Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Diputaciones, ¿no gracias?

El liberalismo pretende acotar el Estado al tamaño y orientación necesarios para posibilitar el desarrollo de la sociedad civil, de esa sociedad abierta que es la verdadera protagonista del progreso y bienestar de los pueblos cuando no es aherrojada o ahogada por la voracidad insaciable del Estado.

Ahora que el jinete apocalíptico de la crisis va a tener que ir desmochando presupuestos “como sea” se intenta acabar con las diputaciones. Es evidente que se debería buscar una mayor coherencia entre artefacto y proyecto, pero dentro de una necesaria reordenación de la administración territorial española, acaso inspirada en los principios y métodos del presupuesto base cero, lo que más falla y es fuente de mayor despilfarro, cuando no directamente de perjuicio para los derechos civiles de los españoles, es toda la parafernalia bien cebada del calamitoso Título VIII de la constitución.

En las CCAA uniprovinciales cabe recordar que el presente aparato de poder autonómico deriva del engorde de la antigua diputación provincial respectiva.

Las CCAA sumaban en el primer trimestre de este año 94.621 millones de euros de deuda destacando Cataluña con más de la cuarta parte del total. Galicia es quinta en este podio del entrampamiento con 5.244 millones de euros, el 5,5 % del total y aproximadamente el 45 % de su presupuesto. Cada gallego debe 1883 euros. En relación a su PIB, la peor es la Comunidad valenciana con el 15,1 % y Galicia es quinta, con un 9,6 % de su PIB después de la citada Comunidad Valenciana, Baleares, Cataluña y Castilla La Mancha. La trampa está repartida sin colores políticos lo que prueba la maldad del sistema.

El presupuesto actual de la Xunta es de 11.685 millones de euros mientras que el mayor de las diputaciones gallegas, la coruñesa, es de 178,5 millones de euros.

En el caso de Galicia parece que las tareas más inmediatas deberían ser otras que la eliminación de las diputaciones, al menos mientras tengan que suplir las carencias más notables de ciertos municipios que apenas cuentan con infraestructura técnica y administrativa para cubrir las necesidades de sus pocos y dispersos vecinos. Así, antes de eliminar las diputaciones habría que abordar otra tarea importantísima aunque políticamente incorrecta en los dos niveles territoriales superior e inferior a las mismas.

Reducir los 315 ayuntamientos con sus 31.550 núcleos de población, a una cantidad más razonable ¿una tercera parte? de acuerdo al nivel tecnológico de hoy y las mayores facilidades para la comunicación y el transporte. Y es que de modo semejante a las parcelarias, se debería realizar una concentración municipal que permitiese organizar mejor y dotar de servicios eficientes a los administrados reduciendo en cambio puestos de políticos y malvados concejales de urbanismo. Sin olvidar que entre las obligaciones de un ayuntamiento no debería estar la de divertir con innumerables festejos a los vecinos.

Y en el escalón superior a las diputaciones, más pronto o más tarde será preciso reducir la Xunta a una dimensión acorde con la que debería tener para mejor servicio de los sufridos administrados y no convertirse en una fuente creciente de poder, y sinecuras. Pues lo de la Xunta actual también es centralismo mal imitado del tan denostado madrileño, pero ni siquiera con el consuelo del “del jefe y del mulo, cuanto más lejos, más seguro”, tan cierto en algunos casos.  Y es que nos hallamos ahora ante otro estado centralista, autoritario, que celoso de su poder oficia en su propio latín ceremonial ad hoc, ordenancista, particularista hasta preferir tantas veces lo propio a lo bueno.

Dado el nivel de deuda, cuya tendencia es a empeorar, la administración regional debería plantearse devolver competencias a la administración central y haciendo voto solemne de evitar la tentación funesta e insolidaria de imitar procesos como los del lamentable, ventajista y suicida estatuto catalán.

En este desorden de cosas, Unidades administrativas discriminatorias con todo su despilfarro asociado como la de Política lingüística, deberían desaparecer, incluso merecer la atención del fiscal en pro de los valores constitucionales, la convivencia y la defensa de los derechos civiles de todos los españoles. Que, se encuentren en la parte de España donde se encuentren, tienen derecho a emplear el español.

Y es que lo que de verdad le importa al administrado es comprobar como los enormes impuestos que se ve obligado a pagar para sostener tanta carga burocrática y en tantos niveles redundantes no se destinen a gastos suntuarios o superfluos, cuando no para discriminarle, sino que le permitan contar con buenos y bien dotados servicios en educación, sanidad, infraestructuras, justicia o seguridad y es a tales funciones, algunas hoy en precario, a las que se debería dedicar toda la atención y esfuerzo, especialmente en momentos de aguda crisis. El chapucero sistema autonómico español es insostenible y estamos llegando al final de la escapada. O bien se va a un sistema verdaderamente federal pero caro como en EEUU o se vuelve a uno centralizado más barato y seguramente eficaz como en Francia. Mejor un gobierno que dieciocho. Y un parlamento que diecinueve, incluido el Senado.

