Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

De damas y súcubos

La penúltima favorita vicepresidencial ha realizado unas estupefacientes declaraciones propias de su estulticia y empanada mental oportunamente galardonadas por el doctor falsario con una onerosa cartera ministerial en su mentiroso gobierno arrebatavidas y arrebatacapas. La enmucetada señorita ministra Montero muy seria y puesta en razón declara ignorar la diferencia entre un hombre y una mujer, salvo, al parecer, por la talla del sujetador a utilizar o por voluntarismo hegeliano de quita y pon. Aún no sabemos si para probar su raro aserto se dispone a preñar a su vice protector hasta luego ponerlo a parir.

Hasta la llegada al mundo de tan ilustre prócera para poder sacarnos de nuestro error, creíamos que tal cosa estaba mucho más clara en la historia de la Ciencia y de la Cultura. No obstante, habría que reconocer que sobre el papel benéfico o maléfico de la mujer e incluso de lo femenino existían diversidad de opiniones.

Leyenda hebrea antigua era la del primer matrimonio de Adán con Lilith, una diabla que tras divorciarse de él se casó con otro demonio llamado Samael con el que practicaba coitos diabólicos y repoblar el mundo con sus descendientes. Era doctrina establecida a lo largo de siglos que las mujeres pueden ser a veces súcubos de demonios en forma humana.

De a cuerdo a solemnes tratadistas, del comercio sexual de tales súcubos o demonias con hombres habrían nacido muchos célebres personajes históricos maléficos: Nerón, Calígula, Constantino, Teodora, Marozia, Atila, Stalin, Lenin, Hitler, Goebbels, Napoleón, Mao y su mujer Jian Qing, Gates, Soros, Bush, Epstein, Kissinger, los Rockefeller, los Rothschild, los Clinton, Podesta, la bruja Abramovich, la reina de Inglaterra y su marido, lady Macbeth, Chaves, Maduro, o nuestros aprendices meritorios Iglesias, Zapatero, Sánchez, Torra, Otegui, Echenique… Para otros sería al revés. Tan ejemplares descendientes serían resultado de coito diabólico entre mujeres e íncubos o demonios machos.

En Los cuentos de la luna pálida de agosto, hermosa obra del gran Mizoguchi, la peculiar señora Wakasa seduce al protagonista y luego se descubre lo que era. Si hacemos caso a Jung la leyenda tiene que ver con el amimus y el ánima en el azaroso proceso de individuación psicológica.

Pero cuidado, no siempre la hembra es una demonia. Boccaccio nos lo aclara muy bien en uno de los más divertidos cuentos del Decamerón, aquel en el que explica como Alibec aprendió a meter el diablo en el infierno.

O el hombre galán tampoco siempre es un demonio. Hay tenemos a los piadosos reyes con sus miles de bastardos.

Pese a estas consideraciones, el Génesis nos habla de la supuesta guerra entre la mujer y el diablo: “Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la de ella; ella te aplastará la cabeza y tú le herirás en el calcañar.”

Ya en la Edad Media con el mito del grial y el ideal trovadoresco se revindica el papel de la Mujer, convertida en Dama. Fieles del Amor como Dante elevan a Beatriz al papel de símbolo del espíritu y de los más elevados valores metafísicos. Así también lo hacen los poetas renacentistas y nuestro gran Cervantes con Dulcinea.

Se trata del arquetipo de un ideal inspirador: don Quijote ha de crear a su Dulcinea como un ideal utópico, de un erotismo más de carácter espiritual que sensorial, que trasciende las toscas realidades de una vulgar aldeana con cierta habilidad para salar puercos. Y nos declara: “no sabeis que si no fuese por el valor que ella infunde en mi brazo no le tendría yo para matar una pulga….¿quién ha hecho -todas las hazañas- sino es el valor de Dulcinea, tomando a mi brazo por instrumento de sus hazañas. Ella pelea en mí y vence en mí, y yo vivo y respiro en ella, y tengo vida y ser?

Dulcinea es la dama y el alma del caballero don Quijote, y le guía en su lucha interna contra los propios vicios. Es decir con una visión esotérica del ideal caballeresco don Quijote nos aclara que: “hemos de matar en los gigantes a la soberbia, a la envidia en la generosidad, y buen pecho, a la ira en el reposado continente, y quietud del ánimo, a la gula y al sueño, en el poco comer que comemos y en el mucho velar que velamos, a la injuria y lascivia en la lealtad que guardamos a las que hemos hecho señoras de nuestros pensamientos, a la pereza con andar por todas partes del mundo, buscando las ocasiones, que nos puedan hacer, sobre Christianos famosos Caballeros”.

Algo semejante podemos encontrar en la saga del grial. Por ejemplo cuando Trevizent le aclara a Parzival que: “Nadie puede conquistar el grial si el cielo no lo conoce bien y no lo designa para él.” También el señor del castillo había hablado así a Parzival: “El hombre y la mujer forman una inseparable unidad, como el sol que hoy ha brillado y eso que llamamos día. No se puede separar lo uno de lo otro: florecen a partir de la misma semilla”.

Y unos momentos antes de unirse Parzival con la reina Condwiramurs: “Gurnemaz le había explicado que el hombre y la mujer forman una unidad perfecta”

En realidad constituye un desarrollo del platonismo. Platón nos explica en El Banquete como El Amor es una gran potencia que puede volver a unir el andrógino originario, luego separado en dos, y con él la anhelada plenitud perdida. También Platón distingue, en boca de Pausanías, entre la Afrodita popular o convencional y la Afrodita Urania, del amor propio del alma, que sería el verdadero y también duradero.

Al final de El Banquete, Sócrates considera que Eros es un daimon, medianero entre los hombres y los dioses. El Amor consiste en querer alcanzar lo bueno. Su objeto es la generación de belleza y la inmortalidad. El que quiere aspirar a tal objeto del Amor debe amar los cuerpos bellos y considerar que la belleza del alma es más importante que la del cuerpo.

En estos momentos de acoso y derribo de la civilización occidental todas esas hermosas ideas del platonismo nos resuenan muy, muy, lejanas. Las inicuas leyes hoy impuestas en todas las naciones por los diabólicos agentes del neo marxismo cultural tratan de destruir la sociedad así como el ideal erótico básico de la unión de complementarios. Del hombre y de la mujer. Pero, pese a todo el terrible poder del Maligno y sus íncubos y súcubos, hemos de mantener la esperanza de que la estirpe de la serpiente no prevalecerá.

 

 

 

El extraño caso de la enfermedad sin síntomas

Ya es verano y en la famosa Baker Street londinense la pareja de astutos investigadores Holmes y Watson no gana para sustos. Ahí es nada. Un misterioso enviado, que decía representar a cierta ONG mercenaria del NOM, de acreditada trayectoria mortífera dirigida por un antiguo terrorista racista africano a sueldo del filantrópico partido comunista chino, les ha encargado que investiguen el extraño caso de una enigmática enfermedad extendida urbi et orbi y rastreen a sus peligrosos propagadores. De fabricación casera, como ciertos artefactos terroristas, la rara enfermedad no produce síntomas pero es detectada a falta de ellos por unos no menos raros dispositivos gubernamentales que unas veces dicen que sí y otras veces dicen que no, como la Parrala.

De modo y manera que estos peligrosos enfermos sin síntomas deben ser encerrados en sus casas o en campos de concentración preparados al efecto, y evitar que contagien sus no síntomas a otros no menos peligrosos asintomáticos, todos ellos peligrosos subversivos confabulados para boicotear la nueva subnormalidad promovida por nuestros amos plutócratas e instrumentada por sus corruptos o psicópatas títeres. No se descarta que, como ha sucedido con tantos pobres ancianos a los que se les ha negado atención médica, sean sacrificados de tapadillo a mayor gloria de gobiernos de progreso, tranquilidad de aduaneros sin fronteras y beneficio de plutocracias por el socialismo de la Era de Acuario.

