Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

El oráculo pernicioso

Antes de que se inventara lo del CIS sabemos que la misma Biblia distinguía varias formas de adivinación. Así, por ejemplo:

La astrología judiciaria o Meonen mosaico.

La augural o Menaschech

La Mescascheph o práctica de maleficios con sus ceremonias y prácticas ocultas o perniciosas.

Las producidas por los encantadores o Ithoberon

Los Oráculos, mediante la interrogación de espíritus

Los Indonei mágicos

La Necromancia o interrogación de los muertos

La Rhabdomancia o adivinación mediante varillas.

La Hepatoscopia por la inspección del hígado.

Pero el deseo de conocer y o determinar el futuro es algo universal y está presente en todas las tradiciones. En ocasiones subvencionado por los propios poderes públicos con intenciones más o menos confesables. En Atenas se sostenían los adivinos como nuestro Tezanos a expensas del Tesoro público.

Cabe recordar aquí, para no hacer esto demasiado largo, por ejemplo las principales variantes de la adivinación romana. Estaban los Fanáticos o los Entusiastas que actuaban bajo la influencia de ciertas divinidades como nuestro sublime doctor mohatrero. Los adivinos se adornaban con coronas de laurel para representar al dios Apolo. Los Fatuarios o investigadores del destino con especialistas para cada uno de los sexos. Los Extáticos caían en especial arrobo y luego lo explicaban a las muchedumbres en el ágora o el foro, ya que entonces aún no se había inventado la tele para mayor solaz y embrutecimiento del pueblo soberano.

Los auspicios eran los antecedentes de nuestras actuales encuestas. Parece ser que les dio forma un personaje mucho más serio, la entropía aumenta, que nuestro actual mántico oficial. Me refiero a un famoso adivino de Tebas llamado Tiresias.  La ciencia augural no se explicaba en sesudos tratados de Sociología, como ahora con la cosa esa de la modernidad y sus nuevas supersticiones, sino en un cuerpo científico conocido como Libros Fulminales o Fulgurales.

Es importante distinguir entre los augurios y los presagios, anuncios, predicciones y vaticinios. Los primeros se efectuaban mediante las reglas de la ciencia augural, mientras que los otros estaban conformes con la subjetividad más o menos interesada o consciente del intérprete.

Un oráculo famosísimo fue el de Apolo en Delfos, a los píes del Parnaso. Casi todos los poderosos iban a consultarle antes de emprender alguna gesta o aventura. Una profetisa llamada Phitia se subía a un trípode preparado sobre una sima para recibir los vapores sutiles que trasportaban las esperadas respuestas. Hoy con esto de la seguridad e higiene en el trabajo y demás prosaicos reglamentarismos y directivas europeas nuestro Tezanos ya no se sube abierto de piernas en el trípode para recibir el vapor palaciego bienhechor, ni lo necesita para decir lo que el Poder desee. Y es que, tanto entonces como ahora, los oráculos no estaban libres de corrupción, soborno o cohecho. O al menos de su sospecha.

Pero, ¿cómo funcionaban?

Parece ser que mediante los verdaderos se trataba de investigar a través de sus indicios en universos paralelos o de otras dimensiones.  El sabio escolástico Santo Tomás de Aquino nos explica que: los cuatro elementos, se dice, están poblados de espíritus llamados silfas, gnomos, ninfas y salamandras…

En otros casos sólo hay simple granjería. Nuestros socialistas made in USA que son tan modernos que ya no creen en silfas, gnomos ni nada parecido, excepto en satisfacer las órdenes de sus amos y en los euros o dólares metidos tan ricamente en el propio bolsillo, buscan el apaño, la granjería oracular desde una visión más materialista.

La Phitia actual al servicio del sanchismo, barbuda y tan falsaria como la cervantina dueña doña Dolorida, acaba de proclamar los resultados de su última consulta. Su amo vence a todas las demás huestes, solo o en compañía de otros como decía la famosa sentencia del asesinato de los marqueses de Urquijo. Es de suponer que se trata de una mohatra más, un engaño para promover auto-profecías y votos útiles que resultan ser los de los tontos útiles. Pero, si ni fuese así, ¡ojalá Dios en su infinita Providencia no quiera tal! se apiade de nuestros pecados y nos libre de tal desgracia.

Porque no se entendería el masoquismo del pueblo español, dicen que soberano, que está alcanzando tintes bíblicos. No puedo por menos de recordar el libro I de Samuel, cuando los judíos piden a Dios que les de un Rey y Dios ordena a su sacerdote que condescienda con tal deseo, explicando antes al pueblo cuál va a ser el modo con el que gobernará el elegido, y es descrito como cosa verdaderamente siniestra. Pero el pueblo insiste y se le concede un rey. Y así, el déspota Saúl, el Sánchez de la Biblia, detenta un gobierno tiránico para mayor posterior llanto y crujir de dientes del ingrato pueblo elegido.

Quevedo, experto en despotismos que padeciera en sus frioleras carnes, se plantaba esta grave cuestión en su Política de Dios: ¿Tan gran delito fue pedir Rey que mereció no sólo que se lo diesen, sino también que no se lo quitasen, cuando padeciesen con lágrimas el derecho que les predijo? 

Si, como afirma la Phitia Tezanesca, tras la terrible experiencia de este embarazo de nueve meses se vuelve a parir, forceps encuestorios u oportuno atentado incluidos, otro monstruoso gobierno Sánchez, desde luego está claro que sus votantes merecen toda clase de catástrofes. Todo castigo bíblico, aunque lamentablemente lo padezcamos todos por no haberlo impedido.

 

Primus circundedisti me

Se cumplen quinientos años de la primera circunvalación al mundo iniciada por el navegante de origen portugués al servicio de España Fernando de Magallanes y tras su asesinato por una tribu indígena hostil terminada por Juan Sebastián Elcano.

Hasta hace unas pocas fechas la celebración de esta gloriosa gesta española estaba pasando con más pena que gloria en este desquiciado Reino. Pero hete aquí que la sublime pareja científica formada por miss Carmen la de Cabra y un señor contratado para la ocasión han dictaminado que se trata de una gesta ibérica y que la cosa no es para nacionalismos ni leches ¡Toma ya! Lástima que los ingleses sigan diciendo que la gran hazaña de la navegación mundial se debe a su héroe nacional, el pirata Drake.

Y es que aprovechando la presente incompetencia oficial española entretenida en otros sí digo y pilla pilla varios, los portugueses la intentan hacer pasar por suya cuando tanto la titularidad de la expedición como el navegante que finalmente la llevaría a término fueron españoles.

Triste sino el de muchas de nuestras gestas históricas más grandiosas o gloriosas. Si los héroes de ellas fuesen ingleses tendrían sus descomunales columnas conmemorativas con sus leones y todo como en Trafalgar square. En cambio, son compatriotas. Dignos, por lo que se ve, de calumnias, insultos y olvido. Genios militares a los que España tanto les debe, como don Blas de Lezo que contra toda probabilidad de éxito heroicamente defendió la plaza de Cartagena de Indias contra la agresión de una enorme escuadra bajo el mando del almirante Vernon, son aquí motivos de reciente befa entre nuestra canalla titiritera y la bien cebada tropilla de buscones, fulanillas y picaflores. Por lo menos, algo es algo, el gran Jorge Juan mantiene una calle en Madrid si no es retirada por el fanatismo ignaro de la mal llamada memoria histórica.

En 1836, Darwin, tras su expedición científica en el Beagle fue colmado de honores y tiene una estatua preeminente en la escalera principal del museo de Historia Natural de Londres. En cambio, cuando el almirante Alejandro Malaspina arribara a España en 1794 con sus dos corbetas “Descubierta” y “Atrevida” tras un periplo de un lustro, extraordinario desde el punto de vista científico, su premio borbónico fue ser encarcelado en el castillo de San Antón de La Coruña y su la ingente documentación, colecciones y herbarios secuestrados. Triste colofón a una gran aventura ilustrada tanto de carácter geoestratégico así como científica desde el punto de vista de la Astronomía, Geografía, Hidrografía, Botánica, Zoología, Mineralogía, Farmacopea, Historia prehispánica…

Pero, valga el desahogo y volvamos a la aventura de circunvalación de Elcano.

