Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Ética y Estética en el desastre español

En 1876 Eugenio Sellés daba a la imprenta su famoso libro La Política de Capa y Espada. Es un libro muy realista no exento de humor en el que se pasa revista a muchos momentos y anécdotas de nuestra historia. En realidad este libro nos da pistas sobre lo que pasaba entonces, sobre lo que pasa ahora y sobre lo que seguirá pasando si, gracias a la providencia divina que no a la inteligencia, patriotismo y honradez de sus dirigentes, España sigue existiendo como nación.  Sellés viene a decir, recordemos que durante la anterior Restauración borbónica, que siempre ha sido igual, o más de lo mismo. Así, por ejemplo, sobre las ahora llamadas clases extractivas, explicaba que “convertidos en hereditarios los privilegios, honores señoríos y rentas que antes fueron personales, quedaron de parte de brazo noble todos los derechos, y de parte de brazo popular todas las cargas de la sociedad civil”.

En realidad, “político aquel pueblo que empezó por aliado de los reyes contra los grandes, y acabó por siervo de los grandes y de los reyes”.

“Tememos menos a las cosas que a los nombres y guardamos más la apariencia que la justicia”. Una frase que bien pudiera escribirse ahora con los últimos escándalos de la audaz prevaricadora vicetodo promotora de un Estado de Derecho de quita y pon según le venga bien a su jefe, un galleguista acomodaticio y sobrecogedor. Toda una estadista de talla, hay que reconocerlo, cuando se sube a una banqueta. Sellés prosigue con la hipocresía y el siniestro papel en la corrupción del entendimiento de generaciones y generaciones por instituciones como la Iglesia Católica, verdadero pilar del Régimen junto a la Dinastía borbónica. La tópica alianza histórica entre el Trono y el Altar.

“Nuestro dogma es el dogma verdadero: proclamamos lo bueno y lo justo, erigimos altares iluminados por todas las virtudes, y sobre los altares el ídolo sagrado; nos prosternamos y a él se levantan reverentes nuestros ojos y fervorosas nuestras oraciones: nuestras conciencias, no; porque luego, penetrados los misterios del culto, ¡cuántos son los adoradores y cuán pocos los creyentes!

Allí lo bueno es lo útil, lo ilícito lo conveniente, la simonía lo usual, la justicia se mide por el provecho, las virtudes se ferian, la dignidad se vende, trafícase con la fe, invéntanse nuevos motes para viejos vicios y a la apostasía se llama abnegación, habilidad a la doblez, a la creencia sustituye el interés del medro, a guerra al culto, el egoísmo al Dios, hasta que al cabo el ídolo rueda empujado por sacerdotes, y de su altar se hace mesa para torpes saturnales donde se sacian todas las concupiscencias del espíritu y todos los apetitos de la materia”.

La descripción encaja con las últimas felonías impunes de la Iglesia catalana amparadas por el Vaticano, su intrigante embajador y el resto de obispos españoles más o menos trabucaires o pancistas del a ver qué pillo del concordato.

Aunque nada tan nuevo si se mira bien nuestra Historia. Carlistas sanguinarios. Curas y obispos trabucaires. Por ceñirnos a los tiempos de Sellés y su obra citada, la falsaria monja de las llagas, el eximio P. Claret, los lucrados sementales de la reina, los banqueros y especuladores corruptos, los reales cornudos consentidores, los gobiernos estultos e inanes, siniestra fauna propia de la carcundia clerical de otro anterior desastre borbónico, tampoco eran mancos, ni desmerecían a los actuales. Pero antes la cosa, la fechoría o desmán, puede que se publicara menos. La gente parecía estar más en la inopia. Quedaba algún rescoldo de decoro incluso en la esperpéntica corte de la reina ninfómana.

Algún amable lector argüirá, no sin razón, que esa tradicional alianza contra natura se ha transformado durante el reinado del Campechano en otra más laica del Trono con la casta mohatrera PSOE y los nuevos grandes del Ibex 35. Sí, pero la casta sacerdotal sigue conspirando como se acaba de demostrar ahora en la Cataluña golpista y antes con la ETA y el PNV.

Hace ya casi un siglo, Corpus Barga preguntaba en la Revista de Occidente, “¿Cuál es la Venus de usted? ¿Cuál es para usted el patrón de la belleza?” Y es que según afirmaba, “preguntarle a usted  por su patrón de belleza es una pregunta de primera necesidad”.

Sobre todo porque “Toda belleza, más o menos desnaturalizada, de cualquier edad, de cualquier civilización, está ya como la griega, en los escaparates”.

Ahora, cabe hacernos la misma pregunta de primera necesidad dirigida a la Ética, a la Moral, no sólo a la Estética. Cuando todo vale, por muy desnaturalizado que esté, es que nada vale nada.

Lewis Munford sostenía en los turbulentos años treinta que la máquina había cambiado muchas cosas, entre ellas nuestra propia forma de verlas.  El cambio no era sólo la introducción de la máquina sino de un alma a ella asociada. Una técnica decimonónica, la fotografía, también contribuye como en una especie de reacción a cierto desenvolvimiento del arte pictórico. Impresionistas, cubistas, futuristas, surrealistas, suprarrealistas, buscan nuevas formas de expresión descodificando las anteriores. Nuevos códigos intentan suplir a los precedentes. La moda surge y se desarrolla como consecuencia de la carencia de patrón o arquetipo de la Belleza. Es una hipótesis. Otra que la corrupción del Arte es otra forma programada de devastación del alma y no cuestión solo de una máquina más o menos.

Pero hoy si hiciésemos la pregunta de Corpus Barga probablemente más de uno no sabría de qué se le está hablando. ¿Estética dice Usted? ¿Ética? En España aún existe mucha gente decente, honrada, competente que es sobre la que pesa el actual tinglado político económico social y que hoy se encuentra desamparada y a la defensiva. Sin embargo muchos de los personajillos de moda y con mayor predicamento en la España actual parecen escapados de la abigarrada zoología almodovariana: Quinquis, macarras, furcias, horteras, políticos dinásticos, rufianes, golpistas catalanes, banqueros desfalcadores, periodistas mohatreros, sorayos, cortesanos, duques empalmados, chulos, invertidos, tribadas, viejas Trotayuntamientos, pijas asaltacapillas, ropillas domesticados de mirada e instrucción sesgada, santiguadores de bolsillos, sobrecogedores, trileros de las ramblas, cursillistas con y sin ERE, sindicalistas verticales, pujolones, golpistas y monopolistas subvencionados, podemitas sorosianos de ambas facciones: con y sin desodorante… no disimulan sino que hacen ostentación de su degenerada condición e imponen modelos de conducta.

En un libro verdaderamente luminoso, lúcido, humorístico, quevediano, ejemplar, La Rebelión de las chusmas, el profesor Hurtado Valero explica con pelos y señales los valores y atributos de la actual chusmocracia patria. Obsérvese, gran signo de los tiempos, que las masas orteguianas se han transformado en chusmas. La genealogía de la chusma, sus dispositivos, su hegemonía, son desmenuzados en un extraordinariamente meritorio ensayo. Una chusma ajena a las preocupaciones de Corpus Barga que también son las básicas de la propia civilización occidental.

Pero ¿tiene que ser forzosamente así? Existe una corrupción estética, amén de la Política. Es verdad que llevamos tres siglos padeciendo las fechorías y devastaciones de una pertinaz Dinastía a la que de ningún vicio ha resultado históricamente ser ajena.  En todo caso, ¿Por qué lo toleramos, lo hemos tolerado y lo seguimos tolerando?

Dicho de otro modo, parafraseando a Corpus Barga, ¿Cuál es nuestra Minerva?

Después de la Estética, la primera corrupción consiste en pudrir el entendimiento. Cuando se asocia la moral a un código religioso cerrado y este falla o se desacredita por el acceso generalizado a una mayor información sobre el origen de ese código o sus consecuencias históricas, suele producirse una anomia personal y social que termina fomentando la corrupción. Se pudre el entendimiento cuando se asocia moral a religión, o las legislaciones positivas, y no a la propia naturaleza humana y sus exigencias. Quizás sea esta una posible explicación de porqué la corrupción impune resulta más abundante en los países de tradición católica. Creo que eso mismo también es lo que nos quiere decir Sellés.

 

La vuelta a la Moral ilustrada como forma de combatir la impostura ética y estética de la posverdad.

El barón Holbach fue un enciclopedista ilustrado, encargado de los artículos sobre Química en la Enciclopedia, que estudió a fondo problemas filosóficos, epistemológicos o sociales como es el de la Moral. De forma revolucionaria para la época, sus obras fueron prohibidas, trató de fundar la Moral en la naturaleza del hombre, no en las exigencias de códigos religiosos ajenos a la Razón. La Moral ilustrada resulta así de carácter universal, propia de los hombres, simplemente en tanto en cuanto hombres, no como miembros de una nación, etnia o confesión religiosa determinados. Y, al cabo, busca la felicidad, no la represión basada en imposiciones o criterios sobrenaturales o de revelación. Se trata, pues, de una moral de carácter verdaderamente laico.

