Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Sobre el éxito del PSOE

Algunos, cada vez más dada la gravedad de los acontecimientos que estamos viviendo, nos preguntamos acerca de las razones profundas del éxito del PSOE. ¿Cómo es posible que un partido falsario, dominado por gentes sin honor, patriotismo ni decencia, capaz de desfalcar cientos de millones de euros a ciudadanos españoles, entre ellos parados a los que muy especialmente debiera defender, pueda aún mantener alguna credibilidad y representación social?

Un partido refundado ex nihilo por servicios secretos y fundaciones capitalistas extranjeras, plagado de vicios de ejercicio, mohatras y escándalos. Democrático sólo cuando le conviene, de lamentable vocación guerra civilista, sectario, demagógico, perpetrador de traiciones y felonías, liquidador del sector público…

Un grupo de comportamiento mercenario globalista al servicio del más reaccionario NOM contra los legítimos intereses de España, que ataca a la familia con la promoción del hembrismo fanático o la homosexualidad y a la clase media y trabajadora con el fomento de la inmigración ilegal y descontrolada o la universalización de los servicios para ilegales y no cotizantes con cargo a déficit y deuda, ¿cómo es posible que pueda estar gobernando una nación multi-centenaria al final del siglo XXI y que aún mantenga algún apoyo electoral social además de entre los golpistas, racistas, saqueadores que han aupado al doctor Sánchez a la cucaña gubernamental?

Un partido que ante quizás la mayor disyuntiva en la que se encuentra hoy Occidente: globalismo descontrolado al servicio de una feroz plutocracia o mantenimiento del orden básico de los Estados Nación que posibilita la convivencia y el progreso pacífico, paradójicamente apoya el globalismo contra los intereses de los trabajadores, cuya legislación laboral protectora ha desmontado, o el interés común de los ciudadanos. Lo que también significa otra disyuntiva: o el apoyo a la economía real y sus instituciones que sirven para satisfacer necesidades reales de la población o a la especulación financiera internacional contra los intereses sociales. Un partido que ha desmontado gran parte de nuestros principales sectores económicos mediante ruinosas reconversiones, y ha dilapidado el sector público español, arrumbado la agricultura y abandonado al mundo rural, importantes sectores industriales o entregado estratégicas instituciones energéticas a las multinacionales.

Un partido que, en resumen, actúa de hecho en contra de los intereses que sus siglas pretenden representar. Controlado hoy no por trabajadores sino por buscones y oportunistas, cucañistas, señoritos e hijos de papá, hembristas y preciosas ridículas. Y que para tapar su actual verdadera naturaleza mercenaria del gran capital y su renuncia a defender los derechos laborales cada vez más representa a la chusma, al lumpen, a lo peor de la sociedad española. A indigentes espirituales y morales sin criterio propio azuzados por la demagogia y la envidia. Sin olvidar su pertinaz contubernio contra natura con la mayor carcundia oligárquica periférica, integrista, racista, xenófoba, con empresarios monopolistas abusones que medran en el desfalco o el privilegio.

Algún lector dirá: exagera, habrá alguien honrado. Sí es posible, desde luego, pero haciendo bulto o ¡bien que lo disimula sin oponerse a lo que sucede!

No hay más que ver el monipodio gubernamental con el doctor falsario que lo encabeza. O como se tapan o tergiversan con ayuda de la prensa y media mercenarios los mayores escándalos.

Quizá la razón de su éxito, so pretexto de progrez, además de la mohatra permanente y de la actual propaganda de los media prostituidos que blanquean los abusos y su verdadera naturaleza ante el populacho, se encuentre en su demostrada habilidad para excitar las más bajas pasiones. Quienes lo encumbran y amparan han sabido explotar las bajas pasiones de la chusma. La codicia, la ambición, la ignorancia, el fanatismo, la hipocresía, el resentimiento social, el revanchismo, el sectarismo, el fanatismo. La suicida falta de sentimiento de pertenencia a una gran nación histórica secular, hoy fragmentada en tribus ignorantes, sectarias, y dominadas por oligarquías corruptas y liberticidas. Y sin duda, en su manejo magistral de la envidia igualitaria.

Un vicio nacional. Durante el siglo de oro, en el comienzo de la primera empresa de las que forman su tratado Idea de un príncipe político cristiano, don Diego Saavedra Fajardo hacia referencia a la envidia:”En la cuna se exercita un espíritu grande; la suya coronó Hércules con la vitoria de las culebras despedazadas. Desde allí le reconoció la invidia  y obedeció a su virtud la fortuna”.

Un vicio también estudiado por Unamuno, la generación del 98, entre otros autores.

Más tarde, en 1984, Fernández de la Mora dedicaba a la envidia igualitaria un lúcido ensayo que fuera publicado por la editorial Planeta. Un texto que ilumina muchas de las causas de las actuales amenazas que se ciernen sobre la sociedad española gracias a los socialistas y sus aliados comunistas y golpistas en general con la complicidad de los media corrompidos y creadores de una mohatra o realidad virtual al servicio de la devastación.

Decía así el autor:

“En los pueblos que envidian más, estas leyes psicológicas se manifiestan con especial relieve. De todas las grandes naciones europeas España es la  que más ha decaído en la edad contemporánea porque el igualitarismo envidioso ha actuado en ella más enérgicamente que en otras naciones al encontrar una predisposición psicológica que ha multiplicado su operatividad. Y en aquellos periodos en que los demagogos del resentimiento han sido más activos, la decadencia ha sido más acusada. La experiencia próxima confirma que la envidia social es más deletérea que la privada y que, cuando es estimulada políticamente, desciende la calidad de las minorías y el deterioro general.”

Unas palabras proféticas escritas hace más de un tercio de siglo. Como estas otras que explican lo que nos pasa:

“La eminencia de una persona depende de su estructura genética, (salud, cociente intelectual, tesón,…), de su formación (saberes, hábitos…) y de su promoción (reconocimiento público y utilización colectiva)”.

“La envidia interviene con creciente negatividad en cada uno de los tres momentos. La envidia al fuerte, inteligente y virtuoso lo margina y no estimula su reproducción óptima: el aislamiento y el celibato del hombre superior son antieugénicos. La envidia escolar al más capaz y estudioso fomenta la desaplicación y el ocio; y el igualitarismo educativo retrasa a los mejores. Y, finalmente, la envidia social obstaculiza el reconocimiento público de los egregios, así como el fomento y utilización de su actividad. La eficiencia de la envidia es, pues, mayor en la sociedad que en la escuela, y mayor en la escuela que en la pareja; cuanta más extensión superior negatividad. Por eso la envidia social es la de máxima potencia demoledora”. 

Con esta pasión dominante, azuzada por la demagogia, antesala de la tiranía, ¿puede existir y mantenerse una verdadera democracia promotora del Bien común en España ?

Pero, para ser ecuánimes, la responsabilidad en este estado de cosas no es exclusiva del PSOE sino también de la no izquierda, ¿derecha?, que ha renunciado a dar ninguna batalla cultural por los valores o el patriotismo y que trata de mimetizarse, de confundirse con estas zurdas degradadas.  Ni menos a dar ejemplo con su conducta. Tal falta de antagonismo virtuoso es otra de las causas de la actual degradación de las instituciones y del descrédito de la actividad política y de la clase política en su conjunto entre los ciudadanos españoles conscientes.

 

 

 

Gloriosos fastos y nefastos

Se van a cumplir cuarenta años de la aprobación de la sagrada constitución que tan acertadamente dirige nuestros destinos ante Dios y ante la Historia. Su Preámbulo establecía una serie de buenas intenciones con voluntad de cumplimiento que cada lector valorará hasta qué punto han sido satisfechas. Pero, pese a la propagada oficial, la cosa está un poco desprestigiada al menos entre los ciudadanos conscientes, honrados y trabajadores que no se creen merecedores de tanta maravilla como nos venden. Responsabilidad de la naturaleza más o menos chapucera de la constitución o de la siniestra conducta de los políticos que ha venido amparando, nos encontramos en una situación de descomposición acelerada, agónica, en la que no ya un sistema político institucional supuestamente democrático en las formas, sino lo que es peor, incluso la propia supervivencia de la multi-centenaria Nación española se encuentra amenazada. Todo un logro histórico.

En uno de los famosos apólogos del conde Lucanor se explicaba una situación parecida a la que ahora contemplamos. La Verdad, a la que la canalla de impostores, pícaros y delincuentes había enterrado bajo las raíces del frondoso árbol de la Mentira, emerge en un momento inesperado. El árbol cae y con él toda la chusma y canalla que de Ella se beneficiaba. La Mentira queda desenmascarada y arrumbada. La Verdad surge y nos hace conscientes de la realidad ocultada.

Nunca en la historia reciente de España la clase política dirigente había alcanzado tanto desprestigio ni había merecido tanto desprecio general por parte de la gente de bien.

El heredero de Franco a título de Rey, galán y actor principal del evento, ha perpetrado tantas fechorías y desafueros a lo largo de su reinado que la casta beneficiaria del régimen duda si cara los próximos fastos y celebraciones ditirambo alabanciosas es mejor mantenerlo oculto, o sacarlo en disimulado segundo plano. La Justicia ha decidido no investigarle por lo que pudiera pasar, alegando tortuosos leguleyos otro sí digos. Junto a la gran estafa escándalo de los EREs del Partido Socialista Obrero ¡contra sus parados!, la de los Gürtel populares, o con el aventajado yerno condenado, por recordar solo algunos procesos célebres, sólo faltaba que el fasto, la gran celebración constitucional, coincidiera con un procesamiento emérito.

Pero hay otro fasto, otro mojón que fija límites, que parece va a coincidir en el tiempo con la buena nueva del nacimiento constitucional. Me refiero al desenterramiento, con indisimulada intención de profanación por parte de sus instigadores, la banda del ejemplar doctor Sánchez, de los restos del general Franco al que se debe la instauración de la Monarquía actual.

