Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Hipótesis sobre el diésel

Es sabido que el asunto del diésel está de moda. Y no para satisfacción de la mayoría. Desde que precisamente en EEUU se descubriera cierta manipulación en la gestión electrónica de motores de ciclo diésel de la marca Volkswagen que modificaba los datos de emisiones se ha iniciado una caza del diésel a la que se han apuntado con la estulticia e ignorancia que las caracterizan nuestras zurdas españolas, siempre dispuestas a pelotear en contra de los intereses de la gente común y a devastar nuestra economía real en beneficio de los grandes intereses globalistas financieros. Y a aumentar la presión fiscal confiscatoria con nuevos impuestos abusivos o confiscatorios para arrebañar al indefenso súbdito hasta el último euro y así apuntalar el lamentable y liberticida estado autonómico o la abundancia municipal, ecosistemas donde medran tanto parásito.

Pero el asunto no es solo español sino de geoestrategia mundial. El Poder globalista, la élite, ha iniciado la persecución del uso de gasóleo en sistemas de automoción sobre todo de pasajeros. Hace pocos años las mismas fuerzas vivas nos convencían de que el ciclo diesel era muy bueno, no contaminaba, entonces no había NOx ni nada parecido, y era una buena solución a nuestros problemas de automoción, pero ahora nos intentan convencer de lo contrario. Sí, ahora va y de repente resulta que es malísimo.  El pretexto como para muchas otras fechorías y estrategias de dominación político, financiera, económico o social es la cosa ecológica o medioambiental. Un argumento aparentemente noble pero hoy lamentablemente manipulado, degradado y contaminado por el marketing, la propaganda mercenaria y los intereses más espúreos. Las ONGs globalistas consciente o inconscientemente colaboran como misioneros de la nueva religión para convertir chinitos a la buena nueva de la causa. En este caso los chinitos somos nosotros.

Pero, ¿qué hay detrás de la campaña contra el diésel?

Muchas cosas, tantas y tan diferentes que son muy difíciles de comprender en toda su magnitud y más aún de explicar en un breve texto. Pero, la cosa medioambiental evidentemente es solo una excusa. El asunto es geoestratégico. Tiene que ver con el poder, la globalización, los intereses de grandes corporaciones transnacionales, sin olvidar el importantísimo problema, generalmente olvidado por los medios de los límites físicos o técnicos y la contabilidad empresarial de las deseconomías externas.

Un poco de memoria histórica

Cuando empecé mi vida profesional como ingeniero en el servicio de estudios y desarrollo de una importante empresa energética española ya se había producido la primera crisis del petróleo a principios de los setenta y se planteaba la segunda con la crisis del Irán del ayatolá Jomeini y luego la guerra entre Irán e Irak.  Entonces la situación era de subida descomunal de los precios del crudo y, en consecuencia, de inquietante desequilibrio en la balanza de pagos para los países importadores muy dependientes como España cuyas aportaciones autóctonas al balance de energía primaria eran la hidroeléctrica gracias a la previsora política hidráulica desarrollada por el general Franco pionero de las energías renovables eficaces, y el carbón nacional. Una época en la que el consumo de productos ligeros (GLPs, naftas, kerosenos, gasolinas) crecía más deprisa que la oferta.

Para una determinada estructura de refino, la producción de derivados petrolíferos no sólo es conjunta, sino que es rígida. De manera que si se trataba de cubrir la demanda de un producto, como las gasolinas, refinando más cantidad de petróleo se originan automáticamente excedentes de los de menor demanda. Además de aumentar el desequilibrio de la balanza de pagos.  Con un sistema de refino rígido como era el hydroskimming los incrementos en la demanda de productos ligeros para automoción debían satisfacerse fundamentalmente aumentando la demanda de crudo, aunque sobrasen algunas de las fracciones, las más pesadas, del proceso de refino.

Para satisfacer la demanda se intentaron otras soluciones además de la aumentar las importaciones de crudo tales como la sustitución de naftas en la fabricación de abonos nitrogenados, la obtención de biocombustibles, que, con gran lucidez y previsión ya eran contemplados hace casi un siglo como uno de los objetivos fundacionales del Monopolio de Petróleos creado por don José Calvo Sotelo. O bien el recurso, caro y también problemático en situaciones de incertidumbre, de la compra de ligeros en el mercado spot de Rotterdam.

