Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Once de setiembre. «Comentarios de la guerra de España»

Con el victimismo, morbo no exento de cierto masoquismo y humor negro que caracteriza a la facción pendenciera levantisca de los catalanes, se celebra el once de setiembre, una derrota transformada en grande gloria catalana. La cosa, perifollos retóricos engañabobos aparte, es que mal aconsejados por el clero trabucaire indígena y por nobles o caciques despóticos muy pagados de sus privilegios, los catalanes eligieron el bando equivocado o perdedor en la sangrienta guerra entre dos dinastías extranjeras que se disputaban el goloso botín español.

Pero lo que fuera una absurda guerra de Sucesión entre extranjeros con España en disputa, y en la que los españoles como en tantas otras ocasiones pusimos los desastres y los muertos, fue oportunamente reconvertida en una anacrónica falsaria gesta nacionalista catalana contra el resto de España.

Para celebrar un encuentro con la realidad histórica, que no con los imaginarios camelos de golpistas arrebatacapas, como curiosidad historiográfica voy a reproducir unos pequeños fragmentos de la obra de un autor contemporáneo de los hechos, que intervino personalmente en algunas de las batallas por formar parte del ejército del candidato borbónico Felipe V. Me refiero a don Vicente Bacallar y Senna, marqués de San Felipe (n 1669, +1726) y a su no muy conocida crónica Comentarios de la guerra de España. Y en concreto, a unos párrafos del segundo tomo de la obra, editada en 1725, en la ciudad de Génova por el Impresor Matheo Garvizza.

A principios del año 1713, la caída de Gerona..»consternó mucho a los Cathalanes, a favor de los quales se publicó un nuevo Indulto. Estaban sordos a las voces de la clemencia, porque los tenía Dios prevenido el castigo de la Rebelión. No era natural tanta pertinacia, conjurados al propio daño...

Haviendo de sacar las tropas de Barcelona mandó antes el Emperador que saliese de ella la Emperatriz su muger como lo executó el 19 de marzo en la Armada Inglesa llevandose la consigo la mayor parte de las Tropas en las mismas Naves. No es ponderable la rabia que de esto concibieron los Cathalanes. Estaban ya desengañados que no les socorrerian los Principes de la Liga: que era un delirio pensar quedarse Republica, que precisamente los havía de desamparar el Emperador y se obstinaron tanto, queriendo huir del dominio del Rey Phelipe, que por medio del Ministro, que el Emperador tenía en Constantinopla pidieron auxilio al Otomano. Las condiciones con que le imploraban no hemos podido saber a punto fixo. El Conde de Saballa, y Pinos, que estaban en Viena, Procuradores de Cathaluña, manejaron infelizmente este negocio, porque no quiso entrar en el Sultan, ya pareciendole ardua empresa, ya por no romper con la Francia. Creyeron muchos que le ofrecian los Cathalanes al Turco el Dominio del Principado de Cathaluña, conservandose solo su Religión y sus Fueros: otros mejor informados, aseguraban que solo pedian su auxilio y su amistad, para quedarse Republica, baxo el patrocinio de la Casa Otomana: como quiera es bien negro renglón para los Cathalanes en la historia tan ciega pertinacia, quando todavía ofrecia general Indulto el Rey Cathólico.

Con la emperatriz se salieron de Cathaluña todos los Rebeldes de distinción, que havia en ella, porque en aquel poco angulo de tierra se havían juntado todos quantos havia havido en España. Ordenó el Emperador que no passasen a Viena, con que se derramaron infelizmente por la Italia: la mayor parte se quedo en Milan y Genova, no todos bien asistidos, pues aunque no el Emperador, estaban los Alemanes cansados de los Españoles.         

Entretanto holgabanse el estrago los Cathalanes: buscaban la muerte antes de restituirle el debido Vasallaje (ellos lo llamaban esclavitud). No se pueden referir en corto volumen los lastimosos efectos de su obstinación. El Estado Eclesiástico era el mayor fomento de ella, a muchos se les espiraba el tiempo de una usurpada libertad, que no distaba mucho de apostasía, y así hacían los mayores esfuerzos por conservarla engañando los ignorantes pueblos. … juntaron hasta tres mil Cathalanes, que mantenían sublevada la Provincia, donde no havian tropas del rey ejecutaban mil crueldades, que fuera prolixo escrivirlas…»  

 Sobre la rendición de Barcelona, tras una primera intentada rendición fallida, don Vicente Bacallar narra lo siguiente:

“la noche fue de las más horribles, que se puedan ponderar, ni es fácil descrivir tan diferentes modos con que se exercitaba el furor y la rabia. … amaneció y aunque la perfidia de los Rebeldes irritaba la compassion, nunca la tuvo hombre alguno, ni más paciencia  que Bervich. Dio seis horas más de tiempo, fenecidas mandó quemar, prohibiendo el saque y la llama avisó de su ultimo peligro a los Rebeldes. Pusieron otra vez bandera blanca, mandose suspender el incendio, vinieron los diputados de la ciudad a entregarla al Rey, sin pacto alguno…

… se le quitaron los privilegios y se les pusieron regidores como en Castilla, arreglando a estas leyes todo el Gobierno. En esto paro la sobervia pertinaz de los Cathalanes, su infidelidad y traycion.

Quatro  mil hombres costo este asalto, con dos mil heridos. Tantos murieron de los Rebeldes. No faltó quien aconsejase al Rey Phelipe, asolar la ciudad y plantar en medio una Columna.  No havia rigor que no mereciese, Ciudad, que havía sido origen de tantos males y que havía quitado a la Monarquía tantos Reynos. El Rey se excedió en clemencia y la conservó aunque abatida. El gobierno de Barcelona se dio al marqués de Lede; y Capitán General del Principado se quedo el Príncipe de Sterclaes. Bervich paso a la Corte…“    

 

Como puede apreciarse algunos de los problemas históricos permanecen:

El aprovechamiento de las discordias entre españoles más o menos instigadas o inducidas desde fuera por nuestros enemigos para empobrecer y destruir nuestra nación.

La violencia del populacho cuando caen o se debilitan las leyes.

Un clero indígena ultra que fomenta la discordia y el fanatismo.

La intención de la oligarquía levantisca de aliarse entonces con los enemigos turcos, ahora con la morisma invasora.

La sangrienta entronización de los Borbones tras la Guerra de Sucesión supuso graves pérdidas para España, de vidas, haciendas y territorios, entre ellos Gibraltar. Así como una imparable decadencia que empezó a plasmarse en el Tratado de Utrech.

Hoy, por desgracia la nueva restauración borbónica en esta etapa final continúa los desaguisados con manifestaciones similares a las ce entonces. Tras la pérdida del Sahara, las ciudades españolas en África están amenazadas, también Canarias. Y la propia Cataluña puede ser la siguiente parte de la España en proceso de desmembramiento y devastación nacional.

Parece ser que nunca escarmentamos. Una y otra vez los mismos errores.

 

 

 

 

 

La caída del otro muro de Berlín

¡Otra vez en Berlín!

El día de la Almudena de 1989 caía derribado el muro de Berlín por la acción de la gente harta de represión y dictadura comunista. Se iniciaba una nueva era de esperanza para la humanidad al decaer la geopolítica de bloques y la Guerra fría, o eso creíamos entonces los que lo celebrábamos.