El asunto tiene un importante carácter simbólico de ruptura. De paradójica deslegitimación del actual régimen borbónico. En consecuencia, no se entiende la postura de partidos monárquicos como el PP o Ciudadanos al abstenerse en la votación de ayer cuando se debatía si se profanaba o no la tumba del general que venciera a comunistas, separatistas y socialistas asilvestrados, cuando no simples criminales. Y que posibilitara un gran salto adelante de transformación y progreso social y económico y la formación de una nutrida y próspera clase media que se encuentra en la base de todo orden y estructura progresiva social. Pese a lo que pudiera parecer a simple vista, tal asalto a la tumba posee una obvia intención deslegitimadora de los que la sectaria propaganda roja y /o golpista, considera sus derechohabientes: la Corona y las fuerzas de la no izquierda, Iglesia Católica incluida. Que creo hacen mal en lavarse las manos como Pilatos, o en disimular como si la cosa no fuera con ellas, porque todos tenemos ombligo, las naciones, los regímenes y las instituciones también. En cosas simbólicas y graves no hay abstención posible. Se está a favor o en contra. Sin olvidar que también hay consideraciones humanas, metafísicas, espirituales, para dejar descansar en paz a los muertos. Si se me permite un apunte de memoria histórica cabe recordar las palabras del presidente Azaña tomadas de su discurso de 1938 en Barcelona:

Pero es obligación moral, sobre todo de los que padecen la guerra, cuando se acabe como nosotros queremos que se acabe, sacar de la lección y de la musa del escarmiento el mayor bien posible, y cuando la antorcha pase a otras manos, a otros hombres, a otras generaciones, que se acordaran, si alguna vez les hierve la sangre iracunda y otra vez el genio español vuelve a enfurecerse con la intolerancia, y con el odio y con el apetito de destrucción, que piensen en los muertos y que escuchen su lección: a de esos hombres, que han caído embravecidos en la batalla luchando magnánimamente por un ideal grandioso y que ahora, abrigados en la tierra materna, ya no tienen odio, ya no tienen rencor y nos envían, con los destellos de su luz, tranquila y remota como la de una estrella, el mensaje de la patria eterna que dice a todos sus hijos: Paz, Piedad y Perdón”. 

Aunque también es verdad que esa abstención tampoco resulta tan extraña si la colocamos en el contexto de derrota cultural que tiene asumido la no izquierda en los últimos años.  Que renuncia a dar batalla por los valores metafísicos, por las tradiciones, por nuestra historia con sus sombras pero con tantas y excelentes luces, por el mensaje de la patria eterna, que culposamente se ignora, se tergiversa o se esconde a las nuevas generaciones.

Que en su sectarismo iconoclasta llevado de la venganza y de la cobardía de alancear a moro muerto hordas como las del impostor doctor Sánchez intenten destruir nuestra Historia se comprende porque sirve bien para sus despóticos fines devastadores. Pero que los demás no nos defendamos como sería menester entra en el suicidio disfrazado de eutanasia activa.

 

 

 

 

Mohatras, suma y sigue

No nos libramos de las mohatras de las que nos venimos ocupando con más frecuencia de la que quisiéramos. Incluso en esta fase de descomposición terminal, agónica, del régimen del 78 aún se muestran más patentes y obscenas, como hemos venido debatiendo en anteriores textos.

Para que la democracia funcione con mínimo de calidad y no se convierta en demagogia e incluso tiranía como es el caso actual, deben existir unos meta valores dominantes, que se entienden de suyo, sin discusión, que informen la conducta tanto de la sociedad como de los sistemas políticos e institucionales.

Una de las peores consecuencias del escándalo de los másteres, del que ya nos hemos ocupado, es la burla y escarnio del mérito, del esfuerzo personal, de la voluntad de ser mejores. Un grupo de golfos y golfas que participan del poder okupa núcleo del régimen se aprovechan de su condición de privilegio, hasta ahora impune, para blindar y decorar su poder bastardo con el enmucetamiento cómplice de sus falsas habilidades. Como con carácter profético decía el gran Espinosa en su genial Escuela de Mandarines, “cuando enmucetamos al necio, afrentamos la razón y su orgullosa pretensión de dar cuenta del mundo, misión reservada a la Gobernación (-no a la Ciencia, el Conocimiento o la Universidad-). Nuestros falsos sabios (-doctores, masterizados, expertos, asesores-) son la pella que arrojamos a la Inteligencia”.

Continúa el sabio Espinosa: “la memez aislada y abandonada, nada genera sino sandeces, pero enmucetada y condecorada, produce colaboracionistas. La falsedad es sumisa, y la verdad, indómita, aquella, sirve a un dueño, y ésta, a nadie. Si precisáis cooperadores incondicionales, inventad hombres mentira, como nuestros enmucetados y filósofos proclamados”.

Ya que: “la casta que sistemáticamente engrandezca al bobo reinará perpetua, porque los memos sólo piden beneficios y rito. La Gobernación no necesita intelectos sino sumisiones… la descarada Corrupción se llama Feliz Gobernación”.

Difícilmente se puede describir mejor la actual degradación de la Monarquía autonómica del 78 que como lo hacía con visión profética Espinosa cuatro años antes de que se instaurara por el heredero del general Franco cuyos restos se quieren profanar.

El enmucetado doctor Sánchez, su condecorado y almodovariano gineceo gubernamental de todos y todas. Su osadía, no exenta de habilidad para llevar toreado con el pico de la muleta a la indigente masa de chusma, descuideros e ignorantes que le votan o sostienen. Sin olvidar la mohatra del llamado Cuarto Poder, los degradados media que cohonestan o blanquean tanta traición y felonía. Todos son elementos fundamentales y definitorios del régimen del 78 en esta fase terminal.

Es posible que de estas escaramuzas, como la protagonizada ayer por Rivera en el Congreso salga blindado el siniestro bipartidismo si ambas mafias firman un pacto de no agresión, por todo lo que tienen que ocultar. Pero, de momento, durante la representación de ayer el fementido Doctor Sánchez con sus amenazas que nos traen triste memoria de históricas hazañas socialistas, enseñó la patita de lobuno déspota peligroso, por debajo de su disfraz de dulce y risueña abuelita. Casado sigue en busca de autor mientras se defiende del peligrosísimo fuego amigo y el arrumbado Rivera, que salió por la puerta grande, resucitó al menos temporalmente.

La mohatra continuará…

Post Scriptum

Según esta fuente se habría identificado al presunto autor de la presunta tesis del doctor Sánchez,

Ambiciosas sinergias promotoras entre la Junta de Extremadura y la UE

Por parte de los tenebrosos fachas enemigos de la Humanidad en general y de Extremadura en particular, estamos asistiendo a una feroz campaña de intoxicación que pretende hacer creer que el malvado dictador, cuya tumba es necesario profanar por evidentes razones filantrópicas y de utilidad pública, haya hecho algo bueno por los españoles. Una verdadera vergüenza que debe ser enérgicamente denunciada como se merece por todo progre bien pensante y más aún si es un desahuciado parado endémico producto de la política socialista de destrucción de la actividad económica real en estos feudos. Pero, tranquilos, que el demócrata y patriótico presidente Sánchez lo va a impedir bajo pena de terribles castigos a los vagos y maleantes que osen criticar la versión que establezca el Ministerio de la Verdad socialista.

Aunque, por otra parte, algunos seguidores del Doctor Freud no dejen de avisarnos de que con tal fanática persecución anti franquista pudiéramos estar ante un paradigmático caso psicoanalítico del complejo de Edipo o de muerte del padre, desarrollado a partir de su fase anal por los socialistas que no han conseguido una sexualidad adulta. En efecto, Franco, la CIA y el CESID fueron los verdaderos fundadores de la única organización política franquista, sin incluir los Borbones, que subsiste hoy en día: el PSOE, criatura viciosa y niña mimada de los servicios de información del General que hicieron posible el lucrativo golpe de Suresnes.

 

Pero, aparte de la creación ex nihilo de la moderna PSOE inopinado mérito que más vale no reconocer, el dictador no habría perpetrado sino fechorías. Por ejemplo, se habla del Plan del Campo de Arañuelo en Cáceres o del llamado Plan Badajoz, proyecto altamente demagógico que con la construcción del sistema de embalses de Cíjara, García Sola y Orellana acabó con el estiaje del Guadiana, embalsando hasta  tres mil quinientos millones de M3 y permitiendo el riego potencial de casi doscientas mil Has convertidas en feraces campos de regadío para los miles de malvados colonos colaboracionistas del infecto caudillo a lo que se les dotó de parcelas, casas propias y una veintena de pueblos surgidos entre los secarrales. Para colmo, con este proyecto el odioso tirano, visionario del moderno y acaso impostado cambio del clima climático, lograría la generación de una extraordinaria cantidad de energía eléctrica renovable, de la que presumen apuntándose el tanto algunos de nuestros más encopetados lucrativos monopolios y afines ongs sorosianas tente mientras cobro. Ya digo, una vergüenza que debiera ser corregida sin piedad por la Santa Inquisición socialista en cumplimiento de la Ley de Memoria histórica, de modo que no quede nada de la obra del Maligno, volando las presas e inundando terrenos y arruinando poblaciones, acequias y sistemas de riego a la vez que los despojos del tirano tras la profanación de su tumba sean aventados para pasto de los rollizos y fotogénicos buitres del Monfragüe.

Pero ni la Junta de Extremadura ni la UE se desaniman ante estas repugnantes propagandas orwellianas del Plan Badajoz y otras lamentables zarandajas obra del tirano. Cabe resaltar hoy el logro del moderno ferrocarril que ya avanzado el siglo XXI “une” la capital cacereña con la del Reino a la diabólica velocidad media de sesenta y tres kilómetros por hora, cuando no se producen los retrasos habituales. Una avanzada máquina de ingeniería con todos los adelantos técnicos que cuando funciona, pues acaso por sabotaje de los descontentadizos nostálgicos de siempre falla más que una escopeta de feria, debe esperar a cruzarse con otras similares en las modernas estaciones del trayecto, logrando entonces velocidades medias récord guinness menores a los cincuenta kilómetros por hora. Todo un parque temático lineal dedicado a la modernidad y los grandes adelantos promovidos durante décadas por los bondadosos y honrados próceres socialistas, permanentemente desvelados por el mejor bienestar del pueblo que les honra con décadas de mayoría absoluta.