Aquí todo es más que raro, rarísimo. El talón para pagar su minuta proviene de la cuenta en oportuna isla paraíso fiscal de otra dudosa organización presuntamente delictiva de una pareja de ricachones acusada en los tribunales de la práctica de mortales campañas de vacunación de pobres niños cobaya indefensos. Así como de paradójicas vacunas anti natalidad o anti vida para, so pretexto de prevenir el tétanos, dejar estériles o causar abortos a las engañadas mujeres que se las ponían. Las nuevas vacunas dicen los expertos que modifican el mensaje genético lo que puede convertir a la gente en ganado. Sin embargo, Holmes no recibió el encargo de investigar este enojoso aunque más sencillo asunto.

Pero, ¿qué bicho, maleficio o sustancia venenosa produce la enfermedad? E incluso y primero de todo, ¿acaso cómo saber si es una verdadera enfermedad si no presenta síntomas? Sin trampas esto no lo rastrea ni Sherlock Holmes ni el mismísimo indio Jerónimo.

No sin cierto enfado del Doctor Watson siempre atento a su salud, Sherlock Holmes ha doblado su chute habitual de cocaína para inspirarse, pero ni por esas. Sin duda debe ser el más extraño caso de su carrera. Recuerda un poco a otro de un valle del terror en el que se utilizaban como tapadera con propósitos criminales las instituciones filantrópicas más conocidas y respetables. Consulta sus viejos grimorios y tratados de alquimia. Acaso lo de la máxima alquímica Solve et coagula pueda tener algo que ver.  Solve significa disolución y en eso estaríamos, en disolver la civilización, a la que incluso se la está privando de su protección espiritual. Y el profeta Daniel ya lo anunciaba.

Esto no hay quien lo entienda solo por medios racionales. No queda más remedio que acudir al velador para pedir consejo a sir Arthur Conan Doyle a ver si sabe algo y nos lo quiere contar.

Dicho y hecho.

¡Qué viene, qué viene!

El médium se agita, el velador se mueve.

Sir Arthur.

Es terrible. Tremendo. Espantoso. Un complot contra la humanidad y las más altas instituciones. No es fiéis de nadie. Casi todos están el ajo. No sólo los delincuentes y asesinos habituales del hampa más degenerada o el profesor Moriarty, sino próceres, banqueros, filántropos genocidas, reyes, presidentes, ministros, cardenales, gacetilleros ditirambo alabanciosos, científicos, enmucetados, médicos, farmacéuticos, mercachifles, satanistas, multiculturalistas, expertos en edad de merecer, verificadores, rastreadores, felatrices, putas, chaperos, invertidos y no binarios…Todos en comandita. Todos compinchados, aunque luego también caerán los cómplices y colaboracionistas estúpidos o ignorantes no imprescindibles.

Os van a poner la marca de la Bestia. Huid, huid, escondeos donde podáis. Qué no os encuentren. Nada de tests ni de dar pistas al enemigo, ni de mascarillas infecciosas, ni de leches. Os va la vida y la libertad.

No hay que exagerar. Ya será menos…

Entonces no preguntéis. Yo soy médico. Mirad, desde aquí donde estoy os puedo revelar que esto de la pandemia tiene una dimensión psíquica e incluso espiritual. Muchos están siendo desquiciados y posesos por espíritus malignos.  Es producto de la magia negra y de rituales satánicos. COVID al revés es DIVOC, lo que equivale a dybbuk, posesión maligna que debe ser exorcizada si las víctimas no quieren quedar sin voluntad, a merced de influencias exteriores maléficas o destructivas.  

– Oiga, pero yo no tengo síntomas.

No importa, aún peor, eres un disidente, un subversivo peligroso por pretender llevarles la contraria. Nadie normal está a salvo. Si os encontráis mal ni se os ocurra ir al médico. Tomad hierbas medinales y rezad lo que sepáis. Os lo digo en serio. Si os dejáis, pronto todos vais a venir a hacerme compañía. En el gris no va a caber ni un espíritu más.

Se esfuma el ectoplasma y se difumina la voz. Queda rota la comunicación… (deben haberla saboteado con o sin verificación previa)…

 

 

 

 

Psicópatas y Poder mundial

Auque por lo que se ve el mundo ha sido más o menos controlado siempre por psicópatas hace ahora setenta y cinco años la Humanidad conoció una nueva forma de horror. Lo más notable en esta evolución quizás no sea tanto el de la propia mentalidad satánica de ciertas élites muy poderosas sino la capacidad de infligir el mal con nuevos y terribles instrumentos.

El 6 y el 9 de agosto de 1945 el siniestro presidente Truman mandó arrojar sendas bombas atómicas sobre la población civil indefensa de dos ciudades japonesas, Hiroshima y Nagasaki causando cientos de miles de muertos entre ancianos, mujeres y niños. Uno de los mayores y cobardes genocidios de la Historia. Pero que nunca fue castigado con un oportuno Juicio de Nuremberg para colgar a los culpables. Era una nueva dimensión del terror, del espanto desatado, que superaba la destrucción mediante bombardeos convencionales de Tokio u otras grandes ciudades del Japón. O los también practicados contra las poblaciones civiles de Dresde o Hamburgo entre otras ciudades alemanas no objetivos militares por parte de Churchill.

Hirosima bombardeada con una bomba de uranio, Nagasaki de plutonio. Contra lo que luego sostendría la propaganda norteamericana a fin de tapar el verdadero alcance y naturaleza de su doble crimen, los ataques atómicos eran innecesarios porque Japón, completamente desarbolado, estaba sometido a un bloqueo naval que le hubiera obligado a rendirse pronto por hambre. No hubiera podido resistir mucho tiempo. Aún es más, Japón ya había iniciado contactos diplomáticos para pactar su rendición.

Los genocidios de Hiroshima y Nagasaki suponen un caso de crueldad gratuita. No exento del indisimulado racismo y supremacismo inherentes a la sociedad norteamericana de origen anglosajón. Una sociedad poco culta, prepotente, fanatizada por una oligarquía hipócrita, corrupta, satanista y criminal que le ha hecho creer que Dios les ha dado una misión que cumplir e imponer sobre la Humanidad sin importar los medios. Que siempre tienen razón para sus agresiones. Y que tantas veces ha demostrado carecer de filantropía y sentido de la compasión. Las manifestaciones de alegría de los agentes directamente implicados en el genocidio que acababan de perpetrar resultan un escándalo imborrable y un motivo de infamia no solo para ellos sino para todos sus compañeros.

También un ejemplo tremendo de lo que puede dar de sí la naturaleza humana cuando caen las leyes y el hombre se convierte en un lobo para el hombre. Otra dimensión de la barbarie que nos acecha cuando no hay leyes ni orden. Entre los huérfanos causados por la masacre mientras casi todos los niños murieron de hambre, penalidades o por la radiación, sin embargo las niñas fueron captadas por la criminal mafia japonesa para su explotación sexual.

