Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Las nuevas Ménades

El pasado martes por la tarde hubo una gruesa aproximada de manifestantas, con algún manifestante o varón domado para hacer bulto, que formaban un pintoresco corrillo vociferante con  lemas contra el hombre en la plaza mayor de Cáceres. No llegaban a Ménades tracias por quedarse en no precisamente preciosas ridículas ni menos cultas latiniparlas sino en necias repetidoras de consignas sandías. Algo de vergüenza ajena o acaso propia, si la tuvieran.  Pero con la caída del vecino, corrupto, despótico y liberticida socialismo andaluz las ménades cacereñas han puesto sus barbas a remojar porque se encuentra en grave peligro la sopa boba de las subvenciones sin ton ni son donde abreva tanta inútil falaz trinca subvenciones o furia encanallada.

Un lucrativo Monipodio, denunciado y puesto en entredicho gracias a VOX y a ciertos valientes y lúcidos intelectuales y juristas, que resulta feraz vivero de maleantes, ganapanes, desvirga melones, arrebatacapas y santigua bolsillos  El lobo Soros ha llamado a arrebato y ahí que van las estúpidas ovejitas a balar, todas a una, criaturitas a las que han de degollar los malos pastores de El Coloquio de los perros cervantino.

Este siniestro asunto del negocio criminal montado en torno a la mal llamada violencia de género nos trae la memoria histórica de un antiguo mito griego, el de Orfeo. Un mito ligado a la música y a alguna de las óperas más emblemáticas y hermosas de Monteverdi, Gluck o Mozart.

Curioso que se considere precisamente el Orfeo de Monteverdi, estrenado en el palacio del duque de Mantua, la primera ópera de la historia de la Música.

En La Flauta mágica el gran Mozart ya nos previene de cierta hipocresía femenina maléfica cuyas consecuencias pueden ser terribles. La mala es la hipócrita y delincuente Reina de la Noche, quien instiga el asesinato de su propio padre a Pamina. Pero no es malo sino bondadoso el pobre Sarastro, falsamente acusado mediante denuncia falsa. A diferencia de lo que suele acontecer en nuestros juzgados con tantos funcionarios literalmente acojonados por la mafia feminista, en la ópera mozartiana la verdad resplandece y la noble pareja Tamino Pamina protegida por Sarastro, el noble calumniado, puede realizar su amor. También la pareja cómica Papageno, Papagena.  Pero las feministas con La Reina de la Noche a la cabeza, sus tres Damas y Monostatos, el traidor que no cumple su deber, son arrojadas al infierno. Aquí no hay lira órfica sino flauta, pero tiene la misma capacidad de hacer bailar a su son a ciertas criaturas.

Sin embargo, Gluck en su preciosa y conmovedora ópera Orfeo y Euridice nos expone un final más trágico y adecuado al antiguo mito.

Orfeo es un personaje mítico agente civilizador de la región de Tracia. Esta región al norte de Grecia es sede también de los cultos a las musas, a Apolo y a Dionisos. Orfeo fuera hijos del dios Apolo según unos o de rey Eagro según otros y de la musa Caliope. Tocaba la lira con tal arte que le escuchaban las bestias feroces, y demás seres vivos a los que moderaba y hacía bailar a su son. Fue leal aunque desventurado amante de la ninfa Euridice, quien muere picada por una serpiente, dejándolo en la mayor desolación.

Pero el amoroso y valeroso Orfeo logra rescatar a Euridice de la muerte. Otra vez el precioso mito del Amor como superador de la Muerte, Eros y Tanatos. Sin embargo, Orfeo involuntariamente incumple una condición del rescate, no mirar hacia atrás y se frustra la liberación iniciada.

Más tarde las agentes de Muerte y destrucción, las furiosas Ménades, despedazaron a Orfeo en el monte Emo, donde las musas recogieron sus miembros dispersos y los sepultaron en Pieria. La cabeza y la lira fueron arrojadas al río Hebro, llegaron al mar aunque son recogidos en una isla para mejor inspiración de poetas de todos los tiempos.

Aunque cada vez más aislados y calumniados, necesitamos recuperar la lira de Orfeo o la flauta mágica de Sarastro para amansar a las fieras antes que las actuales feministas convertidas en nuevas Ménades destrocen la armonía, el arte, la convivencia y el amor. La familia es una base imprescindible e insustituible de la sociedad y la civilización. Dinamitar al amor, sabotear la formación de la unidad de Ser platónica formada por el hombre y la mujer constituye un crimen de lesa humanidad. Tratar de sustituir a lo Alinski el amor de la pareja por una variante actualizada de la marxista lucha de clases, es decir, por la lucha de sexos es una canallada.

El arte es una forma de purificación del alma. Por eso es coherente que las fuerzas maléficas traten de despedazar a Orfeo, símbolo de la civilización y de la armonía. Pero nosotros debemos evitarlo. Y lo haremos.

¡Menos demagogia y más Cultura!

Easy Rider

El Ateneo de Cáceres programó el sábado en cine club dirigido por Daniel Lopo la visión del famoso clásico de culto Easy Rider. Toda una oportunidad para rememorar un tiempo pasado y de gran importancia para la cultura no solo norteamericana. La verdad es que ya no me acordaba de muchos detalles importantes de la película, quizás porque la interpretación de determinadas obras tiene mucho de subjetivo, de algún modo el propio observador no solo interpreta sino que modifica el mensaje del autor según su propio nivel o estado de conciencia. Un mensaje, McLuhan aparte, que en este caso trasciende las contingencias históricas concretas en el espacio y el tiempo para hablar e interrogar al hombre universal, a la propia condición humana.

En la obra se pueden ver las contradicciones de la sociedad norteamericana de finales de los sesenta del pasado siglo. Una singular forma del famoso “dasein” o ser ahí heideggeriano. Los anhelos de libertad, los intentos de innovar, buscar y establecer una contracultura, alternativa a la dominante hegemonía del dólar o a las sucesivas aventuras imperialistas en el Vietnam de turno. El napalm no sólo causaba desolación y muerte en los frondosos bosques de Indochina sino que también arrasaba la conciencia moral a muchos miles kilómetros de distancia, a la otra orilla del Pacífico. Pero, ¿Acaso era eso lo que pretendían los antiguos fundadores de EEUU?  

Sin embargo, deriva en escapismos de diferentes modos la búsqueda de vías para comprender el sentido de la existencia y recuperar el sentido metafísico de la vida que la civilización occidental lamentablemente habría perdido según René Guenon. Psiconautas sin tradiciones ligadas, vida en comunas, pasotismo, rehuir complicaciones en busca de lo fácil como sugiere el mismo título…

Cuando Gordon Wasson se inició en el mundo de los hongos psicogénicos con la chamana mejicana Maria Sabina y en 1957 los diera conocer al gran público norteamericano mediante su celebre artículo en la revista LIFE no era consciente de que abría y de algún modo lo desnaturalizaba al sacarlo de su contexto tradicional y ritualístico, un tabú antropológico. Tampoco Albert Hofmann cuando sintetizó el LSD como enteogénico de composición bioquímica similar a la del cornezuelo del centeno empleado en las ceremonias rituales de los Misterios de Eleusis podía pensar que su empleo se iba a desnaturalizar e incluso ser usado por la CIA o el Ejército americano con fines opuestos. Pero el viaje de experimentación psicogénica o enteogénica, el sueño de introspección psicológica sin compromiso moral se convertiría en pesadilla y el pretendido instrumento de liberación en otro de esclavitud de consecuencias trágicas y fatales. Algo de lo que la misma película es alegoría. ¿Puede haber una verdadera Mística sin la Ascética correspondiente?

Easy Rider describe un viaje iniciático sui generis. Una viaje hacia el Oriente desde California hasta Nueva Orleáns, pasando por un inicial trapicheo con droga para financiarlo. Caballeros esta vez sobre motos aunque recordando un poco la épica y estética del género del Oeste, grandes extensiones y paisajes, aventuras que al cabo resultarían quimeras incomprendidas por los otros, en películas tales como la fordiana Centauros del desierto. Aunque ahora, como correspondería al signo de los tiempos, ya no se trata de héroes quijotescos rescatadores de doncellas sino de personajes turbios, desnortados, que huyen de sí mismos. Y en los que podríamos reconocer rasgos de los diagnósticos de Erich Fromm en su El Miedo a la Libertad o la coraza caracteriológica en anorgásmicos de Wilhem Reich. El lúcido personaje, un abogado alcohólico de buena familia sureña, interpretado por un jovencísimo Jack Nicholson lo dice, poco antes de ser asesinado: el miedo convierte a la gente en peligrosa.  En este caso ligado a la represión o frustración sexuales y al racismo.

Las secuencias en el cementerio, las relaciones entre Eros y Tanatos se resuelven en un paisaje onírico en el que un personaje busca a la madre. El arquetipo del bien y de la protección.