Existen otros grandes logros del Régimen borbónico autonómico socialista de los que es obligado hacer mérito. En la misma noble ciudad de Cáceres, tan hermosa y sorprendente, existen unas placas conmemorativas de actos de fomento y mecenazgo verdaderamente ambiciosos, esforzados, reconocidamente heroicos, protagonizados al alimón por la Junta de Extremadura y la mismísima Unión Europea.

Como puede comprobarse en las imágenes que ilustran este texto disimuladamente alabancioso (por puro vicio y aunque no cobre un miserable euro de su fondo de reptiles) tomadas a las puertas de la empresa agraciada y bajo los apartados presupuestarios de Fomento y Mejora de las T.I.C. en el Sector turístico y de Compra de mobiliario para cuartos de baño ambas gloriosas instituciones cofinancian la compra de modernos retretes y otro material sanitario de última generación para el céntrico hotel cacereño situado entre las calles Donoso Cortés y Roso de Luna por las astronómicas sumas de 1.147,00 €  y  de 4.040,52 €  respectivamente.

Dicho quede a mayor gloria de ambas instituciones y para el reconocimiento y eterna gratitud por sus desvelos por parte de todo extremeño de pro. Ante estos indiscutibles logros del Régimen ¡Qué se quite la basura franquista esa del Plan Badajoz!

 

 

 

Trump y nosotros

Ensimismados con los graves problemas españoles que amenazan nuestra continuidad como nación no solemos caer del todo en la cuenta de que lo nuestro, nuestros problemas, zozobras e incertidumbres, no son sino elementos de una batalla librada en un país ahora menor, (aunque emblemático por ser una de las naciones más antiguas de Europa y tener la gloria de haber llevado la civilización y la cultura a todo el orbe conocido), que forma parte de una guerra total entre globalistas imperialistas promotores del terrorismo y las guerras de conquista que pretenden destruir las naciones y sus tradiciones sociales y culturales y los que en todas las sociedades civilizadas, sin ser nacionalistas exclusivistas o xenófobos, nos oponemos a ello. Manuel Azaña decía que la historia debiera ser la corrección de la Tradición por la Razón. Y desde luego ello está muy bien siempre que tal corrección se realice de acuerdo con los intereses legítimos de las sociedades. Y nunca privando a éstas de su soberanía.

Es bien sabido que el actual presidente de EEUU, Donald Trump, sufre un acoso criminal desde los diversos instrumentos del llamado Deep State, del tinglado imperialista mundial que viene dominando la política americana e internacional desde hace tiempo, quizás desde el siglo pasado o desde el asesinato de otros emblemáticos personajes que se opusieran a él. Me refiero, por ejemplo, a los Kennedy o a Lutero King. Nuestros repugnantes y prostituidos media, con alguna honrosa excepción, también se ofrecen gustosos al linchamiento de tan incómodo personaje mientras ocultan las fechorías, incluso genocidios, de la plutocracia mundial denunciada por Trump.

Durante su campaña electoral el entonces candidato Trump habló muy claro, y quizás por haber conectado con los profundos y sinceros anhelos de renovación del pueblo americano ganó las elecciones con todo en contra. No dudó en calificar de “criminales” a los Monipodios protectores de nuestro hoy cucañista presidente. A los Clinton, capos del degradado actual Partido Demócrata lamentablemente convertido en santuario de corruptos, pederastas y promotores de terroristas, con el que Sánchez colabora y al que tanto debe en su inaudita promoción.

Pero el revelador y valiente discurso de Trump, que copio a continuación, debiera movernos a reflexionar en profundidad sobre lo que nos pasa en relación con los decisivos problemas geoestratégicos mundiales. Y a  envidiar, en el buen sentido de la palabra, a América que tiene un pueblo capaz de intentar reaccionar y a un líder polémico, de maneras manifiestamente mejorables, pero que contra todo pronóstico ha ganado unas elecciones hablando claro, denunciando al Establishment.  Un tinglado que, en consecuencia, le tiene declarada una guerra a muerte.

Así hablaba Trump durante su campaña electoral:

“Nuestro movimiento trata de sustituir un fracaso y corrupto, cuando digo corrupto es totalmente corrupto, sistema (establishment) político por un nuevo gobierno controlado por el pueblo estadounidense.

No hay nada para el establishment político que no sea capaz de hacer.

No hay mentira que no sea capaz de contar para mantener su prestigio y poder a tus expensas y eso es lo que ha estado ocurriendo.

El establishment de Washington y las corporaciones financieras, y los medios de comunicación que lo financian existen solo por una razón: para protegerse y enriquecerse a sí mismas.

El establishment se juega billones de dólares en estas elecciones. Como ejemplo, solo un acuerdo de libre comercio que les gustaría aprobar implica billones de dólares controlados por varias naciones, corporaciones y lobbies. Son todos aquellos que controlan los resortes de poder en Washington y todos los intereses globales que se alían con esta gente, los mismos que no tienen en mente nuestro bien. Nuestra campaña representa una amenaza existencial real para ellos que nunca han presenciado antes.

Esto no es simplemente otra elección de cuatro años. Estamos ante una histórica encrucijada para nuestra civilización, que determinará si nosotros, la gente, reclamará tomar el control sobre nuestro gobierno.

El establishment político que está tratando de detenernos es el mismo grupo responsable de los desastrosos tratados de libre comercio, de la inmigración ilegal masiva, y la política exterior y económica que han desangrado a nuestro país.

Para ellos es una guerra y para ellos nada está fuera de los límites. Estamos en una lucha para lograr la supervivencia de nuestra nación. Créanme. Y esta será la última oportunidad para salvar el ocho de noviembre. Recordadlo.

Esta elección determinará si somos una nación libre o si solamente tenemos la ilusión de ser una democracia pero realmente está controlada por un pequeño grupo de globalistas e intereses especiales que manipula nuestro sistema. Nuestro sistema está manipulado. Esta es la realidad. Vosotros lo conocéis, ellos lo conocen, yo lo conozco. Y podría decir que todo el mundo lo conoce.   

El establishment y sus medios ejecutores controlarán esta nación por medios que son de sobra conocidos. Cualquiera que ose desafiar su control será etiquetado como sexista, racista o xenófobo y moralmente deforme. Ellos te atacarán, ellos te difamarán, ellis buscarán destruir tu carrera y tu familia. Ellos tratarán de destruir todo sobre ti, incluidos tu carrera y reputación. Ellos mentirán, mentirán y otra vez harán cosas peores que eso. Harán lo que sea necesario.

Los Clinton son criminales. Recuerda eso. Criminales.

Nuestra gran civilización, aquí en América y a lo largo del mundo civilizado, ha llegado a un momento de ajuste de cuentas. Lo hemos visto en UK donde han votado para liberarse del gobierno mundial, de los tratados comerciales mundiales, de los tratados globales de inmigración, que han destruido su soberanía y han destruido tantas naciones.

Pero el centro político del poder mundial está aquí mismo en América. Y es nuestro establishment corrupto el mayor poder detrás de los esfuerzos de la globalización radical y la privación de derechos de los trabajadores. Sus recursos financieros son prácticamente ilimitados. Sus recursos políticos son ilimitados. Sus recursos mediáticos no pueden igualarse. Y lo más importante, la profundidad de su inmoralidad es absolutamente ilimitada.  

Acompáñenme, acepten la devolución de nuestro país y la creación de un nuevo futuro brillante, glorioso y próspero para nuestra gente. Vamos a hacer que EEUU sea grande de nuevo y va a suceder rápidamente…”  

Entre tantas y complejas escaramuzas, en este laberinto de Poder, muchas cosas fundamentales se nos escapan. Es prudente tener en cuenta que muchas veces las cosas no son como parecen. Pero no  parece que estemos ante una mohatra orquestada con reparto de papeles: no sabemos aún quién ganará esa batalla ni menos la guerra. Pero pidamos a Dios que proteja su vida. Probablemente aún constituya una barrera para el desastre total que nos amenaza.

Y por lo que se refiere de modo más inmediato a España, ojalá estas palabras nos muevan a reflexionar y recuperar nuestra condición de hombres libres y de ciudadanos de una antigua nación dispuesta a no dejar destruir totalmente su malbaratada soberanía.

 

 

 

 

De putas y cultas latiniparlas

La vicemandamás y madame del harén gubernamental LGTBI (Lérida, Gerona, Tarragona, Barcelona, Indígenas) y portabocazas imaginaria de igual servicio, como decían en la mili, es natural de Cabra, importante pueblo de Córdoba. Allí nació una persona, esta sí que ilustre egabrense, don Juan Valera, escritor de español primoroso, diplomático, ministro de Instrucción Pública. Autor de prosa cristalina y buen conocedor de los clásicos a quien le hubiera horrorizado la idiocia, estulticia, ignorancia, fanatismo, sectarismo, así como las coces al Diccionario, la Gramática, la Lógica y los valores metafísicos de su desaseada, malintencionada y semi alfabetizada paisana. Una ridícula hembra hembrista increíblemente aupada a la cucaña golpista socialista arrebatacapas por el pinturero jayán de popa de la banda, cuyo principal mérito, amén de los ya señalados, acaso sea su enemiga a la intrépida barona territorial andaluza, ex candidata socialista a la presidencia del gobierno por el Banco de Santander.

