Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Dante, pórticos y peregrinaciones

«… Amor que en la mente me razona…»

En los Hechos de los Apóstoles, XII, 1-2, se refiere que «Y en el mismo tiempo el rey Herodes envió tropas para maltratar a algunos de la Iglesia. Y mató a cuchillo a Santiago hermano de Juan.» La leyenda jacobea cuenta que el cuerpo fue sustraído por sus discípulos, lo depositaron en una barca y lo dejaron al albur de los vientos. En su insólita singladura desde Palestina, la barca portando las reliquias terminaría recalando cerca de Finisterre. Me recuerda Lohengrin, la más sublime expresión del mito de Psiquis una cuestión básica de la Filosofía, también con su barca tirada por dos cisnes a través del Escalda, que acude al rescate del honor de la Dama. El cuerpo fue enterrado y el sepulcro permaneció ignorado hasta que fuera descubierto por el obispo Teodomiro en el año 835.

El oportuno hallazgo del sepulcro del apóstol estuvo ligado a un planteamiento político de refuerzo de la moral de una agobiada Cristiandad ante las incursiones agarenas. Frente a la yihad islámica patrocinada por el poderoso califato de Córdoba, el orbe cristiano ha de defenderse con armas parecidas. El mito de Santiago resulta providencial. Así, Santiago y San Millán, como sus antecesores paganos los dioscuros Cástor y Pólux, que ayudaron montados en sendos caballos blancos a sus fieles romanos en la batalla de “Rhegilla”, aparecían milagrosa y oportunamente cuando su concurso era necesario para colaborar con la Cristiandad en su defensa contra la guerra santa del Islam.

Además, si el Islam tenía su centro sagrado de peregrinación, la Meca con su piedra cúbica, convenía buscar otro lugar de peregrinación en tierras relativamente más seguras, simbólicamente en relación con la gnosis y las antiguas religiones mistéricas solares, iniciadas en Egipto, en el lugar donde el sol se pierde en el horizonte cada tarde, al otro lado del Nilo, en el valle de los muertos, o en el finisterre de la civilización. Oeste simbolizado, dentro de la jerarquización del espacio arquitectónico sagrado, por las llamadas Puertas del Perdón, situadas en el lado opuesto al nacimiento del logos solar donde se sitúa el altar mayor, y donde este arte de peregrinación se esmera con uno de sus elementos diferenciadores: sus hermosos pórticos.

La peregrinación a Compostela posee una dimensión simbólica muy profunda relacionada con la renovación del logos solar y el camino de las estrellas. Tras la caída del Temple El Dante habla del camino de estrellas o Vía Láctea en su Commedia. Paraíso. Canto XIV, versos 97-99:

«de estrellas pequeñísimas e ingentes

salpicada, blanquea entre los polos

del mundo, y dudar hacer a los sapientes,»  

Y en El Convite, II, 15,: «… la Galaxia, o sea aquel blanco círculo que el vulgo llama la via di santo Jacopo. 

Y otra vez en su Commedia. Paraíso Canto XXV, versos 16-18.

«Y mi madona, llena de leticia,

me dijo : «Mira,  ira, he ahí el Caudillo 

por quien allá visitan a Galicia.» 

Dante termina cada uno de las Partes o Cánticas de su Commedia con la misma palabra: estrellas.

En su Vita Nuova la concepción hilozoísta del ocaso del logos, el camino de las estrellas y el simbolismo de la peregrinación en busca del centro se relaciona con la desaparecida amada Beatriz. Dante lo explica con fervor en el soneto XXIV:

“Deh peregrini che pensosi andate

¡Ah, peregrinos que marcháis pensosos

quizás por cosa que no está presente!

¿habéis venido de lejana gente,

como a los ojos descubrís curiosos

que no os veo con rostros lacrimosos

atravesar esta ciudad doliente

cual si ignoraseis la desgracia ingente

que motiva sus días luctuosos?

Si queréis escucharla, deteneos:

El corazón me afirma, entre suspiros,

Que no saldréis de aquí sin afligiros

La ciudad ha perdido a su Beatrice:

Y todo cuanto de ella el hombre dice

De llanto infunde, a los demás, deseos”    

En Santiago, los cofrades del Gremio de azabacheros, cuyo momento de mayor esplendor se encuentra durante la primera mitad del siglo XVI, basando su iconología en el arte románico. La decadencia de la industria azabachera compostelana comienza a finales del siglo XVI y se agrava a principios del XVII a causa de la crisis de peregrinaciones. Es muy curiosa la evolución de las formas de los azabaches peregrinos. Los más antiguos que pueden encontrarse en varios museos europeos suelen representar al Apóstol descubierto y descalzo. Después aparece con luengas barbas, bordón y sombrero de ala ancha, rara vez sedente. Pero una de las lacras habituales de la materialización de la espiritualidad es la granjería y el abuso de la gente. En 1590, Felipe II publicó una Real Cédula prohibiendo el uso del traje de peregrino, que tantas tropelías había llegado a amparar, y limitando los derechos de los peregrinos extranjeros. Surge así desde el siglo XVII la hegemonía de la forma ecuestre del Santiago Matamoros, hoy tan poco políticamente correcta.

El románico de la peregrinación

Pese a la importancia universal del genial templo compostelano desde las antiguas peregrinaciones medievales o las modernas grandes celebraciones del año jacobeo, no se deberían postergar otras obras del arte que se ha venido llamar románico. Así por ejemplo el olvido relativo de sedes catedralicias de singular mérito como Orense o Tuy. Sin olvidar el de parte de nuestro patrimonio arquitectónico y artístico, quizás modesto en lo material, pero casi siempre grande por su sabiduría sagrada, situado a veces en enclaves mágicos, de singular fuerza telúrica, lejanos de los más importantes centros de población actuales. Son templos románicos más modestos, para los que no se suelen disponer habitualmente suficientes recursos de conservación y que debemos evitar que les sean víctimas de la incuria como le ocurrió al de Carboeiro. Sirvan estas breves como una invitación al amigo lector para que busque todos estos hermosos tesoros por Galicia y los haga suyos en el conocimiento y el corazón.

El caso gallego es singular dentro del románico, y destaca por una de las joyas arquitectónicas de la humanidad como es la iglesia de Compostela, iniciada en tiempos del gran abad benedictino Hugo de Semur, y que se convertiría en el patrón o canon de toda una arquitectura posterior conocida como “de peregrinación”. Extraordinariamente original y revolucionaria en sus orígenes, pero que provocaría, paradójicamente quizás debido a su misma grandeza, el posterior adocenamiento de la arquitectura sagrada gallega. Así, por lo que se refiere a los Pórticos, el de la Gloria compostelano ejerció una gran influencia a través de todo el occidente de España. En el de Orense, llamado El Paraíso, de mediados del XIII, la copia es casi literal, en san Martín de Noya, ya en 1434, sigue observándose su notable influencia.  Sin embargo el de Tuy representa una transición del arquetipo compostelano al gótico con una doble imagen en su tímpano: de la adoración de los pastores y de los Reyes magos.

El arte románico gallego manifiesta múltiples significados e ilustra la evolución de la propia conciencia de sí del Cristianismo en Occidente, con su inmensa labor civilizadora al servicio de la satisfacción de necesidades espirituales, estéticas, políticas, económicas y sociales.

En la democrática Castilla originaria, la peculiar ordenación política de su territorio, (con un aparato estatal menos potente o incluso en precario, fueros de libre albedrío, etcétera) no favorece la uniformidad de sus manifestaciones arquitectónicas. Pero en León y Galicia, la antigua monarquía leonesa instituye un marco global, de desarrollo de poder que no descuida ninguna de sus vertientes y del que la organización de la peregrinación a Santiago constituye uno de sus instrumentos más importantes. Y a ella se asocia un canon artístico relativamente homogéneo. Sus influencias cabe relacionarlas con la casa de Borgoña, la reforma monástica de Cluny, y los criterios esotéricos trasmitidos por los masones operativos, que introducen un cripto lenguaje simbólico ligado a la antigua gnosis recuperada en Siria y Palestina por las Órdenes del Temple u Hospitalarios o de san Juan de Jerusalén,

El desarrollo del arte románico gallego además del apoyo real tiene un gran componente político cosmopolita ligado a la influencia borgoñona y al papel organizador de la peregrinación de Cluny y los obispos de origen francés a ella ligados como el famoso Bernardo o Gelmirez. Si el aspecto político es indudable, también se dota de un  programa estético y educativo basado en la imagen y en la iconología. Programa que no siempre es ortodoxo, pues muestra un lenguaje con su peculiar sintaxis geométrica, su pragmática en relación con los intereses más o menos declarados o declarables de los que lo emplean y con una semántica de varios sentidos o equívoca que el observador puede interpretar de acuerdo con su propia experiencia, en ocasiones de visiones tomadas del Inconsciente. Se desarrolla así, en efecto, todo un lenguaje visual en piedra, especialmente en los diferentes pórticos de las iglesias del arte de peregrinación. Era una época especialmente tumultuosa pero con una evidente voluntad de ser manifestada en el arte.