¡Hay otro mar! A finales de 1513, durante expedición por tierra, Núñez de Balboa había descubierto el Mar del Sur, el luego llamado océano Pacífico, pero sería vilmente asesinado por su suegro un tal Pedroarias, traidor y corrupto gobernador de Panamá. Tal descubrimiento desvaneció por completo la creencia de que nuestros descubridores habían llegado a la India, si bien posibilitaría la conquista del Perú y Chile.

Por su parte, en 1515, Díez de Solís había llegado con su expedición hacia el Sur hasta el estuario del Río de la Plata.

El caso es que el continente americano suponía una barrera que era preciso salvar para continuar las expediciones navales hacia el deseado Oriente de las especias. Hacia el mítico y dorado Catay asiento de tantas riquezas y ensueños. Ya en 1494, el Tratado de Tordesillas había repartido el mundo pagano por conocer entre los reinos católicos de España y Portugal. El oeste era la parte española que debiera ser descubierta por nuestra Marina y colonizada por la Corona de Castilla. Era necesidad geoestratégica, pues, buscar una ruta propia española, es decir navegando hacía occidente, hasta las Molucas o islas de las especies. Con sus joyas botánicas descritas por Gomara en su Historia General de las Indias treinta años después de la epopeya.

Tales fueran los orígenes de la expedición española a las Molucas formada inicialmente por cinco naos, “Trinidad”, “San Antonio”, “Concepción”, “Victoria” y “Santiago”, con 237 hombres al mando del recién nombrado para la ocasión capitán general Fernando de Magallanes, quien como navegante experimentado se había ofrecido a la Corona española para el realizar el proyecto. Magallanes había presentado al emperador Carlos y nuestras autoridades una carta de cierto pariente, escrita en las Molucas, en la que animaba a ir a su encuentro en ese centro paradisíaco del mundo. Tras varias peripecias en la Corte en la que al parecer no faltó siquiera un intento de atentado contra Magallanes por parte del rey de Portugal, se firman las correspondientes capitulaciones. Bajo el patrocinio del emperador, la expedición salió de Sevilla el 10 de agosto de 1519 y de Sanlúcar el 10 de setiembre.

Portugal intentó sabotear el viaje en varias ocasiones. Pero pese a los hostigamientos, en abril del año siguiente, ya en la Patagonia, comenzaron diversas disputas internas, insubordinaciones y contratiempos. La nao “Santiago” se perdió. Juan de Cartagena al mando de la nao “San Antonio”, la segunda por tonelaje, se insubordinó y se hizo provisionalmente con la “Concepción” y la “Victoria”, aunque fue reducido por los leales. El portugués Esteban Gómez, que había sustituido al rebelde Juan de Cartagena en el mando de la “San Antonio”, una vez descubierto el Estrecho de Magallanes se volvió a España desobedeciendo a su compatriota. Cruzado el Estrecho, las tres naos restantes entraron en el Pacífico a finales de noviembre de 1520.

Tras una penosa singladura de tres meses cruzando el Pacífico sin comer nada fresco avistaron unas islas que llamaron de los Ladrones y de las Velas latinas. Luego de reponerse en lo posible llegan a las Filipinas y a Cebú.

En una de esas islas, Mactán, en abril de 1521 Magallanes es asesinado por los indígenas durante una emboscada. Perecen también Mendoza, el capitán de la Victoria y otros más expedicionarios. Tres días más tarde mueren otros veintisiete miembros de la expedición y entre ellos el gran piloto y científico Andrés de San Martín, una gran pérdida por su extraordinaria valía. Muerto también Barbosa, sucesor de Magallanes, fue nombrado un tal Carballo y luego depuesto este piloto por falta de lealtad. Tras él fue nombrado González Gómez de Espinosa como capitán de la “Trinidad”. Entre tanto hubo que tomar una decisión drástica. Con una tripulación en cuadro tras tantas bajas no quedó más remedio que abandonar la nao “Concepción” de la que se aprovecharía pertrechos e impedimenta antes de ser destruida.

En setiembre de 1521 Juan Sebastián Elcano, antiguo maestre de la sacrificada nao “Concepción”, fue nombrado capitán de la nao “Victoria”. Por fin, el 8 de noviembre ambas naves supervivientes arriban en las ansiadas Molucas. No terminan aquí las peripecias de tan azarosa y agitada singladura. La “Trinidad”, nao capitana, comienza a hacer agua y precisa una larga reparación.

Y aquí viene otra importante decisión que daría lugar a la extraordinaria gesta que hoy hacemos mérito. Los capitanes acuerdan que la “Trinidad” permaneciese en el puerto de Tidore hasta ser completamente reparada y que luego regresara con rumbo Este a Panamá. En cambio, la “Victoria” al mando de Juan Sebastián Elcano iniciaría su viaje de regreso a España con rumbo Oeste por la derrota africana de El Cabo.  Parte el 21 de diciembre de 1521 con sesenta hombres, algunos pocos nativos de las Molucas y el barco cargado de especias.

Tras una penosa travesía y con mucho esfuerzo, luchando con vientos contrarios, logran doblar el cabo de Buena Esperanza el 18 de mayo de 1522.

En Cabo Verde, donde llega Elcano con la tripulación muy diezmada, sufren un nuevo hostigamiento portugués. Por fin, un 14 de julio, parten los veintidós supervivientes rumbo a España. Tras avistar el cabo de San Vicente, el 6 de setiembre arriban en Sanlúcar su puerto inicial de partida.

Los héroes al borde último de sus fuerzas remontan el Guadalquivir hasta Sevilla y ofrecen la prodigiosa y admirable gesta a la Virgen trianera de Nuestra Señora de la Victoria.

 

Hasta aquí el resumen sumario de esta extraordinaria gesta española, orgullo de Castilla y de España como nación, gloria de la Hispanidad y de la propia Humanidad en su conjunto.

Gesta quijotesca que, sin embargo, por su misma grandeza se explica pueda atragantar a sus enemigos como el traidor impostor doctor falsario, el intrépido astronauta, necio inquisidor de terapias alternativas, que a lo más arriesgado y heroico que ha dado la vuelta es a Hacienda, junto al resto de su siniestra, amén de felona, ridícula y liberticida tropilla gubernamental.

Y es que mucha “memoria histórica” y mucha impostura, memez y felonía propia de las corruptas e ignaras zurdas españolas, pero luego se ningunea lo mejor de nuestra memoria. La de nuestras mayores gestas, orgullo de España.

Pero, pese a quien pese, ¡Honor y gloria a nuestros antepasados, los grandes navegantes!

 

 

 

 

Imposturas

La reciente celebración del cuadragésimo aniversario de la constitución, dicen que vigente, española ha venido a resaltar la verdadera condición actual de impostura mohatrera del régimen borbónico. Un estado terminal que no consiguen ocultar ni la pompa y boato ni la vaciedad de los discursos oficiales empeñados en glosar y alabar una realidad que no existe, salvo en la letra dedicada a justificar la teoría de las instituciones.

Releer los objetivos fundacionales expresados en el Preámbulo constitucional no se sabe si da más vergüenza que indignación cuando se comparan tan bellos y encopetados ideales allí expresados con lo que ahora ocurre. Decía así, la ley de leyes y madrastra de todos los desastres:

“La Nación española deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien  de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:

Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.

Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.

Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.

Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.

Establecer una sociedad democrática avanzada y

Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.

En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la siguiente Constitución…”

¿En “consecuencia”, dice? ¿Qué ha fallado para que las cosas estén como están? ¿El texto, las instituciones, las personas o ambos?

¿Existe real separación de poderes? ¿El pueblo supuesto “soberano” pinta algo en el asunto aparte de soportar impuestos abusivos y humillaciones impunes?