Cabra también es conocida por haber sido víctima de un criminal bombardeo efectuado por la aviación roja durante la guerra civil. Ocultado o escondido de la opinión pública actual como otros crímenes del rojerío socialista (como el asesinato del político de la oposición don José Calvo Sotelo o el genocidio de Paracuellos), por la torticera y sectaria Ley de Memoria histórica a diferencia del más famoso de Guernica. El bombardeo contra la población civil indefensa de Cabra, sin objetivos militares, que celebraba un día de mercado fue efectuado por tres Katiuskas, nombre con el que eran conocidos los aparatos Tupolev SB2 de bombardeo rápido y fabricación rusa empleados por la aviación republicana. Según el historiador Salas Larrazabal: “el 7 de noviembre de 1938, tres Katiuskas se presentaron a las 7.35 de la mañana sobre Cabra, que estaba en fiestas, y lanzaron su carga mortífera sobre la plaza, causando 86 muertos (11 soldados y 75 civiles) y 117 heridos, todos civiles excepto dos. Hasta la fecha nadie ha explicado los motivos de este extraño y cruento bombardeo.” Con posterioridad varios de los heridos fallecieron en el hospital, elevando el número de víctimas mortales a 111.

La culta latiniparla gubernamental dixit con esa su delicada boquita de pitiminí que eso de votar va en contra de los ciudadanos. Todo un aviso de la buscada “venezuelización” de España y del siniestro programa del despotismo liberticida que se nos viene encima si el pueblo español no logra echar pronto a los okupas golpistas de la Moncloa. Acciones como el despótico intento de eliminar al Senado, el indisimulado apoyo a los golpistas racistas catalanes o las nuevas iniciativas sobre la mal llamada violencia de género que constituyen venenosos aperitivos de un gigantesco y preocupante trágala liberticida.

Nuestro magnífico siglo de oro es abundante en hermosas palabras y de gran precisión para definir la delincuencia, prostitución y el hampa, que visto lo visto y con permiso de don Juan Valera va a ser conveniente repescar para el uso común en relación con las hazañas del gobierno Sánchez y de sus patrocinadores y sostenedores sionistas, satanistas, comunistas, catalanistas y bizcaitarras.

Publicado hace unos años por la Universidad de Salamanca, el profesor Alonso Hernández explicaba en El lenguaje de los maleantes españoles de los siglos XVI y XVII el léxico del marginalismo, del hampa, de esas heces de la sociedad degenerada, de la envidia igualitaria y de los enemigos de España, amparadoras del socialismo sanchopedresco. En su libro citado, Alonso resume los grupos del hampa español de la época en tres principales: Prostitutas, Ladrones y Valentones.

La flamante ministra para la cosa del paro y las putas haría bien, mientras recoge el balón de las perforadas redes de su portería, para mayor ilustración de su ministerio o del propio gineceo gubernamental, así como para mejor divulgar la floreciente cultura del hampa en el BOE, en saludar el curioso cuadro resumen que nos ofrece el profesor. Allí nos presenta una tipología sobre prostitución que atiende a diferentes variables. Según la clientela, los divide en mendigos, criados, valentones, soldados, clérigos e incautos. Según la relación de dependencia de la prostituta en alcahueta, marido cornudo o rufián. La meretriz puede ser liviana, buscona o asentada. Y según topología puede dividirse en: con casa, de cantón, callejera, de posada, de albergue de pobres o de cementerio. Desde el punto de vista de la calidad en: por edad, joven o vieja. Por hermosura, en guapa o fea. Por ganancia, en mucha o poca.

Nuestros autores del siglo de oro, así como el Diccionario de Autoridades, nos hablan de: Ramera, buena mujer, honrada, mujer al trote, mujer de buen fregado, mundana, errada, mundaria, común y de precio, de gusto, trotona, regatona, trabajadora, enamorada, zorra, cortesana, lozana, pobreta, mocetona, recatona o regatona, dama corsaria, dama de alquiler, dama de alta guisa, dama de conversación, dama de interés, dama de trote, dama descubierta en oposición a dama tapada, arpía, frutera del pecado, menacilla del deleite, alcorzada, pandorga de la lujuria, madama, metresa, putana, quiraca, cendolilla, saltabardales, pájara, horadada, doncella chanflona, apretada, estrecha, maja, rabadilla, rabicaliente, rabiza, escalentada, tusona, moza de golpe, redomada, matante, andorra, andorrera, (no se refiere a la ejemplar casta y honrada Martita Ferrusola de Pujol), trotalotodo, ninfa del cantón, pidona, salteadora de sonsaque, recoleta, puta de celosía, gorrona de puchero encinta,  pedigüeña, mujer de manto tendido, puta de tapete, haldraposa, pelleja, zurrona, marica, estragada, alquitara de pijas y carazos, manceba de a cuatro, piquera, barbacanera, galopeadora de gusto, bullidora del deleite, mula del diablo o amancebada con clérigo, tributaria (que no se refiere a la tristemente célebre agencia de igual nombre sino al término empleado por Cervantes en El rufián viudo)…..

 Otra curiosidad digna de recuerdo. Entonces, empeñarse significaba liarse una puta con un rufián.

Dejamos para otros artículos futuros las definiciones y sinónimos de ladrones y valentones a medida que nuestros próceres nos vayan inspirando con sus más ambiciosos y fértiles empeños.

Nota post scriptum

Esta tarde se ha sabido que Sánchez ha obligado a la lacrimosa portera Valerio a que sacase tarjeta roja a la directora general de empleo por su actuación en el escándalo del sindicato de putas legalizado por los socialistas en el BOE.

 

 

 

 

 

 

 

 

En la Gran Mezquita de Córdoba

Córdoba no es ajena a la moda imperante en muchas ciudades, no siempre justificada o razonable, de dificultar la circulación por su centro y sobre todo por su casco antiguo incluso cuando se intenta encontrar el hotel contratado aun con la ayuda de un GPS.  Pero disfrutar de la antigua y bella ciudad andaluza de tanta tradición romana e islámica merece salvar algún que otro embrollo o laberinto. Callejear por sus barrios tradicionales, admirar sus patios o sus callejuelas, algunas tan pequeñas como la calleja del pañuelo es una experiencia única.

 

La Gran Mezquita de Córdoba es una de las mayores joyas del arte islámico en todo el mundo y desde luego en España. Una extraordinaria obra de arte sagrado, alterada parcialmente en el siglo XVI para construir una adocenada catedral, híbrida de estilos gótico y renacentista con decoración barroca, en la que no faltan destrozos estéticos que cabe calificar de aberraciones insensibles a la belleza del lugar. La visión de las cubiertas desde el exterior muestra el adefesio perpetrado. El esfuerzo por resaltar la ocupación cristiana del espacio en lo que parece una competición con la islámica además de estéticamente aberrante llega en ocasiones a lo ridículo, como es el caso, a mi parecer, del moderno cuadro dedicado a la monja Teresa de Calcuta que pega allí como a un Cristo tres pistolas. Sin olvidar abigarrados retablos barrocos de purpurina. Una pena que la catedral rellena de tantas capillas, alguna de auténtico bodrio de lesa estética, no se edificara en otro lugar cercano respetando en su integridad la antigua belleza del templo musulmán.

Un lugar sagrado no exento de polémica actual no sólo estética sino también político religiosa. Ejemplos de incoherencia. Así, las presiones de movimientos islamistas para que también vuelva a tener culto islámico, cosa que no sucede al revés por ejemplo con la basílica bizantina de Santa Sofía en Estambul. Y la correspondiente reacción eclesiástica, no solo por razones de Poder, sino porque la explotación libre de impuestos de esta maravilla artística del Islam paradójicamente le proporciona enormes beneficios al clero católico. Quizás no exentos de cierto componente simoniaco dado que según su propia concepción se trata de un centro de culto católico. El coste de la entrada, diez euros por persona, es una cifra muy elevada que según las cuentas oficiales de número de visitantes proporciona muchos millones de euros al año. Y si es para acceder a un lugar de culto religioso en activo como pretende la Iglesia y no un negocio lucrativo, la cuestión de la onerosa entrada tiene aún peor justificación o defensa.

Templos, espacio y tiempo sagrados

Pero dicho esto, las cuestiones materiales o políticas no debieran distraernos de lo que es lo principal: el ámbito espiritual del templo, lo que de algún modo es común tanto para las religiones monoteístas, politeístas o para las Órdenes iniciáticas, más allá de consideraciones teológicas o incluso estéticas.

El templo es un espacio sagrado de disposición jerarquizada, ligado también a un tiempo sagrado, diferente del que trascurre extramuros del mismo. Un verdadero templo tradicional funciona como una especie de artefacto espiritual que nos facilita el contacto con lo numinoso y nos sirve para elevar la consciencia mediante un conjunto de fenómenos más o menos objetivos. Así la satisfacción de los sentidos originada por el disfrute del Arte sagrado.  O la elevación de la energía telúrica concentrada por su ubicación y disposición arquitectónica a través de los chakras o centros psíquicos para lograr una mayor sabiduría o realización espiritual. La Mezquita de Córdoba parece inspirada en las ideas platónicas de que la Belleza es el resplandor de la Verdad y de que Dios “geometriza”.

Los templos tradicionales suelen estar situados en determinados lugares geográficos asociados a condiciones energéticas especiales. Es notable que los mismos sitios suelan servir de base a diferentes y sucesivos cultos una vez arrumbado el anterior. También es ese el caso de la mezquita de Córdoba. La teología cambia y explica las cosas de lo numinoso a su manera, los fenómenos espirituales permanecen.

La evolución histórica de la Mezquita

El actual templo ecléctico cordobés ha experimentado diversas peripecias a lo largo de los siglos tanto en lo que se refiere a disposición original, ampliaciones, modificaciones, advocación religiosa y estilos artísticos. Las sucesivas ampliaciones musulmanas se realizaban añadiendo nuevas áreas mediante la repetición de los mismos elementos arquitectónicos. La forma o idea del templo de Abderramán I no se veía sensiblemente alterada con las nuevas columnas que se expandían como un precioso bosque encantado de mármol. Desde el siglo XVI ha perdido la unidad mahometana al erigirse una catedral concebida como gótica y finalizada como renacentista en su interior y decoración barroca, desfigurando tanto la planta como el alzado de la antigua Gran Mezquita.  Vista desde el exterior, la bóveda de la catedral recuerda un espantoso “chichón” que le hubiera salido al antiguo templo mahometano, rompiendo la coherencia de su belleza y unidad arquitectónicas y su línea de horizonte.