La nueva música está representada en la película por una especie de antología del rock con temas de Steppewolf, the Byrds, Jimy Hendrix, Roger Mc Guinn…Algunos como Hendrix víctimas de otro fulminante disparo, en su caso el de la droga de gran calibre.

Medio siglo después Easy Rider sigue siendo una película de gran interés y, en cierto modo, de actualidad.

Ahora nos encontramos en una encrucijada como hace medio siglo. Pese a los evidentes peligros a los que se enfrenta la Humanidad amenazada por la construcción del NOM, existe una sensación de que existe una oportunidad para el cambio, la posibilidad de que puedan arrumbarse ciertas prácticas de dominación. Pero ojalá no nos perdamos en falsas alternativas que no llevan a ninguna parte.

Y que al menos no seamos sacrificados como los protagonistas de Easy Rider por el miedo y el fanatismo, la ambición y la hipocresía puestos al servicio de los dominadores.

Gozos y sombras

De rebote o carambola a tres bandas y gracias a VOX, pero en lo que en todo caso constituye un gran éxito, parece ser que el casi recién estrenado PP de Casado va a lograr la presidencia de la Junta y expulsar así de Andalucía a la bien cebada garrapata socialista, territorio ocupado desde siempre, según la particular memoria histórica de la llamada democracia española. Todo ello tras muchos dímes y diretes, varias añagazas, maniobras negociadoras dignas de su estudio en Teoría de Juegos y un suspense propio de Hitchcock, aunque en esta película de intriga negociadora ya sabíamos desde el principio que el asesino era el servicial mayordomo de la baronesa Susana, un tal Marín que lo mismo vale para un roto que para un descosido.

El tiempo dirá si cada uno de los jugadores ha jugado bien sus bazas y dará o quitará razones. 

Tras su gran éxito en las elecciones andaluzas paradójicamente VOX tenía una disyuntiva difícil: tratar de de defender su programa en puntos básicos tales como por ejemplo la devolución de competencias autonómicas, la derogación de la ley hembrista andaluza o la devolución de ilegales, o bien renunciar a ellos para a corto plazo arrumbar al régimen cleptocrático y echar a los socialistas de una de sus poltronas más rentables y perniciosas.  Según parece se ha decidido por la postura posibilista que le exigía el establecimiento y que esperemos no devenga en simple oportunismo, y en más de lo mismo.

La decisión trascendía el ámbito andaluz y al final llevaba varios mensajes implícitos: la preferencia por el largo o el corto plazo, la flexibilidad o no respecto a la adaptación de sus principios a las contingencias políticas. La propia naturaleza de VOX y el sentido de pertenencia como uno más al tinglado del régimen actual o la condición de partido escoba extramuros del sistema del 78, último baluarte numantino de defensa de la nación frente a las agresiones de un régimen prostituido y al parecer entregado sin remedio bajo una u otra marca a los intereses globalistas exteriores y sus enemigos internos. Resistir en los principios hubiera sido bueno desde el punto de vista del futuro de un partido que pretende estar en contra del actual tinglado partidista. Ceder puede entenderse como una doma y su entrada en el disfrute de la gusanera. Hacerse hueco en la cama redonda y acaso la posibilidad de disfrutar de un botín compartido hasta que sus votantes se desengañen. Y el riesgo cierto de ser cambiado por el tinglado en vez de intentar cambiarle a él. En todos los órdenes de la vida, ¿hasta dónde se puede ceder o no sin traicionarse? ¿Más vale pájaro en mano que ciento volando? Seguramente el destino de los puros sea el desengaño y la vuelta a empezar.

Pero no hay que olvidar que, al cabo, la democracia se basa en el número, en la cantidad más que en la calidad. Y que en la España actual el genuino ideal aristocrático clásico, el del mérito y los mejores, no el del linaje, se encuentra muy alejado de las instituciones del Reino. Que lo que por desgracia aquí domina es la demagogia tan íntimamente asociada a la tiranía.

Las escaramuzas andaluzas han servido para quitar la vistosa careta a Ciudadanos y mostrar la impostura del partido franco catalán en toda su crudeza. La actitud despreciativa, calumniosa, borde, de Marín o de Rivera hacia un partido del que depende para acceder al gobierno regional y acaso luego nacional, es lamentable desde el punto de vista democrático y muestra su verdadera condición de oportunistas, demagogos y farsantes. Y cuando confunde adversarios con enemigos y pretende aliarse con los segundos o aspira a sucederlos demuestra su poca fiabilidad como baluarte para la defensa de la amenazada nación española. Ciudadanos está demostrando ser otra marca más del globalismo mundialista, cuyas decisiones estratégicas fundamentales se toman por gentes más o menos ocultas fuera del ámbito nacional y para satisfacer intereses ajenos a los nuestros. Cierto y meritorio que en Cataluña Inés Arrimadas hace frente a los golpistas y se opone valientemente a su propósito de destruir España a las bravas. Pero también que la jugada última de Ciudadanos tras sus intentos de aliarse con el PSOE cada vez parece más claro que consiste en un doble vaciado progresivo de nuestra soberanía nacional. Hacia un magma de taifas confederadas por un lado y la cesión a instituciones oligárquicas o plutocráticas internacionales del otro. Y en el plano nacional, al igual que el doctor Sánchez, Rivera lo mismo sostiene una cosa que su contraria. Y de Valls resulta más piadoso no hablar.

El éxito del renovado equipo de Casado ha puesto de los nervios a sus enemigos dentro del PP que esperaban agazapados a que el joven presidente se diera la costalada. Pero que ha logrado lo que nunca consiguiera el cobarde felón y sus siniestras arpías: la posibilidad de terminar con la ocupación socialista de las instituciones andaluzas. Una hazaña digna de los trabajos de Hércules y además con un candidato manifiestamente mejorable.

Por lo que se ve, a Feijóo le ha entrado una importante desazón. Este nacionalista jefe del Partido Popular DE Galicia (que no, EN Galicia), seguidor del decimonónico cacique Brañas y su famosa “Galicia para los gallegos” nos viene obsequiando con declaraciones crecientemente desafortunadas, pero que permiten como en el caso de Ciudadanos mostrar a qué intereses sirve. Pese a que se ha hecho una imagen impostada en el resto de España, Feijóo suele dar la espantá, amagar y no dar, salvo subvenciones y apoyos institucionales a los nacionalistas gallegos y demás patulea despótica y liberticida, así como continuos disgustos a los ciudadanos españoles que vivimos en Galicia, supuestos votantes cautivos sin nadie que nos ampare.

Un rincón de España al que le cabe el dudoso honor de disfrutar del único, sí el único, parlamento regional en el que está prohibido hablar español y donde sin mayor empacho se considera “anormales” a los españoles que no hablamos en dialecto como lo calificaba Rosalía. De manera que hay que imponer el dialecto en la administración, la  enseñanza o la cultura y subvencionar a los “normalizadores” que velan por que seamos buenos gallegos made in Castelao, aunque diseñados para los intereses del no menos galleguista Soros. El telón del grelo cría, engorda y garantiza atraso, servidumbre y mediocridad, un desastre para la gente común pero muy lucrativo para sus promotores y mantenedores.

Volvamos al asunto. Feijóo barrunta el peligro de que se le acabe el lucrativo momio de conseguir votos de ciudadanos españoles para desde luego traicionarlos. Al cabo, según él, los otros, socialistas renegados, bloqueros, podemitas, hordas más o menos mareadas y vomitonas varias aún son peores.  Cosa que probablemente sea cierta, pero no deja de ser resultado de la lamentable política galleguista ninguneadora de la Cultura española del Partido Popular aquí.

Feijóo no se atrevió a presentarse a sucesor de su colega galleguista Mariano, en este caso al parecer por temor a los peligrosos archivos incriminatorios de la siniestra niña Soraya, la redicha y prepotente ninfa de Bilderberg.  Sin olvidar esa forma tan típica y tópica de muchos personajes de la tierra de no dar la cara, de disimular, de intrigar en la penumbra con mañas más de Trampetas o Bocanegras que de héroe bizarro dispuesto a luchar en defensa de los derechos civiles y los intereses de España y sus ciudadanos. Sin un sistema propio de valores no hay charco nacionalista o izquierdista en el que no se meta: imposición del gallego transgénico, hembrismo fanático, abandono del mundo rural, corrupción, ninguneo cuando no persecución del español, engorde de la gusanera de la deuda regional, multiculturalismo siempre que no sea español….

Sin embargo, lamentablemente para él y demás fuerzas sorayescas emboscadas, Casado, aún a trompicones, no cae en todas las trampas que le colocan sus enemigos de dentro y fuera del partido, e incluso pudiera salir exitoso en el trabajo hercúleo de limpiar los infectos establos de Mariano Augias, y con ello consolidarse como alternativa verdaderamente nacional española a la marianesca.

Es obvio que propuestas como la de recuperar para la Nación española la Educación hoy encanallada en las autonomías no pueden ser bien vistas por los nacionalistas del PP gallego porque pondría en riesgo su tenderete galleguista sectario. De modo, que mejor no se confunda Casado por la cuenta que le tiene.

