Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

El Imperio contraataca

Aunque aún no se sabe si el candidato imperial creado ex nihilo para esta oportunidad conservará al final del escrutinio de la primera vuelta de las presidenciales francesas la ligerísima ventaja sobre Le Pen que muestra en el momento de escribir estas líneas a vuelapluma, cabe hacer algunos primeros comentarios sobre lo que está pasando en Francia y quizás puede ocurrir en el resto de lo países venidos a menos de la Europa globalizada, crecientes comparsas de anglosajones y sionistas. Todo un aviso, por ejemplo, para los Mariano, el de Bárcenas, o los chicos díscolos y o corruptos de la PSOE.

Al parecer la oligarquía internacional ha decidido prescindir de los partidos políticos tradicionales para fabricarse un candidato robot creado ex nihilo capaz de salvar los intereses del imperio globalizado aunque ello provoque la paulatina disolución de la vieja Francia republicana, su cultura e instituciones, en el esclavizante magma globalizado y globalizador. Un manijero fabricado a gusto del amo. Nación contra Imperio. Imperio contra Nación.

Se ha revelado importante el papel de la neolingua para la confusión de la opinión pública por los media mercenarios y o prostituidos. Sambenitos tales como extrema derecha, xenófobos, racistas, antisemitas… parece que siguen haciendo mella entre el público mal informado o cuidadosamente embrutecido por la programada degeneración de las instituciones.

Ni partidos, ni programas, ni pamplinas. Cuando el Imperio quiere, o se ve real o virtualmente amenazado, se fabrica un candidato robot a base de imagen y dólares y a la fenecida opinión pública se la torea para hacerla embestir donde se quiera.

Un mundo global requiere mercenarios más o menos guapos de cara, a ser posible tan dura como el hormigón armado, al servicio del gran capital internacional. Sin caras ni nombres, el suyo parece sacado de una gran cadena de supermercados, ni tradiciones o culturas propias, ni valores republicanos, ni nada de nada…

Que los partidos tradicionales del establecimiento imperante tras la segunda guerra mundial se ahoguen en su corrupción, traiciones y torpezas es normal. Pero no parece que haya respuestas llevaderas a la galopante crisis de legitimidad de las instituciones. Curiosamente uno de los primeros partidos a liquidar acaso por suicidio, ahogado en su propia corrupción, torpezas e incoherencias sea el Partido Socialista. Un Partido Socialista que, contra los intereses de su supuesta base electoral, curiosamente pide el voto para el manijero del gran Capital globalizado, disfrazado ahora de “centrista”.

Le Pen representaba un intento de defender desde las instituciones estatales francesas a la sociedad de los problemas y abusos financieros, políticos y sociales provocados por la globalización. Y es que ahora la cosa ya no va del clásico teatrillo de guiñol entre partidos más o menos corrompidos o desnaturalizados en su pugna por mandar y apañar presupuestos. Es la propia Nación y no sus instituciones más o menos podridas o deslegitimadas lo que puede estar en trance de disolución y finalmente desaparecer.

¿La Nación en almoneda? ¿La nueva esclavitud cada vez más cerca?

Veremos cómo acaba esto.

 

 

 

Otra grave amenaza a la paz mundial

La guerra de Siria que parecía pudiera evolucionar de modo favorable a la paz se acaba de agravar. También la situación mundial parece agravarse con el ataque americano contra Siria. Un escenario que supuestamente debiera haber tendido a estabilizarse y mejorar tras la derrota de Hilaria Clinton y sus fuerzas mercenarias de Isis. Según la propaganda de los grandes media occidentales Trump estaría “vendido al oro de Moscú” y los últimos acontecimientos no parecen encajar en tal esquema. Seguramente estamos ante otro caso más de falsa bandera dentro del conocido esquema ¿Acción, reacción, solución? que se viene repitiendo hasta la saciedad en estos últimos tiempos. Aunque también la Administración de Trump pudiera haber utilizado esta crisis para cambiar la imagen de supuesta pro rusa que se le achaca. Otros autores acusan a ciertas organizaciones de Soros de estar detrás del atentado.

En efecto, en este momento existen muchas dudas tanto sobre la autoría del ataque perpetrado con armas químicas, similares a otros perpetrados por los terroristas mercenarios pro occidentales, como por la efectividad real del bombardeo americano de represalia ordenado por Trump y según algunas fuentes aminorado por el propio Pentágono.

También existe incertidumbre sobre la posible respuesta rusa o china que podría iniciar una escalada militar de efectos incalculables.

Notas

En color granate se han enlazado varios informes sobre este grave y peligroso asunto, para verlos hay que pinchar en los textos así resaltados.

Invito al amable lector a visitar este texto sobre Quevedo conspiranoico, escrito hace medio año y que creo mantiene actualidad. es curioso observar como en nuestro Siglo de Oro había autores como Quevedo cuy lucidez ya quisieran para sí muchos de nuestros actuales contemporáneos.

 

 

 

 

 

Por presupuestar que no quede

Emulando a los de la obras que presupuestan a la baja se hacen con el pedido o contrato mediante engaño mohatrero y luego a inventarse sobrecostes u otro sí digo y pillar lo que se pueda, el vampiro a las órdenes de Mariano para la insaciable Hacienda borbonera ha tenido a bien presentar los llamados presupuestos en casa de madame miss Alvia, quien los ha recibido muy risueña y con sus mejores galas para tan alta ocasión. Se trata de otro ritual supuestamente democrático vaciado de contenido. Un puro timo. Otro toco mocho marianesco, otra mohatra de pícaros y santiguadores de bolsillos. Aunque eso sí que hay que reconocerlo, con nuevas tecnologías. No importa, todos ellos se conocen sus mañas trileras y buscan cómplices para amañar o mantener la lucrativa timba o bien para sabotearla.

Mariano promete y promete antes de la cosa esa de las votaciones lo que sabe que no va a cumplir luego, pero por mentir que no quede en tan digno, fiable, severo y encopetado varón o dejémoslo en prócer. El tinglado arrebatacapas no sólo no disminuye sino que aumenta a costa de los indefensos parasitados. Un ejemplo sin importancia: Mariano, solo o en compañía de otros, se ha cepillado la llamada reserva de las pensiones. Y eso sin que ninguno de nuestros próceres y próceras borboneros y borboneras se haya ofrecido a repatriar sus caudales ocultos de paraísos fiscales o de la pacífica Suiza neutral donde descansa de sus azarosas peripecias judiciales la hija del Campechano y hermana del Preparao. El real valido engorda la pútrida gusanera con más déficit y más deuda. Como un niñato heredero borracho en juerga permanente echa más carnaza a píos operarios, púnicos, gurtelidos, pujolistones, heróicos EREinómanos, aranistas, nazionalistas y regionalistas autonómicos de toda ralea y pelaje, valerosos sindicalistas trinca-Cajas y demás bien cebada fauna borbonera ¡Qué no nos falte de ná!