La Mezquita inicial de Abderramán I fue edificada transformando un primitivo templo cristiano, la catedral de San Vicente, que fue expropiado mediante el pago de 100.000 dinares y la facultad de construir otros templos cristianos en sustitución del expropiado. Cuenta el marqués de Lozoya siguiendo a Gómez Moreno que la transformación pudo hacerse de modo muy rápido. Los arquitectos musulmanes desmontaron las cinco naves primitivas cristianas orientadas al Este y distribuyeron sus materiales en once naves orientadas hacia la quibla (el Sur), en vez de hacia la Meca.  Ahora bien, surgió el problema de la cubierta que ya no podía seguir siendo de tipo basilical con la central más alta que las laterales.  Se solucionó mediante tejadillos a dos vertientes para cada una de las naves cuyas arquerías debían soportar los canales de desagüe, como si fueran una especie de acueductos. Hubo que hacer acopio de columnas, pues no bastaban las recicladas procedentes de los viejos edificios romanos o visigóticos.

Todos los emires ampliaban o modificaban la Mezquita. Hixen I hizo construir un espacio especial para las mujeres además de un minarete.  Abderramán II realizó una ampliación en dirección de la quibla, derribando el primitivo muro Sur. Mohamed I construyó y se reservó para sí una especie de iconostasis bizantina junto a la quibla. El primer califa, Abderramán III, construyó un magnífico minarete que fuera modelo para la Giralda sevillana. Y el segundo califa, Alhaquen II, la que se considera parte más importante de la mezquita: Nueva ampliación hacia el Sur, derribando el muro anterior. Nuevo y bello mihrab, magníficas cúpulas como la de la hoy conocida como capilla de Villaviciosa, que para algunos autores constituiría un precedente de las bóvedas de crucería, sin olvidar la de la mezquita toledana del Cristo de la Luz o la Iglesia templaria de la Vera Cruz en Segovia.  A la propia belleza arquitectónica se une la decorativa en la que destacan los mosaicos bizantinos para cuya ejecución vino un artífice desde Constantinopla. Almanzor también hizo su ampliación. Esta vez ya no hacia el Sur debido a la proximidad del río Guadalquivir sino hacía el Este, por lo que, en consecuencia, el mihrab quedaría descentrado. La Mezquita de Córdoba ocupa 22.250 m2, probablemente el mayor monumento religioso del mundo en superficie.

Y luego la decadencia del Islam español. Fernando III tomó la ciudad. En tiempos de su hijo, Alfonso X el Sabio, se habilitó una iglesia cristiana orientada al Este, reformada en el siglo XIV, aunque con el buen gusto e inteligencia de que no desentonase en el plano estético del maravilloso recinto en el que estaba, como sucedería más tarde con la absurda catedral del siglo XVI. El obispo Alonso Manrique determinó en 1521 que se levase un crucero y coro nuevos en el centro de la mezquita. Se produjo la correspondiente polémica zanjada al principio por el emperador a favor del insensible obispo aunque luego Carlos V se horrorizaría de la fechoría estética perpetrada: “Yo no sabía que era esto, pues no hubiera permitido que se llegase a lo antiguo, porque hacéis lo que puede haber en otras partes y habéis deshecho lo que era singular en el mundo”.  

Templos y arquitectura

La forma o disposición del templo ha variado según las instituciones espirituales o confesiones religiosas a lo largo de la Historia, en lugares y edades. Unas veces servía de residencia o morada a un Dios. Así los templos egipcios y griegos. Otras de escenario de rituales o sistemas simbólicos en acción. O, como en el famoso santuario de Eleusis, las ceremonias sagradas incluían la ingesta en determinadas condiciones ritualísticas de sustancias enteogénicas que permiten acceder a otros estadios de conciencia. En ocasiones, la iconología simbólica del templo, incluso entre los cristianos medievales, hace referencia a estos agentes que constituyen una especie de sacramento bioquímico. Así, por ejemplo, en las iglesias cristianas rupícolas de Capadocia.

Los templos de la antigüedad clásica eran la morada del dios o de la diosa en cuyo honor se habían erigido. Tales el famoso templo de Poseidón o Neptuno en  Sunion, el de Atenea Parthenos en la Acrópolis de Atenas o en la de Siracusa, el de Apolo en Delfos, el de Diana en Éfeso o el de Zeus en Olimpia. Su orientación habitual era Oeste- Este. A veces estos templos paganos también han sido reciclados o transformados por el Cristianismo: así por ejemplo, el grandioso templo dedicado a Atenea en Siracusa, rival del de la Acrópolis en Atenas, fue reconvertido como en una especie de palimpsesto de piedra en pintoresca catedral barroca. Con resultado lamentable desde el punto de vista estético.

Los templos del Cristianismo y los de las Órdenes iniciáticas, constituyen un lugar sagrado, distinto del profano, en el que el espacio está jerarquizado. Por ejemplo el Oriente, donde el Sol nace y se sitúa el Altar Mayor y el ábside o la girola. Y al lado opuesto del eje principal, el Poniente, llamada comúnmente Puerta del Perdón. Sin embargo, curiosamente y contra la tradición espiritual del Cristianismo como religión solar, San Pedro en el Vaticano tiene una orientación no tradicional cristiana sino pagana, con el altar al Oeste, el lugar donde muere el sol, símbolo del Espíritu. El arquitecto Alberti apenas pudo hacer nada sino demoler la antigua basílica. Su sucesor Bramante planeó un espacio central en estrella, con planta de cruz griega, de reminiscencias clásicas. Un diseño acaso mediatizado por las manías de grandeza del papa Julio II, quien quería que el nuevo templo exaltara su gloria, mientras sus cenizas reposaran bajo su cúpula magnífica. En cierto modo una especie de recuperación de la vieja idea pagana del templo como morada de un dios. Tras Rafael y Sangallo el encargo pasó a Miguel Ángel quien modificó la cúpula y la planta transformándola en cruz latina basilical.  El resultado es una obra descomunal, con una cúpula de ciento diez metros de ancho y cuarenta y cinco de alto, en el que la ostentación de poder material encubre la pérdida del simbolismo espiritual del sol como representación del Logos. Como hemos indicado, el altar se encuentra dirigido a la muerte del sol en vez de a su nacimiento, lo que no deja de ser significativo.

La catedral madrileña de la Almudena tampoco escapa a esta pérdida del sentido espiritual tradicional de la Institución y del templo, víctima de la hegemonía de los intereses materiales de la organización. No se orienta según el sol sino que su eje central se orienta o dirige por un lado hacia el Sur como la quibla de la Mezquita de Córdoba y por el otro al Palacio real, al Poder político.

Las mezquitas tienen su parte más sagrada, el mihrab, dirigido a La Meca, excepto precisamente la de Córdoba que lo está al Sur, un rasgo de la relativa autonomía político, cultural y religiosa del califato cordobés o quizás de respeto a las propias necesidades o condicionantes constructivos del precioso templo cordobés.

El templo como artefacto espiritual 

Y junto al espacio existe también un tiempo sagrado, relacionado con los rituales o sistemas simbólicos dinámicos de recreación de lo sagrado, la creación, la muerte y resurrección, etc., ajeno al tiempo profano.

Además de la jerarquización del espacio también existe una separación entre fieles y oficiante o bien entre miembros de sociedades iniciáticas según su grado o relación con el ritual. A veces está separación resulta grotesca por sus criterios arbitrarios o inconsecuentes. En consecuencia existe pues necesariamente un umbral o pórtico de separación entre el “tiempo / espacio” sagrados y el “tiempo / espacio” profanos.

Todas estas cosas formarían parte de una Sabiduría hoy relegada sino casi perdida. Rene Guenon liga el Arte sagrado a la concepción característica de las sociedades tradicionales, donde la  actividad humana derivaría de principios superiores: “El arte era algo distinto de lo que se concibe hoy por este término, era algo que implicaba un verdadero conocimiento”.

Un conocimiento del mundo espiritual más relacionado con la Mística que con la Teología. El arte sagrado pretende ser manifestación de lo perenne en el Tiempo. De lo Absoluto en un mundo de dualidad, contingencia y relatividad. De expresión de lo Inefable, de facilitar una Presencia, capaz de conmover al Alma. Por eso no debe quedar solo al albur de los deseos o caprichos del artista. En este caso de la búsqueda del Uno entre el bosque dual de columnas de piedra y el esplendor de la quibla.

Pero para el observador actual, perteneciente a una sociedad que casi ha perdido el sentido de la metafísica, tan alejada de sus preocupaciones y anhelos cotidianos, resulta difícil comprender que artistas que conocían o que incluso habían “visto” nos dejaban testimonios de Conocimiento, de Sabiduría, de arte Sagrado en la iconología religiosa y simbólica.

El templo como poder

Por eso la construcción de una catedral que no aportaba nada nuevo o de gran interés desde el punto de vista estético “profanando” desde tal punto de vista un precioso lugar también sagrado y además de carácter único fue una decisión lamentable. Como también lo sería en el plano político e histórico que Carlos I, quien había llegado incluso a establecer la pena de muerte para cualquiera que participara en la demolición de la antigua mezquita, no acertara a escarmentar al soberbio obispo, quien consiguió esconderse de la ira del emperador. Si tal hubiera sucedido y el rey hubiera castigado la estulticia y soberbia eclesiástica como merecía, probablemente la Historia de España hubiera resultado muy diferente, y acaso no hubiera estado tan supeditado el poder político al del clero.  Otra fechoría estética atribuida al mandato del obispo Juan de Toledo es la fachada renacentista que “adorna” desde 1531 el patio de los naranjos. Aunque para ser justos hay que reconocer que el propio emperador tampoco está libre de sacrilegios estéticos como nos muestra su inapropiado palacio renacentista de la Alhambra en Granada.