En la situación en la que estamos con un golpe de Estado permanente, aún no sofocado e incluso financiado por las instituciones, acaso no está de más recordar algunas de las ideas básicas militares que recuerdo de la mili, tales como el aprovechamiento del éxito o la de la contundencia en la respuesta antes de que el enemigo se recupere y reaccione. Una vez derrotado ya llegará el momento de ser graciable si fuese menester.

Goebbels en la Moncloa

                 ”Uno habla y habla y habla y pierde la cuenta de dónde, cuándo y cómo

El año recién estrenado se presenta preñado de amenazas en España y en el resto del mundo que acaso pudieran convertirse en oportunidades si hubiera inteligencia para entender lo que pasa y voluntad real de combatir el Mal. A un buen amigo de mi padre, un ganadero cacereño que había sobrevivido a muchas zozobras, dificultades e incertidumbres históricas, le tengo oído decir hace ya muchos años: “Mire Usted, don Alfonso, las cosas se tienen que poner muy mal para que se arreglen”. Ojalá sea así y no nos quedemos solo en la primera parte del proceso, el del avance del mal y de la destrucción.

Se supone que algo debiéramos aprender del pasado, de las recurrentes crisis históricas, pero desaparecen las generaciones que las han sufrido y las cosas se olvidan o se tergiversan. Y otras muchas situaciones se repiten aunque con sus naturales variantes.

Seguro que más de un progre a la violeta se escandalizará del atrevimiento de comparar al apuesto pinturero prócer felón LGTBI recriado en el Partido Demócrata globalista de los Clinton, (Presidente Trump: “son criminales y no debe olvidarse”), los Obama, la Isis o de las redes pedófilas o satanistas, con el tenebroso aunque genial ministro de propaganda del partido socialista Nazi alemán. Un hombre lisiado, estrecho de hombros, un poco enclenque, lo contrario de un Adonis de pura raza aria.

El doctor Goebbels era un brillante genio del Mal. En abril de 1921 se doctoró en Filosofía por la Universidad de Hilderberg, la misma del propagandista podemita Monedero, con una tesis de título: “Wilhelm von Schütz como dramaturgo. Una contribución a la historia del drama de la escuela romántica.” También escribió Michael, una novela de juventud e intento de crear un héroe modelo.

Sánchez es un falsario, simple despanzurrador semi analfabeto de quita y pon al servicio subalterno del gran capital globalista financiero cuya misión última es procurar arrasar la economía productiva, descomponer la sociedad y desmembrar la nación. Un tipo de ego alimentado por aduladores y pescadores de río revuelto, un mercenario prescindible que arrojar al basurero de la historia cuando la traición sea pasada. Un mindundi que ni siquiera fue capaz de encargar el plagio de una tesis doctoral a corruptos competentes que no le dejaran en ridículo. Y ese no es el peor de sus escándalos.

Desde luego en lo de la genialidad, planteamientos y voluntad revolucionarios o “patriotismo” a su modo no resiste comparación a favor del alemán, pero en cinismo, encanallamiento y desvergüenza, tal para cual.

Aunque Goebbles también promovió el teatro al servicio del Reich, su tesis doctoral tenía ese tema, el cine es el arte que mejor ha servido como vehículo de propaganda de los nazis y del disolvente rojerío hispánico. Y como medio de difusión o promoción de modelos de conducta. A falta de talentos como Leni Riefenstahl aquí disfrutamos de las atrevidas hazañas de la fauna humana y subhumana, variopinta y entrópica del director LGTBI manchego Pedro Almodóvar y demás compañeros mártires subvencionados y felizmente engordados en la gusanera de los Goya. Para quienes no comulgaban con las tesis del nacional socialismo o aquí con las del rojerío progre pilla pilla, el ninguneo oficial es un hecho.

Más que por un programa en sí mismo, Goebbels hizo grande a Hitler, en gran parte es autor de su mito. El de una especie de nuevo caballero Lohengrin que tirado por radiantes cisnes se apareció en el río Escalda para salvar el honor y la vida de Alemania (Elsa). Sánchez es un pobre diablo sin mayores cisnes encantados, que utiliza el falcón con cargo al contribuyente hasta para ir al baño, y traído desde el estercolero por los plutócratas globalistas y los resentidos de la envidia igualitaria, los torras, los etarras, los podemitas y demás hordas golpistas, corruptas, felonas y canallas enemigas de España. Un tipo nocivo encaramado en la cucaña por los peores agentes históricos, con un ego monstruoso, un botarate intelectual sin escrúpulos morales ni dignidad personal que por no llegar no llega siquiera a energúmeno en el sentido literal del término.  

Pero, pese a las evidentes diferencias entre una y otra situación geográfica e histórica, existe una similar intención despótica y liberticida de modificar en profundidad a la sociedad y sus instituciones para conformarlas de acuerdo con una cierta ideología totalitaria. Mediante procesos que luego se han venido en llamar de “ingeniería social” para disgusto por cierto de nosotros, los ingenieros.

Uno creando orden, por siniestro o maléfico que sea. El del Reich. Otro generando caos y devastación, en su intento de destruir la civilización española y sus instituciones, algunas tan básicas como la familia, para integrar sus restos a la oligarquía globalista.

Hitler fue producto de un ambiente fatalista: la aparente muerte del Espíritu. Dios estaba muerto o a punto de morir y Occidente se encontraba ante su ocaso. Las viejas estructuras autoritarias del imperio alemán se habían desmoronado y las nuevas no habían aparecido aún. La propia comunidad alemana como tal se encontraba gravemente amenazada tras el Tratado de Versalles y sus terribles secuelas. Se deterioraron las responsabilidades de cada persona con la sociedad y con un sistema parlamentario que había fracasado sometido a condiciones tan extremas. Pero una sociedad ligada pese a todo a su antigua cultura que para intentar superar su crisis se decidió por el nacionalsocialismo y no por el comunismo.

Goebbels odiaba al mundo burgués aunque le gustaba disfrutar de él. Sánchez no se sabe que lo odie, al cabo es el yerno de un adinerado empresario relacionado con la prostitución masculina, y como a otros adinerados socialistas y comunistas españoles su impostado socialismo, no le empece para el abuso y disfrute de sus beneficios, falcon, escamoteos fiscales y dolce vita incluidos.

Goebbels estableció la igualdad NSDAP = Hitler. Sin embargo, ¿PSOE = Sánchez? El socialismo podemizado y Alinskizado de Sánchez es el resultado de una degeneración la de la socialdemocracia europea.

El Fhürer se convirtió en un mito, en un nuevo dios de masas ante la muerte de Dios culto a la personalidad. Sin embargo, Sánchez es el antihéroe, el piernas felón, ebrio de ego, dispuesto a destruir lo que pille. Ambos contra la Iglesia Católica, institución a la que tratan de neutralizar.

El proyecto de Hitler es un proyecto de orden en torno a su persona elevada a la condición de Fhürer. Como todo proceso de construcción tiene preocupación por la economía real o productiva, la que sirve para satisfacer necesidades. Se potencia el Mito del junker o del señor con su propio código de conducta, diferente del habitual en el hombre medio.

El de Sánchez aunque también está por encima de la moral es de destrucción de lo existente, la nación, su cultura, ni siquiera su tesis doctoral es suya y por tanto lleva en si mismo su inestabilidad y no permanencia. Trasformada la vieja socialdemocracia europea en excipiente de principios activos disolventes, sectarios, tribales, poco implicados o ajenos a la economía, empoderados (y algunos, emporrados) a lo Alinski, lo que se promueven son los intereses bastardos de la economía financiera globalista plutocrática, ajena e incluso enemiga de la economía productiva. No es la moral del señor, del caballero, sino la moral del lumpen, de la gentuza, de golpistas, etarras, fulanas, harpías, hembristas fanáticas, LGTBI, morisma, vagos, maleantes, chusma desarrapada enemiga de la higiene, la cortesía o la educación … unas tribus y unas mañas para la destrucción pero no de orden. 

Y hablando de orden, si el 20 de abril de 1939 en Berlín las tropas alemanas desfilaron en perfecto orden militar ante Hitler durante tres y horas y media para celebrar su cincuenta cumpleaños, el pasado 21 de diciembre en Barcelona el “desfile homenaje” fue de las salvajes hordas nazis enviadas por el corrupto gobierno rebelde regional catalán para acojonar a la atemorizada tropilla gubernamental LGTBI de Sánchez.

Son contradicciones que se explican porque su labor solo es un paso previo: el de liquidación de lo existente para crear el NOM, en el que, fracasada la opción Soraya, la marca Ciudadanos de la parejita Valls Rivera tomaría el relevo para promover el nuevo imperio NOM a costa de lo que quedara de la soberanía nacional. Por eso no resulta extraño que el principal enemigo de Ciudadanos, una de las diferentes marcas y acaso la más peligrosa a largo plazo para España del globalismo, sean aquellos que defienden las instituciones nacionales, producto y objeto del ejercicio de su soberanía. Y que Ciudadanos, que se autopostula como sucesor de Sánchez, haga suyos cualquiera de los planteamientos sorosianos para agrandar las vías de agua en el casco nacional.