En su libro La Moral universal, Holbach expone de modo muy brillante sus logros. Un libro que pese a tener más de dos siglos podría utilizarse como un perfecto manual didáctico para una genuina educación para la ciudadanía, libre de sectarismo u oportunismo político.  Publicado por primera vez en Ámsterdam en 1776, sería considerado un libro subversivo y peligroso para la oligarquía absolutista de la época. Su primera versión española se debe a Manuel Díaz Moreno y se publicó ya en 1812, varios años después de la muerte de su autor, pero coincidiendo, creo que no por casualidad, con la constitución que fijaba y promovía la nación como sujeto político. Un autor que no es nombrado en la portada ni en el frontis, y un traductor que sólo se atreve a poner sus iniciales lo que nos da idea de cómo estaba entonces el asunto, con la Santa Inquisición aún vigente gracias a los desvelos del rey felón. El felón por antonomasia, que de un modo u otro lo son todos. En esa primera edición aparece un bello pero solitario grabadito que recoge una idea atribuida a Séneca: “Amad, para ser amados“.

Holbach insiste en varias partes de la obra en la Moral como búsqueda y condición para la felicidad.  Así, por ejemplo: “La Moral es el arte de hacer al hombre feliz por medio del conocimiento y práctica de sus deberes. O bien: La Moral es la ciencia de la felicidad para todos los hombres”.

El texto está lleno de perlas, algunas de carácter político y plena actualidad:

“La Moral para tener una base invariable debe establecerse sobre un principio común…el amor de sí mismo, la intención de estar bien en cualquier momento…

Todo gobierno justo ejerce una autoridad legítima a la que el ciudadano virtuoso está obligado a obedecer, pero el gobierno injusto ejerce un poder usurpado. Bajo el despotismo y la tiranía no hay autoridad no hay más que usurpación y latrocinio público.

La sociedad se ve forzada a sufrir el yugo que le imponen el crimen y la violencia…

La autoridad legítima es decir, la que reconocida legalmente por la sociedad contribuye al bien de ella.

El buen ciudadano es el que no puede tolerar en su patria un poder que pretende hacerse superior a sus leyes.

El buen ciudadano es el que dentro de su esfera contribuye de buena fe al interés general, porque reconoce que su interés personal no puede separase de aquel sin peligro ni daño de sí propio.

El ciudadano debe obedecer a las leyes que tengan por objeto la conservación, la seguridad, el bienestar, la unión y el reposo de la sociedad. 

El que obedece ciegamente los caprichos de un déspota no es un ciudadano, es un esclavo. No hay ciudadano bajo el despotismo ni ciudad para los esclavos.

La verdadera ciudad, la verdadera patria, la verdadera sociedad es aquella donde cada uno goza de sus derechos sostenidos por la ley. Donde el hombre es más poderoso que la ley, la justicia se ve obligada a callar y la sociedad no tarda en disolverse.

El cortesano que decía que él no llegaba a comprender como era posible resistir la voluntad de su señor hablaba como un esclavo criado con las máximas del despotismo oriental, según la cual el sultán es un dios, a cuyos caprichos es un delito oponerse, aún cando sean contrarios a la razón.

La tiranía es el gobierno de la injusticia sostenido por la fuerza”.

Toda una serie de cuestiones que también forman parte de la mejor tradición clásica.

Así la visión del emperador estoico Marco Aurelio: “No son ni la elocuencia, ni las riquezas, ni los placeres, ni la gloria lo que hacen feliz al hombre, sino sus acciones. Para que estas sean buenas, es menester conocer el bien y el mal…ser feliz es formarse uno a sí mismo una suerte agradable, la cual consiste en las buenas disposiciones del alma, en la práctica del bien, en el amor de la virtud…” “No puedo apreciar una felicidad que sólo se ha hecho para mí”.

O la de Cicerón: “Nadie debe obedecer a los que no tienen el derecho de mandar”.

 

Pero, ¿qué hacer? Con planteamientos más modestos que los citados de Holbach, Marco Aurelio o Cicerón me pregunto cómo completar tal visión. La intención de estar bien en cualquier momento de nuestra vida nos lleva a una serie de recomendaciones personales para hacer el trago más llevadero. Así, propongo entre otras:

Formarse e informarse. Leer sobre filosofías y religiones de todos los tiempos para informarse (Templar la mente con diferentes ideas).

Adoptar una sola doctrina elegida entre las demás, pero sin despreciar las otras.

Aprender a comprender, admirar y conmoverse con el Arte.

Ver poco la televisión, sobre todo los telecuentos de noticias y menos aún leer la tóxica prensa mohatrera de papel. Una prensa que ha renunciado a su labor de informar y formar a la opinión pública.

Comprender, esto es muy importante, que formamos parte de un juego internacional. Que somos títeres y víctimas de acontecimientos que se generan en centros de Poder fuera de nuestras fronteras. Que muchas de las cosas que nos suceden tienen su explicación en intereses, políticas y decisiones ajenas a los españoles. Es fundamental tener una idea de geoestrategia para comprender lo que pasa no ya en el mundo sino en la misma España. Sin esta visión no parece posible poder entender las corrientes políticas profundas que mueven a nuestros aparentemente absurdos próceres.

Cuidar la dieta. La agricultura industrializada nos está envenenando. Este es otro de los grandes escándalos silenciados por el Poder.

No participar en campañas gubernamentales. Ahora parece que nos van a meter una constitución canallesca made in Soros. Hay que denunciarla.

Tratar de evitar ser cómplices del mantenimiento del tinglado. No votar y buscar las soluciones legales que permitan pagar menos impuestos.

Mantenerse en la vida en una posición modesta, ni opulenta ni mísera, (aura mediocritas horaciana). No llamar demasiado la atención, renunciar a famas y glorias mundanas.

Tratar de ser indiferente hacía todo y frente a todo. Los políticos y oligarcas dinásticos no merecen más que nuestro desprecio, en especial la lamentable Dinastía borbónica, pero hay que procurar no envenenarse mentalmente con las bajas tasas vibratorias en las que medran.

Tratar de contemplar sin emocionarse en la medida de lo posible y con espíritu emancipado las diferentes luchas humanas.

Comprensión del vacío (lo que no deja de ser practicar lo anagógico, elevación de lo material a lo espiritual).

Y acaso la más importante, intentar mantener una tasa vibratoria elevada, mediante la meditación, el aprecio por el Arte, la recta conducta y los pensamientos positivos.

Estos planteamientos estoicos, propios de la Moral universal pero adaptados a nuestra circunstancia histórica presente, pueden contribuir a ayudarnos a ir sobrellevando nuestra peripecia y circunstancia. Eso si Soros, nuestros políticos prostituidos en los diferentes niveles de dominación y la globalización instrumento del sionismo internacional no nos lo impiden.

 

 

 

 

 

Viaje por el espacio y el tiempo

El viajero viene de Francia. Ha visitado a su familia. También con ella el ahora museo donde estaba el antiguo convento de los Agustinos. Y el precioso templo de los Jacobinos, en Toulouse. Se trata de una rara iglesia de dos naves separadas por una singular fila de  preciosas palmeras de piedra. Un templo extraño, elegante, bellísimo, donde se custodia la tumba de Santo Tomás de Aquino. Acaso inspirado en otros ibéricos de hermosos árboles encantados en piedra como la colegiata de Berlanga de Duero, la Veracruz segoviana, Thomar en la sede de la Orden del Cristo de Portugal y los mozárabes San Baudelio de Berlanga o Santa María de Peñalba en Arnedillo. Pero de estos templos, su historia, arquitectura y sugestivo simbolismo, se hablará en otro artículo.

El viajero no participa de la indiferencia, casi menosprecio, de Fernando, el protagonista barojiano de Camino de Perfección, ante la preciosa citada iglesia de la Veracruz, antes templaria y hoy de la Orden de Malta, en el camino de Segovia a Zamarramala: “Era románica y debía de ser muy antigua; tenía adosada una torre cuadrada, y en la parte de atrás, tres ábsides pequeños”.

Al contrario, piensa que en estas pequeñas joyas de nuestra antigua arquitectura se hallan los mayores valores estéticos y lo mejor del alma o la espiritualidad española. Que en difícil sencillez sin apenas ornamentación trascienden su pertenencia al arte cristiano medieval para constituir artefactos universales de perfeccionamiento espiritual. De alquimia para el alma sosegada y receptiva.

El viajero no está solo en esa apreciación: Si Machado rechazaba la religiosidad huera de la España oficial sin embargo buscaba recuperar un Dios vivo, interior y esotérico. Un Dios al que parecería más fácil encontrar refugiado en las modestas pero preciosas ermitas mozárabes o románicas que en las encopetadas y recargadas iglesias barrocas donde la retórica y la ostentación de Poder ahogan el Espíritu.

Bécquer también nos anima a que, sea como historiador o como artista, sea examinada la importancia de monumentos que merecen fijar la atención de los hombres pensadores y estudiosos.

En Oriente, tan lejano y cercano a la vez, un importante yogui, Paramahansa Yogananda, también nos lo dice: “Adorar al Señor en la iglesia o en templo es un buen hábito, siempre y cuando a partir de esa inspiración aprendas a entrar en tu propio templo de la meditación y a experimentar el éxtasis interior. En las horas más profundas de la noche y en la quietud del amanecer, entra en tu catedral interior y háblale a la congregación de tus pensamientos, exhortándolos a todos ellos a consagrarse al infinito. y en el grandioso órgano de tu templo de paz, sonará el majestuoso Om”  

 

El viajero, aburrido de la autovía francesa hacia la frontera con Irún en la que la principal emoción es saber si el dispositivo automático de su auto levantará o no la barrera del peaje, decide volver a España atravesando el Pirineo por zona nacional evitando los más fáciles pasos de Gerona y Vascongadas.

Duda entre sendos túneles oscenses, bien el de Bielsa, conocido de otros viajes y más corto pero más agobiante por su reducida sección, o el de Somport -Canfrant, amplio y cómodo aunque de casi nueve kM de largo.

