Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

REMITIDO. Un nuevo relato distópico increíble

REMITIDO

He recibido un relato de la mejor literatura distópica en la línea de un Wells, Huxley, Orwell, Bradbury o Zamiatin… sin olvidar a nuestro gran Quevedo que ya en el Siglo de Oro denunciaba lo que para la sociedad suponían las acciones de los monopantos en La fortuna sin seso o la hora de todos.

En el relato recibido se describe un plan brillantísimo en el que destaca el más criminal satanismo propio de seres y mentalidades depravadas junto con la ficción de actualidad, todo ello envuelto en apariencias de presunta filantropía.

¡Hay que ver qué imaginación tienen algunos para inventar cosas tan increíbles! Sin embargo, me parece que tiene interés desde muchos puntos de vista por lo que lo que como buen aficionado a la literatura no me resisto a reproducirlo a continuación. Dice así:

«Supongamos que analizo la situación del planeta y que todos mis informes me alertan de que, con el actual nivel de población y consumo, la vida humana en la Tierra es insostenible a medio plazo. No actuar y dejar que las cosas sigan su curso supone el exterminio total de la especie humana en medio de un caos y unas penalidades indescriptibles: hambrunas, escaseces, falta de recursos, guerras, genocidios, etc.
Por lo tanto, no hacer nada para aquellos que podemos operar sobre la realidad desde una posición de poder no es una opción. Nuestra posición no nos permite esa irresponsabilidad.
La recomendación que me hace mi grupo de expertos para solucionar el problema que nos afecta, es reducir la población humana de una manera controlada antes de llegar a ese escenario apocalíptico. Hacer como quien poda un jardín cuya frondosidad ha empezado a resultar dañina para el conjunto de las plantas que lo habitan. Si lo que se desea es causar el menor daño o sufrimiento posible, como es el caso, este objetivo sólo puede lograrse provocando la esterilidad de la mayor parte de la población -sin que estos se percaten- a fin de poder regresar a un modelo medioambientalmente sostenible.
Ahora bien. Si sólo actuamos mediante la esterilización de los individuos reproductivos, la pirámide poblacional se desajusta conduciendo, a corto plazo, a un apocalipsis financiero, ya que el 90% de las pensiones de los ancianos depende de las contribuciones de los jóvenes y del mantenimiento de las tasas de natalidad -o bien, de los flujos migratorios derivados de dicha natalidad-. Así que no cabe simplemente esterilizar. Hay que procurar también aumentar la mortalidad en el grupo de edad no productivo y consumidor de recursos (los más ancianos).
Ante estas reflexiones mi grupo de expertos en reducción poblacional me presenta un informe y una recomendación. El informe hace hincapié en que aplicar la mortandad de modo violento -mediante guerras o genocidios- es políticamente complicadísimo, pues los conflictos sólo pueden ser locales, y lo que se desea es una acción global. Pero además, si el experimento se aplica de modo intencional y violento y fallase, es decir, se perdiese esa guerra, el resultado podría conducir a la ejecución de las élites o la expropiación de su posición de poder, más o menos otro Nuremberg. Por lo tanto, la recomendación es hacerlo de un modo sigiloso y anónimo, tal como sería una pandemia de la que nadie, sino la naturaleza, fuera responsable. En ese caso, no sólo se evita que la población se rebele contra las élites que la controlan, sino que el miedo les creará más que nunca la necesidad de ser gobernados y conducidos por ellas, como un niño que se abraza a su padre en medio de la oscuridad.
Ahora bien, el grupo de expertos a quien se les demanda estudiar esta hipótesis señala este defecto: si lo que se diseña es un virus altamente mortal es imposible garantizar a las élites su total inmunidad, ya que no disponemos de una vacuna lo suficientemente segura y efectiva como para controlar totalmente sus efectos. Los contagios, aunque se produzcan mayoritariamente entre la plebe, pueden alcanzar a los patricios; un simple camarero, un chófer, un jardinero o una prostituta, podrían hacer que el virus empezase a circular en los círculos elitistas.

Por lo tanto, esta idea simple se desecha en favor de un plan mucho más preciso y brillante. El virus es sólo la excusa para facilitar la inoculación del medicamento que produzca el efecto deseado. El plan, expuesto con más precisión se presenta de este modo:

Primero se crea un virus con una mínima mortandad para personas sanas, parecida a la gripe. Mediante un protocolo equivocado que aconseja la OMS, se aumenta el número de defunciones debidas al tratamiento, no al virus. Los hospitales son animados a proporcionar un mayor número de «contagiados» y «muertos» mediante un estímulo económico por cada caso, favoreciendo tanto el falso diagnóstico con test inadecuados, como la falsa catalogación de la causa de la muerte (muerto POR virus en lugar de muerto CON virus).

La prensa se encarga de amplificar el terror colectivo mediante imágenes falsas pero escalofriantes, como personas que caen súbitamente al suelo en mitad de la calle, o médicos chinos que se vuelven negros y un bombardeo constante de noticias negativas pactadas por guión. Una vez generado el terror, se anima a los gobiernos títeres a llevar a cabo las recomendaciones de la OMS, que consisten en crear un estado de bloqueo económico y dictadura tales que la población clame por una solución que les permita regresar a la «normalidad» cuanto antes, y se predispongan para someterse a ella sin reservas ni precauciones.