Sus precedentes se encuentran en el primer san Isidoro de León consagrado en 1063, cuyo pórtico se conserva y muestra una forma ya diferente de entender el arte sagrado, no sólo en lo litúrgico con la supresión por esta dominación francesa del rito hispánico o mozárabe, sino también en lo arquitectónico y en lo escultórico. Aparece ya en uno de los capiteles el motivo de claras resonancias iniciáticas de la resurrección de Lázaro, como luego a lo largo de las décadas sucesivas se muestran en los templos románicos extrañas tumbas abiertas, ritualísticas, orientadas al nacimiento del sol. Como el peregrino en su búsqueda ingresa en el cuerpo místico de Cristo desde poniente, desde el ocaso hasta el alba.

Sobre el simbolismo de la puerta

Como ya habíamos adelantado, el pórtico, y especialmente el de Poniente, posee un importante simbolismo: Representa el umbral de acceso a lo sagrado en el espacio y el tiempo, al que está asociado un rito de paso o iniciación. A él se asocian ciertos Guardianes del umbral tales como leones.

Es una Puerta abierta en el cielo como dice San Juan en el Apocalipsis, o de la caverna, donde nacen los héroes solares. En su tímpano suele aparecer una figura sagrada central: bien el cordero místico con la cruz, es decir el símbolo primitivo del Cristo y del fuego, del cristianismo originario y de las iglesias románicas asociadas a las órdenes iniciáticas o bien el Cristo Pantocrator, Señor del universo de las de peregrinación.

En este caso sobre la almendra o mandorla, semejante a los mandalas orientales aparece el cinco del espíritu en el centro del cuaternario formado con Tetramorfos, tierra, agua, aire, fuego, en forma de evangelistas o de querubines del carro de la merkabá según las visiones de Ezequiel y de san Juan, rodeado en la arquivolta de 24 ancianos o de 12 apóstoles (signos zodiacales), o coros angélicos. Cristo es el eje del mundo, el Verbo representativo de la actividad celeste en el mundo, alrededor del que éste gira.

Otra variante esotérica de ese mismo cinco son las curiosas rosacruces como las existentes en los tímpanos de los pórticos de santo Tomé de Serantes o san Pedro de Dozón.

La rosa es símbolo del Alma que se abre entre la cruz de la Materia.

Dante lo explica así: Paraíso. Canto XXXI

“En forma de alba y esplendente rosa

Me aparecía la legión sagrada…”

En realidad, podría entenderse que la cartografía mística de La Divina Comedia es una búsqueda del Alma, la Dama, Beatriz, a través del Arte poético, Virgilio. Alma que lleva al Paraíso, la rosa esplendente, del que forma parte.

La representación solsticial, los dos Juanes, símbolos de las dos puertas solares de la eclíptica suele aparecer también en los pórticos. Así figura de modo muy notable en el compostelano del Maestro Mateo. Mirando hacia el Sur ambos Juanes, el Evangelista a la izquierda, el Bautista a la derecha, símbolos del solsticio e invierno y verano, respectivamente, soportan la bóveda celeste.

Es muy importante desde el punto de vista de la evolución del pensamiento religioso la figura, propia del Cristianismo originario, del cordero en la cruz, sustituida mucho más tarde por el hombre.  A veces también se sustituye por criptogramas como el crismón y la cruz patada, también símbolos del fuego. Así en Santiago en La Coruña, san Juan de Caaveiro, san Miguel de Eiré, santa María de Cambre.

La cruz paté se muestra en la de portada románica del XII  de Samos en el ángulo NE del claustro de las Nereidas.

Anexos:

Más información sobre la iglesia de Santiago en la ciudad vieja de La Coruña, sus relaciones con tradiciones heterodoxas, y sobre la preciosa iglesia de santa María de Cambre pinchando en los respectivos nombres resaltados en granate.

Sobre el simbolismo del Pórtico de la Gloria puede verse este texto o también este otro publicado en ABC.

Nota:

Una primera versión primitiva y fragmentaria de este texto se publicó en el suplemento Culturas, de La Voz de Galicia en el año 2004

 

 

 

                                                                                 

Arquitectura sagrada en el Domingo de Ramos

De mis notas para una futura publicación acerca de los templos con estructura de árboles, singularmente de palmeras, rescato algunas que hoy, en el que se celebra el Domingo de Ramos, acaso poseen especial oportunidad.

Ente los templos con palmeras como pilares estructurales básicos podemos destacar algunos de gran belleza. En ellos las palmas son de piedra, lapis, de estabilidad y permanencia.

Así el precioso templo de los Jacobinos, en Toulouse (Francia). Se trata de una rara iglesia de dos naves separadas por una singular fila de esbeltas preciosas palmeras de piedra. Un templo extraño, elegante, bellísimo, donde se custodia la tumba de Santo Tomás de Aquino.

Acaso inspirado en otros ibéricos de hermosos árboles encantados en piedra como la colegiata de Berlanga de Duero, la Veracruz segoviana, Tomar en la sede de la Orden del Cristo de Portugal y los mozárabes San Baudelio de Berlanga o Santa María de Peñalba en Arnedillo. Pero de estos templos, su historia, arquitectura y sugestivo simbolismo, se hablará con detalle en otro futuro texto.

 

Por tierras de Segovia, frente al Alcázar, el viajero no participa de la indiferencia, casi menosprecio, de Fernando, el protagonista barojiano de Camino de Perfección, ante la preciosa citada iglesia de la Veracruz, antes templaria y hoy de la Orden de Malta. Una iglesia poligonal de doce lados, en el camino de subida desde Segovia a Zamarramala: “Era románica y debía de ser muy antigua; tenía adosada una torre cuadrada, y en la parte de atrás, tres ábsides pequeños”.

Al contrario, en estas pequeñas joyas de nuestra antigua arquitectura se hallan los mayores valores estéticos y lo mejor del alma o la espiritualidad española. Que en difícil sencillez sin apenas ornamentación trascienden su pertenencia al arte cristiano medieval para constituir artefactos universales de perfeccionamiento espiritual. De alquimia para el alma sosegada y receptiva. En este caso la arquitectura se encuentra en consonancia con ciertos rituales iniciáticos.

 

Si Machado rechazaba la religiosidad huera de la España oficial de su época sin embargo buscaba recuperar un Dios vivo, interior y esotérico.

Un Dios al que parecería más fácil encontrar refugiado en las modestas pero preciosas ermitas mozárabes o románicas que en las encopetadas y recargadas iglesias barrocas donde la retórica y la ostentación de Poder ahogan el Espíritu.

 

 

Inspiradas ambas, según algunos estudiosos, en la estructura de la Iglesia del santo Sepulcro en Jerusalén, la Iglesia de la Veracruz es bastante semejante en su disposición arquitectónica interior a la de la sede de la Orden de Cristo, antes caballeros templarios, existente en la villa portuguesa de Thomar.

 

 

En La Rioja remontando el río Cidacos desde Arnedo el viajero se acerca a Arnedillo, parada y hospedaje para poder visitar la ermita mozárabe de Santa María de Peñalba, más modesta pero de cierto parecido con la famosísima soriana de San Baudelio de Berlanga. Arnedillo es una pequeña y bonita población riojana cuyos orígenes se remontan al siglo X, cuando se funda la Castilla del conde Fernán González “islote de hombres libres en la Europa feudal”, como decía Sánchez Albornoz.

El interior de la ermita mozárabe de Santa María de Peñalba es muy sencillo aunque de notable belleza en su austeridad. Destaca en él la palmera que hace de pilar estructural en el centro de la misma. Desde el exterior de la ermita se puede admirar la panorámica sobre el valle del Cidacos, declarado Reserva de la Biosfera, es realmente bonita.

