Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Bilderberg ha venido, nadie sabe cómo ha sido

Aún no sabemos con certeza o detalle qué ha ocurrido en la reunión Bilderberg de este año, donde los artistas invitados españoles eran Casado y Arrimadas y de los que desconocemos si han pasado el ansiado corte de bolas blancas y negras.

No lo pasó, o hubo ya demasiado hartazgo por tanta fechoría impune que desprestigiaba la Causa, el Emérito hace cinco años cuando al finalizar el evento fue avisado por su traicionada esposa de la decisión de que tenía que dejar la cosa. Una propuesta que no podía rechazar. Y al día siguiente, abdicación al canto.

Para algunos se exagera con la cuestión y lo de Bilderberg no es para tanto. Un simple evento social magnificado por conspiranoicos. Para otros, es una reunión de coordinación de políticas en diferentes ámbitos y de pase de modelos y selección de personal para ejecutarlas, ahora o en un futuro mediato.

No sé, no he estado en ninguna, por lo que mis referencias son de terceros. Tampoco parece que hayan asistido, o al menos no nos lo han contado, Sherlock Holmes, Poirot, Simenon o el Padre Brown. Aunque probablemente el gran Chesterton no iba muy descaminado cuando escribió El Hombre que fue jueves, para explicarnos quiénes son los verdaderos buenos y los malos, o la realidad tras eventos y organizaciones de falsa bandera. En fin, se atribuye a lord Keynes aquello de si quieres vender algo, primero crea tu propia demanda.

Pero, ¿Mito o realidad?

El caso, elemental querido Watson, es que tras estas reuniones en muy diferentes países, salvo los que empiezan a reaccionar y son tachados de populistas o nacionalistas o fascistas, se van orquestando políticas y leyes aparentemente disparatadas o suicidas para el común, que sin embargo son jaleadas de modo mohatrero por los prostituidos media.

El extraño comportamiento actual de un Bergoglio, opuesto a lo que cabría esperar del jefe de los católicos puede que tenga que ver ¿o no? con la insólita visita de todo un Secretario de Estado Vaticano en el último día de la reunión del pasado año. ¿Le habrán dado instrucciones a su segundo o un ultimátum para evitar su obligada abdicación como el anterior o el Emérito?

Los expertos suelen explicarnos que parecen existir un conjunto de características permanentes que se suelen cumplir en relación con Bilderberg, si bien para nuestros ojos acostumbrados al cortoplacismo, hipocresía y canallería de nuestros dirigentes las líneas de fuerza a largo plazo e intergeneracionales suelen resultar de dudosa identificación e interpretación. Es uno de los problemas del pensar u operar a corto plazo, típico de las degradadas instituciones democráticas, en especial cuando son reflejo de embrutecidas poblaciones amaestradas para no encontrar la mano con la herida. Y de clases dirigentes envilecidas que han dimitido de sus responsabilidades históricas.

Así, se puede observar una degradación de nuestras instituciones. Un significativo ejemplo reciente: Una tipeja cargo socialista y maestra pervertida que sin empacho declara en clase a sus alumnos que hay que castrar a los niños, permanece en la impunidad cuando en una sociedad no enferma debiera ya estar en prisión incondicional y sin fianza. Y también expulsada fulminantemente de su banda, aunque sólo fuere por disimular. Pero, qué se puede esperar cuando su jefe político es cómplice de golpistas, embustero crónico e incluso ha falsificado su tesis doctoral. Y cuando su partido ha pactado con terroristas para blanquear sus crímenes y ayudarles a burlar la acción punitiva de las instituciones constitucionales.

En el Legislativo, rufianes aparte, no suelen estar los mejores, los elige entre sus leales el jefe de la banda respectiva y entre todos forman un grupo manifiestamente mejorable. Con mandato imperativo real, en burla del precepto constitucional, se perpetran leyes abominables, monstruosas o nocivas. El Ejecutivo no suele ser mejor. Ahí está el doctor falsario con su pintoresco harén de ministros y ministras objeto, pícaros burladores de Hacienda, más que de Sevilla.

¿Cómo es posible que sucedan estas cosas? Pues paso a paso, poco a poco, en la degradación, en la degeneración con las mismas mañas que se utilizan en el famoso cuento de la rana escaldada. Y si eso no basta, se da un volantazo violento, como en el terrible 11M.

La perspectiva histórica de estos años nos ofrece el espectáculo de privatización de lo público especialmente, aunque no sólo, perpetrado por la PSOE para que fuese más fácil de tragar por los súbditos saqueados. Se ha malbaratado todo lo que podía venderse. Los sectores primario y secundario, devastados. Y lo que aún es peor, se pone la capacidad de coerción de lo público remanente en beneficio de intereses globalistas ajenos o privados. Se establece una nueva policía de costumbres para hacer tragar a la gente con las mayores aberraciones. Ni siquiera la libertad de cátedra o expresión se encuentran ya a salvo cuando se perpetran leyes sectarias promotoras del fanatismo y del revisionismo histórico comunista.

¿Dónde quedó la soberanía nacional? ¿Por qué todos desde el maldito 11 M operan de modo similar en lo estratégico importante?

¿Todo esto tiene que ver con Bilderberg?

En todo caso, desde luego son pautas del globalismo actual, una de cuyas instituciones exotéricas operativas conocidas es el famoso club oficialmente fundado por el corrupto rey Bernardo de Holanda. Pero, probablemente habrá otras más, esotéricas o desconocidas.

 

 

Votaciones y dasein nacional y europeo

A las incertidumbres más o menos habituales en cualquier proceso electoral hay que añadir esta vez la de si habrá o no pucherazo y con qué mañas. En el amenazado Reino de España hay varias nuevas votaciones preparadas para el domingo.  Según en qué sitios hasta tres. Con la actual disposición política son votaciones para cubrir todas las bazas de espadas que conspiran y atentan o pueden atentar contra la soberanía nacional española.  A nivel municipal, autonómico y europeo. Una especie de pinza destructiva bien aprovechada por globalistas, comunistas, socialistas, peperistas, buscones y oportunistas carroñeros de todas las clases. Es decir, las onerosas instituciones que engordan con nuestro dinero y actúan contra la Nación y contra la sociedad.

En el ámbito municipal las principales ciudades españolas han caído bajo la tiranía devastadora de las hordas comunistas, podemitas, socialistas y vomitonas varias.  Chusma del jaez de una Purita Colau, la jueza Vieja Trotapresupuestos, el Ferreiro, el Kichi, etc… todos ellos patrocinados o apoyados por los corruptos socialistas. Conscientes o no de la gravedad de sus fechorías, la  labor de demolición de estos robolucionarios al servicio de sus amos ocultos resulta imprescindible para la destrucción del orden social y de la convivencia, arruinando a la clase media y destruyendo sus modos de vida y sus hábitos culturales.

El ámbito autonómico constituye un importante, voraz, insaciable y monstruoso eslabón de destrucción de la soberanía nacional española, el Estado de Derecho, la igualdad de todos los españoles ante la Ley y de las posibilidades reales de lograr prosperidad y paz.

Pero hay otro eslabón para terminar de rematar el presente desastre español. La cosa esa europea. Sin embargo, pese a su evidente y contrastada peligrosidad, suele tener mejor fama. O al menos suele considerarse menos dañina que las anteriores, quizás por aquello que dice el sabio refrán de que del jefe y del mulo, cuanto más lejos, más seguro.  Pero ¿se está seguro? No. Porque tampoco se está “lejos”. Las imposiciones despóticas de Bruselas llegan a todas partes. La cosa europea procura coartadas para las mayores fechorías. Cualquier crimen o melonada es avalado por un hipócrita nos lo exige Bruselas.  La tal Bruselas, refugio hoy de traidores y golpistas como siempre lo fue de asesinos etarras, es una entidad magmática, misteriosa, surrealista, no democrática, sometida de facto a los poderes globalistas más inconfesables. Y a la que son sacrificados como nuevo Moloch progre los restos de la soberanía nacional de los pueblos. Una soberanía en el caso español doblemente amenazada por la acción simultánea devastadora de las instituciones autonómicas y de la UE. Regionalistas e internacionalistas que a veces actúan con sinergia devastadora. Un ejemplo. En lugares como la archi-burocratizada Extremadura los socialistas utilizan la a veces absurda o inadecuada normativa europea para obstaculizar la creación de empresas e impedir consolidar un entramado de pequeña y mediana empresa contrario a su objetivo de criar y apuntalar pobres, ignorantes y dependientes de los que se nutre su poder de dominación social. La defensa de la pequeña y mediana propiedad nos previene contra los excesos del Estado Providencia y el sometimiento a los políticos demagogos.

El caso de los golpistas catalanes fugados también es paradigmático. Usan las instituciones europeas como burladero para humillar y escarnecer impunemente a España y a los españoles. Claro que la Monarquía tampoco parece que haga mucho por defendernos. No actúa con contundencia, como si reconociera carecer de legitimidad para acabar con los golpistas por las buenas o por las malas exigiendo a los demás respeto a nuestras instituciones así como colaboración activa en la persecución de los criminales. Para eso se supone que debiera servir pertenecer a la UE. Pero no. Incluso se consienten baladronadas y humillaciones por si acaso Estrasburgo nos critica. En cuestiones graves sobre la unidad de España no podemos hacer dejación de nuestra soberanía nacional para complacer a terceros cuando no directamente al enemigo. Pero se hace.

Sin embargo, pese a todos estos crímenes o fechorías antidemocráticas y antinacionales, muchos se proclaman europeístas. Pero, ¿qué Europa? ¿La actual dictadura plutocrática globalista de la llamada UE contra las naciones y sus pueblos y culturas que utiliza votaciones como las del domingo para procurarse una coartada? ¿O bien otra Europa?

Los prostituidos media globalistas, que por desgracia hoy son casi todos con influencia sobre la masa, calumnian a quienes no les hacen el juego o se oponen al despotismo uniformador calificándoles de populistas, extrema derecha, totalitarios. ¡Como si la UE fuese democrática! Sin embargo jalean a los que pretenden diluir la propia soberanía de las diferentes naciones así como sus entidades culturales en el magma antidemocrático al servicio de la plutocracia internacional de la UE.

De este modo, si te opones a la destrucción de tu país por la invasión incontrolada al estilo Plan Kalergi, no eres un patriota preocupado por el Bien común sino un fascista. Lo mismo si estás en contra de los programas de destrucción de la familia, el aborto subvencionado, el nazi-feminismo progre, la dictadura LGTBI, la impunidad delictiva o el engorde de la gusanera de la Deuda por políticos demagogos, prostituidos, viciosos chantajeables o corruptos al servicio del amo además de su propia codicia o ambición.

La cosa recuerda a procesos en la Naturaleza tales como el de invasión y posterior destrucción de una bacteria por un virus. Éste controla y modifica el anillo cromosómico de la bacteria para que genere proteínas del virus invasor en vez de las de la bacteria. Una vez utilizada queda exánime y muere mientras la invasión viral crece atacando a otras bacterias.

En este proceso que vivimos, la plutocracia de la UE, oculta tras sus instituciones globalistas, y la socialdemocracia europea son cómplices y actúan con sinergia. Los unos consuman la diarrea legislativa o normativa arruinando entramados empresariales, generando miles de normativas y subvenciones y con ellas confusión, arbitrariedad y corrupción asociada. El engorde y cebo de la gusanera socialista. Más déficit. Más impuestos, más ruina. O más deuda “soberana” para engordar el beneficio y el poder real de los financieros globalistas, los verdaderos amos de los socialistas. Los otros, desde la sombra impune y no sometida a desgaste electoral, promueven su labor de destrucción y protegen sus fechorías. Blanquean actuaciones y delitos. Y embrutecen la opinión pública para que trague con todo. Y es que, por esa u otras razones de tipo psicológico, aunque la mayoría no lo reconoce o no quiere aceptarlo, la Izquierda actual está degradada por su complicidad con el NOM. Y forma parte del sistema, es una Izquierda de falsa bandera.