Llegado a este punto, se suministra una «vacuna» que en realidad es un medicamento destinado a tres propósitos:

1) Acortar dramáticamente la capacidad inmunológica de los más ancianos o inmunodeprimidos, haciendo que mueran a los pocos meses. El hecho de que la mayoría de ellos son personas de avanzada edad y con patologías previas disimula esta mortandad, que no es achacada a la vacunación sino a los efectos del perverso virus o a su edad o estado de salud. Para cuando las estadísticas empiecen a hacer notar datos significativos, será tarde para revertir o interrumpir el «tratamiento». De este modo, conseguimos dominar la curva ascendente de las pensiones.

2) En las edades medias y personas sanas, el medicamento produce daños graves al sistema circulatorio y al sistema inmunológico a medio plazo, haciendo que su esperanza de vida se reduzca dramáticamente. La mayoría morirá ante de llegar a cobrar ninguna pensión, por lo que el problema económico futuro está medianamente resuelto. Este descenso de la esperanza de vida será atribuido al cambio climático, a la ingesta de microplásticos o a la contaminación de las ciudades, haciendo que la población apoye con más énfasis las medidas previstas de decrecimiento y reducción de su huella medioambiental de nuestra Agenda. La distancia entre las inoculaciones y los síntomas definitivos del tratamiento hace que la plebe no sea capaz de establecer esa relación causal que, además, es desmentida por las autoridades sanitarias pues, de otro modo, estarían confesando ser cómplices de un envenenamiento masivo. Su silencio, si se obtiene en los primeros meses, estará garantizado para siempre. Esa complicidad no les permitirá dar marcha atrás.

3) Por último, el medicamento inyectado con el nombre y el disfraz de «vacuna» produce una esterilidad a medio plazo que reduce brutalmente la reproducción de la especie. En cuestión de una o dos generaciones, la población humana habrá descendido en un 90%, de 8000 a 1000 millones de personas, volviendo a un equilibrio con la naturaleza que jamás debió perder, y sin que este genocidio haya sido en absoluto aparente. Una vez más, la esterilidad y descenso de la natalidad se atribuirá a la contaminación y el cambio climático, haciendo que la población demande con más énfasis la aplicación de las medidas de previstas de decrecimiento y reducción de su huella medioambiental.

El hecho de que la mortandad y la esterilidad se procure mediante una «vacuna» y no un virus, permite que se seleccione con total garantía los elementos a eliminar, y se exima a aquellos que se desee preservar, puesto que las élites simplemente no son «vacunadas», y aquellos ejemplares de plebe que se desee conservar para su reproducción eugenésica, podrían ser eximidos inyectándoseles un placebo sin que nadie se percate de lo que está ocurriendo, como pueden ser poblaciones genéticamente sanas y privilegiadas, de interés racial o cultural, etc. A efectos del público general, toda la Humanidad está siendo inoculada, empezando por sus reyes o dirigentes, y acabando con los más humildes, por lo que nadie podrá sospechar de los aspectos siniestros de este experimento, y de haber sospechas, podrán ser fácilmente desechadas como conspiranoias o noticias falsas, dado el total control de los medios.»

Al texto le acompaña este comentario:

«La perfección, la simplicidad y la belleza diabólica de este plan no puede sino definirse como magistral. Por supuesto, todo parecido con la realidad es pura coincidencia.»

Por la transcripción

 

 

Remitido. Marcelo Gullo: «España no conquistó América; la liberó»

Por su interes y actualidad, en defensa de la labor civilizadora de España y contra las insidias calumniosas de la llamada Leyenda negra, tengo la satisfacción de reproducir aquí el siguiente texto de Marcelo Gullo titulado: «España no conquistó América; la liberó».

Presenta la forma epistolar dirigida al sectario presidente actual de Méjico, AMLO. Dice así:

«Estimado señor presidente de la República de México don Andrés Manuel López Obrador.

El pasado 13 de agosto, en ocasión de cumplirse el 500 aniversario de la liberación -para usted caída- de Tenochtitlán citó textualmente, sin nombrarme, un párrafo de la entrevista que el diario ELMUNDO tuvo a bien realizarme el viernes 23 de julio a raíz de la publicación en España de mi libro Madre Patria. Desmontando la leyenda negra desde Bartolomé de las Casas hasta el separatismo catalán.
En su discurso usted afirmó: «Hay asuntos que deben aclararse en la medida de lo posible. Por ejemplo, hace unos días un escritor pro-monárquico de nuestro continente afirmaba que España no conquistó a América, sino que España liberó a América, pues Hernán Cortés, cito textualmente, ‘aglutinó a 110 naciones mexicanas que vivían oprimidas por la tiranía antropófaga de los aztecas y que lucharon con él’». Usted también me acusó sin ningún tipo de pruebas -y sin haberse tomado siquiera la molestia de ojear mis antecedentes académicos o de recabar información sobre mi trayectoria política antimperialista- de ser un representante del pensamiento colonialista.
Coincidiendo con su apreciación de que hay asuntos que deben aclararse quisiera recordarle que, como afirma el arqueólogo mexicano Alfonso Caso, quien fuera rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, «el sacrificio humano era esencial en la religión azteca». Es por ese motivo que en 1487, para festejar la finalización de la construcción del gran templo de Tenochtitlán -del cual usted, el pasado 13 de agosto, inauguró una maqueta monumental- las víctimas del sacrificio formaban cuatro filas que se extendieron a lo largo de la calzada que unían las islas de Tenochtitlán. Se calcula que en esos cuatro días de festejo los aztecas asesinaron entre 20.000 y 24.000 personas.