Muchas veces los monumentos resultan una mera manifestación de poder, tanto político como religioso, pues a lo largo de la Historia se suele observar el fenómeno de la estrecha simbiosis entre las castas sacerdotales y las políticas por la que mutuamente se sostienen y protegen. Decía Rocker que “Todo poder está inspirado por el deseo de ser único, pues, según su esencia se siente absoluto y se opone a toda barrera que le recuerde las limitaciones de su influencia. El poder es la conciencia de la autoridad en acción, no puede como Dios, soportar ninguna otra divinidad junto a sí.  Esta es la razón por la que entabla una lucha por la hegemonía…  solo cuando no se siente aún bastante fuerte, se muestra dispuesto a concesiones, pero en cuanto se siente bastante poderoso, no deja de recurrir a ningún medio para ensanchar los límites de su dominación. …la aspiración a unificarlo todo, a someter todo movimiento social a una voluntad central, es el fundamento de todo poder…” 

Sería desear desde el punto de vista estético que la Propiedad desnudara el espacio sagrado de toda esa abigarrada decoración de incoherentes capillas e imágenes de tan dudoso gusto. De todo lo que atenta contra la armonía y sencillez del espacio sagrado.  Recuperar la humilde y sabia santidad de San Juan de la Cruz frente a la confusión barroca de Fray Gerundio de Campazas, alias zotes. La arquitectura de la catedral ya está donde está y el asunto es irremediable, pero sí se podría trasladar todo ese ejército de santos e imágenes a otros recintos donde no afearan el hermoso recinto sagrado.

Islam español e Ilustración

Pero volviendo a la cuestión inicial del debate y pugna por el poder sobre el monumento cordobés cabe recordar aquí el texto de un gran filósofo y místico granadino del s XII Ibn Abentofail, quien en su extraordinaria obra El filósofo autodidacto defiende una visión de la religión como un fenómeno de la conciencia, espiritual, lejos de planteamientos teológicos que retroalimentan la dominación política. La concepción de la conducta humana de acuerdo con los valores metafísicos asociados a la divinidad pero no como sometimiento a las consignas de una casta sacerdotal, resulta en cierto modo una prefiguración de los planteamientos ilustrados genuinamente laicos que respetuosos de la libertad de conciencia, cátedra o expresión tratan de distinguir en el ámbito de lo social y estatal entre lo político y lo religioso y separar la influencia de sus relativas jurisdicciones e influencias.

Ojalá lejos de todo fanatismo y manipulación de las mentes se pudiera recuperar esta visión del mejor Islam español encarnada en el sabio granadino, curioso antecedente en este campo de la propia moderna Moral de la Ilustración.  Una Moral pública que combate el fanatismo religioso y que respeta los territorios de convivencia social asociados al lenguaje místico o común a todas las religiones más que a las teologías que las separan. Y donde los templos cumplen su naturaleza de constituir artefactos espirituales más allá de las propias consideraciones teológicas o de poder material que dividen a la Humanidad.

Es el Espíritu y sus manifestaciones artísticas lo valioso e importante

Bien entendido que hablamos aquí del universo espiritual y de mutuo respeto religioso ecuménico en lo místico. De tolerancia que no es igual sino lo opuesto a consentir. No se trata de sustituir un clero por otro, ni del pernicioso multiculturalismo, ni de alianzas de civilizaciones o majaderías similares propias de necios, ignorantes o canallas, ni menos de promover una nueva religión única de diseño para satisfacer los turbios intereses del NOM. Sabemos que en los últimos tiempos el Poder político y económico le está siendo arrebatado tanto a los ciudadanos como a los Estados Nación y ha sido trasferido a las organizaciones globales multilaterales transnacionales. Un paso más en esta estrategia de dominación mundial omnipresente sería la anulación de las distintas tradiciones y la creación de una nueva religión de diseño, de carácter unitario que forzara a la gente a un cierto pensamiento o creencia religiosa únicos.

Desde luego no es lo que se pretende con estas notas. Tenemos el ejemplo de las antiguas mezquitas toledanas aún conservadas, que hoy no son escenario de culto sino abiertas a la admiración de su Belleza: Tornerías, Valmandrón rebautizada como Cristo de la Luz o la preciosa ex sinagoga mudéjar conocida hoy como Santa María la Blanca, un ejemplar único en su clase, que también está siendo reclamada ahora por los judíos. Desnudas de Teologías pero preciosas manifestaciones de Geometría al servicio del Arte, todas ellas pueden entenderse como centros espirituales dedicados a promover la paz, la concordia y la búsqueda de lo Absoluto a través de la Belleza y o que debieran ser sus corolarios, la tolerancia o respeto mutuo y la fraternidad universal.

Ojalá el disfrute estético y espiritual de la Gran Mezquita de Córdoba, joya de nuestro patrimonio espiritual, cultural y artístico, que también lo debe ser nacional, pueda realizarse sin estar subordinado a los intereses de la casta sacerdotal de ninguna jerarquía confesional.

Ojalá se pueda dedicar así este magnífico espacio sagrado que sostenemos entre todos con nuestros impuestos a disfrutar de un tiempo simbólico dedicado a la búsqueda y goce del Espíritu.

 

 

 

Pesadillas televisivas estivales

Para tratar de proteger mi salud no suelo ver los informativos y programas de peleas de gallinas, gañanes, milicianas, petimetres y botarates en las teles. Contra mi costumbre, el otro día vi un rato un programa creo que fue de a 3, mientras desayunaba en la preciosa ciudad de Córdoba.  Una vez repuesto del pasmo, lo resumo y comento a continuación:

Primero, todo un pseudo reportaje sobe un supuesto terrorista que en realidad decían que era homosexual, cosa que hipócritamente la morisma condena aunque practica con fruición, y que según el relato televisivo había decidido atacar un comisaría de mozos de cuadra con un cuchillo, y una de las mozas le descerrajó tres tiros y falló un cuarto. Desde las escenas de torturas y malos tratos a detenidos, hace tiempo que, sinceramente, no me creo ninguna versión de este grupo armado lamentablemente degradado a sedicente ejército colaboracionista de los golpistas. Pero, en fin: Me pregunto ¿qué hubiera pasado si en vez de ser una moza catalanista hubiera sido un guardia civil o policía nacional español de pura cepa? ¡Cuántos sesudos análisis sobre la brutalidad policial, el delito del odio o racismo o xenofobia se hubieran excretado por nuestras repugnantes zurdas sorosianas, lacayunas y mercenarias! Pero, como el homicida es una moza de cuadra, el moro homosexual bien muerto está y que Alá lo proteja y le ofrezca hermosos mancebos en vez de huríes.

Segundo. Un pájaro vestido de color gris rata de alcantarilla, con maneras y decires de descerebrado perito en lunas rotas y luces apagadas, afirma sin sonrojarse que no es lícito que ningún ciudadano quite los lazos amarillos catalanes de la vía pública, porque ¡son propiedad privada! No parece, desde luego, que sean propiedad privada cuando provendrían de prevaricar fondos robados a los españoles, via impuestos. El lacito gamado es un símbolo golpista que pretende humillar a España, violar los derechos civiles de los españoles y evitar que se cumplan las leyes. Debería retirarlo la autoridad que no fuese cómplice del golpe.  Todo ello recuerda el cinismo criminal de las S A nazis contra la población indefensa. Pero la deposición fruto de la memez bien enmucetada, encanallada y pagada queda ahí, para pienso de fanáticos teleadictos.

Tercero. Continúa la función con un cobarde linchamiento al general Monzón. Uno de los militares de alta graduación en la reserva que ha firmado un manifiesto que trataba de defender la figura de Franco como militar. Aquí la cadena se lució especialmente. Toda una lección de falta de tolerancia, respeto a la libertad de expresión, dignidad, hospitalidad, respeto debido a las canas y al conocimiento el que dieron los fanáticos, sectarios e ignorantes linchadores y linchadoras de la tele. Cualquier miliciana desgreñada o zafio periodista todo a cien se permiten dar lecciones de conducta, dignidad o historia en los degenerados media españoles. Insultos y descalificaciones de gañanes y gañanas, que hacen ostentación de su ignorancia, sectarismo y fanatismo contra argumentos y datos de un señor, mejor conocedor del tema debatido.

Pero la cosa no es nueva. Unos breves apuntes de memoria histórica:

El Azaña intelectual explicaba aunque tarde, porque el Azaña político tuvo bastante responsabilidad de lo sucedido, la violencia y degradación de la coexistencia republicana: “Se trataba de un problema de libertad, de razón, de dignidad humana… veo a muchos jóvenes, en general desprovistos de primeras letras, lanzarse a oprimir el juicio ajeno…padecemos de un estallido de odio, de crueldad. En él se complacen más gentes de las que enumera.”

Y es que la maestría en el hombre suele ser amenazada por tres malos compañeros: la ambición, la ignorancia, la hipocresía que acompañan al fanatismo como extravío moral.

Uno de los grandes estudiosos del alma humana, el profético Dostoyesvki, describía en 1870 los principales caracteres del terrorista nihilista y su caldo de cultivo social. Muchos de ello se mantienen igual aquí y ahora, si bien, otros han variado ligeramente:

Dualidad social: Aristocracia sin muchos horizontes intelectuales, población con pocos medios económicos. Complejo de inferioridad hacia la inteligencia y hacia la cultura extranjera. Creciente frivolidad en la costumbres. Utilización de la ambición ajena. Pérdida de referencias morales y tradicionales. Considerar el bien o el mal como prejuicios a eliminar en el nuevo orden a imponer. Ostentación de mala educación y burla de convenciones sociales y de la urbanidad o “buena” educación. Apocamiento de la derecha: “para el hombre ruso el honor es tan solo una carga superflua.”