Se decide por esta última opción. El viajero pasa cerca de Lourdes, famoso centro de apariciones marianas o lo que sean, pero no entra en la población porque ahora no está para milagros. A la altura de la ciudad de Pau toma la intrincada y anticuada carretera en dirección Sur por Oloron Ste-Marie, siguiendo aguas arriba el curso del Gave d`Aspe hasta el túnel que atraviesa el Pirineo en dirección a España. Una ruta de montaña con tramos de gran belleza.

Francia tiene muy descuidadas, firme gastado, trazados tercermundistas, cruce de poblaciones, las carreteras cercanas a nuestra frontera.  Debe ser cosa de prioridades. Las suyas. Pero mal iríamos si no pudiésemos emplear los pasos fronterizos cómodos en manos nacionalistas hostiles y tuviésemos que comunicarnos a través del Pirineo.

La emblemática estación de Canfrant, hoy cerrada, tiene un aire como de viejo balneario decadente de tiempos pasados y acaso mejores, al menos para ella. Ya en tierra española de Aragón, aunque con trazado de montaña, la carretera es buena. Jaca es una ciudad hermosa, con amplias urbanizaciones pero de urbanismo moderno, de escasa tradición arquitectónica popular salvo en la zona de su preciosa catedral, joya del románico español.

 

El viajero confiesa que tiene una cierta nostalgia. Una sensación de nuevo fracaso histórico español como el del 98. Y se distrae rememorando la obra de algunos de los más preclaros autores de esa generación, tan ligada en sus comienzos al regeneracionismo y al modernismo. Pero los miembros de la generación del 98 adquieren pronto un discurso propio que no es el simple de los datos, el positivismo de unos o el esteticismo atemporal y casi apolítico de otros.

Acaso sus juicios no resulten hoy demasiado científicos, al menos con la perspectiva que nos da el tiempo, pero mantienen una gran carga de emotividad, de rebeldía asociada a una idea estética de la vida. Su visión de Castilla está teñida de su preocupación por el paisaje. Pero la de la Castilla geográfica no es muy real, al confundirla con las inmensas llanuras leonesas, cuando es así que el verdadero relieve castellano es accidentado. También esa idea estética se inspira en los mitos históricos, legendarios y literarios de nuestra gran Cultura. Una de las más importantes del mundo, dicho sea en honor a la verdad lejos de cualquier nacionalismo barato.

 

En su libro Castilla Azorín ofrece un final feliz a la aventura amorosa, tan desoladoramente trágica en el original, de Calisto y Melibea.

En esto veo Melibea la grandeza de Dios. ¿En qué Calisto? En dar poder a natura que de tan perfecta hermosura te dotase: y fazer a mi in merito tanta merced que verte alcanzase”.

¿Por qué el devenir de España parece tener también como en el caso de los tan desgraciados amantes un elemento permanentemente trágico, que impide el triunfo del amor y del bien? El devenir de España también parece eternamente víctima de una conspiración motivada por la ambición, el egoísmo y la codicia de las Celestinas de turno y permitida por un pueblo desorientado cada vez más amorfo.

Azorín nos presenta a un Calisto maduro, felizmente casado con Melibea y padre de una hija, del mismo nombre que su abuela, Alisa. Pero Calisto medita con la cabeza reclinada en la mano sobre el devenir del tiempo y las formas de las nubes, tan iguales, tan distintas, en su eterno caminar sobre el cielo… Otro halcón pasa el cercado del jardín y tras él un mancebo…

¿Tiene razón Azorín al permitirse dar otro final a la historia? ¿Es que la Historia de España tiene un carácter fatal que se impone a los intentos de reforma y mejora profunda y continua de generación tras generación?

 

En una de sus Cartas desde mi celda Bécquer nos confiesa que: “lo único que yo desearía es un poco de respetuosa atención para aquellas edades, un poco de justicia para los que lentamente vinieron preparando el camino por donde hemos llegado hasta aquí, y cuya obra colosal quedará acaso olvidada por nuestra ingratitud e incuriala vida de una nación, a semejanza de la de un hombre, parece como que se dilata con la memoria de las cosas que fueron, y a medida que es más viva y más completa su imagen, es más real esa segunda existencia del espíritu en el pasado, existencia preferible y más positiva tal vez que la del punto presente”.   

 

De modo que el viajero desea atravesar Castilla otra vez en un momento histórico en el que los logros de su labor de construcción de la gran civilización española se encuentran gravemente amenazados. En el que el tren azoriniano de la lucecita roja parece que ya nunca regresará. Una aventura común de siglos hoy medio desbaratada por la corrupción y la falta de inteligencia, voluntad y patriotismo de muchas instituciones y sus ocupantes, trasladadas a buena parte del pueblo español actual, objeto de un proceso de embrutecimiento programado. No sin zozobra y con una extraña sensación de final de época se decide a adentrarse en un paisaje de nostalgia, que como el reino de Fantasía de La Historia interminable parecería que ya no tiene nadie que lo piense.

Atravesar el espacio en Castilla también es un viaje en el tiempo.

Si desde una perspectiva funcional las actividades mentales pueden desglosarse en varias capacidades: de observar, de recordar, de analizar y juzgar, la vida moderna con sus variados chismes y artilugios pone en entredicho la más plenamente humana de todas, la de creación, la capacidad de intuir y generar ideas. El campo de la imaginación es tanto o más vasto que las llanuras de la Castilla noventayochista.

En su Una Hora de España cuando habla de Un Viandante el pequeño filósofo de Monóvar nos explica que “cuando nos sentimos superiores a las cosas que nos rodean y la necesidad nos mantiene ligados a esas cosas, poco a poco nuestro espíritu se va concentrando en un ideal íntimo… dejamos el mundo material y creamos para nosotros, otro mundo fantástico. En ese ideal que nosotros solos guardamos se reconcentra toda nuestra vida. Sin ese asidero imaginativo-imaginario y salvador- nuestro espíritu se hundiría en el abismo. Y podremos trafagar por los pueblos y por las ventas, podremos sufrir adversidades, pero allá en lo íntimo de nuestro ser se eleva para nosotros solos un mundo que todos los días, en nuestras meditaciones vamos purificando y hermoseando. Las sugestiones de los libros importan mucho; pero en vano serían las sugestiones de los libros, leídos acá y allá, si no se llevara en el ánimo este desequilibrio del que hablamos. Las lecturas no hacen más que ayudar a la gestación de la obra. Las lecturas son simplemente la piedra aguzadera del ensueño”. 

El gran Valle también lo expresa con las bellas palabras de su español alquímico, primorosamente destilado en alquitara galaica: Los muchos libros son como las muchas amantes: no dejan huella.  Y así sería si, como dice Azorín, no lleváramos ya tal desequilibrio en el ánimo.

Pero ¿el mundo interior es real? Azorín continúa su relato con el encuentro en una venta y el posterior abrazo de mutuo reconocimiento entre el caballero de la triste figura y … ¡Cervantes! Y es que “El ensueño interior del viandante – ¡Oh maravillosa ironía! – se concretaba, fuera, en el mundo, en la persona de un loco”.

Hoy la hostelería es muy buena en España. Ya no existen esas terribles ventas cervantinas ni menos las fondas y fonditas con tenedores manchados de huevo irónicamente glosadas por Azorín. Tampoco se cruzan los parajes en diligencia o caballero sobre mula pasicorta con el temor de algún infeliz encuentro con bandoleros de los de antes, sin impunes poltronas ni nuevas tecnologías cleptocráticas. Hoy se pueden hacer en cómodo automóvil por carreteras de variada condición aunque siempre lejos de las dificultades de antaño.

 

Antes de meterse en tierras castellanas el viajero cruza Aragón y Navarra. Esta vez no se desvía por Santa Cristina de Seros para acceder al precioso claustro de San Juan de la Peña, lugar del grial, por Naturaleza, Historia, Arte y Cultura. Ni tampoco al monasterio navarro de Leire con su hermosa leyenda del abad que trascendió nuestro universo tridimensional embelesado por el canto de un pájaro. Una leyenda no solo navarra sino universal semejante a las de Armenteira, Éfeso o la que cuenta la sura decimoctava del Corán.

El transparente azul turquesa del agua, ahora muy escasa, del embalse de Yelsa recuerda la tonalidad habitual de las playas del Caribe. Un punto de colorida serenidad en medio del agreste paisaje del pre Pirineo. Pasa de largo del reducto jesuítico de Javier. Sangüesa, bella ciudad en el camino de Santiago, también queda atrás con sus emblemáticas casas solariegas de curiosos aleros y el precioso Pórtico de Poniente de su iglesia románica de Santa María la Real, una de las más bellas del camino.

Olite estaba en fiestas y hubo que dar un rodeo bordeando el parador Príncipe de Viana para atravesarla en dirección al río Ebro y La Rioja. Arnedo es una capital muy industrializada, la última que el viajero va a ver durante un tiempo cuando se adentre en la desamparada, noble y dignísima Castilla milenaria hasta el momento de llegar a la provincia de Madrid.

 

Remontando el río Cidacos desde Arnedo el viajero se acerca a Arnedillo, parada y hospedaje para poder visitar la ermita mozárabe de Santa María de Peñalba, más modesta pero de cierto parecido con la famosísima soriana de San Baudelio de Berlanga.

Arnedillo es una pequeña y bonita población riojana cuyos orígenes se remontan al siglo X, cuando se funda la Castilla del conde Fernán González “islote de hombres libres en la Europa feudal”, como decía Sánchez Albornoz.