El igualitarismo que preconiza el marxismo, hoy fundamentalmente cultural y no al estilo clásico, es una trampa del Capital. En las comunidades hay jerarquías y diferencias. Es decir, orden en vez de entropía o incapacidad de diferenciar un estado o una cosa de otras. Otra cosa diferente es el de los valores establecidos en la jerarquización. El Estado asistencial, más o menos despótico, se ve reforzado al fomentar la dependencia y obstaculizar la autonomía e independencia de las personas. El igualitarismo supone dominación y dependencia y es compartido por el economicismo reductor o el internacionalismo.

El ser humano es un animal con raíces, con patria, con tradición.  El marxismo multicultural, y su tiranía de lo políticamente correcto, inoculado por los media e instrumentos de ocio es una forma de atomizar al hombre, de laminar sus defensas y cortar sus raíces en beneficio del gran Capital. Que prefiere no ciudadanos sino entes sin pasado, sin memoria, sin patria, degradados a mercancía o a productores consumidores de mercancías.

Aunque esto pueda escandalizar a la nueva y poderosa casta sacerdotal conocedora de la teología de abstractos econométricos o dogmas de curvas de oferta y demandas, la Economía no es una ciencia en sentido estricto y debe estar subordinada a la Política y no a las Finanzas como lo está ahora, con instituciones como el BCE, el FMI, o el BM fuera de todo control democrático.

Lo económico no es una realidad autónoma, abstracta, no hay un homo economicus de carácter abstracto, independiente de las relaciones culturales, históricas o de poder. Un ente calculador en lo económico antes que racional. De hecho, en la sabia tradición económica española de la Escuela de Salamanca, la Economía se consideraba una rama de la Moral, tratada por teólogos, no como una “ciencia” independiente. La Política debe emerger de nuevo sobre la Economía, ejercer la soberanía. No enmucetar ni deificar la Economía como simple número, PIB, macromagnitudes abstractas, como algo a-histórico y asocial en vez de cómo satisfacción de necesidades reales. Las cosas se estropean cuando la misión de las empresas se convierte en crear valor para el accionista en vez de satisfacer las necesidades reales de la sociedad. La pequeña y mediana empresa suele entender mejor las necesidades reales del ámbito social y cultural en el que se mueve. De modo que la defensa de la pequeña y mediana propiedad nos previene contra los excesos del Estado Providencia y de la globalización.

El internacionalismo que se nos vende encubre formas diversas de imperialismo, especialmente de una potencia real que absorbe nacionalidades y soberanías inferiores. Aliado con el economicismo impone un final de la Historia único para todos los pueblos y para cuyo logro es necesario la destrucción de los actuales Estado Nación. Un proceso de desbaratamiento del Orden internacional basado en diferentes naciones más o menos independientes o soberanas que se conoce como globalización.  Un gran totalitarismo camuflado por instituciones mohatreras que es el proyecto real de la UE actual contra el que hay que enfrentarse.

Y es que el Capital necesitaba a las Naciones Estado, ahora no le sirven. Al revés, sus culturas diferenciadas su Orden social, sus clases medias, resultan más un obstáculo que una palanca. Son focos ideológicos y emocionales de la resistencia a la globalización que se está perpetrando. De ahí que los nuevos movimientos políticos contra la presente organización de la UE, de control de las invasiones o del déficit y la Deuda, sean calificados hipócrita o cínicamente como de extrema derecha, porque la defensa de la nación es incompatible con el internacionalismo tal como se practica.

El Capital requiere un mundo unipolar o multipolar, pero de grandes áreas o continentes.

Y con tal panorama, ¿Qué hacer?

Desde cada dasein heideggeriano o “estar ahí” propio de cada ser y de cada nación soberana europea y contra la actual UE, se trataría de intentar desarrollar un nuevo federalismo digno de tal nombre, con control democrático a escala europea de abajo a arriba y en una jerarquía de subsidiariedad a escala de Estado Nación, de arraigo y de construcción europea, capaz de resistir las invasiones o colonizaciones, la americanización, islamización o africanización, socialización, que sufre la actual UE. Es decir, respetando la Cultura y Tradición de cada nación.

A los europeos, especialmente a los del Sur, no nos conviene la actual UE tan fuertemente influida por los países no mediterráneos. Ni  tan anglosajonizada. Con tan grande subordinación al imperio anglosajón como se está demostrando ahora con los ridículos intentos de evitar el Brexit. Al revés, para favorecer los intereses europeos, no solo económicos y energéticos, sino también culturales, deberían construirse puentes de colaboración con Rusia en vez de hostigarla por imposiciones de la NATO.

Estamos inmersos en un proceso revolucionario, robolucionario según muchos. La batalla Cultural es decisiva y la estamos perdiendo. En parte porque quizás ahora la experiencia de la generación anterior ya no sirve a las nuevas.

Pero no hay que rendirse. Hay que aprovechar los resquicios del tinglado para intentar revertir lo que pasa. Y, de momento, votar el domingo en consecuencia. A favor de la Nación y contra el globalismo e internacionalismo que nos imponen.

 

 

 

 

 

 

El ritual satánico de Madonna en Israel

Según mi costumbre este año tampoco había visto el festival de Eurovisión, un evento dicen que musical que me parece penoso, síntoma de la decadencia de Occidente y del Arte.  Para colmo y mayor entropía o confusión se celebraba en Israel, que no parece que pueda considerarse Europa desde ningún concepto, ni geográfico, ni político, ni artístico. Misterios y trágalas del sionismo.

Tradicionalmente la España progre, la única que cuenta en la tele, la (sub)cultura y la política, aprovecha la ocasión para hacer el ridículo y sacar algún adefesio, mamarracho, esperpento, chiquilicuatre o bodrio de estética LGTBI almodovariana, felatríz socialista u horda podemita. Sin embargo, pese a tanto afanoso desvelo de nuestros próceres y próceras, creo que en esta ocasión no hemos conseguido quedar los últimos.

Pero, si desde el punto de vista del Arte la reunión suele carecer de importancia, salvo como digo para constatar el imperio del mal gusto y la creciente decadencia de Europa, este año el asiático y teocrático Estado de Israel nos ha sorprendido con un acto satánico en el que el vejestorio Madonna ha servido de siniestro hierofante o suma sacerdotisa.

Ya digo. No lo había visto en vivo, pero, avisado por un amigo horrorizado, sí he podido rescatar un vídeo del que oportunamente se han eliminado los gallitos con los que la diva dicen que deslumbró al degradado populacho presente. Degradado estéticamente por gustarle este bodrio y / o degradado por aplaudir un nauseabundo acto satánico, con sacrificios humanos simbólicos incluidos.

La estética de la intervención de la depravada diva vintage recordaba en algún momento la de Eyes Wide Shut, obra póstuma que le costó la vida, del maestro Kubrick.  También la de otro escándalo bochornoso, que demuestra en que manos de próceres y próceras degenerados y degeneradas nos encontramos, perpetrado para celebrar la inauguración del túnel de san Gotardo en los Alpes.

Lo del otro día se trata de un acto de magia negra, de una evidente burla del Cristianismo en la línea de las últimas declaraciones cómplices de Bergoglio.  ¿Tiene algo que ver con el incendio de Notre Dame o la profanación de templos cristianos en todo el mundo?

 

Aunque debe verse para valorarlo en su verdadera naturaleza cabe enumerar algunos de los rasgos principales:

El ritual comienza con un decorado de referencias satánicas. Efigie en rojo del diablo, escalones, monjes negros… descenso de fuerzas maléficas para reconstruir el Templo de Salomón con unas columnas que curiosamente parecen tramos de gasoductos. La suma sacerdotisa aparecía tuerta, supongo que para resaltar y simbolizar el ojo que todo lo ve tan caro a la élite criminal que gobierna el mundo. Vestida de negro con un horrendo atuendo litúrgico reptiliano y con calaveras al estilo de la poderosa sociedad secreta cantera del Deep State en Yale.

Luego del descenso por los escalones contra-iniciáticos  la hierofante satánica besa el suelo como un Bergoglio cualquiera. Entonces cambia la luz que pasa del rojo al azul.

Terrible la representación de sacrificios humanos sincronizado con el escarnio de religiones tradicionales. Aparece una figura femenina velada, ¿acaso Isis o Astarte?

La apertura de un portal dimensional.

Y la propia visión diabólica del astral inferior con la invasión de los demonios y la Bestia alimentándose de los vicios y pasiones de la humanidad degradada.

La Libertad amputada.

La visión del futuro con sufrimiento y destrucción por el Fuego y el Agua como paso previo a la contra “hierofanía” de la Bestia que esta liturgia representada asocia a la reconstrucción del Templo de Salomón.

Y que se relaciona con un dominio extraterrestre de seres de las estrellas que van haciendo desaparecer a la Humanidad.

 

Al final parece el famoso triángulo.

Y un cínico «wake up» (Despierta) para finalizar el ritual.

El populacho asistente aplaudió entusiasmado, ¿se regodea con el satanismo criminal o ignora el abc más elemental de la alegoría, el ocultismo y el simbolismo?

¿Cómo valorar este sacrílego acto satánico en Israel?

¿Se regodea la élite de su próxima victoria definitiva sobre la Humanidad?

O, al contrario, con rituales satánicos como éste, visto por millones de personas, ¿se trata de revertir el creciente despertar de las gentes más lúcidas?

No sé. Pero probablemente, no soy experto en estos eventos, nunca el Festival de Eurovisión habrá caído tan bajo como en el celebrado el pasado sábado en Israel.

NOTA:

El vídeo con el ritual de Madonna empleado para la redacción de este texto puede verse aquí

POST SCRIPTUM:

Para elevar nuestra tasa vibratoria y como desagravio al Arte, la condición espiritual del hombre y a la propia Cultura europea sugiero la audición de este sublime pasaje de Bach (pinchando en el texto resaltado en granate).

 

 

 

Sobre el Día de las Letras indigenistas

«Toda mudanza sustancial en los idiomas es una mudanza en las conciencias, y el alma colectiva de los pueblos, una creación del verbo más que de la raza.»

 «A veces los idiomas son tan firmes en sus cercos, que nuestras pobres almas no hallan espacio para abrir las alas, y otras almas elegidas, místicas y sutiles, dado que pueden volar, no pueden expresar su vuelo. Los idiomas nos hacen y nosotros hemos de deshacerlos. Triste destino el de aquellas razas encerradas en el castillo hermético de sus viejas lenguas, como las momias de las remotas dinastías egipcias, en la hueca sonoridad de las Pirámides.»  

 «Ante la razón que medita se vela en el misterio la suprema comprensión del mundo. El Alma Creadora está fuera del tiempo, de su esencia son los atributos, y uno es la Belleza.»  

(Valle Inclán, La Lámpara maravillosa)

 

“Ora, na nacionalidade galega sinifica a superioridade indiscutibel da nosa Raza sobre das razas morenas euroafricanas de Iberia, e pol-o tanto, a inxusticia de que sexamos domeñados e gobernados por iles… que somos eiqui un pobo aparte, que as tradicios hespañolas das grorias de Castela, do Arabismo, do Século d ‘ Ouro, da Misteca, non son nosas, ni estan no noso ser, ni-nos podemos encariñar co’elas… sinifica o noso dereito a autonomia politica y a asoluta independencia no que toca a cultura.»