Arnedillo está rodeado de ermitas. Una muy curiosa es la de San Tirso. Ocupa una cueva irregular excavada en la roca antes que la de Peñalba datada en el siglo X. No deja de ser sugestiva la comparación de ese conjunto con el de San Baudilio de Berlanga, también del siglo X donde la cueva está situada dentro del templo y a la que se accede por una pequeña entrada en la esquina sudoccidental.

 

Berlanga de Duero, fue declarada Conjunto Histórico Artístico. Bonita población soriana reconquistada en el siglo XI por Fernando I está dotada de joyas arquitectónicas monumentales que demuestran su gran importancia durante el siglo XVI.  De urbanismo medieval fue cabeza de una histórica Comunidad castellana de Villa y Tierra, extraordinaria forma de ordenación territorial propia de hombres libres alternativa de los señoríos feudales medievales europeos.

Pero la monumental Colegiata de Santa María de Mercado que entraría dentro de la tipología de templos con palmeras de piedra destaca por su importancia. Sorprende un templo de tal calidad arquitectónica, belleza y monumentalidad en lo que hoy es una pequeña villa castellana. Pero no tanto si se recuerda la importancia que tuvo Berlanga de Duero especialmente durante su construcción en el siglo XVI.

 

Un poco más al Sur es indispensable visitar otra de las grandes joyas y una de las más singulares de la arquitectura española medieval: San Baudelio de Berlanga.

Un lugar que merece no solo ser visitado sino un viaje ex profeso para admirar su rara belleza. Para ello hay que desviarse de la carretera entre Berlanga y Atienza. Vista desde el exterior no se podría apenas intuir la insólita originalidad y belleza de su interior.Algunos de sus antiguos frescos se trasladaron a Nueva York y el Prado.

Se trata de otro templo mozárabe con palmera de piedra. Verdaderamente maravilloso.

Y también de un verdadero artefacto espiritual, un canal de comunicación espiritual, un centro iniciático extraordinario que causa admiración por su extraña disposición a cualquier estudioso o amante de la Tradición universal.

El pequeño templo se encuentra dotado de tres espacios iniciáticos. Una cueva a la que se accede desde el interior. Otro, junto a la plataforma superior del mini bosque de arcos de herradura. Y otro más oculto en la copa de la palmera principal que soporta la carga de la cubierta.

Un lugar en el que se comprende perfectamente la máxima de Platón de que La Belleza es el esplendor de la Verdad. Una reliquia preciosa de un tiempo que se nos manifiesta en su beatitud. Y una joya única que todo amante del Arte español no debe dejar de conocer.

 

 

 

Bendita autarquía

Una de lecciones que la actual tragedia provocada por la peste roja debiera enseñarnos es la barbarie suicida del globalismo vendepatrias en ámbitos esenciales como Ciencia, Cultura, Alimentación, Sanidad, Industria, Defensa, finanzas, etc. Barbarie que significa pérdida de autonomía vital, de soberanía a todos los niveles. Y en ocasiones como las actuales, la pérdida de muchas vidas humanas que se podría haber evitado. No producimos material sanitario básico, los globalistas no nos lo proporcionan, nos timan o nos roban mientras la gente muere a puñados.

Cuando era estudiante en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid, al final del régimen de Franco, recuerdo las excelentes publicaciones técnicas sobre agricultura, ganadería y recursos naturales que había editado y aún publicaba entonces el Servicio de Publicaciones del Ministerio de Agricultura. Textos claros y sencillos que servían para obtener datos habitualmente reales de lo que se podría obtener de los sistemas agrarios. O de la documentación con ratios técnicos de los proyectos de desarrollo. Reflejaban conocimientos particulares y precisos de muchas materias específicas, tesoro valioso inmaterial de una época en que había menos posibilidades de emplear energía fósil o mercancías del comercio exterior y había que realizar esfuerzos por conocer, inventariar y aprovechar al máximo nuestros recursos propios tanto humanos como naturales.

El proceso descontrolado de transformación energética de la agricultura, la sustitución de convertidores energéticos acomodados a nuestros ecosistemas como muchas de nuestras razas de la cabaña ganadera tradicional fue haciendo tabla rasa con casi todo. La importación de cereales pienso y soja para la alimentación de razas alógenas de ganado se convirtió en la segunda importación energética española. La ganadería extensiva fue siendo relegada.

La entrada en el mercado común en condiciones precarias debidas a la nefasta negociación perpetrada por los socialistas que sacrificaron todo a sus propios intereses sectarios, contribuyó de modo decisivo al sucesivo arrumbamiento no solo de nuestro sector agroforestal, o primario en general, sino también industrial, relegando a España a una situación subordinada de dependencia. A la especialización casi en nuevo dependiente monocultivo de cierto sector servicios, para disfrute y solaz barato de la clase media de los países europeos.

El tenebroso Claudio Boada y sus hordas de insaciables biuitifulleros socialistas asolaron todo lo que pudiera ser vendido, pelotazo al canto, con las bendiciones cómplices campechanas. Arrasaron con la industria nacional y perpetraron una nueva desamortización salvaje del sector público español, en especial de sectores estratégicos como el energético. La oligarquía utilizó a los socialistas mohatreros para liquidar sin problemas ni protestas lo público. O para hacerse indemnizar con cargo al erario, el dinero público no es de nadie, deudas, errores o desfalcos so pretexto de consideraciones medioambientales como fuera el famoso caso del parón nuclear. Los antiguos sindicalistas y profesionales decentes que entonces se opusieron al atropello fueron laminados sin piedad. Los siguientes gobiernos de Su Majestad terminaron de saldar lo que quedaba.

 

Perdón por tan largo exordio pero lo creo oportuno para contextualizar el hecho de que la fuera octava potencia mundial a la muerte de Franco no tenga hoy mascarilla que llevarse a la boca ni menos respiradores, test de diagnóstico, o equipos de protección para salvar vidas, tras cuarenta años de pertinaz monarquía disolvente.

Más allá de la presente incompetencia o incluso mala fe del actual gobierno rojo, debemos comprender que por incompetencia, soborno o corrupción, el haber renunciado a cierta autonomía nacional al consentir la deslocalización en el extranjero de actividades y sectores estratégicos imprescindibles para la satisfacción de nuestras necesidades de bienes y servicios se está revelando criminal en estos tiempos de tribulación.

Recuperar una cierta autonomía nacional para satisfacer nuestras necesidades y legítimos intereses debiera ser tarea ineludible cuando pase esta tragedia, si pasa.

En el futuro no sólo no se trata de ver cómo podemos salir buenamente de la crisis sin escarmentar y hasta la inmediata siguiente. Al contrario, de comprender que debemos realizar una especie de Presupuesto Base Cero radical y patriótico en lo espiritual, cultural, político, económico, financiero, administrativo y social, que nos permita en lo posible transformar Amenazas en Oportunidades.  Ojalá Diógenes con su linterna mágica nos ayude a buscar quién pueda acometer tal ingente tarea de reconstrucción nacional. Pero es de temer que tal tarea hercúlea la lleven a cabo hombres de negro de acuerdo con los intereses de Alemania y de la UE central, no con los legítimos nuestros.

 

«Los Demonios» de Dostoyesvki y nosotros

Repasando unos viejos apuntes, algunos de ellos preparados para documentar algún texto en Periodista digital, he encontrado unas notas de lectura tomadas hace más de diez años de un libro verdaderamente profético del gran Dostoyesvki.  Me refiero a su novela Los Demonios. A veces traducida aquí por Endemoniados, Demonios.

Lo que nos planteaba en ella el gran escritor humanista ruso hace un siglo y medio se está cumpliendo con gran precisión en estos tiempos de zozobra y gran tribulación, en los que sobre los temores de la propia pandemia de más que probable origen antropogénico, la amenaza de la dictadura comunista se cierne cada vez de modo más probable en el reino borbónico de España. Se manifiesta ahora en toda su crudeza por la causa desencadenante o catalizadora de la pandemia roja, pero es debido a muchos años de incuria y a la estulticia culpable de muchos de nuestros próceres empezando por nuestros propios frívolos zares.