Pero el comunismo no dejaba de ser un disfraz de ciertas élites de la plutocracia globalista como lo es ahora el neomarxismo cultural o la religión covidiana que tantos estragos despóticos y criminales están trayendo a la civilización. Una forma de división, explotación, sometimiento y crimen. Se van conociendo con mayor detalle la protección y financiación de los movimientos anti zaristas que provocaron la devastación de la vieja Rusia y la entronización del comunismo soviético por parte de esas élites criminales. Élites financieras globalistas, algunas satanistas o pederastas, que promovieron la barbarie comunista como ahora esta nueva forma de sometimiento de la humanidad que se está perpetrando en todas partes con el pretexto del virus.

Otra vez en Berlín como entonces. El pueblo despierta con una gran manifestación pese a los sabotajes gubernamentales. Un pueblo consciente que intenta derribar la nueva tiranía que se cierne sobre nosotros, perpetrada por las mismas élites depravadas y sus gobiernos títeres ahora mohatreramente disfrazados de “democráticos”, pero que demuestran su faz de falsos servidores de verdadera soberanía nacional al aplicar consignas inicuas contra sus propios pueblos procedentes de una organización totalitaria financiada por grandes corporaciones globalistas.

En este marco histórico, Robert F Kennedy ha ofrecido un discurso memorable, lúcido y valiente como el que pronunciara su tío JFK un lejano 23 de junio de 1963 en Berlín, pocos meses antes de ser asesinado tras una conspiración perpetrada por los mismos enemigos de hoy.

lo único que el gobierno necesita para convertir a la gente en esclavos es miedo….

Todos los hombres libres dondequiera que ellos vivan son ciudadanos de Berlín…

Mi tío vino a Berlín porque era el primer frente contra el totalitarismo global y hoy Berlín lo vuelve a ser.

Robert F Kennedy luego atacó a los globalistas y sus nuevos instrumentos de dominación como el 5G “para que te espíen”.

Y concluyó: “la pandemia es una crisis de conveniencia para la élite que está ordenando estas políticas, les da la habilidad de erradicar la clase media, de destruir las instituciones de la democracia, de cambiar toda la riqueza de todos nosotros a un puñado de millonarios u hacerse ellos ricos a base de empobrecernos a todos los demás, y la única cosa entre ellos y nuestros niños es esta multitud que ha venido a Berlín, y por todos los que estáis aquí hoy, no nos vais a quitar nuestra libertad, no vais a envenenar a nuestros niños, vamos a exigir la vuelta de nuestra democracia, gracias a todos por luchar.”     

Y en Londres, una grata sorpresa que ha acogido también otra gran manifestación anti despotismo covidiano en la plaza de Trafalgar. También otras en Israel y Francia.

Parece ser que el pueblo se va quitando el miedo inducido por sus dirigentes y empieza ya a reaccionar. Es muy pronto para saberlo y ahora cabe esperar alguna importante represalia criminal de los covidianos. Sin embargo confiemos en que acontecimientos históricos como en su momento fuera la caída del muro de Berlín o como estas grandes manifestaciones y las que previsiblemente las seguirán en otras partes de Europa y del mundo, supongan un antes y un después en la resistencia ante la tiranía covidiana.

Y una nueva oportunidad para la libertad, la paz y la prosperidad mundiales.

Para acabar esta breve reseña a vuelapluma también me uno a las ya citadas palabras de Kennedy en su memorable discurso: Todos los hombres libres dondequiera que ellos vivan son ciudadanos de Berlín.

 

 

Monipodios y tentaciones

Más allá de las autenticas relaciones de Poder mundial entre la China y el Occidente decimonónicos los embajadores de las llamadas potencias occidentales cuando presentaban sus credenciales en la Corte manchú debían realizar un sustancioso cunnilinguis a la Emperatriz.

Se ha sabido que nuestros heroicos y probos monopolistas, o monipodistas como los llamaría Cervantes, han sido invitados el próximo lunes a un bonito sarao ditirambo alabancioso del okupa y se disponen a homenajear al falsario y parte de su séquito mandarinesco. El falsario ofrecerá un resumen o compendio de su famosa tesis doctoral.

Oportunamente divididos entre felacionistas y cunnilingüístas no dejarán de ofrecer público testimonio de impostado servilismo al mohatrero emperador de la Moncloa, el que al fin y al cabo no deja de ser un encucañado jefe de ventas que detenta tan lucrativo y vistoso cargo de modo eventual o interino. Pero el negocio es el negocio y los suculentos beneficios obtenidos del pìllaje de la renta monopolística los puede y quitar a capricho el dictadorzuelo en el BOE.

Pillaje saqueado a indefensos consumidores finales o a pequeñas y medianas empresas, los que crean verdadera riqueza y sostienen este tinglado borbónico arrebatacapas.

Muchos de estos monopolios extractivos fomentados y protegidos por el pertinaz socialismo cómplice de las puertas giratorias proceden no de desconocidas habilidades empresariales sino del saqueo impune de las antiguas empresas públicas del franquismo, de aquellos lejanos tiempos en los que España llegó a ser una potencia industrial y aún se respetaba el derecho de propiedad.

Un recibo típico actual de la luz: por energía eléctrica consumida, cinco euros. En concepto de gabelas, impuestos sobre impuestos, suplidos, abusos, sostenimiento de garrapatas climáticas y pillaje vario con IVA, el resto de la factura hasta treinta euros.

Pero ni parlamentos ni mandangas, el sarao del lunes es una manifestación del poder real en esta pertinaz monarquía de guardarropía que encubre y ampara tan voraces e insaciables garrapatas. Es preciso recordar de vez en cuando quien es el amo. La cleptocracia se muestra como una solemne hierofanía atea que se digna aparecer ante el público. Una obscena ostentación de Poder absoluto para doblegar y atemorizar a la muchedumbre crecientemente depauperada. También una invitación a posibles candidatos a ingresar de modo subalterno en tan lucrativo club donde se pueden compartir políticos, jueces, policías y periodistas.

Y es que los más jóvenes, por muy bilderbergianos que aparezcan, apenas ya saben lo que significa l´onore e il rispetto. Sí, respeto es al menos lo que nos hace falta para cohechar y amañar presupuestos que permitan mantener el tenderete.

La tentación es muy fuerte (Mateo 4, 9-10):

«Todo esto te daré si postrándote me adoras

«Apártate, Satanás, porque está escrito: al Señor tu Dios adorarás, y solo a él darás culto.»

Ahora bien, lo más seguro es que a estas alturas de descomposición y deslegitimación, el Régimen ya no tenga remedio desde dentro. Pero cualquiera que intentase esa azarosa reforma debiera preguntarse en lo más íntimo de su conciencia la antigua cuestión del grial: ¿Y tú, a quién sirves?

 

 

 

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Linchamiento con bozal

Al insólito grito de Libertad, Libertad en lengua española se realizaba hace quince días en Berlín una gran manifestación de protesta contra las medidas represivas de su gobierno con pretexto de la llamada pandemia. Los medios de intoxicación de masas se hicieron eco más o menos del evento pero apenas se dedicaron a insultar a estos ciudadanos, salvo calificarles de ultraderechistas, que no querían que se les confundiera con la muchedumbre aplaudidora alabanciosa de sus opresores globalistas políticamente correctos.