¿Qué queda de la Nación constituyente? ¿Acaso no ha sido arrasada gracias precisamente a la constitución que se celebra? ¿Logrará ésta que la Nación desaparezca disuelta a la vez en taifas caciquiles liberticidas e instituciones globalistas ajenas a nuestras tradiciones e intereses?

¿Tenemos soberanía para algo importante o estratégico más que para cambiar de canal y elegir entre TV3 o la sexta o resignarse a comprar mercancía electoral podrida?

¿En verdad los españoles controlamos las variables fundamentales o los pilares básicos de nuestra civilización?

¿Existe el imperio de la Ley en las regiones golpistas?  ¿Se protegen los derechos civiles de los ciudadanos que viven en ellas?

¿Por qué gran parte de la criminalidad permanece impune? ¿Si hay imperio de la Ley cómo es posible que la mayoría de nuestra casta política no esté en la cárcel?

Nuestra penosa realidad es que hoy mientras se celebran estos vistosos saraos oficiales gran parte de nuestro territorio está fuera de control. Ni se respetan los derechos humanos ni existe cosa parecida al imperio de la Ley. Fuerzas políticas, algunas incluso representantes de la propia Monarquía en las instituciones, llaman a la violencia y a la guerra civil sin que pase nada. El gobierno no actúa ni defiende la legalidad vulnerada, ni menos a los ciudadanos atrapados en una trampa fatal. Tampoco se observa por ningún lado el ineludible, dada la gravedad de los acontecimientos, papel moderador y de arbitraje de las instituciones que se asigna a la Corona, que ostenta además de la Jefatura del Estado el mando supremo de las Fuerzas Armadas, cuya misión es “garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”. Y que consiente sea ultrajada ella misma junto con símbolos nacionales como la bandera o el himno nacionales con absoluta impunidad.

¿Estamos ya en un punto de no retorno?

Es evidencia de razón que la constitución actual no sirve. Ha traicionado en la práctica los objetivos expresados en el Preámbulo. El apaño que se nos quiere vender como remedio, la disolución de la Nación en taifas cainitas liberticidas junto con la cesión absoluta de soberanía a las instituciones globalistas es aún peor que la enfermedad. La casta política de La Monarquía, con la excepción de VOX, está en ello y con mayor o menor empeño se encuentra en la conspiración.  Por eso, VOX se ha convertido en el objeto de las calumnias de los Sánchez, Díaz, Iglesias, Torras, Rufianes, Feijóo, Maroto, Riveras, Valls, Carmenas, Colaus… Lo mejorcito de cada ganadería o la ganadería entera.

No está claro si la Corona advierte la gravedad del peligro que corre. El exilio o bien un retorno provisional al feudalismo de un rey simple primus inter pares, a merced de los nuevos señores feudales de las taifas autonómicas. Un títere simbólico, una especie de carabina de respeto para disimular cara a la galería la orgía, el saqueo y el disfrute del botín mientras quede algo que rapiñar.

Me temo que tenemos poco que celebrar en este cuadragésimo aniversario.

 

CONVOCATORIAS: Presentación de libro en el palacio de la Isla, Cáceres

 

Esta tarde, a partir de las siete, en el salón de actos del Palacio de la Isla en Cáceres, Agustín Luceño presentará el libro de Fran Ignacio Mendoza: “Final e inicio: el nexo constante“.

El acto está organizado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Cáceres.

La entrada es libre.

 

 

 

 

 

O Amor e a Morte (Eros y Tanatos)

Ayer sábado 17 de noviembre, Lautana de Teatro estrenó en La Coruña su producción O Amor e A Morte (Unha comedia doutra dimensión).  En un escenario muy grande como es el palacio del Palexco con una gran entrada y con gran éxito de público que aplaudió la función.

La obra viene a ser una revisión y actualización en clave de humor desenfadado de uno de los mitos más sugestivos de la cultura occidental.  El de Eros y Tanatos. La pugna eterna entre el Amor y la Muerte. Dos arquetipos, dos figuras, acaso dos fantasmas, que se disputan la suerte de un hombre unidimensional, vulgar, más o menos alienado y medio embrutecido por su trabajo.

Decía doña María Zambrano en El Hombre y lo Divino que “si en el Amor naciéramos y viviéramos siempre no habría lugar para la conciencia”. Un resumen magistral del sentido profundo de la Vida. Pero aquí, Casimiro, el protagonista de la obra cuya suerte se disputan, no permanece en el Amor aunque tampoco tiene conciencia de la vaciedad de su vida cotidiana. Hasta que aparece la Muerte como factor iniciático, como toma de conciencia. Como oportunidad para el repaso precipitado, acuciado por el tiempo que irreversiblemente se va, de lo hecho y de lo no hecho. De lo sentido a lo que no se le ha dado oportunidad de ser desarrollado, de ser vivido. Si yo hubiese sabido…

Pero un tema tan hondo, tan profundo, es tratado aquí en clave de humor explotando la vis cómica de los intérpretes. Tania Villamarín hizo de Muerte. Algo terrorífica pero con sus debilidades, algunas más fuertes que ella. Carmen Blanco es el Amor, multiforme, redentor, inasequible a la desesperanza. Carmen además demostró una gran capacidad para cantar y bailar. Y al final salió vencedora en su pugna con la Muerte.

Juan Mariñas interpretó un papel de hombre media, convencional, parecido al de su anterior producción El Obrero del futuro. Demostró una vez más su habilidad, sus facultades cómicas y su vocación por el teatro pese a no ser profesional, lo que aún hace más meritorio sus logros.

La dirección estuvo a cargo de la conocida actriz Isabel De Toro.

Una cuestión que no deja de ser curiosa es la música elegida. El Requiém mozartiano sonaba solemne, majestuoso, impresionante, en logrado contraste con el toque de humor e incluso cierta frivolidad de la escena. Pero es curioso que también se recurriera a la música anglosajona y a las letras en inglés cuando pocos géneros han hablado del amor, sus grandezas y sus miserias, tan bien y con tanta economía de medios como la copla española.

En el capítulo de los debe voy a dar mi opinión sincera aunque no sea políticamente correcta. En ocasiones el sonido no resultaba muy claro y se perdían algunas frases. La función comenzó con un breve texto inicial de homenaje a Mateo González, amigo de Juan Mariñas, trágicamente fallecido en extrañas circunstancias. Salvo este prólogo declamado en español, creo que la representación se ve lastrada por el empleo del gallego. La impresión que daba es que ninguno de los actores en realidad era verdadero galego falante, de modo que tenían que traducir en mente cada frase antes de pronunciarla, lo que quitaba agilidad y espontaneidad a los diálogos. Pese a la bonita musicalidad del gallego de aldea no sonaba así el de la función.

Sabemos que la política cultural de la Galicia de hoy posee un gran componente de despotismo, parte ilustrado y mucho sin ilustrar. En un trágala lamentable, no solo para la libertad de autores y espectadores sino también para el arte y la cultura. Todas las facciones políticas gallegas administradoras de oportunidades y fondos imponen el gallego normalizado con mayor o menor grado de arbitrariedad y violencia. En cierto modo una impostura que no favorece nada a la Cultura española en Galicia pero que hay que lamentar que ya forme parte del paisaje, una costumbre local como el famoso feísmo.

Supongo que si la interpretan los mismos actores la función sonará mejor en español, más ágil y natural. Lo que reforzará su éxito y así lo espero en sus próximas representaciones en el resto de España.

Un esfuerzo meritorio. Mi enhorabuena a todos.

 

 

Nuevo estreno de Juan Mariñas

Juan Mariñas junto con Carmen Blanco y Tania Villamarín estrenan su nueva obra teatral esta tarde noche en el Palexco de La Coruña.

La dirección es de Isabel De Toro

La cita es a las ocho y media en el auditorio Gaviota.

El Halloween como decadencia de la civilización

Dentro de la suicida colonización que sufre la Cultura española por la anglosajona americana, acaso la fiesta del Halloween (All Hallows´ Eve) se lleva los honores de la frivolidad, estulticia e impostura, no exenta de cierto componente tenebroso, maléfico o incluso criminal.  Todo un síntoma del proceso de devastación de la civilización al que estamos siendo sometidos.