Gracias a la eficaces gestiones del amable hospedero Don Javier y del alcalde, Don Pedro, el viajero pudo organizar las visitas del día siguiente.

Su amable, culto, discreto y hospitalario cura, Don Joaquín, proporciona al viajero muchos y valiosos datos sobre la población, su entorno, balneario y ermitas. Gracias a su gentileza subirá con él a admirar el interior de la ermita mozárabe de Santa María de Peñalba en una hermosa mañana bajo el transparente cielo azul y el testigo inmutable de la peña blanca. Desde allí la panorámica sobre el valle del Cidacos, declarado Reserva de la Biosfera, es realmente bonita. Pero de este modesto aunque bello y sugestivo templo mozárabe se hablará más en otro texto que prepara el autor sobre templos con palmeras de piedra y su profundo e inspirador simbolismo.

Don Joaquín también le enseña una curiosa nevera medieval con sendos orificios de entrada y salida donde se conservaba la nieve invernal. Junto a ella se encuentra la curiosa pequeña ermita de San Miguel.

Arnedillo está rodeado de ermitas. Una muy curiosa es la de San Tirso. Ocupa una cueva irregular excavada en la roca antes que la de Peñalba datada en el siglo X.

No deja de ser sugestiva la comparación de ese conjunto con el de San Baudilio de Berlanga, también del siglo X donde la cueva está situada dentro del templo y a la que se accede por una pequeña entrada en la esquina sudoccidental.

Y ya volviendo al pueblo de Arnedillo, su iglesia parroquial es notable. Sin embargo, debido a su ubicación cercana al río hubo que rellenar el suelo original con hasta dos metros de piedra para combatir las filtraciones de agua, lo que quita esbeltez a sus pilares.

Cerca de Arnedillo y Enciso y en la comarca soriana de Tierras altas se encuentran yacimientos con huellas de seres antediluvianos. Son las icnitas, huellas fosilizadas de dinosaurios. En algún momento del pasado remoto del planeta lo que hoy son abruptos montes fueron valles y vergeles capaces de soportar la presión sobre los recursos de los grandes herbívoros.

La carretera que conduce directamente a Soria aguas arriba del Cidacos y a través del puerto de Oncala estaba cortada entre Enciso y Yanguas, de modo que hubo que dar un largo rodeo por Cervera del río Alhama. Se frustra así la ruta hacia Soria mediante excursión por las Tierras altas. Donde, además de las huellas de los grandes saurios, permanecen relictos del culto secular al fuego.

 

Es obligado visitar Soria cuando se anda cerca de ella. San Juan de Duero, San Polo y San Saturio, la ribera de los álamos cantores ejercen una atracción irresistible para el viajero: pocos lugares en la España mágica son capaces de igualar estos parajes maravillosos en los que se combinan tan estrechamente Naturaleza y Arte. El arte arquitectónico tan hermoso, evocador, enigmático y singular del claustro de San Juan de Duero con su sugerente sarcófago iniciatorio. El literario resaltado por dos grandes poetas sevillanos, Gustavo Adolfo Bécquer y Antonio Machado.

Donde otrora Bécquer nos contaba las feroces batallas astrales en el Monte de las Ánimas o la fugaz belleza de la misteriosa y esquiva dama convertida en rayo de luna, hoy podemos pasear de modo apacible en un paraje sublime que genera una de las mayores emociones estéticas que cabe encontrar el viajero en toda España. Nada menos y nada más.

Para la inspiración de su obra soriana acaso Bécquer viera los elementales en su celda o en el mismo templo del monasterio de Veruela. O quizás tomó ideas de las misteriosas leyendas de la no muy lejana Trasmoz al pie del oscuro Moncayo escenario de aquelarres. O de la bilocada dama azul en la vecina Ágreda. Un sutil universo de brujas o hadas benefactoras viajeras en el astral.

 

Don Antonio Machado paseaba por la ribera del Duero, primero solitario. Luego de la mano de su amada. Al cabo, otra vez solo y… desolado. Pero el viejo olmo reflorecido, entre los álamos cantores, le consuela y le abre a la esperanza de otra futura alma en flor.

No será la única vez que don Antonio, como el portugués Antero de Quental u otros grandes poetas ibéricos, recurre al hilozoísmo como fuente de inspiración y sublime expresión poética. Así también, por ejemplo, en la Tierra de Alvargonzález el Mal cae en la oscuridad perpetua de la Laguna negra. Como, antes que los hijos parricidas en la de Urbión, cuando era perseguida por Mudarra, la malvada Doña Lambra instigadora del asesinato de los Siete Infantes de Lara en otra laguna negra cercana, la de Neila, ya en Burgos.

 

Mientras recorremos y admiramos el precioso y evocador paraje junto al Duero resuena en nuestros oídos las palabras del eximio poeta republicano:

¡Colinas plateadas,

Grises alcores, cárdenas roquedas

Por donde traza el Duero

Su curva de ballesta

En torno a Soria, oscuros encinares,

Ariscos pedregales, calvas sierras,

Caminos blancos y álamos del río,

Tardes de Soria, mística y guerrera,

Hoy siento por vosotros, en el fondo del corazón tristeza,

Tristeza que es amor! ¡Campos de Soria

Donde parece que las rocas sueña,

Conmigo vais! ¡Colinas plateadas,

Grises alcores, cárdenas roquedas!…

 

He vuelto a ver los álamos dorados,

Álamos del camino en la ribera

Del Duero, entre san Polo y san Saturio,

Tras las murallas viejas

De Soria- barbacana

Hacía Aragón, en castellana tierra-,

Estos chopos del río, que acompañan

Con el sonido de sus hojas secas

El son del agua, cuando el viento sopla,

Tienen en sus cortezas

Grabadas iniciales que son nombres

De enamorados, cifras que son fechas,

¡Álamos del amor que ayer tuvisteis

 De ruiseñores vuestras ramas llenas;

Álamos que seréis mañana liras

Del viento perfumado en primavera;

Álamos del amor cerca del agua

Que corre, pasa y sueña,

Álamos de las márgenes del Duero,

Conmigo vais, mi corazón os lleva!

 

Pero, ¡Cómo ser tan insensible para no llevarlos en el corazón!

El viajero cruza luego el puente sobre el río donde soñaba el poeta que antes cruzaban silenciosamente lejanos pasajeros ¡tan diminutos! Carros, jinetes y arrieros y bajo cuyas arcadas de piedra veía ensombrecerse las aguas plateadas del Duero.

Poco queda ya sino el recuerdo de la muerta ciudad de señores, soldados o cazadores de esa Soria fría con su castillo guerrero arruinado sobre el Duero, con sus murallas roídas y casas denegridas...

Luego de hacer una corta visita a la iglesia de Santo Domingo y a esa joya de la arquitectura civil española que es el Palacio de Gómara sigue aguas abajo del Duero en dirección a Almazán para visitar su famosa iglesia de San Miguel.

 

La iglesia de San Miguel en Almazán no pertenece a la tipología de las de palmera a las que se dedicará otro texto, de modo que conviene hablar aquí brevemente sobre ella. Aunque dedicada al famoso arcángel tiene referencias a Hércules, su posible antecedente pagano.

El templo presenta una extraña disposición con su eje desviado lo que se ha prestado a muchas y variadas especulaciones. Una de ellas (Lampérez) es que la planta representa la figura del Salvador con su cabeza reclinada sobre un hombro. Otra (Almazán de Gracia) es que el ábside fuera o se asimilara a un mihrab orientado hacía La Meca.

Pero lo más interesante es la cúpula nervada califal. Gaya Nuño aprecia influencias sirias, de Córdoba y Toledo a través de su gran mezquita, o las hoy conocidas como el Cristo de la Luz o Tornerías.

El cuadrado del crucero se convierte en el octógono preciso para la cúpula por medio de unas trompas singularísima en el románico español: la trompa propiamente dicha o trompillón es muy pequeña, con un arquito de medio cono, y el juego de fuerzas convergentes desde aquí hasta que llega a formar el paño intermedio, lo constituyen cinco arcos abocinados, los mayores escazanos y el último de medio arco apuntado…”

En la parte exterior, en la ventana meridional del ábside, se encuentra esculpida una pequeña figura muy deteriorada, acaso intencionadamente por su tema, que se asemeja a las tántricas de San Pedro de Cervatos.

El simbolismo templario e islámico del ocho aparece en una solución arquitectónica muy original.

Desde luego se trata de un hermoso templo singular de visita obligada, previo peaje eso sí, para el tesoro del obispado de Osma.

 

El viajero continúa rumbo a la cercana Berlanga de Duero, declarada Conjunto Histórico Artístico. Población soriana reconquistada en el siglo XI por Fernando I está dotada de joyas arquitectónicas monumentales que demuestran su gran importancia durante el siglo XVI.  De urbanismo medieval fue cabeza de una histórica Comunidad castellana de Villa y Tierra, extraordinaria forma de ordenación territorial propia de hombres libres alternativa de los señoríos feudales medievales europeos.

Tras buscar alojamiento en el acogedor hostal que tiene por nombre el de un ilustre fraile renacentista, merodea sin prisa por las calles del pueblo. La aljama, la plaza mayor porticada con pilares de madera sobre basas de piedra, la calle real, la espaciosa plaza del Mercado o la de san Andrés, la puerta Aguilera.