Pero pese a la gravedad de la crisis entonces provocada, el horizonte era el de continuo aumento de la demanda de combustible para automoción, a satisfacer por las fracciones ligeras de la destilación del crudo, estando reservada la fracción media de gasóleos al transporte de pasajeros y mercancías, al uso agrícola, así como a calefacción su parte más pesada.

El refino de petróleo supone una producción conjunta de diferentes productos, GLPs, naftas, ligeros, kerosenos, gasóleos, fuel, en cantidades variables aunque relativamente rígidas para cada caso, según el tipo de crudo empleado y las características de los sistemas de refino. Así, de modo sencillo y esquemático pero suficiente para explicar lo que ocurría con el sistema de refino tipo hydroskimming vigente en la industria de refino española antes de las grandes crisis de los setenta, para un crudo ligero cabe desglosar los productos del refinado en un cuarto de fracciones ligeras (GLPs, naftas, gasolinas), otro cuarto de medias (gasóleos) y la mitad restante de fuel oil y asfaltos.

Al final se adoptó un nuevo sistema de refino el llamado fraccionamiento catalítico en F.C.C. que permitía mediante un doble sistema de refino procesar el residuo de fuel oil para obtener más gasóleos. Esquemáticamente, al final para cada unidad de crudo procesada el desglose de productos se modificaba aproximadamente así: un cuarto de ligeros, un cuarto más otro cuarto de medios y el resto de asfaltos fuel-oils pesados.

Este sistema de refino permitió sustituir gasolinas por gasóleos en la demanda de combustibles de automoción. Y desde el punto de vista tecnológico todas las grandes mejoras e innovaciones desarrolladas en los motores para automoción de ciclo diésel experimentadas en las últimas décadas. De modo que, si ahora nuestros próceres quieren eliminar el diésel en automoción nos encontraríamos con un exceso de oferta de gasóleos y otra vez un déficit de gasolinas.

Y con todo un desarrollo tecnológico de la industria automovilística que habría de ser arrumbado. Es decir, desandar lo andado en los últimos cuarenta años.

Diésel y geoestrategia

Pero, ¿por qué? ¿qué hay detrás de la campaña contra el diésel? Repetimos, muchas cosas y diferentes. Desde luego, la cosa medioambiental es solo una excusa, un pretexto. El asunto es geoestratégico. Tiene que ver con el poder, la globalización, los intereses sectoriales, nacionales especialmente norteamericanos, de grandes corporaciones transnacionales.

Una primera explicación es el intento de hacer subir el precio del petróleo. Esto beneficiaría a los países exportadores o “productores” y perjudicaría a los importadores. Otra, el atacar a la industria automovilística europea, sobre todo la potente germana, especializada durante las últimas décadas en el desarrollo de la automoción ligera en diésel. Esto beneficiaría a las industrias automovilísticas norteamericana y japonesa. Las ONGs más o menos sorosianas que se financian con el gran Capital globalista se harían cómplices de los excesos recaudatorios de los gobiernos, como los del falsario doctor Sánchez, proporcionando una justificación ecologista mohatrera a los abusos para engaño de ilusos, ingenuos y adeptos votantes así como para mejor granjería de oportunistas, ventajistas y especuladores.

Porque parece que se ha olvidado o al menos preterido una importante cuestión a considerar desde la perspectiva macro y la política económica en general como son las consecuencias de las alternativas de motorización sobre el balance de energía primaria. A su vez esto depende de los rendimientos o eficiencias energéticos.

El rendimiento de las máquinas térmicas o trabajo realizado por unidad de energía consumida no viene determinado por los deseos o la voluntad del gobierno, los directivos o los economistas de turno sino que tiene límites determinados por los principios de la Termodinámica.

Aquí cabe distinguir entre la máquina térmica ideal, maquina de Otto, el motor de gasolina perfecto, el real moderno según relación de comprensión, el motor diésel perfecto, el real moderno según relación de comprensión y el motor eléctrico. Los rendimientos son resultado de diferentes variables. Sin entrar en detalles técnicos y termodinámicos se puede indicar a modo de ilustración que los rendimientos son superiores en diésel a los de gasolinas, en torno al cuarenta y treinta por ciento respectivamente. Y que el rendimiento del motor eléctrico, más del noventa por ciento, es muy superior a los de combustión interna.