Pero aún quedan, quedamos, algunos autores, como el estudioso de las tradiciones esotéricas e iniciáticas Carmelo Ríos, que abominan de la fatídica moda anglosajona.  El Halloween procede de una antigua fiesta de origen celta relacionada con la luz, el samhain, cuyo significado se ha pervertido:

“En la actualidad, debido sin duda a la perniciosa y aplastadora influencia anglosajona y norteamericana, esta sagrada festividad no sólo se ha profanado de su propósito protector y divino, sino que se ha convertido en su opuesto, una invocación a la oscuridad por medio de una ordalía de niños y a veces de adultos vestidos de zombis, de vampiros o de monstruos.

Añádase la ingesta de alcohol, de drogas o de mejunjes selváticos tan a la moda en la sociedad, y luego veremos aparecer los síntomas de no ser uno mismo, de de estar desdoblado e incluso de algo mucho peor, de lo que es mejor no hablar.

En esta mágica noche se abría una puerta, decían los antiguos entre el más allá y el mundo de los vivos que podían comunicarse.  En las noches de Halloween se produce una verdadera entrada de fuerzas negativas que han de ser rechazadas y combatidas con las armas de la luz, con la alegría, el bien, la bondad, la compasión y la oración.

En esas noches verdaderas puertas dimensionales hacia el plano inferior astral son abiertas y cualquier forma de obsesión y posesión puede acaecer. Igualmente se producen crímenes, secuestros, raptos y otras maldades abominables, y es sabido que los brujos  magos negros usan esas fechas para incrementar su poder.

En las noches de Halloween las personas sensibles o sensitivas pueden percibir putrefactos hedores, escuchar sonidos horrísonos, música de baja frecuencia y palabras negativas en el espacio o en el interior”.

Carmelo Ríos también ofrece estas medidas para preservarse de o combatir sus efectos más perniciosos:

“En la noche debe dejarse una luz encendida, cantar, orar, leer textos de los grandes maestros, meditar, ejercerse en la plegaria santa del corazón, decorar la casa con flores, encender incienso de sándalo o rosas, lavarse con agua de rosas las manos y el rostro y sobre todo no disfrazar a los niños de espectros, pues esos rostros y cuerpos deformados, esas máscaras ensangrentadas no son en absoluto una forma de conjurar el mal, sino de llamarlo e invocarlo abiertamente”.        

La introducción de estas tradiciones ajenas, adulteradas con la peor intención, aún resulta más lamentable cuando se pretende sustituir con ellas las de propias de nuestra Cultura de gran profundidad metafísica. En la gran Tradición cultural mediterránea se asocia Eros a Tanatos. La civilización clásica nos ha enseñado mitos tan hermosos como, por ejemplo, el de Orfeo y Eurídice, tan sugestivos para la Historia del Arte y de la Música en particular, inspiradores de Monteverdi, Gluck o Haydn, entre otros.

Una tradición española es la del famoso Don Juan, mito iniciado por Tirso de Molina que con Mozart ha dado lugar a una de las obras maestras más extraordinarias de la Historia de la ópera. Sin olvidar otra antigua tradición teatral española propia del uno de noviembre: la representación del famoso Tenorio de Zorrilla. Una obra algo ripiosa pero muy sugestiva por su teatralidad y musicalidad en la lengua.  Entre las muchas versiones puede verse esta de Estudio Uno. Para los más jóvenes o desmemoriados acaso conviene aclarar que el añorado Estudio Uno era un “siniestro” programa de la televisión de Franco que es de justicia reconocer que tenía la perniciosa manía, ya felizmente erradicada con la pertinaz Monarquía, de promover la elevación intelectual, cultural y moral del televidente. El Tenorio de Zorrilla que ahora parece tan naif fue otrora motivo de escándalo para bien pensantes.  Clarín se hace eco en La Regenta de las escaramuzas seguidas de dimes y diretes entre Ana Ozores, el Magistral y demás personajes con motivo de la asistencia de Ana a una representación en Vetusta cierto uno de noviembre. Curiosamente otro escándalo fue el protagonizado durante la lejana posguerra por la actríz Ana Mariscal cuando interpretara el papel de Don Juan en sesiones de tarde mientras hacía el de Doña Inés en las de noche.

Sin embargo, en el actual proceso de estupidización y embrutecimiento programado de masas al que se dedican la actuales televisiones y la mayoría de los media la fiesta anglosajona resulta mucho más rentable que las disquisiciones metafísicas propias de nuestra Tradición, según se celebraban el uno de noviembre.

A diferencia de las antiguas tradiciones cíclicas relacionadas con el año solar, desde la Ilustración nos hemos acostumbrado a un sentido lineal del tiempo. Al goethiano conflicto fáustico, o el mito del progreso indefinido de la Humanidad. Pero las fiestas del uno de noviembre tuvieron su interpretación griega y luego romana. Participaban de cierto carácter sagrado común. En Grecia al comienzo del Pyanepsion se celebraban las Noemenias o fiestas de la Luna nueva consagradas a Hécate, mientras se preparaban las Thesmoforias de los Misterios eleusinos. Una de las más importantes instituciones sagradas de la antigüedad que representaban un profundo conocimiento del alma y su descenso a los infiernos, tema recurrente en la Cultura y el Arte occidentales. Primero por un rapto, luego por ingesta de una pepita de granada, se simbolizaba la caída del alma en la materia. Pero parcialmente salvada luego por amor. Materno filial en el caso de Eleusis; erótico, en el de los Misterios órficos. El bellísimo e inspirador mito de Orfeo, tan ligado a la Música. Que ha dado varias obras cumbres como las ya citadas: El sublime Orfeo y Euridice de Gluck, el Orfeo de Monteverdi, considerada la primera ópera representada en Europa, o el Orfeo de Haydn.  Y entre los romanos, bajo la protección de Diana, el uno de noviembre se celebraba el festín de Júpiter.

El Cristianismo recalificó muchas de las fiestas y celebraciones del paganismo, cristianizando su elevada concepción metafísica acerca del alma. En el caso de Todos los santos, una doble concepción: la implicación dialéctica entre Eros y Tanatos.

La Muerte redimida o superada por el Amor. Por el Amor sagrado del Salvador o por su remedo el amor humano. Y ligada a la cultura española se halla la figura del Don Juan. Un mito con raíces históricas reelaborado por varios autores españoles pero que alcanza su mayor logro estético en el Don Juan del gran Mozart. Aquí también puede encontrarse la sublime idea mistérica griega del rescate del alma por Amor. Junto con unos conocimientos sobre el mundo astral, envoltura del alma del que es fenómeno el Comendador. Pero en un orden popular resulta más enriquecedor el Tenorio de Zorrilla con todos sus ripios que estas introducidas costumbres de piratas y mercaderes ingleses tan bárbaras y desatinadas.

Quizás no esté de más aclarar por si acaso que esta crítica a la dichosa fiesta gringa de marras no lo es desde el punto de vista del Catolicismo, sino de la Metafísica. ¿Puede sobrevivir una Civilización sin Metafísica? ¿Occidente ha perdido el sentido de la Metafísica y por eso recurre a banalidades comerciales como el dichoso Halloween?

Pensadores actuales como el intelectual ruso Alexander Dugin creen que resulta preciso revivir el Dasein (Ser ahí) heideggeriano para que nuestras sociedades y culturas nacionales no perezcan por las agresiones de la globalización tal como se viene entendiendo y ejecutando. Heidegger pensaba que el olvido del Ser llevaba al predominio absoluto de la Técnica y al cabo, del nihilismo.