Aldana y Arias Montano. Dos figuras y una epístola

El viajero que pasea por la preciosa ciudad monumental de Cáceres tan plena de evocaciones y experiencias estéticas se encuentra en su asombrado caminar con una empinada calle paralela a los adarves llamada Cuesta de Aldana y en su altozano lo que queda de una casa palacio con el mismo nombre. El de una familia procedente de Galicia que se estableciese hace muchos siglos en Cáceres y su provincia. El recorrido por las solitarias calles de la ciudad monumental hasta la serena acrópolis en la noche, lejos de agitaciones y ruidos, es una memorable invitación a visitar otro espacio y otro tiempo. Una evocación de un mundo de belleza, casi mágico, del que ahora apenas nos quedan recuerdos.

El capitán Aldana y el polígrafo Arias Montano son dos figuras fascinantes, dos grandes extremeños universales de nuestro siglo de Oro. Algún avisado lector dirá, no exagere usted que Aldana nació en Italia en 1537. Según unos en Nápoles, según otros en Florencia donde se establecería la familia Aldana a partir de 1540, el mismo año por cierto de la publicación de la traducción del italiano que hiciera Garcilaso Inca de la Vega de Los Diálogos de Amor de León Hebreo, obra que tanta influencia tendría entre nuestros neoplatónicos del siglo de Oro. Era la época de la resurrección del Mundo Antiguo. Del Renacimiento y del Humanismo. Es la prodigiosa Florencia del Dante o de la Escuela neoplatónica de Marsilio Ficino. Cierto, pero Francisco de Aldana era hijo de extremeños. Como ya hemos visto, los Aldanas eran una importante familia, emparentada con militares y eclesiásticos, entre los que se encontraban el maestre de campo Bernardo de Aldana o el mismo San Pedro de Alcántara.

Pero estuviera donde estuviera siempre Francisco de Aldana se sintió muy extremeño y español, como puede verse en su famosa epístola a Benito Arias Montano, el gran sabio renacentista pacense de tan paradójica vida.

Cervantes lo cita en el libro VI de La Galatea, (p 315 y siguientes de la edición princeps). “La bella nimpha que surge del fuego y dice: mi nombre es Caliope, mi officio y condición es favorecer y ayudar a los divinos espíritus, cuyo loable exercicio es ocuparse en la maravillosa y (jamás como debe) alabada sciencia de la poesía…soy la que con inmortal fama, tiene conservada la memoria del conocido Petrarca. Y la que hizo baxar a los oscuros infiernos, y subir a los claros cielos al famoso Dante. Soy la que  ayudo a texer al divino Ariosto, la variada y hermosa tela que compuso. La que en esta patria vuestra, tuvo familiar amistad con el agudo Boscán, y con el famoso Garcilaso,…yo soy la que movi la pluma del celebrado Aldana.

El celebrado Aldana además de mimado por Caliope fue protegido por los Médicis en la Florencia considerada la nueva Atenas de las Artes y se desarrolló en el ambiente renacentista de la ciudad del Arno. Cultivó el neoplatonismo, el erotismo en sus distintas vertientes, también la espiritual, no demasiado ajeno al erotismo de Juan de Yepes en su magnífico Cántico inspirado en el Cantar de los Cantares. En Italia se formó en el Ejército como otros grandes de la literatura española como Garcilaso o Cervantes…

En Aldana vuelven a reunirse dos preciosas corrientes de pensamiento que habían tenido su remoto origen común en la Escuela de Alejandría de los Plotino, Proclo o Amonio de Saccas. La filosofía semítico-española de un lado y la de la nueva Atenas florentina de Marsilio Ficino y los Médicis, de otro. La obra de Aldana gira sobre dos grandes temas, sus impresiones acerca de su profesión militar y el Amor, tanto en su sentido religioso y místico, como en el erótico profano pleno de una preciosa y sugerente sensualidad al gusto italiano. Así por ejemplo una de sus más sugerentes  composiciones eróticas, el poema de Medoro y Angélica del que tomamos unos versos:

 Cuando Medor y Angélica, durmiendo

Dentro en albergue que les cupo en suerte

el dulce y largo olvido recibiendo,

juntos están con lazo estrecho y fuerte

el aire cada cual dellos bebiendo

boca con boca al otro, y se convierte

lo que sale de allí mal recibido

en alma, en vida, en gozo, en bien cumplido

Admirado la mira y dice: “¡Oh cuánto

debes, Medor, a tu ventura y suerte!”

Y más quiso decir, pero entre tanto

razón es ya que Angélica despierte,

la cual con breve y repentino salto,

viéndose así desnuda y de tal suerte,

los muslos dobla y lo mejor encubre,

y por cubrirse más, más se descubre.

Confusa al fin, halló nueva manera

que a su Medor abraza enternecida

y con la blanca mano por defuera

trabaja de quedar toda ceñida

dijo después la ninfa placentera:

“Paz y dichosa luz tengas,  mi vida”,

y él sin hablar con alegría no poca,

paz de su luz tomó dentro en la boca.

La paz tomaste, ¡Oh venturoso amante!

con dulce guerra en brazos de tu amiga,

y aquella paz, mil veces que es bastante,

nunca me fuera, en paz de mi fatiga,

triste, no porque paz mi lengua cante

(paz quieres inmortal, fiera enemiga),

mas antes, contra amor de celo armada,

huye la paz que tanto al Cielo agrada.

 

No cabe duda que la trágica muerte del capitán Aldana con solo cuarenta y un años de edad en la infausta batalla de Alcazarquivir junto con el Rey Don Sebastián de Portugal del que fuese asesor militar, privó a la Cultura española de la que hubiera sido la obra de madurez de un gran poeta. Fracasado en su intento de disuadir al rey portugués de su arriesgada aventura africana, la bisoña imprudencia real y el sentido de la caballerosidad de nuestro héroe que no quiso abandonarlo a su suerte llevaron a un calamitoso final para ambos. Aldana no sólo perdió su vida en tan luctuosa jornada sino obras tales como Tratado de amor en modo platónico o también Obra de Amor y hermosura a lo sensual. Fray Bernardo de la Cruz cuenta el desastre africano en su Crónica de Dom Sebastiao. Tras esa fecha de agosto de 1578 tan dramáticamente decisiva para Portugal donde desapareció no solo el rey sino también buena parte de la nobleza portuguesa surge el llamado sebastianismo, una especie de movimiento político literario de carácter casi mesiánico que pretendía el regreso del rey Don Sebastián para volver a revivir las glorias portuguesas. Años después, una intriga jesuítica proclamaría al que luego sería Juan IV como el rey prometido por las profecías.

Aldana fue amigo del eximio polígrafo y humanista renacentista don Benito Arias Montano, cuyo recuerdo bien merece otro texto aparte. El Montano es un personaje clave para comprender la cultura española del último tercio del siglo XVI y del comienzo de nuestro Siglo de oro, En El Entierro del Señor de Orgaz de El Greco hay un personaje, el que está situado inmediatamente a la derecha del pintor, lo que indicaría un especial afecto de éste, figura que llama la atención la mano derecha abierta del personaje que luce la cruz de Santiago en su pecho. Para Sánchez Luengo se trata del retrato de Benito Arias Montano. Se basa en el parecido más que notable de su rostro con otro existente en El Escorial en el que está claramente explicada la identidad del personaje retratado a la luz de la leyenda pintada en el mismo: “D. Benito Arias Montano incomparabilis”, sin firma, que se atribuye a Zurbarán. Don Benito, como el mismo caballero situado cerca de él y que parece señalarle en El Entierro también pertenecía a la Orden de Santiago.

El Montano es una de las figuras señeras de la cultura española y europea del siglo XVI.  Es lamentable, y probablemente estas cosas sólo ocurren en un país que trata tan mal a sus mejores hijos, que una figura tan notable por tantos aspectos como la suya apenas sea recordada. Y es quizás gracias a su biógrafo holandés Ben Rackers que no se haya difuminado o malinterpretado para siempre.

Pero el don Benito destinatario de la Epístola del capitán Aldana, es un personaje muy equívoco, que vivió una especie de doble vida:

La de persona de confianza del Rey Felipe II, consejero, embajador y bibliotecario de El Escorial, miembro de la prestigiosa Orden de Santiago, participante en Trento, y responsable del proyecto cultural más ambicioso del emperador: la edición de la Biblia Sacra o Políglota (hebrea, caldea, griega y latina) de Amberes editada por el famoso impresor Cristóbal Plantino.

