civilización occidental, hoy saboteada y saqueada por quienes por razón de sus responsabilidades institucionales mayores obligaciones tendrían de defenderla.

En la tragedia de Sófocles el tirano Creonte y su familia acabaron mal, muy mal. Y el Coro pone fin a la obra:

La prudencia es la primera condición para la felicidad; y es menester, en todo lo que a los dioses se refiere, no cometer impiedad; pues las insolentes bravatas que castigan a los soberbios con atroces desgracias, les enseñan a ser prudentes en la vejez.”

 

 

 

 

La conjura de los boyardos

Ayer tuve la oportunidad de escuchar a un Pablo Casado algo balbuceante intentando defender lo indefendible o tirando balones fuera cuando se veía demasiado acorralado. Era en casa Federico, un amigo, que estuvo menos complaciente y alabancioso que en otras ocasiones. Cuando a Casado se le saca de su aprendida retahíla de consignas, mantras, tópicos y buscapiés, o de su retórica picapleitos, queda patente su orfandad. Y como apuntaría el mismo otrora cariñoso Federico su penosa falta de credibilidad, cuando no es capaz de poner orden en el partido que preside.

También ayer casualmente pude volver a admirar una joya del cine clásico Iván El Terrible y La Conjura de los Boyardos, obra maestra de Eisenstein, prevista como una trilogía pero que la temprana muerte del gran director dejaría inconclusa en dos entregas. Una obra de culto, como se suele decir, aunque menos conocida en España que otras suyas tales como El acorazado Potemkin u Octubre. Rodada en un primoroso blanco y negro salvo la secuencia del festín de la segunda parte, en un onírico color, que sugiere el cambio en la forma de pensar del zar y su decisión final, resulta un prodigio estético.  El uso simbólico de las sombras y de los claroscuros es prodigioso. Y la música es de Prokofiev.

Con una dirección, una escenografía y una interpretación, en especial la del protagonista, verdaderamente memorables, la trilogía incompleta es una profunda y bellísima reflexión sobre el Poder, sus intrigas y servidumbres. También de sus justificaciones para los excesos, injusticias, crueldades o abusos. Ambientada en el siglo XVI, se basa en la historia del zar Iván IV, unificador de todas las Rusias y su pelea mortal contra los boyardos.

Acaso convenga recordar que los boyardos formaban la nobleza terrateniente, autónoma, que manipulaban Rusia de acuerdo a sus intereses locales o particulares, hueros de patriotismo o sentido de la historia. Harto de felonías, intrigas y traiciones, para someterlos y vincularlos a la idea nacional de Rusia como nación soberana no sometida a los intereses de las potencias vecinas, el zar de Moscú, Iván El Terrible, se ve obligado a crear un cuerpo de origen no aristocrático sino popular, la Oprichnina. Un “cinturón de hierro” que le permita meter en cintura a los terratenientes autónomos supuestamente bajo su autoridad, pero que conspiraban para debilitarle y proteger su propio dominio sobre los territorios tradicionalmente asignados a sus linajes.

Esta historia admirablemente contada por Eisenstein nos parece hoy muy lejana tanto en el espacio como en el tiempo. Pero me temo que por desgracia no sea así. Quizás como experimento o conejillo de Indias, el caso es que hoy el Reino de España está siendo sometido a tensiones centrífugas insoportables por sus enemigos interiores y exteriores. En algunos territorios españoles ya apenas existe autoridad real. La teórica legalidad vigente es sustituida en la práctica por el capricho o el despotismo del boyardo de turno. Con casi absoluta impunidad.

Y no solo cabe hablar de los boyardos de conocida tradición levantisca, corrupta, mentirosa, de los infames traidores habituales, sino de otros supuestamente leales, pero hipócritas, taimados, que están conspirando en la sombra contra lo que España significa y que como su pretendido amigo el príncipe Kurbsky encuentran en el bastardeado partido de Casado refugio para sus intrigas a la espera de poder dar el golpe definitivo y venderse al afeminado vecino rey de Polonia.