Otros como el francés Alain Benoist propugnan cierta neo-paganización de las bases metafísicas de nuestra civilización como remedio para tratar de paliar la al parecer imparable decadencia europea. Pero lo del Halloween no deja de ser una importación frívola y al servicio del negocio y del NOM, otra muestra de la subordinación cultural y estética que posterga antes de olvidar los propios valores. Una forma de arrasar la Cultura y tradiciones estéticas de los diferentes países colonizados y envilecidos con vistas a edificar una cultura todo a cien sobre sus escombros. Es cierto que no sería la primera vez en la Historia que una Cultura sustituye a otra, a veces originando procesos de porfidización, en los que algunos materiales primitivos quedan incluidos en otros si es que no se trasforman. Así, el Cristianismo se habría apropiado por estos lares de las antiguas reflexiones clásicas sobre el Amor y la Muerte.

Así, un mediterráneo y español por la lengua, el mejicano Amado Nervo, lamentaba en un poema titulado La flauta de Pan,

En las dóricas noches diamantinas

Cuando boga Selene por el cielo

Como un sol moribundo, y en el suelo

Duerme todo: memorias y ruinas

Puebla sotos, oteros y colinas

Un rumor de infinito desconsuelo,

Una música lánguida en que el duelo

Treme y llora con gamas cristalinas.

Es la flauta de Pan, hecha de caña,

Inmortal, porque al dios le plugo en ella

Convertir a Siringa en la campaña

Y parece decir su arrullo triste:

“viandante, une tu voz a mi querella:

si buscas la beldad… ¡Helos no existe!”

Pero esta melancolía es también la tristeza de la decadencia de El viejo sátiro. Y la causada por la introducción de un nuevo rito, sustituto del poético paganismo, el cristiano que también reproduce la idea de la Muerte superada por el Amor, pero que tampoco se libra hoy de su propia decadencia:

Yo tuve un culto en Delfos, de luz eran mis manes

Hoy negros; era fácil el hoy tedioso rito

Por ti me son hostiles mis padres los titanes

Y no hay un sitio para mi dicha en lo infinito.

Ayer me tuteaban los dioses soberanos

Y yo tiraba besos a Zeus a dos manos

Bebiendo el vino dórico de mi lagar…Mas luego

Surgió cual monje estéril el dogma que me aflige

Y el diáfano pontífice Máximo, que rige

La Iglesia, uncióme al culto del místico borrego.

—-

¿Por qué siguió al Olimpo del Gólgota infecundo

La soledad y, en rapto de amores imprevisto,

Las razas empuñaron el lábaro de Cristo,

Que trajo las tristezas al júbilo del mundo?

¿Qué mal había hecho la vida a ese iracundo

demoledor? Dionisio amable, ¡hubieras visto

la sangre de tus uvas en brebaje mixto

del cáliz, y sus hojas servir de pudibundo

fajero a las estatuas olímpicas! En vano

radió en defensa tuya la espada de Juliano;

la Humanidad trocaba su primogenitura

por las lentejas… o por la gloria que se abría;

y yo, ateniense, el sello mostraba en mi tonsura

del Nazareno, esposo de la Melancolía.

Y el poeta pide reparación:

¡En esta vida no la supe amar!

Dame otra vida para reparar,

¡oh Dios!, mis omisiones

para amarla con tantos corazones

como tuve en mis cuerpos anteriores

¡Quizá ya nos amamos

Con este mismo amor en otro mundo!

Dentro de la Cultura peninsular española cabe recordar también el precioso testimonio de un gran cordobés que vivió trágicos momentos para la civilización hispanomusulmana. Se disolvía el Califato y venía la rápida y suicida descomposición en taifas. Un fenómeno que de algún modo vuelve a repetirse en nuestro presente de devastación nacional en degradadas taifas.

Ali ibn Hazm nació a finales del siglo X y además de filósofo y político es autor de una gran obra poética puesta en español por don Emilio García Gómez.

Pero, de su preciosa obra  El collar de la paloma vamos a recordar ahora algunas notas sobre la unión amorosa.

Uno de los aspectos del amor es la unión amorosa, que constituye una sublime fortuna, un grado excelso, un alto escalón, un feliz augurio, más aún la vida renovada,

La existencia perfecta, la alegría perpetua, una gran misericordia de Dios. Si no fuese porque este mundo es una mansión pasajera, llena de congojas y sinsabores, y el paraíso, en cambio, la sede de la recompensa y el seguro de toda malaventura, todavía diríamos que la unión con el amado es la serenidad imperturbable, el gozo sin tacha que lo empañe ni tristeza que lo enturbie, la perfección de los deseos y el colmo de las esperanzas.

Yo que he gustado los más diversos placeres y he alcanzado las más variadas fortunas, digo que ni el favor del sultán, ni las ventajas del dinero, ni el ser algo tras no ser nada, ni el retorno después de una larga expatriación, ni la seguridad después del temor y de la falta de todo refugio tienen sobre el alma la misma influencia que la unión amorosa, sobre todo si la han precedido largos desabrimientos y ásperos desdenes, que han encendido la pasión, alimentado la llama del deseo y atizado la hoguera de la esperanza.

Ni el esponjarse de las plantas después del riego de la lluvia; ni el brillo de las flores luego del paso de las nubes de agua en los días de primavera; ni el murmullo de los arroyos que serpentean entre los arriates de flores, ni la belleza de los blancos alcázares orillados por los jardines verdes, causan placer mayor que el que siente el amante en la unión amorosa, cuando te agradan sus cualidades, y te gustan sus prendas, y tus partes han sido correspondidas en hermosura. Las lenguas más elocuentes son incapaces de pintarlo; la destreza de los retóricos se queda en ponderarlo; ante él se enajenan las inteligencias y se engolfa el entendimiento…

Lejos del patético ¿truco o trato? ajeno al Amor, el arte nos permite conocernos mejor, superarnos, abrirnos a la espiritualidad. Amor y Muerte. Muerte y Amor están conectados por sutiles hilos metafísicos.

Al cabo, como decía Cernuda en el exilio, no es el Amor quien muere, somos nosotros mismos.  

 

NOTAS:

Ediciones empleadas para las citas literarias

Amado Nervo   Poesías completas   Editorial Biblioteca Nueva, 1947

Ibn Hazm  El Collar de la Paloma, versión de Emilio García Gómez, Alianza Editorial, 1971

Luis Cernuda Obras Completas Tomo I Editorial RBA, 2006

 

Las palabras resaltadas en color granate abren enlaces a las obras mencionadas

 

 

Un año después

El proceso golpista continúa sin que las instituciones, salvo algunos jueces que pese a las presiones y amenazas resisten de forma heroica en su intento de aplicar la Ley, hagan nada útil para evitarlo.

Es verdad que el discurso real, hoy hace un año, nos ofreció un momento de esperanza que resultó tan fugaz como una nube de verano. Tras un momento de desconcierto y disimulo acaso para despistar sus verdaderas intenciones y tapar incompetencias, felonías o desfalcos, los políticos e instituciones que debieran combatir el golpe volvieron a relegar a la nación dejando a más de la mitad de los españoles residentes en Cataluña abandonados a su suerte y sometidos la tiranía de los corruptos golpistas liberticidas.

El asunto es tan escandaloso que no debiéramos acostumbrarnos a él, como si no pasase nada. Y lo es no ya porque no nos defienda quien debe y puede sino incluso los mismos que tienen en ello especial responsabilidad porque han jurado hacerlo. Repasemos un poco la constitución ¿supuestamente? vigente.

Sin olvidar la intención constitucionalista expresada en el Preámbulo de la Constitución de proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos“  cabe recordar que en su parte normativa el artículo 56 dice que: “El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones… “

Y que el artículo 61 establece que: “El Rey … prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos…”

Y el siguiente indica que “Corresponde al Rey:  h) El mando supremo de las Fuerzas Armadas.”

Y el artículo 8.1 explica que “Las Fuerzas Armadas …. tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

Y el artículo 9 de la ¿supuestamente? vigente Constitución ordena que:

  1. Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico.
  2. Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integran sean reales y efectivas, remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.”

Por lo que se refiere a los partidos políticos españoles el artículo 6 ordena que: “Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos”.