Y la de miembro secreto de Familia Charitatis, los familistas del citado Plantino, grupo esotérico, místico, gnóstico, heterodoxo, que participa de valores de las tradiciones masónicas y rosacrucianas. Su Biblia Políglota a la que ambos habían dedicado tantos desvelos, y en la que el Emperador había comprometido todo su prestigio, había estado a punto de ser prohibida en Roma donde tuvo que ir a defenderla, y por esas fechas, debió conocer, probablemente en las reuniones de estudiosos y artistas en el Palacio Farnesio, a El Greco y a Luis de Castilla, de modo que probablemente contribuyó a convencer a El Greco para que viniera a España. El Montano siempre estuvo muy interesado por la pintura. Además de Toledo y el encargo de santo Domingo el Antiguo estaba El Escorial, a donde Felipe II estaba llevando diversos artistas italianos para decorar su obra arquitectónica.

Según la semblanza del cronista de El Escorial hasta su muerte, en 1591, fray Juan de la Orden de san Jerónimo:

Arias Montano era buen letrado y grande teólogo y muy visto en todo género de ciencias y lenguas hebrea y caldea, griega y latina, siríaca y arábiga, alemana, francesa y flamenca, toscana, portuguesa y castellana, y todas las sabía y entendía como si en estas naciones se hubiere criado”.

“Este doctor fue el que por mandato de el Rey don Felipe, nuestro señor, fue a Flandes a imprimir la Biblia Regia de cinco lenguas, en Amberes, por Plantino, impresor”.

“No comía más que una vez cada 24 horas y no comía carne ni pescado, sino legumbres, frutas y el caldo de la olla, ora fuere de carnero, ora fuese de aceite. Su dormir era sobre unas tablas, en las que ponía una estera y una manta de Bernia, y allí dormía. Su trato y conversación eran las de un santo, humilde, afable,..los hombres doctos procuraban su amistad, los caballeros hallaban en él cosas de edificación. Los oficiales, arquitectos y pintores y personas hábiles hallaban en él cosas que deprender”.

Tras su marcha del Escorial pasa los últimos años de su vida, felizmente enfrascado en diversos estudios sobre Historia, Medicina y Botánica en la Peña del Alajar. Rodeado de libros, grabados flamencos, instrumentos astronómicos y plantas que le enviaban sus amigos extranjeros.

La Peña del Alajar es un lugar mágico, donde el Montano escribió su Opus Mágnum, compendio del saber universal que caracterizaba a este renacentista español de talante europeo. A su muerte la Peña y todo lo que le rodeaba se fue arruinando. Se trata de un paraje del que dice (“De la varia república”, Amberes, 1590):

cuevas profundas y parajes abovedados formados por ásperos peñascos como hay en este retiro donde ahora vivo rústicamente, en parte debidos al capricho de la naturaleza y en parte como sospecho, ampliados y excavados por la mano del hombre cuando en estos lugares habitaban los sarracenos. Fundamento esta afirmación en vestigios de vajillas de barro junto con huesos humanos que, a veces vemos enterrados en estos antros”.

Según Sánchez Rodríguez: Arias Montano se enamoró de este lugar, no muy lejano de su lugar de nacimiento, Fregenal de la Sierra y buscó en estas alturas el encanto de la naturaleza, el aislamiento necesario para el cultivo del espíritu. También un refugio donde estar a salvo de las intrigas de sus enemigos.

Transformó la naturaleza más agreste en un vergel donde edificó un casa cómoda y amplia que llenó de obras de arte y libros, colecciones, curiosidades científicas. Sesenta pinturas de artistas españoles y flamencos, treinta esculturas, colecciones de monedas, piedras preciosas.

Gran aficionado a la Botánica procuró aclimatar flores y plantas importadas de los Países Bajos para embellecer su estancia, rodeada de fuentes, árboles y huertas, viñas y acequias. Un pequeño remedo de los hermosos jardines de Florencia en la sierra onubense.

Para su discípulo Pedro de Valencia, Arias Montano estaba iniciado en la verdadera piedad.

 

Una de las manifestaciones de la resurrección del mundo antiguo durante el Renacimiento italiano fue el auge de la epistolografía. Se estudiaban las epístolas de Plinio o Cicerón para ser imitadas o recreadas. Al principio en latín, luego en lengua vulgar toscana y española. Los dos temas epistolares preferidos de Aldana son el amoroso y el moral. Sin olvidar tratar otros que pudiéramos denominar de geoestrategia político-militar.

Aldana escribe a Arias Montano su epístola dedicada a La contemplación de Dios y los requisitos della en setiembre de 1577, solo unos meses antes de su trágica muerte en Alcazarquivir. En cierto modo puede considerarse una especie de testamento filosófico.

Aldana pensaba retirarse para llevar una vida contemplativa como el propio Montano, pero no al Alájar sino al monte Urgull en San Sebastián y trata de convencerle para que le acompañe.

Es bien verdad que a tan sublime cumbre

Suele impedir el venturoso vuelo

Del cuerpo la terrena pesadumbre

Pero con todo, llega al bajo suelo

La escala de Jacob, por do podemos

Al alcázar subir del alto cielo,

Que yendo allá no dudo que encontremos

Favor de más de un ángel diligente

Con quien alegre tránsito llevemos

———-

Tú, mi Montano, así tu Aldino viva

Contigo en paz dichosa esto que queda

Por consumir de vida fugitiva…

Cuando Arias Montano tuvo noticia de la trágica desaparición de su amigo escribió: “Gran pena me ha dado la muerte del capitán Aldana, y no me la ha aliviado el tener casi pasado este trago con la sospecha grande que dello tenía”.

 

A la mentalidad actual, y más aún con la creciente degeneración que supone la “posverdad” o deterioro sino progresivo abandono de los ideales o valores metafísicos bases de la civilización occidental, sorprenden personajes como Aldana o Arias Montano. Gentes de personalidad inabarcable o inclasificable, a las que el ejercicio de la contemplación mística no impide sino que potencia el emplearse con acierto en actividades políticas, sociales o estéticas de gran alcance. A las que los viajes astrales del alma a los mundos superiores, a los reinos desconocidos del espíritu, supusieron fuentes de lúcida inspiración para su vida.

Gentes con gran entendimiento y voluntad. Y gentes con honor que emplearon el español como preciosa lengua culta y sabia.

Aldana y Montano hoy son dos raros incomprendidos.

Y así nos va.

 

Alfonso De la Vega, para la Revista del Ateneo de Cáceres, noviembre de 2017.

 

 

 

 

 

 

Esperpento renovado de los Cuernos de Don Friolera

En un texto reciente anterior hablaba de la responsabilidad del Rey, hasta ahora por omisión, en el avance del golpe de Estado perpetrado por los golpistas catalanes y su bizarro cínico primer ministro, encaramado a la prodigiosa cucaña gubernamental sobre los hombros de traidores, golpistas, etarras, comunistas, oligarcas trinca presupuestos, ladrones, globalistas autóctonos y alóctonos, enemigos de España en general.

Hoy hemos asistido a la renovación del esperpento tras la alocución aguachirle, prescindible, espantadiza, mal leída y peor pergeñada si cabe, de Su Católica Majestad con motivo de la Navidad. Eso, sí, reconozcamos el audaz mérito: sin lacito amarillo.

 DRAMATIS  PERSONAE

Don Estrafalario y don Manolito, intelectuales

Un Bululú y sus cristobillas

El teniente don Friolera, doña Loreta, su mujer y Manolita fruto de esta pareja

Pachequín, barbero marchoso

Doña Tadea, beata cotillona

Nelo, el Peneque, el Niño del Melonar y Curro Cadenas, matuteros

Doña Calixta, la de los billares

Barallocas, mozo de los billares

Los tenientes don Lauro Rovirosa, don Gabino Campero y don Mateo Cardona, el Coronel y la coronela.

Un ciego romancista

Un carabinero

Merlín, perrillo de lanas

Una cotorra

 

En el corral de la posada, y al cobijo del corredor, se ha juntado un corro de feriantes. Bajo la capa parda de un viejo ladino revelan sus bulos los muñecos de un teatro rudimentario popular. El Bululú teclea un aire de fandango en su desvencijada zanfoña, y el acólito, rapaz lleno de malicias, se le esconde bajo la capa, para mover los muñecos. Comienza la representación.

 

Salud mi Teniente

Apártate Pachequín

¡Tiene usted la color demudada! ¡A usted le ocurre algún contratiempo!

No me interrogues

Manifiéstese usted con un amigo leal, mi Teniente.

 

Doña Loreta ríe, haciendo escalas buchonas, y se desprende el clavel del rodete. Las mangas del peinador escurren por los brazos desnudos de la Tenienta. En el silencio expresivo del cambio de miradas, una beata con manto de merinillo, asoma por el atrio de Santiago: DOÑA TADEA CALDERÓN, que adusta y espantadiza, viendo el trueque de claveles, se santigua con la cruz del rosario: la tarasca retirándose de la reja toca hierro.   

La vieja gazmoña huye enseñando las canillas. Don Friolera se sienta al pie de un negro cancel, y dando un suspiro, a media voz, inicia su monólogo de cornudo.

 

Barallocas    ¡Hay que ser filósofo!

Don Friolera   ¡Pues no lo soy!