(Vicente Risco, Teoría del nacionalismo gallego) 

 

Cada diecisiete de mayo con gran bombo, gaitas y alharacas, la tartufesca Galicia oficial celebra lo que llaman el Día de las Letras gallegas, una denominación como poco equívoca sino directamente tramposa y sectaria. En efecto. De ella están erradicados los autores gallegos que escriben en español, que casualmente son los mejores. Nada más y nada menos que los grandísimos Valle, Cela, Torrente Ballester, Camba, Pardo Bazán, Fernández Flórez, Madariaga, Menéndez Pidal, Curros, Arenal e incluso la propia Rosalía quien llegaría a declarar, asqueada por el comportamiento sectario y fanático de los galleguistas, lo siguiente:

Mi querido Manolo: Te he escrito ayer pero vuelvo a  hacerlo hoy deprisa para decirte únicamente que me extraña que insistas todavía en que escriba un nuevo tomo de versos en dialecto gallego. No siendo porque lo apurado de las circunstancias me obligaran imperiosamente a ello, dado caso que el editor aceptase las condiciones que te dije, ni por tres, ni por seis, ni por nueve mil reales volveré a escribir nada en nuestro dialecto, ni acaso tampoco a ocuparme de nada que a nuestro país concierna. Con lo cual no perderá nada, pero yo perderé mucho menos todavía…..

(Carta de Rosalía de Castro a su marido, Manuel Murguía, fechada en Letrove el 26 de julio de 1881)

 

Se trata de gentes de muy variada mentalidad y planteamientos estéticos. Sin embargo, en estos festejos oficiales generosamente regados con dinero público se celebran y jalean personajes casi desconocidos para las musas o los aficionados a la literatura. Así, se premia a medianías, a mediocres normalizados acaso conocidos en su casa a la hora de comer. Gente bien cebada por los nutridos presupuestos respectivos, que junta letras en gallego transgénico o de laboratorio.

Habrá quien piense que exagero con esto de la inanidad estética de muchos de los galleguistas galardonados. Pues no. Hace unos años se llevó a cabo un experimento estético sobre este asunto en el diario ABC.  Publiqué un artículo con el título de Retrovanguardias  el 17 de mayo de 2012. Decía así:

“Ahora que se celebra otro Día de las Letras gallegas convendría glosar alguna figura olvidada sino preterida de su magra vanguardia. El lector avisado se extrañará de tal aparente contradicción, ya que la vanguardia dicen que se caracteriza por dos atributos: internacionalismo y antitradicionalismo, y no parece que ambas cosas se compadezcan con el vulgar y burocrático galleguismo.

Pero en todo hay excepciones y la figura de Nicanor Fernández lo es. Desde su pueblo natal en la provincia de Orense, Nicanor emprendería una búsqueda estética y personal singular cuando abandonó sus estudios de Medicina en Compostela y se marchó a Paris. Allí frecuentó a lo más granado de los grupos vanguardistas de entreguerras, se hizo amigo de toda una fauna artística notable entre la que destacan Max Jacob, el ex judío convertido en monje, al Unamuno existencialista recién escapado del destierro de Fuerteventura, al atormentado Cansinos Assens, sin olvidar a los futuristas lusos agrupados en torno a la revista Athena de la que Pessoa fuera figura señera.

Dicen que fue el verdadero inventor del dadaísmo y no Tzara, al encontrar por casualidad la palabra dadá en un periódico arrugado que envolvía un bocadillo de sardinas.

Muy influido por las Méditations esthétiques de Apollinaire escribió manifiestos sobre el cubismo. Confidente de Picasso, el pintor malagueño le explicaría el origen de su cuadro Las señoritas de Aviñón, inspirado no en chicas de la ciudad del cisma sino de una mancebía barcelonesa de tal calle.

No se sorprendió cuando la figura del cubismo literario Jean Cocteau le confesaba: “Yo soy una mentira que dice la verdad”.  En La Comedia francesa durante un ensayo de una obrita de éste, Picasso le explicaba algo sobre su ideal estético: “Ha estado bien esa escena. Los espectadores no deberían ver nada puesto que se supone una pared entre ellos y el escenario y debían irse… eso he pretendido yo con mi pintura, que se fueran, que dejasen de pretender ver lo que había, pero no lo he conseguido…”

Comprender a medias, de modo fragmentario porque la totalidad sólo se alcanza con la muerte. El Todo es muerte. La vida es parte.

De vuelta a Galicia ya muy enfermo fue ingresado por curas, escribanos, bachilleres, como otro don Quijote apócrifo cualquiera, en el loquero más próximo. Nicanor terminó su aventura en Conxo. Con su muerte se acabó la novela experimental. Las truculencias, la intriga, las recetas de magia negra recuperadas de viejos grimorios, se publican hoy en el DOGA un género literario sincrético que recoge todos los ísmos: La premonición sobre la muerte del arte de los Gorsz o Hertfield se ha cumplido.

Galicia no debería olvidar a sus hijos más preclaros y visionarios, gentes raras y heterodoxas que se atrevieron a cruzar al otro lado del psicológico telón del grelo. Nautas entre la Conciencia individual y el Inconsciente colectivo, habitantes de un universo imaginario de arco iris detrás de la lluvia, que mereció existir pero no pudo ser. Otro año será.”

(Publicado en ABC el Día de las Letras gallegas de 2012)

Hasta aquí el texto de ABC recuperado. El caso es que nadie me pidió explicaciones de quién era tal personaje, cuya biografía me había inventado. Muy bien ese personaje ficticio podría haber sido elegido autor galleguista del año.

Pero no hablamos del pasado: en la Galicia actual de Feijóo los autores gallegos que escriben en español no son considerados escritores gallegos ni tienen derecho a apoyo alguno. Increíble pero cierto: el hipócrita Feijóo por activa o pasiva está colaborando en el ninguneo sino erradicación de la Cultura española de Galicia.

A él y a sus beneficiados les conviene. El indigenismo es un recurso caciquil cuya primera víctima además de la libertad es la Cultura. Claro que según la versión oficial de Núñez Feijóo, nosotros los gallegos somos un ejemplo de nacionalismo fino, educado amén de filantrópico, feminazi, pro morisma, pro LGTBI, pro memoria histórica, pro aborto y cualquier otra maniobra destructiva propia de la vigente ingeniería social como la imposición del gallego. Alfredo Brañas ya explicaba la razón última del nacionalismo galleguista, «Regionalismo» en su jerga: Galicia para los gallegos. Un coto de caza caciquil lejos de los malvados españoles que nos puedan disputar el dulce mangoneo y la lucrativa comodidad de la poltrona.

Al cabo, un ejemplo más de sectarismo, de poner en nómina patriótica un Parnasillo jerarquizado, burocratizado y «orzamentado» como dicen aquí en la deplorable prosa de la neolingua gallega que ha venido a instaurarse por la cerril burocracia que pastorea los presupuestos autonómicos, en vez de la antigua musical habla popular o de aldea.

Y también un pretexto para ningunear la literatura española y tratar de deformar las mentes de las infelices criaturas que caen bajo las garras de los ignaros nacionalistas de todos los partidos. Literatura, Geografía, Historia son, es decir, debieran ser, materias comunes a todos los españoles. Forman parte de nuestra conciencia como pueblo, de nuestro sistema de afectos presentes y pasados. De nuestro pasado, presente y proyecto de futuro comunes. Es curioso recordar, hablando de Literatura, como las famosas Cantigas del rey Sabio compuestas en galaico portugués fueron inspiradas por el edificio de la encomienda templaria de Villasirga en Palencia, citada en varias de ellas. Y donde se encuentra, precisamente en su capilla de Santiago, el sepulcro de un hermano de don Alfonso X.

Y es que cuando se prefiere lo propio a lo bueno hay que reconocer que se está produciendo una castración. Mala siempre, pero criminal cuando no es una mera auto emasculación como la que se infringían los sacerdotes del viejo culto de la diosa Cibeles, sino que se produce a otros que tendrían derecho a no ver limitadas sus posibilidades intelectuales ni como miembros de una comunidad mayor y de más amplios horizontes. Una aventura dañina y fracasada, porque la gente no es tonta, y por la propia experiencia de la vida, suele terminar en desengaño e incluso con una reacción de lamentable paradójico aborrecimiento de la lengua autóctona que de modo tan fanático se les ha querido imponer.

Porque uno de los escasos grandes patrimonios que nos quedan a los españoles de la actual patria devastada y medio arruinada es nuestra Cultura. Una lengua franca hablada por cientos de millones de personas, entre las más importantes del mundo civilizado.  Con una literatura de extraordinario interés y belleza a la que nada de lo humano le es ajeno. Ligada íntimamente a la historia de las ideas estéticas y de los géneros literarios. Creadora de arquetipos universales y fuente de inspiración de muchos de los más grandes autores de todos los tiempos. En la que han bebido literatos como Shakespeare, filósofos como Schopenhauer o científicos como Freud, quien, estudiante de Medicina en Viena, aprendió con gran esfuerzo español para poder leer y estudiar El Quijote en su lengua original.

Está muy bien cuidar sin sectarismos, de modo prudente y proporcionado, las peculiaridades regionales que suman y enriquecen el conjunto, pero que no traten de imponerse para sustituir a la fuerza a la lengua y Cultura comunes como ocurre hoy en la Galicia de Feijóo. Pues hoy, más que una lengua moribunda, artificial, oficialmente impuesta pero sin futuro en la globalización, aún es más preciso recuperar el Arte y la Patria común. Hay que restaurar la Cultura española, el mundo de los valores donde habitara el Alma Creadora, como premisa indispensable para el desarrollo de otras cuestiones sociales. También es indispensable que las generaciones más jóvenes superen el corralito intelectual donde pretenden encerrarlas burocracias localistas y nacionalistas cómplices de las oligarquías y caciquismos locales y dispongan de coordenadas elementales donde cobren sentido ideas, autores y obras literarias. Y donde puedan comprenderse mejor a sí mismos en su condición de españoles, de miembros, pese a su actual postración provocada por el sabotaje de sus dirigentes, de una de las más importantes naciones de Occidente.

 

 

 

Obituarios: «Freddy, el Químico»

La muerte de Alfredo Pérez Rubalcaba está siendo ocasión para dar otra muestra más del grado de abyecta impostura que ha alcanzado el Régimen borbónico.  Un coro de inconsolables plañideras de una y otra banda rival llora hoy desconsolado por la desaparición del que fuera encumbrado prócer y jayán de popa interino ya retirado de la PSOE.  Un ejemplo más de que la casta es la casta y defiende sus intereses de modo conjunto contra el de los engañados y traicionados súbditos. Y no solo su propia banda, incluso sus más acérrimos enemigos y rivales en el escalafón del Monipodio monárquico alaban las virtudes, más falsas que oro de alquimistas, del finado. Tenebroso personaje que tras años de espía y chanchullos, según confesaba: “sabía todo de todos”, pero que se ha llevado en su definitivamente destruido disco duro muchos secretos a la tumba.

Oportunamente, porque en los mentideros de la Corte se especulaba acerca de las próximas revelaciones del compañero y heroico filántropo Villarejo acerca de su portentosa vida y milagros. Un abogado del diablo con nutrida munición.