La mejor celebración de la llamada patria gallega sería contribuir a que las cosas sean mejores cada día y día a día. Y creemos que esto se lograría mucho mejor con la reorganización total de su administración territorial de modo que fuera pequeña, eficaz, profesional, barata y neutra desde el punto de vista ideológico. Es decir, que se diera la vuelta a la situación presente. Pero nadie está por la labor. Ni lo estará hasta que nos asomemos al abismo.

Publicado en ABC Galicia, 26 de agosto de 2010

Parsifal, hoy

Hay muchas formas de “consumir Xacobeo“, una de ellas, considerada para raros y exquisitos sin remedio, es aprovechar el relajo del tiempo para escuchar otra vez el Parsifal, aunque sea en versión de concierto, con lo que se pierden muchos matices y logros estéticos: la transformación, las muchachas flores.

Wagner es uno de esos raros artistas que no olvidan ni reniegan de la Moral en su genial obra. Por ello nunca falta en ésta una manifestación del Ideal y una propuesta estética revolucionaria relacionada con la Metafísica y los viejos misterios iniciáticos.

Para un progre zejatero al uso, de los protegidos por las ministras de cuota, esto del Parsifal suena a un tronco medio lelo posiblemente gay que no se quiere liar con una tal Kundry que está muy buena. Y eso después de evitar ser seducido por las lindas muchachas flores que Klingsor el castrado coloca  a las puertas de su Palacio tenebroso en el astral para luchar contra los caballeros, engañándolos.

Es decir, un pestiño de más de cuatro horas que un esforzado virtuoso de la LOGSE sólo puede aguantar chutao.

Pero no hace falta ser uno de esos entrañables wagnerianos de principios del pasado siglo para disfrutar de esta obra genial, testamento artístico de Wagner, estrenada sólo unos meses antes de su muerte: El encantamiento del Viernes santo que renueva la Vida en la primavera del alma y de la naturaleza, la redención por la renunciación, la compasión y el amor, el sublime tema del grial, o de las campanas de la esperanza, ilustran lo mejor de la tradición cristiana, budista y filosófica occidental.

Sin olvidar la marcha hacia el Templo del Grial de Gurnemanz y Parsifal, donde el Espacio y el Tiempo coinciden. El Grial o el mundo de la Cosa en sí.

Detrás de tal música, además de los geográficos de San Juan de la Peña o El Cebrero, hay muchos aspectos filosóficos ligados a nuestra tierra. Mediante la filosofía de la Voluntad, uno de cuyos precedentes está en la obra de Ibn Gabirol  y su Fuente de la Vida, junto con la de otros cabalistas españoles que tan bien conocía el gran hispanista Schopenhauer, traductor de nuestro Gracián al alemán. Pero la relación del Parsifal con la filosofía Schopenhaueriana bien merece más espacio.

Sin embargo, cabe decir que hay pocas visiones estéticas más certeras que la de Wagner sobre la crisis espiritual de Occidente. La herida incurable de Anfortas, que hace que el ejercicio de su oficio le haga sangrar su conciencia. Y es que tal conciencia no descansará hasta que el sapiente por compasión, hasta que el puro inocente, nos devuelva la Palabra perdida: la lanza que acompaña al grial. La voluntad esclavizada que debe ser rescatada y llevada al reino metafísico. No valen los bálsamos de Arabia ni las yerbas medicinales.

Más que una alianza de civilizaciones lo que se precisa es recuperar la vieja tradición humanitaria de redención por amor, por conmiseración y renuncia, una de cuyas manifestaciones más perfectas se encuentra en el Cristianismo esotérico, que lo diferencia de la cruel yihad islámica de los amigos y aliados de Zapatero.

Publicado en ABC Galicia, 25 de julio de 2010

Paisaje sin fuego (y II)

Dentro de la ordenación de aprovechamientos que contribuiría a la prevención de incendios inspirada en la gestión tradicional e integrada del suelo es preciso resaltar el valor de la ganadería extensiva en el control del sotobosque. Antes existían aprovechamientos tales como leñas, camas de ganado o cultivos de cereal en turno largo, que la experiencia y en la escasez de recursos ajenos al propio mundo rural había implantado. El incremento de biomasa de sotobosque, estimado en unas tres toneladas de materia seca por Ha y año, representa un peligroso combustible para fomentar y propagar incendios que podría tener un valioso empleo alternativo como alimento para el ganado y además no en competencia con el consumo humano directo como es el caso de cereales pienso o soja. Así, los cuarenta a cincuenta toneladas de biomasa de sotobosque que se alcanzan en parcelas sin pastorear se podrían bajar a diez incluso mucho menos, según situaciones y especies. De algunas experiencias realizadas se deduce que las especies arbóreas no parece se vean afectadas en su crecimiento ni en altura ni en diámetro. Tal actividad ganadera pudiera dificultar la acción de los pirómanos si hubiera menos parajes solitarios y un mayor control de la presencia humana en el monte.