Barallocas    ¡mal hecho! En España vivimos muy atrasados. Somos víctimas del clero. No se inculca la filosofía en los matrimonios como se hace en otros países.

Barallocas guiña un ojo.

Bien leída ya la cartilla para no salirse del guión globalista decidido por el enemigo para España. Con referendo pactado con los golpistas a traición, incluido. Sin decir ni mu sobre el criminal Pacto Mundial por la Migración (promoción de la invasión de España) recién firmado también a traición por su primer ministro. Inculcada ya la filosofía de la pos verdad y de la posmodernidad pasada por la vergüenza de género, la humillación y traición a los españoles perpetrada por las infinitas y bien cebadas instituciones borbónicas, en esto de los cuernos mejor es no enterarse, disimular, agachar y voltear la cabeza mirando para otro lado y sobre todo para no enganchar las puntas de la cornamenta en el umbral del mérito. Lección bien aprendida de su madre, la profesional.

Vengan días y vengan ollas. Mientras dura, vida y dulzura. Siempre nos quedará la Suiza neutral donde gastarnos las sisas presupuestarias y comisiones marca España atesoradas por la Familia.

El esperpento, ya conocido y poco original desde luego es muy aplaudido como novedoso, valiente y soberbio por la prensa ditirambo alabanciosa del régimen que vive del engaño, del trinque mohatrero y de los aduladores.

Créditos del Esperpento

Autor, don Ramón María del Valle Inclán, versión revisada y actualizada por don Jorgito Soros, nombrado canalla del año por la prensa globalista financiera de Nueva York.

 

Navidad, otra vez

Vuelve la Navidad.  Y con ella todo un momento de balance íntimo de anhelos, logros y frustraciones… un momento, salvo en los más jóvenes, de nostalgia por un tiempo y unas personas queridas que ya no están. Aunque también de esperanza y renovación de energía e ilusiones, si es verdad la vieja máxima hermética de “como es arriba es abajo” o la identidad entre microcosmos y macrocosmos. Entre el hombre y el universo ordenado del que forma parte.

La eclíptica es la zona del cielo en la que discurre el sol en su movimiento aparente alrededor de la tierra. La inclinación del plano del ecuador terrestre respecto del plano de la eclíptica es de unos 23 grados. Cuando El sol alcanza los 270 grados de longitud y en nuestro hemisferio boreal comienza el invierno, el sol parece quieto (eso es lo que significa solsticio). Pero ya no se proyecta sobre la constelación de Capricornio como hace dos mil años. La razón está, como es sabido en el fenómeno de la llamada precesión de los equinoccios, que ha originado que los signos zodiacales se vayan desplazando unos treinta grados cada dos milenios aproximadamente. A partir de ese momento el sol aparentemente comienza a elevarse en el horizonte, hasta que seis meses después empieza a declinar.

Dentro de la leyenda dorada occidental el sol representado por Febo o por Apolo posee una gran relevancia simbólica. Y buena parte de su antigua iconología fue recuperada por el emergente Cristianismo. Tal es así que si no fuese por su contexto sería difícil distinguir a veces qué representaciones proceden del paganismo y cuáles del Salvador.

Apolo era hijo de Zeus y de Leto. Cuando iba a dar a luz su madre buscó posada donde refugiarse pero perseguida por la celosa Hera no encontraba lugar seguro. Gracias al lenguaje de los pájaros y convertida en codorniz pudo al fin acogerse en una isla solitaria y desolada, una de las Cícladas en el Egeo, que luego se llamaría Delos que significa la brillante en honor del naciente divino Apolo. Dios de la Luz, de las Artes, de la Civilización, del que luego Nietzsche abominaría como símbolo del según él hombre degradado por no seguir sus propios instintos.

Uno de los primeros hechos de Apolo, el hijo de Dios, fue matar la serpiente, símbolo polisémico, acaso ese componente de la naturaleza inconsciente, soterrada, del hombre, de la que debe ser redimido. Es curioso que el héroe de La Flauta mágica mozartiana, (Tamino), también inicia su rescate del alma (Pamina) con la muerte de una serpiente.

A Apolo le gusta morar en el monte Parnaso, cuyas laderas se encuentran cubiertas de bosques, y donde dirigía los coros danzantes de las Musas inspiradoras y de las Gracias. Pero como dios que ilumina el mundo es testigo de los acontecimientos, a cuya vista nada escapa. En Delfos, a los píes del Parnaso en un lugar magnífico, impresionante, tiene su famoso templo donde hablaba su oráculo más venerado. Y lugar emblemático de peregrinación, considerado el ónfalo u ombligo del mundo, lugar de hierofanía, de conexión entre el Cielo y la Tierra y donde se celebraban los juegos píticos.

Han pasado muchos siglos, y estas celebraciones del paganismo y de la antigua cultura griega pese a su belleza e inspiración espiritual y a estar en el origen de nuestra civilización nos resultan ya muy lejanas. Cuentan que la famosa Oración de la Acrópolis de Ernesto Renán no fue algo espontáneo producto inmediato de la contemplación de su solemne pureza de líneas, de su belleza resplandor platónico de la verdad, sino algo posterior, elaborado, fruto más de la razón que de la emoción. Pero esa emoción, ese conmover, ese movimiento del alma hacia, lo ha venido renovando el Cristianismo durante los últimos siglos, no obstante encontrarse también ahora amenazado por las nuevas serpientes.

Serpientes que tienen también una interpretación astronómica. Los astros de nuestro sistema solar trazan en el espacio una especie de línea serpentina o epiciclo como decía Hiparco. Los planetas giran elípticamente alrededor del sol y éste alrededor de otro centro en el universo, cuya combinación forma un movimiento de apariencia serpentina. De unas serpientes que vuelan como aves en el espacio infinito. Puede que de ahí venga la representación de Quetzalcoat o de la serpiente emplumada del arte precolombino. Y que algunos de sus más importantes monumentos una figura de serpiente aparezca en relieve en determinadas efemérides solares como esta de la imagen en la pirámide de la ciudad maya de Chichen Itzá.

En el ciclo del eterno retorno vuelve otra vez la Navidad. Y con ella una cierta sensación de inocencia perdida. La sabiduría de María Zambrano ya lo decía: “Si en el amor naciéramos y permaneciéramos siempre no habría lugar para la consciencia”. Uno de los retos mayores de nuestra civilización en estos tiempos inciertos, azarosos, de zozobra o precariedad espiritual, creciente debilidad intelectual y moral, donde pretenden imponernos la posverdad, acaso sea recuperar el equilibrio perdido entre Amor y Consciencia. El hombre es un animal de nido. Nido que debe estar amueblado con símbolos enriquecedores, que hagan crecer.  Y de esperanza. Y con el Amor de las personas que quieren y son queridas.

A partir de ahora la Luz empieza a crecer. Lo hace en su renovación cíclica el Universo. Ojalá también nos ayude para renovarla en el escenario íntimo de nuestra consciencia.

Tal es mi deseo para todos mis amigos, personas queridas y de buena voluntad.

Nota:

Las dos imágenes de nacimientos corresponden a sendas fotografías realizadas por el autor durante su visita a la preciosa exposición de Belenes del palacio de los Golfines de abajo, en Cáceres.

El escudo heráldico procede de una fotografía de la casa del sol tomada en la acrópolis de la ciudad monumental de Cáceres.

 

 

La responsabilidad del Rey

Hace pocos días, con motivo del incoherente, autista y frívolo sarao ditirambo alabancioso constitucional, terminaba un artículo titulado Imposturas con estas palabras:

No está claro si la Corona advierte la gravedad del peligro que corre. El exilio o bien un retorno provisional al feudalismo de un rey simple primus inter pares, a merced de los nuevos señores feudales de las taifas autonómicas. Un títere simbólico, una especie de carabina de respeto para disimular cara a la galería la orgía, el saqueo y el disfrute del botín mientras quede algo que rapiñar.

Me temo que tenemos poco que celebrar en este cuadragésimo aniversario.”

En efecto, tenemos poco que celebrar. Y el Rey si tuviese conciencia de sus obligaciones y sentido de responsabilidad de sus deberes ante la Nación, la Historia y los propios españoles que le pagan el sueldo, ante la gravedad de la situación creada por los golpistas, entre ellos y de modo decisivo su propio primer ministro que se declara principal traidor del Reino, debería actuar con absoluta contundencia en función de sus atribuciones constitucionales como Jefe del Estado. Y pronto, antes de que la cosa devenga irreversible sin grandes daños.

Lo contrario significaría que la propia Corona resultase cómplice por omisión de las traiciones y felonías perpetradas por las autoridades monárquicas del Reino. Y que la Monarquía no sirve en la práctica para defender la Nación, la Ley y la vida, derechos y haciendas de los españoles.

Es decir, que desgraciadamente forma parte más del problema que de su solución.

 

Addenda (19 h)

Una de las mayores fechorías perpetradas por el doctor falsario y su banda gubernamental en el Consejo o conseja de ministros y ministras de hoy en Barcelona ha sido el intento mohatrero de blanquear los crímenes de Companys.