Y en lo referente al Poder Judicial, el artículo 118 sostiene que: “Es obligado cumplir las sentencias y demás resoluciones firmes de los Jueces y Tribunales, así como prestar la colaboración requerida por estos en el curso del proceso y en la ejecución de lo resuelto”.

La Constitución también establece una serie de mecanismos además del ya famoso artículo 155 para poder mantener la legalidad y el orden constitucional en situaciones extremas. Así los de estado de alarma, de excepción o de sitio establecidos en el artículo 116. Aunque existe un “pequeño detalle”. En su declaración o propuesta a las Cortes según los casos, ha de intervenir el mismo Gobierno que en estos momentos forma parte más del problema por su manifiesta complicidad con los golpistas que de su solución.

Basta con esta incompleta retahíla para comprobar dónde estamos. Pero, ¿tenemos verdadera soberanía?  Acaso, ¿no estamos España y los españoles bajo un poder no declarado que la, nos, mantiene secuestrados? ¿Por qué no actúan en nuestra defensa y en el del actual orden constitucional quienes tienen la obligación de hacerlo?

Y si tenemos soberanía tampoco se entiende la actitud del Jefe del Estado.  ¿Es que la constitución del 78 es tan defectuosa que en verdad no puede hacer nada? Si así fuese, ¿entonces para qué vale una figura meramente decorativa en circunstancias como las gravísimas actuales en las que la propia supervivencia de la nación está gravemente amenazada?

O, por el contrario, si no se actúa ¿no es por impedimento legal o constitucional, sino por una hipotética imposición política de agentes, instituciones o Estados enemigos?

Otra pregunta inquietante: ¿Somos los españoles peones de un juego en el que han decidido seamos sacrificados como una etapa del NOM que se nos quiere imponer?

Entiendo como español preocupado por lo que está sucediendo y por el cómo está sucediendo que en situaciones tan graves como la presente el Jefe del Estado debe hacerse notar. Debiera actuar apurando al máximo las atribuciones y cometidos que la Constitución le brinda.

Su intervención de hoy hace un año fue muy importante. Su silencio actual inquieta.

 

 

 

 

 

Gloriosos fastos y nefastos

Se van a cumplir cuarenta años de la aprobación de la sagrada constitución que tan acertadamente dirige nuestros destinos ante Dios y ante la Historia. Su Preámbulo establecía una serie de buenas intenciones con voluntad de cumplimiento que cada lector valorará hasta qué punto han sido satisfechas. Pero, pese a la propagada oficial, la cosa está un poco desprestigiada al menos entre los ciudadanos conscientes, honrados y trabajadores que no se creen merecedores de tanta maravilla como nos venden. Responsabilidad de la naturaleza más o menos chapucera de la constitución o de la siniestra conducta de los políticos que ha venido amparando, nos encontramos en una situación de descomposición acelerada, agónica, en la que no ya un sistema político institucional supuestamente democrático en las formas, sino lo que es peor, incluso la propia supervivencia de la multi-centenaria Nación española se encuentra amenazada. Todo un logro histórico.

En uno de los famosos apólogos del conde Lucanor se explicaba una situación parecida a la que ahora contemplamos. La Verdad, a la que la canalla de impostores, pícaros y delincuentes había enterrado bajo las raíces del frondoso árbol de la Mentira, emerge en un momento inesperado. El árbol cae y con él toda la chusma y canalla que de Ella se beneficiaba. La Mentira queda desenmascarada y arrumbada. La Verdad surge y nos hace conscientes de la realidad ocultada.

Nunca en la historia reciente de España la clase política dirigente había alcanzado tanto desprestigio ni había merecido tanto desprecio general por parte de la gente de bien.

El heredero de Franco a título de Rey, galán y actor principal del evento, ha perpetrado tantas fechorías y desafueros a lo largo de su reinado que la casta beneficiaria del régimen duda si cara los próximos fastos y celebraciones ditirambo alabanciosas es mejor mantenerlo oculto, o sacarlo en disimulado segundo plano. La Justicia ha decidido no investigarle por lo que pudiera pasar, alegando tortuosos leguleyos otro sí digos. Junto a la gran estafa escándalo de los EREs del Partido Socialista Obrero ¡contra sus parados!, la de los Gürtel populares, o con el aventajado yerno condenado, por recordar solo algunos procesos célebres, sólo faltaba que el fasto, la gran celebración constitucional, coincidiera con un procesamiento emérito.

Pero hay otro fasto, otro mojón que fija límites, que parece va a coincidir en el tiempo con la buena nueva del nacimiento constitucional. Me refiero al desenterramiento, con indisimulada intención de profanación por parte de sus instigadores, la banda del ejemplar doctor Sánchez, de los restos del general Franco al que se debe la instauración de la Monarquía actual.

El asunto tiene un importante carácter simbólico de ruptura. De paradójica deslegitimación del actual régimen borbónico. En consecuencia, no se entiende la postura de partidos monárquicos como el PP o Ciudadanos al abstenerse en la votación de ayer cuando se debatía si se profanaba o no la tumba del general que venciera a comunistas, separatistas y socialistas asilvestrados, cuando no simples criminales. Y que posibilitara un gran salto adelante de transformación y progreso social y económico y la formación de una nutrida y próspera clase media que se encuentra en la base de todo orden y estructura progresiva social. Pese a lo que pudiera parecer a simple vista, tal asalto a la tumba posee una obvia intención deslegitimadora de los que la sectaria propaganda roja y /o golpista, considera sus derechohabientes: la Corona y las fuerzas de la no izquierda, Iglesia Católica incluida. Que creo hacen mal en lavarse las manos como Pilatos, o en disimular como si la cosa no fuera con ellas, porque todos tenemos ombligo, las naciones, los regímenes y las instituciones también. En cosas simbólicas y graves no hay abstención posible. Se está a favor o en contra. Sin olvidar que también hay consideraciones humanas, metafísicas, espirituales, para dejar descansar en paz a los muertos. Si se me permite un apunte de memoria histórica cabe recordar las palabras del presidente Azaña tomadas de su discurso de 1938 en Barcelona:

Pero es obligación moral, sobre todo de los que padecen la guerra, cuando se acabe como nosotros queremos que se acabe, sacar de la lección y de la musa del escarmiento el mayor bien posible, y cuando la antorcha pase a otras manos, a otros hombres, a otras generaciones, que se acordaran, si alguna vez les hierve la sangre iracunda y otra vez el genio español vuelve a enfurecerse con la intolerancia, y con el odio y con el apetito de destrucción, que piensen en los muertos y que escuchen su lección: a de esos hombres, que han caído embravecidos en la batalla luchando magnánimamente por un ideal grandioso y que ahora, abrigados en la tierra materna, ya no tienen odio, ya no tienen rencor y nos envían, con los destellos de su luz, tranquila y remota como la de una estrella, el mensaje de la patria eterna que dice a todos sus hijos: Paz, Piedad y Perdón”. 

Aunque también es verdad que esa abstención tampoco resulta tan extraña si la colocamos en el contexto de derrota cultural que tiene asumido la no izquierda en los últimos años.  Que renuncia a dar batalla por los valores metafísicos, por las tradiciones, por nuestra historia con sus sombras pero con tantas y excelentes luces, por el mensaje de la patria eterna, que culposamente se ignora, se tergiversa o se esconde a las nuevas generaciones.

Que en su sectarismo iconoclasta llevado de la venganza y de la cobardía de alancear a moro muerto hordas como las del impostor doctor Sánchez intenten destruir nuestra Historia se comprende porque sirve bien para sus despóticos fines devastadores. Pero que los demás no nos defendamos como sería menester entra en el suicidio disfrazado de eutanasia activa.