El Palacio renacentista de los Marqueses de Berlanga fue una gran construcción del siglo XVI el de máximo esplendor de la población luego semi destruido durante la barbarie napoleónica que lo incendió. Fue erguido junto al palacio paterno del Condestable de Castilla y la señora de Berlanga. Disponía de dos torres, un patio central y preciosos jardines en varias alturas. En cierto modo estos restos venerables simbolizan la propia dignidad de la Castilla agredida. Ahora se mantiene una de sus torres y la fachada como un decorado testigo de un pasado mejor.

En la misma plaza del Mercado se yergue la estatua de Fray Tomás de Berlanga. Un gran humanista y polígrafo del Renacimiento. Geógrafo, descubrió las islas Galápagos, consejero del emperador Carlos, tercer obispo de Panamá y uno de los pioneros en la idea de la construcción su actual canal. Intentó mediar, sin éxito, en las sangrientas disputas peruanas que enfrentaban a muerte a los Pizarro con Orellana. En la estatua se halla un caimán. No es capricho ornamental: la leyenda afirma que fray Tomás trajo dos de las Américas. Uno de ellos está en Medina de Rioseco. El otro en la Colegiata.

Pero la monumental Colegiata de Santa María de Mercado que entraría dentro de la tipología de templos con palmeras de piedra merece su glosa aparte.

Aquí, simplemente decir que sorprende un templo de tal calidad arquitectónica, belleza y monumentalidad en lo que hoy es una pequeña villa castellana. Pero no tanto si se recuerda la importancia que tuvo Berlanga de Duero especialmente durante su construcción en el siglo XVI.

El templo es enseñado al visitante por don Jesús, un joven amable y culto historiador. El viajero entabla una instructiva, amena y agradable conversación. Se agradece en estos tiempos poder conversar con gente tan sensible y preocupada por nuestro patrimonio artístico, histórico y cultural. Gentes verdaderamente insustituibles pese a la aparente modestia de sus cometidos, que constituyen el entramado de lo que queda de España.

 

El viajero prosigue su ruta en dirección Sur para visitar otra de las grandes joyas y una de las más singulares de la arquitectura española medieval: San Baudelio de Berlanga.

Un lugar que merece no solo ser visitado sino un viaje ex profeso para admirar su rara belleza. Se trata de otro templo mozárabe con palmera de piedra.

Y también de un verdadero artefacto espiritual, un canal de comunicación espiritual, un centro iniciático extraordinario que causa admiración por su extraña disposición a cualquier estudioso o amante de la Tradición universal.

Un lugar en el que se comprende perfectamente la máxima de Platón de que La Belleza es el esplendor de la Verdad.

O un tiempo que se nos manifiesta en su beatitud.

 

El viajero continúa luego su viaje en dirección Sur hacía Atienza, otra bonita villa medieval, ya en Guadalajara. También posee su castillo en el altozano desde donde se divisa una gran panorámica. En un restaurante junto a la hermosa iglesia de San Juan Bautista come unas judías pintas, receta antes tan popular hoy en desuso y un exquisito plato de corzo. No sin cierto remordimiento de conciencia, todo hay que decirlo, porque el corzo es uno de los animales más elegantes y bellos de nuestros bosques. Con el proceso de desertización y progresivo abandono de nuestros campos no es muy difícil verlos, en especial durante el crepúsculo cuando atraviesan la frontera del bosque en busca de comida. Su elegante y misteriosa silueta se perfila sobre los terrenos de colores más claros.

Deja Sigüenza al Este y atravesando tierras y barrancos de la Alcarria sigue en dirección Brihuega y luego hacía Pastrana donde hará noche.

La Alcarria es el nombre de una vasta y famosa comarca de Guadalajara pero también de un accidente geográfico que da lugar a todo un ecosistema presente también en otras provincias de la meseta sur. Para la Real Academia, normalmente no muy precisa en cuestiones de Ecología, es un terreno alto, raso y con poca hierba. Una definición en la que podría encajar por lo menos media Península Ibérica.

Parece proceder de una palabra arábigo española, Al karria que vendría a significar según unos, aldea o lugar de poca población. O bien, según otros, camino, ruta de paso.

Las alcarrias son mesetas altas, troncos de pirámide parecidos a artesas volcadas con laderas erosionadas. A veces reducidos a simples cerros testigo.

Es decir, desde el punto de vista ecológico la alcarria es un ecosistema modificado por el hombre que consta en lo geológico de rasas, planicies o páramos superiores calizos y valles de erosión y barrancos excavados por redes fluviales hoy de escaso caudal en cotas crecientes de terrenos arcillosos pardo bermejos, margas, e incluso lignitos en estratos de baja potencia. Y en lo botánico de especies resistentes a la sequía entre las que abundan las labiadas y aromáticas: Lavanda, espliego, romero, tomillo.

En la Alcarria se han entablado batallas históricas famosas. Así durante la Guerra de Secesión entre las fuerzas borbónicas de Felipe V y las imperiales austriacas. Y otra más reciente y conocida durante la Guerra civil, entre fuerzas defensoras y atacantes de Madrid.

Esta última tuvo lugar junto a Brihuega y como protagonistas principales a las fuerzas expedicionarias italianas mandadas por el general Coppi y las nacionales del general Moscardó frente a las republicanas de los entonces teniente coroneles Segismundo Casado y Vicente Rojo, excelente militar de carrera éste, admirado por Franco, y las columnas libertarias de Cipriano Mera, obrero de la construcción y genio militar improvisado.

Tras la contundente derrota de los italianos los comunistas de modo oportunista y propagandístico intentaron hacerse protagonistas a posteriori de la misma, ninguneando a Mera y Rojo sus verdaderos artífices.

Me vienen a la memoria todas estas cuestiones, comportamientos valientes, incluso heroicos, junto a miserias humanas cuando en Brihuega me asomo al mirador sobre el río Tajuña. Contrasta la apacible serenidad de esta tarde de verano con los feroces combates de marzo del 37.

Don Camilo el del Premio cuenta su entrada en Brihuega, allá por el año 46:

“El viajero baja por unas callejas y se fuma un pitillo, a la puerta de una casa, con un viejo.

Parece hermoso el pueblo.

No es malo. Cuando había que haberlo visto era antes de la aviación.

Las gentes de Brihuega hablan de antes y después de la aviación como los cristianos hablan de antes y después del diluvio.

Ahora no es ni sombra de lo que fue”.

Pero afortunadamente hoy Brihuega ha recuperado la luz, venciendo al menos temporalmente a las sombras. Esas sombras que amenazan la vida de las pequeñas urbes castellanas situadas lejos de las grandes vías de comunicación y cuyo futuro parece menos esplendoroso que su pasado.

En Brihuega nació la querida abuela Ildefonsa, mujer de gran talento que por méritos profesionales llegaría a ser directora general de Instrucción Pública. El viajero se permite dedicar unos momentos a su emocionado recuerdo.

Antes de partir hacia Pastrana merodea por las calles del pueblo. Atraviesa los restos de las murallas árabes por la puerta de la Cadena. Desciende hasta la plaza del Coso y desde allí a través del arco de la Guía se dirige extramuros a la Iglesia de Santa María y al mirador sobre la vega.

 

El viajero continúa su ruta en dirección a Pastrana atravesando alcarrias y previo paso por Budia, el pueblo donde miraban a don Camilo como un bicho raro y luego las pasara canutas para llevarse algo al estómago y encontrar fonda donde dormir.

Pastrana fue una población muy importante en el siglo XVI. Aquí vivió Ana de Mendoza, hija de los condes de Melito, la controvertida princesa de Éboli, esposa del privado real Ruy Gómez da Silva, y casi segura amante del propio rey Felipe. El hecho es que, según Morayta, “el primogénito de sus hijos era el único que tenía la cabellera como el rey, rubia y que se vanagloriaba de ser hijo del monarca y que en la corte, como tal hijo del rey se consideraba, y más porque Felipe II  hacía que se le guardasen las mismas consideraciones que al príncipe de Ascoli, su hijo natural”.

Ana de Mendoza debió ser una dama muy guapa aunque tuerta tras un accidente, caprichosa acostumbrada a salirse con la suya e inconstante en sus voluntades.

En las afueras de Pastrana Teresa Cepeda fundó un importante convento descalzo y también Juan de Yepes otro masculino.

La extraordinaria aventura espiritual, intelectual, literaria y organizativa de ambos reformadores del Carmelo, no pueden dejar de sorprendernos. Pasando frío y penalidades de todas clases, cuando no bajo la persecución del Carmelo calzado, atravesaban la inhóspita Castilla de mediados del XVI entusiasmados con su voluntad fundacional.  Recuperaron el valor de la Mística como yoga de unidad espiritual. Sus biografías están repletas de sucesos metapsíquicos, algunos tan singulares que hoy llamaríamos propios del fenómeno OVNI.

El biógrafo de Juan de Yepes, el Padre Fray Gerónimo de San Joseph, también carmelita descalzo, cuenta así la peripecia de la fundación del convento masculino de los carmelitas descalzos en Pastrana:

Aviendo ya instruido el Santo Padre los novicios de Duruelo, y Mancera, se partió mediado Otubre (1570) a hazer lo mismo en el de Pastrana con título de Vicario de aquella casa. Halló n ella a un escogido rebañuelo de catorze Novicios que en el primer año de su fundacion se avian recebido todos excelentes, y de grandes esperanzas: los quales aunque muy fervorosos, y dispuestos a toda perfección, pero necesitados de doctrina, por no aver tenido Maestro de asiento, ni a proposito. Por lo qual el Santo Padre, como a quien tocava la enseñanza comun de la Reforma, comencó a instruirlos de nuevo en las obligaciones de ella. Luego se echó de ver en el Noviciado, y en toda la casa la eficacia de su Magisterio: porque andavan todos alegres, devotos y alentados, y con una Santa competencia diligentes en el camino del Señor.