Tampoco los mandos superiores del ejército imperial japonés con el fanatismo de preferir al emperador a su propio pueblo se encuentran libres de responsabilidades en el trato que inflingieron no solo a las poblaciones civiles de los países invadidos durante su fulgurante avance inicial, sino a su propia población civil que se supone debieran defender. Su comportamiento, producto de una educación monárquica fanática y de la degeneración de la ética del samurai, fue verdaderamente criminal. No exento de errores aún no aclarados. Tanto en el caso del Enola Gay que se dirigía a Hiroshima como en el posterior atentado de Nagasaki los bombarderos fueron detectados con cinco horas de antelación lo que hubiera podido arbitrar alguna operación de interceptación por los cazas nipones. Así lo informó la contrainteligencia japonesa al Alto mando, pero no hizo nada. Tampoco el siniestro emperador nipón que había llevado a su fiel pueblo a la destrucción tendría valor para aplicarse a sí mismo el código samurai del Seppuku, ni el sucidio kamikaze o banzai en su honor que practicaran muchos de sus súbditos a lo largo de la contienda. El fanatismo produce estragos.

Hay otros aspectos relativamente secundarios que completan la infamia o que ilustran su naturaleza. La censura para evitar que se supiera la magnitud del desastre lo que contribuiría a que aumentase el número de víctimas.  La consigna orwelliana de llamar artefactos a las bombas. El papel de la Ciencia y de los científicos. La premeditación organizada en la base de Los Álamos, Nuevo Méjico, no tan lejana en lo moral de las aventuras armamentísticas nazis. Claro que en este caso ellos eran «los buenos».

Después del bombardeo, EEUU creó un instituto de investigación (Atomic Bomb Casualty Commission) en Hiroshima y luego otro en Nagasaki pero no para tratar de curar a los enfermos con atención hospitalaria sino para investigar sobre las consecuencias de la radiación sobre el cuerpo humano. Algo parecido, en cierto modo, a lo de los siniestros médicos nazis. Usando a las víctimas y supervivientes como cobayas humanas.

Es de suponer que muchos norteamericanos aún siguen orgullosos del crimen o lo siguen justificando. Aunque el genocidio atómico en Japón desde luego supone un antes y un después.

Para muchos este es un asunto muy lejano, casi olvidado. Los media apenas se preocupan de él. Pero otras formas de genocidio, crimen y devastación acechan a la Humanidad en manos de psicópatas y satanistas. Hoy es la llamada pandemia que amenaza la civilización, mañana no sabemos qué vendrá.

Este terrible crimen también posee una inevitable dimensión espiritual. Lo que podríamos llamar el silencio de Dios ante la barbarie perpetrada contra sus indefensas criaturas.

La diosa de la Misericordia o de la Compasión conocida en Japón como Kwan-on es una forma femenina del buda de la compasión. En la talla medieval que ilustra el texto Kwan- on derrama hacia la Humanidad doliente el bálsamo celestial que sostiene en la vasija de su mano izquierda y recoge con el mudra de su mano derecha.

La divinidad Kwan-on  es auxiliadora de las gentes en peligro o devastadas espiritualmente. Invito al anónimo lector a una oración al Dios de su corazón en memoria de las víctimas y en auxilio espiritual de sus allegados y compatriotas en general.

Y a escuchar este homenaje en forma musical: Kohachiro Miyata toca Honshirabe al shakuhachi o flauta japonesa. (Pinchando aquí)

El Tao que puede ser expresado con palabras no es el verdadero Tao.

 

 

Otro sí digo

Existen otras cuestiones tremendas relativas al engaño y manipulación del Poder. Sobre el ataque japonés a Pearl Harbour y el papel de los servicios secretos norteamericanos puede consultarse el esclarecedor documento del contralmirante norteamericano Robert A. Theobald donde explicaba sus investigaciones (Aquí).

 

 

Plagio de mandarines

Una de las obras maestras de la literatura española del siglo XX es Escuela de Mandarines de Miguel Espinosa. Un libro genial que recuerda nada más y nada menos que… ¡al Quijote! Heredero en las motivaciones de nuestros grandes tratadistas del Siglo de Oro constituye fuente de inspiración, crónica y tratado de la condición del Poder.

Muchos piensan que es un mercenario, un tal Redondo, el Goebbels español aventajado alumno de los jesuitas, el que inspirado por el Diablo perpetra las políticas del falsario presidente del Gobierno de Su (amordazada) Majestad y sus secuaces. En realidad, no hay tal. La realidad imita al arte. Estamos ante plagiarios del gran Miguel Espinosa. Excelentes sus obras sobre las tribadas, pero verdaderamente excepcional su escuela de mandarines ya citada, obra que debiera ser de cabecera para todo ciudadano culto amante de su patria.

Veamos, lo que nos cuenta don Miguel:

La más alta forma de Corrupción consiste en pudrir el Entendimiento, a fin de que sólo pretenda dañar u ocultar intereses.

Dice el Libro: “cuando enmucetamos al necio, afrentamos la razón y su orgullosa pretensión de dar cuenta del mundo, misión reservada a la Gobernación. Nuestros falsos sabios son la pella que arrojamos a la Inteligencia”.

Y después: «La memez aislada y abandonada, nada genera sino sandeces; pero enmucetada y condecorada, produce colaboracionistas

 

¿Acaso se puede explicar mejor la actuación del falsario y su tenebrosa tropa?

¿Qué sería de miserables sandíos encanallados como el Illa o el Simón si no estuviesen enmucetados, condecorados y protegidos del código penal por sus amos?

Por no hablar de los fantasmagóricos expertos del comité gubernamental que nunca existió, imaginarios autores de tanta política criminal. Otro escandaloso embuste del falsario Presidente del Gobierno de Su (amordazada) Majestad.

Sin olvidar el nuevo ejército de colaboracionistas, denunciantes, verificadores y rastreadores imitadores de los cómplices del nazismo.

Uno de las mayores barbaridades del Gobierno de Su (amordazada) Majestad, por cierto en esto igual que otros mercenarios de todo el mundo al servicio de la plutocracia financiera y los genocidas filántropos, es precisamente arrojar pellas a la Inteligencia.

Este atentado contra la Razón es uno de los más peligrosos para la permanencia de la civilización, pues la amenaza desde sus mismas raíces.

 

Pero prosigue nuestro genial autor:

“La falsedad es sumisa y la verdad, indómita; aquella sirve a un dueño, y ésta, a nadie. Si precisáis cooperadores incondicionales inventad hombres mentira, como nuestros enmucetados y filósofos proclamados.

La casta que sistemáticamente engrandezca al bobo, reinará perpetua porque los memos sólo piden beneficios y rito. La Gobernación no necesita intelectos sino sumisiones.

Sabemos que la Inteligencia como Cosa Primera se opone a la Premeditación Gobernante y su Corrupción. Pero la combatiremos situando a un tonto en las claves del poder porque la necedad y la luz se repelen por naturaleza.”

 

Desde luego, si nos pasa lo que nos pasa no será porque nuestros grandes hombres de la Cultura no nos hayan advertido.

 

 

La expulsión del Rey

Ayer, tras confirmarse la esperada noticia daba mi opinión a vuela pluma del exilio del octogenario rey don Juan Carlos I tras ser expulsado por su hijo del Palacio de la Zarzuela.

La huida al exilio de Su Emérita Majestad a la República Dominicana está siendo muy comentada. En cierto modo se cierra un paradójico bucle. Los familiares del dictador Trujillo, protagonista de La Fiesta del chivo, tras el asesinato de éste se exiliaron en España, en época del invicto caudillo. Hoy, Su Emérita Majestad tras ser expulsado de Palacio por su propio hijo huye exiliado a la República Dominicana. Una logro histórico de la cobarde connivencia de don Felipe con las corruptas y repugnantes zurdas españolas.