 

 

 

 

San Alfonso María de Ligorio y la Metapsíquica

Hoy, uno de agosto, muchos españoles comienzan sus vacaciones de verano. Algunos de ellos, si los diversos huelguistas no lo impiden, vuelan en dirección a sus destinos. También hoy la Iglesia Católica conmemora la festividad de San Alfonso María de Ligorio, protagonista de un famoso vuelo que oficialmente se convirtió en milagro. Pero un vuelo especial. Un caso más de lo que se ha venido en llamar vuelos astrales, cosa no solo de santos sino de muchos protagonistas de fenómenos metapsíquicos. Y un fenómeno difícil de explicar salvo mediante la investigación de paradigmas científicos no groseramente materialistas. En un mundo que en las cuestiones metafísicas cada vez se muestra más ignorante y embrutecido resulta no solo conveniente sino indispensable informarse y formarse opinión. La peripecia del santo parece lejana, incluso increíble, pero los fenómenos que hay detrás resultan apasionantes para la investigación e indispensables para nuestra propia evolución intelectual y espiritual.

La vida del santo de mi nombre, el fundador de los Redentoristas San Alfonso María de Ligorio, cuya festividad se celebra hoy el día uno de agosto, nos muestra aspectos de gran interés a los estudiosos de los fenómenos metapsíquicos.

Como es conocido, e influyó en su posterior canonización, el “milagro” más famoso de San Alfonso María de Ligorio fue un desdoblamiento astral de que le permitió asistir a la muerte del Papa Clemente XIV en Roma mientras permanecía en Nápoles.

¿Qué fenómeno es el que se trasmite con el “milagro” de San Alfonso María de Ligorio? Lo que se expresa es un fenómeno metapsíquico: la experiencia de la percepción del plano astral por personas en estado de hipersensibilidad que puede hacerse más general mediante una persona dotada de facultades mediúmnicas o especiales. Esta percepción astral se asocia a la muerte. Cosa que enunciada así, tan de sopetón, puede mover a incredulidad sino sonrisa suficiente del lector más racionalista, que no investigador ecuánime racional. Pero este tipo de fenómenos han sido estudiados por muchos científicos de talla internacional, que en un principio trataban de demostrar que se trataba de fraudes o supercherías, hasta darse cuenta que dicha hipótesis del fraude bien pudiera explicar algunos, o muchos, casos pero no todos. Así, por ejemplo, entre otros, Sir William Crookes, descubridor del elemento químico talio, el naturalista Russell Wallace, Geley, el reverendo Stainton Moses, el astrónomo Flammarion, el alienista Lombroso, Oliver Lodge o el Profesor Richet, catedrático y Premio Nobel de Medicina de 1913. Este notable y valiente profesor de Fisiología en la Sorbona dedicó gran parte de su vida a la investigación de estos fenómenos extraños que el bautizó con el nombre de metapsíquicos. Sin embargo, el término Metapsíquica que voy a seguir utilizando comenzó a ser sustituido desde el congreso de Utrech en 1953 por el más conocido hoy de Parapsicología, empleado en Alemania.  Se pretendía desligarlo etimológica y simbólicamente de la metafísica para mejor resaltar lo empírico o fenomenal.

El doctor Richet define la Metapsíquica como la ciencia que tiene por objeto los fenómenos mecánicos y psíquicos debidos a fuerzas que parecen inteligentes o a potencias desconocidas latentes en la inteligencia humana. También asegura que está establecido, es decir no es una simple hipótesis sino un hecho, que: “existen vibraciones o fuerzas en el Universo que conmueven nuestra sensibilidad y determinan ciertos conocimientos de la realidad que nuestros sentidos normales no han podido dar”. Carlos Richet descubrió, gracias a sus propias experiencias durante décadas como profesor e investigador, al menos cuatro importantes fenómenos: Criptestesia. Telequinesia. Ectoplasmia. Premonición.

Estas definiciones están recogidas de su Tratado de Metapsíquica de 1922, versión española de Editorial Araluce, prologada por el Doctor Ferrán, que constituye uno de los más importantes tratados científicos sobre este tema.

La Antigüedad ya tenía noticias de la existencia en el hombre de muchos principios y cuerpos diferentes. Tal era la creencia de los zoroastrinos, la de los egipcios y la de los griegos. También parece encontrarse en la iconología sumeria con sus conocidas e inquietantes figuras aladas. Y desde luego en la Iglesia Católica primitiva, sin olvidar el priscilianismo, aquí en Galicia.

Un moderno gran investigador de estos fenómenos, Sir Arthur Conan Doyle,  autor de la famosa saga del investigador Sherlock Holmes, médico, estudioso del mundo del esoterismo, achaca a la ignorante beatería hipócrita dominante ciertos ataques de un clero cristiano que sacrifica el Conocimiento al Poder ya que “es sorprendente que al leer los primitivos escritos de los Padres de la Iglesia, hallemos que éstos poseían ya completamente el conocimiento psíquico y de las ciencias psíquicas. Los cristianos primitivos vivían en íntimo y familiar contacto con los seres invisibles, y su fe absoluta y constante se fundaba en el conocimiento positivo y personal que adquirían con dicho contacto”.

Sin embargo, la Iglesia Católica cuenta infinidad de casos parecidos, además del de San Alfonso María de Ligorio. Así, por ejemplo, entre ellos:

San Agustín en La ciudad de Dios habla de un caso de desdoblamiento en forma animal el del padre de Prestantius. Este había comido un alimento envenenado y quedó como dormido varios días sin que fuera posible despertarle. Cuando despertó al cabo de varios días relató lo que creía haber soñado. Se había transformado en caballo y había estado llevando provisiones a unos soldados a Rhetia, dando detalles que se pudieron comprobar.  San Agustín trata de explicar el hecho: no creo que sean demonios. “Más bien creería que en este hombre el elemento de la imaginación que se transforma en fantasmas, tomaba el aspecto de las cosas exteriores, bajo la acción del pensamiento o de los sueños, y aunque incorpóreo revistiendo con prontitud maravillosa la imagen de los cuerpos, creería digo que este elemento, cuando los sentidos permanecen amodorrados o cerrados puede de manera que no se explica, presentarse a los sentidos de otro con forma corporal. Así mientras su cuerpo yace en cualquier parte, viviendo aún, pero con los sentidos encadenados más fuertemente que durante el sueño, el fantasma de su imaginación, incorporado, por decirlo así a los rasgos de cualquier animal, aparece ante los sentidos de otras personas, y el mismo se ve, como se ve en los sueños, llevando fardos bajo aquella forma…” (Lib, 18, c23)

El papa San Clemente celebraba misa en Roma cuando de pronto pareció que se durmió con profundo sueño, que duró tres horas. Cuando despertó dijo al pueblo que por orden de San Pedro había ido a Pisa a consagrar un templo. Todos los fieles le habían visto en Pisa durante el oficio que se había celebrado el mismo día y a la misma hora en que dormía en Roma.

En 1571, San Francisco Javier se hallaba en un navío que iba del Japón a China y que fue sorprendido por una tempestad terrible. Quince hombres que habían bajado a una chalupa fueron arrebatados y desaparecieron. Cuando el temporal amainó, la tripulación se preocupó por el bote, pero San Francisco Javier que estaba en oración les dijo que no se preocuparan, puesto que aparecerían pasados tres días. Efectivamente, así fue. Rescatados los desaparecidos, indicaron que no habían tenido miedo porque el santo había estado todo el tiempo con ellos, guiando la pequeña embarcación. La tripulación del navío también aseguraba que éste no había abandonado la nave en ningún momento.

Para explicar estos extraños fenómenos más allá del recurso al milagro se barajan por la Iglesia Católica dos hipótesis:

Los partidarios de la bicorporeidad real o desdoblamiento, que admiten que el alma se puede separar del cuerpo, alejarse de él y aparecer lejos, tomando la materia del medio ambiente para constituirse un cuerpo que es exactamente el doble del que permanece inanimado.

Los partidarios de la representación, la mayoría, que creen que el alma no abandona jamás el cuerpo sino en la muerte, y que es un ángel el que toma las apariencias del cuerpo para ejecutar por sí mismo los actos que se atribuyen a la fantasma. También puede darse el caso que el individuo se traslade en cuerpo y alma, y entonces es el ángel quien toma su lugar como durmiente.