Conviene replantearse si ante las nuevas amenazas derivadas de la crisis económica, energética con sus subidas de costes y de la propia devastación provocada por los incendio no cabe buscar nuevas oportunidades estratégicas basadas paradójicamente en cierta forma tradicional de hacer las cosas aunque con nuevas técnicas. Es decir, en la promoción de la fotosíntesis no asistida o apenas asistida.

Pero, ¿qué hacer? ¿Quién va a realizar la innovación en nuestro sector agrario?

Como los del Jovellanos autor del Informe sobre la Ley agraria, ¿vivimos paradójicos tiempos en los que también resulta preciso remover los obstáculos que se oponen al interés individual? ¿Cuáles son ahora las manos muertas?

Hay que deslindar el problema técnico agronómico y forestal del institucional: social, económico y empresarial. Pero ambos están unidos por la geopolítica o “modificación de un ambiente geográfico por la acción del hombre en un momento preciso de la evolución histórica”, (Olagüe). La demanda de Tierra para fines agrarios o forestales no deja de de ser una demanda derivada y lo más prioritario resulta ser hallar una geopolítica adecuada con aprovechamientos rentables, puesto que el problema de la diferentes formas de tenencia de la tierra resultaría secundario para el innovador si supiera o tuviera en qué invertir.

Se conoce la vocación y capacidad del suelo gallego para los diferentes aprovechamientos. Pero falta esa visión geopolítica actualizada. Un aprovechamiento o conjunto de aprovechamientos interrelacionados capaces de producir ese cambio decisivo desde el punto de vista empresarial que mejore la actual situación. Lo importante es que puedan contribuir a vencer la actual dinámica de abandono. Muchas especies pueden repoblar nuestros montes, con su acción benéfica como sumideros de carbono, sobre la economía del agua, el control de la erosión y sobre el medio ambiente general, además de devolvernos junto con la diversidad y riqueza del paisaje, la hermosa tradición campesina gallega de tener una cartilla de ahorros viva.

En resumen, es preciso cuidar la prevención de los incendios. Integrando sectores agrarios y forestales en los que la ganadería extensiva puede resultar importante nexo. Promoviendo nuevos aprovechamientos. Removiendo los obstáculos que se oponen al interés individual. Cuidando al inversor, al empresario y a la gente ocupada en el rural.

El ojo del amo engorda el caballo…e impide o apaga el incendio. 

Publicado en ABC Galicia, 21 de agosto de 2010

Paisaje sin fuego (I)

Cierto poeta con tendencias hilozoístas decía que “el alma de las gentes está como se muestran los campos”. Si eso fuera cierto no es una buena noticia. La belleza singular de Galicia se ve frecuentemente afeada por la acción humana. Podría ser un paraíso estético extraordinario porque condiciones naturales sobran. Pero lo que se muestra al observador es el desorden en el territorio.

En lo que se refiere a la campiña gallega hay nuevo factor que modifica el paisaje propio de la economía campesina tradicional: El proceso de transformación experimentado desde los sesenta. La realidad actual muestra decadencia de los aprovechamientos agrícolas. La ocupación del suelo para este uso, y en especial el policultivo de labradío, está en regresión en Galicia. En el paisaje el orden y variedad de cultivos y aprovechamientos ha derivado, a falta de criterios claros de innovación o sustitución de nuevos aprovechamientos cuestión que constituye una auténtica e importante reforma pendiente, en una mayor entropía o falta de información visual debido a la sucesiva y uniformadora invasión de matorral, especialmente de tojo y brezal. Pero tampoco hay suficientes bosques verdaderos al menos atendiendo al potencial que permiten las condiciones gallegas para el bosque “mesofítico”.

Las estadísticas de ocupación del suelo gallego no suelen ser totalmente veraces al haber un importante colchón o cajón de sastre definido como forestal pero cuya realidad se desvía bastante del sentido común de dicho término. El viajero se lleva la impresión que en buena parte de la geografía gallega, más que de verdadera gestión general de recursos naturales lo que hay es abandono, aún salpicado de explotaciones, que es aprovechado por la maleza invasora propia de los primeros estadios de la sucesión ecológica.