Demonios no fue bien recibido, en general, acaso porque explicaba demasiado bien lo que la clase dirigente se negaba a aceptar. Para otros se trataba de simples calumnias. Muchos años después, ya a principios del siglo XX, Gorki pretendía que: “Los demonios es el más perverso, y el más talentoso, de todos los intentos por difamar el movimiento revolucionario de la década de los setenta”.

Dostoyesvki supo ver las terribles consecuencias devastadoras del nihilismo hoy disimulado, aunque yacente, por el neomarxismo cultural. El que sustituye a la lucha de clases del marxismo convencional y es promovido por la plutocracia globalista.

Medio siglo después de su aparición, los descendientes de esa burguesía entonces tan crítica con el libro que pudieron huir, se escaparon de la Rusia bolchevique. Es posible, aún se está a tiempo de evitarlo, que tal pase aquí también, con nuestro heroico rey huyendo el primero por Cartagena o por donde pueda para salvar su vida y su hacienda.

Y es que una de las primeras cuestiones a lograr por el proceso revolucionario es tener un rey títere y unas instituciones ineptas, y en el fondo cómplices, que narcoticen a su nación impidiéndola reaccionar ante la agresión antes de que ya sea demasiado tarde.

 

Pero, en resumen, ¿cuáles serían las principales notas características del movimiento denunciado por Dostoyesvki?

Repasemos mis notas que copio a modo telegráfico, sin mayor elaboración:

Dualidad social: Aristocracia sin muchos horizontes intelectuales, población con pocos económicos. Complejo de inferioridad hacia la inteligencia y hacia la cultura extranjera.

Creciente frivolidad en la costumbres. Cierto matriarcado real. Influencia de los revolucionarios sobre la mujer (igual que los primeros cristianos de Saulo).

Halago de la vanidad. Utilización de la ambición ajena.

Ateísmo. Nihilismo. Pérdida de referencias morales y tradicionales.

Considerar el bien o el mal como prejuicios a eliminar en el nuevo orden a imponer.

Ostentación de mala educación y burla de convenciones sociales y de la urbanidad o “buena” educación.

Apocamiento de la derecha: “para el hombre ruso el honor es tan solo una carga superflua.”

“Yo aún soy partidario del honor pero sólo por la fuerza de la costumbre…

 

Se explican las razones del éxito revolucionario nihilista:

1 tener un “uniforme” (sentido de la pertenencia, cargos, misiones) y engaño sobre la verdadera realidad de la organización.

2 Sentimentalismo como elemento de difusión del socialismo

3 Los pícaros mondos y lirondos

4 El cemento principal: la vergüenza de la propia opinión

 

La organización social futura según Schigálev:

Fase previa: Quinquevirato que disimula su condición entre los otros

División de la Humanidad en dos partes desiguales. Una décima parte de la misma recibirá la libertad personal y un derecho ilimitado sobre las otras nueve partes restantes. Estas vendrán obligadas a perder la personalidad y en convertirse en algo así como un rebaño, y, mediante una obediencia sin límites, alcanzar la primitiva inocencia, por el estilo del primitivo paraíso, aunque de otra parte, tendrán que trabajar.

Hay medidas para extirpar la voluntad a las otras nueve partes de la Humanidad y reducirlas a la condición de rebaño, merced a la educación de generaciones enteras…

Estrategias:

1 Usar lo que pasa (por ejemplo una revuelta o protesta laboral por la corrupción del administrador de su fábrica) para los propios fines, apropiándose de sucesos como algo premeditado e inducido por ellos.

2 Provocar tumultos

3 Agentes demoledores profesionales y sociales que sin saberlo conscientemente trabajan para el desarrollo de la causa minando la moral y cohesión social.

4 El crimen ya no es una locura sino un deber. El dios ruso ha huido ante el alcohol.

5 Una o dos generaciones depravadas son ahora indispensables. De una depravación inaudita, ruin, en la que el hombre se convierta en un ser asqueroso, cobarde, cruel, egoísta…

6 Recurriremos al incendio, echaremos a volar leyendas…

7 Comprometer a los socios y simpatizantes con algún crimen para chantaje y cierre de solidaridad, aunque sea a la fuerza.

8 Fomentar la desconfianza e incluso el odio entre los diferentes miembros y humillarlos en público para distinguirse el mando de la masa. Terror ajeno y propio para mantener la disciplina. Incluso asesinato de disidentes y arrepentidos.

9 Buscar un rey títere.

Organización:

Con una supuesta autoridad central desconocida para los miembros comunes, formada por una Red de secciones relacionadas (más o menos de verdad) que hacen prosélitos y se extienden, cuyas Misiones, mediante una propaganda sistemática delatora, son:

1 Minar continuamente la autoridad de los poderes locales

2 Engendrar la duda en los vecinos

3 Fomentar el cinismo y el escándalo, la incredulidad absoluta en todas las cosas, el ansia de mejora

4 Provocando incendios como medio popular por excelencia, lanzar a una región, en el momento indicado, si es preciso, incluso a la desesperación.

No obstante, para un disidente, Schatov, los terroristas son:

Enemigos de la vida

Liberalotes anticuados que le temen a las personalidades independientes

Lacayos del pensamiento,

Enemigos de la personalidad y de la libertad

Puercos predicadores de la carroña y la podredumbre

Dorada medianía,

Canallas

 

En su libro Dostoyesvki tiene una curiosa reflexión no solo interesante para bibliófilos. Se refiere a cultura y encuadernación.

Leer un libro y encima encuadernarlo representa dos periodos enteros de evolución:

Primero el de aprender y gozar con la lectura, aunque haciendo poco caso del libro. Encuadernarlo representa ya respeto al libro, no sólo leer sino también que reconocen el valor de la lectura y del libro. A este segundo periodo no se ha llegado aún en Rusia.

 

Ojalá podamos no solo leer, hacer caso de él, sino también encuadernar Demonios como un importante libro clásico. Como una brillante obra de lo mejor de la Cultura europea. Como un homenaje a una obra humanista profética. Pero mucho me temo que, si esto sigue así y nadie reacciona, encuadernado o sin encuadernar los Demonios la arrojen a la enorme pira de nuestra Civilización arrasada con nosotros dentro.

Pero, ¿Qué opina el lector?

 

 

The Crown TV

Encerrado en casa hay tiempo para todo. Por recomendación de una querida amiga estoy viendo la serie The Crown.  Para el que no la conozca como era mi caso hace unos días, se trata de una famosa serie de TV cuya realización y ambientación son excelentes y sus guiones e interpretaciones muy notables. Dedicada a la Casa real inglesa en la “intimidad”. Describe sin acritud la extraña vida de unos personajes con graves psicopatías, encerrados en hermosas pero tremendas jaulas de oro y brillantes. Adulados por una “servidumbre” alabanciosa que atiende hasta los más absurdos y humillantes caprichos o sindioses. Con especial hincapié, desde luego, en la figura de la reina Isabel II que es la señora ama de sus vidas y haciendas.

Para mayor credibilidad del relato se han buscado actores con cierto parecido a los personajes representados. Sin embargo, en una segunda remesa de la serie los principales han sido sustituidos para acomodarse al paso del tiempo. En el caso de la reina Isabel II entiendo que se han pasado porque la segunda actriz representa muchos más años de los que le corresponderían en la época relatada.

Resulta muy interesante el repaso de sucesivos acontecimientos históricos que van testimoniando la progresiva decadencia británica, contexto en el que se desarrolla la visión de los personajes y personajillos de Palacio. Pero acaso lo más interesante sea la descripción psicológica de los personajes. ¿El medio monárquico les ha convertido en psicópatas o es un linaje de psicópatas el que ha hecho el medio?

Una cosa que llama especialmente la atención es la frialdad patológica de los protagonistas. Gentes sin emociones. Sin empatía.  Que parecen odiarse unos a otros, o al menos que se muestran incapaces de mostrar amor. Una patológica represión de los sentimientos. Y la transmisión del dolor y del sufrimiento de una generación a otra.

Curiosamente hace unos días hablaba de una antigua teoría sobre las tres clases de cerebros humanos: sistema R, límbico y cortical.

El sistema R o reptil, o reptiliano es el más primitivo, tiene que ver con los instintos más primarios tales como la supervivencia o la violencia. Es ajeno a las emociones, esfera del límbico o del pensamiento abstracto, propio del cortical.