No expulsado por su hijo sino por miedo a la revolución traída por sus errores y corruptelas, Don Alfonso XIII salió huyendo solo, camino de Cartagena donde tomó un buque de guerra con destino a Francia. Al parecer fue abofeteado, en gesto cobarde y rastrero, por un oficial.  La reina salió por via terrestre en dirección a Suiza. En cambio, doña Sofía parece que se queda, de momento, en Palacio.

Pero es interesante observar los comentarios que está mereciendo la huida y exilio. En realidad un corolario casi forzoso de la Ley de memoria histórica o de la condena del alzamiento militar del 18 de julio por parte del PP de Aznar. O de la cobardía de no defender la tumba de su benefactor de la profanación perpetrada por su propio gobierno.  Se va dejando que el enemigo ocupe el campo de batalla y así luego pasa lo que pasa.

Los primeros comentarios, más que intentar comprender el carácter histórico y geoestratégico de la cuestión no suelen escapar al enconamiento sectario de las dos Españas. En general, como breve resumen, la izquierda se alegra mucho de su victoria, un buen trofeo desde luego, aperitivo del próximo, la huera cabeza coronada de don Felipe. La derecha se limita a decir que los otros roban más.

Cierto que los zurdos roban más y de modo más impune pero eso no es justificación para la conducta indigna del Borbón, tradicional histórica marca de la casa.

Y es curiosa una cuestión que nunca he comprendido, la vinculación de la suerte de la Nación española con la de esta corrupta y felona dinastía extranjera que tanto daño ha hecho y sigue haciendo a España desde su sangrienta entronización mediante una guerra civil, primera de las muchas que ha provocado a lo largo de tres siglos. Los Borbones pillaron como botín familiar una de las grandes potencias mundiales y la van a dejar como un pingajo, corrupto, embrutecido, prostituido, arruinado, si es que logra sobrevivir como nación, cosa que desgraciadamente está por ver.

Es lógico y coherente que a los Borbones los defiendan y protejan los desavisados victimas de la publicidad o la demagogia o los ladrones y abusones de la plutocracia monopolista nacional, hoy decadente por la presión de los globalistas, pero lo que nunca he logrado entender es que sea defendidos por auténticos patriotas españoles.

Si EEUU impulsó y protegió al Borbón tras su nombramiento por el general Franco, sin duda el mayor error histórico del gran estadista, ahora le han dejado caer.  Y es que la situación mundial está cambiando de modo vertiginoso. La alianza de la Transición entre la Corona y el corrupto socialismo mohatrero made in USA, sustituta desde entonces de la tradicional entre el Trono y el Altar, ya ha caducado. Les unía la corrupción y la Mentira de su condición mohatrera. Pero para entender lo que pasa conviene contemplar la situación geoestratégica mundial.

Lo que era la clave de bóveda de la cleptocracia española carece ya de sentido cuando se trata de aprovechar los escombros de lo que quede para construir el NOM.  Otra cleptocracia con otros símbolos o coartadas. El Vaticano también ha caído bajo el poder del enemigo y coopera con la disolución nacional y de los valores tradicionales. Don Felipe bracea desesperadamente para que le permitan seguir saliendo disfrazado de marino de guerra o de soldado de tierra o incluso de okupa podemita y, como las folcóricas de la Transición, parece estar dispuesto a hacer lo que exija el guión.

Ha sacrificado al padre. Un crimen ritual de resonancias freudianas o de tribus poco evolucionadas, pero el ídolo es insaciable. No bastará.

(Continuará)

Otro sí digo, con lo que ayer terminaba:

«Me temo que esta decisión de prescindir del Emérito demuestra enorme debilidad y puede acelerar el principio del fin.

El papelón del actual Rey en todo este escándalo es francamente deplorable. El de un imbel con no muchas luces. Es de comprender que no dé más de sí quien está en el cargo sin méritos personales propios, por simple linaje, pero lo que cuesta entender es que al menos no se rodee de buenos asesores.»

 

Incoherencias palaciegas

Por fin, en agosto, frío en rostro, le mandaron el motorista aprovechando la canícula estival y se fue sin despedirse. Todo un detalle: le han permitido a Su Emérita Majestad que sea quien formalmente haga el paripé de comunicar a Su (amordazada) Majestad que motu propio se va de Palacio y de su desbaratado Reino exiliado con destino desconocido. ¿Un minuto antes de que le echasen? ¿Caridad filial o acaso pánico a que, ya de perdidos al río, sacase material caliente de la reina roja, según aseveran expertos en las interioridades de la Dinastía?

Exigencias del Gobierno de Su (amordazada) Majestad, golpistas tresporcentistas de la famiglia Pujolone y de las repugnantes zurdas españolas, la excusa pública para echar al Emérito de Palacio es su mala conducta, como recalcitrante y reincidente comisionista, amén de desaforado incontinente sexual, con cientos de amantes y de escándalos. Sin embargo, tal preocupación por la moralidad borbónica, no deja de ser una incoherencia no sólo al considerar la tremenda trayectoria histórica de la Dinastía, sino cuando se compara hoy mismo, sin salir de Palacio, con la conducta conocida de la reina consorte, presunta asesora de su marido en estas y otras cuestiones.

En efecto, no se puede decir que la biografía de la consorte haya sido especialmente modélica. Algunos dirán que no se sabe que haya hecho desfalcos, robado ni pillado comisión o coima alguna como se acusa al Emérito, pero desde luego en el aspecto de hazañas sexuales no le va a la zaga. Según sus biógrafos, ya desde su más tierna juventud no dudaba en emplear sus encantos con varones poderosos para conseguir logros en su ambiciosa carrera profesional. La etapa mejicana fue especialmente notable en estas lides. Un trayectoria asaz inconveniente para una futura reina por muchas tragaderas que demuestren sus súbditos.

Pero, hay un aspecto aún muy importante en el que el lector tendrá su criterio, yo tengo el mío. ¿Qué es peor desde el punto de vista moral, pillar comisiones hasta prudentemente redondear unos buenos ahorrillos para sobrellevar quizás una azarosa vejez, o matar al propio hijo en el vientre antes de nacer? Un aborto no terapéutico sino perpetrado como condición previa necesaria para cazar un buen partido que tan inopinadamente se le había puesto a tiro. Y ocultado, según testimonio de su entonces abogado, a los propios entonces Reyes y a la opinión pública, incluso con la colaboración al parecer del que hoy es su marido. Sea como sea la reina consorte ha ido sembrando la discordia entre los miembros de la Familia Borbón.

Hace pocos días recordaba Ran y El rey Lear. Repito aquí un párrafos de esa garita:

«… convendría recordar El Rey Lear, o en la hermosa versión del gran Kurosawa: Ran. Aquí llevada al Japón feudal… El cruel y libertino señor Hidetora abdica y reparte su feudo entre sus tres hijos varones pero la cosa no ocurre según sus planes …

El propio anciano Hidetora es expulsado de su castillo y termina huyendo para evitar ser liquidado, acompañado solo por un bufón. En este desastre del clan con su pérdida final existe una influencia maléfica femenina que resultaría decisiva. Kaede, la esposa del segundo hijo, el usurpador. Una mujer maléfica que consagra su vida a la destrucción y la venganza. Envenena las relaciones entre los hermanos… hasta la ruina definitiva de la dinastía. Aunque ella también terminaría mal, ajusticiada in extremis por uno de los generales leales al clan.» 

Quién esté libre de pecado que tire la primera piedra. No creo que debieran haber sido partícipes de tal lapidación los inquilinos de Palacio. Aunque menos aún el encanallado rojerío enmucetado o gubernamental que tantas cosas tendría que hacerse perdonar además del desastre de la gestión del virus, entre ellas la misma corrupción desaforada que critica en los Borbones. Me temo que esta decisión de prescindir del Emérito demuestra enorme debilidad y puede acelerar el principio del fin.