Los criterios de valoración de la nueva Ley del Suelo plantean cuál ha de ser el uso potencial de la tierra, para deducir una renta a capitalizar, pero observamos que lo dominante, lo modal, viene a ser dicha degradación. ¿Es que Galicia no es capaz de otra cosa? ¿No hay ningún planteamiento estratégico eficaz para sustituir aprovechamientos limitados por la PAC o de alto coste energético?  Asombra comprobar lo que ha sucedido en áreas con grandes limitaciones ecológicas, como el Poniente de Almería, pero en las que, por contra, se demuestra el valor de la inteligencia y el trabajo humanos apoyados por iniciativas científicas y de investigación agronómica experimental ad hoc a las que no son ajenas las cajas rurales locales, así como de creación de estructuras comerciales ágiles y trasparentes.  

La agricultura tradicional basada en el aprovechamiento integral de la fotosíntesis cerraba ciclos. Operaba con sistemas agrarios en los que el monte estaba integrado en su sistema de gestión de la tierra. Con la agricultura industrializada basada en la introducción de petróleo y otros combustibles fósiles muchos de estos ciclos se han abierto. Se han fragmentado. Así, mientras millones de Has se van degradando sin carga ganadera, una de las importaciones energéticas más importantes de España son los cereales grano y la soja para alimentar a la ganadería sin tierra. Dentro de los sistemas ganaderos  extensivos la dehesa de quercus tiene un valor económico y ecológico singular como productora de proteína animal a  bajo coste energético. En Galicia existen quercus mesofíticos a diferencia de los mediterráneos pero también con bellotas susceptibles de aprovechamientos ganaderos extensivos.

Pero, sea cual sea el aprovechamiento, tradicional o innovador, con especies autóctonas o importadas, el caso es que haya orden y actividad.  Que haya sistema y no abandono, absentismo y degeneración.

El artículo 25.b de la Ley 3/2007, do 9 de abril, de prevención y defensa contra los incendios forestales de Galicia, prohíbe las repoblaciones forestales en zonas dedicadas a labradío, cultivo, prados o pastos, con independencia da su cualificación urbanística. Es una medida contraproducente. El problema no es sólo de disyuntativa entre aprovechamientos agrarios o forestales sino de que haya aprovechamientos.

Más vale que haya plantaciones de especies de crecimiento rápido a que no haya sino tojales o brezales.

Una política eficaz contra los incendios forestales no puede ser ajena a la prevención.

Y una prevención eficaz se basa en la ordenación de aprovechamientos, tarea pendiente en la Galicia de hoy.

Publicado en ABC Galicia, 18 de agosto d 2010

Galeuzcolas

Un liberal debe celebrar que se fomente y proteja la iniciativa de la sociedad abierta, padres, profesores, fundaciones, también en el campo de la educación y de la formación. A estas alturas ya no parece tan necesario, por ser valores constitucionales y comúnmente asumidos, defender la libertad de cátedra, imprenta u opinión, como lo fuera en el lejano siglo XIX cuando un grupo de catedráticos fundaron la Institución libre de enseñanza para tratar de educar y formar en los valores comunes al uso europeo casi cerrados para los españoles por el ultramontanismo de la época. Pero los Sainz Rueda, Azcárate, Giner de los Ríos, al defender la libertad, buscaban abrir a la juventud nuevas visiones humanistas mediante actuaciones como las luego llevadas a cabo por la Junta para la Ampliación de Estudios dirigidas a expandir la conciencia a revisar racionalmente nuestras tradiciones en el sentido de conocer y adoptar lo bueno si mejora lo propio, aún a costa de cerrar el sepulcro de Castelao o de El Cid bajo siete llaves.

Eso tendría con el tiempo consecuencias beneficiosas para el progreso de la cultura española, contra el caciquismo y a favor del ejercicio de los derechos civiles, la movilidad personal, laboral, profesional y social de la gente.

Pero ahora, “Culo veo, culo quiero”, nuestros nacionalistas autóctonos se ponen a imitar no a los viejos institucionalistas de humanismo universalista sino a sus sectarios colegas galeuzcos del País vasco y Cataluña en versión indigenista con grelos y cachelos del famoso Deutschland über alles que tan tiernamente cantaban las juventudes hitlerianas y que tantos días de gloria traerían sin duda a la Gran Alemania y a toda Europa.

No deja de ser curioso que tal totum revolutum de totalitarios, pesebristas o caballeros de mohatra, defienda ahora la libertad cuando ha medrado a base del abuso, la imposición, la subvención y en condiciones de verdadera libertad de mercado desaparecería o tendría una presencia marginal.  El que los estalinistas del BNG se conviertan ahora a las virtudes de la libertad de empresa y el ejercicio de los derechos civiles debería maravillarnos si no resultara nueva impostura, porque hasta ahora lo suyo ha sido lo contrario, sin desdeñar prácticas para-mafiosas contra los no adictos.