Dentro de esta teoría se suele afirmar que los linajes reales, extendido por vía bastarda o de segundones al de algunas grandes corporaciones y empresas, mantienen en mayor medida que en la población común la influencia del tóxico cerebro reptil. Y que su peligrosidad social deviene de subordinar el pensamiento racional, el símbólico y el abstracto a sus propios intereses e instintos reptilianos. En la serie se puede observar como la monarquía sublima como deber nacional lo que más bien es un instinto reptiliano de su propia supervivencia al coste que sea.

Si lo contado es cierto, he de confesar que mi opinión sobre el eterno heredero, el príncipe Carlos, «El Orejas«, ha mejorado mucho. Comprendo que es muy difícil sobreponerse no ya solo a haber nacido en una familia carente de amor y empatía sino también a la serie de sevicias y maltratos que tan cruelmente le han inflingido sus propios padres.

Pese al lujo y oropel, al disfrute de palacios, cacerías y de ciertos caprichos más bien propios de frívolos, cínicos, inmaduros o esclavos, observamos una colección de personajes infelices, a los que se les ha extirpado, si es que su genética no venía ya así,  la capacidad de amar, de sentir empatia, algo de respeto a sus víctimas. Los súbditos de Su (poco) Graciosa Majestad. Más propiamente llamada la reina reptil.

Por otra parte, es una pena que nadie se atreva a meter el diente a nuestros propios insanos palacios y sus psicópatas habitantes. Sería muy educativo observar a los nuestros en plena faena.  Aquí me temo que ni siquiera cabría la excusa o pretexto del patriotismo.

 

 

Mutus liber, Silent spring

En 1962 Rachel Carson publicaba Silent Spring (Primavera silenciosa) un libro pionero de denuncia ecológica en el que alertaba sobre las consecuencias del uso indiscriminado de pesticidas sobre la cadena trófica. En especial advertía de una no muy lejana primavera en la que ya no se pudiera oír el canto de los pájaros. Y menos comprenderlo. El lenguaje de los pájaros es una metáfora tradicional del lenguaje sagrado, que permite la comunicación del hombre con la divinidad.

Hace más tiempo, en 1677, se imprimía un raro libro de Alquimia formado por quince planchas grabadas. De autor anónimo es el conocido Mutus Liber.  Un libro mudo de gran interés y de difícil interpretación pese a que en una llamada al lector explicaba “que aunque se titule mutus liber, sin embargo todas las naciones del mundo, los hebreos, los griegos, los latinos, los franceses, los italianos, los españoles, los alemanes, etc., pueden leerlo y entenderlo.”  La Alquimia, tan importante en la historia del pensamiento científico, posee unos aspectos iluminadores que hoy se suelen pasar por alto. Dentro del universo, de esa especie de teclado cósmico, muestra la posibilidad de moverse en la escala de vibraciones, desde las más groseras a las más sutiles. También en el plano del Alma y de la Conciencia. Tal es el último secreto de la Gran Obra, ascender en ese mundo como Jacob en su escala.

Ya nos decían los herméticos, los pitagóricos o los hindúes que el sonido, el Verbo, el Logos, tiene una cualidad vibratoria creadora. En Psicología y Alquimia, el Doctor Jung explicaba las relaciones entre la antigua ciencia alquímica, el inconsciente colectivo de la humanidad y lo que él llamaba el proceso de individuación psicológica.  En otro de sus libros, Psicología y Religión, sostenía que el arquetipo de Dios se encuentra en la conciencia humana.

Nos podemos aturdir con el ruido pero a veces conviene escuchar el silencio. ¿Qué queda cuando el diapasón se para?

En estos tiempos de zozobra e inquietud, con perplejidad, con horror y desolación contemplamos otro silencio en esta amarga y triste primavera. El aparente silencio de Dios. Bernanos afirmaba que el sufrimiento es el buen Dios.

Vemos horrorizados las filas de féretros, mentís a la ciudad alegre y confiada construida por los intereses creados. Tras una crisis de conciencia, Antón Chejov realizó una larga peregrinación iniciática a la remota y maldita isla de Sajalin. Viaje geográfico hacia el fin del mundo que tenía su trasunto en otro esotérico al fondo o las antípodas de su propia conciencia.  Al cabo, tras la búsqueda de sí mismo, explicaba: Yo todo lo que quería decir honradamente: ¡Echad una mirada hacia vuestras vidas y ved qué lamentables y desastrosas son!

Su estancia en la isla maldita provocó una reacción personal ante los horrores que veía. Le hizo aumentar su simpatía con los desheredados, con los humildes, con la humanidad que sufre. Chejov pensaba que las cosas no tendrían porqué seguir siendo así siempre, que era posible el progreso y confesaba a un amigo: Dentro de trescientos o cuatrocientos años, toda la tierra se convertirá en un jardín florido, y la vida será entonces extraordinariamente fácil y agradable. 

Pero el liberalismo humanista de Chejov: el de la libertad de conciencia y de expresión, los derechos civiles y la protección de los débiles, ha sido traicionado y convertido en otro, que representa todo lo contrario. El pensamiento único.  El despotismo de los poderes económicos oligárquicos que controlan a los media, cada vez más imposibilitados para ejercer su misión de contribuir a informar e instruir a la opinión pública, de controlar al Poder. El abuso de los poderosos grupos plutocráticos y sus gobiernos títeres contra los débiles y desamparados.

¿Cómo iniciar una vida nueva? La voluntad es el principio del cambio. El querer. Pero, ¿qué pasa con el saber que permita conseguir ese querer?

El pequeño Iván, protagonista de uno de los cuentos de Chejov más tristes y humanos, escribe una carta a su abuelo que vive en una lejana aldea: Ayer me gané una regañina. El amo me sacó al patio, tirándome del pelo, y me zurró, porque cuando les estaba meciendo al niñito en la cuna me quedé dormido sin querer… de comer tampoco hay aquí nada. Por la mañana te dan pan para tomar el kascha, pero no té ni schi. Se lo zampan los amos. … querido abuelito: ¡Hazme una merced en nombre de Dios! ¡Sácame de aquí y llévame a la casa de la aldea! ¡Ya no puedo aguantar más!… ¡Llévame de aquí porque me voy a morir! 

Y continúa suplicando su rescate: ¡Ven querido abuelito! ¡Por el amor de Dios te lo pido!… ¡Ten piedad de mí! ¡De este desgraciado huérfano! ¡Todos me pegan y tengo tantas ganas de comer!… Además, ¡Tengo una tristeza tan grande que no te la puedo contar!

Pero ¿qué pasó con el pobre y desamparado niño?

Antón Chejov continúa su narración. Tras acabar de escribir la carta, el pequeño Iván plegó la hoja escrita en cuatro dobleces y la introdujo en el sobre comprado la víspera… después de meditar un momento, mojó la pluma y escribió las señas: Para el abuelo que está en la aldea”. Luego se rascó y, tras un instante de cavilación, añadió a lo escrito: “Para Konstantín Makarich”.

Una hora después de introducir la preciosa carta por la ranura del buzón, mecido en sus dulces esperanzas, el niño dormía profundamente. Soñaba con una estufa caliente y que, junto a ella, su abuelito leía la carta de su rescate…

La desesperada carta del pobre niño no encontró respuesta porque no acertó a poner las señas. Cuando el hombre moderno deja de aturdirse con el ruido que genera, se desespera en su revelada orfandad. Y pese a todo, a tanta historia, tanta ciencia, tanta civilización no parece encontrar las señas del destinatario que le ayude a salir de la esclavitud.

En esta silent spring tenemos una nueva oportunidad de comprender e interpretar nuestro propio mutus liberLa Gran Obra es la transformación, el rescate de nosotros mismos. Así sea

 

Desastre nacional y europeismo de guardarropía

Se está criticando mucho a los países del Norte de Europa por no querer pagar los platos rotos por gobiernos manirrotos, corruptos, ineptos y desalmados del Sur. Y muy especialmente hoy por el gobierno comunista de Su Majestad.

Pero pese a la demagogia ahora con ribetes criminales de nuestras principales instituciones con el Gobierno a la cabeza, la verdad es que los tan criticados y chantajeados norteños están en su derecho. E incluso tienen la obligación de defender a sus naciones de la voracidad cleptocrática de parásitos liberticidas y demagogos robaperas.