Desde tal perspectiva parecería muy conveniente fomentar el coche eléctrico puro. Pero tal comparación hay que ponerla en su contexto. Y en el proceso completo de generación de energía. Se trata de una falsa solución, engañosa, no solo porque hoy por hoy no constituya una alternativa comparable tanto por falta de autonomía, dato decisivo, sino porque tampoco es “limpio”. La energía eléctrica que consume hay que generarla. Un pequeño problema. Salvo la hidroeléctrica, renovable, resultado de la previsora política del general Franco, habría que hacerlo a partir de otros recursos fósiles como el carbón, petróleo o gas natural. Excepto en los sistemas de generación mediante ciclo combinado, o los de cogeneración, los rendimientos eléctricos de las centrales térmicas son reducidos, en torno a un tercio. Además habría que considerar que las centrales térmicas contaminan, acaso lejos de los centros de concentración urbana pero contaminan y que la energía eléctrica debe ser transportada desde los puntos de generación a los de consumo con las consiguientes mermas y pérdida de rendimientos para el sistema global. Todas estas cuestiones deben introducirse en el análisis comparativo. Y sin perder la perspectiva de los intereses nacionales, considerando la estructura de energía primaria y sus implicaciones.

Las normativas sobre emisiones para el sector de generación en centrales térmicas también son cada vez más exigentes. Ahora se está debatiendo cuántas térmicas se pretenden cerrar en el horizonte cercano de 2020 o el de 2030. Endesa acaba de anunciar el cierre de dos centrales térmicas de carbón para no tener que acomodarla a los nuevos requisitos ecológicos de la UE, lo que hubiera supuesto un coste de unos 400 millones de euros. El sistema atómico de generación tiene problemas irresolubles como son los residuos radiactivos. Esta cuestión así como otros factores de incertidumbre, plazos de construcción, vida útil, desmantelamiento, hacen que en realidad resulte imposible conocer a priori los verdaderos costes reales de la generación termonuclear.

Además de esta importante cuestión, pese a los importantes adelantos en su investigación las baterías hoy conocidas poseen poca autonomía, y cuando se desechan plantean problemas de residuos, costes económicos y medioambientales de reciclado.

Para comparar opciones hay que considerar todos los factores. Y cada ciclo completo. De la cuna a la tumba, suelen afirmar los sistemas de gestión medioambiental. Algo que no se cumple cuando, entre otras cuestiones, tampoco se incluyen los impactos ambientales de la minería de litio. O de la de Zn, otra de las alternativas que parecen más prometedoras. El de la minería de litio también es de actualidad en España porque una empresa transnacional australiana quiere explotar a cielo abierto un yacimiento junto a la ciudad monumental de Cáceres, la preciosa ciudad extremeña Patrimonio de la Humanidad. En fin, lo que explicaba William Kapp en The social costs  of  business enterprise. Las deseconomías de unos son mercados y negocio para otros.

Los vehículos híbridos desarrollados especialmente por la japonesa Toyota suponen una ventaja desde el punto de vista de la autonomía y la flexibilidad pero además del problema señalado con el desechado de baterías común con los eléctricos puros, este tipo de coches tienen una mecánica más compleja, doble, con dos motores, algo en cierto modo redundante. El motor de combustión interna es de gasolina, sencillo, con menos inercia que los de ciclo diésel, mejor para parar y arrancar. El eléctrico es pequeño pero suficiente para uso en ciudad. No parece que hoy por hoy sea una solución en verdad del todo interesante con carácter universal salvo para los conductores en medio urbano, sobre todo profesionales.

Para aumentar aún más la presión este mismo año hay cambios normativos: el nuevo método de medición WLTP sustituye al NEDC. No cambian las emisiones límites 120 gr /km pero sí la forma de medirlas porque con el nuevo método, más realista que el anterior, aumentarán los consumos homologados y en consecuencia, las emisiones declaradas.