Sin embargo, ayer en pleno agosto se produjo una manifestación similar en Madrid que ha sido objeto de toda clase de calumnias e improperios por parte del Régimen y media prostituidos.

El delegado del falsario, aún de vacaciones por irresponsable frivolidad criminal si fuesen de creer sus propias patrañas sobre la gravedad de los rebrotes, amenaza a los asistentes con grandes sanciones después de sabotear la convocatoria según cuentan dificultando la llegada de posibles manifestantes con cierres en el transporte, tomando el centro de Madrid con nutridas fuerzas policiales y adelantando en el último momento la hora del acto.

Y la paniaguada prensa zurda o la complaciente de la supuesta derecha que se queja aunque se deja dedica a sus becarios más ignorantes y tendenciosos a tergiversar, acosar y ridiculizar a los manifestantes tildándoles de negacionistas, terraplanistas, ultraderechistas, conspiranoicos y demás lindezas. Lamentablemente, esa es la opinión publicada y con la que se queda la mayoría o muchos. Incluso, seguramente se va utilizar la manifestación para echar la culpa a los disidentes de un nuevo confinamiento.

Ahora bien, se comprueba una vez más que determinados mensajes críticos o a contra corriente sólo tienen respuesta en la gente que se digna utilizar la cabeza para cosas diferentes que embestir o ponerse gorrilla beisbolera retrógrada o sombrerito de paja con cinta de colorines. Gentes con espíritu crítico que, equivocados o no, rectificando si aparecen nuevas evidencias, al menos intenta llegar a sus propias conclusiones adoptando unas consideraciones y rechazando otras.

El problema es que siempre ese número de personas críticas es minoritario. La mayoría no piensa y se conforma con repetir consignas. Cambiantes además, y atrasadas. Lo que para los enmucetados sabios oficiales que salen muy serios en la tele tonta ahora vale, luego ya no. Y viceversa. Los científicos y profesionales disidentes del discurso mohatrero oficial que lo consideran incompatible o incoherente con su propia experiencia clínica son censurados, ninguneados o represaliados. La posición del ciudadano curioso u observador crítico se hace más difícil cuando los grandes medios de comunicación de masas se encuentran en manos del enemigo y protegen intereses político económico financieros bastardos en vez de contribuir a informar y formar a la opinión pública. Ciertos medios digitales tienen la desfachatez de censurar por las malas lo que les parece constituyéndose en juez y parte. Y encima presumen de progrez. Los derechos constitucionales más elementales están siendo gravemente amenazados en el Reino de España.

Pero, es más que posible que muchos alabanciosos sin criterio tengan un amargo y contundente despertar en las próximas semanas cuando los estragos de la acción gubernamental y de los caciques autonómicos resulten ya indisimulables.

Ojalá entonces las manifestaciones sigan siendo pacíficas.

 

 

Psicópatas y Poder mundial

Auque por lo que se ve el mundo ha sido más o menos controlado siempre por psicópatas hace ahora setenta y cinco años la Humanidad conoció una nueva forma de horror. Lo más notable en esta evolución quizás no sea tanto el de la propia mentalidad satánica de ciertas élites muy poderosas sino la capacidad de infligir el mal con nuevos y terribles instrumentos.

El 6 y el 9 de agosto de 1945 el siniestro presidente Truman mandó arrojar sendas bombas atómicas sobre la población civil indefensa de dos ciudades japonesas, Hiroshima y Nagasaki causando cientos de miles de muertos entre ancianos, mujeres y niños. Uno de los mayores y cobardes genocidios de la Historia. Pero que nunca fue castigado con un oportuno Juicio de Nuremberg para colgar a los culpables. Era una nueva dimensión del terror, del espanto desatado, que superaba la destrucción mediante bombardeos convencionales de Tokio u otras grandes ciudades del Japón. O los también practicados contra las poblaciones civiles de Dresde o Hamburgo entre otras ciudades alemanas no objetivos militares por parte de Churchill.

Hirosima bombardeada con una bomba de uranio, Nagasaki de plutonio. Contra lo que luego sostendría la propaganda norteamericana a fin de tapar el verdadero alcance y naturaleza de su doble crimen, los ataques atómicos eran innecesarios porque Japón, completamente desarbolado, estaba sometido a un bloqueo naval que le hubiera obligado a rendirse pronto por hambre. No hubiera podido resistir mucho tiempo. Aún es más, Japón ya había iniciado contactos diplomáticos para pactar su rendición.

Los genocidios de Hiroshima y Nagasaki suponen un caso de crueldad gratuita. No exento del indisimulado racismo y supremacismo inherentes a la sociedad norteamericana de origen anglosajón. Una sociedad poco culta, prepotente, fanatizada por una oligarquía hipócrita, corrupta, satanista y criminal que le ha hecho creer que Dios les ha dado una misión que cumplir e imponer sobre la Humanidad sin importar los medios. Que siempre tienen razón para sus agresiones. Y que tantas veces ha demostrado carecer de filantropía y sentido de la compasión. Las manifestaciones de alegría de los agentes directamente implicados en el genocidio que acababan de perpetrar resultan un escándalo imborrable y un motivo de infamia no solo para ellos sino para todos sus compañeros.

También un ejemplo tremendo de lo que puede dar de sí la naturaleza humana cuando caen las leyes y el hombre se convierte en un lobo para el hombre. Otra dimensión de la barbarie que nos acecha cuando no hay leyes ni orden. Entre los huérfanos causados por la masacre mientras casi todos los niños murieron de hambre, penalidades o por la radiación, sin embargo las niñas fueron captadas por la criminal mafia japonesa para su explotación sexual.

Tampoco los mandos superiores del ejército imperial japonés con el fanatismo de preferir al emperador a su propio pueblo se encuentran libres de responsabilidades en el trato que inflingieron no solo a las poblaciones civiles de los países invadidos durante su fulgurante avance inicial, sino a su propia población civil que se supone debieran defender. Su comportamiento, producto de una educación monárquica fanática y de la degeneración de la ética del samurai, fue verdaderamente criminal. No exento de errores aún no aclarados. Tanto en el caso del Enola Gay que se dirigía a Hiroshima como en el posterior atentado de Nagasaki los bombarderos fueron detectados con cinco horas de antelación lo que hubiera podido arbitrar alguna operación de interceptación por los cazas nipones. Así lo informó la contrainteligencia japonesa al Alto mando, pero no hizo nada. Tampoco el siniestro emperador nipón que había llevado a su fiel pueblo a la destrucción tendría valor para aplicarse a sí mismo el código samurai del Seppuku, ni el sucidio kamikaze o banzai en su honor que practicaran muchos de sus súbditos a lo largo de la contienda. El fanatismo produce estragos.

Hay otros aspectos relativamente secundarios que completan la infamia o que ilustran su naturaleza. La censura para evitar que se supiera la magnitud del desastre lo que contribuiría a que aumentase el número de víctimas.  La consigna orwelliana de llamar artefactos a las bombas. El papel de la Ciencia y de los científicos. La premeditación organizada en la base de Los Álamos, Nuevo Méjico, no tan lejana en lo moral de las aventuras armamentísticas nazis. Claro que en este caso ellos eran «los buenos».