Dentro de esta renovada carcundia anti liberal, frente a la tradición carlista precedente histórico del galleguismo, hoy dicen pretender una educación fuera de toda influencia religiosa. Salvo la del propio “gallego” que, cual hierofanía sagrada, tendría aquí una condición mística, sacramental, taumatúrgica: “Vivir en gallego”. El gallego como eucaristía metafísica, fe redentora y Grial de los caballeros del presupuesto redondo.

Es la invención ritual de una mítica Galicia sin ombligo, nacida de la cabeza del Zeus celta ya con armadura neo-lingüística risco-niana y todo. Un forma totalitaria de paganismo porque el verdadero laicismo, una de cuyas primeras formulaciones se debe a Pitágoras, se basa en la tolerancia y en la duda epistemológica sobre las condiciones de lo sagrado y lo numinoso. Es una virtud propia del fuerte y del sabio. Es decir, no es apto para fanáticos ni sectarios. Ni nos parece demasiado coherente en aquellos que lucen la estrella invertida del diablo en su propia bandera.

El ninguneo de la lengua española precisamente en España y para algunos españolitos que lamentablemente apenas se pueden defender es un crimen del que son principales víctimas sus seguidores más humildes que lamentablemente habrán de pagar ese arancel idiomático en forma de incultura, obstáculos a la movilidad social o servidumbre, más que para el resto de españoles contra los que se quiere romper lazos de afectos y experiencias vitales comunes.

Y lo del pluralismo mueve a risa en una organización dominada por los estalinistas.

Pero Dios los cría y Stalin (o Castelao) los junta. No se ve mucha viabilidad al invento en condiciones de libertad y competencia verdaderas, pero, de prosperar, quizás mejore la situación del resto de educadores y educandos para trabajar en libertad.

Publicado en ABC Galicia, 15 de agosto de 2010

De lo viejo y lo nuevo

Atrapados en el día a día no solemos reflexionar con perspectiva sobre lo que nos pasa. En una anterior crisis española, la del 98, se echaba la culpa de los males a “los viejos”. Pero en esa generación del 98 que, como decía Baroja, ni era generación ni era del 98, el pequeño filósofo intentaba matizar el asunto: “Lo viejo es lo que no ha tenido nunca consistencia de realidad, o lo que habiéndola tenido en un momento, ha dejado de tenerla para ajarse y carcomerse.  Lo viejo son también las prácticas viciosas de nuestra política, las corruptelas administrativas, la incompetencia, el chanchullo, el nepotismo, el caciquismo, la verborrea, el “mañana”, la trapacería parlamentaria, el atraco en forma de discurso grandilocuente, las “conveniencias políticas” que hacen desviarse de su marcha a los espíritus bien inclinados, las elecciones falseadas, los consejos y cargos de las grandes compañías puestos en manos de personajes influyentes, los engranajes burocráticos inútiles…”

Y prosigue la concisa prosa azoriniana: “no necesita el lector que le recordemos que nada, ni el mundo físico ni en el moral, se produce incausadamente, nada puede considerarse como primero, todo tiene sus raíces en el tiempo y se haya engendrado por una vigorosa concasualidad….”

¿Cuándo se nos estropeó el invento? O siempre fue así y nuestra ceguera o nuestros anhelos de mejora no nos permitieron reconocerlo. El lector tendrá su opinión pero probablemente, aunque todo tenga su origen en el tiempo, cabe encontrar el embrión de muchos de los vicios de nuestra actual existencia política, social y económica en la propia constitución. Y en el proceso constituyente realizado como de tapadillo, sin mandato expreso o convocatoria a  Cortes constituyentes, y, más en concreto, especialmente en la chapucera y matemática incompatibilidad sistémica del Título VIII.

 Acaso la idea de que nuestro sistema político constituye una verdadera democracia nunca ha tenido consistencia de realidad. Ha resultado una ensoñación dulce devenida en un despertar amargo. Y ha bastado la entronización de un demagogo peligroso y contumaz para poner en el escaparate todas nuestras vergüenzas.   

Porque, como se preguntaba un desencantado Damián Isern: “¿puede vivir ordenadamente un Estado en que, en casi todas las esferas de su actividad jurídica los hechos van por un lado y el derecho va por otro?…el Estado se declara monárquico en su constitución y resulta en realidad oligárquico. Se declara constitucional y resulta despótico. Se declara parlamentario y en las Cortes nada se resuelve por las discusiones y las votaciones, sino por componendas entre bastidores…”

Pero, ¿por qué estas mismas cosas se repiten una y otra vez en la Historia de España? Pasan porque la Nación, que es el devenir del pueblo a lo largo del tiempo, las fomenta, las ampara o cuando menos las consiente.