Y es que Rubalcaba, buen conocedor de las cloacas, estaba en casi todos los saraos. Fue ministro cuando los del felipista GAL pero luego participó en los trapicheos para blanquear la banda asesina nacionalista vasca por parte de ZP. Su intervención para espantar a los etarras del Faisán y evitar su detención fue decisiva. Con la ayuda del entonces juez Marlasca y ahora jefe de los corchetes, “que es maricón”, según da fe de ello la Notaria Mayor del Reino, y ante tan preclaro y encumbrado testimonio notarial no podemos oponernos.

Sin embargo, no parece que será recordado por sus funestas acciones contra  Fórum Filatélico y Afinsa. Es sabido que de vez en cuando, como ahora con los accionistas del Banco Popular, el Régimen santigua los bolsillos de ahorradores e incautos que confían en sus instituciones. De la primera sociedad era presidente honorario nada más y nada menos que su Emérita Majestad. El yate con su nombre y patronazgo sufrió mejor suerte, pues era patroneado por el abdicado deportista regio a toda vela por las aguas de la bahía de Palma o de Vigo y las más procelosas de la impune corrupción patria de monipodios y alcantarillas.

 

El gran Valle nos caló muy bien (*)

«UN SEPULTURERO:  Los papeles lo ponen como hombre de mérito.

OTRO SEPULTURERO:  En España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser un sinvergüenza. En España se premia todo lo malo.»   

 

Descanse en paz Rubalcaba y que disfrute de la Paz que deja ¡Qué Dios se apiade de su alma! Y de la nuestra de infelices ovejitas llevadas al degolladero por pastores degradados e impostores que no necesitan lobos pero fingen desconsuelo por los males que nos provocan.

 

(*) Texto tomado de las obras completas de Valle Inclán, tomo II. Luces de Bohemia. Esperpento. Página 943, Editorial Espasa.

 

 

 

De pucheros y pucherazos

En la anterior entrada ya he hablado de las elecciones de ayer. Pero varios amigos me preguntan si creo que haya habido pucherazo en las últimas elecciones. Tal hipótesis explicaría los extraños aciertos proféticos del máster chef Tezanos o la no menos extraña y oportuna desaparición de gran cantidad de supuestos votos de la derecha que parecen haberse perdido en un raro agujero negro. La verdad es que no lo sé, pero tampoco me extrañaría que así hubiera sido, si tal se pudiera. No es ser fantasioso ni conspiranoico, sino que gato escaldado del agua fría huye. Tenemos el precedente de haber pillado al flamante ganador, el audaz doctor falsario, haciendo trampas en las primarias de su partido para robar a sus propios filantrópicos camaradas. Pero, ¿Se puede? Hay división de opiniones sobre el particular. Desde luego el sistema electoral español parece muy garantista y blindado a pie de urna, con muchos y varios testigos, pero otra cosa es lo que acaso pudiera pasar en el agujero negro del conteo electrónico una vez se introducen los datos en el ordenador, esta vez en gestión encargada a una empresa ad hoc, diferente de la de anteriores elecciones.

La tradición española de votaciones nos habla de trampas y muy notables precedentes. Así por ejemplo el escandaloso pucherazo para aprobar el Estatuto de Autonomía gallego en junio del 36.  O el de febrero de ese mismo año que falsificó la victoria del Frente Popular.  Por no hablar del tinglado caciquil de los Trampetas y Bocanegras durante la anterior Restauración que explicaban, por ejemplo, nuestra Emilia Pardo Bazán, Felipe Trigo o Joaquín Belda.

Joaquín Belda ironizó en uno de sus famosos relatos breves sobre las mañas electorales de la época: “Silvino Cordero, vota” cuenta las aventuras de un personaje que votaba en todos los colegios electorales de Madrid, o al menos lo intentaba. No es que le inscribieran donde no vivía, como recordarán en el célebre caso de la excelentísima vicepresidenta del gobierno socialista zapateresco, hoy bizarra consejera de Estado. Silvino Cordero tenía un amigo empleado en eso de los muertos del Ayuntamiento que cuando se acercaba la fecha de las elecciones le facilitaba una lista en la que constaba el nombre y domicilio de de uno de los fallecidos más recientes en cada colegio electoral. A veces le ocurría que cuando se acercaba a la urna ya se le había adelantado otro suplente que había ocupado el lugar del muerto. Otras veces tenía que disimular puesto que era conocido de los interventores.

«¿Y por qué hace usted eso? Le preguntaba algún conocido.

¡Toma! Por lo que se hacen casi todas las cosas en este mundo: por dos pesetas y un cigarro puro.»

Muchos próceres monárquicos como el inefable Romanones se rascaban el bolsillo para sobornar a sus electores. Hoy, el doctor falsario ha modificado parcialmente las mañas tramposas y rasca no su bolsillo si no el de sus víctimas contribuyentes forzosos para comprar el voto de vagos, maleantes, golpistas, filoetarras, nazifeministas, okupas o descamisados. En la pintoresca España actual también sucede que los electores vivos o muertos son los que convidan a los partidos políticos que cobran abusivamente por cada voto recibido. Tras cornudo apaleado. Pero la remuneración del fraude también puede estar “en diferido” como diría cierta «prócera» popular manchega compañera de Bárcenas.

La citada Pardo Bazán comparaba a España con Rusia, “dos pueblos antiguos y a la vez jóvenes que aún ignoran adónde les empujará el porvenir, y no aciertan a poner de acuerdo la tradición con las aspiraciones”.

En la literatura rusa hay una noble pulsión moral un intento de mejorar la realidad, casi siempre con repercusiones. Pero aquí el drama es la indiferencia hacia la literatura y el arte, se quejaba con razón la ilustre autora. Aunque, ahora en su Galicia natal junto con el gran Valle, genial practicante de la “voluptuosidad del ayuno”, la propia doña Emilia es casi una escritora proscrita, represaliada post mortem por la Santa Inquisición nacional-galleguista oficial de Feijóo por el grave e imperdonable delito de escribir en español.

Nicolás Vasilievich Gogol, uno de los mejores estudiosos del alma rusa. Gogol fue un alma atormentada que sufrió mucho. En eso se diferencia poco de otros muchos grandes literatos rusos, que poseen un algo de agentes psicopompos pues la literatura rusa lleva a los lectores sensibles al mirador de los abismos más insondables de la conciencia humana. Estudioso de la magia, que practicó en su madurez y describió en alguno de sus relatos, no obstante se considera a Gogol como el padre de la novela realista rusa. Su primera obra, “El inspector”, es la historia de una corrupción equivocada. No en el sentido moral, que todas lo serían, sino en el de sobornar a destinatario equivocado. Los corruptores, los caciques locales, confunden a un pobre diablo recién llegado con el temido inspector que viene a revisar la situación desde la capital. Censurada primero, luego autorizada expresamente por el propio zar Nicolás I, su estreno en San Petesburgo constituyó un gran escándalo. No obstante, gustó mucho en Moscú, con un público diferente y más sensible al asunto criticado. Dejo al amable lector su aplicación al caso español en diversas situaciones de nuestras instituciones.

Después de este gran éxito, Gogol escribió la que se considera su obra maestra “Las almas muertas” que refleja con singular humor y maestría la peculiar situación de la sociedad rusa en relación con la servidumbre. El protagonista, Chichikov, consejero de Estado, importante propietario, viaja por motivos particulares.  Muy “particulares” aprovechando la existencia de instituciones tradicionales como los siervos y la relativa inoperancia de la administración rusa, salvo en la cuestión policial. A Chichikov se le ocurre que puede aprovecharse del retraso con el que la administración zarista actualizaba el censo de siervos varones, “almas”, en su terminología, comprándoselas a sus antiguos propietarios. Estos se benefician al librarse de pagar la contribución que les correspondería hasta que fueran dados oficialmente de baja y el pícaro puede utilizarlos como ejército fantasma, como prenda ficticia para conseguir sus propias concesiones o proyectos ante la burocracia zarista.

Volviendo a nuestro caso, ha habido quejas en la gestión del voto por correo, en las dificultades para inscribirse. Pero la cuestión clave ahora estaría en la fase del proceso electrónico y sus hipotéticas trampas por conteo de falsos votos muertos. Sabemos que el fraude electrónico electoral ha sido posible en EEUU, cuyo degenerado Partido Demócrata tanto inspira a nuestro héroe.  Lo explicaba uno de los informáticos autores del fraude ante cierto tribunal que investigaba las denuncias. La trampa se hacía manipulando con programas o algoritmos ocultos de sustitución de la naturaleza de los votos durante el proceso de contabilización de ellos. Otros autores denuncian el empleo manipulado del sistema Smartmatic dentro del Proyecto PRIVILEDGE.

Desde luego está supuesta manipulación, aunque oculta, hubiera requerido importantes complicidades institucionales. En contra de la hipótesis, no está tanto la propia dificultad de tal supuesta complicidad, ya comprobada en muchas instituciones mohatreras del Reino, sino el hecho de que los partidos estafados no hayan protestado por las supuestas trampas en la timba.

Pero, acaso podría funcionar la ley del miedo: Los resultados favorecen los peores intereses globalistas que son los verdaderos amos del monipodio más allá de la manipulable opinión de los ilusos votantes. El que proteste castigado sin postre.  Y el IBEX cierra históricamente por primera vez en alza, aunque pequeña, tras unas elecciones. Cuando lo lógico, desde el punto de vista del inversor de a pie español, sería una caída espectacular de pánico por el desastre que se avecina. Y eso que, además, los dos valores más importantes, Santander e Inditex, habrían descontado el inmediato pago de dividendos.

NOTAS:

Aquí otra versión de la posible técnica de fraude electoral

Y otra que lo achaca a la manipulación del voto por correo

ADDENDA (1 de mayo de 2019)

Se van confirmando las sospechas de indicios de pucherazo en varios lugares.  VOX exige la revisión de todas las urnas tras la aparición de decenas de miles de votos nulos.

 

 

 

CONVOCATORIAS: La fiesta del Capazo en Torre Don Miguel y el culto solar

Pese al reciente acoso de ciertas organizaciones de izquierda, en muchas ciudades españolas se viven con gran devoción o interés las procesiones de semana santa. Incluso jóvenes y niños participan con gran dedicación. Fiestas cuyo remoto origen mítico e histórico se encuentra en las paganas del inicio de la primavera, tras el cruce o intersección del ecuador celeste con la eclíptica.  Y cuya estética, en ocasiones verdaderamente conmovedora o emocionante, con sus antorchas, hábitos y capirotes, recuerda la de los cortejos astrales según lo describen algunos clarividentes. En ocasiones, la belleza de la conmovedora manifestación se refuerza cuado se manifiesta en hermosos ambientes como el de la ciudad monumental de Cáceres, que parece inspirado en el antiguo Jerusalén evangélico.

Es sabido que el solsticio de invierno en el hemisferio boreal ha dado lugar a la Navidad cristiana, que fue fijada el 25 de diciembre por el Papa Julio I el año 337 como una adaptación del culto solar, del nacimiento del Sol en el solsticio de invierno, como encarnación o materialización del Verbo, Natalis solis invicti. Cabe recordar el profundo sentido espiritual propio de los Misterios paganos, tomado luego por el Cristianismo, que el nacimiento de la Luz y del Fuego, posee para el alma humana. Sean figuras como Mitra, Horus o Jesús las representaciones simbólicas o históricas del Sol, lo importante es la propia renovación interior favorecida por la de la energía comunicada al planeta, el “tal como es arriba es abajo” de la tradición hermética. Pero si la fiesta de la Navidad se asocia al Sol, la Semana santa tiene que ver también con la Luna. El punto vernal o equinoccio de primavera supone el punto de corte entre la eclíptica y el ecuador celeste. Trayectorias que forman en su intersección una especie de cruz en aspa o cruz de San Andrés.  Pero también se asocia a la Luna porque el domingo de Resurrección se fija por el primer domingo después del primer plenilunio tras el equinoccio de primavera.