Iván IV tuvo que asumir su tremenda condición de zar en toda su compleja naturaleza. La soledad del Poder. Castigar a los malos y premiar a los buenos. Combatir fulminantemente la traición incluso de sus supuestos amigos y de la manipuladora, intrigante, cobarde e interesada Iglesia ortodoxa rusa. Sin contemplaciones.

Es muy probable que tras las próximas elecciones de noviembre, alentados por potencias extranjeras que buscan nuestra impotencia y debilidad se dé el golpe de gracia a la unidad de España y a la autoridad real. Fracasada, de momento, la intentona golpista, violenta, de los corruptos, encanallados e infames boyardos nororientales, lo más probable es que una nueva conjura de los boyardos promueva un cambio constitucional para recuperar su siniestro poder feudal sin cortapisas y con nuevas tecnologías de dominación.

La realidad imita al Arte. Pero, ¿tenemos hoy un Iván el Terrible que lo impida y nos defienda?

 

 

 

 

 

Se abre el Sínodo ecologista

Bergoglio ha inaugurado el monumento de Schmalz en la que se glosa la emigración. Un conjunto escultórico que representa a gentes y peripecias históricas muy distintas de la de los moros y subsaharianos que con la complicidad de dirigentes mercenarios como él mismo, hoy invaden agresivamente Europa a mayor gloria de la plutocracia financiera y lucro de sus mafias. En lo ético, el monumento supone la prestidigitación o blanqueo de una realidad diferente. Y en lo estético, pega en la monumental y berniniana explanada del Vaticano como a un Cristo tres pistolas. Personalmente me gusta más la del reformador Jan Hus en Praga que sirve de homenaje póstumo al sabio mártir quemado vivo por la Iglesia en 1415. Ni el primero, ni el único.

Con una pintoresca ceremonia chamánica perpetrada en los jardines del Vaticano bajo la presidencia del papa mama doña Francisquita se ha abierto el llamado Sínodo de la Amazonía. Los prolegómenos ya habían sido horripilantes, no hay más que repasar las perlas tópico demagógicas de la llamada Instrumentum laboris o guía de instrucciones para preparar el glorioso evento, sin olvidar la previa encíclica Laudato Si, propugnadora de la buena nueva evangélica urbi et orbi de la “ecología integral”. Un panfleto oportunista más propio de los cínicos guionistas de la zumbada energúmena Greta Thunberg que de una institución religiosa seria y bimilenaria.

Sobre esta mezcolanza entre lo sagrado y la jardinería teníamos el curioso precedente de Fabre d`Olivet y su famoso Celeste Cultivo.  Autor de la Teodoxia universal, Fabre fue un hombre del Iluminismo y la Revolución. De la que luego renegó al comprobar los excesos del Terror una vez arrumbadas violentamente las instituciones, entre ellas la Iglesia, propias del Antiguo Régimen. Fabre d`Olivet instituyó una variante de la masonería pero basada en el arte de la jardinería que no en el de la edificación, en la que la simbología se refiere a la agricultura. Tenía tres grados, como las llamadas logias azules masónicas, en este caso, llamadas Pórticos como la filosofía de los estoicos.  El Aspirante era el Aprendiz masón. El Labrador el similar al Compañero. Y el Cultivador al Maestro o grado tercero. Al parecer los oficiales en las ceremonias se llamaban Venerable Cultivador, Sembrador, Agua, Aire, Tierra y Fuego.

Aunque parece que más que jardinería sagrada lo de Bergoglio acaso sea lo de echar a monte. Pura reforestación.

Para remachar la cosa, durante la misa mitin inaugural en la Basílica de San Pedro, el papa mama criticó la evangelización española en América repitiendo consignas comunistas e indigenistas que no sorprenderían en un Diego Rivera o en un Soros.

Dice el cuate que: “¡Cuántas veces el don de Dios no ha sido ofrecido sino impuesto, cuántas veces ha habido colonización en lugar de evangelización!” Preferibles, sin duda, para el papa mama las instituciones caníbales y asesinas de aztecas, incas o mayas a la creación de Universidades e instituciones civilizadoras de los virreinatos. Sin olvidar las aventuras de sus correligionarios de la Compañía en las famosas Reducciones del Paraguay.