El papelón del actual Rey en todo este escándalo es francamente deplorable. El de un imbel con no muchas luces. Es de comprender que no dé más de sí quien está en el cargo sin méritos personales propios, por simple linaje, pero lo que cuesta entender es que al menos no se rodee de buenos asesores.

Anexo, copia delcomunicado oficial (Aquí).

 

 

 

Fra Casado ya se ajunta con el niño malo

Fra Casado ya se ajunta con el niño malo Sánchez. Fra Casado está muy feliz porque el niño malo Sánchez y sus feroces bocazas ya no le van a llamar facha y ahora le quiere cambiar cromos. El niño Sánchez es muy desahogado amén de mentiroso y siempre le tima, pero no le importa que para eso fra Casado es niño bien criado, honrado, modosito y de buenas costumbres. Un joven de espíritu puro y pensamientos elevados. Y ha estudiado urbanidad en colegio de pago como Marianito, el cobardica achispado.

Fra Casado dijo, por quedar bien más que nada ya que nunca tuviera tan malos pensamientos, que cuando acabase la cosa esa del bicho ya le pediría cuentas al niño malo por sus embustes, torturas y salvajadas. Pero no habrá tal, que el lanar votante se olvida pronto de todo y Fra Casado es criaturita muy obediente y quiere complacer muy gustoso a los mayores en edad, dignidad y gobierno, quiero decir a sus amos de Bilderberg. Gente muy lista y mandona que le ha ordenado que se arrejunte bajo cuerda con la banda del niño malo pero que nunca se junte con el malvado niño Abascal, que es niño revoltoso y descreído. Y para colmo, un poco rebelde sin causa que le ha invitado a tratar de quitarse de en medio la cruel tiranía del niño malo, cosa que no puede consentir, que si no lo mismo van y le quitan la paga. Una compañía muy poco recomendable la del Santiaguito y cierra España si cuando crezca y sea mayor quiere ser hombre de provecho.

Además, la repelente cursi niña Arrimadas se ha quitado la careta de inofensiva mosquita muerta y también quiere arrimarse al árbol de la Mentira que buena sombra le cobija y está a la que salta. Y desde ya va a ver una bronca carrera en pelo de los próceres del tinglado para pillar botín uropeo y engordar la gusanera. Gusanera para criar capullos como ellos, pero no de seda.

¡Y luego la niña repelente se quejará que la han tirado del pelo!

¡Y los adictos al niño Fra Casado que les han vuelto a timar con cromos falsos!

 

Reunión de rabadanes en San Millán de la Cogolla

Al grito de «Libertad, libertad» en la lengua de Cervantes o Gonzalo de Berceo, se ha montado en Berlín una gran manifestación contra los abusos de la clase política durante sus actuaciones por la falsa pandemia. Sin embargo, podemos parafrasear a Dámaso Alonso para aseverar que España es un reino de casi cincuenta millones de cadáveres. No ganamos para sustos. Éramos pocos y parió la abuela. La niña Ayuso, tan mona que era, tan modosita que parecía. La preciosa ridícula patrocinada por fra Casado se nos ha revelado aventajada discípula satánica orwelliana. Sus últimos disparates liberticidas representan auténticas agresiones a los derechos  civiles. Ni Declaración Universal de Derechos Humanos, ni Constitución, ni leyes, ni protección de datos,… para esta déspota con cara de mosquita muerta no hay obstáculo moral o legal que se resista.

Pero la noticia nacional más curiosa y no solo inquietante quizás sea la reunión de rabadanes. Ovejas muertas. Nada esta vez de inventados fantasmagóricos expertos como los que decían asesoraban al falsario y su siniestra banda gubernamental.

En San Millán de la Cogolla se conservan dos monasterios, el antiguo y precioso cenobio del Suso, joya de la arquitectura donde se encuentra el panteón de los siete Infantes de Lara y el posterior, más amplio y rico de Yuso. Según la antigua leyenda castellana los siete infantes fueron víctimas de una traición por parte de su tío oportunamente compinchado con la morisma para que les asesinaran.  La instigadora del crimen desaparecería ahogada en la oscuridad de la Laguna Negra de Neila. Todo muy simbólico.

Con gran lujo y boato se ha reunido en estas milenarias tierras donde naciera el español para gritar «Libertad, Libertad»... pero abajo, en el monasterio del Yuso, ese nuevo E17, remedo paleto con monterilla, boina, o gorro calabrés del no menos célebre G 20.  Bajo el pomposo nombre de Conferencia de Presidentes autonómicos se esconde una especie de mini ONU compuesta con todos los mandarines próceres taifales devora presupuestos y arrebatacapas con sus séquitos de cortesanos y millones de asesores y aduladores, más temibles y devastadores por separado o todos juntos que la plaga de la langosta.

Uropa promete botín, y el que más y el que menos afila la navaja cabritera dispuesto a pillar lo suyo. Que es lo nuestro. En realidad, todos menos uno. Falta a la cita el eximio representante de la pura raza superior catalana, gran logro zootécnico de excelente transformación cárnica como puede comprobarse por los soberbios ejemplares engordados en suelo o en semi estabulación.

El vasco de pura raza vasca después de hacerse el remolón, al cabo le ha hecho la boca un fraile, se anima a bajar a arrejuntarse con los pecaminosos maketos que bailan agarrao y muy pillín, astuto como la serpiente del hacha: quiere cupo y pillar también lo que pueda de los demás fuera de cupo.

Se calcula que el saqueo de ambas bandas al resto de los españoles empieza, para abrir boca y comprar votos golpistas mercenarios a mayor gloria del falsario, con una primera partida de cinco mil millones de euros.

Ésta, la más alta ocasión que vieran los siglos después de Lepanto, ha sido presidida por su amordazada Majestad, que lucía precioso bozal de diseño. A falta de correa y chip identificador como pretende la niña Ayuso, dispuso de férreo marcaje del falsario. Acaso en la intimidad todo resultase un remedo del banquete de Viridiana que terminó como el rosario de la aurora. Pero creo que es un error aparecer rodeado de semejante tropa. Visualizar que está a la cabeza simbólica del expolio de España, de la escandalosa discriminación entre súbditos de primera y de cuarta, no favorece los intereses ni la deteriorada imagen de la Corona.

La casta cleptocrática sabe que tiene que aprovechar el momento, acaso el último antes que el frondoso árbol de la Mentira donde se halla refugiado tanto granuja se venga abajo, incapaz de resistir la Verdad. Una visión profética la del conde Lucanor en su famoso apólogo. Y es que su desastrosa y abusiva actuación con pretexto de la falsa pandemia se va a llevar por delante no sólo la poca legitimidad que le pudiera quedar a nuestras onerosas e ineptas instituciones, sino lo que es mucho peor: nuestro patrimonio empresarial, natural o artístico producto de siglos, saldado a precio de ocasión para mayor negocio y granjería de filántropos genocidas y fondos buitres.

Omito por redundante la crónica detallada del sarao. Ya la hizo de modo insuperable don Miguel de Cervantes en El Coloquio de los perros.