El llamado Domingo de Resurrección por la Tradición cristiana, tan pleno de amor, compasión, ilusiones y esperanzas, forma parte de las antiguas festividades relacionadas con la primavera y el proceso de renovación de la vegetación, con el calendario fenológico. Así, entre otras muchas, los cultos a Apolo, Baco, Adonis, o la tradición frigia de Cibeles y Attis, a su vez con diferentes variantes legendarias. En el Cristianismo, como ya hemos indicado, el Domingo de Resurrección se establece tras el equinoccio de primavera. Es decir, una vez atravesado el punto vernal o de intersección formando una cruz apaisada o de san Andrés el ecuador celeste con la eclíptica.

Pero hoy, una vez recordadas estas ideas elementales, vamos a dedicar un poco de tiempo a revisar otra fiesta íntimamente relacionada con el sol y el fuego, de extraordinario interés antropológico: El sábado siguiente al domingo de resurrección se celebra el Capazo en Torre Don Miguel, un pintoresco pueblo del norte de Cáceres en la sierra de Gata. Se trata de una interesante fiesta que constituye todo un universo simbólico relacionado con sabios mitos enriquecedores de capital importancia para el desenvolvimiento de la civilización occidental.

En la fiesta del Capazo también se pueden encontrar las raíces de la antigua religión solar, del hilozoísmo y de los Misterios de Oriente medio o Grecia. Aunque haya personas a las que esta afirmación les pueda resultar chocante, ciertos aspectos simbólicos y ritualísticos de muchas de las religiones actuales son variantes del antiguo culto o religión solar. Que en el caso ario también se relaciona con el fuego. Para los Vedas existe la alegoría del fuego (Agni) que es el hijo encarnado del sol en el Cielo. Su nacimiento se celebraba durante el solsticio de invierno. Al igual que, por ejemplo, Mitra o Cristo. Esta interpretación puede encontrarse en muchas imágenes de libros sagrados como la que reproducimos aquí, tomada del frontis de un libro religioso del siglo XVIII.

En el Cristianismo la custodia del Santo Sacramento se asocia al sol cuya forma adopta. El encendido del cirio pascual renovado el sábado santo es una forma de resurrección del fuego que posee reminiscencias védicas. En la fiesta del Capazo también se produce otra forma de renovación del fuego cuando de las ramas caídas del árbol incendiado se prenden los cirios que son ofrecidos a la Virgen Madre. La Naturaleza dadora de Vida con la renovación de la vegetación y con la Agricultura.

Desde la Antigüedad, esta renovación cósmica se asocia a la que ha de tener en consonancia tanto las personas a nivel individual como las sociedades o culturas en las que viven. En efecto, el hilozoísmo asocia las obras del espíritu a la naturaleza. Religión, arte, cosmología, metafísica son formas de entender y desarrollar una misma concepción universal. El hilozoísmo puede entenderse como un sistema de la metafísica experimental, valga la paradoja, que intenta referir a un origen psíquico el conjunto de las cosas y los fenómenos de la naturaleza. Todas las cosas tendrían alguna forma de conciencia. Alguna forma de alma. La evolución de la naturaleza sería la del desenvolvimiento de la conciencia. El florecimiento o renovación de la vegetación ha de acompañarse armónicamente con el del alma humana. No es de extrañar que en él se inspiren muchos artistas.

Para ayudar en esta bienhechora acción se habían instituido los diversos Misterios, representaciones míticas o simbólicas de la actividad solar, la renovación y muerte de la vegetación, del Amor, de la iluminación de la Conciencia. Pero además del aspecto metafísico, poético, también había una razón práctica como era la del rol de la agricultura para prevenir el hambre.

En el llanto de las mujeres por Adonis, el amante de Venus e hijo del árbol Mirra, propio del ritual de los antiguos Misterios adonias se observaba el dolor porque su señor (el grano) hubiera sido muerto y luego triturado en el molino. Aquí, en Torre Don Miguel son otras producciones agrícolas, el aceite o la vid las que han sido llevadas al molino mediante sendos capazos. En la variante frigia del mito, la de Attis y Cibeles, que se celebraban en la proximidad del equinoccio de primavera, el árbol donde se refugió Attis, que también había nacido un 25 de diciembre, adquiere una gran importancia simbólica en el proceso de renovación. Los cofrades cortaban un pino que envolvían en bandas como un cadáver y al que se adosaba una imagen de Attis. Música y cánticos. Tras el duelo venía la explosión de gozo. El héroe dios había resucitado. Su inmortalidad había sido trasmitida al árbol bajo el que murió. De ahí parece que viene también, además de la del roble del Capazo, la costumbre del árbol de Navidad. El fuego renovado prende los cirios en honor de la Virgen Madre Bienvenida, rodeada de flores abiertas como las almas se abren a la Luz. Los ritos de Attis también incluían una comida o ágape sacramental. En Torre Don Miguel el Capazo acaba con el llamado sopetón, comida ritual, elaborada con pan tostado, empapado en aceite, zumo de naranja y cubierto de azúcar.

De estas breves notas a vuela pluma podemos deducir el interés antropológico del rito del Capazo, sus similitudes con ciertos antiguos Misterios agrarios y de renovación espiritual. Estamos ante un ejemplo claro y probado de esa porfidización de las creencias que nos cuenta Spengler. Que estos rituales como el del Capazo en Torre Don Miguel de algún modo son anteriores al propio Cristianismo, que su origen remoto data de hace muchos milenios y luego en la celebración de la Diosa Madre y del Dios Héroe sacrificado, propios de los diferentes Misterios del Paganismo iniciático más que de los socorridos celtas.

El fuego, hijo del Sol, renueva la Naturaleza. Y con ellos la agricultura que permitía el mantenimiento de la vida humana en lo material, a la vez que el Arte iluminaba las conciencias. La fiesta del Capazo en Torre Don Miguel se incardina en la acción bienhechora y filantrópica de la milenaria tradición hilozoísta.

 

Notas:

Mi gratitud al Doctor don Pablo Bahillo por la cesión de su impresionante fotografía de una procesión de la semana santa cacereña de este año.

La fiesta del Capazo de este año se celebra este sábado 27 de abril en Torre Don Miguel, Cáceres. Para más información puede consultarse https://www.fiestaelcapazo.com/

 

 

 

 

 

Don Miguel de Cervantes vota

Algunas personas, al parecer aún minoría, lo tienen claro: En la situación política mundial cada vez resulta más preciso intentar defender las culturas y tradiciones nacionales frente a las agresiones globalistas dispuestas a disolverlas en un marasmo embrutecedor y esclavizante. Nos encontramos ante un futuro sombrío y en el que la propia civilización occidental se encuentra en peligro de desaparición tal como la conocemos y con los valores que ha venido manteniendo durante los últimos siglos.

La creciente servidumbre de nuevo cuño nos amenaza con la peor esclavitud, la de los esclavos que ni siquiera son conscientes que lo son, y en consecuencia, no luchan por su libertad. Tal es también la situación actual española y con el agravante de las presentes amenazas para la unidad e integridad territorial nacional. Y si tal es la cuestión fundamental, que puede resumirse en recuperar la mayor cuota de soberanía posible para intentar acometer y revertir los problemas y amenazas desde las instituciones, así sería preciso tratarla con el voto, suponiendo que aún las cosas tengan remedio votando dentro de un sistema tan degenerado, corrupto y liberticida como es el tinglado borbónico actual.

La calidad de un sistema democrático es función de la de sus instituciones y a su vez estas lo son de los hombres que las representan, hacen y gestionan. De modo que no puede haber una república sin republicanos, ni una democracia sin demócratas. Y ninguna de las dos cosas sin un respeto último a la dignidad humana y el mundo de los valores metafísicos. La Justicia, la Libertad, la Belleza, el Bien Común, el desenvolvimiento espiritual, moral, cultural, social, económico e intelectual del hombre. Una sociedad progresa cuando promueve y logra una mayor realización de este conjunto de valores metafísicos en sus diferentes niveles personal, social e histórico. Y para ello es indispensable recuperar la Educación y la Cultura.

Algunos grandes hombres de nuestra Cultura nos muestran caminos. En esta campaña electoral, preñada de tanta estulticia, sandez, oportunismo marrullero y de tan malos presagios, resulta especialmente oportuno recordar algunas de las ideas filosóficas y políticas del insigne Cervantes, y mejor, hoy un 23 de abril, aniversario de su muerte, día del libro, en el que en España Cáceres celebra la festividad de san Jorge.

 

Sí. Es importante y de utilidad práctica aquí y ahora. Conviene destacar la modernidad y actualidad de muchos de los planteamientos cervantinos, propios de la moral universal desarrollada por los enciclopedistas. Cervantes puede ser considerado un pionero de la Ilustración, claramente convencido del sentido aristocrático de la cultura, en su genuino sentido griego: un ideal de perfeccionamiento propio y de la sociedad, por parte de la virtud y de los mejores, es decir, de la aristocracia del mérito, el talento y el trabajo. Algo que hoy para muchos sonará a chino pero que constituye idea fuerza de nuestra tradición desde Grecia.

Y como buen heredero de la Tradición española, Cervantes ejerce como filósofo de la voluntad, mucho antes que Schopenhauer. Ejerce la voluntad de ser libre, la voluntad de ser responsable en busca de la maestría, maestría de la que don Quijote carece en la aventura de Andresillo que tan amargo sabor deja al lector, pero que desarrolla a lo largo de sus peripecias para poder lograr el genuino ideal caballeresco: la consecución gracias a la fortaleza y la inteligencia de los grandes valores metafísicos de Justicia y Libertad, pues “las armas tienen por objeto y fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida”.

Admirador de “la libertad de Italia” y conocedor de que “en Alemania se vive con más libertad de conciencia”, trata de asociar la libertad a la responsabilidad de los propios actos: ”La libertad es uno de los más preciosos dones que los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida; y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.

Y Cervantes, en efecto, se jugó la vida varias veces tratando de huir de su cautiverio del mismo modo que su héroe, don Quijote, prefiere morir en la playa de Barcelona antes que renegar de su libertad de amar a Dulcinea.

 

El Zohar, el libro sagrado de la cábala española, que tanto influiría en la composición de El Quijote, explica poéticamente el problema de la Libertad asociándola al de la existencia del Mal: “los mundos de la emanación y de la creación permanecen encima del trono de Dios. Allí es imposible distinguir a Dios de la Schechina, porque allí todas las cosas son uno. Pero debajo del trono, en los mundos de formación y de acción, empiezan las distinciones. Como todo pecado que el hombre comete da vida a un demonio, estos demonios son la barrera que se interpone entre El y la Schechina. Pero nosotros hemos visto que el deseo del pensamiento supremo fue que cuando el hombre se arrastró a sí mismo al pecado y muerte se le permitió el libre albedrío, de manera que pudiera, poco a poco elevar a sí mismo, así como a los mundos inferiores al estado de los superiores. Pero el libre albedrío sería imposible sin la tentación al mal. De aquí que la Schechina prefiere sufrir las penas de la invasión de los demonios, más bien que debilitarlas probabilidades de felicidad eterna dadas al hombre. El Santo Rey es la belleza, mientras que la Reina, la Schechina es la actividad perpetua de las emanaciones divinas que penetran toda la existencia. El Rey es el sol, mientras que la Reina es la luna, siendo su luz la verdadera reflexión de la del sol”.