Sin embargo Williams Prescott, poco sospechoso de hispanismo, da una cifra más escalofriante. «Cuando en 1486 se dedicó el gran templo de México a Huitzilopochtli, los sacrificios duraron varios días y perecieron 70.000 víctimas». Juan Zorrilla de San Martín en su libro Historia de América relata que «cuando llevaban los niños a matar, si lloraban y echaban lágrimas, más alegrábanse los que los llevaban porque tomaban pronósticos que habían de tener muchas aguas en aquel año».
«El número de las víctimas sacrificadas por año», tiene que reconocer Prescott, uno de los historiadores más críticos de la conquista española y uno de los más fervientes defensores de la civilización azteca, «era inmenso. Casi ningún autor lo computa en menos de 20.000 cada año, y aún hay alguno que lo hace subir hasta 150.000». Marvin Harris en su famosa obra Caníbales y reyes relata: «Los prisioneros de guerra, que ascendían por los escalones de las pirámides, […] eran cogidos por cuatro sacerdotes, extendidos boca arriba sobre el altar de piedra y abiertos de un lado a otro del pecho con un cuchillo… Después, el corazón de la víctima -generalmente descripto como todavía palpitante- era arrancado… El cuerpo bajaba rodando los escalones de la pirámide…».

¿Dónde eran llevados los cuerpos de los cientos de seres humanos a los cuales, en lo alto de las pirámides, se les había arrancado el corazón? ¿Qué pasaba luego con el cuerpo de la víctima? ¿Qué destino tenían los cuerpos que día a día eran sacrificados a los dioses? Al respecto, Michael Hamer que, ha analizado esta cuestión con más inteligencia y denuedo que el resto de los especialistas, afirma que «en realidad no existe ningún misterio con respecto a lo que ocurría con los cadáveres, ya que todos los relatos de los testigos oculares coinciden en líneas generales: Ias víctimas eran comidas».
Los numerosos trabajos científicos -tesis doctorales, libros publicados por prestigiosos académicos de fama mundial- con los que contamos hoy, no dejan lugar a dudas de que en Mesoamérica había una nación opresora, la azteca, y cientos de naciones oprimidas, a las cuales los aztecas no solo le arrebataban sus materias primas -tal y como han hecho todos los imperialismos a lo largo de la historia- sino que les arrebataban a sus hijos, a sus hermanos… para sacrificarlos en sus templos y luego, repartir los cuerpos descuartizados de las víctimas en sus carnicerías, como si fuesen chuletas de cerdo o muslos de pollo para que esos seres humanos descuartizados, sirvieran de sustancioso alimento, a la población azteca.

La nobleza se reservaba los muslos y las entrañas se dejaban al populacho. Las evidencias científicas con las que contamos hoy, no dejan lugar a dudas al respecto. Era tal la cantidad de sacrificios humanos que realizaban los aztecas de miembros de los pueblos por ellos esclavizados que con las calaveras construían las paredes de sus edificios y templos.
Es por eso que, el 13 de agosto de 1521, los pueblos indios de Mesoamérica oprimidos por los aztecas festejaron la caída de Tenochtitlan. Como usted, señor presidente, tuvo que reconocer en su discurso, a regañadientes y entre líneas, es materialmente imposible pensar que, con apenas 300 hombres, cuatro arcabuces viejos y algunos caballos, Hernán Cortés pudiera derrotar al ejército de Moctezuma integrado por 300.000 soldados disciplinados y valientes. Hubiese sido imposible, aunque los 300 españoles hubiesen tenido fusiles automáticos como los que hoy usa el Ejército español.
Miles de indios de las naciones oprimidas lucharon, junto a Cortés, contra los aztecas. Por eso, su compatriota José Vasconcelos afirma que «la conquista la hicieron los indios».

¿Y que aconteció después de la conquista, después de esas primeras horas de sangre, dolor y muerte? Todo lo contrario de lo que usted afirma. España fundió su sangre con la de los vencidos y con la de los liberados. Y recordemos que, fueron más los liberados que los vencidos. México se llenó de hospitales, colegios bilingües y universidades. España envió a América a sus mejores profesores y la mejor educación fue dirigida hacia los indios y los mestizos. Permítame recordarle, señor presidente, que tan respetuosos fueron los libertadores españoles -perdón: los conquistadores- de la cultura de los mal llamados pueblos originarios que en 1571 se editó en México el primer libro de gramática de lengua nahualt, es decir 15 años antes de que en Gran Bretaña se publicara el primer libro de gramática de lengua inglesa. Todos los datos demuestran que, al momento de su independencia de España, México era mucho más rico y poderoso que los Estados Unidos.