El BCE ya había salvado la quiebra de España durante la grave crisis anterior en el 2008 cuando el siniestro Zapatero. Entonces no se aprovechó para aligerar el saqueador Estado autonómico sino para financiar su engorde mórbido. Ahora, con la demagogia que caracteriza al tenebroso falsario, el siniestro jefe del Gobierno de Su Majestad con miles de muertos sobre su conciencia acaba de pedir ayuda urgente a la UE. Ayuda para mantener un Estado inepto y corrupto para servir derrochando, engordando la gusanera, cuando no robando con EREs, chiringuitos, test de coronavirus o bien lo que empareje en cada momento; que el socialismo y otras castas parásitas de amplio espectro son insaciables.  Los muertos al hoyo y los políticos y demás benefactores de los españoles, al trinque.

Aquí nunca se aprende de las devastaciones provocadas, o al menos agravadas, casi siempre por nuestros impunes próceres. Pero una de las cosas que debiera enseñar la actual pandemia es el cuestionamiento de muchos de los ismos o mantras de la progrez criminal que padecemos. Es evidencia de razón que tanta impostada memez enmucetada no va a poder seguir siendo mantenida. Pero tampoco debiera serlo este siniestro Estado borbónico despilfarrador y liberticida con decenas de castas parásitas, taifas y chiringuitos arrebatacapas.

¿Autonomías basura y tenderetes corruptos varios o mascarillas y test anti virus?

¿Mantener el presente tinglado o servir a la gente?

He aquí el dilema.

Lacambra o el poeta es un fingidor

Parece ser que al autor del heterónimo Miguel Lacambra le suena un poeta personaje ortónimo llamado Fernando Pessoa. Un genial fingidor, testigo del desasosiego, que desarrolló una serie de personajes, los heterónimos, autores de su propia producción literaria acorde a su supuesta personalidad individualizada. Pessoa significa persona y dicen los griegos que persona es lo que suena a través de la máscara. La máscara que representa a cada uno de los personajes que adoptamos en nuestra vida o que el demiurgo habilita en nosotros.

Entre los heterónimos pessoanos con abundante producción literaria “propia” cabe recordar a Álvaro Campos, Ricardo Reis, Alberto Caeiro, incluso alguno femenino: como la enamorada María José, entre otros muchos. Sin embargo, la realidad es mental como sostiene la Tradición hermética que inspiraba a Pessoa y una vez salidos de la minerva pessoana cada uno de sus autores adquiere vida propia.

José Saramago dedicaba una de sus novelas “El año de la muerte de Ricardo Reis” al heterónimo médico. Y si se me permite que me meta a llevar un cirio en este entierro, incluso Alvaro Campos me concedió una entrevista en su Algarve natal que fuera publicada in illo tempore por la sección cultural de La Voz de Galicia ¡Qué lejanos y felices tiempos aquellos en los que aún no había aparecido la terrible peste zapateril ni menos el terrorífico rebrote sanchopedresco!

¿Quién o qué estará detrás del heterónimo actual? Llamar “heterónimo” al tal Lacambra indica un cierto grado de Cultura normalmente incompatible con “las repugnantes zurdas españolas”, que diría don Antonio Machado, gentes cuyo repertorio se limita habitualmente a un resumen de las obras completas de filósofa Belén Esteban o del eximio doctor Sánchez.

Don Antonio, otro gran poeta hilozoísta aunque diferente de nuestro vecino portugués, fue el inventor de un Juan de Mairena, heterónimo heterodoxo educador que buena falta nos hace.

Ahora bien, el tal heterónimo Miguel Lacambra ¿vendría a ser una variante disimulada del malvado hechicero y satanista Aleister Crowley, «la Bestia», que visitara a Pessoa en Lisboa? Pessoa jugó al ajedrez con él como el caballero jugaba con la Muerte en El Séptimo sello. Cualquiera sabe, pero afirman que uno de los objetivos confesados de la actual pandemia mundial es la futura introducción forzosa de una vacuna siniestra con chip identificador, la famosa marca de la Bestia del Apocalipsis.

Pero, Crowley tampoco es «la Bestia» sino acaso uno de sus profetas o embajadores. Incluso me temo que detrás de Miguel Lacambra ni siquiera se encuentre el gobierno pomposamente llamado de España. Más bien parece que tanto este gobierno de devastación y demolición como su corte de propaganda ditirambo alabanciosa de frívolos señoritos comunistas ensoberbecidos y adinerados no sean sino heterónimos oportunos, simples máscaras de personajes ficticios, desalmados, desespiritualizados, formas vesperales sin entidad real salvo la impostada o hecha a troquel que les proporciona la plutocracia globalista internacional.

Una plutocracia que mediante su instrumento posmoderno el neomarxismo cultural, la propaganda infame y los media mohatreros asociados no hace sino crear heterónimos de biografía ficticia, insustancial, impostada, de levedad del ser más o menos insoportable para distracción y supuesta representación de otros entes asaz leves como alas de mariposa y embrutecidos como semovientes.

Pero, entonces, ¿Quién es el demiurgo que se encuentra tras la máscara de tanto heterónimo falaz?

Buena pregunta aún sin repuesta cierta. Probablemente la misma fuerza tenebrosa y satánica que habría inventado y promovido este virus genocida. Según Francis Boyle una oportuna mezcla de coronavirus anteriores tales como SARS, MERS e IVH preparada para crear esta pandemia, anunciada al menos desde 2007 por la American Society for Microbiology .

El falsario y su gobierno nos han revelado su gran capacidad letal. Demuestran un gran poder de devastación pero torpe y necio a la hora de construir nada. Apenas superables en su incompetencia devastadora.

Es posible que el demiurgo haya de improvisar otros heterónimos mejor preparados para las siguientes etapas de la revolución tras pandemia.  Atentos a los nuevos heterónimos.

 

 

Propaganda mortal

Un propagandista no debe perder de vista el hecho de que los valores relativos de los distintos instrumentos de propaganda, y su relación con las masas cambian sin cesar. Si quiere dar el máximo alcance a su mensaje deberá saber aprovechar estos cambios de valor en el mismo instante en que sucedan”. 

 

Se suele conceder a un sobrino de Segismundo Freud llamado Edward Bernays el honor de ser el inventor de la propaganda moderna. Propaganda de un modo u otro siempre ha habido a lo largo de la historia pero ahora es mucho más peligrosa y letal porque utiliza los avances del conocimiento contra el hombre. Su libro pionero Propaganda publicado hace un siglo se considera la biblia moderna donde han bebido propagandistas de todo tipo incluidos los tiranos. El neomarxismo cultural posmoderno y sus secuaces tampoco son ajenos. Varios autores nos han venido avisando de lo que se venía encima. Sin embargo, la letalidad de la propaganda actual se debe a la conjunción de los avances en las técnicas de control mental y de opinión, gracias a la manipulación de los media, hoy prostituidos en buena parte, y la potente tecnología actual. Nuevas tecnologías al servicio sin empatía cuando no criminal de reptiles. Capaces de proporcionar los recursos técnicos para un 1984 o Un mundo feliz fatalmente hechos realidad.

Cuando digo reptiles no me refiero aquí a los supuestos ET capaces de cambiar de forma y adoptar una imagen aparentemente humana, sino a otra cosa.

Me refiero a los hombres que tienen como dominante un cerebro primitivo, con impulsos relacionados con supervivencia en un contexto prehistórico. Tampoco, pues, a las criaturas de sangre fría que aparecieron en nuestro planeta en el Periodo Devónico de la Era Primaria junto con las Criptógamas.

Se trata de gentes sin empatia, insensibles parcial o totalmente al sufrimiento humano y al dolor que puedan causar. Curiosamente abundan sobremanera en las cúpulas de poder, en lo más alto de la cucaña. No todos son asesinos declarados, algunos llevan una vida aparentemente normal y disimulan su verdadera catadura. El Poder los suele seleccionar entre los suyos por lo que es más fácil encontrarlos en esas esferas. Cuando la empatía se considera un defecto o un obstáculo y se olvidan los criterios educativos de, por ejemplo, un Saavedra Fajardo o de selección de personal de Huarte de San Juan sucede lo que ahora vemos constantemente.

Aunque hoy en descrédito, algunas teorías muy de moda hace cincuenta años distinguían tres cerebros en el hombre, interrelacionados pero ligados a la evolución humana. Se trataría de: El Complejo R o cerebro reptiliano. El Límbico. Y el Cortex.