Así como algunas razones del éxito revolucionario nihilista, aquí y ahora del liberticida frente popular socialcomunista, filoetarra y golpista que ha aupado en la cucaña destructora a Sánchez:

Tener un “uniforme” (sentido de la pertenencia, cargos, misiones, nepotismo) y engaño sobre la verdadera realidad de la organización. Sentimentalismo como elemento de difusión del socialismo. Los pícaros. El cemento principal: la vergüenza de la propia opinión.

Buena parte de la tropa giliprogre actual, afecta de septicemia moral generalizada, cuando no simple síndrome de NUC, (Neurona Única Calcificada), se recluta y retroalimenta entre acomplejados o fracasados que, como perros de Pavlov se mueven por emociones inducidas, consignas hueras y prefieren lo “suyo”, su papilla para amorfos destetados, a buscar por sí mismos lo bueno o la verdad, resultado del análisis, el esfuerzo personal y el estudio. Gentes embarcadas en un proceso de devastación nacional y social que no debieran olvidar otro aviso del gran humanista ruso: “Quien para otro cava una zanja, en ella cae”.

Pero de nuevo recordemos ¡ay la memoria histórica! al Azaña intelectual de la Guerra de España y su significado: “Es obligación moral, sacar de la lección el mayor bien posible, y cuando la antorcha pase a otras manos…si alguna vez sienten que otra vez el genio español  vuelve a enfurecerse con la intolerancia, el odio y el apetito de destrucción… que piensen en los muertos… que nos envían el mensaje de la patria eterna que dice a todos sus hijos, Paz, Piedad, Perdón…”

¡Al mismo Azaña, si supieran quien fue, también le lincharían hoy los rojos sanchopedrescos!

 

 

 

 

 

El prisionero de la Zarzuela

La situación española se está descomponiendo de modo muy acelerado. Tras la reciente humillación de Gerona, el nuevo hostigamiento sufrido en Barcelona por el teórico rey de España, un rey que en la práctica apenas puede poner los píes en ciertas partes de su reino sin ser humillado y abucheado por las corruptas mafias tribales que excitan impunemente los más bajos instintos del populacho, muestran el nivel de abyecta degeneración espiritual, intelectual, política, social, nacional, en el que nos encontramos.

No ha faltado de nada: los desplantes de los racistas golpistas, las impertinencias y educación barriobajera del racista Torra, o la zafiedad de la turbia degenerada que ejerce de alcaldesa. La mora, nueva catalana multicultural, con su velo feminista y todo. La pancarta insultante contra el rey o el lema que presidía el acto escrita de modo sectario exclusivamente en lengua indígena como en discursos y declaraciones. Al cabo, una nueva agresión a las víctimas del atentado.

Pero ¡qué lejos queda la actual ciudad prostituida por los golpistas de lo que fue!  La recordada por Cervantes que en 1613 glosaba Barcelona:  “Admiróles el hermoso sitio de la ciudad, y la estimaron por flor de las bellas ciudades del mundo, honra de España, temor y espanto de los circunvecinos y apartados enemigos, regalo y delicia de sus moradores, amparo de los extranjeros, escuela de caballería, ejemplo de lealtad y satisfacción de todo aquello que de una grande, famosa, rica y bien fundada ciudad, puede pedir un discreto y curioso deseo”.  Aunque luego, en 1615, su opinión ya no era tan elogiosa.  Dice Don Quijote a un asustado Sancho: “no tienes de qué tener miedo, porque estos píes y piernas que tientas y no ves, sin duda son de algunos forajidos y bandoleros que en estos árboles están ahorcados, que por aquí los suele ahorcar la justicia cuando los coge, de veinte en veinte y de treinta en treinta, por donde me doy a entender que debo estar cerca de Barcelona”.

Y la culpa de ello no sólo la tienen las hordas agresoras, las chusmas ignorantes, zafias, excitadas y fanatizadas, porque lamentablemente hay que reconocer que hasta el actual nivel de degeneración se ha llegado a través de un dilatado proceso con muchas traiciones y complicidades de quienes tenían la obligación institucional de evitarlo.

En primer lugar por los propios Borbones. Así, la complicidad del emérito con la mafia golpista catalana de la que incluso ha sido socio o colaborador necesario en el expolio del erario y patrimonio nacional español y los más turbios negocios perpetrados desde el poder. El abandono de sus súbditos a su suerte en varios territorios del reino, sin defender sus derechos civiles ni la dignidad de la nación española ha propiciado que hayamos llegado a este peligroso punto de aparente no retorno y sin posible solución dentro de la constitución actual causante del desafuero ni menos con una clase política tan inepta, apátrida, degradada y prostituida como la que disfrutamos.

Pero no es solo la inmoralidad individual. El mismo sistema institucional surgido de la Transición se ha revelado sin lugar a dudas como una chapuza destructora. El Estado monárquico del 78 contra la Nación española. El demencial y suicida sistema autonómico, causa y potenciación de casi todos los desastres y traiciones. La cobardía y egoísmo de los corruptos partidos políticos de la Monarquía capaces de pactar con criminales para alcanzar y mantenerse en la lucrativa poltrona. Sin verdadera separación de Poderes. Con una ley electoral viciada e injusta que fomenta la desigualdad entre los españoles, unos partidos sin patriotismo y altamente podridos, y dado que “La más alta forma de Corrupción es pudrir el Entendimiento” con gran parte del pueblo embrutecido por los media hasta degenerar en chusma, y con una Cultura saboteada,… el tinglado borbónico español es una mohatra que malamente cabe calificar de democracia. Ni siquiera de mala calidad.  Pero, entonces, ¿Qué es? ¿Quién manda en España?

Para tratar de averiguarlo, y pese al tiempo trascurrido desde que fue establecida, sigue aún siendo muy útil por su sencillez y claridad la tipología aristotélica.

En su Política Aristóteles nos explica que los sistemas políticos que existen o puedan existir pueden clasificarse conforme a dos criterios al menos. En atención a quienes sean los depositarios de la soberanía y quienes sean beneficiarios de su ejercicio. El primer criterio nos permite observar que puede ser uno, unos pocos o los muchos los que gobiernen. Cuestión que posee consecuencias más profundas pues al cabo tiene que ver con la riqueza en la sociedad: Pueden ser pocos (suelen ser los ricos) o muchos (suelen ser los pobres).

El segundo criterio tiene que ver con la finalidad del gobierno. Si se gobierna en beneficio propio del gobernante o de la comunidad. Los regímenes o sistemas políticos que obedecen a este última finalidad: gobernar para beneficiar a la comunidad son todos ellos justos. Y los anteriores, injustos.

Si se combinan ambos criterios se puede hacer un cuadro con seis alternativas básicas.

Tiranía, oligarquía y democracia. Monarquía, aristocracia y república o politeía.

Se deduce que la república o politeía aristotélica es lo opuesto a la tiranía. Un gobierno de los más dirigido al bien común. Se trataría de una democracia en la que los pobres gobiernan en beneficio no solo de ellos mismos sino de todos, absteniéndose por ejemplo de confiscar el patrimonio de los ricos. Pero, los gobiernos de los muchos, si se ha instigado la envidia igualitaria como acicate, tal es el caso de las repugnantes y antipatrióticas zurdas españolas, tienden a ser sectarios, demagógicos, corruptos, contrarios al bien común y antesala de la tiranía.

En el caso español es muy dudoso que nos quede ya auténtica soberanía. Las grandes decisiones se toman fuera de nuestras fronteras y en contra de nuestros legítimos intereses. Las toman la plutocracia financiera internacional a través de diversas instituciones pro globalización y de las propias subordinadas nacionales que nos las imponen. No es ningún consuelo. Aristóteles consideraba que “muy razonablemente es aborrecida la usura, porque en ella la ganancia procede del mismo dinero, y no de aquello para lo que éste se inventó”. Con el ejemplo del sabio Tales de Mileto expone “un principio general de crematística: asegurarse, siempre que uno pueda, el monopolio”. Esa es la realidad, el monopolio so capa de libre comercio y neoliberalismo globalista. La economía financiera sobre la economía real o productora de bienes y servicios dirigidos a satisfacer las necesidades reales de las sociedades.

En su Ética a Nicómaco critica a “los que se dedican a ocupaciones degradantes, como por ejemplo, la prostitución y otras semejantes, y los usureros que prestan cantidades pequeñas a un interés muy elevado. Todos estos toman de donde no deben y cantidades que no deben. Parece que es común a todos la codicia, pues soportan el descrédito por afán de ganancias, por pequeñas que sean. Pues a los que toman grandes riquezas de donde no deben, como los tiranos que saquean ciudades y despojan templos, no los llamamos avariciosos, sino más bien malvados, impíos e injustos. En cambio el jugador, el ladrón y el bandido están entre los avariciosos pues tienen un sórdido deseo de ganancias.  En efecto, unos y otros se dedican a esos menesteres por afán de lucro y por él soportan el descrédito, unos exponiéndose a los mayores peligros a causa del botín, y otros sacando ganancia de los amigos a quienes deberían dar. Ambos obtienen ganancias por medios viles. Al sacarlas de donde no deben, y todas estas adquisiciones son modos ávidos de adquirir”.

Hemos visto, pues, que el sabio de la Academia equipara el negocio financiero o al menos sus abusos con la prostitución. Según Aristóteles, Soros, el “amo” de Sánchez, sería un malvado agente de la prostitución y el actual presidente un mercenario a su servicio. Uno de esos hipócritas y demagogos colaboracionistas que habitan la tierra como servidores de la casta dominante.

 

Pero, de acuerdo a la tipología aristotélica, ¿cuál sería el régimen político actual en España y con más o menos intensidad en el resto de Europa?