Perdóneme usted, señor presidente, que me vaya un poco por las ramas, pero quisiera sugerirle, con todo respeto, que el próximo 2 de febrero, cuando se cumpla un nuevo aniversario del ignominioso tratado de Guadalupe Hidalgo -por el cual los Estados Unidos arrebataron a México 2.378.539 kilómetros cuadrados de su territorio- usted realice un gran acto como el que organizó para el 13 de agosto. Que para realzar el mismo, invite al presidente de los Estados Unidos Joseph Biden y en un gran discurso, cuando esté ante el presidente estadounidense, le exija que pida perdón al pueblo mexicano por haberle robado Texas, California, Nuevo México, Nevada, Utah, Colorado y Arizona, tierras que fueron indiscutiblemente parte de México.
Por último estimado presidente quisiera contarle que, como desde niño siempre me he sentido ligado sentimentalmente a los pueblos oprimidos -quizás por haber nacido en un hogar humilde de la ciudad de Rosario en la República Argentina-, si pudiese viajar en el túnel del tiempo, una y mil veces, me sumaría a los apenas 300 soldados de Hernán Cortés que, con el coraje más grande que conoce la Historia, liberaron a los indios de México del imperialismo antropófago de los aztecas.»

Como decía Gracián, «contra malicia, milicia». Mi enhorabuena al autor argentino por sus conocimientos, valentía y voluntad de exponerlos.

 

LA OPINIÓN DEL LECTOR: Carta abierta del general Franco a los socialistas

REMITIDO

«De Sánchez no digo nada porque no merece ni una letra ya que no fue nada, y nunca será nada más que un traidor incluso a los propios socialistas.

Pero qué diría hoy Juan Rodríguez García-Lozano, abogado y asesor jurídico del Ayuntamiento de León durante mi mandato, del enfermizo desprecio de su hijo, José Luis Rodríguez Zapatero, hacia una vida de rectitud al servicio de España, sin vencedores ni vencidos. O hacia la de su bisabuelo, el teniente de Infantería Sebastián Rodríguez, que en 1934 colaboró bajo mis órdenes para sofocar la revolución golpista convocada por el PSOE y la UGT.

De qué torcidos valores transmitidos por sus progenitores podría quejarse la esposa de Zapatero, Sonsoles Espinosa Díaz, hija de un apreciado oficial de Intendencia y profesor en la Academia de Intendencia de Ávila durante muchos años.

Qué cuentas familiares pendientes podría reclamar Alfredo Pérez Rubalcaba, hijo de un gran suboficial del Ejército del Aire durante mi mandato.

Qué malsanos recuerdos de aquella España conserva María Teresa Fernández de la Vega Sanz, hija de Wenceslao Fernández de la Vega y Lombán, delegado provincial de Trabajo en Zaragoza al servicio del régimen anterior y que fue condecorado con la Medalla al Mérito en el Trabajo, en el 32º aniversario del Alzamiento Nacional, el 18 de julio de 1971.

Qué tribulaciones juveniles hicieron tanta mella en Manuel Chaves, hijo de Antonio Chaves Pla, coronel de Artillería y a quien tuve el gusto de condecorar personalmente cuando era comandante y estaba al frente de las tropas nacionales en el norte de África y que por cierto ,su madre fue jefa de la Sección Femenina de Falange Española y de las JONS en Ceuta.

Qué aciago episodio en la relación paterno-filial se cruzó en el camino de José Antonio Griñán, hijo de mi querido Octaviano Griñán Gutiérrez, destacado miembro de mi guardia personal en el Palacio de El Pardo.

Qué cálidos recuerdos de su feliz niñez sería capaz de reivindicar hoy José Bono Martínez, hijo de un honrado alcalde falangista de El Salobre, en Albacete. 

O la ex ministra socialista Leire Pajín, nieta de los jefes del Movimiento falangista en Sabero (León) y que su abuelo paterno, Teófilo Pascual Pajín Tejerina, llegó incluso a recibir un premio de los Sindicatos Verticales franquistas en reconocimiento a su labor como administrativo de una mina. 

O Mariano Fernández Bermejo, ex ministro socialista de Justicia, hijo de un alcalde franquista, que era también jefe local de falange en Arenas de San Pedro (Ávila). 

O Carmen Romero, ex esposa de Felipe González e hija del que fuera coronel médico del Ejército del Aire y concejal de Sevilla, Vicente Romero y Pérez de León, que luchó con honor y valentía en el bando nacional durante la guerra civil.

 

Aquellos españoles sirvieron a España con lealtad y devoción porque, felizmente para todos, estaban al servicio de un ideal supremo que aglutinaba a todos nuestros compatriotas, sin banderías ni bandos, sin discutir los unos con los otros, sin hechos diferenciales, sin ayudas a los de fuera antes que a los de casa, sin separatistas, sin bandas criminales internacionales, sin familias desestructuradas, sin impuestos abusivos, sin feministas rabiosas, sin políticos insaciables, sin el desdoro como forma de conducta, sin libertinaje. 

Lo que hicieron esos españoles, y los millones de españoles cuya memoria se pretende hoy proscribir del patrimonio emocional colectivo, fue trabajar para dar vida a la nación, aprovechando el agua que pudimos mediante la creación de pantanos, proyectando industrias derivadas del campo, buscando los hombres más idóneos para aumentar la producción. 

De ese modo es como levantamos un país: con honradez, con orden, con trabajo, con disciplina y con paz. 