 

 

El vuelo malogrado de una musa

Hoy, uno de agosto, muchos españoles comienzan sus vacaciones de verano. Este año con graves inquietudes y zozobras. Algunos vuelan en dirección a sus destinos aunque preocupados por un futuro incierto. También hoy la Iglesia Católica conmemora la festividad de San Alfonso María de Ligorio, protagonista de un famoso vuelo que oficialmente se convirtió en milagro. Pero un vuelo especial. Un caso más de lo que se ha venido en llamar vuelos astrales, cosa no solo de santos sino de muchos protagonistas de fenómenos metapsíquicos. Y un fenómeno difícil de explicar salvo mediante la investigación de paradigmas científicos no groseramente materialistas. En un mundo que en las cuestiones metafísicas cada vez se muestra más ignorante y embrutecido resulta no solo conveniente sino indispensable informarse y formarse opinión. La peripecia del santo parece lejana, incluso increíble, pero los fenómenos que hay detrás resultan apasionantes para la investigación e indispensables para nuestra propia evolución intelectual y espiritual.

La vida del santo de mi nombre, el fundador de los Redentoristas San Alfonso María de Ligorio, cuya festividad se celebra hoy el día uno de agosto, nos muestra aspectos de gran interés a los estudiosos de los fenómenos metapsíquicos. Como es conocido, e influyó en su posterior canonización, el “milagro” más famoso de San Alfonso María de Ligorio fue un desdoblamiento astral de que le permitió asistir a la muerte del Papa Clemente XIV en Roma mientras permanecía en Nápoles.

Para explicar estos extraños fenómenos más allá del recurso al milagro se barajan por la Iglesia Católica dos hipótesis:

Los partidarios de la bicorporeidad real o desdoblamiento, que admiten que el alma se puede separar del cuerpo, alejarse de él y aparecer lejos, tomando la materia del medio ambiente para constituirse un cuerpo que es exactamente el doble del que permanece inanimado.

Los partidarios de la representación, la mayoría, que creen que el alma no abandona jamás el cuerpo sino en la muerte, y que es un ángel el que toma las apariencias del cuerpo para ejecutar por sí mismo los actos que se atribuyen a la fantasma. También puede darse el caso que el individuo se traslade en cuerpo y alma, y entonces es el ángel quien toma su lugar como durmiente.

El primer caso coincidiría con las ancestrales técnicas y prácticas chamánicas de desdoblamiento inducido, en este caso de los chamanes, de carácter voluntario. De modo semejante el místico extático sumido en el sueño del éxtasis permanece inerte con apariencia de muerte, mientras que en otra parte aparece vivo y ocupándose del cumplimiento de su misión. El alma tendría la facultad de separarse del cuerpo mientras el éxtasis durase. Tal vez los místicos alcanzan la visión de este otro plano dimensional cuando hablan de ser trasportados al tercer cielo (San Pablo) o a la séptima morada

Pero no todos los vuelos han tenido tan feliz aterrizaje.

A sor Juana Inés de la Cruz se la conoce como La Dezima musa mejicana. Fue todo un personaje, admirada, y a la vez poco comprendida, envidiada y temida por su extraordinaria cultura y superioridad intelectual. La corta vida de Juana de Asvaje fue un prodigio. De niña ya deslumbraba por su asombrosa capacidad y de joven se atrevía a debatir con toda clase de personalidades. Nos lo cuenta, entre otros, doña Clara Campoamor en su biografía.

Cabe reseñar ahora un insólito poema suyo escrito al modo gongorino en silvas. Primero sueño. Un raro vuelo en busca del conocimiento, cuyo resumen puede ser este: “Siendo de noche me dormí, soñé que de una vez quería comprender todas las cosas de que el universo se compone; no pude, ni aún divisas por categorías, ni aun sólo un individuo. Desengañada, amaneció y desperté.”

No parece que este sea un vuelo astral o verdadero desdoblamiento sino aventura intelectual. Pleno de símbolos, inspirado en las Soledades de Góngora, sin embargo parece una demasía, un loco extravío de la razón en el lenguaje acaso como el Finnengans Wake de Joyce aunque más premeditado e ilustrado, culterano, que espontáneo. El discurso de la lengua huidiza se convierte en un laberinto del que sólo se libra al despertar.

Piramidal, funesta, de la tierra

Nacida sombra, al Cielo encaminaba

de vanos obeliscos punta altiva,

escalar pretendiendo las Estrellas…

 … Y del cerebro, ya desocupado,

Las fantasmas huyeron,

Su sombra iba pisando,…

 … y restituyendo

entera a los sentidos exteriores

su operación, quedando a luz más cierta

el Mundo iluminado y yo despierta.

Pero también su superioridad, no siempre apoyada ni bien vista por las autoridades, terminaría convirtiéndose en una especie de pesadilla

Trascendiendo la simple peripecia personal no sabemos el alcance social e histórico que pudo haber tenido sobre nuestra Cultura en el virreinato de Nueva España la barrera de investigación que se habría cerrado con el silencio impuesto a sor Juan Inés de la Cruz.

Dos vuelos distintos, dos resultados distintos.  En gran medida por un problema de simple comprensión, o de capacidad de asimilación social.

La censura sigue. Ahora con nuevas tecnologías. Acaso, más que google, solo el vuelo libre e íntimo del Espíritu puede superarla.

 

Diego Rivera, mestizo y rosacruz. O paradojas de la Hispanidad

Desde el extremo de la acrópolis cacereña a través del adarve de Santa Ana puede contemplarse el Palacio de Moctezuma. Es una de las vistas más hermosas y sugestivas de la ciudad extremeña Patrimonio de la Humanidad. Isabel era hija del emperador Moctezuma casada con el capitán cacereño Juan Cano Saavedra. Un ejemplo de mestizaje.

Si siempre es bueno y sugestivo desde el punto de vista intelectual, artístico, cultural o político revisar la cuestión de la Hispanidad este año 2020 tiene la especial consideración del medio milenio de acontecimientos trascendentales para la Historia de América y de Europa, cabe decir que para la propia Humanidad. Me refiero a sucesos acaecidos en julio de 1520 como la Noche Triste o la Batalla de Otumba, que aquí en España están pasando casi desapercibidos, bien por indiferencia producto de la ignorancia culposa o bien por no llamar la atención de gestas heroicas que contradicen los infundios de la Leyenda negra.

He encontrado un asunto muy curioso del que hablaré luego revisando diversos textos para preparar un breve estudio sobre el indigenismo y su relación con la Hispanidad y la ingente obra de España en América, de la que con sus muchas luces, y desde luego también  algunas pocas sombras, todos los españoles de bien deberíamos sentirnos orgullosos.

Una de las formas actuales de combatir a España y sus referencias históricas es el indigenismo como falaz mito de idílico adanismo contra la civilización occidental. Uno de cuyos publicistas más sectarios y fanáticos fuera el pintor Diego Rivera. En efecto, nos ataca un indigenismo hostil, una deformación histórica interesada para promover sus devastadores fines, jaleado por globalistas financieros sionistas, curas trabucaires, comunistas, echacuervos y arrebatacapas. Que curiosamente acusa a España de barbaridades sin darse cuenta que si la colonización de la hoy Hispanoamérica la hubieran perpetrado los anglosajones los pocos indígenas que no hubieran sido exterminados estarían en jaulas para solaz de turistas gringos o como carne de cañón de los experimentos genéticos de Monsanto o de la CIA.  Y, claro está, tampoco habría mestizos, grupo modal demográfico en muchos países de habla y cultura española, porque los anglosajones no se mezclaban con los pueblos que colonizaban. Su supremacismo racista no se lo permitía. Ni tampoco se molestaban en llevar su propia civilización a las gentes sino que se limitaban a montar las redes de comercio y especulación en complicidad con tiranos, caciques, reyezuelos o rajás que las sometían.