El primer caso coincidiría con las ancestrales técnicas y prácticas chamánicas de desdoblamiento inducido, en este caso de los chamanes, de carácter voluntario. De modo semejante el místico extático sumido en el sueño del éxtasis permanece inerte con apariencia de muerte, mientras que en otra parte aparece vivo y ocupándose del cumplimiento de su misión. El alma tendría la facultad de separarse del cuerpo mientras el éxtasis durase. Tal vez los místicos alcanzan la visión de este otro plano dimensional cuando hablan de ser trasportados al tercer cielo (San Pablo) o a la séptima morada (Santa Teresa) por citar algunos famosos dentro del ámbito del Cristianismo auque el fenómeno de la Mística sea universal. La antes citada Santa Teresa de Ávila estuvo a punto de ser enterrada viva en cierta ocasión durante un éxtasis experimentado durante su juventud en el que parecía muerta. ¿Por qué no muere, si no está el alma? Porque no se habría separado totalmente del cuerpo permaneciendo unido a él de forma sutil. Para algunos autores cristianos hay que distinguir entre alma y espíritu. Se llama espíritu cuando tiene conciencia de su elevación y de las maravillas que Dios ha obrado en ella, cuando se purifica, se separa de la tierra para vivir hacia Dios. Se llama alma cuando se une a su cuerpo para animarle para conservar en él su vida vegetativa y animal.

La Tradición enseña características de la constitución del hombre que explicarían los fenómenos de bilocación o desdoblamiento astral. ¿Cómo está constituido el hombre? Evidentemente del cuerpo material o bioquímico. Pero ¿existen más cuerpos? Las religiones establecen que existe también un alma o espíritu.

Las escuelas y concepciones esotéricas sostienen la existencia de una especie de intermediario entre uno y otro que está en comunicación con ambos. Tal sería el Ferner de Zoroastro, el Zelén de Ruach de los cabalistas, el nefest de la Biblia, el arqueo de Paracelso, el periespíritu de los espiritistas, el cuerpo astral de teósofos y alquimistas…

Ahora bien, este elemento intermediario también puede dividirse a su vez según las diferentes escuelas esotéricas. Suelen dividir esta tipología ternaria a su vez en otras tres de las que sus límites contiguos se solaparían dando lugar a una constitución septenaria del hombre. La doctrina de la multiplicidad de cuerpos, vehículo cada uno de un alma ya era defendida por Prisciliano y en general por la Gnosis. Dentro de esta visión antropológica las almas irían descendiendo cada una en su plano hasta cada vez mayor grado de materialización.  Tras la muerte, el proceso sería contrario, si bien afectado por la metempsicosis. Por ello los priscilianistas negaban la resurrección de los cuerpos como defiende el Cristianismo oficial. Según Murguía el priscilianismo arraigó en Galicia gracias a la tradición panteísta celta, cosa que objeta Menéndez Pelayo en el sentido de que el segundo era materialista y el primero de orden idealista pues la materia era obra defectuosa de un demiurgo malo.

Ahorro al amigo lector la  farragosa enumeración de los distintos términos con los que cada escuela los designa porque nos importan más los fenómenos que sus teologías. Pero, a efectos descriptivos para la mejor comprensión del fenómeno, adoptó aquí la siguiente clasificación según el nivel de materialización y supervivencia de cada cuerpo que resulta vehículo de manifestación en su plano correspondiente del superior: Cuerpo físico. Doble etéreo. Cuerpo astral. Cuerpo mental. Cuerpo causal.  Cuerpos espirituales superiores o de alta vibración, inaccesibles a la investigación empírica. Según la terminología de los teósofos el espíritu sería el cuerpo mental y el alma el cuerpo astral. El cuerpo glorioso llamado así por San Pablo sería la combinación de cuerpo astral y cuerpo mental.

El doble etérico se disuelve pocos días después de la muerte del cuerpo físico. Por eso no se deberían incinerar los cadáveres hasta al menos pasados tres días desde el fallecimiento. El cuerpo astral, que posee forma humana, se mantiene en su plano durante mucho más tiempo. El cuerpo mental es una especie de aura especialmente brillante en la cabeza.  El Dr. Baraduc afirma haberlo fotografiado en forma de bola luminosa. El cuerpo causal no parece poseer forma definida ni se ha podido fotografiar. Sería la frontera de las manifestaciones perceptibles por el presente conocimiento humano.

Fuere como fuere, desde luego en la biografía de San Alfonso María de Ligorio hay cuestiones de gran interés para el que quiera estudiarlas libre de prejuicios. Para ellos tengo el honor de ofrecer una breve selección de libros clásicos sobre este asunto, publicados en español.

 

Selección de libros de Metapsíquica

Entre los clásicos cabe citar,

Tratado de Metapsíquica. Charles Richet. Premio Nobel de Medicina 1913.  Casa editorial Araluce. 1923.

La Vida póstuma. Charles Lancelín. Biblioteca Laboremus. 1930.

En lo invisible. Espiritismo y Mediumnidad. Tratado de espiritismo experimental. Los hechos y las leyes. León Denís. Casa editorial Carbonell y Esteva.

El Espiritismo. Su Historia. Sus Doctrinas. Sus Hechos. Sir Arthur Conan Doyle. Biblioteca del mas allá Aguilar. 1927.

L` Inconnu et les problemas psychiques. Camille Flammarion. Paris. Ernest Flammarion Editeur.

El Universo invisible. Edmundo González Blanco. Editorial Mundo Latino. 1929.

La Filosofía esotérica de la India. J Chatterji. Biblioteca Orientalista Maynadé.

El Budismo esotérico. A. P. Sinnett. B Rodríguez Sierra Editor.

Las vidas sucesivas. Documentos para el estudio de esta cuestión. Alberto de Rochas. M Aguilar.

Exteriorización de la motilidad. Observaciones y experiencias.  Alberto de Rochas. Imprenta de Pujol y Cía. 1897..

El Conocimiento supranormal. Estudio experimental. Dr. Eugene Osty.  M Aguilar. 1922.

Magia Teúrgica. Quintín López Gómez. Establecimiento tipográfico de Juan Torrens y Coral. 1899.

Ciencia magnética. Quintín López Gómez. Librería de Juan Torrens y Coral. 1905.

El Fantasma de los vivos. H. Durville. Biblioteca de la Irradiación.

La Muerte y su misterio. Antes de la muerte. Tomo I. Camilo Flammarion. M Aguilar.

La Muerte y su misterio. Alrededor de la muerte. Tomo II. Camilo Flammarion. M Aguilar.

La Muerte y su misterio. Después de la muerte. Tomo III. Camilo Flammarion. M Aguilar.

Las Casas de Duendes. Al margen de la Muerte y su misterio. Camilo Flammarion. M Aguilar.

La ectoplasmia y la Clarividencia. Observaciones y experiencias personales. Dr. Gustavo Geley. M Aguilar.

Las fuerzas sutiles de la Naturaleza. Rama Prasad. Imprenta de Juan Sallent. Barcelona. 1923.

Historia del Espiritualismo experimental. C de Vesme. M Aguilar.

 

Y entre los más modernos,

Tratado de Parapsicología. René Sudre. Ediciones Siglo Veinte. 1973

La Hipnosis. Problemas teóricos y prácticos. Técnica. Dr. L. Chertok. Atika. 1964.

Hipnoterapia. ¿Acceso a vidas pasadas? Vicente Ortiz. Editorial Manuscritos. 2009.

Lo paranormal ¿existe? Casos y experiencias reales. José María Pilón. Temas de hoy. 1996

Más allá de los fenómenos paranormales. Germán de Argumosa. Ediciones Oberón. 2014

Encuesta detrás de lo visible. Ventila Horia. Plaza y Janés. 1980.

Cartas del Más Allá. Mis experiencias con los espíritus. Ángela Ghislery. Edaf. 1997

Memorias de una Médium. Ángela Ghislery. Los Libros del Olivo. 2014

Los Ángeles te hablan. Mensajes de Amor, Sabiduría y consuelo. Ángela Ghislery. Edaf. 2013

 

 

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.