Justamente los valores que vosotros, socialistas, no representáis ni habéis representado nunca, siendo ésta la causa principal de vuestro odio, de que pretendáis exhumar mi cadáver y enterrar al mismo tiempo el amoroso recuerdo de una España de la que no merecéis ni el aire que respiráis por traidores, que os empequeñece por no tener ni el más mínimo ápice de vergüenza y os envilece tanto por envidiar a gentes de bien llena de unos valores humanos y éticos que jamás vosotros  tendréis ni en vuestros mejores sueños.

No sois dignos ni de lástima.

Firmado 

Francisco Franco Bahamonde»

(Recibida mediante escritura automática)

LA OPINIÓN DEL LECTOR: Cabalgatas

Reproducimos a continuación este breve texto de indignación recibido del Doctor Cossío:

 

Las Cabalgatas de los reyes Magos, un síntoma de la degradación nacional

¡¡Por fin lo he comprendido!!. Me resistía ciegamente a admitir que hemos pasado de ser ciudadanos de un Estado a súbditos de Ayuntamientos y Autonomías  politizadas e insolidarias entre sí, traidoras a un Estado incapaz encabezado por Gobiernos conformistas claudicantes, que se dedican preferentemente a tratar de engañar a sus «ciudadanos» y a la Nación con paripés de escasa calidad intelectual y moral. Son impresentables. Este «amable» pensamiento sobre el triste destino de mi Patria me lo deben haber traído «sus majestades de oriente» con el grotesco manoseo de algunas cabalgatas de los reyes magos, organizadas en teoría para los inocentes niños por groseros sectarios maliciosos, sin apenas crítica por parte de la gran mayoría de los medios de información, a los que solo les falta balar como corderitos.
¡¡El niño que aún sobrevive en mi se rebela!!

Benigno Cossío Coll

 

 

La Opinión del lector: Sentencias y sentenciados

El Dr. Benigno Cossío Coll nos ha hecho llegar este texto que reproducimos a continuación:

«La sentencia de Arturo Mas a dos años de inhabilitación para desempeñar cargo público, que todos ellos reciben con risitas de contento, es la evidencia del grado de envilecimiento del Estado español, que abandona a sus ciudadanos en manos de trileros, y lo enferma que está la Nación.

Es una buena ocasión para describir una viñeta de El Roto: Un avión de pasajeros, adornado de cabina a cola con el dibujo de una gran bandera española, se parte por la mitad en pleno vuelo ¡Desconexión!, aparece escrito en el aire cercano a la zona de rotura detrás de las alas. Estremecedor.
El Estado que no protege a sus ciudadanos……está condenado a desaparecer. Pero es mucho más grave cuando con el Estado desaparece la Nación. Se produce entonces la desintegración de una sociedad que tira por la borda su pasado y su porvenir. En España vivimos nuestro peor momento en una época vertiginosa, en la que salta a la vista lo que hay de mediocre en las personas. Decía W. Churchill que <<Construir es quizá la lenta y laboriosa tarea de muchos años. Destruir puede ser el acto irreflexivo de un solo día>>. La pena es que una respuesta adecuada al desafío que el mundo nos plantea nos podría llevar a la prosperidad, si tuviéramos un sistema educativo eficaz y una economía competitiva. La hacen imposible 17 Autonomías con deriva a miniestados llenos de crecientes fronteras invisibles. En su lugar tenemos un sistema educativo ineficiente y un sistema económico altamente regulado y, para colmo de desgracia, ni siquiera planificado desde el poder central, casi inexistente. ¡Como para incorporarse con éxito al cambio global!.

Todo es una lástima, pues aun la inmensa mayoría nos sentimos españoles y la lealtad a la Nación aun preside nuestros actos, sin convertir nuestro diálogo en un permanente chantaje o confrontación. Si se internacionaliza la economía, los trabajadores españoles tendremos que ser solidarios, y convendría serlo también pronto con los trabajadores del resto de Europa. O lo de ser español se vuelve a poner de moda al servicio de una patria común fuerte, o no lo contamos. Si queremos impedir que el libre mercado termine en el monopolio u oligopolio que controla el trabajo sin trabas fronterizas, tendremos que dejar de mirarnos el ombligo en cada pueblo y cada Comunidad, y empezar a mirarnos a la cara. ¿Qué queremos?

 La tolerancia, la convivencia, no debería ser arruinada por extremismos colectivistas disfrazados de «nacionalidades históricas», «derechos lingüísticos» y «étnicos», rasgo éste último que nunca tuvo ni el nacionalismo español más extraviado. Por ese camino terminaremos siendo nazis todos».

Benigno Cossío Coll

Posdata de la Redacción

No le falta razón al Dr. Cossío.  Por desgracia, aunque ya sin estupor ni asombro, constatamos una y otra vez que ser un político traidor o ladrón sale «gratis» en el Reino borbónico de ¿España?

 

 

 

 

La Opinión del Lector: ECCE HOMO EN MARIA PITA

Un coruñés entendido y amante del Arte nos ha remitido el siguiente interesante texto de actualidad que reproducimos a continuación:

«Aunque la especulación y el mal gusto han hecho desaparecer de nuestra ciudad construcciones emblemáticas, aún quedan edificaciones que nos hacen recordar a los buenos arquitectos que hemos tenido en La Coruña, que aportaron lo mejor de ellos con el noble deseo de convertirla en una ciudad hermosa y agradable, con la complicidad de una burguesía culta que también aspiraba a lo mejor para su ciudad.