 ¿Qué puede ser lo nuevo?  Lo nuevo sería la existencia de un pueblo consciente, libre y responsable. No se puede echar el vino nuevo en odres viejos, pero ¿hay vino verdaderamente nuevo?

¿Nos importan verdaderamente los valores metafísicos que informan y sostienen la Democracia, y, al cabo, la civilización occidental?

 En vez de personajes en busca de autor, aquí en España es el autor el que busca personajes para la representación, que se identifiquen con su papel de verdaderos ciudadanos, porque si no sólo nos queda vieja o nueva tramoya para renovar la misma farsa.

Publicado en ABC Galicia, 12 de agosto 2010

Balance de la Feria taurina de La Coruña 2010

La del 2010 ha resultado ser una Feria variada, entretenida, satisfactoria por muchos conceptos, entre ellos la mayor asistencia de público, en la que se indultó un toro del Torreón, lidiado por Bolívar, y en la que cabe agradecer el esfuerzo realizado y felicitar por muchos de los resultados obtenidos a organizadores y participantes.

Entendemos que la empresa ha de sentirse satisfecha por los resultados artísticos y comerciales de este año en que era palpable el especial esmero en la organización para ofrecer a los aficionados gallegos y de toda España presentes en la ciudad en fiestas, un espectáculo digno, entretenido, satisfactorio y útil para la Fiesta en estos tiempos difíciles. Hay que agradecer al ayuntamiento coruñés que no se haya dejado llevar al huerto por sus socios de gobierno y la renovada atención de los directivos de El Corte inglés.

Buena la idea de la conferencia de Ponce, de interés por lo que se dijo y por quien lo dijo. Cuestión esta de la difusión cultural que habría que mantener y cuidar.

En lo más concreto cabe resaltar la actuación del diestro valenciano porque parecía reflejar una especie de testamento artístico y acaso la nostalgia de la despedida del coliseo coruñés.

Se concedió el indulto a un toro de El Torreón muy bien toreado por Bolívar. Hay que felicitar por este éxito a la ganadería y a su representante el también colombiano César Rincón tan querido en esta plaza por sus valores toreros y humanos.   

La corrida mejor presentada, seria, con trapío y dificultades fue la de Alcurrucén. Que produjo bastantes problemas en la lidia de varilargueros y banderilleros. Cuando hay toro, hay fiesta, pero también se muestran mejor los amaneramientos.

Estuvo espectacular El Fandi, en la línea de su repertorio. Y Castella pareció desganado, en un paréntesis de su carrera de triunfos de los últimos años.

Jesulín demostró su oficio y Ambel su falta de más corridas por temporada.

Eugenio de Mora quiso agradar y se esforzó. Morenito de Aranda consiguió la mejor estocada de la Feria y Miguel Tendero me gustó pues sacó de donde no parecía haber nada.

Hay que criticar la mala ejecución de algunas fases de la lidia durante los dos primeros tercios. Mantener el orden, la pureza de los ritos es importante no ya sólo desde el punto de vista estético sino para obtener lo mejor de cada astado.

La presidencia estuvo acertada, en su línea ortodoxa de respetar el reglamento, bien asesorada por los veterinarios y el asesor artístico taurino.

La Feria siempre resulta interesante como lugar de encuentro de aficionados de toda España, cada uno de ellos con su propia concepción de la cosa y de los que tanto se puede aprender.

Desde un punto de vista estratégico las presentes amenazas deberían trasformarse en oportunidades. Para ello es necesario que los diferentes protagonistas, empresarios, lidiadores, ganaderos, prensa especializada, etc, redoblen sus esfuerzos para estar a la altura de las circunstancias. No vale todo. Es preciso ofrecer calidad y saber explicarla. 

Porque en el universo de los toros que se quiera o no constituye una parte muy importante de la cultura española hay un lenguaje muy rico, popular, colorista, depurado por la experiencia, hay actividad económica, hay empleo directo e indirecto, hay ocio y entretenimiento enriquecedor, hay ciencia zootécnica, hay preocupación por la naturaleza, por la gestión ecológica de recursos naturales, especialmente por nuestras dehesas, maravilloso refugio de flora y fauna que tiene un habitante precioso, el toro de lidia, producto de la selección y mejora genética de siglos y que desaparecería si las pretensiones nacionalistas se consolidaran.

 Cosa que nunca creemos que sucederá porque en el momento presente la suerte de la Fiesta nacional española va unida a las del arte, la naturaleza y la libertad.