Sin olvidar ahora aumentar también la partida de compra de armamento a nuestros amos gringos y de Su (poco) Graciosa Majestad. El Imperio amigo está muy tocado, luego del rescate del Deustche Bank, el Banco de Inglaterra parece fané y descangallao y para colmo deben tres billones a los amigos chinos.  A sanear las cuentas inglesas, armas mediante, dos pedazo de estadistas, Mariano y Xiapras al alimón y qué no se diga que no somos solidarios ni obedientes con el amo, dedicarán parte de los impuestos saqueados a sus respectivos súbditos.

Pero la memoria es flaca. Sabido y asumido es que Mariano miente más que habla. Es más, muchos piensan que es más que dudoso que conozca la verdad, ni siquiera como concepto abstracto. Sin embargo, bizarros imaginarias naranjas de igual servicio prometieron el oro y el moro a la desahuciada clase media y a los mal llamados autónomos ¡Cómo si alguien pudiera escaparse del redil! y ahora cargan el arma criminal que el puntillero Montoro va emplear contra nuestros pescuezos. Unos y otros disimulan la defensa de sus privilegios otorgados y de los intereses de sus amos ocultos con rancios pero ilusionantes motivos patrióticos del jaez de “votadme a mí que los otros son aún peores”.

Muchos se merecen lo que votan. Como dice la Biblia, poniendo en boca del Altísimo: “No queríais un rey, pues tomad rey y disfrutarlo”. Otros no nos merecemos la humillación de tener encima que votar a nuestros saqueadores. Por justa Ley del Karma colectivo, hemos de sufrir todos y todas las consecuencias derivadas del hecho de votar a los próceres y próceras que tanto se sacrificarán para representarnos y representarnas. Desde luego habrá que considerar como cómplices de uno y otro género de este engorde de la gusanera a todos aquellos que vulneren el deber moral, filantrópico y patriótico de defraudar a la Hacienda borbonera si acaso aún estuviesen en condiciones de poder hacerlo.

Este presente que con tanta felicidad disfrutamos son los mismos venturosos tiempos de los sembradores del caos que han de traernos un gozoso Nuevo Orden Mundial. Miramos a los títeres que nos enseñan como hipnotizadora distracción mientras nos roban libertad, salud y cartera, pero desconocemos la entidad real de los titiriteros que mueven los hilos.

Pues existe un hecho de claridad meridiana e irrefutable: si hoy en España votar sirviera para algo además de para legalizar el expolio y distraernos mientras nos santiguan los bolsillos, ¡lo habrían prohibido!

¡Paga y calla! Insta una amenazadora voz oculta tras el plasma.

 

 

 

 

Vidas parejas

A lo largo de la Historia se han producido una y otra vez similitudes o paralelismos entre biografías aparentemente diferentes. Es curioso observarlas. Y práctico. La primera corrupción consiste en pudrir el entendimiento. Detrás de ella se siguen las demás.

Es evidencia de razón que la situación tanto nacional como internacional se está poniendo muy fea y que desgraciadamente la amenaza de un posible conflicto internacional importante cada vez resulta más creíble. Para no amargarnos demasiado a la espera de lo que pueda pasar vamos a buscar entretenimiento. Hoy vamos a dedicar unas breves pero desenfadadas líneas a los paralelismos entre dos conocidos políticos españoles. Aunque confiemos en que uno de ellos no se sienta menospreciado por ser considerado español.

Nos referimos a Su Excelencia el general Francisco Franco y a su aventajado discípulo y paisano Mariano Rajoy, presente gran valido de la Corona borbónica.

Ambos gallegos. Uno de Ferrol, otro de Santiago, capital clerical y de la carcundia irredenta gallega. Ferrol es una ciudad venida a menos como La Coruña desde que se perpetró el oneroso invento autonómico pero que aún mantiene, a pesar de galleguistas, y saboteadores sorosianos, a trancas y barrancas su condición de españolidad.  Santiago es la milenaria sede tradicional de obispos más o menos trabucaires, canónigos, prebendados y ahora mullidos burócratas de la Junta. Y de una antigua Universidad, hoy decadente, casi toda en manos de galleguistas, nacionalistas y separatistas, donde insultar a España constituye un mérito académico, como por desgracia he tenido alguna ocasión de presenciar.

Galicia ha dado una abundante cosecha de políticos que han alcanzado importantes puestos en las instituciones españolas. Casi todos reaccionarios, fulanistas, con las excepciones de gentes como el coruñés Madariaga o el infortunado, culto y noble Canalejas, también ferrolano, que si no hubiera sido vilmente asesinado ¡a quién se le ocurre visitar una librería! ¡qué provocación para la España cerril! Acaso hubiera transformado a mejor la Historia del siglo XX. Así presidentes de gobierno como S E, Dato, el ya citado Canalejas, Portela Valladares, Calvo Sotelo, Mariano o el tenebroso sectario Casares Quiroga. Un demagogo siniestro al que Fernández Flórez retrataría con gran lucidez no políticamente correcta en Una Isla en el Mar rojo.

Franco, aunque de familia ligada al mundo militar, o según otros de oculta ascendencia judía gallega, fue un tipo desclasado, que en su infancia parece ser que más de una vez se acostaba sin cenar caliente. Un hombre acomplejado que detestaba a su padre y tuvo que hacerse a sí mismo superando sus complejos. Gallego ilustre, reunía las virtudes y defectos de la raza y protegió a Galicia a su manera, evitando, conocía sus mañas, que cayera en manos de galleguistas, nacionalistas y similares.  Sobre sus verdaderos méritos como militar hay diversas opiniones entre los especialistas. Sin embargo, probó y acreditó valor personal en la absurda pero sangrienta peripecia española en Marruecos donde estuvo a punto de morir en combate.

Mariano, en cambio, “sólo” ha recibido un electoralmente oportuno y rentable guantazo de un muchacho ¿”mk ultra”? y paisano. Mariano procede de una encumbrada y clasista familia del mundo judicial, de acreditada limpieza de sangre. Dejó el Sar por el más caudaloso Lérez, y pronto comprendió que eso de trabajar no era lo suyo por lo se fue en busca de sosiego y privilegios. Así, aprovechando su entorno altamente favorable para tan alta ocasión, se hizo registrador de la Propiedad, dicen que reminiscencia jurídico profesional del medieval derecho de pernada. Aunque para la otra parte, visto lo visto, tampoco debería constituir motivo de orgullo y satisfacción para tan severa, encopetada, ¿parasitaria? y antes socialmente acreditada institución, contar entre sus beneficiarios a personaje tan poco fiable. No obstante, como tal trabajo no dejara de ser demasiado cansado, “arrendó” el chiringuito a un propio discreto y pasó a dedicarse a la Política.  Una verdadera desgracia para España y para el propio Partido conservador al que hoy utiliza para hacer recados y cubrirse cínica y mohatreramente con la doblez, cobardía, complejos y falta de sinceridad que habitualmente se achaca con mayor o menor justicia al carácter típico gallego.