Asimismo propugnó la misión del fuego. No la del asesinado Jan Hus, sino como renovación. “El fuego devorador se extiende cuando se quieren sacar adelante solo las propias ideas, hacer el propio grupo, quemar lo diferente para uniformar todos y todo.”  

Pura coherencia todo.

Acabamos de saber que la primera decisión u ocurrencia del Sínodo iniciado hoy lunes es que el Vaticano plante cincuenta hectáreas de árboles.  Se trataría de compensar con tal heroica medida el carbono emitido en virtud, o mejor pecado, del transporte de los virtuosos varones participantes en el Sínodo. Suma cero, Zapatero.

Vamos a ver qué da de sí este experimento. Espectáculo no va a faltar.

Nota: las palabras en granate abren enlaces a los textos indicados.

 

 

 

El caso catalán es el caso del Régimen

Es preocupante, muy preocupante la situación en Cataluña. Aún más preocupante que no tenga contundente y eficaz respuesta.

Que el máximo representante político del Rey en esa región fuera de la Ley proteja, si es que no arma, organiza y financia, a los terroristas es un hecho gravísimo. Un traidor, un delincuente así no debiera seguir siendo responsable de tan importante institución de la Monarquía ni un minuto más, salvo que el escándalo termine alcanzando a la propia Corona que se demuestra inútil para combatirlo o, en su defecto, lo ampara. No es ya sólo que haya gran concentración de bandoleros en Cataluña, cosa endémica ya denunciada por Cervantes.  Estamos ante una rebelión institucional, financiada por parte del Régimen de la Monarquía que la otra parte no quiere combatir ni combate salvo por algún heroico suelto cumplidor de su deber.

Se suele achacar el desastre catalán a la incuria de diferentes gobiernos de Su Majestad, pero el caso es que los sucesivos gobiernos cambian desde la chapucera Transición pero la situación no sólo continúa sino que se agrava. De modo que la cuestión no puede considerarse solo de Gobierno, sino de Régimen.

Se han conocido las complicidades del Emérito con la banda mafiosa catalana de la familia Pujol y su corrupto aparato de extorsión protegido y amparado desde las instituciones. Parece que tal complicidad activa en la corrupción afortunadamente se habría superado con la nueva etapa iniciada con el cambio de titular de la Corona.

Sin embargo, el proceso golpista catalán continúa promovido y amparado por la Generalidad e instituciones satélites y financiado por todos los españoles, sus víctimas.

Salvo VOX, a quien se debe el procesamiento de los golpistas de octubre ante la inanidad o complicidad fáctica del gobierno de turno, ninguno de los partidos borbónicos muestra decisión en combatir el nuevo golpe de Estado que estarían planeando y organizando incluso con el recurso al terrorismo el fugado desde un país de la UE teóricamente amigo, el presente jefe de la Generalidad y sus compinches de dentro y de fuera.

Va a haber nuevas votaciones, elecciones es otro concepto, en las que parece que la disyuntiva se encuentra solo entre dos alternativas básicas: Globalismo cómplice bien por acción, bien por omisión, con el golpismo catalán y vasconavarro y sus diferentes consignas: cambio climático, género, invasión musulmana, memoria histórica… o bien intentar recuperar la soberanía nacional y actuar en consecuencia. Y con la contundencia que sea precisa. Es decir, el conjunto de partidos del variopinto espectro socialdemócrata con sus diferentes actores, caretas y disfraces o VOX.

Los media y el gran capital gobalista apoyan al variado espectro socialista más o menos virulento y caciquil generador de caos político administrativo, corrupción y deuda monstruosa que identifican con el propio Régimen borbónico.

Pero estamos llegando a un punto de no retorno en el que pese a tal nutrido apoyo ni siquiera acaso la Corona pueda salvarse con la táctica del avestruz, de disimular y jugar a no hacer nada. Si no defiende a España, es posible que luego tampoco tenga a nadie que la defienda. Es evidencia de razón que sin España, carece de sentido un Rey de España.

 

NOTA: En la imagen apunte al natural de un mozo de escuadra según Gustavo Doré

 

¿Un nuevo Hare Krishna?