Después del bombardeo, EEUU creó un instituto de investigación (Atomic Bomb Casualty Commission) en Hiroshima y luego otro en Nagasaki pero no para tratar de curar a los enfermos con atención hospitalaria sino para investigar sobre las consecuencias de la radiación sobre el cuerpo humano. Algo parecido, en cierto modo, a lo de los siniestros médicos nazis. Usando a las víctimas y supervivientes como cobayas humanas.

Es de suponer que muchos norteamericanos aún siguen orgullosos del crimen o lo siguen justificando. Aunque el genocidio atómico en Japón desde luego supone un antes y un después.

Para muchos este es un asunto muy lejano, casi olvidado. Los media apenas se preocupan de él. Pero otras formas de genocidio, crimen y devastación acechan a la Humanidad en manos de psicópatas y satanistas. Hoy es la llamada pandemia que amenaza la civilización, mañana no sabemos qué vendrá.

Este terrible crimen también posee una inevitable dimensión espiritual. Lo que podríamos llamar el silencio de Dios ante la barbarie perpetrada contra sus indefensas criaturas.

La diosa de la Misericordia o de la Compasión conocida en Japón como Kwan-on es una forma femenina del buda de la compasión. En la talla medieval que ilustra el texto Kwan- on derrama hacia la Humanidad doliente el bálsamo celestial que sostiene en la vasija de su mano izquierda y recoge con el mudra de su mano derecha.

La divinidad Kwan-on  es auxiliadora de las gentes en peligro o devastadas espiritualmente. Invito al anónimo lector a una oración al Dios de su corazón en memoria de las víctimas y en auxilio espiritual de sus allegados y compatriotas en general.

Y a escuchar este homenaje en forma musical: Kohachiro Miyata toca Honshirabe al shakuhachi o flauta japonesa. (Pinchando aquí)

El Tao que puede ser expresado con palabras no es el verdadero Tao.

 

 

Otro sí digo

Existen otras cuestiones tremendas relativas al engaño y manipulación del Poder. Sobre el ataque japonés a Pearl Harbour y el papel de los servicios secretos norteamericanos puede consultarse el esclarecedor documento del contralmirante norteamericano Robert A. Theobald donde explicaba sus investigaciones (Aquí).

 

 

Reunión de rabadanes en San Millán de la Cogolla

Al grito de «Libertad, libertad» en la lengua de Cervantes o Gonzalo de Berceo, se ha montado en Berlín una gran manifestación contra los abusos de la clase política durante sus actuaciones por la falsa pandemia. Sin embargo, podemos parafrasear a Dámaso Alonso para aseverar que España es un reino de casi cincuenta millones de cadáveres. No ganamos para sustos. Éramos pocos y parió la abuela. La niña Ayuso, tan mona que era, tan modosita que parecía. La preciosa ridícula patrocinada por fra Casado se nos ha revelado aventajada discípula satánica orwelliana. Sus últimos disparates liberticidas representan auténticas agresiones a los derechos  civiles. Ni Declaración Universal de Derechos Humanos, ni Constitución, ni leyes, ni protección de datos,… para esta déspota con cara de mosquita muerta no hay obstáculo moral o legal que se resista.

Pero la noticia nacional más curiosa y no solo inquietante quizás sea la reunión de rabadanes. Ovejas muertas. Nada esta vez de inventados fantasmagóricos expertos como los que decían asesoraban al falsario y su siniestra banda gubernamental.

En San Millán de la Cogolla se conservan dos monasterios, el antiguo y precioso cenobio del Suso, joya de la arquitectura donde se encuentra el panteón de los siete Infantes de Lara y el posterior, más amplio y rico de Yuso. Según la antigua leyenda castellana los siete infantes fueron víctimas de una traición por parte de su tío oportunamente compinchado con la morisma para que les asesinaran.  La instigadora del crimen desaparecería ahogada en la oscuridad de la Laguna Negra de Neila. Todo muy simbólico.

Con gran lujo y boato se ha reunido en estas milenarias tierras donde naciera el español para gritar «Libertad, Libertad»... pero abajo, en el monasterio del Yuso, ese nuevo E17, remedo paleto con monterilla, boina, o gorro calabrés del no menos célebre G 20.  Bajo el pomposo nombre de Conferencia de Presidentes autonómicos se esconde una especie de mini ONU compuesta con todos los mandarines próceres taifales devora presupuestos y arrebatacapas con sus séquitos de cortesanos y millones de asesores y aduladores, más temibles y devastadores por separado o todos juntos que la plaga de la langosta.

Uropa promete botín, y el que más y el que menos afila la navaja cabritera dispuesto a pillar lo suyo. Que es lo nuestro. En realidad, todos menos uno. Falta a la cita el eximio representante de la pura raza superior catalana, gran logro zootécnico de excelente transformación cárnica como puede comprobarse por los soberbios ejemplares engordados en suelo o en semi estabulación.

El vasco de pura raza vasca después de hacerse el remolón, al cabo le ha hecho la boca un fraile, se anima a bajar a arrejuntarse con los pecaminosos maketos que bailan agarrao y muy pillín, astuto como la serpiente del hacha: quiere cupo y pillar también lo que pueda de los demás fuera de cupo.

Se calcula que el saqueo de ambas bandas al resto de los españoles empieza, para abrir boca y comprar votos golpistas mercenarios a mayor gloria del falsario, con una primera partida de cinco mil millones de euros.

Ésta, la más alta ocasión que vieran los siglos después de Lepanto, ha sido presidida por su amordazada Majestad, que lucía precioso bozal de diseño. A falta de correa y chip identificador como pretende la niña Ayuso, dispuso de férreo marcaje del falsario. Acaso en la intimidad todo resultase un remedo del banquete de Viridiana que terminó como el rosario de la aurora. Pero creo que es un error aparecer rodeado de semejante tropa. Visualizar que está a la cabeza simbólica del expolio de España, de la escandalosa discriminación entre súbditos de primera y de cuarta, no favorece los intereses ni la deteriorada imagen de la Corona.

La casta cleptocrática sabe que tiene que aprovechar el momento, acaso el último antes que el frondoso árbol de la Mentira donde se halla refugiado tanto granuja se venga abajo, incapaz de resistir la Verdad. Una visión profética la del conde Lucanor en su famoso apólogo. Y es que su desastrosa y abusiva actuación con pretexto de la falsa pandemia se va a llevar por delante no sólo la poca legitimidad que le pudiera quedar a nuestras onerosas e ineptas instituciones, sino lo que es mucho peor: nuestro patrimonio empresarial, natural o artístico producto de siglos, saldado a precio de ocasión para mayor negocio y granjería de filántropos genocidas y fondos buitres.

Omito por redundante la crónica detallada del sarao. Ya la hizo de modo insuperable don Miguel de Cervantes en El Coloquio de los perros.