Cuando uno de estos significados arquitectos, Mariño, proyectó el edificio del Ayuntamiento, estoy convencido de que lo hizo vislumbrando su futura equipación con obras pictóricas merecedoras de estar colgadas en tan nobles paredes. Y no se equivocó, durante años, las pinturas de Llorens, Taibo, Sotomayor, Cersa, Juan Luís, Luís Mosquera y algunas más pertenecientes al patrimonio nacional, embellecen sus paredes contribuyendo a convertir nuestro Ayuntamiento en un autentico Museo. Lo que dice mucho de aquellos alcaldes que sabían elegir o se dejaban aconsejar por quienes tenían más conocimientos que ellos de la materia.

El pasado mes de diciembre recibo un whatsapp con el retrato de Paco Vázquez. Pensé que era una broma cuando, a continuación, me pone que se va a colocar en el Ayuntamiento. Miro el calendario por si era el 28 de diciembre, y no era una inocentada. La prensa más tarde me lo confirma, y allí me encuentro al actual alcalde el día de la presentación oficializando el horror, pero eso sí como siempre, con su disfraz de leñador pobre, camisa por fuera del pantalón a lo Pablo Iglesias.

Curiosa la actitud del señor Ferreiro, que anda de austero por la vida. Una de sus últimas generosas y humanas ocurrencias era sacar las goteras de los puentes para hacer mas confortable la vida de los indigentes; sin embargo no pareció tener dudas al desembolsar, y de una atacada, 9.000 euros por el retrato de Losada y el doble, 18.000 euros por el de Paco Vázquez. Total 27.000 euros.

Hace años, que yo recuerde, se destinaba una misma cantidad para todos los retratos de los ex regidores y si alguno de estos quería que se lo pintara un artista de superior caché se pagaba el retratado la diferencia de lo presupuestado.

Utilizar el poder y ser generoso con el dinero de los contribuyentes para con ello ir devolviendo favores al partido colaborador necesario para que la “Marea” llegara a la alcaldía dice mucho de la ética muy acorde con la estética de nuestro actual regidor.

Cuando colocaron el retrato de Paco Vázquez en el Ayuntamiento comencé a darme cuenta de que el anterior Alcalde, Negreira, estimaba a Paco Vázquez más de lo que muchos creíamos. El ir dilatando el cuelgue de este ecce homo II lo confirma.

El acto oficial de la presentación del retrato lo podría haber filmado Berlanga. También me recordó la escena, el cuento “El traje nuevo del Emperador” en el que dos timadores presuntos sastres le dicen al Rey, muy presumido él, que le pueden confeccionar un precioso traje con una tela tan maravillosa que solo los tontos no la podrán ver. El resto del cuento ya lo conocemos.

Tengo la convicción que muchos de los invitados al acto al ver a Paco tan entusiasmado con el nuevo traje, digo retrato, se contuvieron las carcajadas reservándose lo que sintieron al ver la pieza, cuya calidad y valores pictóricos eran tan invisibles como el hermoso traje del Emperador.

Sr. Vázquez, usted ha sido un buen alcalde y así como a los legionarios se les presupone el valor a usted le creía poseedor de un cierto buen gusto; aunque solo fuera por la cantidad de piezas extraordinarias que habrán pasado por delante de sus ojos. En Roma, en la Embajada seguramente desayunaba viendo pinturas del Tiziano, Mengs, Madrazo, Nattier etc. Y eso debía sensibilizar hasta una roca. Por ello, me dejó perplejo el que le guste y se guste en eso que le han hecho.

El retrato, créame, no tiene un pase, se comenta por sí solo. Usted, que es persona inteligente, consulte con alguien que sepa un poquito de pintura, no haga caso de los “halagaores”:

El colorido, sobre todo del rostro, y la composición frontal tiran para atrás. Parece usted un pavo real abotargado, y no lo digo por su deseo, que respeto, de ser retratado con el uniforme de embajador y con sus, seguro, merecidas condecoraciones. Esta clase de atuendos, cuando se sabe pintar, y se interpretan con arte, dan mucho juego al artista. Los uniformes de gala con sus casacas bordadas y vistosas botonaduras nos traen a la mente ejemplos de magníficos retratos realizados por Vicente López o Federico de Madrazo. Admito que a estos pintores no se les puede resucitar, como otros más cercanos en el tiempo y el espacio como pueden ser Román Navarro, Luís Mosquera o Quintas Goyanes. Por ello, por respeto al lugar y a usted, señor Vázquez, que no se merece quedar de esa guisa para la posteridad, sinceramente le animo a que retire, si es posible, el retrato y sustitúyalo. Páguese usted otro que en España hay buenos retratistas y que cobran bastante menos que el que se lo ejecutó y pagamos todos.

Un buen retrato no debe producir hilaridad ni mofa. Un retrato de calidad jamás debe ser una mala caricatura y sinceramente, esta pintura solo la imagino aprovechable como cartel para anunciar el carnaval…»

M. Ortiz

La Opinión del Lector: EL BOTELLÓN

El Doctor Cossío Coll nos ha remitido este texto sobre un tema de perenne lamentable actualidad, que reproducimos a continuación:

«La ministra Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad está demostrando una especial habilidad para meterse en todos los charcos… ¡de los que encima ella, por edad, no tiene la culpa! ¡Estoy harto de que «los políticos» descarguen sus culpas y responsabilidades en todo lo que se mueve! Lo que me extraña es que las asociaciones de padres no tengan nada que decir. Yo quiero hacerlo, por lo injusto que es. 