Muy famosos durante el último tercio del siglo pasado los Hare Krishna eran una especie de secta destructiva a la americana formada por un gurú caradura y un nutrido rebaño de seguidores a explotar y esquilar mientras balaban estupidizados envueltos en pintorescas túnicas de color azafrán y daban saltitos. Una cosa entre naif y criminal atropello a la dignidad humana cuyo origen se encuentra en la manipulación torticera de la Tradición, en este caso del Bhagavad gita.

Culo veo, culo quiero, ayer también hubo una manifestación perpetrada con la complicidad de las autoridades junto a la ciudad monumental de Cáceres que me recordó algunas de las más estultas expresiones públicas de la susodicha secta. Una ciudad que pese a sus siglos de Historia y la respetabilidad de sus monumentos no parece escuchar las lecciones de la Historia y muestra entrar al trapo de la propaganda engañosa como si fuese un poblado del Oeste sin dignidad ni pasado.

Esta vez el pretexto para dar larga al ganao, mucho en edad de merecer a la espera de ser sacrificado, era la lucrativa mohatra de lo del cambio del clima climático climatizable. Una nueva estafa para saquear impunemente y con su propia colaboración al ciudadano al mismo tiempo que se le erosionan sus derechos políticos y económicos.  Un tinglado de marketing instigado por la plutocracia financiera globalista y los monopolios para perpetrar nuevas preferentes en forma de bonos verdes y otras escandalosas subidas en el recibo de la luz. Amén de contribuir a apuntalar importantísimos bancos en quiebra, de esos considerados demasiado grandes para caer.

Que toda esta farsa esté promovida y patrocinada por el gran Capital sin escrúpulos que se lucra con ella ya debiera levantar sospechas  a la gente con dos dedos de frente, no dimitida del peligroso hábito de pensar. Que las “repugnantes zurdas españolas”, como las calificaba tan acertadamente don Antonio Machado, jaleen estas medidas monopolísticas indica su grado de actual postración intelectual y prostitución moral al servicio de los poderosos.

Que una niña psicópata de frenopático sea presentada por el gran Poder mundial como una especie de nueva heroica Juana del arco iris, y que sus chifladuras sean aceptadas y seguidas sin rechistar indica el grado de descomposición de nuestra civilización.

Que contribuya a la confusión y generación de entropía una Institución como la Iglesia Católica, ahora liderada por un tal Bergoglio, con sus pintorescas encíclicas o sus sínodos ecologistas nos da idea del deterioro y nos pone sobre aviso de la nueva religión que se nos quiere imponer con las más inesperadas complicidades.

Cosas veredes, mio Cid que facerán fablar las piedras. Las centenarias, solemnes, hermosas piedras de la ciudad de Cáceres debieran prestar un poco de sensatez, cordura y sentido de la Historia a sus actuales más jóvenes habitantes, antes de que esto ya no tenga remedio.

La Tradición nos habla desde la imperturbabilidad del pasado, aunque los subvencionados e impostados gritos de los Hare Krishna de turno o de moda intenten tapar su mensaje.  Recuerdo otra vez a don Antonio: distingamos las voces de los ecos.

 

 

 

Mejor un robot

Se ha sabido que un juez ha anulado el despido de una trabajadora española cuya empresa la había sustituido por un robot. Lástima. Porque bien pensado podría ser una buena solución final para el degradado y moribundo Régimen Borbónico. Las tareas de Su Majestad don Felipe VI podrían ser sustituidas con indudable ventaja por un robot. Por simple inteligencia artificial, que al menos por muy artificial que sea siquiera es inteligencia.

Y nos saldría mucho más barato. Sin toda una numerosa tropa que mantener: padre golfo, felón y comisionista, madre estirada cornuda consentidora, cuñado en presidio, señora insoportable pero felizmente recauchutada con botox, hermanas “singulares”, y demás familia. Toda una desmoralizadora y desacreditada maquinaría de oneroso oropel y hojalata pagada a precio de oro para bendecir mohatras políticas e institucionales y destruir lo extraído al sufrido pueblo mediante impuestos. Mejor un robot que se enchufe o desenchufe para hacer el paripé a conveniencia del amo Soros y su mercenario Sánchez o del manijero de turno de la plutocracia globalista financiera. Y que mientras tanto ni consuma ni haga bulto.