 

 

El vuelo malogrado de una musa

Hoy, uno de agosto, muchos españoles comienzan sus vacaciones de verano. Este año con graves inquietudes y zozobras. Algunos vuelan en dirección a sus destinos aunque preocupados por un futuro incierto. También hoy la Iglesia Católica conmemora la festividad de San Alfonso María de Ligorio, protagonista de un famoso vuelo que oficialmente se convirtió en milagro. Pero un vuelo especial. Un caso más de lo que se ha venido en llamar vuelos astrales, cosa no solo de santos sino de muchos protagonistas de fenómenos metapsíquicos. Y un fenómeno difícil de explicar salvo mediante la investigación de paradigmas científicos no groseramente materialistas. En un mundo que en las cuestiones metafísicas cada vez se muestra más ignorante y embrutecido resulta no solo conveniente sino indispensable informarse y formarse opinión. La peripecia del santo parece lejana, incluso increíble, pero los fenómenos que hay detrás resultan apasionantes para la investigación e indispensables para nuestra propia evolución intelectual y espiritual.

La vida del santo de mi nombre, el fundador de los Redentoristas San Alfonso María de Ligorio, cuya festividad se celebra hoy el día uno de agosto, nos muestra aspectos de gran interés a los estudiosos de los fenómenos metapsíquicos. Como es conocido, e influyó en su posterior canonización, el “milagro” más famoso de San Alfonso María de Ligorio fue un desdoblamiento astral de que le permitió asistir a la muerte del Papa Clemente XIV en Roma mientras permanecía en Nápoles.

Para explicar estos extraños fenómenos más allá del recurso al milagro se barajan por la Iglesia Católica dos hipótesis:

Los partidarios de la bicorporeidad real o desdoblamiento, que admiten que el alma se puede separar del cuerpo, alejarse de él y aparecer lejos, tomando la materia del medio ambiente para constituirse un cuerpo que es exactamente el doble del que permanece inanimado.

Los partidarios de la representación, la mayoría, que creen que el alma no abandona jamás el cuerpo sino en la muerte, y que es un ángel el que toma las apariencias del cuerpo para ejecutar por sí mismo los actos que se atribuyen a la fantasma. También puede darse el caso que el individuo se traslade en cuerpo y alma, y entonces es el ángel quien toma su lugar como durmiente.

El primer caso coincidiría con las ancestrales técnicas y prácticas chamánicas de desdoblamiento inducido, en este caso de los chamanes, de carácter voluntario. De modo semejante el místico extático sumido en el sueño del éxtasis permanece inerte con apariencia de muerte, mientras que en otra parte aparece vivo y ocupándose del cumplimiento de su misión. El alma tendría la facultad de separarse del cuerpo mientras el éxtasis durase. Tal vez los místicos alcanzan la visión de este otro plano dimensional cuando hablan de ser trasportados al tercer cielo (San Pablo) o a la séptima morada

Pero no todos los vuelos han tenido tan feliz aterrizaje.

A sor Juana Inés de la Cruz se la conoce como La Dezima musa mejicana. Fue todo un personaje, admirada, y a la vez poco comprendida, envidiada y temida por su extraordinaria cultura y superioridad intelectual. La corta vida de Juana de Asvaje fue un prodigio. De niña ya deslumbraba por su asombrosa capacidad y de joven se atrevía a debatir con toda clase de personalidades. Nos lo cuenta, entre otros, doña Clara Campoamor en su biografía.

Cabe reseñar ahora un insólito poema suyo escrito al modo gongorino en silvas. Primero sueño. Un raro vuelo en busca del conocimiento, cuyo resumen puede ser este: “Siendo de noche me dormí, soñé que de una vez quería comprender todas las cosas de que el universo se compone; no pude, ni aún divisas por categorías, ni aun sólo un individuo. Desengañada, amaneció y desperté.”

No parece que este sea un vuelo astral o verdadero desdoblamiento sino aventura intelectual. Pleno de símbolos, inspirado en las Soledades de Góngora, sin embargo parece una demasía, un loco extravío de la razón en el lenguaje acaso como el Finnengans Wake de Joyce aunque más premeditado e ilustrado, culterano, que espontáneo. El discurso de la lengua huidiza se convierte en un laberinto del que sólo se libra al despertar.

Piramidal, funesta, de la tierra

Nacida sombra, al Cielo encaminaba

de vanos obeliscos punta altiva,

escalar pretendiendo las Estrellas…

 … Y del cerebro, ya desocupado,

Las fantasmas huyeron,

Su sombra iba pisando,…

 … y restituyendo

entera a los sentidos exteriores

su operación, quedando a luz más cierta

el Mundo iluminado y yo despierta.

Pero también su superioridad, no siempre apoyada ni bien vista por las autoridades, terminaría convirtiéndose en una especie de pesadilla

Trascendiendo la simple peripecia personal no sabemos el alcance social e histórico que pudo haber tenido sobre nuestra Cultura en el virreinato de Nueva España la barrera de investigación que se habría cerrado con el silencio impuesto a sor Juan Inés de la Cruz.

Dos vuelos distintos, dos resultados distintos.  En gran medida por un problema de simple comprensión, o de capacidad de asimilación social.

La censura sigue. Ahora con nuevas tecnologías. Acaso, más que google, solo el vuelo libre e íntimo del Espíritu puede superarla.

 

¡Santiago y cierra el Espíritu!

De buen grado o a la fuerza debemos irnos haciendo a la idea de que las cosas ya no son como eran y que en los últimos tiempos los cambios se vienen acelerando vertiginosamente. Los 25 de julio eran una celebración de carácter polisémico. Pero sobre todo tenían un componente de reivindicación de España y de su papel en defensa de la Cristiandad, invencible bastión europeo contra las agresiones de la morisma. Las turbas del Pelouro aprovechaban también el eco mediático para hacer tumultuosa propaganda de su fementida e imaginaria patria gallega contra España.  Otrora, el 25 de julio era un fiesta nacional, la del apóstol patrón de España, nada menos, ahora se celebra medio de tapadillo para no herir los pudibundos sentimientos cuando les conviene no ya solo de obtusos nacionalistas de todo pelaje, sino también de los nuevos invasores agarenos, peligrosa y desarrapada quinta columna de trinca paguillas adictos a la sopa boba. Sí. La festividad de Santiago Apóstol tuvo gran importancia en su momento. Era festivo en toda España como el mismo 18 de julio, justo una semana antes. Ambas conmemoraciones presentan algunas similitudes aunque también muchas diferencias.

En los 25 de julio de ahora se confunden una amalgama de diferentes mitos, arquetipos y planteamientos históricos, pero empequeñecidos gracias a los heroicos galleguistas de todos los partidos, promotores y beneficiados del telón del grelo, como una caricatura de lo que fueron. No obstante, los sectores más inteligentes del galleguismo oficial piensan, con razón, que es preciso, y además urgente, ir renovando la vieja y obsoleta historiografía galleguista basada en ensoñaciones o prejuicios románticos de carlistas revenidos o niños bien de la arruinada pequeña burguesía rural, por otra menos risible. La cosa está ya tan manoseada y tanto se ve la urdimbre remendada del tapiz que su mantenimiento podría llevar al traste todo el negocio de granjería montado sobre ella para ordeñar sino saquear presupuestos públicos. La oficialidad autonómica recoge ahora la nueva idea del neomarxismo cultural con el mismo ardor que defendía los viejos mitos de Breogán o la impostada catadura democrática de un Castelao o de los viejos nacionalistas ganapanes Lo que no obsta para que en la escuela se adoctrine a la más tierna e indefensa infancia con tópicos y falsedades que siguen envenenando a los jóvenes gallegos, víctimas de la LOGSE, la autonomía, los nacionalistas de todos los partidos y el pilla pilla. Por desgracia, casi todo se encuentra tergiversado, descontextualizado como si Galicia hubiese sido siempre una isla sin apenas contacto con el resto de España o de la civilización occidental. Si bien, ya digo, ahora no hay locura posmoderna neomarxista de ingeniería social que las mesnadas de Feijóo no adopten para sus fines particulares.