En el trance español actual, ¿cuál es el pecado, el Mal político, que puede general el uso  inadecuado o estulto del libre albedrío?  Pone los pelos de punta siquiera barruntar lo que podría pasar si alcanzan mayoría suficiente las formaciones que odian a España y a la Libertad.

Sabemos que como hombre de su tiempo Cervantes padeció en sus propias carnes los males endémicos de la justicia española, la lentitud, la llamada ley del encaje cuando no incluso el cohecho mondo y lirondo. Igual que Mateo Alemán admiraba los métodos más ágiles de la justicia islámica, que entendía por ello más favorables para el justiciable común, si bien y esto constituye un interesante contraste, mientras en Mateo Alemán, y en general en toda la literatura picaresca española, suele primar la desolación de las criaturas arrojadas a un mundo violento, humillante y hostil, es decir, la dimensión horizontal del hombre frente a la vertical, en Cervantes, el culto al ideal salva al héroe del naufragio total tras su derrota.

El enciclopedista barón de Holbach, casi dos siglos después que nuestro autor, aún clamaba: ¿Qué ideas claras y verdaderas de equidad natural podrían sacar los pueblos de ese agregado confuso de costumbres y de leyes injustas, contrarias a la razón, caprichosas, oscuras e inconciliables, como son las que forman en casi todos los países la jurisprudencia y la regla de los hombres? ¿Qué recursos pueden hallar los ciudadanos en una jurisprudencia capciosa, que sólo parece favorecer la mala fe, los empréstitos y contratos fraudulentos, las mayores picardías, y los artificios más a propósito para desterrar la probidad de los tratos y de las obligaciones recíprocas de los ciudadanos? ¿qué confianza puede tenerse, ni qué protección encontrarse en leyes que dan lugar a trampas y enredos interminables, que arruinan a los pleiteantes, engordan a los curiales, y facilitan a los gobiernos el cargar impuestos y derechos sobre las disensiones y pleitos eternos de sus súbditos?

Cervantes es partidario del principio jurídico “in dubio pro reo”. Expresado en palabras del escudero metido a gobernador:”se me vino a la memoria un precepto, entre otros muchos que me dio mi amo don Quijote la noche antes que viniese a ser gobernador de esta ínsula, que fue que cuando la justicia estuviese en duda me decantase y acogiese a la misericordia”.

 

La moral cervantina es de carácter filosófico, humanista, no confesional y práctico. Antecedente de la moral de los enciclopedistas. Con una Moral de alcance universalista, basada en lo que tienen en común todos los hombres y no en distinciones de clase, religión o nacionalidad, y de carácter aristocrático en el sentido de supremacía de la virtud, y del ejercicio de la libertad asociada a la responsabilidad, pues, de acuerdo con la opinión de los estoicos “cada uno es artífice de su ventura”.

En palabras cervantinas, en este caso de Preciosa, La Gitanilla: “en este mi baxo cobre/ siendo honestidad su esmalte/ no hay buen deseo que falte/ ni riqueza que no sobre/ no me causa alguna pena/ no quererme o estimarme/ que yo pienso fabricarme/ mi suerte y ventura buena”.

Extraordinariamente oportuna esta afirmación de auto responsabilidad cuando tanto se ofrece y se busca como ventaja electoral la sopa boba de una paguilla del papá Estado. Es la reivindicación de la voluntad, del intento de conseguir el logro a través del mérito y no del monipodio, del partido o del grupo de presión lo que permite el verdadero progreso.

 

En la búsqueda personal de la realización del Ideal y de lo sagrado, cuyo escenario verdadero es la conciencia, a veces las organizaciones son un obstáculo. Así, cuando don Quijote intenta dar con la morada de Dulcinea, arquetipo del alma y sus valores, se encuentra con que “con la Iglesia hemos dado Sancho”.

Cervantes rechaza la expulsión de los moriscos españoles, y pone en boca del morisco Ricote que “el destierro… la pena más terrible que nos podían dar”. Y prosigue Ricote: doquiera que estamos lloramos por España, que, en fin, nacimos en ella y es nuestra patria natural…no hemos conocido el bien hasta que le hemos perdido; y es el deseo tan grande que casi todos tenemos de volver a España, que los más de aquellos, y son muchos, que saben la lengua, como yo, se vuelven a ella…es dulce el amor de la patria”.

Cervantes defiende el matrimonio natural dirigido a la felicidad y el amor así como el papel libre de la mujer en la sociedad, las heroínas cervantinas suelen ser más sensibles e incluso ilustradas que sus respectivas parejas. La defensa de la verdadera dignidad de la mujer, opuesta al ultra femicomunismo enmucetado y subvencionado actual.

Para Cervantes cabe una concepción de la Política como arte dirigido a la promoción de la dignidad humana, superador del mero ejercicio pragmático de ésta, sin ideales ni patriotismo, arquetípico de la Restauración pasada y presente.

Sin el ejercicio moral no puede haber verdadera estabilidad ni progreso político. Cervantes considera que la reforma político religiosa de la sociedad es necesaria, pero sólo puede haber república si hay verdaderos republicanos, es decir gentes que deseen que su conciencia y voluntad sirvan a los valores metafísicos de libertad, justicia, amor y conocimiento, obstaculizados por un  sistema político tal como el del Antiguo Régimen  que dificulta la autoridad de la aristocracia verdadera, la del trabajo y el mérito, frente a la tiranía del vulgo, sea quien sea ese vulgo puesto que en su acepción cervantina es “aquel que no sabe”. Una cuestión que sigue siendo de rabiosa  actualidad en la era de la posmodernidad y la posverdad.

Ya Aristóteles sostenía que el mayor daño que le podía venir a una república era la venta de los oficios. Un reino sólo podría ser bienaventurado despreciando el rey su propia ganancia. Otra cuestión básica, la de la corrupción de los dirigentes. La naturaleza humana es la que es, pero puede promoverse el ejercicio de la virtud a través de la voluntad de ser mejores, logro deseable de la educación. De ahí, la importancia no sólo humana sino también política de ésta.

El arte es fundamental para educar. La poesía es un arma educadora casi tan importante como las antiguas escuelas mistéricas en cuyas fuentes ha bebido Cervantes. La poesía mueve el mundo de la emoción. El saber y el querer deben estar combinados. Es preciso educar la voluntad con generosidad para seguir la propia vocación antes que el pane lucrando.

Cervantes explica la base iniciática tradicional, y por tanto moral, de sus ideales sobre el buen gobierno, en sus consejos a Sancho gobernador en una especie de remedo de la famosa carta séptima de Platón.

De ahí su referencia externa a la ley natural en la que el sabio, don Quijote, explica al Sancho que va a ejercer la gobernación de la ínsula: “primeramente, oh hijo, has de temer a Dios, porque en el temerle está la sabiduría y siendo sabio no podrás errar en nada”. Que puede entenderse como una probable alusión al gobierno platónico de los sabios, expresada en la carta Séptima de Platón: “los problemas del mundo nunca tendrán solución si los poderosos no se rodean de sabios que los aconsejen, siendo así que siendo poderosos es casi imposible que ellos mismos sean sabios”.

Don Quijote había disputado con cierto clérigo contrario a lo libros de caballerías la atención y la opinión de los duques. Pero como en el caso ya citado del Platón que pretende que sus ideas políticas basadas en las doctrinas pitagóricas se apliquen y a ese fin no duda en arrostrar grandes peligros y se embarca para Sicilia para ayudar a Dión de Siracusa, don Quijote intenta asesorar a su amigo Sancho en el arte del buen gobierno de la ínsula Barataria.

Pero nos dice la Biblia: El temor de Dios que significa la sabiduría (Eclesiástico 1-15…) Y también en El Zohar o Libro del Esplendor de la cábala española, citando al Salmo XXV: “está escrito. El secreto del Señor es para los que Le temen”.

En El Zohar se halla también otra acotación interesante sobre este tema, (salmo CXI): “el temor del Señor es el comienzo de la sabiduría: de buen entendimiento son todos aquellos que lo hacen (sus preceptos) su alabanza durará para siempre” pero en vez del comienzo de la Sabiduría sería más apropiado decir el fin de la sabiduría es el temor del Señor. Sin embargo el Salmista habla del grado más alto de la sabiduría que sólo puede ser alcanzado a través de la puerta del miedo a Dios. Esto se halla implicado en los versículos “¡abridme la puerta de justicia!, entraré por ella, daré gracias al Señor. Esta es la puerta del Señor, los justos entrarán por ella” (salmo CXVIII).

O también en Cicerón: ¿los hombres pueden hacer bueno lo que es malo, y malo lo que es bueno? De gran importancia ahora que se arremete e insulta la Ley Natural y se hacen cohonestar las mayores aberraciones.

La primera premisa o referencia del buen gobierno es, pues, externa al gobernante cuya acción debe tenerla en cuenta y servirla. Sea la Ley natural, un código de conducta, un sistema axiológico o constitucional, no vale todo para mantenerse en el poder.

La segunda condición del buen gobierno es la indagación de nuestra propia relación con la Ley natural: el famoso “conócete a ti mismo” del templo de Apolo en Delfos. O la pregunta que el servidor del Grial dirige al caballero buscador: ¿a quién sirves?

Es decir, la tensión entre la pauta moral y nuestra propia capacidad para actuar en las contingencias personales, sociales e históricas. En las propias palabras de nuestro caballero andante: “lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse; del conocerte saldrá el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey…

También Goethe consideraba que falta de dominio de sí y autocracia están muy unidos: “quien no se domina a sí mismo gusta de someter a otros bajo su poder y voluntad”

Sancho aunque iletrado resulta un buen gobernador: “letras pocas tengo porque aún no sé el A,B,C, pero bástame tener el Cristus en la memoria para ser buen gobernador…”.

Don Quijote prosigue los consejos a Sancho mediante carta en la que, una vez sentados los principios abstractos, ahora se exponen criterios de orden práctico: “para ganar la voluntad del pueblo que gobiernas, entre otras has de hacer dos cosas: la una ser bien criado con todos… y la otra procurar la abundancia de los mantenimientos que no hay cosa que más fatigue el corazón de los pobres que el hambre y la carestía”.

Es decir, todo un programa actual de gobierno: atención a la imagen y a la economía.

Y como Tácito, que consideraba “la multiplicidad de las leyes como señal cierta e infalible de un mal gobierno y de un pueblo corrompido”, prosigue nuestro sabio Don Quijote avisando al buen gobernador Sancho contra la excesiva proliferación de leyes. Mal endémico, por cierto, de la política española, puesto que gran número de nuestros políticos piensan que basta la mera promulgación de las leyes sin proveer recursos para darlas curso y hacerlas posibles en la práctica. Aunque tienen claro que a más leyes, normas y reglamentos menos libertad y más corrupción. El ya citado Holbach tenía mucha razón. Por cierto, ¿se imagina el amable lector lo que pasaría en España si un día se cumplieran exactamente todas las leyes y normativas vigentes, directivas europeas incluidas?

Pero, continúa nuestro caballero: “si las hicieres procura que sean buenas, y sobre todo que se guarden y cumplan, que las pragmáticas que no se guardan lo mismo es que si no lo fuesen, antes dan a entender que el príncipe que tuvo discreción y autoridad para hacerlas no tuvo valor para hacer que se guardasen…”

Y avisa: “No te muestres, aunque por ventura lo seas, lo cual yo no creo, codicioso, mujeriego ni glotón, porque en sabiendo el pueblo y los que te tratan tu inclinación determinada, por allí te darán batería, hasta derribarte en el profundo de la perdición”.

A lo que el buen Sancho le contesta para tranquilizarle que “hasta agora no he tocado derecho ni llevado cohecho”.