El Régimen progresa adecuadamente hasta su total destrucción. El jefe del desgobierno en defunciones de Su Majestad se va EEUU a recibir órdenes del amo Soros, hacerse fotos en la ONU y tratar de colocar el nuevo timo de la estampita verde. Tres jueces socialistas más uno del PNV han decido sacar de su tumba los restos mortales del anterior Jefe del Estado, entronizador de la actual Dinastía, del que primero el Emérito y luego Felipe son sucesores a título de Rey. Silencio. Ingratitud más absoluta. Y deslegitimación del Régimen por sus propias instituciones amén de indefensión de la nación y la sociedad por parte del Régimen.

La penúltima fechoría de las instituciones del Régimen ha sido la de ayer acaecida en el parlamento golpista catalán. La perpetrada por rebeldes bien cebados, protegidos y ensoberbecidos gracias a los impuestos que el cleptocrático Régimen borbónico nos saca a sus víctimas. Un parlamento de un país supuestamente civilizado que ¡defiende y protege a sus terroristas!

Según se ha publicado, el ministro del Interior incluso se ha atrevido a abroncar a la Guardia civil por la magnitud de la operación Judas. Acaso porque pueda poner en riesgo el tinglado de complicidades ocultas del falsario con los golpistas.  Hay faisanescos precedentes. Tranquilos. No pasará nada.

Decía el gran Valle que España es una deformación grotesca de la civilización occidental.  Pese a la sentencia de la que hemos hecho mérito al principio, cada vez parece más claro que sería mejor para España colocar un robot en la jefatura del Estado a ver si contribuye a poner un poco de inteligencia, orden, respeto a la ley y dignidad en las instituciones. Y a que nuestra civilización resulte un poco menos grotesca. O un poco menos deforme.

 

 

 

Errejón, imaginaria de igual servicio

Para los que no han hecho la mili aclaro que imaginaria es el sustituto en caso de incidencia del titular de un servicio de armas o económico. También, dividido el servicio en turnos de cuatro periodos, se llama imaginaria el vigilante nocturno entre los toques de retreta y diana de una Compañía o destacamento.

Decía Shakespeare que las cosas son así, si así os parecen. Y lo que nos parece es que la oligarquía globalista financiera está maniobrando para sustituir a Rivera en el apuntalamiento del Régimen cleptocrático cuyo testaferro político principal actual es la PSOE degradada del doctor falsario.

Rivera, como la burra de Balaam, se ha cerrado en banda y ha dicho que por ahí no pasa. Ni palos, ni pesebre, que no y que no. Y sus amos se habrían cansado de tanta contumacia cocilarga y pasicorta. Pero lo del globalista Valls ha resultado otro fiasco esplendoroso que ha terminado de perjudicar el tenderete.

Errejón es un buen candidato para la nueva operación salvífica. Tartufo como su protectora y ama de cría, la simpática abuelita comelobos, ya enseña la patita despilfarradora. En colaboración o con ligera diferenciación de marca producto de la misma factoría, puede sustituir con ventaja al desacreditado, amén de levantisco, sátrapa de Galapagar en pastorear y “empoderar” grupos de mantenidos revoltosos trinca subvenciones, buscones y busconas neomarxistas a lo Gramsci o lo Alinsky. Un buen imaginaria de igual servicio. Tanto para el servicio de armas en la guerra electoral y posterior banda gubernamental, cuanto económico para la oportuna renovación del oneroso tenderete pilla pilla.

«Ecologismo» como nuevo negocio mohatrero al gusto de pijos y niñas zumbadas. «Feminismo» de diseño contra la dignidad femenina y la civilización occidental. Abolido el viejo marxismo clásico de las fuerzas productivas de la economía real, lo de la renta básica universal sin duda es un buen negocio arrebatacapas para las nuevas clases parasitarias. Tenderete de votos cautivos para la sopa boba, permite engordar el déficit y la deuda mal llamada soberana para mayor medro y granjería del gran capital financiero. Castiga a la clase media, vía impuestos abusivos o confiscatorios, vía devastación del orden social y del funcionamiento de las instituciones. Embrutece y degenera. Un negocio redondo, con o sin Iván.