No pudo durar mucho la asistencia de nuestro Beato Padre en Pastrana, porque avindose  fundado en Alcala en este año de 1571, un Colegio, que fue el primero y más señalado de la Orden, fue señalado en él por primer Rector, para que le diese el temple devido a la virtud y las letras…”

Santa Teresa explica de propia mano la peripecia de la fundación de su convento femenino en Pastrana. Se produjo en un momento muy inoportuno para ella porque estaba organizando el recientemente creado en Toledo pero obligada por la insistencia de la de Éboli, no se pudo negar. Estuvo en Pastrana unos dos meses antes de regresar a Toledo en ese mismo 1569. Cuando murió don Ruy cuatro años después a la princesa viuda se le antojó meterse a monja descalza en el convento de Pastrana con el nombre de Sor Ana de la Madre de Dios. Sin embargo, al parecer sus caprichos y exigencias fueron tantos que Santa Teresa decidió trasladar a sus monjas a otro convento en Segovia. La vida religiosa de la intrépida doña Ana como monja descalza duraría solo unos meses. Luego de lo cual volvería a tener amoríos con el rey y ante la infidelidad de éste disfrutaría de su viudez con otros amantes, el secretario de Estado Antonio Pérez, el más importante de todos.

En la plaza pastranera de la Hora, junto al palacio ducal existe una placa conmemorativa de la visita de Cela. La plaza se mantiene en lo principal como la describe don Camilo: “La plaza de la Hora es una plaza cuadrada, grande despejada, con mucho aire. Es también una plaza curiosa, una plaza con sólo tres fachadas, una plaza abierta a uno de sus lados por un largo balcón que cae sobre la vega, sobre una de las dos vegas del Arlés”.

El viajero se fija allí en una misteriosa y esbelta dama con andares como de felino cansado que también se asoma a ver el paisaje. Luego inesperadamente se la vuelve a encontrar en el hotel. Resulta ser una ciclista aficionada que ha parado en Pastrana para hacer noche.

El tute por estrechas carreteras secundarias hace que el viajero se sienta algo cansado y decida irse a acostar pronto. Mañana un paseo por Pastrana y luego ruta hacia el destino final, la hermosa ciudad de Cáceres.

Pero antes hay que picar algo. En un primer bar el dueño le indica que aún es pronto para el Pastrana la nuit y la cocina está cerrada. En otro establecimiento negocia que le pongan medias raciones. La de callos estaba muy buena. En los precios se observa ya la influencia madrileña. Para bajar la cena pasea por calles empinadas de nombres sugerentes o de personalidades históricas españolas. Algunos balcones lucen banderas españolas. Seguimos en zona nacional.

Ya de mañana, el viajero no pudo entrar en el palacio ducal pero seguro que ya no se encuentra en el estado calamitoso descrito entonces por Cela. Tampoco en el museo de tapices idea que fue de don Eustoquio García que fuera párroco de la villa. La visita a la plaza de la fuente de los Cuatro Caños es obligada.

El viajero compra unos melones, se despide de Pastrana y vuelve a la agitación de la civilización industrial.

Menos mal que le queda el destino final de la ciudad monumental de Cáceres.  Allí paseando por el Parque del Príncipe acompañado por su sombra podrá poner en orden sus pensamientos y los recuerdos de su excursión por la España eterna. ¿Eterna?

 

 

 

 

 

 

 

 

Apólogo de la acémila y el Rey

En un extraño reino paraíso de bandoleros y vendepatrias donde cualquier cosa puede pasar, su rey, con muy buen sentido, en defensa del Bien común y en cumplimiento de sus propios cometidos y deberes constitucionales, ha tratado de llevar a la acémila galleguista, pasicorta, cozilarga, resabiada, invertida, mal capada, traicionera, a trabajar para cumplir con sus obligaciones.

Pero la aviesa acémila se rebela, muy levantisca, se lía a coces con todos y todas menos con sus colegas y compinches traidores de la cuadra oriental para no separarse de la comodidad del pesebre ni fatigar su única neurona pero calcificada.

¿Qué hacemos con la acémila?

El lector podrá terminar este apólogo como más le guste y mayor ejemplaridad tenga…

 

 

 

 

Y el Rey al final habló

Si el lunes criticaba el extraño silencio real, hoy hay que glosar que lo haya roto mediante un discurso institucional en defensa de la constitución y afirmando su compromiso con la unidad y permanencia de España.

Como debe ser. Sólo faltaría lo contrario. Aunque en la España actual cualquier cosa puede pasar y son instituciones de la Monarquía quienes están atacando a la Nación.

Sin embargo, hay un problema lógico, político y jurídico. Y es que es precisamente la actual constitución con su demencial Título VIII y su sistema autonómico la que provoca el menoscabo y al final la amenaza de destrucción de la unidad y permanencia de España.  Cosa que se está constatando ahora dramáticamente en una Cataluña a la que la Monarquía viene consintiendo toda clase de vulneración de derechos civiles, vejaciones, despilfarros y desfalcos.

Por tanto si se quiere preservar, como es deseable y exigible, dicha unidad y permanencia tal cosa se ha demostrado incompatible con el autogobierno.

Su llamada a asegurar el orden constitucional lo es también de atención a otras dos instituciones monárquicas que además de la Generalidad catalana están incumpliendo escandalosamente sus deberes: Su propio Gobierno y el Tribunal Constitucional. Estulticia, cobardía, cálculo egoísta, falta de patriotismo, corrupción, felonía, complicidad bajo cuerda … el amable lector podrá sacar sus propias conclusiones acerca de los motivos de tan lamentables, escandalosas, conductas de esas instituciones que deberían combatir la sedición.

Llama la atención también que el rey no se haya solidarizado expresamente con las Fuerzas de Seguridad a las que la incompetencia y / o felonía de su Gobierno ha dejado casi a merced de las hordas catalanistas, que junto con los traidores que las azuzan desde las instituciones monárquicas catalanas delinquen con total impunidad.  Fuerzas de Seguridad cuyo nivel de indignación con el Gobierno es fácilmente comprensible.

Sin embargo, hay que aplaudir que al final una Autoridad constitucional, la máxima, se atreva a defender a la Nación. Enhorabuena.

 

 

El discurso real no era imaginario

En un sonoro mentís a los extravíos de los malvados republicanos de siempre, gentes indoctas de la Anti-España que como Ortega jaleaban al heroico súbditaje español con discursos disolventes: “Españoles no tenéis Estado, tenéis que reconstruirlo”, me llena de orgullo y satisfacción que Su Católica Majestad se haya dignado ofrecer un patriótico y extraordinario discurso a la plebe, algo más que mosqueada, amén de saqueada para financiar el proceso golpista perpetrado por la Generalidá una impune corrupta institución monárquica catalana a la que se le consienten insultos, humillaciones y desfalcos.

Sobre todo, tras las declaraciones estupefacientes de su real valido. Palabras hueras que más parecían producto de los desvarios de un yonqui sin sentido alguno de la realidad o de un cínico caradura y ensoberbecido que volvía a burlarse de los sufridos españoles.

En efecto, según se ha sabido Su Excelencia el Jefe del Gobierno, (y de la Gurtel o lo que sea lo suyo), toma una pócima sagrada para mantener sus neuronas y audaz corazón en plena forma. Es la rajolinina, sustancia enteogénica de formulación tan desconocida como la de la misma Coca-cola. Fabricada con su propio licor viril mediante trato diabólico por una curandera de su oscura tierra, posee, sin embargo, los efectos secundarios que son patentes en tan excelentísimo adicto.

Pero decíamos que, frente a la inanidad del real valido, Su Católica Majestad había dado a propios y extraños toda una lección de inteligencia, lucidez, patriotismo, valentía y coraje en el hacer frente a sus obligaciones constitucionales. En su memorable discurso que debería ser esculpido en oro y recordado para siempre en los corazones de sus sufridos súbditos, destaca su defensa de los derechos humanos de sus pisoteados súbditos en Cataluña, Vascongadas y Galicia. Su enérgica apuesta a que no los va dejar bajo las garras de los nazis indígenas recurriendo a su condición de Jefe del Estado y de las Fuerzas Armadas si ello fuese menester. Su apoyo a los elementos del aparato del Estado abandonados a su suerte. Su promesa renovada de que va a cumplir su juramento y no va a tolerar la destrucción de España por mucho Soros, Vaticano, Israel, Marruecos, BCE, FMI, RF, o globalistas sacamantecas varios que se lo propongan.

Y es que Felipe BI sin duda es todo un hombre. Último retoño de una Dinastía ejemplar que tantos siglos de gloria ha dado a la España que tuvo la fortuna de acoger a los Borbones tras una cruenta y estúpida guerra en la que era disputada como botín por otra insaciable dinastía extranjera de no menos triste recuerdo.

En honor a la Justicia, y porque como decía el buen Sancho gobernador, no nos duelen prendas, hay que reconocer sin más demora el mérito de nuestro Rey. Quien con su patriótico y precioso discurso, ejemplo de economía de medios pues no se puede decir más con tan pocas palabras, ha alejado para siempre la sospecha de ser el niño obtuso, menospreciado por su progenitor A, mal criado por su progenitor B, una altanera señora frustrada, y mal casado. Lo que casi todos, excepto los cortesanos y ditirambo alabanciosos de siempre, le achacaban.