Acaso inspirado en lo que su sabio paisano, colega y maestro, S E El Caudillo, hacía con los falangistas colaboracionistas o con los píos tecnócratas del Opus, Mariano se basa en socialistas desteñidos, herederos de la vieja acomodaticia Falange y miembros de la Obra, ésta sigue siendo la misma, para mantener su tinglado personal. Sistemas de poder compensado, antes y ahora, al servicio de ambiciones personales.

Ambos personajes autoritarios y dispuestos a cumplir trienios en la poltrona. De ideología política igual o diferente, según se mire. Franco era franquista pero no fascista como se le achaca con escaso acierto y precisión conceptual o historiográfica. Mariano es forofo y convencido marianista pero desde luego no demócrata, según se presume o dicen de él los hagiógrafos alabanciosos o las gentes despistadas que han dado en platicar sobre todo lo divino y lo humano e impartir muy sana y santa doctrina democrática en cuantos medios subvencionados les ofrecen cátedra y pesebre.

Sin embargo, también existen importantes diferencias. Franco era un patriota a su manera. Creía en una España unida y, hasta cierto punto al menos, no completamente dominada o a merced de los abusos de la oligarquía. Acaso por sus estrecheces de la niñez tenía cierta visión social de la Política. Fomentaba la economía nacional y creó un conjunto de importantes empresas de bandera. Un extraño mundo el de entonces en el que la economía pretendía satisfacer necesidades sociales. Nada que ver con los logros democráticos de ahora después del reino de progreso borbonero cuando el fin de lo económico es crear valor (aunque sea mohatrero o nominal) para el accionista internacional y a los trabajadores y consumidores que les vayan dando. Es decir, se trataba de una Política que parece asemejarse a la dice querer patrocinar el presidente Trump, de regreso a la economía real, control de la banca especulativa y abusona, amén de contra los desmanes y fechorías de la actual globalización, de la que Mariano constituye uno de sus títeres más siniestros y lamentables.

S E también promocionó cierta ascensión social mediante una política de becas para quienes acreditaban merecerlo y de igualdad de oportunidades. La Universidad era técnicamente solvente y sus títulos no constituían mohatra. Instaló una legislación laboral de protección del trabajador que la Monarquía ha ido desmantelando en su camino hacía una creciente esclavitud. Desarrolló un importante sistema de Seguridad social que ahora están intentando sabotear desde dentro para conseguir otro botín privatizado para amigos y buitres. Mantuvo un cierto control sobre dos variables fundamentales para la actividad económica: dinero y energía, hoy en manos de voraces e insaciables monopolistas. Así como el solvente sistema de Cajas de ahorros antes que los políticos y sindicalistas borbónicos las saquearan hasta arruinarlas.

Franco fue el gran visionario pionero de las energías renovables y se dedicó a hacer pantanos mientras sus sucesores borbónicos ponen su empeño en… ¡hacer desfalcos!

Tampoco pillaba sobres, ni robaba personalmente aunque dejaba hacer a la camarilla de su señora, si bien no era ajeno a la sabia institución tan tradicional española del yerno abusón y pilla pilla. Y desde luego tenía cojones. Mariano se ha criado como sobrero de la ganadería popular, cuando a Rato el presidente le echó al corral y no parece creer en nada. Ni es verdadero galleguista, lo usó para medrar en la Junta y arrebañar presupuestos, ni desde luego menos patriota español. Carece de conciencia social, sirve al amo que le permite mangonear en lo accesorio para superar sus complejos. En realidad, ya lo hemos dicho, es marianista. “Mariano lo único importante”. Mariano y no la Economía como disimula sostener para extravío de incautos y medro de abusadores, monopolistas y cara duras.

Mariano, solo o en compañía de otros, está desmantelando lo que queda del sistema económico, industrial español. Al servicio de poderes oligárquicos propios y ajenos, arrincona o ningunea a la Cultura española, a la que considera un obstáculo para sus logros despóticos o los intereses de sus amos. Su pareja de baile con la prefabricada falsa bandera podemita nos indica otra de sus mañas tonti-astutas para mantenerse en la poltrona moncloaca en colaboración con poderes globalistas devastadores más o menos sorosianos.

Su antológico “Luis, sé fuerte” por el asunto de los sobres y su extraña cuenta en Suiza describe lo que verdaderamente significa su obra e ideología políticas mejor que cualquiera de sus plúmbeos o plasmáticos discursos exculpatorios o aburreovejas.

A diferencia del invicto Caudillo, Mariano actúa como un emasculado, como un eunuco guardián de harén. Doblez, cobardía, crueldad, cinismo, falta de honor, patriotismo, empatía o de palabra… No da nunca la cara en defensa de ningún valor metafísico o patriótico y más que mentir compulsivamente parece desconocer la verdad. Purga a los miembros más lúcidos u honrados de su partido que ahora ha transformado en su partida, pero en cambio protege y financia al golpismo catalán que ha transformado España en su colonia. Ha abandonado a su suerte a buena parte de los españoles residentes en Cataluña, Vascongadas, Navarra, Baleares y ahora también, Galicia o Valencia, donde la lengua y cultura española son perseguidas o ninguneadas por las propias instituciones monárquicas. Para unos por ser traidor por naturaleza de suyo, para otros por seguir órdenes globalistas internacionales o como valido real. Más probablemente por egocentrismo, ineptitud, cobardía o vagancia. En realidad, acaso pura astucia y economía de medios: Si posees el poder no te preocupes de organizar. Nacerán cien mil servidores que servirán a tu creación. Si fundas tu secta o partida, no te preocupes del dogma que la justifique. Nacerán cien mil comentadores que se encargarán de fijarlo.  Si se trata de un partido, no importa la ideología o el pretexto para la dominación. Tendrás ditirambo alabanciosos prestos a jalearte a fin de evitar la temida llegada del motorista con el cese. Todo es opinable menos el culto a la personalidad del amo que asegura la poltrona, escaño, mordida o sinecura.

De Mariano, valido de Su Majestad para desgracia de España, se pueden decir muchas cosas. Casi ninguna buena. A su honradez personal puesta en entredicho de modo contundente por el tesorero de su partido, su subordinado inmediato y hombre de su íntima confianza, se une una trayectoria pública de embustes, doble lenguaje, cobardía, incumplimientos electorales o concesiones a terroristas y separatistas por los que se deja amenazar de modo impune hasta hoy. Sin olvidar a los globalizadores que han hecho del Reino de España su cortijo y laboratorio de experimentos.