El primero, R, tiene que ver con las funciones más ligadas a la supervivencia en condiciones hostiles de la naturaleza. La violencia o la huida ante las amenazas, las funciones locomotoras, el olfato.

El Límbico, propio de los mamíferos con las emociones, los temores. Sin embargo suele anunciar un ataque defensivo cuando se va a recibir una agresión.

El cerebro Cortex, tiene que ver con el cálculo, la intelección, el pensamiento abstracto, el lenguaje, los símbolos…

Seguramente la cosa es más compleja pero más allá de su exactitud tal distinción puede ser útil a efectos expositivos.

Juan Luis Cebrián, alias Juanli, ha publicado un insólito texto en periódico gubernamental El País contra el gobierno falsario. No se sabe si por despecho al haber sido cesado del Club Bilderberg o por “encargo sorosiano”. El caso es que pone al gobierno del Doctor Muerte como chupa de dómine. Le reprocha lo que él mismo tantas veces ha practicado como buen reptiliano. Pero aunque no denuncie nada nuevo que no supiésemos que lo haga precisamente Cebrián y en El País sin duda es noticia. Y acaso un aviso para navegantes. ¿Acaso el IBEX 35 reacciona contra el gobierno del Doctor Muerte? Yo creo que es algo digno de investigación.

Me dicen, procuro ahorrarme en lo posible disgustos superfluos, que las últimas apariciones televisivas del Doctor Muerte han sido aún más escandalosamente repugnantes. Se ha practicado sin tapujos la censura, ha mentido a placer si bien se ha mostrado un poco compungido, en la línea de la farsa de control pobre de mí. Si tuviese conciencia, dignidad o vergüenza, desde luego que motivos para estar compungido no le faltan. Por su culpa van a morir miles de españoles e incluso no ha evitado siquiera que familiares o personas de su entorno se contagien. Todo un record de negligencia criminal. Su mujer, su madre, su suegro, sus hijas, varias ministras y subsecretarios, la mayoría asistentes a la asesina manifestación del chocho M, se encuentran entre los contagiados. El feminismo oficialista mata. De género, pero mata.

Sin embargo, para eso está la propaganda como bien saben comunistas y socialistas. Y los media prostituidos cómplices en la labor de hipnotizar al personal y desorientar al populacho con su abigarrado ejército rojo y morado de hembristas pijas encanalladas y trileros o palanganeros.

Discursos estupefacientes, insultos al adversario, demagogia, incoherencia, censuras, embustes, ocultamientos… todo cabe en la panoplia criminal del falsario y sus secuaces.

Para ocultar sus evidentes responsabilidades en la propagación de la muerte hoy el Discurso Poder se basa en varias estratagemas elementales. Así la simplicidad dirigida al cerebro reptiliano. Tal que hasta un votante zurdo pueda entenderlo. La polarización de la realidad en amigo, enemigo; blanco o negro. Nosotros contra ellos. El recurso a provocar sensiblería buenista, falsa solidaridad o indignación. La manipulación de las emociones a las que ya hacía referencia  Edward Bernays. Es decir, la manipulación del sistema límbico.

Y luego la diarrea premeditada de datos más o menos inconexos, con información poco relevante o engañosa o no integrable para ocultar la que puede procesar el raciocinio y sentido crítico. Una manipulación para tratar de evitar la de toma consciencia de la ya perpetrada en el mundo de la de las emociones.

Sea cierto o no, es legítimo pensar al menos como hipótesis de trabajo a la vista de lo que está pasando, que os encontramos inmersos de una guerra de buena parte de las élites mundiales globalistas contra la población de las diferentes naciones.

Sí, una agresión criminal, una guerra con tecnología biológica contra la población civil.

Las personas que sobrevivan al virus fatídico deberán sufrir la agresión de otro letal, el de propaganda gubernamental o global. Con uno nos jugamos la vida, con el otro, la libertad.

 

 

 

Un recuerdo de hace cinco años sobre la enfermedad como sufrimiento y revelación

Hace cinco años escribía un texto sobre la enfermedad y el modo de sufrirla y abordarla. Me refería a sendas novelas testimonios de dos Premios Nobel de Literatura. Un alemán, Thomas Mann y un español, Camilo José Cela.

Creo que pueda tener algún interés volverlo a editar en estos tiempos de zozobra y desolación. El lector juzgará. En todo caso, ahí queda.

El pabellón mágico. Cela, Mann, la enfermedad como sufrimiento y revelación

                        

                    El sufrimiento es el buen Dios sostenía cierto personaje de Bernanos

 

Una de las obras menos visitadas de don Camilo, el del Premio, tiene cierto carácter autobiográfico y supone una faceta muy diferente de la descarada, socarrona, mordaz, sarcástica, acaso un tanto frívola en ocasiones, del autor gallego. Me refiero a la terrible pero lúcida y conmovedora Pabellón de reposo, inicialmente publicada por entregas en el semanario El Español, homónimo del digital, no hay casualidades, que ahora quiere resucitar Pedro J para demostrarnos a todos que nunca se rinde ni hay despotismo capaz de tumbarlo sin remedio.

pabellon celaPabellón de reposo trascurre sin acción exterior apenas pero en el interior de la conciencia de los diferentes personajes se vive un drama de sufrimiento, dolor o angustia. Muestra la creciente desolación del enfermo que siente como su mal empeora hasta que la enfermedad rompe sus últimas esperanzas de evitar la condena fatal.

En vez de la barca de Caronte, aquí se trata de la más prosaica pero no menos terrible carretilla del jardinero del sanatorio donde eran transportados, como viejo tronco de encina derribado por el rayo, los ataúdes de los enfermos fallecidos.

Tampoco faltan breves pero ilustrativos momentos en los que se muestra la oculta realidad de intereses económicos que subyacen en la actividad sanitaria entendida como negocio empresarial.

Pero la enfermedad nos recuerda el milagro paradójicamente permanente y pasajero de la Vida. Para el enfermo existen sentimientos, verdades, revelaciones estéticas, que no se aprecian por el hombre sano.  Las preocupaciones y prioridades sobre lo de verdad importante cambian.

 ¿Qué es un Banco que se hunde, amigo mío, comparado con al espectáculo insólito de tantos miles y miles de cuerpos que a diario humillan la cabeza para no levantarla jamás?

No. No está usted en lo cierto. Toda esa dicha ficticia que usted se ha creado para vivir y en la que yo, para mi desgracia, he creído antes de la transmisión de poderes, cuando era, como usted ahora, gerente de …, nada importa, hágame caso, para conseguir o perder ese don inaprehensible que se llama salud.

Usted la tiene, que Dios se la conserve, y por eso habla inconscientemente de esas livianas preocupaciones, que ni lo son siquiera. Yo que la he perdido…

Mi salud marcha mal, amigo mío, muy mal: pero soy tan feliz…

cela 1El alma, como en barbecho en espera de la lluvia, se abre a la comprensión estética.

 He descubierto en un bello libro que me dejó un compañero de Sanatorio, un mundo ilimitado de poesía que desconocía. Me he estremecido al leer los versos de algún poeta, y he pensado que quizá la salud no sea tan importante como creemos, cuando fuera de ella pueden encontrarse insospechadas sensaciones, veladas para la mayor parte de los sanos.

No le deseo verse en mi trance; pero de otra parte, ¡se me antoja usted tan desdichado, sin un solo minuto al día para dejar de preocuparse por la marcha de las cotizaciones! 

En la antigua tradición rosacruz, el alma, simbolizada en la rosa, se abre esperanzada, buscando la luz de la conciencia, desde las vicisitudes y sufrimientos debidos a estar presa en la cruz de la Materia y sus contingencias.

 La muerte llama, uno a uno, a todos los hombres y a las mujeres todas, sin olvidarse de uno solo. ¡Dios, qué fatal memoria!…es doloroso tener que ahogar este cariño inmenso hacia las cosas y hacia los tiernos hombres que han echado raíces en mi corazón. … para lo que está vivo no existe lo que se muere, lo que se pierde implacablemente para la vida, lo que huye del cotidiano dolor de mantenerse, instante a instante, en una ininterumpida continuación de actitudes. Y para lo que se muere, lo que vive y perdura, es una dolorosa presencia que no se aguanta. ¡Dios mío, cómo siento en mis carnes, que pronto os regalarán su dolor y su temperatura el desgarrado dolor de la verdad de lo que os digo!  