 

Los nietos bastardos de Nietzsche

                                                                 La visión de cierto video reciente, al parecer rodado en la universidad de Madrid, mi ciudad natal, en la que entre risotadas un grupo de gentuza quema en efigie una iglesia, o las últimas  declaraciones de la soez chusma “empoderada” sobre varios sucesos de actualidad me invitan a exponer algunas reflexiones.

Empeño de muchos de los filósofos de la modernidad ha sido derribar la metafísica clásica occidental, lo que Nietzsche pretendió con gran radicalidad. El filósofo de Röcken fue profesor de lenguas clásicas en la Universidad de Basilea y uno de sus libros más famosos fue El Nacimiento de la tragedia. Para él, se manifiesta la pulsión entre dos fuerzas interrelacionadas, las apolíneas y las dionisiacas. Apolo es el Orden, la Luz, lo racional, lo mesurable, la Conciencia, mientras Dionisos representa la Fuerza, la Voluntad informe, lo Inconsciente, lo instintivo, el arrebato, la desmesura frente al pensamiento ordenador y racional. Fuerzas descomunales, sobrehumanas, que de algún modo desbordarían la acción del hombre.

En la Tragedia griega hay actores que desarrollan una trama, un libreto, en el que apenas pueden influir, un destino que le desborda, y también hay un coro, impersonal o no individualizado, que explica y comenta lo que sucede.

Para Nietzsche ambos, Apolo y Dionisos, se requieren e interactúan mutuamente. Pero el gran problema surge cuando Apolo usurpa el poder generador, la energía de Dionisos y le convierte en una criatura decadente, un débil, un esclavo de una moral envilecida y envilecedora como para él eran primero la socrática y luego la cristiana.

Así, categorías como la de “Verdad” se convierten en subproductos consoladores y sustitutivos del instinto originario. Si se desmitifica la Razón, también su “odiosa” pretensión de dar cuenta del mundo. Y se despoja al hombre de su naturaleza metafísica.

Pero hay otro aspecto de gran importancia actual, el que tiene que ver con la Moral. Nietzsche se indignó con Wagner con motivo de su Parsifal. Lejos quedaban ya su amistad y admiración por el compositor que le habían llevado a dedicarle su primera edición de El Nacimiento de la tragedia.

Nietzsche vaticina que “el arte de Wagner no va a tener porvenir porque tampoco los alemanes lo tienen”. Y prosigue: “Interpretaba yo la música de Wagner como expresión de un poder dionisíaco del alma; en ella creí oír el terremoto con el que una fuerza primordial de la vida, comprimida desde la Antigüedad se manifestaba al fin… Todo arte, toda filosofía pueden ser considerados como remedio y socorro de la vida que asciende o desciende; siempre presuponen sufrimientos y seres que sufren.  Pero hay dos clases de gentes que sufren: los que sufren por superabundancia de vida, los que quieren un arte dionisíaco y una visión y una perspectiva trágica de la vida, y los que sufren por el empobrecimiento de la vida, y desean del arte y de la filosofía calma, silencio, mares tranquilos, “o bien” embriaguez, convulsión, embrutecimiento. Vengarse de la vida misma es la mayor especie de voluptuosidad embriagadora para semejantes empobrecidos. A la doble necesidad de estos últimos pertenecen tanto Wagner como Schopenhauer: niegan la vida, la calumnian, y por este hecho son mis antípodas.

Nietzsche acusa a Wagner de ser “un decadente desesperado que se prosternó bruscamente desvalido y quebrantado ante la cruz cristiana”.

Es la crítica del ideal ascético, de la compasión, del universo de los valores metafísicos. El hombre tradicional es un fracasado que debe ser superado, convertirse en superhombre o seguir siendo esclavo. Un hombre con voluntad de poder.

 

¿Ideas recuperadas en la génesis y construcción del NOM?  ¿Nueva esclavitud? Para los actuales constructores del NOM, como para Nietzsche, el hombre común no es sino una criatura a engañar, que no merece piedad o compasión pues su destino es ser esclavo. Los “superhombres” actuales son los líderes despiadados y carentes de moral o valores metafísicos encargados de introducir y consolidar la construcción globalista. Unos devastando lo que hay, otros aportando falsas construcciones interesadas después de demolición. La Nación, perdida su soberanía, su cultura y dignidad, debe ser arrasada y sustituida por un doble engendro “federal” de taifas corruptas e inermes ante los poderes fácticos, artificialmente enfrentadas, junto con su disolución en una Europa federal, no democrática y paraíso de oligarcas, monopolios y burócratas despóticos sin escrúpulos.

En estas condiciones, no tiene sentido la democracia salvo como coartada para imponer criterios ya establecidos por intereses ajenos y no sujetos a la decisión ni a la voluntad popular que ha de ser manipulada o doblegada mediante atentados o hechos consumados. Es preciso ser globalista, sí o sí. Globalistas con diversos disfraces políticos. Si, por ejemplo, Grecia vota en referendo una cosa, se hace la contraria. Por su bien claro está, faltaría más.  Los que no entran por el aro son linchados por el populacho instigado por los media y partidos políticos prostituidos. Son calumniados, calificados de derecha extrema o de populistas. O de maltratadores de mujeres. O de xenófobos. O de racistas. O de crueldad con los animales. O de católicos. O de heterosexuales. O de homófobos. O de blancos. O de todo junto.

Esta voluntad de poder, sin verdad, sin sujeción a la ley ni a la moral natural es lo que se nos está vendiendo como posmodernidad y como posverdad.

Algún lector pensará que no es justo comparar a gentes embrutecidas por la degradada universidad española actual, meras comparsas estupidizadas y clonificadas, con importantes figuras del pensamiento como Nietzsche. Y eso es cierto, desde luego.

Apolo y Dionisos están interrelacionados, en esto Nietzsche sí tenía razón. Pero Dionisos puede ser una fuerza útil como energía, como voluntad para mover las cosas, siempre que el carro esté bien dirigido por Apolo y sepa donde va. Pero el Dionisos como entropía, como desorden, como imposibilidad de distinguir dos estadios diferentes, es el resultado del funcionamiento de un sistema, de la degradación del metabolismo, del mecanismo que expulsa calor extramuros del sistema como residuo de su actividad.

Apolo, la organización, las partes ordenadas, la Cultura, la Ley, la civilización en suma, generan entropía en su devenir. Pero, no nos engañemos: de esa entropía no puede venir nada útil, pues sólo se queda en demolición.

La presente posverdad consiste en ocultar la naturaleza de las cosas, la idea de Verdad, Razón o Civilización. En tergiversar la Historia con fines inconfesables.  Y su corolario político está en el actual dominio vicario de actores degradados como podemitas o sanchistas, sorayos, marianos, con variopintos cómplices globalistas como algunos de los autodenominados Ciudadanos.

La nueva tragedia representada por los nietos bastardos de Nietzsche.

 

 

 

 

 

La Izquierda según Alinsky

La irrupción de VOX en el escenario político andaluz ha puesto de los nervios a más de un miembro y miembra de las repugnantes zurdas españolas como las calificaba don Antonio Machado.  Y es que con las cosas de comer, o con los puti clubs gratis con cargo a las ayudas a  los parados, no se juega. Una cosa es lo de la famélica legión votante y otra muy distinta perder el momio gentes sin oficio ni beneficio salvo el de participar de modo oneroso en la banda de Monipodio que roba con pretexto de izquierdas.

Pero más allá de la eterna picaresca española que de modo tan paradójico cultivan primorosamente los nuevos adanistas no viene mal intentar buscar algún elemento ideológico que nos permita explicar qué es lo que está pasando durante los últimos tiempos con las izquierdas españolas y europeas.

Y un factor clave se encuentra en el rol de las formaciones de izquierda con en el NOM. En su adaptación a intentar satisfacer los intereses del gran capital financiero globalista en vez de la economía productiva o real, aquella que produce bienes y servicios que demanda la sociedad de cada país o nación. Lo del marxismo clásico con su fuerzas productivas y sus relaciones de producción ahora se resuelve en facilitar la sopa boba, con cargo al esquilmado trabajador o al engorde de la gusanera de una deuda impagable, a vagos, lumpen e invasores sin oficio ni beneficio. O a satisfacer los intereses particulares, habitualmente contra el resto de la sociedad, de ciertos grupos sociales.

Más que defender al trabajador, su razón o al menos coartada histórica de ser, ahora la cuestión es defender a las instituciones globalistas (Europeísmo tecno-burocrático, FMI, ONU, OTAN, “Bilderberg” y similares…) y el nuevo rol del dinero no como mero instrumento clásico para el intercambio por bienes y servicios, sino como poder omnímodo, abstracto, creado ex nihilo por el encaje bancario o la maquina de imprimir billetes. Y generador de una deuda impagable que promueve la pérdida de la soberanía. Una de sus necesidades estratégicas es devastar la clase media, sostén intelectual, profesional, económico, cultural de los estados nacionales y su sustitución por un ejército de exquisitos burócratas apátridas, necesarios para pastorear a un grupo numeroso de gente crecientemente embrutecida, apesebrada, ignorante, a la que se la intenta desligar de sus culturas, instituciones y tradiciones históricas básicas.  Desbrozando el camino hacia una dictadura feroz revestida de tecnocracia y nuevas tecnologías.