Recordemos los antecedentes del botellón. Todos ustedes han oído hablar festivamente de «La movida», estimulada por políticos conocidos, como exponente de una vida joven, alegre y feliz. También la nueva educación en las escuelas y demás colegios fue imponiendo que profesores y alumnos eran todos «coleguis», y <aquí todos de tu>. Salir a la una de la madrugada se hizo costumbre, e «ir de botellón» se fue imponiendo porque <<la bebida es cara y los jóvenes no tienen dinero para pagarla en los locales de ocio>>, como me decía un alcalde. Así que fuimos pasando de beber alcohol en grupos dispersos en la via publica a que alcaldes «sensibles» a esa incomodidad organizaran zonas de Botellódromo. Todo bien organizado, pero no conozco de ninguna autoridad que haya intentado prohibir que se instalen zonas de recreo en las afueras de las ciudades, a las que se accede en coche. Creo que Cáceres fue una excepción al oponerse en algún momento a «la movida» alcohólica universitaria, medida protestada por los ya educados en la nueva alegría.

Bien. A pesar de todo los padres que han tenido el valor de tener hijos (hoy la natalidad es quizá nuestro mayor problema como sociedad), intentan educar a sus hijos. Y se topan con los jueces, de los que voy a mencionar solo alguna sentencia que me llamó la atención. Recuerdo la condena a una madre a varios meses de <alejamiento> de un niña muy menor de edad porque le había dado una cañuela para corregir algo (supongo que el juez haría de canguro); la que condena a un padre por cerrarle la puerta de casa a un mozo que llegaba a casa cuando le petaba; la que condena a unos padres de La Rioja a mantener y alimentar en su casa a dos mocetones cercanos a la cuarentena que seguían sin trabajar en nada; y la última, que conozco: Una joven madre le da un cachete en la calle a su niño, un viandante la denuncia y el juez admite la denuncia, teniendo la madre que demostrar con testigos que no es ninguna torturadora. No hubo sentencia. Se puede adoctrinar a los niños en las escuelas de España, es evidente, pero es muy difícil enseñarles buena educación (antes se llamaba urbanidad) y buenas costumbres.

Ahora la ministra quiere acabar con el botellón haciendo responsables a los padres. Ahí acaban las responsabilidades. ¡No sería más razonable que todo tipo de autoridades impidieran y reprimieran beber alcohol en la calle! Quizá así dejáramos de ver borracheras feroces y comas etílicos (y cirrosis en niños) en las urgencias de los hospitales, así como el aumento de enfermedades mentales. Y se de lo que hablo».

Dr Benigno Cossío Coll

Nota: la foto recoge como queda un jardín emblemático de la otrora culta y civilizada ciudad de La Coruña, conocida hoy como A Coruña, después de una placentera noite de botellón de los lugareños.

 

 

 

La Opinión del Lector. El caso Lyssenko

El doctor Cossío nos ha remitido este texto que trascribimos a continuación:

«Ante la aparición de Podemos aprovechando el descontento generalizado de la ciudadanía, me parece muy oportuno recordar lo que envié como advertencia en agosto de 2007 a Zapatero. Es necesario tener muy en cuenta que El Populismo necesita de un iluminado, de un Jefe absoluto que señale a los «enemigos» causantes de todos los males y del miedo que invade una sociedad, para que sean «responsables» de todo lo que ocurre «al pueblo» y a la Nación. De eso ya hemos tenido suficiente en España y Europa. Antes de que alguien se declare comunista o fascista debería conocer hechos como el que exponía hace casi 9 años, que es sólo la mínima expresión de las atrocidades cometidas por todas las dictaduras soviéticas. Hoy la información está disponible y no hay excusa para manipular, ni para dejarse manipular. Menos excusable es pactar con ellos». (2016, B.B.C.)

 

 «Hace poco he visto mencionado «el asunto Lyssenko» e, intrigado, procuré informarme.

Este mediocre agrónomo ucraniano, militante del PCUS, dió en notar que las leyes de la genética estaban en contra de la teoría del materialismo dialéctico marxista, por la cual el individuo es maleable a voluntad según la influencia del medio. Así que Trofim Lyssenko «fundó» una «genética «no burguesa», comunista, basada en la herencia de los caracteres adquiridos. O sea que si cortábamos los rabos a los perros durante varias generaciones, estos nacerían sin rabo. Por semejante engendro científico puesto en práctica, a Lyssenko en 1938 le nombran presidente de la Academia Federal Lenin de Ciencias Agrónomas, en el 39 ingresa en la Academia de Ciencias de la URSS, en el 40 es director del Instituto de Genética de Moscú, y recibe en tres ocasiones  consecutivas el premio Lenin de ciencias.