¡Estamos salvados!

¡España ha muerto, Viva el Rey!

 

 

Por la senda constitucional de Fernando VII

Que los Borbones siempre traicionan es un axioma, un postulado, una evidencia histórica. Lo raro, lo novedoso, sería que esta vez no lo hicieran. Lo más grave de la sedición catalana no es ya los delitos impunes de sus autores amparados en y financiados por las instituciones borbónicas sino la complicidad del resto de la Monarquía.

El cobarde e inepto gobierno sobrecogedor del “Luis sé fuerte” se refugia sobrecogido en la entereza moral, patriotismo y profesionalidad de la Guardia Civil y Policía, a los que sin embargo no sólo no protege ni apoya públicamente sino que deja indefensos ante los excesos y provocaciones de las hordas catalanas, y sus dirigentes, guardia mora incluida, bien cebados por la Monarquía. Felipe BI no se digna dar la cara. Parece que el golpe de Estado no va con él, supuesto Jefe del Estado a la hora de momios y privilegios cuando no corrupciones o desfalcos.

Como en el dos de mayo de 1808 solo una parte del pueblo español, en orfandad y ante la indigencia de las instituciones borbónicas, aún osa intentar defender a la Nación. A diferencia de entonces, esta vez la Iglesia también se encuentra del lado de los felones.

¿Para cuándo la expulsión del Nuncio o la denuncia del concordato?

Para terminar de recordarnos el ya vivido cuadro grotesco histórico, ahora en versión de sainete, sólo nos quedaría por ver a Felipe BI peleándose con el Fraticida a la rebatiña por los despojos de España ante el Napoleón de turno, ¿Soros?

Pero, es triste constatar que muchos cebados y por cebar bueyes del heroico pueblo español estarían dispuestos a desenganchar las acémilas que tiran de la comitiva borbónica para sustituirlas. ¡Vivan as caenas!

Y es que la primera corrupción consiste en pudrir el entendimiento. A ello se dedican con denuedo nuestros principales próceres e instituciones.

Nuestro reconocimiento como patriota español al esfuerzo de la Guardia civil y demás Fuerzas de Seguridad que aún intentan mantener la dignidad de España soportando en orfandad la cobarde traición de sus dirigentes. Ojalá su imagen y prestigio no queden arrasados por la demagogia nacionalista e internacional.

 

 

De farsantes e hipótesis globalistas

En la confusa melé en la que se ha convertido la orquestada sedición catalana, en especial tras el reciente atentado de probable falsa bandera de Barcelona y aún con el riesgo de desvariar por completo, cabría reflexionar en voz alta e intentar buscar algunas pistas de interpretación para intentar comprender lo que pasa y lo que puede pasar.

En España no hay soberanía. Hay que partir de este postulado irrebatible pero que los medios de confusión de masas y de propaganda del Régimen borbónico intentan ocultar. El verdadero Régimen español no es la Monarquía Parlamentaria con la que se constitucionalmente se envuelve, sino un tinglado oligárquico, corrupto, caciquil apátrida coronado. Si no se entiende eso, no se entiende nada.

La solución al tema catalán aunque tiene un evidente componente de pelea por el botín entre bandas mafiosas rivales va ser impuesta desde el extranjero. Los súbditos de Su Católica Majestad estamos para pagar los platos rotos y acaso como posibles conejillos de Indias de un hipotético plan de desestabilización europea similar al de la mal llamada primavera árabe de tan funestas consecuencias para la libertad, estabilidad y prosperidad de los pueblos agredidos por el Imperio.

La Generalidad es una institución extraordinariamente mimada de la Monarquía a la que históricamente se le viene consintiendo toda clase de fechorías y desfalcos de modo que si sigue la tradición las demás instituciones borbónicas no se van a oponer con eficacia a sus desmanes. Porque, donde no hay nación no hay verdaderas instituciones dirigidas al Bien común sino bandas y bandidos a la rebatiña. Y porque más que probablemente están casi todos en la mohatra. El valido Mariano, cómplice por omisión, seguirá mariconeando leguleyeces con el Constitucional para arriba o el fiscal para abajo mientras los golpistas se chotean impunemente de los españoles y nos siguen humillando y robando.

Hay que hacer tiempo, distrayendo al cada vez más preocupado y cabreado público, hasta la visita del próximo 26 de setiembre a la Casa Blanca para recibir órdenes directas del emperador.

Pero, al final, ¿qué se pretende? Muchos golpistas, criados en el odio a España y la Libertad, están guiados por el fanatismo supremacista racista histórico catalán. Otros, más cínicos, por escapar del Código Penal, para tapar sus mohatras, cohechos y desfalcos con la bandera sediciosa.

Por su parte, el valido real hace como que hace pero deja hacer al enemigo, supongo que más que por incompetencia, porque tales parece deben ser sus instrucciones: engordar la gusanera de la deuda hasta arruinarnos por completo y trasladar cualquier decisión importante para el presente y futuro de los españoles a grupos plutocráticos globalistas y sus instituciones instrumentales internacionales.

Y es desde este enfoque desde el que debemos intentar comprender la cosa.

A la luz de lo que ciertos datos conocidos parecen indicar, tal hipótesis cada vez tiene más partidarios, y a diversas razones históricas o conveniencias presentes, el Vaticano, Marruecos e Israel podrían estar por la sedición a las bravas. El foco de infección permanente del clero nacionalista trabucaire, la morisma subversiva fanática irrecuperable constituida en cabeza de puente de la invasión agarena de Europa o el actual adiestramiento militar del incipiente protoejército golpista, así parecerían avalarlo.

Sin embargo, lo que podríamos agrupar bajo el nombre más o menos impreciso de Club Bilderberg, alianza entre plutócratas e instituciones globalistas privatizadas al servicio del gran Capital, estaría por una solución algo menos drástica, al menos de momento, no sea que la cosa se termine por descontrolar en una situación internacional especialmente complicada. Con el cuento de que viene el lobo separatista catalán se haría tragar al alienado pueblo español con una reforma constitucional supuestamente federal, confederal como mucho en la práctica, como paso o etapa intermedios antes de la demolición total y definitiva de España como Nación.

En esta jugada podría estar Mariano y demás burócratas parásitos de la Monarquía, incluido el rey.  Se apuntarían un tanto cara a la galería, el de haber evitado in extremis la sedición catalana y sobre todo haber salvado el IBEX y las zozobras de los fondos buitre. Convertida en una sedición de facto, aunque no de iure, pagada por el pueblo español. Como diría Sancho Panza: tras cornudo apaleado o además de puta, poner la cama.

La verdad, me parece más probable a corto plazo esta segunda hipótesis, pero habrá que esperar a ver qué le ordena el emperador a nuestro intrépido estadista Mariano.

Hay otra que con el panorama descrito por supuesto que “ni está ni se la espera” por recordar la famosa frase de otro golpe borbónico. Es la solución de Cervantes en El Quijote, cuando el noble caballero le dice a un temeroso Sancho: “No tienes de qué tener miedo, porque estos píes y piernas que tientas y no ves, sin duda son de forajidos y bandoleros que en estos árboles están ahorcados, que por aquí los suele ahorcar la justicia, cuando los coge, de veinte en veinte y de treinta en treinta; por donde me doy a entender que debo de estar cerca de Barcelona”.

 

Más información, pinchando aquí

 

 

 

 

 

Breve antología catalana

Visto lo que pasa, y por que siguen siendo de renovada actualidad, he creído oportuno recuperar algunos textos ya publicados en los que ya se hablaba lo que se veía venir.  Más que “memoria” histórica es búsqueda de la verdad histórica. Escritos hace algunos años ofrecen una panorámica del desastre actual. Algo que se veía venir por cualquier persona lúcida, excepto para los ocupas de las lamentables instituciones borbónicas que nos han llevado a donde ahora estamos.

Se puede acceder a los textos pinchando en cada título.

 

Cataluña a la conquista del Estado

Florilegio de bandoleros: el caso del obispo Robuster

Florilegio de bibliografía en catalán durante la Ilustración 

La lliura pujolina, nueva moneda catalana

Memoria histórica de Camba sobre el Estatuto catalán republicano

La resaca de la Diada, un caso más de impostura histórica

De Cervantes, bandoleros y Cataluña

Bandolerismo catalán: Los mossos d`escuadra

Aventuras del Reich catalán

 

 

 

Sibila presentó su novela en Lume

El próximo jueves 24 de agosto a partir de las ocho de la tarde y en la famosa Librería Lume de la ciudad de La Coruña, Sibila Freijo presenta su novela Lo que no sabía de .

Una narración de raro alto voltaje erótico, aún más insólito por haber sido escrita, y muy bien, por una mujer joven.

La novela, primera parte de una saga que continuará en los próximos meses con nuevas entregas, narra con singular valentía y desparpajo las peripecias vitales, profesionales y especialmente eróticas de Carlota, una joven divorciada. Madrid no deja de ser también protagonista con algunos de sus barrios o lugares más emblemáticos; Chamberí, la plaza de Santa Ana, El Círculo de Bellas Artes, Embassy… del Madrid actual y de siempre. Pero la acción discurre también en Francia, en una agitada ruta de lugares y orgasmos.

En el acto intervendrán, además de la autora, el gran novelista y autor teatral Juan Mariñas y un servidor de ustedes, en lo que promete un servicio de garita divertido, cosa de agradecer aún más en estos tiempos de tantos azares, disgustos y zozobras.

Los amables lectores de esta página quedan invitados a la presentación que a no dudar será una oportunidad de disfrutar de la buena literatura y de un rato ameno y divertido. Les esperamos.