 

 

Akelarre climático. Cuidado con la cartera

Está muy feo lo de la explotación infantil o juvenil, especialmente cuando además el menor tiene problemas psiquiátricos, vamos que está majara, lila, o zumbado. Tal es el caso por desgracia de esta nueva monja laica de las llagas climáticas que se llama Greta Thunberg. Esta pobre niña sueca alzada a los altares de la más lucrativa estulticia humana es una zumbada con trastornos mentales, quizás una energúmena en el sentido técnico de la palabra, una posesa que está siendo vilmente explotada por la plutocracia satánica, incluida Su ecológica y amazónica Santidad Paco I,  con la complicidad lucrativa de los padres de la criatura que no solo no la defienden de ser abusada sino que la someten a la explotación y granjería de oscuros intereses bastardos.

“Ahí van leyes do quieren reyes” decían antes para referirse a la arbitrariedad del Poder absoluto. Ahora no solo van leyes inicuas sino también el ganao progre, feministas sorosianas incluidas. Hay que hacer bulto. Y precisamente bultos no faltan. Un enjambre de criaturitas arrastradas a la cretinez por el nuevo flautista de Hamelín. Y banqueros sionistas mohatreros para la colocación de preferentes bonos verdes. Políticos mercenarios, corruptos y ladrones. Periodistas sin criterio que jalean lo que les mandan para favorecer el timo. Una vergüenza.

Su amazónica Santidad ha dicho que hay que obedecer a la ONU. El doctor falsario, en su reconocida línea de traidor sin escrúpulos, se entrevista de tapadillo con el tenebroso plutócrata mafioso Soros, se supone que para recibir nuevas instrucciones que imponer al pueblo soberano. O quién sabe si para hablar de salvíficos pucherazos. La pizpireta ricachona portabocazas gubernamental del neo socialismo de Neguri seguro que lo niega o lo explica con su labia y singular desparpajo. Y si no la del bable de diseño cuyos estragos se observan en su incipiente síndrome de NUC.

Pero ¡cuidado! A ver por dónde viene el timo. Una posibilidad: puede que los bonos verdes que nos quieren imponer como corolario de esta farsa tan orquestada acaso sean las nuevas preferentes para rellenar desfalcos bancarios y salvar a los ladrones. Parece ser que además del Deutsche Bank un gran gigante bancario norteamericano se tambalea. Y es que por mucho bono verde en dólares o euros un proyecto energético no funciona si su balance o pay back medidos en unidades energéticas no lo hace.

Por lo menos Trump parece que no entra al trapo. Suscribo su lema en la ONU: No a los globalistas, sí a los patriotas.

 

 

Gota fría, Sínodo caliente

Cuando hace más de cuarenta años estudiaba Ecología entre otras disciplinas científicas afines en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid nunca hubiera pensado que con el paso del tiempo se habría de convertir en caballo de Troya de toda clase de tropelías, demagogias o dimes y diretes para mejor manipulación de la gente mal informada. Entonces pensábamos más o menos ingenuamente que con instrumentos conceptuales y técnicos como la Evaluación de impacto ambiental o los Sistemas de gestión ambiental o la Evaluación de proyectos que tuviese en cuenta criterios y unidades energéticos en vez de sólo los económico- financieros medidos en unidades monetarias se podría hacer frente a las denuncias de, por ejemplo, un William Kapp en  su obra fundamental pionera The Social Costs of Business Enterprise.

Es cierto aunque no se suele reconocer, el que lo quiera lo puede comprobar en sus Elementos de Economía política pura, que la economía walrasiana en su definición del objeto económico deja fuera de su regulación lo que “no es reproducible industrialmente” o “es apropiable” o «susceptible de valor de cambio». «La producción industrial o la industria no recae más que sobre la riqueza social y recae sobre toda la riqueza social. El valor de cambio, la industria, la propiedad, tales son los tres hechos generales ..de los que toda la riqueza social, la riqueza social sola, es el teatro.»