Apenas veinte años antes que Cela, otro Premio Nobel, Thomas Mann, había tratado ya estas mismas cuestiones en su memorable obra La Montaña mágica.  El tema y los escenarios vienen a ser los mismos, el sentido de la vida, el amor, la esperanza, el sufrimiento y la muerte, en un tiempo singular y en escenario de sanatorios de cumbres nevadas, en una suerte de nueva acrópolis del espíritu, medio cubierta por un sudario húmedo y blanco. Fatal aunque de formas exteriores cambiantes. Sean Davos en Suiza o la Sierra de Guadarrama en Castilla. Si el paso del tiempo azoriniano se asociaba al paso periódico de Una Lucecita roja, aquí se hace al chirriante de la siniestra carretilla citada.

Un espacio y un tiempo diferentes de los profanos, al contacto con lo numinoso y lo sagrado. Con el sufrimiento y la introspección psicológica que causa.

Sin embargo, el desarrollo estético y, al cabo, la actitud para enfrentar las cosas y la aptitud para entenderlas, me parecen diferentes. Además del propio genio e inspiración personal de ambos autores, creo que cabe entenderlas en relación con las dos diferentes culturas o marcos intelectuales en las que han nacido y crecido.

En Pabellón de reposo no existe la sólida arquitectura narrativa de la novela de Mann. Es una novela más coral o comunitaria, en la que las desdichas, relaciones y amoríos frustrados de los enfermos no distinguen una clara pareja protagonista ni desarrollan, como en el caso de Hans Castorp y Clawdia Chauchat un conflicto amoroso o incluso una cierta iniciación al mundo de la madurez. En la obra de Cela los pacientes son números, los de sus habitaciones y sus relaciones aparecen más bien esbozadas.

Thomas-MannMann nos da nombres y apellidos de los que viven, se preguntan o sufren. Para algunos críticos el autor alemán abusa de adornos o se equivoca desde el punto de vista estético al introducir disquisiciones políticas o ideológicas lo que distrae al lector de la cuestión principal o alarga demasiado la narración. Una forma de escribir propia de Mann con sucesivas ramificaciones y frondosidades desde el tronco principal. Quizás porque él mismo se califica de esteta atraído por el abismo y en tales frondosidades capaces de permitir posar pájaros estéticos pueda también encontrar algo en lo que asirse. En cambio, lo de Cela acaso posee mayor tensión dramática en su brevedad y desnudez formal.

También lo son las diferentes formas de enfrentar el problema de lo numinoso.  En los desolados personajes del Pabellón se manifiesta una religiosidad ortodoxa, convencional dentro del Catolicismo, lo que no estorba sino que agranda las profundas y dolorosas dudas existenciales de los personajes, ni su alternancia entre rebelión y resignación ante el silencio de Dios. La carretilla de transporte de ataúdes es símbolo de esa materialidad descarnada contrapunto de una religiosidad amanerada.

Pero, en cambio, a Hans Castorp el principal protagonista de La Montaña mágica no le basta el dogma establecido y vence su inicial repugnancia a emplear recursos metapsíquicos, incluso espiritistas, para indagar acerca de la suerte de ultratumba de su primo Joachim. Durante su estancia en Davos es solicitado por diferentes fuerzas más o menos profundas o encontradas. De tal perplejidad le saca un hecho aparentemente fortuito. Con ocasión de una arriesgada excursión donde se extravía entre la nieve y la niebla durante la que está a punto de perecer sino extrema su lucha, tiene Davos-2un extraño sueño que le hace comprender que el hombre no debe permitir que la muerte se enseñoree de su pensamiento porque tal es el mandato de la bondad y del amor. Y, en consecuencia, debe aplicar su voluntad a tal fin. El episodio pudiera tener que ver con misma biografía de Mann. Tanto él como Goethe habían experimentado una especie de azul iniciación mediterránea tras su visita a Italia.

Cela no muestra revelaciones parecidas en sus personajes, en los que el sufrimiento no acaba de ilustrar una comprensión metafísica.

No obstante, existen importantes relaciones históricas de fondo entre las culturas española y alemana. Kant nos hace comprender la imposibilidad del conocimiento del noúmeno o Causa en Sí para la criatura atrapada en el fenómeno. En el fondo nada nuevo en la Cultura occidental. Había reelaborado con su propio lenguaje el sentido epistemológico y filosófico de algunas de narraciones simbólicas tradicionales como el clásico Mito de Psiquis o nuestras leyendas Flor de Amores, el Conde de Partinuplés o el Caballero del Cisne y su comprensión del problema de las limitaciones del conocimiento. Jung ya explicaba que una de las formas de expresión de los arquetipos de inconsciente colectivo es el mito y la leyenda. El hispanista Schopenhauer, traductor de Gracián y filósofo en la vieja tradición española de la Voluntad asociada a la cábala sefardita, al que Mann dedicaría un estudio posterior, tendría una importante influencia en las ideas y realizaciones estéticas de Wagner. Lohengrín es una ópera inspirada en el citado mito de Psiquis. El Parsifal y el Tristán en el problema del ejercicio o el desfallecimiento de la Voluntad.  Al cabo, el mundo del Gríal más que conservado en las bellas anfractuosidades de San Juan de la Peña es el de la cosa en sí, donde Tiempo y Espacio se confunden.

praha_puente_de_carlos_v_jpgY desde luego otras influencias más inmediatas o contemporáneas dentro de la Cultura alemana: La toma de consciencia del lenguaje dentro del neokantismo como forma a priori de la mente, como aduce Cassier cuando Mann publica su novela.  O la referencia al espíritu, según el famoso Tractatus de Wittgenstein: “7. De lo que no se puede hablar mejor es callar”.  O del poeta Rainer María Rilke que una década antes había cambiado el fluir del Moldava bajo el puente de Carlos de su Praga natal por el del Tajo desde el de Alcántara.

 

Pabellón de reposo es un libro desolador, La Montaña mágica mantiene un cierto tono optimista pese a las diferentes vicisitudes a las que no son ajenas la muerte. Una está escrita en el ambiente sombrío y reaccionario de la cruel posguerra española. La otra durante los felices años veinte, aunque no tan felices, por cierto, para la Alemania de entre guerras, con sus promesas más o menos arrumbadas de cambios sociales, estéticos e institucionales. Ambas son obras maestras de sendos Premios Nobel.

Puede que todo se deba a diferencias de genio o talento personal de ambos artistas. Pero, ya digo, también el marco intelectual de una y otra creación es diferente. La brillante antigua filosofía medieval española cegó sus fuentes tras la prepotencia escolástica y el monopolio eclesiástico sobre las conciencias. La autoridad versus la propia investigación de la experiencia. Comunidad versus individuo. El jesuita y teocrático Naphta frente al humanista liberal Settembrini.

¿Quién determinaba el verdadero estado y la verdadera posición del hombre? ¿Era el aniquilamiento dentro de la comunidad que lo nivelaba todo, o bien el individuo crítico?

cementerio-guerraSi Cela parece condenar de modo fatal a sus personajes, él mismo acaso también lo es por cierto carácter autobiográfico del texto; Mann piensa que no todo está perdido y deja la suerte del protagonista en la incertidumbre:

¡Vas a vivir ahora a caer! Tienes pocas posibilidades; esa danza terrible a la que te has visto arrastrado durará todavía algunos cortos años criminales, y no queremos apostar muy alto que puedas escaparte. Si hemos de ser francos, nos tiene sin cuidado dejar esta cuestión sin contestar. Las aventuras de la carne y del espíritu, que han elevado tu simplicidad, te han permitido vencer con el espíritu lo que no podrás sobrevivir con la carne. Hubo instantes en los que surgió en ti un sueño de amor, lleno de presentimientos – sueño que “gobernabas” -, fruto de la muerte y de la lujuria del cuerpo. De esta fiesta mundial de la muerte, de esta mala fiebre que incendia en torno tuyo el cielo de esta noche lluviosa, ¿se elevará el amor algún día?

 

Ahora, en estos tiempos de grave incertidumbre, de esa mala fiebre, ojalá encontremos una respuesta afirmativa a tan fundamental pregunta, así como la forma de vencer con el espíritu lo que no podemos sobrevivir con la carne.

Amén.

 

 

 

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.