Como muchos otros españoles Mariano confunde tolerar con consentir. La tolerancia es una virtud del fuerte, del que tiene voluntad y también inteligencia para discernir. Se relaciona con criterios, normas o sistemas axiológicos que a priori sería preciso cumplir en un cierto grado según su naturaleza. Consentir es un defecto del cobarde, del pusilánime o del torpe, del que carece de inteligencia o de criterio para comprender además de voluntad para actuar según las convicciones o criterios.

Franco toleraba, no mucho la verdad dado su carácter y formación militar, pero casi nunca consentía. El invicto Caudillo dejo a su muerte una España con problemas pero potencia mundial en indudable ascenso. Su mayor error se ha demostrado que fue nombrar sucesor a un Borbón y más aún de la felona naturaleza fernandina del Campechano. Pero ahora, su paisano Mariano, el sobrero de la ganadería popular, en su calidad actual de valido borbónico emplea los instrumentos del Estado en desmantelar la Nación. De cabeza a la irrelevancia internacional e histórica. Es de temer que si la orgía continua mucho tiempo más no va a dejar ni las raspas.

Nota

Tal día como hoy del año 1939 acabó la terrible guerra civil española y comenzó la dictadura franquista. Sus sucesores Borbones y su valido Mariano siguen.

 

 

 

 

 

Autobiografía de un yogui

 

“Cuando la justicia se debilita y decae, cuando la injusticia medra altanera, entonces mi espíritu surge en la tierra.

Para la salvación de los que son buenos, para la destrucción de la maldad en el hombre, para la realización del reino de la justicia, vengo al mundo edad tras edad.

Aquel que conoce mi nacimiento como Dios y conoce mi sacrificio, cuando abandona su cuerpo mortal deja de ir de muerte en muerte, pues he aquí que viene a mí.

¿Cuántos son los que hasta mi han llegado, confiados en mi, llenos de mi espíritu, en paz frente a las pasiones, los temores y la ira; purificados por el fuego de la sabiduría!”

(Diálogo entre Krisna y Arjuna, Bhagavad Gita, versión del sánscrito de Juan Mascaró)

 

He tenido la suerte de participar como espectador activo en la función “Autobiografía de un yogui” ofrecida por Rafael Álvarez, “El Brujo” en el Gran Teatro de Cáceres.

Se trata de una arriesgada genialidad, de un espectáculo verdaderamente extraordinario. Por su rareza, por su desarrollo, por su ironía y humor cervantinos, por su valentía, por su profundo alcance espiritual, inaudito en los páramos culturales propios del paisaje dominante en nuestro sombrío presente dominado por el Kali yuga.

“El Brujo” nos cuenta a su modo, cervantino, socrático, lúcido, valiente, ameno, abierto, libre, con la difícil sencillez de la maestría, las peripecias vitales de cierto yogui y maestro espiritual indio, Paramahansa Yogananda, al que Rafael considera su maestro, cuya autobiografía glosa, y en la que se basa la función.

Son muchas y grandes las cosas que nos sugiere la obra. La permanente validez de la Tradición. Esa Tradición con mayúsculas que inspira lo mejor de Oriente y Occidente. Que es la verdadera base de la Civilización. El Espíritu sobre la Materia. La realidad mental del Todo. Nuestra identidad como criaturas con ese Todo.  En la línea de los Upanishads, el famoso Bhagavad Gita es citado en la representación, una forma del combate entre el Bien y el Mal que se desarrolla en la conciencia humana.

Al cabo, El Brujo nos ofrece su testimonio espiritual. Entre bromas y veras, nos invita a conseguir nuestra realización del Ser, la liberación gracias a la experiencia del tat tvam asi, el Tú eres eso, la identidad entre el Atman y Brahman. Una ecuación que, como la de la conversión de materia en energía, nos muestran los grandes místicos de todas las culturas y tradiciones. También los Juan de Yepes o Teresa de Jesús que Rafael ya ha tratado en otras de sus funciones. Búsqueda de la Luz primordial. Conocimiento de lo sagrado que se logra con la ayuda de la meditación, el ascetismo y la Raja Yoga, del que el maestro Yogananda fue introductor en Occidente.

Como puede apreciarse por estas breves líneas, El Brujo arriesga mucho en esta obra que dura cerca de dos intensas horas, en la que llena el escenario con su gran carisma y personalidad, en armonía entre corazón y cabeza, idea y emoción, acompañado solo por la música en directo de Javier Alejano al sitar. Como perdices en campo raso, se presta al tiroteo inmisericorde de los prejuicios, la incomprensión, el miedo a las verdades incómodas, la amenaza al tenebroso tinglado establecido que se retroalimenta tanto con la vacía ortodoxia religiosa fósil como con el materialismo ateo ramplón que, como una pinza o trampa siniestras, atenazan nuestra evolución espiritual, lastran nuestra civilización e incluso ponen en riesgo la convivencia.

El público que llenaba la sala estuvo a la altura. “Tiemblen después de haber reído” proponían en la famosa revista satírica La Codorniz. Es posible que tras esta función,  antes de volver al feroz atolondramiento de lo cotidiano, en muchas conciencias se hayan hecho vibrar notas dormidas. Y el oído atento, leal y sincero consigo mismo, pueda sentir el temblor de la experiencia de lo sagrado.

En mi opinión, tal es la razón última de ser del Arte verdadero. Su servicio leal y sincero con la propia obra, constituye la más alta satisfacción y realización personal del artista. Con la plenitud en este caso de ser reconocida por el público.

Mi sincera enhorabuena al maestro.

 

 

 

Susana, la de la casta

Aunque una y otra vez me prometo a mí mismo hacer propósito de enmienda para no volver a dedicar mi escaso tiempo a glosar las fechorías de los infinitos políticos borbónicos, esa plaga terrible que saquea y asola lo que queda de España, no puedo resistirme a hablar de la mediática amén de jaleada fanía de la lideresa Susana que ya ha velado armas y probado nobleza en el ejemplar monipodio sevillano.

Susana se ha dado un impúdico baño en puritos cueros y presencia de los rijosos y degenerados próceres del viejo partido mohatrero refundado por la CIA, primero como taca taca y luego muleta, de la pertinaz Monarquía. Un tinglado mohatrero que era preciso consolidar para el mejor engaño y saqueo de los españoles amén del oportuno despanzurramiento de la nación.

Susana, la chica del Santander, se ha parecido desnuda a sus fieles arrobados y acarreados en autocares fletados para tan alta ocasión, a los que ha prometido volver a un nuevo milenio de gloria mandarinesca y saqueo impune de los presupuestos de las infinitas instituciones monárquicas depredadoras. Trienios de trinque para todos y todas, compañeros y compañeras. Todo bajo la bandera de color rojo del Santander sin olvidar  a otros filantrópicos mandamases monopolistas del IBEX y sus media ditirambo alabanciosos.