Un importante mito es el de Santiago matamoros y su relación con Compostela. El que fuera jefe de la iglesia primitiva de Jerusalén, enfrentado a San Pablo por su visión de extender el Cristianismo a los gentiles en vez de reservarlo como secta del judaísmo, fue decapitado y dos ángeles pusieron su cuerpo en una singular patera y cruzando el Mediterráneo, el estrecho y luego costeando terminaron embarrancando en Padrón. Se produce la invención del sepulcro de Santiago, el famoso camino de estrellas y bellezas arquitectónicas que alcanzó extraordinario interés internacional y su consagración como centro de peregrinación de la Cristiandad, en cierto modo sustitutivo de los inaccesibles Santos Lugares.

Pero la invención del sepulcro de Santiago no es del todo original. El antiguo tema tradicional de la muerte aparente del Sol en Poniente, en el finisterrae geográfico, ya existía en la religión egipcia faraónica.

Bien es verdad que la causa de la España cristiana necesitaba un buen motivo de carácter mítico o religioso para defenderse del Islam invasor y guerrero. Una de las misiones del mito es precisamente la de inspirar conductas. En el caso de la España y Europa amenazadas por el Islam era la defensa de las propias tradiciones frente al violento invasor. Un asunto no lejano sino otra vez de plena actualidad por las nuevas invasiones promovidas por el sionismo y la plutocracia internacional. Su corolario militar entonces fue el Santiago matamoros del famoso lema militar ¡Santiago y cierra España!

Frente a la del Santiago peregrino, la promoción de la iconología de Santiago Matamoros también en la artesanía compostelana del azabache vendría de Felipe II cuando trataba de combatir los abusos y granjerías contra los peregrinos sufridas durante el camino de Santiago para lo que arbitró las disposiciones adecuadas.

El mítico Santiago, patrón de España y auxiliar de sus ejércitos en defensa del territorio contra el Islam tenía una pareja dual, San Millán. Porque la pareja cristiana Santiago y San Millán es el trasunto actualizado del mito pagano de Cástor y Pólux, los Dioscuros. Que también, montados en sendos caballos blancos, combatieron con resultado decisivo a los enemigos de sus fieles invocadores de socorro durante la batalla entre Locrios y Crotoniatas cerca del lago Rhegilla. Mito que, al parecer, luego sería usado mediante granjería por ciertos Panormo y Gonipo, vecinos de Andania, en una escaramuza contra los Lacedemonios. Ambos tienen su recuerdo en el Palacio de la Granja de San Ildefonso.

Pero cabe rastrear este mito aún más lejos: la antigua India de los Vedas. Acaso el que posee más componente metafísico.

Entre los dioses solares de la tradición védica se cuentan los Azvines, gemelos que abrían camino a la Aurora. Los Azvines védicos son piadosos, pero si a veces rompen las huestes enemigas y desbaratan a los rakshas o demonios, igual que Cástor y Pólux con los enemigos de sus fieles, o Santiago y San Millán a la morisma, es con intento de amparar a los que imploraron su favor en momentos de zozobra o tribulación. También gozaban de poder terapéutico por tener atributos divinos y humanos, celestes y terrestres a la vez. A veces también los Azvines sacan del hoyo a los Rishis sacerdotes o poetas. En el mito compostelano también es preciso recuperar una tumba sagrada de un sacerdote legendario.

Probablemente, como en tantos otros casos, el mito cristiano medieval de Santiago puede tratarse de una “porfidización” mitológica o de una simple adaptación de mitos anteriores, en este caso de la mitología griega o la tradición védica, a las necesidades del Cristianismo de la época. Lo que no se contradice con que sea un arquetipo colectivo al modo jungiano que adopta diversos nombres o figuras según las épocas. La aspiración humana a ser ayudado por enviados del Espíritu en graves momentos de zozobra, peligro o aflicción.

Entre nosotros, el recurso a la protección de Santiago era necesario por la amenaza del Islam. Una forma de aglutinar el ideal común de resistencia de los distintos reinos medievales cristianos frecuentemente enfrentados entre sí. Constituía una tradición de una inspiración civilizadora con un doble camino terrestre manifestación de realizaciones artísticas para los peregrinos. Y celeste, el camino de las Estrellas, hacía el Oeste, donde se pone el Sol, y el Uno se ve fragmentado en la Dualidad de infinitas pequeñas luces.

Con una imagen sobre esa misma Vía Láctea comenzaba Julián Cantera Orive su controvertido libro La Batalla de Clavijo: “Cuando yo era niño recuerdo que nuestras madres nos sacaban la noche del 24 de julio a contemplar el cielo estrellado, y señalando esa cinta blanquecina, llamada Camino de Santiago, que recorre en toda su extensión el firmamento, nos decían: Por ahí pasa a caballo el Apóstol Santiago, Patrón de España. Espoleada con esto nuestra infantil curiosidad, preguntábamos: Y ¿de dónde viene y a adónde va? Pues viene de Clavijo, lugar de su triunfo y va a Compostela, ciudad de su descanso, contestaban…

El libro La Batalla de Clavijo disponía de nihil obstat del censor Doctor Josephus Grau e imprimatur el 27 de setiembre de 1943 en la ciudad de Vitoria. Hoy sería imposible publicarlo. Bergoglio lo impediría por su inaudita e inoportuna glosa de la Cristiandad amenazada y las autoridades civiles del falsario y su abigarrada tropilla lo considerarían políticamente incorrecto, sembrador de odio e inadmisible. Los inquisidores de twitter o Facebook se apresurarían a cerrar toda clase de cuentas relacionadas con el autor, editor y demás partícipes. Sin embargo, Cantera desarrollaba toda una profusión de argumentos y documentación tomada de la más vetusta arqueología de tradiciones y cronicones. Y con numerosos mapas y fotografías realizadas por él mismo.

Una deriva, no exenta de ciertos tintes simoniacos, de la batalla de Clavijo sería el llamado Voto de Santiago, una renta, entendemos ahora que abusiva, cobrada por la iglesia compostelana que sería la base económica de su riqueza y poderío. Allá por el año 834 Ramiro I concedió un privilegio de acción de gracias por la decisiva intervención del apóstol en la legendaria batalla. El famoso Voto de Santiago tenía cierto pretexto eucarístico pues consistía en el pago anual de una medida de pan y otra de vino por parte de los campesinos para el sostenimiento del culto de Santiago y del voraz clero de la catedral. Tras varios dimes y diretes, este privilegio fue abolido por las Cortes de Cádiz, luego restaurado por el rey felón por antonomasia y definitivamente anulado en 1834.