Lo malo es que los perros son tercos, las semillas no cambian de costumbres fácilmente y los terrenos agrícolas tambien se resisten a hacerlo, por lo que sus experimentos llegan a provocar hambrunas en Rusia, mientras el NKVD (Stalin) ordena cerrar los laboratorios de «genética burguesa».¡Le venía bien a Stalin!. Así justificaba el comienzo del terror científico y deportan y mueren cientos de genetistas y científicos por causa directa de Lyssenko (entre ellos Vavilov, genetista y botánico mundialmente renombrado y pionero de los bancos genéticos de semillas, que es declarado «enemigo del pueblo», juzgado y condenado a muerte, falleciendo en prisión por causas desconocidas en el 43).  Y ocurre lo de siempre. Empieza a funcionar la bula a favor del comunismo. Louis Aragon en Francia escribe: <<Entre un monje (nada menos que Mendel) y un comunista (Lyssenko), no tengo dudas de elección>>. ¡Como comía bien!. ¡Aragon podría haber hecho buenos textos para la Educación Ciudadana! Y Mounier (cristiano católico él) también hubiera sido excelente, pues no en vano escribía: <<Podría darse el caso….que la genética clásica desempeñara ahora un papel dogmático y dilatorio..>>, se entiende que dilatorio del más que dudoso progreso de Lyssenko. Ocurre que el PC Francés crea la Sociedad de Amigos de Michurin y de Lyssenko, y L Humanité ataca a los científicos «burgueses» que les da por llevar la contraria (Haldane, Jacques Monod, Prenant, Hermann J. Muller, J.Huxley, Jean Rostand…). Lo de siempre.

Avergonzado de mi ignorancia de asuntos como el de Lyssenko, reflexiono sobre con cuanta ligereza descartamos o nos hacemos partidarios de lo que desconocemos por desidia, para conformarnos con el magro alimento de las consignas, el proporcionado por las empresas de la información (que se concentran en muy pocas manos y que nos dan mercancía averiada) y también por el encanallamiento de los «políticos» mentirosos.

Asi, por desinformación y manipulación hemos permitido en España que primen los intereses electorales sobre los del País,  dando alas a los Carod, Arzallus, Madrazo, Maragall, Montilla.. y ahora nos crecen los enanos (Miguel Sanz, Gallardón…). 

¿No te parece que es hora de abandonar la manipulación de las reglas de lo que debe de ser  juego democrático limpio?. Aunque nos cueste algo. Tú puedes hacerlo, yo no (por suerte)».

 

Benigno Cossío Coll

(2007)

 

 

 

 

                                                                        

La Opinión del lector: Homs y los tanques

El Doctor Cossío nos ha enviado este texto de actualidad que reproducimos a continuación:

«Homs pregunta: ¿Qué van a hacer? ¿Van a enviar los tanques?

Con lo fácil que es la respuesta, que además exige la ley: << Sí, si hace falta. No tenga ninguna duda>>. Porque al final todo será mucho peor si no se da la respuesta adecuada. Este lumbrera se ha creído lo que otro semejante alumbró en campaña electoral con su singular sonrisa beatífica: <<La Nación es un concepto discutido y discutible>>, o <<Apoyaré la reforma del Estatuto que apruebe el parlamento de Cataluña>>. Ni Homs ni Zapatero comprenden lo que significa para los españoles la unidad indisoluble de la Nación, ni la igualdad de todos los españoles, ni el grave riesgo que entraña incitarles a demostrar su capacidad de reacción ante el atropello colectivo que se les pretenda infligir.
        Enviar tanques para defender y hacer respetar la ley no es lo peor que puede ocurrir. Los tanques son mucho más controlables que la rabia cuando se desata. El historiador Estrabón se dio cuenta y dejó constancia de cómo las gastaban los hispanos. Tampoco es desdeñable la opinión del historiador latino Trogo Pompeyo sobre nosotros: <<Los hispanos eran extremadamente guerreros, hasta el punto de que si no encontraban el enemigo fuera lo buscaban en casa>>. Y todos los que ya hablaban de nosotros antes de Cristo, eran muy conscientes de sus características físicas como guerreros y de su fiereza en el combate. Hay que leer el manual del legionario romano para valorar adecuadamente las opiniones escritas por sus conocedores, sobre nuestras virtudes guerreras. Las legiones romanas eran máquinas de guerra perfectas, que aun asombran comparándolas con los ejércitos actuales. Hacían su trabajo con la precisión de relojes suizos
        Empieza a ser imprescindible que el Poder Ejecutivo de la Nación y el Estado ejecute las acciones necesarias para hacer cumplir la Constitución y las demás leyes. Los españoles no tolerarán que se cachondeen de ellos. Lo más peligroso es no mandar los tanques si hace falta. 
 Doctor Benigno Cossío Coll»

 

 

 

 

Cómo destruir un Estado Nación

Cómo destruir un Estado Nación. Manual de Instrucciones. Empecemos por España

El devastado Reino de España puede ser la pieza más favorable para hacer pepitoria de un Estado Nación en el área europea u occcidental.

De este modo podría el-bosco-el-infierno-detalle1continuar el proceso originado por el Brexit para que en una operación acordeón sembrar caos a fin de obtener otra forma de Orden supraestatal aún más favorable a los intereses oligárquicos internacionales.

Publicado en abril del año pasado, en este sugestivo aunque preocupante texto tomado del Blog ciberpensadores (Pinchad aquí) se describe un Manual de Instrucciones del proceso.

Pero, más allá de los detalles, cómo valorarlo: ¿Ficción? ¿Realidad?

Todo es posible desde la triste constatación que hoy España está indefensa y completamente a merced del enemigo interno y externo.

 

NOTA: el texto enlazado es largo, por lo que tarda unos segundos en mostrarse.

 

 

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