Sevilla 15/1/14. Emilio Botin, presidente del banco Santander, besa la mano de la presidenta de la Junta de Andalucia, Susana Diaz, tras la firma de acuerdos. Foto: Laura Leon

La hermosa desnudez ideológica de la casta Susana, la de la casta, la del Santander, queda patente en su esperado discurso de toma de posesión de la oronda poltrona alternativa de igual servicio borbónico. Toda una lúcida exposición de los graves problemas nacionales e internacionales que amenazan el futuro de nuestra civilización. Y otro no menos lúcido y detallado programa para hacerles frente: “vamos a volver a ganar (y a trincar), os lo prometo”. Nunca más volveréis a estar fuera del presupuesto, palabra de Susana.

Y palabra del Santander y el resto del IBEX, palabra de Soros, palabra del Preparao y señora. Superadas las turbulencias provocadas por la otra marca de la casa, la rama derechista de la devastadora patulea sorosiana cambia de caras para aguantar.

El régimen se enroca y se prepara para resistir. Todos preparados, prepárate tú.

 

 

 

 

La Opinión del lector: Sentencias y sentenciados

El Dr. Benigno Cossío Coll nos ha hecho llegar este texto que reproducimos a continuación:

“La sentencia de Arturo Mas a dos años de inhabilitación para desempeñar cargo público, que todos ellos reciben con risitas de contento, es la evidencia del grado de envilecimiento del Estado español, que abandona a sus ciudadanos en manos de trileros, y lo enferma que está la Nación.

Es una buena ocasión para describir una viñeta de El Roto: Un avión de pasajeros, adornado de cabina a cola con el dibujo de una gran bandera española, se parte por la mitad en pleno vuelo ¡Desconexión!, aparece escrito en el aire cercano a la zona de rotura detrás de las alas. Estremecedor.
El Estado que no protege a sus ciudadanos……está condenado a desaparecer. Pero es mucho más grave cuando con el Estado desaparece la Nación. Se produce entonces la desintegración de una sociedad que tira por la borda su pasado y su porvenir. En España vivimos nuestro peor momento en una época vertiginosa, en la que salta a la vista lo que hay de mediocre en las personas. Decía W. Churchill que <<Construir es quizá la lenta y laboriosa tarea de muchos años. Destruir puede ser el acto irreflexivo de un solo día>>. La pena es que una respuesta adecuada al desafío que el mundo nos plantea nos podría llevar a la prosperidad, si tuviéramos un sistema educativo eficaz y una economía competitiva. La hacen imposible 17 Autonomías con deriva a miniestados llenos de crecientes fronteras invisibles. En su lugar tenemos un sistema educativo ineficiente y un sistema económico altamente regulado y, para colmo de desgracia, ni siquiera planificado desde el poder central, casi inexistente. ¡Como para incorporarse con éxito al cambio global!.

Todo es una lástima, pues aun la inmensa mayoría nos sentimos españoles y la lealtad a la Nación aun preside nuestros actos, sin convertir nuestro diálogo en un permanente chantaje o confrontación. Si se internacionaliza la economía, los trabajadores españoles tendremos que ser solidarios, y convendría serlo también pronto con los trabajadores del resto de Europa. O lo de ser español se vuelve a poner de moda al servicio de una patria común fuerte, o no lo contamos. Si queremos impedir que el libre mercado termine en el monopolio u oligopolio que controla el trabajo sin trabas fronterizas, tendremos que dejar de mirarnos el ombligo en cada pueblo y cada Comunidad, y empezar a mirarnos a la cara. ¿Qué queremos?

 La tolerancia, la convivencia, no debería ser arruinada por extremismos colectivistas disfrazados de “nacionalidades históricas”, “derechos lingüísticos” y “étnicos”, rasgo éste último que nunca tuvo ni el nacionalismo español más extraviado. Por ese camino terminaremos siendo nazis todos”.

Benigno Cossío Coll

Posdata de la Redacción

No le falta razón al Dr. Cossío.  Por desgracia, aunque ya sin estupor ni asombro, constatamos una y otra vez que ser un político traidor o ladrón sale “gratis” en el Reino borbónico de ¿España?

 

 

 

 

La Opinión del Lector: ECCE HOMO EN MARIA PITA

Un coruñés entendido y amante del Arte nos ha remitido el siguiente interesante texto de actualidad que reproducimos a continuación:

“Aunque la especulación y el mal gusto han hecho desaparecer de nuestra ciudad construcciones emblemáticas, aún quedan edificaciones que nos hacen recordar a los buenos arquitectos que hemos tenido en La Coruña, que aportaron lo mejor de ellos con el noble deseo de convertirla en una ciudad hermosa y agradable, con la complicidad de una burguesía culta que también aspiraba a lo mejor para su ciudad.

Cuando uno de estos significados arquitectos, Mariño, proyectó el edificio del Ayuntamiento, estoy convencido de que lo hizo vislumbrando su futura equipación con obras pictóricas merecedoras de estar colgadas en tan nobles paredes. Y no se equivocó, durante años, las pinturas de Llorens, Taibo, Sotomayor, Cersa, Juan Luís, Luís Mosquera y algunas más pertenecientes al patrimonio nacional, embellecen sus paredes contribuyendo a convertir nuestro Ayuntamiento en un autentico Museo. Lo que dice mucho de aquellos alcaldes que sabían elegir o se dejaban aconsejar por quienes tenían más conocimientos que ellos de la materia.

El pasado mes de diciembre recibo un whatsapp con el retrato de Paco Vázquez. Pensé que era una broma cuando, a continuación, me pone que se va a colocar en el Ayuntamiento. Miro el calendario por si era el 28 de diciembre, y no era una inocentada. La prensa más tarde me lo confirma, y allí me encuentro al actual alcalde el día de la presentación oficializando el horror, pero eso sí como siempre, con su disfraz de leñador pobre, camisa por fuera del pantalón a lo Pablo Iglesias.

Curiosa la actitud del señor Ferreiro, que anda de austero por la vida. Una de sus últimas generosas y humanas ocurrencias era sacar las goteras de los puentes para hacer mas confortable la vida de los indigentes; sin embargo no pareció tener dudas al desembolsar, y de una atacada, 9.000 euros por el retrato de Losada y el doble, 18.000 euros por el de Paco Vázquez. Total 27.000 euros.

Hace años, que yo recuerde, se destinaba una misma cantidad para todos los retratos de los ex regidores y si alguno de estos quería que se lo pintara un artista de superior caché se pagaba el retratado la diferencia de lo presupuestado.

Utilizar el poder y ser generoso con el dinero de los contribuyentes para con ello ir devolviendo favores al partido colaborador necesario para que la “Marea” llegara a la alcaldía dice mucho de la ética muy acorde con la estética de nuestro actual regidor.