Publicado en ABC Galicia, 11 de agosto 2010

El mal fario de los coloraos

       Antes de empezar la crónica de la última corrida de la Feria de La Coruña 2010 querría indicar que en la mañana de hoy domingo, tras el sorteo de los de Alcurrucén, el presidente de la corrida, don José Antonio Fachal, ha tenido la gentileza hacia los lectores de ABC de pedirme que les aclarara que NO concedió el rabo que erróneamente se atribuye en las agencias. De modo que el trofeo simbólico logrado por Bolívar del toro indultado fue de dos orejas.  En algunas CCAA con reglamento propio el indulto de un toro conlleva la forzosa concesión del rabo. En mi comentario no se citaba tal rabo, pero con mucho gusto transmito las palabras del presidente a quien le agradezco su atención en nombre de nuestros lectores.

 La corrida del domingo, última de esta buena Feria que con tan notable éxito de público y de los principales protagonistas que han intervenido en hacer posible la Fiesta, ha tenido dos partes bien diferenciadas. La de los toros “coloraos” y la de los otros que permitieron mayor lucimiento. Como coinciden con la primera y segunda parte de la misma, la suerte esta vez ha estado más repartida. Los toros de Alcurrucén estaban bien presentados por lo que, excepto el tercero, fueron aplaudidos en el arrastre.

 Eugenio de Mora, el pueblo toledano del aceite y el olivo, vestido de turquesa y oro, cortó una oreja en su segundo, Cumbre alto, negro listón, que fue lidiado mal en varas, arrancándose al caballo puesto casi de grupas, y con mala colocación durante la lidia del segundo tercio. Comenzó la faena de rodillas, siguiendo con tandas por la derecha y al natural, hasta que se le coló el bicho durante la tercera serie. El toro, que casi murió con la boca cerrada, no terminaba de trasmitir pero el toledano estuvo aguantando valiente hasta el final. Mató a la primera con entera algo tendida y desprendida. Dos descabellos y un aviso. Como se ha dicho recibió una oreja a petición mayoritaria del público.Su primero también fue mal lidiado en varas, derribó al primer caballo y fue barrenado luego por el que guardaba la puerta. Cornete cabeceaba y rebrincaba pese a lo cual intentó el natural. Mató de pinchazo sin soltar y entera caída. Falló el puntillero y lo levantó. Un aviso. No se dejó apuntillar hasta doblar definitivamente. Aplausos.

 También estuvo mejor Morenito de Aranda con su segundo de nombre Caprichoso. Lo fijó con una  serie de verónicas a la que siguió una mala suerte de varas. Estuvo valiente y toreó decididamente al natural, aunque quizás no terminaba de rematar con perfección los pases. Se cruzaba dejándose ver y logró tandas con la derecha, que iba mejor, finalizando las series con desplantes o desmayados.  Mató de muy buen volapié, quizás la mejor estocada de la feria, y consiguió dos orejas. La segunda, generosa para la demostrada ortodoxia presidencial, pudiera ser que viniera a compensar de algún modo la que no pudo ser concedida en su primer toro al no ser solicitada mayoritariamente por el público.En este primero de su lote el toro, Afectuoso, no fue picado de modo suficiente, el segundo tercio resulto muy desordenado, pero el burgalés después de brindar al público lo entendió y puso empeño en sacar faena. Ligando tandas especialmente con la derecha y menos bien al natural. Lo mató de media con derrame. Petición minoritaria y vuelta al ruedo.

 Me gustó mucho en su segundo que cerró la corrida y la Feria, Miguel Tendero, de terno berenjena y oro parecido al de su antecesor en la lidia. Jabatillo presentaba mañas de manso y se mostró difícil durante los dos primeros tercios. El de varas resultó un show con hasta media docena de picotazos entre ambos piqueros. La cosa parecía pintar igual de mal que los dos otros sextos, pero sin embargo Tendero lo entendió muy bien, logró que el toro se viniera arriba y sacó extraordinario partido al animal ligando una lucida faena con buenas tandas con la derecha y al natural, especialmente una que siguió a la finaliza con pase desmayado.  Cuando se perfilaba para matar, el bicho se le arrancó y arriesgó una estocada recibiendo, pero no hubo suerte. Logró después una casi entera, perpendicular. Se le premió con una merecida oreja.

El tercero de la tarde, Afanado, recibió en los medios la visita del gentil picador. Fue brindado al público, pero los afanes del colorao eran un poco raros, quizás por problemas de visión, tenía una embestida incierta, hacia extraños y se le coló hasta tres veces. Por lo que el diestro pese a su valentía no se fiaba y lo despachó con estocada entera algo trasera y dos descabellos. El público agradeció su interés y Miguel saludó desde el tercio.  