Cada vez parece más acertada la sospecha de la promoción de los chantajeables a lo más alto de la cucaña política, institucional, financiera o empresarial.

Finalmente, cuando Sancho dimite de su cargo, don Quijote le consuela: “ven tu con segura conciencia y digan lo que dijeren” ¿Cuántos se pueden ir hoy con la conciencia tranquila?

La ociosidad fastidiosa de los duques pone a prueba por simple entretenimiento, cuando no por mera burla, las dotes morales y políticas de don Quijote y de Sancho con buen resultado para ambos, aunque no tan bueno para los promotores, que en verdad no acreditan, ni ante el lector ni ante la sociedad racional y crítica, sus talentos y virtudes.

La conducta de los duques parece indicar que las distinciones y privilegios que disfrutan como miembros de la nobleza no tienen fundamento en el propio mérito o virtud reales, ni cabe encontrar especial sentido del honor en tratar de burlarse de un supuesto loco cuya nobleza de corazón y valor moral se encuentra tan lejos de su comprensión.

Para un hombre de mérito y talento como Cervantes, los duques de su obra magna, como otros aristócratas a los que tuvo que recurrir durante su vida, formarían parte del vulgo: aquellos que no saben. Lamentablemente, gran parte de la dirigencia y de las clases altas españolas no están a la altura que corresponde a su verdadero mérito, ni menos cumplen las exigencias que la hora actual demanda.

Por lo que se refiere al problema catalán, Cervantes lo tenía claro: En el capítulo LX de la segunda parte de El Quijote durante su aventura con el noble bandido Roque Guinart, dice Don Quijote a un asustado Sancho: no tienes de qué tener miedo, porque estos píes y piernas que tientas y no ves, sin duda son de algunos forajidos y bandoleros que en estos árboles están ahorcados, que por aquí los suele ahorcar la justicia cuando los coge, de veinte en veinte y de treinta en treinta, por donde me doy a entender que debo estar cerca de Barcelona.

El Quijote no es la obra de un simple intelectual, de un teórico, de un mero y empedernido lector que reelabora en su genial novela gran parte de las ideas recibidas de otros, sino la de un hombre que ha vivido y ha sufrido mucho y al que la sociedad de su época no ha tratado como se merecía. Por eso, de algún modo, toda la peripecia del noble caballero andante y su escudero con los duques posee un cierto componente biográfico. Quizás conocedor del viejo consejo platónico de que “más vale padecer la injusticia que inflingírsela a otros”, Cervantes aprovecha para explicar en capítulos magistrales de la Segunda parte del ingenioso hidalgo trasformado ya en caballero, cuáles serían  realmente las ideas virtuosas para el arte del buen gobierno. Ideas que lamentablemente, no suelen ejercer los grandes y poderosos, que olvidan que la verdadera grandeza para ser estable debe apoyarse en la justicia. Pues es la virtud la única que puede dar justos y legítimos derechos a la grandeza, de modo que en un estado bien constituido, donde la justicia sea observada, los ciudadanos más virtuosos, los más útiles o ilustrados serían los más distinguidos. El poder sólo estaría entre los más capaces de ejercerlo en beneficio de la sociedad, de manera que los cargos, los honores y dignidades serían concedidas a los que las hubiesen merecido con sus talentos y su conducta.

Como vemos, todo parecido de este ideal de la Tradición con nuestra penosa realidad actual sería simple coincidencia.

Don Quijote ayuda a Sancho en su intento de ser buen gobernador y lucha dentro del mundo enrevesado y hostil de clérigos, duques y bachilleres, por desencantar a Dulcinea. Ese ideal encantado por unos y otros poderosos hasta que se ha convertido en irreconocible para el caballero andante. Pero su verdadera grandeza estriba primero en no renegar de ese ideal en el momento cenit o de mayor plenitud de todas sus peripecias, que, según expresa Cervantes con símbolos, sucede en un espacio y un tiempo sagrados, pues ocurre en el Oriente geográfico y durante el solsticio de verano. Y en asumir, al cabo, que quizás el universo de los valores metafísicos no sea realizable en este mundo dominado por una u otra canalla, donde sin duda es más difícil encontrar verdaderas Dulcineas que mozas con algunas habilidades para salar puercos.

Sigue siendo tarea fundamental, pues, desencantar la actual España embrutecida por duques y plebeyos.

No solo en El Quijote, en El Coloquio de los perros o en Rinconete y Cortadillo, también se hacen interesantes reflexiones críticas sobre la situación de corrupción de la sociedad española de la época, y se deja traslucir a inquietante sensación de que buena parte de la clase dirigente no cumple adecuadamente con sus obligaciones.

En el Coloquio, uno de los canes sabios cuenta al otro sus aventuras y peripecias mientras se ocupó de guardar un rebaño de ovejas. Y observa, cuando trata de averiguar la verdad de los extraños ataques que sufren, como son los propios pastores quienes so pretexto del lobo matan y roban el mismo rebaño que deberían cuidar. Tremendo. Y actual.

En las aventuras sevillanas de Rinconete y Cortadillo se describe con toda la ironía cervantina la congregación de Monipodio, que viene a ser el trasunto de una cofradía o incluso de una contra-orden iniciática, con fines poco benéficos o piadosos, por cuanto se dedica al robo y el pillaje, eso sí, bajo la advocación de María Santísima.

Una organización perfecta en su clase en la que además de una variada tipología de elementos del hampa no faltan los funcionarios de policía y justicia que deberían reprimir los mismos delitos de los que se benefician.

Desnudo de cualquier sentido moral, la realización de toda clase de trabajo se aborda allí de un modo técnico, como algo profesional que es preciso hacer bien, según una serie de reglas fijadas por Monipodio: ”cosa nueva es para mí, que haya ladrones en el mundo para servir a Dios y a la buena gente” se sorprende uno de los pillos. A lo que contesta otro más experimentado: “señor yo no me meto en tologías. Lo que sé, es que cada uno en su oficio puede alabar a Dios”.

¿Les suena lo de la santificación del trabajo promovida por cierta organización político religiosa?

Es decir, la Sevilla primera ciudad española y puente entre dos mundos donde se ambienta la aventura de Rinconete y Cortadillo con la organización de Monipodio, que Cervantes conoce tan  bien, lejos de cualquier paradigma utópico financiado por los frutos de la obra española en América constituye el paraíso de los picaros y maleantes: muchas leyes, normas y enredos varios, funcionarios ignorantes, desmotivados o venales, para que el hampa pueda campar a sus anchas.

 

Así pues, Cervantes nos resulta un autor moderno de puro clásico porque ha indagado, como un verdadero gran maestro de la humanidad, en el mundo de la permanencia de los valores metafísicos, en la base de la moral universal donde debe edificarse las construcciones políticas e institucionales, más allá de las olas de la contingencia de las modas o las formas pasajeras de organización institucional.

Las ideas de Cervantes son representativas del liberalismo español clásico. En realidad lo opuesto a lo que los anglosajones y la lamentable dirigencia actual llama neoliberalismo, al que le sobra una e, porque más bien es no liberalismo.

El liberalismo español promueve y defiende la libertad de conciencia, de expresión, de cátedra, de religión. Los derechos civiles, porque poseen una dimensión sagrada que ningún gobierno despótico puede quitar, ya que se basan, como explica el Zohar, en el sagrado libre albedrío del hombre. Y en el que existe como pilar básico del orden una referencia exterior al capricho del poderoso. La ley natural, el ordenamiento jurídico o constitucional. Es lo contrario del pensamiento único. O del todo vale multiculturalista, porque cuando todo vale, nada vale nada. A diferencia de la ley del fuerte, del amo que golpea a Andresillo, con la que opera el neoliberalismo, nuestro liberalismo español tiene algo de quijotesco, de apoyo al débil contra los abusos del fuerte. De ahí, por ejemplo, las Leyes de Indias, pioneras en el derecho de gentes, calumniadas y o ninguneadas por el enemigo holandés o anglosajón.

Pero repitamos la idea básica liberal de La Gitanilla: yo pienso fabricarme mi suerte y ventura buena”.

 

Como colofón cabe concluir que, probablemente, Cervantes como lúcido representante de la Tradición liberal española, si votase, votaría a VOX como el partido liberal que más y mejor representa el Amor a España y el universo de los valores cervantinos en la contingencia actual.

 

NOTA

Este texto se basa en la conferencia del autor: El pensamiento político de Cervantes que puede reproducirse AQUÍ y en el capítulo homónimo del libro Misterios ocultos de El Quijote.

 

 

 

 

El oráculo pernicioso

Antes de que se inventara lo del CIS sabemos que la misma Biblia distinguía varias formas de adivinación. Así, por ejemplo:

La astrología judiciaria o Meonen mosaico.

La augural o Menaschech

La Mescascheph o práctica de maleficios con sus ceremonias y prácticas ocultas o perniciosas.

Las producidas por los encantadores o Ithoberon

Los Oráculos, mediante la interrogación de espíritus

Los Indonei mágicos

La Necromancia o interrogación de los muertos

La Rhabdomancia o adivinación mediante varillas.

La Hepatoscopia por la inspección del hígado.

Pero el deseo de conocer y o determinar el futuro es algo universal y está presente en todas las tradiciones. En ocasiones subvencionado por los propios poderes públicos con intenciones más o menos confesables. En Atenas se sostenían los adivinos como nuestro Tezanos a expensas del Tesoro público.

Cabe recordar aquí, para no hacer esto demasiado largo, por ejemplo las principales variantes de la adivinación romana. Estaban los Fanáticos o los Entusiastas que actuaban bajo la influencia de ciertas divinidades como nuestro sublime doctor mohatrero. Los adivinos se adornaban con coronas de laurel para representar al dios Apolo. Los Fatuarios o investigadores del destino con especialistas para cada uno de los sexos. Los Extáticos caían en especial arrobo y luego lo explicaban a las muchedumbres en el ágora o el foro, ya que entonces aún no se había inventado la tele para mayor solaz y embrutecimiento del pueblo soberano.

Los auspicios eran los antecedentes de nuestras actuales encuestas. Parece ser que les dio forma un personaje mucho más serio, la entropía aumenta, que nuestro actual mántico oficial. Me refiero a un famoso adivino de Tebas llamado Tiresias.  La ciencia augural no se explicaba en sesudos tratados de Sociología, como ahora con la cosa esa de la modernidad y sus nuevas supersticiones, sino en un cuerpo científico conocido como Libros Fulminales o Fulgurales.

Es importante distinguir entre los augurios y los presagios, anuncios, predicciones y vaticinios. Los primeros se efectuaban mediante las reglas de la ciencia augural, mientras que los otros estaban conformes con la subjetividad más o menos interesada o consciente del intérprete.

Un oráculo famosísimo fue el de Apolo en Delfos, a los píes del Parnaso. Casi todos los poderosos iban a consultarle antes de emprender alguna gesta o aventura. Una profetisa llamada Phitia se subía a un trípode preparado sobre una sima para recibir los vapores sutiles que trasportaban las esperadas respuestas. Hoy con esto de la seguridad e higiene en el trabajo y demás prosaicos reglamentarismos y directivas europeas nuestro Tezanos ya no se sube abierto de piernas en el trípode para recibir el vapor palaciego bienhechor, ni lo necesita para decir lo que el Poder desee. Y es que, tanto entonces como ahora, los oráculos no estaban libres de corrupción, soborno o cohecho. O al menos de su sospecha.

Pero, ¿cómo funcionaban?