Cuando colocaron el retrato de Paco Vázquez en el Ayuntamiento comencé a darme cuenta de que el anterior Alcalde, Negreira, estimaba a Paco Vázquez más de lo que muchos creíamos. El ir dilatando el cuelgue de este ecce homo II lo confirma.

El acto oficial de la presentación del retrato lo podría haber filmado Berlanga. También me recordó la escena, el cuento “El traje nuevo del Emperador” en el que dos timadores presuntos sastres le dicen al Rey, muy presumido él, que le pueden confeccionar un precioso traje con una tela tan maravillosa que solo los tontos no la podrán ver. El resto del cuento ya lo conocemos.

Tengo la convicción que muchos de los invitados al acto al ver a Paco tan entusiasmado con el nuevo traje, digo retrato, se contuvieron las carcajadas reservándose lo que sintieron al ver la pieza, cuya calidad y valores pictóricos eran tan invisibles como el hermoso traje del Emperador.

Sr. Vázquez, usted ha sido un buen alcalde y así como a los legionarios se les presupone el valor a usted le creía poseedor de un cierto buen gusto; aunque solo fuera por la cantidad de piezas extraordinarias que habrán pasado por delante de sus ojos. En Roma, en la Embajada seguramente desayunaba viendo pinturas del Tiziano, Mengs, Madrazo, Nattier etc. Y eso debía sensibilizar hasta una roca. Por ello, me dejó perplejo el que le guste y se guste en eso que le han hecho.

El retrato, créame, no tiene un pase, se comenta por sí solo. Usted, que es persona inteligente, consulte con alguien que sepa un poquito de pintura, no haga caso de los “halagaores”:

El colorido, sobre todo del rostro, y la composición frontal tiran para atrás. Parece usted un pavo real abotargado, y no lo digo por su deseo, que respeto, de ser retratado con el uniforme de embajador y con sus, seguro, merecidas condecoraciones. Esta clase de atuendos, cuando se sabe pintar, y se interpretan con arte, dan mucho juego al artista. Los uniformes de gala con sus casacas bordadas y vistosas botonaduras nos traen a la mente ejemplos de magníficos retratos realizados por Vicente López o Federico de Madrazo. Admito que a estos pintores no se les puede resucitar, como otros más cercanos en el tiempo y el espacio como pueden ser Román Navarro, Luís Mosquera o Quintas Goyanes. Por ello, por respeto al lugar y a usted, señor Vázquez, que no se merece quedar de esa guisa para la posteridad, sinceramente le animo a que retire, si es posible, el retrato y sustitúyalo. Páguese usted otro que en España hay buenos retratistas y que cobran bastante menos que el que se lo ejecutó y pagamos todos.

Un buen retrato no debe producir hilaridad ni mofa. Un retrato de calidad jamás debe ser una mala caricatura y sinceramente, esta pintura solo la imagino aprovechable como cartel para anunciar el carnaval…”

M. Ortiz

El Estado contra la Nación. La Nación contra sí misma

 

                                                                Pasos de un peregrino son, errante,

                                                                Cuantos me dictó, versos, dulce musa.

                                                                En soledad confusa

                                                                Perdidos unos, otros inspirados

                                                                   (Luis de Góngora, Soledad Primera)

 

La bochornosa sentencia perpetrada en el Caso Infanta Cristina Federica Victoría Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón Scheleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, hija de El Campechano y hermana de El Preparao en cuyo nombre se administra Justicia en el Reino, nos devuelve a la triste realidad española y nos muestra donde en verdad estamos. La Infanta, principal protagonista de la trama junto con la Casa Real, queda impune. El astuto y feminista Tribunal considera que la Infanta, pese a tan sonoros e ilustres apellidos y a ser directiva de una importante institución bancaria catalana, es solo una pobre ignorante, medio retrasada mental, una simple ama de casa algo boba que no sabía lo que firmaba. Que no sabía nada de contratos ni menos de números. Que creía en su borbónica simpleza que los euros de los que disfrutaba a paladas llovían del cielo.

Pero tampoco se ha condenado siquiera el clamoroso tráfico de influencias de políticos dadivosos con dinero ajeno que el Régimen evidencia considerar conducta no punible y consustancial consigo mismo. En efecto, los honrados y patrióticos próceres compañeros del partido de Mariano y Bárcenas  son absueltos. El ayudante y subalterno Torres recibe más castigo que su ducal jefe Empalmao. Las singulares represalias contra Manos Limpias, que había ejercido la acusación particular, constituyen un aviso para disuadir a futuros navegantes en favor de la dignidad de la Justicia. Parecen indicar que, “como Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como”, no se va a tolerar que nadie intente hacer peligrar los amaños acordados. Un aviso de que el Régimen borbónico se ha enrocado y que nada bueno cabe esperar de él.

Es cierto que la cosa cada vez está más chunga, que cada vez parece más difícil mantener la actual mohatra institucional, que las gentes más lúcidas ya se han desengañado, pero también lo es que no parece que haya Nación, ni sociedad, ni Inteligencia, capaces de reaccionar pese a todo lo que está ocurriendo.  Apenas ha protestado nadie por el insulto a la dignidad ciudadana, a la Lógica, la Justicia, que representa la sentencia citada. ¿Otra oportunidad para una nueva vuelta de tuerca de la Monarquía contra la Nación?

Ayuno de toda visión geoestratégica en momentos tan delicados para la civilización como los que estamos viviendo y los que parece veremos en los próximos tiempos, el Régimen y su suicida clase dirigente, cómplice de intereses espúreos internacionales se dedica a ir tirando o mejor, a parasitar y taparse las vergüenzas de las diferentes mafias dominantes, a ir engañando e ir pillando lo que quede para saquear, que cada vez es menos.

Encaramos un año pleno de incertidumbres internacionales en el que cualquier cosa, incluso las más impensadas hace solo un poco, pueden ocurrir. La España eterna de los reyes apátridas con su insaciable abusona y codiciosa real parentela, los Bárcenas, los Gurtelidos, los Púnicos, los ambiciosos abogados del Estado aupados a la Feliz Gobernanza y los monopolios voraces pretende volver a la mansa tranquilidad una vez superado cierto susto por si era verdad que, como creían o anhelaban los más ingenuos, algo pudiera cambiar en este desastroso reino donde todo está atado y bien atado. Al menos eso se creía si la situación internacional no empeoraba y, una vez pactado con ETA y el PNV, se podía seguir sobornando a los siempre insaciables sediciosos catalanistas. Sin embargo, aunque en la superestructura mohatrera constitucional parezca que no ocurre nada nuevo, la realidad es que esto está carcomido por dentro y acaso puede desmoronarse como le ocurrió al árbol de la Mentira del apólogo del conde Lucanor cuando la Verdad sepultada bajo sus raíces salió a la luz.