Sibila Freijo es periodista y tiene un sugestivo blog llamado Sexo en Chamberí.

En él, (pinchando en el nombre resaltado en granate), puede encontrarse información adicional sobre el libro y su autora.

Nota del miércoles 23 de agosto

Esta mañana la autora ha sido entrevistada en Radio Voz. Para ver el vídeo pinchar aquí 

 

Breve reseña

Con gran éxito y según estaba anunciado, en un acto que resultó muy grato y entretenido Sibila Freijo presentó su novela en la famosa librería Lume de La Coruña, que resultaría llena para la ocasión.

Juan Mariñas dialogó con la escritora sobre diferentes aspectos de su obra. Tanto de interesantes cuestiones de técnica literaria cuanto de motivaciones y la relación con su biografía.  Sibila mostró sus grandes dotes para el fenómeno literario y su no menos grande habilidad para relacionarse. Anunció que espera saldrá la segunda entrega de la saga el próximo 13 de setiembre.

Por su parte, el autor de este blog también tuvo el honor de intervenir con un breve reflexión sobre la problemática del Amor en diferentes culturas y de esta novela en relación con ellas.

Desde aquí, de nuevo, agradecemos a todos su asistencia y a Lume su generosa hospitalidad.

La foto que ilustra esta breve reseña fue realizada por Begoña, la librera.

 

 

BCN, ¿Quid prodest?

Cuando se intenta comprender lo que pasa cuando suceden hechos tan graves es preciso tratar de controlar los sentimientos de indignación, horror, compasión con las víctimas así como no dejarse llevar hacia donde el poder desea, evitando entrar al trapo de interpretaciones sesgadas o posiblemente dirigidas a extraviar a la opinión pública.

Los intereses geoestratégicos son difíciles de comprender para el común de los mortales porque son muchas las variables a controlar y faltan datos fiables. De modo que lo que aquí se expone como reflexión en voz alta, salvo en lo referido a datos comprobados, se trata de hipótesis más o menos racionales o fantasiosas. Desde el punto de vista oficialista acaso simples disparates de conspiranoicos. El amable lector se formará su propia opinión.

El tiempo lo aclarará. O no.

Consideraciones previas:

Barcelona, y toda Cataluña, constituyen un centro de atracción de agarenos, especialmente moros del corrupto sultán vecino, patrocinado y subvencionados por la política pro golpista y antiespañola de la corrupta mafia pujolista y golpistas en general, que hacen el papel de nuevos conde don Julián, personaje mucho más “catalán” que Cervantes o Colón. Seguro que el meapilas de Prat de la Riba se llevaría un gran disgusto de comprobarlo pero ello es así.

Simbólicamente, en lo que se refiere a arrumbar símbolos españoles y sustituirlos por otros ajenos, la antigua plaza de toros monumental de Barcelona pretende convertirse en la mega mezquita más grande de Europa.

La educación catalanista, por llamarlo algo, se encuentra condicionada por corruptos, golpistas y docentes fanatizados que ven en el Islam y su quinta columna protegida y subvencionada un aliado contra España.

Cataluña puede convertirse en una República islámica de hecho más o menos camuflada, controlada por el NOM e Israel, para proporcionar apoyo a la invasión agarena de Europa.

Las organizaciones terroristas, quien quiera que estén detrás de ellas, amenazan públicamente a España con atentados y especialmente a Barcelona, tierra de especial acogida de la morisma.

Las fuerzas policiales están como poco “descoordinadas” en la Cataluña golpista actual con un gobierno regional en franca rebelión y la no menos extraña conducta paralela del gobierno español que, pese a sus remilgos de damisela ofendida, en la práctica deja hacer sin emplear la legalidad para perseguir los delitos.

Los mandos de los mozos de es-cuadra van por libre desde el punto de vista español y preparan el referendo y la sedición.

Según algunas fuentes, sus futuros servicios secretos independentistas estarían siendo entrenados por agentes israelíes.

Los atentados e incidentes, explosión y demolición atribuidas a gas, criminal atropello de las Ramblas, tiroteo de Cambrils, pueden estar íntimamente conectados y tener un componente geoestratégico, en relación con el programado referendo pro golpista.

Los asesinos directos son subcontratas con escaso grado de autonomía para sus crímenes. Conviene saber quiénes están detrás para organizarlos, entrenarlos y financiarlos.

La demolición del inmueble de Tarragona probablemente realizada con explosivo militar especializado si atendemos a las características de la explosión y al estado de los restos, recuerda la de Leganés tras el 11M. La principal diferencia no está en la destrucción de pruebas sino en que se ha realizado antes y no después de los atentados, y que aquí ha habido menos muertos.

El 11 M fue un atentado estratégico de falsa bandera dirigido como otros anteriores a cambiar la historia de España, que pudiera hacernos comprender mejor el de Barcelona, perpetrado igualmente en un momento crítico de nuestra historia.

¿A quién pudieran beneficiar los atentados?

Con carácter general a los mismos que provocan otros anteriores en otras ciudades de Europa o fuera de ella, dentro de una estrategia dirigida a la dominación mundial, utilizando terroristas islámicos como subcontrata sacrificable. Con sus consecuencias de miedo y desvío de la atención de la gente, fomento de un Estado policial y del control de la población, Ejército desplegado, pérdida de soberanía nacional, negocio armamentístico.

Pero en particular

-Tienen que ver con la debilidad de España gravemente amenazada y apenas con soberanía residual suficiente para combatir el proceso de desintegración territorial inducido por fuerzas tanto internas como externas, a favor del gran capital y de los intereses imperialistas de la dominación mundial. Proceso en el que colaboran consciente o inconscientemente una oligarquía corrupta e insaciable y unas lamentables zurdas prostituidas o con visión de topo.

-Tienen que ver con el proceso independentista, si fomentado desde el exterior, patrocinado y realizado por las propias instituciones de la Monarquía en la región. Es decir, por parte del aparato del Estado.

El atentado se relaciona con el proceso golpista en curso, pero su resultado a favor o en contra del mismo, probablemente va a depender de cómo se gestione.

¿Cómo van a gestionar la propaganda para arrojar los muertos al bando contrario?

¿Hasta que punto lo emocional va a desbordar el análisis racional de lo que ocurre?

Quid prodest. Pero ¿a quién o quiénes conviene el atentado?

Contra la continuidad del “proces” golpista

Mariano puede decir que Cataluña sin España estaría a merced total del terrorismo. Que su policía regional no funciona. Que el gobierno regional es un desastre ocupado por sediciosos, golpistas y corruptos que no se ocupan del interés general ni protegen a la población. Cierto, muy cierto, pero eso también sería reconocer que su gobierno ha perdido por completo el control de lo que pasa en esta región española.

Se puede hacer la demagogia barata de publicar lo mucho que nos queremos todos, y jalear que todos debemos ir juntos contra el maligno terrorismo, en este caso tremendamente oportuno.

Mariano puede dar instrucciones para desplegar al Ejército en Cataluña por lo que el proces quedaría fatalmente afectado.

Los golpistas catalanes menos fanatizados, y parte de la plutocracia catalana que teme por la continuidad de sus negocios, cohechos y desfalcos, verían con alivio la puerta abierta que el atentado les abre para huir del callejón sin salida en el que se habían metido, salvando la cara por causa de fuerza mayor. Eso, sí cobrando el servicio.

No deja de ser extraño que con un golpe de Estado anunciado para el mes que viene los diversos próceres borbónicos, incluido el rey, estén tan ricamente de vacaciones.

Por alguna razón que se nos escapa ¿al Poder internacional ya no le interesa el desmembramiento de España y por eso recurre a atentados para parar el proceso de sedición en ciernes?

Una hipótesis conspiranoica, atrevida, que plantea una duda terrible, ¿Pudiera ser este el cisne negro perpetrado por mano amiga y a la que pudiera agarrarse Mariano, y acaso la razón por la que antes no hacía nada mientras crecía la sedición? ¿Una oportunidad para poder decir, como el general Franco con ocasión del magnicidio de Carrero, otro atentado estratégico: “No hay mal que por bien no venga”.

A favor de la continuidad del “proces” golpista

Dependiendo de a quién se haga responsable finalmente de los muertos el atentado puede manipularse emocionalmente a favor del referendo. Los golpistas pueden echar la culpa a España por no defenderlos ni permitir que ellos se defiendan. Pueden hcer ver que es un atentado para impedir el “proces” y en consecuencia provocar un efecto rebote en los votantes desnortados, similar al producido después del 11 M, que entronizó al devastador ZP y su cuadrilla.

Los atentados favorecen los intereses turísticos de la competencia, y son criminalmente sinérgicos con las campañas anti turísticas orquestadas por mercenarios sorosianos y cretinos fanatizados de la pseudo izquierda que les hacen el juego. Afectan a un pilar fundamental de la economía española tras su suicida proceso de desmantelamiento de los sectores primario y secundario.

Aún existe mucha confusión sobre lo sucedido. Es preciso encajar las tres piezas, demolición de la casa de Tarragona, matanza de las Ramblas, muerte de los presuntos terroristas en Cambrils.

Como ya decíamos al principio de este breve texto provisional los intereses geoestratégicos son difíciles de comprender para el común de los mortales porque son muchas las variables a controlar y faltan datos fiables. De modo que lo que aquí se expone son hipótesis provisionales a la luz de las noticias conocidas y más o menos racionales o fantasiosas por si ayudan al amable lector a formar su propia opinión.

 

 

 

 

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