Con la supremacía de lo que debería ser solo un medio de intercambio, la moneda, sobre las otras instituciones, economía real, sociedad, cultura, espiritualidad se está arbitrando un mundo subvertido de instituciones prostituidas. Probablemente estamos asistiendo con mayor o menor intensidad al vaciado de las formas democráticas imperfectas de los sistemas constitucionales existentes por nuevos regímenes oligárquicos de carácter plutocrático, dirigidos a su propio beneficio pero no al de la comunidad.  En la misma UE en ciertas ocasiones incluso se obvian las más elementales formas democráticas y se eligen gobernantes tecnocráticos procedentes de la gran Banca internacional sin pasar siquiera por las urnas. En España acabamos de asistir además al escándalo de que el nuevo presidente del gobierno reciba en su despacho oficial a un especulador sionista como Soros que tantas desgracias viene ocasionando. Alguien al que Aristóteles compararía con un usurero agente de prostitución. O que hace poco dos dirigentes se reúnen una noche para cambiar entre los dos la constitución en asunto gravísimo, pagar al prestamista “Soros de turno” antes que las necesidades de los ciudadanos y todo ello muy democráticamente, sin molestarse en consultar al pueblo.

Es de temer que sea esa misma plutocracia globalista financiera quien esté apoyando el impune golpe catalán, la total e irreversible fragmentación de España y la caída o al menos subordinación de la Monarquía hasta recibir el golpe definitivo.

¿Qué puede hacer el prisionero de la Zarzuela ante estas amenazas?

Puede plegarse a las exigencias del globalismo internacional, compadrear con sus cómplices los socialistas, golpistas, comunistas y demás enemigos de España y durar hasta que decida echarle ¿o incluso atentar contra él? O bien intentar resistir y oponerse al golpe. El emérito pasó a su actual condición tras la contundente indicación de Bilderberg. Claro que era un personaje turbio, encanallado y fácilmente chantajeable ¿Tiene alguna posibilidad de sobrevivir Felipe como rey? Si el golpe catalán, al que seguirían el vasco, el navarro entre otros…, se consumase definitivamente no parece que tampoco pudiera seguir siendo rey de una España destruida, humillada, amputada. La apuesta del globalismo parece ya demasiado fuerte como para intentar disimular siquiera como en anteriores ocasiones.

La situación no es fácil desde luego, pero paradójicamente, las mayores posibilidades estarían en que fuese capaz de liderar un difícil proceso de recuperación de la soberanía nacional. En promover un proceso de instauración de una genuina república aristotélica o politeia.

La decisión es muy arriesgada y desde luego exige voluntad, coraje e inteligencia. Amén de buenos, inteligentes y honrados asesores. En un gran artículo publicado hace cierto tiempo, el fallecido ex presidente checo, Vaclal Havel, había realizado valientes y lúcidas afirmaciones criticando la política de contemporización con el Mal representado entonces por Zapatero y hoy por el felón mercenario Sánchez y sus sostenedores:

Es suicida que la UE se deje atraer por las tradiciones políticas de Europa, cuyo denominador común es la idea de que es necesario apaciguar el mal y que la mejor manera de conseguir la paz es mediante la indiferencia hacia la libertad de los demás. Es justamente lo contrario…la miopía del presidente socialista español, José Luis Rodríguez Zapatero se ha impuesto…difícilmente se puede pensar en una forma mejor para que la UE deshonre los nobles ideales de libertad, igualdad y derechos humanos que profesa….

Es notable tal lucidez basada en el propio sufrimiento personal del dirigente checo y de su pueblo durante la tiranía comunista. También la valentía para expresar la verdad frente a los intereses bastardos del NOM y su instrumento ideológico: los think tank para establecer estrategias de dominación disimuladas mediante lo políticamente correcto. O la generosidad filantrópica para buscar el bien común sin revanchismo tras haber sufrido la injusticia de la que había sido objeto.

Toda una lección, la de la mejor Tradición liberal europea y española, que es preciso restablecer para salvar la dignidad de España, la de los españoles y recuperar la de la propia Corona y con ella la posibilidad de su permanencia.

 

 

 

 

Chusmas y sostenibilidad

“Cuando echamos una primera mirada a las grandes autoridades que se supone dirigen el mundo, lo primero que nos llama poderosamente la atención es la canalla gobernante ¡Qué gentuza! Ladrones, mafiosos, buscones, chulos, rijosos, criminales, mentirosos, psicópatas, prevaricadores, visionarios, traidores con sus propios ciudadanos y fantoches de toda ralea son los que en estos momentos ­–y creo que así ha sido siempre- tienen las riendas de este enorme rebaño humano extendido por toda la superficie del planeta. Muchas veces, cuando he visto la “foto de familia” publicada con gran despliegue en todos los periódicos tras algunas de las cumbres en las que cada cierto tiempo se divierten, me he parado detenidamente a identificar cada una de las caras y en voz alta he ido diciendo: este tendría que estar en la cárcel por prevaricador, este por estafador, este por haber ganado las elecciones haciendo trampa, este por borrachín, este por tener a su país en la miseria cuando dedica la mitad del presupuesto al ejército, este por haberse llevado a Suiza el dinero que robó, este por no haber cumplido nada de lo que prometió antes de las elecciones, este por haber comprado la presidencia con dinero del erario público, este por haber ayudado a sus amigos banqueros a blanquear ingentes cantidades de dinero, este por haber asesinado a sus enemigos políticos, este por indecente pues usaba a sus secretarias por debajo de la mesa presidencial, este por tener tratos con la mafia y a este habría que bajarlo de la presidencia sencillamente por incompetente o por haberse sentado a pactar con una banda de asesinos, contra el parecer de la mayoría de los ciudadanos de su país…”

Así se desahogaba el veterano investigador y antiguo jesuita Salvador Freixedo en su interesantísimo libro Teovnilogía, (Editorial Ushuaia, 2012). Y luego añadía:

Pero una vez más alta nos asalta una pregunta: ¿cómo es posible que individuos de esta calaña lleguen a estos puestos? Porque la realidad es que muchos de ellos son presidentes de países que aparentemente tienen regímenes democráticos y donde las elecciones se celebran limpiamente. Efectivamene, se celebran elecciones, y en la mayor parte de los casos aparentemente limpias, pero la manipulación de las masas por parte de los medios de comunicación, la escasez de políticos honestos y evolucionados y el atontamiento y borreguismo de nuestra sociedad son tales que es como un cáncer sistémico que ha invadido ya la esencia de muchas de las instituciones que constituyen el meollo de una verdadera democracia y en las que se basa nuestra convivencia. La independencia de los tres poderes es una pura utopía. La democracia de muchos países, y desde luego la de España es una farsa y una total mentira.

El Cuarto Poder (la prensa y los masivos medios de comunicación), que debiera ser un gran instrumento para que los ciudadanos estuviesen bien informados, ha sido siempre un medio de manipulación de las masas en manos de los políticos y de los poderosos”.

Sobre el crucial y lamentable papel de los media, Freixedo recoge una contundente cita del prestigioso periodista neoyorkino John Swinton, cuando, en ocasión de un homenaje, se dirigía así a sus colegas:

“No hay tal cosa como una prensa libre. Ustedes lo saben tan bien como yo. Ninguno de ustedes se atreve a escribir su honesta opinión, y si lo hiciese, saben perfectamente que no saldría impresa. A mi me pagan para que no escriba en el periódico en el que trabajo mi sincera opinión. A ustedes les pagan por lo mismo que a mí, y si alguno estuviese tan loco como para decir sinceramente lo que piensa, pronto estaría buscando trabajo. Si yo me permitiese escribir lo que pienso de muchas cosas en veinticuatro horas estaría despedido.

El trabajo de los periodistas es destruir la verdad, es mentir descaradamente, es pervertir, es vilipendiar, es adular a los que tienen el dinero y es vender a su patria y a su raza para ganarse el pan. Ustedes lo saben igual que yo. Por lo tanto, ¿a qué viene ese brindis por la prensa libre?

Nosotros somos las herramientas y los siervos de los ricos que están detrás de los bastidores. Nosotros somos solo muñecos: ellos tiran de los hilos y nosotros danzamos. Nuestros talentos, nuestras capacidades y nuestras vidas les pertenecen, somos prostitutas intelectuales”.

Aunque parezca en extremo exagerado quien como este autor ha tenido oportunidad de escribir en la prensa española ha de reconocer que desgraciadamente Swinton no andaba tan descaminado, al menos en muchos casos.

En nuestro Siglo de Oro dirían que el Cuarto Poder forma parte sustancial de la mohatra institucional. Pero, en la línea de la reflexión de Freixedo, ¿Cómo un tipo de la calaña de un Pedro Sánchez ha podido escalar en la cucaña presidencial de una de las naciones más antiguas del mundo? ¿Cómo es posible que no haya merecido la condena unánime de los ciudadanos y los media? ¿A qué se debe que incluso el Jefe del Estado le reciba con tan estentóreas muestras de empatía, satisfacción y complacencia más allá de las exigencias protocolarias? ¿Cobardía? ¿Miedo? ¿Incompetencia intelectual y moral?

Cuestión decisiva para la degradación y sostenibilidad del sistema en estas condiciones es el fomento de la chusma. El sistema fomenta el enchusmecimiento generalizado. El fracaso en la educación, el sabotaje de la Cultura, generan y engordan la chusma. Hay que sustituir al pueblo por chusma para que el invento se mantenga o prospere.

El enchusmecimiento, causa y efecto del  pensamiento único dirigido a enchusmecerse hasta estar dentro del redil como chusma bien enchusmecida, chapoteando en la chusmicultura que sostiene el régimen. La insolencia chusmosa descalifica lo que no entiende. Pero no es sino una etapa del proceso dirigida a convertir en chusma, es decir en gentes incapaces, infantilizadas, dependientes del Estado a las que se les ha impuesto consignas del pensamiento único para ocupar su vacío. Una especie de septicemia de carácter fatal que habrá de diezmarlas en el momento oportuno.

El auge de la chusma y de la chusmicultura explican la existencia y permanencia de los políticos infames de los que se hacía mérito al comienzo.

Y en esas estamos.

 

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