Pero ni Régimen ni España están solos en el mundo. Muchos nos tememos que lo que ahora ocurre, este proceso de devastación de la Nación y de la soberanía, no es casualidad sino programado desde el exterior con complicidades españolas a varios niveles, por acción u omisión. España parece haberse convertido en un experimento de laboratorio en el que los supuestos ciudadanos y sus instituciones resultarían ser sus cobayas. Vamos a ver qué pasa con las nuevas amenazas tales como los cambios geoestratégicos de alianzas mundiales que pueden rematar a la actual UE ¿Proseguirá la globalización tal como ahora se entiende después de Trump?  Sin olvidar instrumentos de dominación tales como la deuda, los Tratados internacionales, la hegemonía de las transnacionales, la posible caída del euro, el dinero electrónico y las limitaciones de pago en moneda. Pero mientras tanto ya tenemos mucho y bueno con que entretenernos intramuros.

Así, una de las instituciones básicas de la Monarquía, la llamada Generalidad de Cataluña, está en pública y notoria rebeldía no ya sólo contra la constitución y las leyes españolas sino también contra la propia Nación española y promueve su destrucción desde el propio ámbito de poder. Pero las otras instituciones de la Monarquía, empezando por la Jefatura del Estado y siguiendo por el presidente de Su Gobierno, no hacen nada eficaz para impedirlo atendiendo a sus obligaciones constitucionales y a su propia dignidad personal e institucional como gobernantes. Nos encontramos en una situación en la que unas instituciones de la Monarquía agraden de modo gravísimo a los españoles que las pagan mientras el resto no nos defienden eficazmente de la agresión.

Como en anteriores momentos de nuestra Historia, nuevamente la Dinastía está resultando ser enemiga de la Nación. Pero, insisto, ¿Dónde está la Nación española? ¿Qué queda de ella despanzurrada por el Régimen en mal adobada pepitoria de tribus insolidarias o renovados siervos en feudos autonómicos corruptos y despóticos?

Con el paso del tiempo van desapareciendo las últimas generaciones de españoles educados y que se han considerado a sí mismos como tales. Las nuevas generaciones de jóvenes han sido “adiestradas” para ser simplemente catalanes, vascos, gallegos, navarros, extremeños, andaluces, asturianos, canarios o…lo que sea, debilitando o incluso saboteando en ciertos casos el sentido de pertenencia a la misma Nación.  Se ha generado una especie de caos provocado, de entropía, de falta de criterios, de pérdida de facto de Cultura, amén de la propia condición de verdadera ciudadanía para contribuir a ser mejor explotables y avasallados por la globalización, el caciquismo y los monopolios. Pero no se entiende como estas generaciones que son las que más lo van a sufrir no reaccionan ante la amenaza de un futuro de creciente servidumbre sino esclavitud que les acecha. La Cultura o sirve para abrir los ojos, para despertar las conciencias, para hacernos más libres o no es Cultura.

Quizás sea por eso que aunque el Estado no reaccione ante los sediciosos tampoco lo haga la Nación. Un estruendoso silencio ciudadano. Lo único que se oye hasta aquí son algunos llantos de las plañideras monopolistas bien cebadas a nuestra costa por si acaso la pelea abierta entre mafias políticas borbónicas se descontrola y les estorba o perjudica el trinque impune o el mantenimiento de sus tarifas abusivas y privilegios. Y entre nuestros próceres leguleyos el “Estese a la parte” o el no menos socorrido “Otro sí digo”. Cuando no una sugerencia a que la maltrecha UE, que ya no se sabe lo que pueda durar con lo que está ocurriendo, nos solucione los problemas de sedición que la cobardía, complicidad o corrupción de nuestros dirigentes no se atreven a abordar. Una cosa es que el Tribunal de Justicia de la UE pueda revocar legislación o prácticas abusivas de instituciones españolas y otra distinta es asegurar la integridad territorial y los legítimos intereses españoles. Sobre todo cuando ciertas potencias extranjeras parecen decididas a fomentar la sedición.

Los argumentos que se emplean por nuestros próceres son propios de mercaderes a la rebatiña por el Monipodio, la clientela y la pasta. Una pelea por apuntalar al Régimen como coartada para mantener y explotar mercados cautivos o trincar presupuestos oficiales. Nada de patriotismo, filantropía, cultura, solidaridad, o sentido espiritual de la existencia o de pertenencia a una civilización o a una comunidad. Nada de las simples enseñanzas de la Historia. Es decir, nada de auténtica Nación, algo distinto, y desde luego superior, a fulanismos, intereses dinásticos o corporativos, pesebres o mercados.

 “El sol pace estrellas en campos de zafiro”

Decía don Luis pero es de temer que ahora ya no amanece. Las estrellas ya no son borradas por una Luz mayor sino por la niebla de la Nada.

Pues, insisto, ¿qué fue de nuestra Gran Cultura? ¿Dónde están los intelectuales españoles defensores de la Cultura, la Nación y los legítimos intereses de las gentes? ¿Qué fue de nuestro Siglo de oro? ¿Alguién sabe o recuerda ya, sobre todo entre los españolitos más jóvenes, quién era Góngora?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La tía fingida, febrero 2017

En el Reino de España muchas de sus instituciones más relevantes resultan ser fingidas

La Tía fingida es una novela no muy ejemplar ¿o sí? Atribuida a nuestro gran Cervantes. Habla de mohatras, término tomado de la literatura picaresca española, verdaderamente esclarecedor  e imprescindible para comprender lo que nos pasa, aún hoy, en este malbaratado Reino de España. Hilo conductor de nuestro devenir histórico y de nuestro vivir presente. Hoy nuevamente de actualidad, por cierto. Mohatra es aval en falso. Falso valor, oro de alquimia. Son “caballeros de mohatra” los que participan en este fraude descomunal de hacer pasar un régimen oligárquico y corrupto por monarquía parlamentaria: políticos ladrones, tartufos o cobardicas, beatas remienda virgos, banqueros aduladores, corchetes corruptos, jueces complacientes, constitucionalistas filoetarras, golillas soplones, hampa enmucetada, golpistas impunes, empresarios pilla subvenciones, ordeñadores de presupuestos, santiguadores de bolsillos ajenos, garduños, indignados de encargo, esquiladores de oveja ajena, extorsionistas de dossieres, periodistas alabanciosos o bufonescos, electores fanáticos o mercenarios …Y sin olvidar ahora también las llamadas agencias de rating, ¿ganchos del timo financiero internacional?

Ni Antoñito el Camborio, como diría Lorca, es legítimo Camborio ni hace fuentes de sangre con cinco chorros, ni es el dinero es ya dinero, ni la auditoria, auditoria. Ni la bolsa mercados de valores para asignar recursos de inversión, sino timbas de tahúres en los que apenas solo los trileros experimentados que están en el ajo, y en el agio, saben dónde está la bolita mágica y salvadora del Banco central europeo, la Reserva federal o el siniestro FMI de la Señora Lagarto. La deuda como instrumento de dominación suministrada a dirigentes badulaques o corruptos de modo análogo a la droga por sus traficantes. Los políticos drogadictos de deuda se ponen tan contentos porque ahora la pueden pillar más barata y el que venga detrás que arree si es que queda semoviente que arrear.