Una variante, modernización de Clavijo, es el llamado acto de Ofrenda al Apóstol, por la que un prócer político va a la catedral y pide al apóstol ayuda para sus fines. Este año el propio rey Felipe tras su visita a Mérida para ver Antígona, otra heroína de resistencia.

Algunos no podrán por menos de resaltar cierto anacrónico componente teocrático de renovación de la legitimidad del Poder que cabe encontrar en ritos como el de la anual Ofrenda al Apóstol que se lleva a cabo en la catedral compostelana.  Existen similitudes con otros ejemplos de pretéritas y arrumbadas civilizaciones históricas. Así las reminiscencias faraónicas egipcias del dios Amón Min, el de portentoso falo erecto. O las imperiales chinas de la dinastía Ching en el pequinés Templo del Cielo. Un tiempo de penitencia y reposo en el que el pobre emperador chino se veía obligado a mantenerse lejos de sus concubinas para agradar a los dioses del Cielo y así pudiesen o quisiesen seguir fecundando la Tierra del Reino del Celeste Imperio a mayor beneficio de sus sufridos súbditos. Tiempos teocráticos en que la autoridad civil y religiosa apenas eran distinguibles. En los que la Feliz Gobernación del Reino se lograba con el gran Macho fecundando litúrgicamente a la entregada Tierra mientras impetraba al dios local único, o por lo menos mejor que el del vecino.

Otra variante actual, de cuyo contexto actual ya hemos referencia al principio, es la celebración de la Fiesta «nacional» gallega por los inventores y explotadores de la fingida nación gallega. La del antiguo patrono de España se reconvierte en fiesta solo de la inventada nación. Lo que constituye una adaptación de los viejos mitos y supersticiones a las necesidades de los caciques del nacionalismo galleguista común aunque con diferente grado de virulencia a todos los partidos. En sus versiones más degradadas el orden litúrgico se sustituye por algaradas propias de la «Gale-borroka». Entre estas supersticiones en las que se recrea el morboso victimismo galleguista está la supuesta falta de autoestima o el auto-odio por hablar en español y no en la lengua local, que es considerada sacramento y lengua para oficiar actos galleguistas como lo fuera el latín en la Iglesia medieval. Otra superstición galleguista es la que considera lo suyo siempre mejor porque es propio.

Pero, llegamos al punto crucial, ¿tiene hoy algún valor recordar lo del mito de Santiago?

El mito no es enemigo de la ciencia como sostenía Ortega y lo hacen, en general, casi todos los progres modernos. Por el contrario, defiendo la concepción clásica tradicional del mito como vehículo de transmisión e iniciación de verdades espirituales de singular importancia para la conformación de la conducta humana.

En cierto modo el mito de Santiago, tanto en sus luces como en sus sombras antes comentadas, sigue siendo de actualidad. España se encuentra nuevamente amenazada. Incluso parecen abundar más los traidores don opas y mercenarios varios dedicados a favorecer la causa del enemigo que los que aún desean defender a la Nación y a la tradición española, grecorromana, cristiana, ilustrada y libre.

El Cristianismo o la genuina Tradición e incluso la Ilustración son fuerzas declinantes en el Occidente avasallado por la construcción del NOM, como también está gravemente amenazado todo lo que tiene que ver con lo Sagrado, las Humanidades o la Cultura. O cuando las realidades históricas pretenden ser sustituidas por fanáticas y sectarias memorias sesgadas e impuestas por la violencia de leyes inicuas.

Es por eso, que muchas personas sensibles en todo el mundo sienten una especie de orfandad ante el fracaso de las instituciones para protegerles. Y sienten la urgente necesidad de un auxilio espiritual exterior en su propia batalla personal semejante al de Santiago en Clavijo.

Es permanente, forma parte de nuestras naturalezas psicológica y afectiva más profundas, la aspiración humana a ser ayudado por enviados del Espíritu en graves momentos de zozobra, peligro o aflicción.  El Espíritu debe seguir vivo si queremos sobrevivir.  Tal es la mayor fuerza en el combate. El escenario de la batalla es nuestra consciencia que los mitos ayudan a esclarecer, así como a conmover la voluntad.

 

Funeral por lo civil, ninguneo de lo numinoso

Hoy tocaba funeral por lo civil. El presidente del gobierno de Su Majestad había boicoteado el funeral religioso por las víctimas de la pandemia y del desastre gubernamental. Hoy se ha producido un muy solemne funeral por lo civil con su antorcha flamígera y todo, amén de la presencia coartada de Sus Graciosas Majestades.

Esto del rito del fuego, no deja de ser incoherente en un acto que se pretenda puramente laicista racional y no deja de tener antiguas reminiscencias del mazdeísmo persa o de los Vedas. Y, vista la íntima relación entre el tradicional culto del fuego y el Cristianismo como forma de la religión solar, no deja de ser una llamativa incoherencia entre tanta gente atea y desalmada. Como el loto en Oriente, las rosas rojas en Occidente suelen ser un símbolo del alma. El alma que, como la rosa al sol, se abre a la Conciencia en la Materia, muchas veces representada por la cruz. También el fuego surge como fricción de dos palos o maderos cruzados.

Pero en la tradición masónica operativa el fuego tiene un cierto sentido de instrumento de renovación de la Naturaleza, INRI (Igni Natura Renovatur Integra).

La equívoca combinación de rosas y fuego sin la cruz admite la interpretación de que se arrojan las almas al olvido indiferenciado. La entrega del Espíritu a la entropía más degradada. De lo que otrora fuera milagroso orden microcósmico de criatura viva, susceptible de superarla a través del Amor y de la Conciencia.

Sin embargo, en la conciencia de lo numinoso siempre aparece un elemento emocional de dependencia como criatura. Sentimiento de nuestra propia insuficiencia, incapacidad o sujeción a lo contingente. De la enormidad de la dimensión de los aspectos de la Vida no susceptibles de definirse en conceptos. De ese misterio tremendo que es el Ser.

Sin embargo, el acto palaciego de hoy contiene un cierto componente sacrificial y propiciatorio. Las víctimas principales son los ancianos sacrificados si atención médica en residencias supuestamente atendidas y controladas por las infinitas, ineptas e insaciables Administraciones del Reino. Sin olvidar la multitud víctima del fanatismo, el oportunismo, la ambición, la incompetencia o la codicia del gobierno dicen que de progreso. Todo sea para bien, y cualquier número de víctimas resulta poco si así se construye mejor el socialismo de los verdugos. Esos filantrópicos adalides del progreso cuyas fechorías no necesitan expiación.

Ya teníamos bodas civiles incluso de homosexuales, lesbianas, trans, no binarios y demás abigarradas tipologías sexuales, oficiadas por muy honrados concejales de urbanismo. Incluso primeras comuniones y bautizos por lo civil, pero faltaba lo de los funerales en el que el oficiante sea, por ejemplo, un salteador cocainómano de lucrativo ERE o Consejo de Administración o el heroico protagonista de algún doloroso desfalco.