Que la pomposamente llamada ciencia económica presenta innumerables lagunas teóricas y metodológicas en asuntos tales como los recursos naturales o el medio ambiente. Que el mercado supuestamente autorregulado no se ocupa ni puede ocuparse de eso cuando se trata de bienes o recursos fondo o patrimoniales de naturaleza no renovable, y que suele confundir renta con capital en lo que se refiere a la Naturaleza. Cosa que, por el contrario, se preocupa en distinguir de forma clara y fehaciente cuando se trata de contabilidad empresarial en las partidas que nutren la cuenta de resultados.

Más tarde, algunas de mis posteriores experiencias en el ejercicio profesional como asesor o consultor me hicieron comprobar hasta qué punto la cuestión medioambiental es susceptible de manipulación hasta dimensiones escandalosas para servir otros intereses, espúreos o inconfesables. Así por ejemplo, la creación de ENRESA o la moratoria nuclear por los socialistas que so pretexto de protección medioambiental encubrían el rescate financiero y de imagen empresarial de los oligopolios eléctricos. Mohatras medioambientales filantrópicas para salvar crisis financieras privadas o escándalos o desfalcos empresariales.

Han pasado cuarenta años desde entonces y ahora la matraca mohatrera viene especialmente engordada con la cosa esa del cambio del clima climático. De origen antropogénico, hay que aclararlo, porque cambios climáticos sabemos que ha habido a lo largo de toda la historia geológica de La Tierra. Y algunos relativamente recientes como, por ejemplo, cierta mini glaciación en la Alta Edad Media o la extremada aridez que se empezó a manifestar en el centro de la Península Ibérica a partir del siglo XVI, que, con la caída en la pluviometría provocó cambios en la agricultura, la sustitución de unos animales convertidores energéticos de tracción por otros o en la propia cabaña ganadera.

Sabemos que ahora las grandes potencias pueden manipular artificialmente el clima con instrumentos sofisticados tales como los chemtrails o el HAARP. Y que pueden usarse como arma disuasoria en las modernas técnicas y armas bélicas. Pero también sabemos que tifones y monzones en Asía, huracanes en el Caribe, tornados en el Medio Oeste norteamericano, o gotas frías al final del verano en el Mediterráneo se vienen produciendo desde que existen registros. No es nada nuevo aunque el bien cebado ejército de plañideras lo achaquen torticeramente al dichoso cambio climático por causas industriales.

Tanto es así que hace ya muchos años que el Soil Conservation Service norteamericano desarrolló un método de cálculo de la avenida máxima esperable en un cierto horizonte temporal y atendiendo a las características orográficas, edafológicas o de cobertura vegetal de la cuenca, que habitualmente empleamos los ingenieros para diseñar y dimensionar el aliviadero de las presas.

Sin embargo, el problema de las gotas frías se agrava por el habitual caos urbanístico derivado de la corrupción o de la falta de criterio, las edificaciones temerarias en zonas de ramblas susceptibles de riadas, los taludes de carreteras que pueden hacer de presas improvisadas, la deforestación y la erosión agravadas por los cambios experimentados en la agricultura y el medio rural en general. Sin olvidar que fue el propio PSOE por razones sectarias y de corrupción quien contra los intereses españoles generales abandonó el Plan Hidrológico Nacional elaborado por la Administración anterior que ya contaba con fondos europeos y hubiera podido tener una influencia de bienhechora regulación del agua.

En este presente desorden de cosas cabe comentar otro aspecto novedoso, y desde luego para mí como ciudadano curioso verdaderamente notable por lo insólito, cual es el de la nueva religión medioambiental globalista que se quiere imponer por la manipuladora e inmoral plutocracia financiera. Una nueva religión a la que se acaba de unir, con más devota irracional unción que criterio moral, científico o teológico, el Vaticano en manos del Papa Francisco I, personaje dudoso al que algunos califican ya sin tapujos de verdadero heresiarca promotor de un futuro fatal cisma en la Iglesia Católica.