En este contexto se entienden mejor muchas de las decisiones de partidos como el PSOE que perjudican a los trabajadores y benefician a sus enemigos teóricos, tales como las oligarquías ventajistas catalana o vasca, o a la gran banca internacional. Pero que son cómplices en el proceso de destrucción y fragmentación de España en el que ambas fuerzas políticas se han entregado. Vivir para ver, PSOE y podemitas cómplices de la más negra reacción del gran capital oligárquico financiero y del caciquismo ventajista contra charnegos.

El famoso doctor Sánchez es un caso de esto. Si el socialismo del clan sevillano de la tortilla hizo en su momento un viaje a Moscú para “inspirar su retórica revolucionaria progre mohatrera”, este joven badulaque cucañista sin escrúpulos ha elegido las mañas del Partido Demócrata americano. Un partido hoy digno de toda sospecha según se va sabiendo por diferentes investigaciones realizadas en los propios USA: promoción del terrorismo de Isis, invasiones bélicas imperialistas, instrumento de blanqueo del Deep State y del conglomerado militar industrial, tráfico de drogas y armas, satanismo, pederastia, corrupción… Grandes hazañas por lo que tampoco nos debe sorprender salvo por su descaro y desvergüenza que una de las primeras medidas de este “socialista” fuese recibir no precisamente a la famélica legión del himno sino al siniestro oligarca globalista Soros en el recién estrenado despacho del presidente de gobierno.

Pero la deriva de las decrépitas socialdemocracias posteriores a la segunda guerra mundial vía ocupación de la cultura hacia el travestismo ideológico de la pseudo ecología, la promoción del aborto, la quiebra familiar inducida, el nazi-feminismo, la homosexualidad, la eugenesia, la drogadicción, la manipulación genética, de la alimentación o del clima, la neolingua políticamente correcta, el animalismo o las invasiones islamistas, el multiculturalismo liberticida, sin olvidar los ataques a la metafísica occidental entre otros desastres no se produce solo en España.

Fenómenos y acciones que parecen estar inspiradas en ciertos profetas del NOM como Saul Alinsky, un marxista americano con cierto componente satánico. Judío, nacido en Chicago, ex mafioso de la banda de Al Capone, faro iluminador e iluminista de, entre otros, el Partido Demócrata de los siniestros Clinton y Obama a los que ilustró sobre una forma de hacer política mediante técnicas como las comunity organizing, “una organización popular es un grupo conflictivo, su única razón de ser es lanzar una guerra contra los “demonios” que le causan sufrimiento e infelicidad”.

De este modo se abandona a la clase obrera o trabajadora en general, (componente de la economía real) como instrumento revolucionario para “empoderar” a diferentes grupos o colectivos que ya no tienen que ver con las fuerzas productivas ni con las relaciones de producción del marxismo clásico y a los que se les ofrece tribunas y eco de resonancia y representación impostada en los “media” controlados: pijerío comunista desaliñado, homosexuales, lesbianas, hembristas, abortistas, ecologistas urbanitas, golpistas étnicos, zarrapastrosos varios, lumpen, drogadictos, chusma embrutecida, envalentonada y soez..

Alinsky dedicó su famoso libro Rules for radicals nada menos que a Lucifer.

Que se me perdone por tener al menos un reconocimiento para el primer revolucionario: De todas nuestras leyendas, nuestra mitología y nuestra historia (y quién puede saber dónde termina la mitología y dónde empieza la historia, o cuál es cuál), el primer revolucionario conocido por el hombre, aquel que se rebeló contra el poder establecido y lo hizo de manera tan eficaz que pudo al menos ganarse su propio reino: Lucifer”. (Saul Alinsky)

 Pero algunos de los “demonios” a los que se refiere Alinsky no serían objetivos o sociales, sino que tienen una base subjetiva, psicológica, tales como la envidia igualitaria, el resentimiento, el odio a la jerarquía espiritual, intelectual y moral, la conciencia de la propia mediocridad, el fracaso en el proceso de individuación, en la maduración como ciudadano adulto, educado, sujeto también de deberes.

En principio, Alinsky parecería un revolucionario más, en la línea de la ocupación de la Cultura que patrocinaba la Escuela de Frankfurt o Gramsci. Pero lo interesante y novedoso es cuando estas técnicas de subversión son empleadas maquiavélicamente por el propio Poder para sus proyectos de construcción del NOM, una de sus fases es precisamente emplear estos instrumentos en la fase de desestabilización, destrucción de lo que hay. Así lo ha viene haciendo la oligarquía plutocrática con instrumentos políticos como el Partido Demócrata americano que sirve de escuela a nuestro doctor falsario e inspira a la izquierda degradada actual.

Con una serie de planteamientos tales como el pragmatismo amoral, la deslealtad, el materialismo anti-metafísico, la propaganda y la manipulación mental al servicio de la ingeniería social, el socialismo disfrazado de, o reconvertido en, “progresismo”.

Lo que da lugar a hechos tales como la Primavera árabe, invasiones islámicas europeas, crisis financieras inducidas, aumento de una deuda impagable y su consecuencia de pérdida de soberanía, desestabilización de la economía real y de las clases medias que la mantienen, multiculturalismo, promoción de la homosexualidad y del aborto, hembrismo fanático manipulación mental, quiebra de la tradición, persecución y ridiculización de la metafísica…

Pero a diferencia del marxismo clásico la última etapa de la revolución no sería la dictadura del proletariado y el paraíso comunista de la sociedad sin clases sino el NOM caracterizado por la dictadura de la oligarquía plutocrático financiera, ¿satánica?, mundial y la consecución de un sistema de esclavitud absoluta en la que, quebrado el universo espiritual, ni siquiera los esclavos serían conscientes de que lo son. Una etapa previa es la desestabilización y destrucción final de los Estados nacionales y sus sociedades históricas a las que se les intenta desprestigiar como antiguallas a superar mediante instituciones globalistas oligárquicas, carentes de control social ni democrático, soportadas por tecno-burócratas apátridas que deciden desde su supuesta e impostada superioridad moral, tapadera de su real corrupción y encanallamiento, qué es o no lo bueno para la ciudadanía ahora degradada a ignorantes rebaños a pastorear y ordeñar.

Una primera fase aquí en España la ha constituido la amarga experiencia de los devastadores ayuntamientos podemitas aupados en la cucaña municipal por el doctor falsario, quien a continuación tomaba el palacio de la Moncloa con el apoyo de golpistas, filo-terroristas u oligarcas y lo pone bajo las órdenes de Soros y demás personajes globalistas. Un corolario de lo que también sostenía Alinsky: “el poder primero, el programa después”. Según el autor la táctica de los apoderados no obedece habitualmente al cálculo, reflexión o razón sino a la necesidad e improvisación ante las reacciones.

Interesante también es su visión de la clase media norteamericana a la que divide a su vez en tres subclases. Alinsky busca aliarse con la clase media baja, estudiar y reconducir sus anhelos, inquietudes e intereses.  Parte del actual semi fracaso podemita y socialista en lo que a ingeniería social se refiere, apoyo a los golpistas catalanes aparte, acaso se encuentre en lo disparatado de sus planteamientos y en no tener en cuenta que por mucha manipulación y propaganda que se vierta los que más sufren la ingeniería social no son los sectores sociales más acomodados sino esa clase media baja que sufre sus consecuencias en sus propias carnes.

Si el PSOE en verdad quiere convertirse alguna vez en un instrumento de progreso y prosperidad en vez de esclavitud y dependencia para la gente y de ruina para la nación debiera replantearse sus bases ideológicas desde su raíz. Abandonar el lado tenebroso de la Fuerza. Comprender que globalismo no es internacionalismo. Que el internacionalismo debe acometerse desde el fortalecimiento de la Nación y sus instituciones culturales, políticas, económicas (de la economía real, la que satisface necesidades reales de la gente) y no desde su ninguneo. Desde la soberanía nacional pero no desde su pérdida o traspaso. Que es desde la promoción del mérito, del esfuerzo, de la condición de hombres libres, iguales ante la Ley y con los mismos derechos y obligaciones, pero no de esclavos habituados a la sopa boba, como se puede tratar de lograr una sociedad más justa y mejor. Y expulsar de inmediato a tanto buscón, ladrón, felón, hipócrita y traidor como hoy medra en sus filas.

Pero, ¿Quién le va a poner el cascabel al gato?

 

NOTA: Los textos de Saul Alinsky están tomados de la versión española de su libro por Marta Álvarez Sáez.  Tratado para radicales. Manual para revolucionarios pragmáticos. Editorial Traficantes de sueños, Madrid, 2012.

 

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