En realidad, el tema del indigenismo anti español no se suscribe solo a América. Aquí, se ha perpetrado una llamada Ley de Memoria Histórica tergiversadora y demagógica. Indígenistas vasquistas, catalanistas, balearistas, valencianistas, blasinfantistas, galleguistas y tribales canarios guanches también se han montado su “película indigenista», una deformación histórica interesada para promover sus devastadores pero lucrativos fines caciquiles. En cierto modo otra segunda parte o sesión del proceso de desmembramiento nacional ya padecido cuando el imperialismo anglosajón y sus instrumentos consiguieron desmembrar los virreinatos de España.

Al principio el antiespañolismo es cosa de criollos más que de indígenas o mestizos. O de comunistas más o menos opulentos o narcotraficantes como ahora. Los indígenas y mestizos lucharon por el rey. En realidad no eran tontos y sabían bien quienes les protegían y les posibilitaban una vida relativamente próspera. En general, la independencia americana resultaría una catástrofe para indígenas y mestizos, con gran pérdida de rentas y protección social. Así como la causa de una fragmentación en repúblicas clasistas, ineficaces, presa fácil del gigante norteño. Poco tiempo después de la independencia promovida por un grupo de oligarcas masones más o menos encanallados al servicio del imperio británico, las cosas se estropearon de forma fulminante. Una división en la Tradición iniciática. Como explica Alejo Carpentier en El Siglo de las luces, el místico y bienintencionado buscador espiritual Doctor Orgé se ve sobrepasado por el ambicioso político aventurero Víctor Hughes.

El moderno Méjico independiente pronto demostraría su incompetencia y perdería enseguida buena parte del antiguo territorio de Nueva España a manos de los hipócritas y oportunistas invasores gringos.

 

En otros textos anteriores me he referido a la lúcida visión  de Salvador de Madariaga sobre el problema de Méjico en relación a España y su cultura pero no está de más volver a traerla a colación por su gran interés. Decía así el ilustre intelectual, diplomático y ex ministro republicano en sus Memorias:

“El peligro en Méjico se agrava por el abierto antihispanismo de no pocos intelectuales, tan irracional que muchos son entre ellos los que se identifican con Montezuma y hasta con Cuautemoc antes de sentir con Cortés…. Todo ello va envuelto en cierta hipocresía más o menos consciente. Los aspectos más repulsivos de la cultura azteca- el abrirles el pecho a las víctimas y arrancarles el corazón para ofrecerlo aún palpitante al dios antropófago, los banquetes más o menos rituales de carne humana se esfuman y esconden cuando no se niegan-. Las piedras de sacrificio se exhiben pero no se describen. La historia se adapta al modelo antiespañol.…

Pero Méjico no llega a cuajar como nación una y fuerte porque niega a su padre. Méjico es una creación de Cortés, pero los mejicanitos no reciben en la escuela más que grotescas deformaciones de lo que fue la conquista fundadas en que aquellos conquistadores reviven en estos españoles, siendo así que aquellos conquistadores viven hoy en la parte blanca de la sangre del mejicano de hoy; por lo cual la enseñanza (¿?) insensata que se les da solo tiene por fruto la guerra perpetua que, en la sangre, lleva Méjico.

Cuando publiqué en Méjico y en Madrid (1972) un artículo sobre la verdadera fundación de Méjico, exponiendo estas ideas, recibí de un joven mejicano una carta indignada echándome en cara que yo diera por padre de Méjico a Hernán Cortés, que era un extranjero. Firmaba dos apellidos tan castellanos como Gómez Fernández. Le contesté que leyera el artículo primero antes de escribir tales disparates porque él no se llamaba Chichimecatecutli, sino Gómez Fernández, de modo que sin Cortés, ni siquiera existiría.”

Lamentablemente por ser una tierra tan querida por los españoles, Méjico ha venido a resultar un estado casi fallido cuyo germen acaso ya se encontraba desde que interrumpiera la ingente labor civilizadora de España. Si aquí, según sostiene Gonzalo Fernández de la Mora en ensayo famoso, uno de los grandes lastres y dramas nacionales es lo que llamaba la envidia igualitaria, tan astuta y lucrativamente explotado por las repugnantes zurdas locales, allí la cuestión de hispanofobia posee un componente racial, y en cierto modo racista: el del mestizaje y su envidia del blanco. Esa guerra en la propia sangre a la que se refería Madariaga.

A mi me también me ha llamado la atención en Méjico que muchos mejicanos actuales, con nombres y apellidos de origen español, se identifiquen con los aztecas, «la sociedad más monstruosa de todos los tiempos«, según Antonio Escohotado. Un pueblo genocida, que perpetraba habituales sacrificios humanos incluidos de niños pequeños, caníbal, comparable a los nazis. Un pueblo que ni siquiera era autóctono de Méjico como otros a los que había sojuzgado gracias a su salvajismo, ferocidad y crueldad. Los aztecas procedentes del N.O. de América habían protagonizado un éxodo similar al de los judíos en busca de la tierra prometida dos o tres siglos antes de la llegada de nuestros gloriosos antepasados. No suele hacer mucha gracia que se recuerde esta cuestión y menos aún en el lugar de la famosa matanza perpetrada por el gobierno priista de Ordaz y Echeverría, la plaza de las Tres Culturas en la capital mejicana.

 

Esta visión sectaria y en cierto modo incoherente y absurda denunciada por Madariaga también es la del pintor Diego Rivera expresada en su por otra parte brillante obra muralística. Y aquí cabe hacer un breve apunte sobre las hipotéticas influencias simbólicas rosacrucianas en una figura importante, famosa por su activismo más allá del aspecto puramente artístico, del indigenismo en Méjico como fue Pedro Rivera. El famoso y excelente muralista pero lamentable fanático sectario antiespañol. Prohombre del comunismo más o menos señorito, allá por los años veinte Rivera tuvo sus escarceos con la agrupación mejicana de la Orden Rosacruz, AMORC, con sede central en San José de California. Una institución controvertida a la que muchos achacan su carácter no tradicional, pese a su pretensión de haber sido refugio de la Tradición europea (Fama fraternitatis, Confessio, Bodas Químicas de C R) en EEUU, a partir de la crisis de entreguerras. Su Imperator Sar Alden, (Harvey Spencer Lewis) había sido uno de los fundadores de la llamada FUDOSI. Una especie de confederación de Órdenes místicas y esotéricas que trataba de no ser identificada con la Masonería.

Desconozco las motivaciones íntimas de Rivera para tal afiliación. Cabría especular con que, de no ser simple esnobismo o búsqueda de posibilidades eróticas para aumentar su numerosa colección femenina en la que estaba hasta su propia cuñada, fuera una forma de conseguir nuevas relaciones sociales o políticas, facilitadas por su afiliación.  Pero podría tratarse de una legítima inquietud espiritual. Una forma de abordar el misterio de lo numinoso. Incluso un modo de superar la barrera de investigación que se habría cerrado con el silencio impuesto a sor Juan Inés de la Cruz, dos siglos antes en tiempos del virreinato durante el reinado de Carlos II, El Hechizado. El vuelo fallido del Primero sueño en busca del Conocimiento, probablemente extraviado en vericuetos gongorinos, del que montada en su particular Clavileño nos habla la Musa Dezima mejicana. Es posible que sus inquietudes habrían quedado atrapadas en el ámbar de una espiritualidad no evolucionada, en “una república de hombres encantados que viven fuera del orden natural” como ya decía Martín González de Cellórigo. Pero el súbito desencantamiento histórico del siglo de las luces causaría más de un deslumbramiento lamentable en su búsqueda de luminarias sustitutivas del Sol interior. Y, que, como ya he indicado antes, el Doctor Orgé fuese preterido por el ambicioso político aventurero Víctor Hughes.