En la encíclica de insólito carácter medioambiental Laudato Si se propugna una nueva “espiritualidad ecológica” y se promueve una alianza entre la Humanidad y el Ambiente que nos recuerda las cursiladas de la Alianza de Civilizaciones de Zapatero, es decir, toda una “conversión ecológica”. En efecto, el Papa ecologista sostiene entre otras perlas que (33): “no basta pensar en las distintas especies sólo como eventuales recursos explotables, olvidando que tienen un valor en sí mismas. Cada año desaparecen miles de especies vegetales y animales que ya no podemos conocer, que nuestros hijos ya no podrán ver, perdidas para siempre. La inmensa mayoría se extinguen por razones que tienen que ver con alguna acción humana. Por nuestra causa miles de especies ya no darán gloria a Dios con su existencia ni podrán comunicarnos su propio mensaje.  No tenemos derecho.”

Salvada la presumible buena intención urbi et orbi del Papa argentino y por mucha encíclica que sea, no parece nada claro que no tengamos derecho a combatir con las acciones humanas que correspondan bichos asesinos tales como el Trypanosoma gambiense o el bacilo de Koch o Plasmodium de la malaria, los microorganismos patógenos de la meningitis o el virus de la rabia…que se empecinan en dar gloria a Dios con su existencia eliminando la de millones de personas en todo el mundo.  Ojalá todos esos patógenos fuesen erradicados para siempre.

En fin, zapatero a tus zapatos y Papa, a tus dogmas de fe.

Con una Iglesia alemana ya en manifiesta rebelión, en Octubre se va a celebrar un sínodo llamado de la Amazonía. Si con la lectura de la encíclica Laudato Si aún se ha quedado perplejo invito al lector curioso interesado a que mire sus postulados previos expresados en el documento Instrumentum laboris en el que se patrocinan nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral.

Indigenismo, relativismo, chamanismo, anacronismo ideológico, confusión entro lo material y lo espiritual, sin faltar las puyas traicioneras hipócritas criollas  contra España y Portugal: (6) “más allá de la avaricia y la ambición de los colonizadores…”

(38 ) “El Papa Francisco pidió humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América…en este pasado la Iglesia ha sido cómplice con los colonizadores…”

¡Mejor el canibalismo y los sacrificios humanos precolombinos, qué duda cabe!

(107) “El rostro amazónico de la Iglesia encuentra su expresión en la pluralidad de sus pueblos, culturas y ecosistemas“.  ¿»Rostro amazónico» o simple cara dura?

En fin, todo un repertorio de tópicos más propio de oportunistas ONGs sacamantecas globalistas anglosajonas que no de una institución bimilenaria como la Iglesia Católica que al parecer ha decidido anunciar ahora la buena nueva sacramental de la ayahuasca o el cacto de san Pedro. O de la biodiversidad del ecosistema. Donde esté un buen chute enteogénico con peyote, hongos o dondiegos que se quite la simple comunión placebo tradicional de trigo. Todo un motivo misionero.

La civilización occidental, al menos la tradicional en Europa, resulta de una combinación histórica de pensamiento racional griego, de derecho romano, de sensibilidad cristiana y también de pragmática Ilustración capaz de separar lo que es de Dios de lo que es del César.  Decía Sir Francis Bacon que la forma de dominar la naturaleza es obedecerla. Formamos parte del planeta, nos afectan los ecosistemas y la gestión de los recursos naturales. Es importante fomentar la preocupación por la Ecología. El sistema económico no es algo autónomo, separado del medio físico natural como pretende cierta ciencia económica. No cabe confiar en su autorregulación. Pero es muy preocupante que so pretexto del supuesto cambio climático de origen antropogénico o de la conservación del medio ambiente se abandone la Razón, la Inteligencia, el bien más precioso que debemos conservar junto con la Vida y la dignidad. Y que bien sea por oportunismo o bien por imposición fáctica oculta, incluso la Iglesia Católica como institución, histórico contrapeso del imperio anglosajón, se sume a la demagogia y al hipócrita buenísmo medioambiental.

Esta ingratitud e incomprensión, tan propia de ineptos criollos corruptos, de la descomunal obra de España en América que ha permitido que el Vaticano mantuviese cierta grandeza e influencia mundial y no sea hoy una simple secta marginal investigada por la Justicia, causa especial tristeza e indignación entre los españoles estudiosos de la Historia sean cuales sean sus opciones confesionales.

Nota: las palabras resaltadas en granate abren enlaces a otros textos

 

 

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