 Publicado en ABC Galicia el 10 de agosto de 2010

Indultados

Treinta y un antitaurinos vociferantes pusieron su nota de color y sonido repitiendo consignas en los alrededores del coliseo antes del comienzo de la segunda de feria. Siempre controlados por la Policía, no “indultaron” al pacífico aficionado al que incluso algunos llamaron “asesino” a diferencia de lo que luego ocurriría en la plaza con el quinto toro de la tarde.

La noticia principal, por lo raro, acaso sea la de dicho indulto solicitado por iniciativa del diestro Luis Bolívar más que mayoritariamente por el público. La verdad es que Margaritino de 526 kG había dado un juego excelente. Iba muy bien desde largo, fijo en la muleta, un gran toro que hubiera merecido la vuelta al ruedo si el presidente no hubiera sacado el pañuelo naranja.  El diestro colombiano lo había toreado muy bien y luciendo varias suertes con el capote antes de ponerle en suerte con facilidad y entre las que se podría destacar dos espectaculares largas cambiadas.  Tras el puyazo de rigor, sendos magníficos pares de banderillas primero y tercero, premiados con grandes aplausos que  obligaron  al saludo. Bolívar entendió muy bien desde el principio a su colaborador más que enemigo en este caso, corriendo bien la mano y luciéndose en varias tandas de buenos muletazos especialmente con la derecha. La faena se alargaba pero la verdad es que no esperaba que se fuera a pedir el indulto. Algunos pensaron que quizás el diestro colombiano prefería no entrar a matar por si acaso perdía los trofeos ganados hasta el momento como en el anterior toro. Sonó un aviso y al final, el presidente lo concedió. El rito de devolución a los corrales se dilató de modo que casi echamos en falta a Florito.

Jesulín de Ubrique tiene mucha experiencia, mucho oficio, y lo demostró una vez más en la forma de entender a su primero, Barbagrueso de 482 kG, listado mal picado que brindó al público con el escepticismo de algunos presentes entre los que me contaba. Pero Jesulín a base de cuidar las pocas fuerzas del animal consiguió una faena apañada alternando tandas con la derecha y al natural. Mató de volapié fulminante que cayó algo bajo, con derrame. Y logró una oreja concedida a petición mayoritaria del público.

 El sexto, que llevaba el inadecuado nombre para un astado de “Alguacilillo”, era malo y gracias a la desordenada lidia recibida resultó peor. Probablemente, el bicho mejor debería haberse llamado peregrino porque debió pensar que había venido a Galicia para hacer el camino de Santiago aún sin salir del ruedo. Se pasó todo el tiempo corriendo y buscando la forma de hacer su bovina visita al apóstol intentando volverse al toril.  Ambel lo brindó al empresario Luis Álvarez y lo intentó con pundonor y ganas de agradar pero la cosa ya no tenía remedio. Tras muchas carreras logró cuatro pases seguidos a contra querencia, una coz que casi le alcanza, y aguacilar a su huidizo astado mediante estocada entera desprendida y descabello.   

 Salieron a hombros Jesulín de Ubrique, Luis Bolivar y el mayoral de El Torreón.

 Estuvieron presentes el alcalde actual de La Coruña y el anterior, si bien la entrada bajó sensiblemente respecto a la muy notable de ayer.

 Es gratificante conmovernos por tener buen corazón y aún es más gratificante conmovernos porque nos hemos conmovido por tener buen corazón.

La crónica entera está publicada en ABC Galicia, 9 de agosto de 2010

Vigésimas

Se ha celebrado la primera corrida de la vigésima edición de la Feria de Toros de La Coruña, en la que ha toreado Enrique Ponce en la vigésima temporada tras su alternativa y ha conseguido cortar su vigésima oreja en el Coliseo. Al final del paseíllo se guardó un minuto de silencio in memoriam de aficionados fallecidos y luego se leyó un manifiesto de apoyo a la Fiesta nacional muy aplaudido y vitoreado por el público mucho más numeroso, por cierto, que en anteriores ediciones.  Y esta es una primera noticia resaltar: en el coso coruñés había muchos más aficionados que de costumbre, especialmente en los tendidos bajos y las colas en taquilla eran grandes incluso con la corrida ya empezada. Felicidades, pues, a la empresa por tal proeza en estas tierras y con lo que está cayendo sobre nuestra Fiesta.

———-

 En resumen, una entretenida tarde de toros celebrada en un momento delicado para la suerte de nuestra fiesta nacional. Y  especialmente grata y amenizada gracias a los sagaces e interesantes comentarios de mis dos compañeros en el tendido. Dos buenos y entendidos aficionados: Mari Carmen, la mencionada dama sevillana asidua de la Maestranza y Marcial Ortiz, el autor del cartel de la Feria, del que precisamente Ponce es protagonista.

Publicada en ABC Galicia, 7 de agosto de 2010

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.