En la curiosa foto de época Rivera aparece vestido a la egipcia folclórica con otros miembros de la Gran Logia Rosacruz Anahuac. En el detalle, se le ve rodeado de columbas, personajes del ritual protagonizado por jóvenes, que se asocian a atributos positivos del arquetipo del Alma tales como la Virtud, la Luz y la Consciencia.

Pero esta aventura de Rivera le sería censurada por el Partido Comunista, dado que en sus ramplones planteamientos materialistas este Partido detesta y condena toda investigación que tenga que ver con el mundo espiritual y sus relaciones con la naturaleza humana. Y, en efecto, sometió a Rivera a un tercer grado, del que el pintor se defendió de modo más bien cobarde y espantadizo. En efecto, durante ese interrogatorio le obligaron a confesar si había tenido ligas con la Masonería. A lo que Rivera contestó que no. En realidad AMORC, no obstante las precauciones de la FUDOSI pudiera considerarse en cierto modo un sucedáneo abierto a mujeres de esa otra Institución, con la que compartiría ciertas relaciones e influencias sociales, aunque de menor poder político y material. Probablemente, esa búsqueda de influencia social y política, a veces no exenta de cierto nepotismo, es lo que le habría llevado a ingresar a Rivera en la logia Rosacruz Quetzacoalt

El asunto este de la aventura rosacruciana de Rivera no deja de resultar sorprendente en un comunista puesto que la Orden Rosacruz, AMORC considera al hombre como un alma viviente. Tal concepción encajaría más y mejor con otras situadas ideológicamente en las antípodas de la de Diego Rivera como, por ejemplo, la solemne declaración, pocos años después, de José Antonio Primo de Rivera: (Teatro de la Comedia, Madrid, 29 de octubre de 1933): “sólo se respeta la libertad del hombre cuando se le estima, como nosotros le estimamos, portador de valores eternos; cuando se le estima envoltura corporal de un alma que es capaz de condenarse y salvarse. Sólo cuando al hombre se le considera así, se puede decir que se respeta de veras su libertad”.

Pero el viejo diplomático, hombre de letras y ministro republicano Madariaga también nos da un sincero e inmisericorde retrato de Diego Rivera:

“No faltaban entonces en Méjico hombres de letras y también sedicentes historiadores consagrados a esta deformación sistémica de los hechos a los que el país debe su existencia; pero ninguno más potente y apasionado que el pintor Diego Rivera. Fui a verle una vez allá en Altavista, donde habitaba en una casa, por cierto, de una fealdad monumental. Jamás volví. Nada se dijo en nuestra conversación que produjera, en sí, la impresión que me produjo, pero pocas veces he sentido mayor repulsión por un ser humano….cuando fui a verle, lo único que sabía de Diego Rivera era una anécdota que me había contado Andrés Segovia. Vasconcelos, a su paso por el ministerio de Educación había confiado a Rivera la decoración de las paredes del patio; y un día al llegar Segovia al ministerio vio a Diego Rivera sobre un andamio, con paleta y pinceles, dispuesto a la labor. Pero preguntó Andrés, ¿para qué quieres esos dos pistolones al cinto?; y Diego, con su acento azucarado, contestó: Para orientar a la crítica, ¿sabes?

Ahora que lo miro desde lejos, creo que lo que en Rivera me repugnaba era su carencia de amor. El rostro era feroz, y además le faltaba sinceridad, todo en huidas y escurriduras de anguila. Sólo así era posible explicar sus sórdidas contradicciones…. Era cosa de preguntarse por qué se llamaba Diego Rivera y no Ahitzol o cosa por el estilo. Triste destino el del mestizo apasionado, incapaz de elevarse por encima de la guerra que lleva en la sangre; Rivera malgastó en esta guerra ancestral indudables dotes de gran pintor.”

 

Diego Rivera diseñó el pabellón de la logia Hermandad Quetzacoalt. Con el nombre de Quetzacoalt se conoce la serpiente emplumada, un antiguo e importante símbolo y mito mesoamericano anterior al descubrimiento. Se trata de un símbolo sincrético que participa de lo terrestre, la serpiente y de lo celeste, el quetzal, bello y raro pájaro con cuyo vistoso plumaje se adornaban ciertas poderosas autoridades precolombinas. Se le relaciona con el dragón oriental, y con la fertilidad del mundo vegetal, con el renacimiento y la primavera cuando la tierra se cubre como si fuese una serpiente con las escamas y plumas de la vegetación verde, del maíz que surgía después de haber sido tragado por las fauces del dragón terrestre. Desde ese punto de vista tendría un significado análogo a los de resurrección como el de Adonis en el viejo mundo.

También se asocia al mito de un antiguo héroe dios civilizador de origen desconocido, ¿acaso superviviente de la desaparecida Atlántida? ¿o quizás un extraterrestre? Un personaje blanco y barbudo, introductor de ciertas doctrinas misteriosas, opuesto a los sacrificios humanos, que cierto día había desaparecido pero que habría de volver en algún momento de la historia para proseguir su obra civilizadora. Había surgido del mar llevando consigo una cruz misteriosa. En sus vestiduras había nubes adornadas y cruces rojas. La cruz de Quetzacoalt se convirtió en un símbolo sagrado entre los mayas. Se cree que el mito de su retorno hiciera que algunos pueblos mesoamericanos se confundiesen con la aparición de los descubridores y conquistadores españoles que también procedían del mar, eran blancos y barbudos y portaban cruces.

Para el doctor Eduardo Alfonso, médico personal y discípulo de Mario Roso de Luna, “la serpiente emplumada o Quetzacoalt es un símbolo astronómico del cuerpo celeste en su eterno marchar por los espacios, en equilibrio perenne entre las dos fuerzas contrapuestas, centrífuga y centrípeta, de la gravitación. Los planetas giran elípticamente alrededor del Sol; el Sol, a su vez, gira en enorme órbita alrededor de otro centro desconocido, y de este modo los astros de nuestro sistema trazan en el espacio, no una elipse en realidad sino un epiciclo o línea serpentina como enseñó Hiparco. También los caldeos supieron que los espíritus de los astros se movían como serpientes y que eran, en una palabra serpientes que volaban por el espacio, es decir, pájaros serpientes o Quetzal- Coatls que diría un maya o un tolteca.”

Para Juan Eduardo Cirlot puede entenderse como un vínculo entre cielo y tierra, consciente e inconsciente o poseer un significado de androginia o ser completo.

Más allá de su gran técnica como pintor no parece que la etapa rosacruciana de Diego Rivera supusiera una influencia real ni duradera. Ni le sirviera para lograr una visión coherente del Arte tradicional. Tampoco para mejorar su conducta. ¿Quedó en el ámbito solo formal, exotérico que no esotérico, su iniciación en la AMORC californiana?

 

Sea como sea el aspecto personal anecdótico de esta cuestión, ojalá la Hispanidad se reencontrara a sí misma como ser completo, se consumara una especie de proceso de individuación psicológica a nivel personal y nacional que permitiese la unión de los opuestos. El animus y el ánima jungianos. Y en el que en el inconsciente colectivo del continente se integraran lo mejor de los antiguos arquetipos precolombinos con los de la civilización española. Acabar con esa inconveniente guerra en la sangre a la que alude Madariaga, tarea de la Cultura y del Arte, incluso antes que de la Política.  Tratar de lograr una base sólida para superar la actual suicida fragmentación, de tales logros acaso dependa la suerte última futura de muchos millones de personas, destinadas de lo contrario a ser víctimas propiciatorias de mafias, cárteles, Foros o las delicias del NOM que nos tratan de imponer.

 

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