Para que no falte de nada, en un extenso catálogo de ineptitud cuando no de corrupción, se han dignado acudir al acto los infinitos señores de las egoístas taifas y nos hemos honrado esta vez con la asistencia de un mundialmente considerado cómplice genocida del Partido Comunista Chino como es el director de la OMS.  Una presencia que es toda una provocación pero también declaración de poder.  Y, el burro delante para que no se espante, del falsario y toda su onerosa y abigarrada tropilla ministerial. Los mayores responsables de que el Reino de España haya sido el peor del mundo en cuanto a víctimas relativas y personal sanitario infectado. Que por no saber ni saben o quieren saber ni menos decir el número de los fallecidos entre los reales, los escamoteados y los declarados a mayor gloria del pertinaz socialismo. Y que el nuestro sea probablemente uno de los países que más van a sufrir miseria y calamidades mientras gerontocidas muy cercanos al Poder especulan o se enriquecen con el sufrimiento y la muerte. Las jefas del Legislativo, horteras nacionalistas catalanas tenían que ser, vestidas como si fuese a inaugurar un burdel. El falsario también confunde y se confunde. Se arrima a la barrera real del protocolo para protegerse de los abucheos que merece.

Desde luego hay ceremonias peores. Estamos asistiendo horrorizados a los tumultos iconoclastas sangrientos promovidos por los próceres satanistas del Partido Demócrata, una de cuyas franquicias es el falsario. De triste recuerdo es la de la inauguración del túnel de San Gotardo que atraviesa los Alpes, perpetrada hace pocos años. Una horripilante glorificación del satanismo y de la esclavitud en presencia de altas autoridades europeas que producía nauseas además de una terrible desazón e inquietud por el futuro de la Humanidad en manos de tales gentes.

Pero, es curioso lo de la necesidad de rituales incluso entre ateos declarados. Una de las frases para mí más enigmáticas o paradójicas del sabio Lao Tsé es aquella que dice: cuando se vacía el corazón, quedan los ritos. El hombre es un animal simbólico. Incluso los socialistas y el rojerío más degradado o bestializado necesita de símbolos o de rituales que son símbolos dinámicos en acción.

Los rituales son una manifestación de lo numinoso.  De ahí su incompatibilidad metafísica o radical con los planteamientos racionalistas. Algunos de estos rituales, si son tradicionales sabios y el oficiante es digno, mueven poderosas energías espirituales. Tienen un componente mágico capaz de operar de diverso modo en la conciencia. Se sabe que determinadas élites oscuras desde la más remota antigüedad utilizan rituales de magia negra para acrecentar su poder material sobre sus servidores.

Algún lector se lamentará de que hable de estas cuestiones en las que aparentemente mezclo churras con merinas pero creo es preciso hacerlo para entender el fondo numinoso de lo que sucede.

Contemporáneo de Cervantes en lo más brillante de nuestro Siglo de Oro, el jesuita Francisco Torreblanca Villalpando fue autor de uno de los más completos y mejor estructurados tratados sobre Magia, titulado Epitomes Delictorum  Inquisibus Aperta Vel Oculta Invocatio Daemonis Intervenit. De él espigo estas dos conclusiones:

“La Magia es ciencia divina, y natural, la cual Dios infundió a Adán, para el gobierno del mundo, y después dio a Salomón, José, Jacob, Daniel  y otros que celebran las sagradas letras, según probamos en el apartado de magia operativa…. Porque la Magia fue la ciencia de las ciencias, (que ello quiere decir en la voz Pérsica), la majestuosa, la magistral de todas ellas, de quien penden, como de su principio, dándolo a los demás….»

“Y así consta que aunque hubo varios autores la Magia, según la diversidad de tiempos y regiones, en que se enseñó, ninguno la atribuyó a los Hebreos, como el curioso, falto del conocimiento de la antigüedad, si bien la falsa Cabala tuvo origen en ellos según dijimos en lib. 1 c. 13. n. 1. pero esta es diferente Magia de que tratamos: y si toda una, contra ambas escribo, porque estos mis libros son en defensa de la primera Magia, de quien dios es autor y en detestación de la segunda de quien es autor el demonio, y así es gran disparate condenar lo uno con lo otro.…”

Y es que los ritos, los verdaderos ritos de lo numinoso, deben servir al corazón, no vaciarlo. A Dios, no al demonio.

 

 

Votaciones periféricas veraniegas (y 3)

Pero, ¿Y qué?

Me dicen que “mucho rollo con lo de las votaciones en anteriores garitas, que si el racista Castelao, que si el genial Valle Inclán, que si el heroico Jardón, pero que no queda claro lo que propugno para lo del voto”.

No sé, desde luego cada quien es mayorcito para intentar comprender y votar lo que le parezca. Por supuesto.

Allá cada cual si quiere seguir disfrutando del actual tinglado arrebatacapas y liberticida, o por el contrario, prefiere intentar la posibilidad de algún cambio. Pero ahí quedan algunas anotaciones muy concisas.

Hasta ahora el que no quisiera votar nacionalismo con mayor o menor grado de peligrosidad o virulencia sólo le quedaba la abstención, el voto en blanco o el nulo con división de opiniones, unos en su padre y otros, en su madre.

Pero ahora sí existe la posibilidad de votar sin indigenismos ni paleterías, en sentido claro de defensa de España, su Cultura y su lengua, así como de las libertades. Y convendría hacerlo.

Sin chantajes emocionales sobre el truco del mal menor del tipo tradicional del PP de: “Somos malos, hay que reconocerlo así, pero los otros aún son peores, (aunque parezca imposible)”. O del «vótanos, total a tí qué más te da, hombre»

Sin identificarse con la nación como ahora Feijóo: ¡Galicia uber alles!

Sin dar culto al Jefe ya que las ideas, o bien hay pocas, o bien no hay por donde cogerlas desde un punto vista liberal o democrático.

El programa electoral ya no es el clásico “España lo único importante” de cuando Fraga era Fraga y aún no se nos había hecho galleguista y copiado aquí el tinglado catalanista pujolero de la normalización lingüística y demás imposiciones antidemocráticas. Ahora, el programa es el mucho más sustancioso de Feijóo, lo único importante.

Conviene pensar que loas opciones que sufren boicot y ninguneo por parte de la Prensa, Radio y Televisión del Régimen nacionalista, es decir la opción genuinamente española, VOX en este caso, seguramente será la mejor para los derechos civiles del ciudadano devastados por el Régimen porque de lo contrario no se vería calumniada y atacada con tal saña por parte del nacionalismo de los restantes partidos así como por el gobierno del falsario.

La entrada de VOX en el parlamento gallego, el único de toda España en el que no se permite hablar en español gracias a la mayoría absoluta del PP DE Galicia, sería un hito estratégico que supondría un antes y un después.

No sabemos si habrá trampa en el recuento como en otras gloriosas ocasiones del galleguismo de mayor prosapia y más recia raigambre.

Para tratar de evitar esas malas inclinaciones galleguistas ojalá se haga el escrutinio electoral como debe hacerse: sumando acta a acta tal como regula la ley.

Notas anejas

Votaciones periféricas veraniegas, 1

Sueño de Bradomín en Armenteira o pesadilla de votaciones, 2

 

 

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