Dicen que la cantidad de moneda virtual existente y remansada en paraísos fiscales serviría para comprar varias veces el PIB mundial. Por lo que el falso dinero de encaje, el que no puede ser contrapartida o contravalor de los flujos reales de recursos, bienes y servicios, va de burbuja en burbuja, de timba en timba, o peor: de guerra en guerra, recrecido por el interés compuesto y avalado por la mohatra de turno hasta el siguiente pufo.

A grandes males grandes remedios. Occidente acaso nunca podrá recuperarse del todo si no vuelve a poner sus grandes planteamientos axiológicos en orden. Pero el inquietante Nuevo Orden Mundial que algunos propugnan viene a conculcarlos o hacerlos imposibles por la vía de los hechos consumados. Aunque unos pocos lo denuncian. Y otros, recién llegados a la poltrona imperial, aún no se sabe muy bien a qué juegan, aunque quepa temerse lo peor. Mientras estamos atentos a las nuevas amenazas, no nos vendría mal recuperar lecturas de nuestros tratadistas de Salamanca y evitar el divorcio entre las finanzas y la ética. La mohatra científica de un sistema económico entendido como algo abstracto, ahistórico y asocial, inspirado en la matemática de la Física newtoniana, ajeno a su cometido de satisfacción de necesidades reales. Ahora las finanzas dominan a la economía, la economía a la política, la política a la sociedad, ésta ha abandonado a la Cultura y también al Espíritu, luz de la Ilustración que nos debería guiar por este valle cada vez más tenebroso. Pues ahora todo es al revés de como debiera ser tras tantos siglos de civilización.

Sin recuperar, el espíritu, la Cultura, el alma de las instituciones, éstas no serán sino cascarones vacíos campo de juego mohatrero. Detrás del Espíritu está la Cultura, la Sociedad, la economía real, la verdadera, la que permite satisfacer verdaderas necesidades humanas y sociales. A cuyo servicio debiera estar el dinero, las finanzas, un medio y no un fin en si mismo. Pero la cosa se aclara cuando se observa cómo hoy se ha sustituido la empresa económica de clásico medio para satisfacer necesidades reales de la gente en mohatrero artilugio para “crear valor para el accionista”.

Justicia no son leyes aunque muchos políticos parecen tener una visión mágica de las leyes. Creen que ley aprobada, cuestión ya resuelta. Es como el ¡ábrete sésamo! de Alí Babá y los cuarenta ladrones, con perdón. Nuestros numerosos parlamentos hacen leyes como churros en las ferias. Cosa nada buena si hacemos caso a Tácito, quien consideraba la multiplicidad de leyes como señal cierta e infalible de un mal gobierno y de un pueblo corrompido. Y el propio Cervantes, entre otros, adopta su visión y así lo manifiesta en sus sabios consejos al Sancho flamante gobernador. Consejos que debieran servir de guía de pensamiento y acción a cualquier político o poderoso decente. Y luego, otro “pequeño” problema: el de la voluntad de aplicar las leyes sea quien sea el justiciable y, sobre todo, de hacer Justicia. La Justicia no es igual para todos como afirma la propaganda borbónica repetida por la cínica mohatra periodística, en burla de la inteligencia y de la dignidad de los ciudadanos indefensos y degradados a súbditos. Se acaba de demostrar otra vez hoy cuando se ha conocido cierta esperada sentencia.

El BOE a veces se asemeja a cierta literatura piadosa, e inane científica e intelectualmente, propia de nuestro Barroco tardío. Y una ley no es una acción ni tiene eficacia en sí misma, pues si no se crean o se dotan de suficientes recursos las instituciones que deben luego aplicarlas, empezando por la formación e información del personal, el resultado es la desmoralización del administrado de buena fe y el aumento del “a río revuelto, ganancia de pescadores”. Eso aún cuando las leyes no sean claramente desatinadas, producto de modas estultas, el desconocimiento de la realidad social, pesebre de amiguetes o de la simple desvergüenza. O como sabotajes de las clases medias, la soberanías nacionales o el orden social con miras de facilitar el proceso del NOM globalista y profundamente antidemocrático.

Si es cierto el dicho popular español: cuantos más abogados, más arbitrariedad e injusticia. Y cuantos más economistas, más pobreza y desigualdad social. Y cuanto más pío clericalismo tartufo, también más inmoralidad y ateísmo práctico. No hay más que admirar los grandes méritos y santas virtudes de las piadosas familias obreras de los Ruíz Mateos o los Pujol Ferrusola. Sin olvidar, cada uno en lo suyo, a otros no menos santos obreros: los Sepúlveda, Matos, Gurtelidos, De Guindos, Montoros, Margallos, Fernández, Bárcenas, Tejerinas….

Es obvio que en cualquier sociedad existen personas de diferente nivel intelectual y moral. El pacto social se basa en que las leyes protejan a la sociedad de aquellos, menos adelantados en su evolución espiritual o moral, que buscan la satisfacción de sus pasiones a cualquier costa. Por ello una de las funciones de las penas es proteger el bien común de la sociedad y de ahí el castigo al reo declarado culpable, disuasorio de otros, aunque se prevea la generosidad en los casos que quepa redención social, para lo que se requiere su arrepentimiento y la voluntad demostrada de no volver a delinquir. Generosidad, que no memez, arbitrariedad ni hipocresía. Pero, lo común hoy es que los grandes delincuentes al abrigo del Poder se burlen impunemente de la Justicia.

Pero esto es el Reino de España, reconvertido en la penosa Marca España de tantos mercachifles, es decir, el mundo al revés. Falla la responsabilidad individual asociada al ejercicio de la libertad. Falla la jerarquización de las prioridades, contraria de lo que la razón, el bien y el sentido común aconsejan.

Por unas razones u otras, fallan las personas que las aplican: la impunidad crece y si esto sigue así más pronto o más tarde se terminará volviendo al ¡Fuenteovejuna señor!

Pero comprender no basta, es preciso actuar antes de que la cosa ya no tenga solución pacífica.

En La tía fingida es el mozo enamorado el que con voluntad y valor logra rescatar a la falsa sobrina de virgo constitucional tantas veces remendado por las poco respetables tías institucionales que la vende una y otra vez a la oligarquía rijosa, mohatrera y perenne.

España, nuestra pobre España huérfana y desamparada, con amor y valor heroicos también necesita ser rescatada del imperio de la oligarquía, incluso aliada al hampa avalada por la hipertrofiada mohatra de turno. Como hoy hemos vuelto a constatar.

 

 

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