Parece ser que mediante los verdaderos se trataba de investigar a través de sus indicios en universos paralelos o de otras dimensiones.  El sabio escolástico Santo Tomás de Aquino nos explica que: los cuatro elementos, se dice, están poblados de espíritus llamados silfas, gnomos, ninfas y salamandras…

En otros casos sólo hay simple granjería. Nuestros socialistas made in USA que son tan modernos que ya no creen en silfas, gnomos ni nada parecido, excepto en satisfacer las órdenes de sus amos y en los euros o dólares metidos tan ricamente en el propio bolsillo, buscan el apaño, la granjería oracular desde una visión más materialista.

La Phitia actual al servicio del sanchismo, barbuda y tan falsaria como la cervantina dueña doña Dolorida, acaba de proclamar los resultados de su última consulta. Su amo vence a todas las demás huestes, solo o en compañía de otros como decía la famosa sentencia del asesinato de los marqueses de Urquijo. Es de suponer que se trata de una mohatra más, un engaño para promover auto-profecías y votos útiles que resultan ser los de los tontos útiles. Pero, si ni fuese así, ¡ojalá Dios en su infinita Providencia no quiera tal! se apiade de nuestros pecados y nos libre de tal desgracia.

Porque no se entendería el masoquismo del pueblo español, dicen que soberano, que está alcanzando tintes bíblicos. No puedo por menos de recordar el libro I de Samuel, cuando los judíos piden a Dios que les de un Rey y Dios ordena a su sacerdote que condescienda con tal deseo, explicando antes al pueblo cuál va a ser el modo con el que gobernará el elegido, y es descrito como cosa verdaderamente siniestra. Pero el pueblo insiste y se le concede un rey. Y así, el déspota Saúl, el Sánchez de la Biblia, detenta un gobierno tiránico para mayor posterior llanto y crujir de dientes del ingrato pueblo elegido.

Quevedo, experto en despotismos que padeciera en sus frioleras carnes, se plantaba esta grave cuestión en su Política de Dios: ¿Tan gran delito fue pedir Rey que mereció no sólo que se lo diesen, sino también que no se lo quitasen, cuando padeciesen con lágrimas el derecho que les predijo? 

Si, como afirma la Phitia Tezanesca, tras la terrible experiencia de este embarazo de nueve meses se vuelve a parir, forceps encuestorios u oportuno atentado incluidos, otro monstruoso gobierno Sánchez, desde luego está claro que sus votantes merecen toda clase de catástrofes. Todo castigo bíblico, aunque lamentablemente lo padezcamos todos por no haberlo impedido.

 

Primus circundedisti me

Se cumplen quinientos años de la primera circunvalación al mundo iniciada por el navegante de origen portugués al servicio de España Fernando de Magallanes y tras su asesinato por una tribu indígena hostil terminada por Juan Sebastián Elcano.

Hasta hace unas pocas fechas la celebración de esta gloriosa gesta española estaba pasando con más pena que gloria en este desquiciado Reino. Pero hete aquí que la sublime pareja científica formada por miss Carmen la de Cabra y un señor contratado para la ocasión han dictaminado que se trata de una gesta ibérica y que la cosa no es para nacionalismos ni leches ¡Toma ya! Lástima que los ingleses sigan diciendo que la gran hazaña de la navegación mundial se debe a su héroe nacional, el pirata Drake.

Y es que aprovechando la presente incompetencia oficial española entretenida en otros sí digo y pilla pilla varios, los portugueses la intentan hacer pasar por suya cuando tanto la titularidad de la expedición como el navegante que finalmente la llevaría a término fueron españoles.

Triste sino el de muchas de nuestras gestas históricas más grandiosas o gloriosas. Si los héroes de ellas fuesen ingleses tendrían sus descomunales columnas conmemorativas con sus leones y todo como en Trafalgar square. En cambio, son compatriotas. Dignos, por lo que se ve, de calumnias, insultos y olvido. Genios militares a los que España tanto les debe, como don Blas de Lezo que contra toda probabilidad de éxito heroicamente defendió la plaza de Cartagena de Indias contra la agresión de una enorme escuadra bajo el mando del almirante Vernon, son aquí motivos de reciente befa entre nuestra canalla titiritera y la bien cebada tropilla de buscones, fulanillas y picaflores. Por lo menos, algo es algo, el gran Jorge Juan mantiene una calle en Madrid si no es retirada por el fanatismo ignaro de la mal llamada memoria histórica.

En 1836, Darwin, tras su expedición científica en el Beagle fue colmado de honores y tiene una estatua preeminente en la escalera principal del museo de Historia Natural de Londres. En cambio, cuando el almirante Alejandro Malaspina arribara a España en 1794 con sus dos corbetas “Descubierta” y “Atrevida” tras un periplo de un lustro, extraordinario desde el punto de vista científico, su premio borbónico fue ser encarcelado en el castillo de San Antón de La Coruña y su la ingente documentación, colecciones y herbarios secuestrados. Triste colofón a una gran aventura ilustrada tanto de carácter geoestratégico así como científica desde el punto de vista de la Astronomía, Geografía, Hidrografía, Botánica, Zoología, Mineralogía, Farmacopea, Historia prehispánica…

Pero, valga el desahogo y volvamos a la aventura de circunvalación de Elcano.

¡Hay otro mar! A finales de 1513, durante expedición por tierra, Núñez de Balboa había descubierto el Mar del Sur, el luego llamado océano Pacífico, pero sería vilmente asesinado por su suegro un tal Pedroarias, traidor y corrupto gobernador de Panamá. Tal descubrimiento desvaneció por completo la creencia de que nuestros descubridores habían llegado a la India, si bien posibilitaría la conquista del Perú y Chile.

Por su parte, en 1515, Díez de Solís había llegado con su expedición hacia el Sur hasta el estuario del Río de la Plata.

El caso es que el continente americano suponía una barrera que era preciso salvar para continuar las expediciones navales hacia el deseado Oriente de las especias. Hacia el mítico y dorado Catay asiento de tantas riquezas y ensueños. Ya en 1494, el Tratado de Tordesillas había repartido el mundo pagano por conocer entre los reinos católicos de España y Portugal. El oeste era la parte española que debiera ser descubierta por nuestra Marina y colonizada por la Corona de Castilla. Era necesidad geoestratégica, pues, buscar una ruta propia española, es decir navegando hacía occidente, hasta las Molucas o islas de las especies. Con sus joyas botánicas descritas por Gomara en su Historia General de las Indias treinta años después de la epopeya.

Tales fueran los orígenes de la expedición española a las Molucas formada inicialmente por cinco naos, “Trinidad”, “San Antonio”, “Concepción”, “Victoria” y “Santiago”, con 237 hombres al mando del recién nombrado para la ocasión capitán general Fernando de Magallanes, quien como navegante experimentado se había ofrecido a la Corona española para el realizar el proyecto. Magallanes había presentado al emperador Carlos y nuestras autoridades una carta de cierto pariente, escrita en las Molucas, en la que animaba a ir a su encuentro en ese centro paradisíaco del mundo. Tras varias peripecias en la Corte en la que al parecer no faltó siquiera un intento de atentado contra Magallanes por parte del rey de Portugal, se firman las correspondientes capitulaciones. Bajo el patrocinio del emperador, la expedición salió de Sevilla el 10 de agosto de 1519 y de Sanlúcar el 10 de setiembre.

Portugal intentó sabotear el viaje en varias ocasiones. Pero pese a los hostigamientos, en abril del año siguiente, ya en la Patagonia, comenzaron diversas disputas internas, insubordinaciones y contratiempos. La nao «Santiago» se perdió. Juan de Cartagena al mando de la nao «San Antonio», la segunda por tonelaje, se insubordinó y se hizo provisionalmente con la «Concepción» y la «Victoria», aunque fue reducido por los leales. El portugués Esteban Gómez, que había sustituido al rebelde Juan de Cartagena en el mando de la «San Antonio», una vez descubierto el Estrecho de Magallanes se volvió a España desobedeciendo a su compatriota. Cruzado el Estrecho, las tres naos restantes entraron en el Pacífico a finales de noviembre de 1520.

Tras una penosa singladura de tres meses cruzando el Pacífico sin comer nada fresco avistaron unas islas que llamaron de los Ladrones y de las Velas latinas. Luego de reponerse en lo posible llegan a las Filipinas y a Cebú.

En una de esas islas, Mactán, en abril de 1521 Magallanes es asesinado por los indígenas durante una emboscada. Perecen también Mendoza, el capitán de la Victoria y otros más expedicionarios. Tres días más tarde mueren otros veintisiete miembros de la expedición y entre ellos el gran piloto y científico Andrés de San Martín, una gran pérdida por su extraordinaria valía. Muerto también Barbosa, sucesor de Magallanes, fue nombrado un tal Carballo y luego depuesto este piloto por falta de lealtad. Tras él fue nombrado González Gómez de Espinosa como capitán de la «Trinidad». Entre tanto hubo que tomar una decisión drástica. Con una tripulación en cuadro tras tantas bajas no quedó más remedio que abandonar la nao «Concepción» de la que se aprovecharía pertrechos e impedimenta antes de ser destruida.

En setiembre de 1521 Juan Sebastián Elcano, antiguo maestre de la sacrificada nao «Concepción», fue nombrado capitán de la nao «Victoria». Por fin, el 8 de noviembre ambas naves supervivientes arriban en las ansiadas Molucas. No terminan aquí las peripecias de tan azarosa y agitada singladura. La «Trinidad», nao capitana, comienza a hacer agua y precisa una larga reparación.

Y aquí viene otra importante decisión que daría lugar a la extraordinaria gesta que hoy hacemos mérito. Los capitanes acuerdan que la «Trinidad» permaneciese en el puerto de Tidore hasta ser completamente reparada y que luego regresara con rumbo Este a Panamá. En cambio, la «Victoria» al mando de Juan Sebastián Elcano iniciaría su viaje de regreso a España con rumbo Oeste por la derrota africana de El Cabo.  Parte el 21 de diciembre de 1521 con sesenta hombres, algunos pocos nativos de las Molucas y el barco cargado de especias.

Tras una penosa travesía y con mucho esfuerzo, luchando con vientos contrarios, logran doblar el cabo de Buena Esperanza el 18 de mayo de 1522.

En Cabo Verde, donde llega Elcano con la tripulación muy diezmada, sufren un nuevo hostigamiento portugués. Por fin, un 14 de julio, parten los veintidós supervivientes rumbo a España. Tras avistar el cabo de San Vicente, el 6 de setiembre arriban en Sanlúcar su puerto inicial de partida.

Los héroes al borde último de sus fuerzas remontan el Guadalquivir hasta Sevilla y ofrecen la prodigiosa y admirable gesta a la Virgen trianera de Nuestra Señora de la Victoria.

 

Hasta aquí el resumen sumario de esta extraordinaria gesta española, orgullo de Castilla y de España como nación, gloria de la Hispanidad y de la propia Humanidad en su conjunto.

Gesta quijotesca que, sin embargo, por su misma grandeza se explica pueda atragantar a sus enemigos como el traidor impostor doctor falsario, el intrépido astronauta, necio inquisidor de terapias alternativas, que a lo más arriesgado y heroico que ha dado la vuelta es a Hacienda, junto al resto de su siniestra, amén de felona, ridícula y liberticida tropilla gubernamental.

Y es que mucha “memoria histórica” y mucha impostura, memez y felonía propia de las corruptas e ignaras zurdas españolas, pero luego se ningunea lo mejor de nuestra memoria. La de nuestras mayores gestas, orgullo de España.

Pero, pese a quien pese, ¡Honor y gloria a nuestros antepasados, los grandes navegantes!

 

 

 

 

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