El resultado es que las ventas de coches con motorización diésel han caído este año 2018 de modo espectacular así como el valor del mercado de segunda mano de esta clase de vehículos. Muchos perjudicados no ya solo por la cuestión de fondo sino cómo se está gestionando el problema por las autoridades españolas. Todo un grave contratiempo económico y de prestigio para la industria y los consumidores jaleado y aumentado por nuestra pintoresca casta política que no termina de explicarse o de entenderse. ¿O sí?

Llegados a este punto, volvemos a la pregunta inicial, ¿cómo se explica esta agresiva campaña contra el diésel con todos los problemas que está provocando?

Parece que nos falta algo. Y debe ser muy poderoso, tanto como para sacrificar tantos y tan importantes intereses. Y ese algo seguramente tiene que ver un importante sector económico y energético estadounidense, el país donde precisamente empezó el asunto con la denuncia contra la Volkswagen.  Me refiero al sector del esquisto y sus problemas económicos financieros.

El petróleo de esquisto tiene poco azufre sirve para producir gasolinas y ligeros pero no medios o pesados. La demanda de gasolina estaba relacionada de modo inverso con la de gasóleo de automoción.  Y en menor medida hoy a la de los eléctricos puros.

La industria del esquisto americano no consigue resultar rentable pese a que aporta aproximadamente la mitad de la oferta de petróleo de EEUU, 6,2 millones de barriles /día frente a los 11 millones del total.

Las razones parecen ser debidas al excesivo endeudamiento del sector. Que alcanzaría unos 300.000 millones de dólares según estimaciones de expertos. Deben dedicar una cuarta parte de la extracción para pagar intereses. Y también aumentan los gastos de modernización para tratar de evitar los rendimientos decrecientes.

Sin olvidar otra de carácter energético, la propia eficiencia interna de estos métodos de extracción, con menor rendimiento neto. O su impacto ambiental.

Muchos autores prevén una nueva crisis financiera global. ¿Aguantaría la problemática industria americana del esquisto una nueva crisis devastadora? ¿Acaso pudiera iniciarse un efecto de quiebras en cadena que, aparte de los efectos para el sector, redujesen a la mitad la “producción” de petróleo americano?

Las cosas están cambiando y ello desde luego no es malo en sí mismo. Lo malo, lo que pone los pelos de punta, entregada o mal vendida nuestra industria energética nacional ¡paradójicamente por los socialistas! es nuestra falta de soberanía en general. La falta de inteligencia entre lo que es Cultura, modificable por leyes humanas y lo que es Naturaleza con las suyas propias.

Y que ahora, para colmo, estemos a merced de las ocurrencias y demagogia de un gobierno inepto, lamentable, sin honor ni patriotismo, capaz de cualquier cosa por mantenerse en la poltrona.  Ayudado por ayuntamientos en manos de fanáticos, necios e ignorantes podemitas.

 

 

 

 

O Amor e a Morte (Eros y Tanatos)

Ayer sábado 17 de noviembre, Lautana de Teatro estrenó en La Coruña su producción O Amor e A Morte (Unha comedia doutra dimensión).  En un escenario muy grande como es el palacio del Palexco con una gran entrada y con gran éxito de público que aplaudió la función.

La obra viene a ser una revisión y actualización en clave de humor desenfadado de uno de los mitos más sugestivos de la cultura occidental.  El de Eros y Tanatos. La pugna eterna entre el Amor y la Muerte. Dos arquetipos, dos figuras, acaso dos fantasmas, que se disputan la suerte de un hombre unidimensional, vulgar, más o menos alienado y medio embrutecido por su trabajo.

Decía doña María Zambrano en El Hombre y lo Divino que “si en el Amor naciéramos y viviéramos siempre no habría lugar para la conciencia”. Un resumen magistral del sentido profundo de la Vida. Pero aquí, Casimiro, el protagonista de la obra cuya suerte se disputan, no permanece en el Amor aunque tampoco tiene conciencia de la vaciedad de su vida cotidiana. Hasta que aparece la Muerte como factor iniciático, como toma de conciencia. Como oportunidad para el repaso precipitado, acuciado por el tiempo que irreversiblemente se va, de lo hecho y de lo no hecho. De lo sentido a lo que no se le ha dado oportunidad de ser desarrollado, de ser vivido. Si yo hubiese sabido…

Pero un tema tan hondo, tan profundo, es tratado aquí en clave de humor explotando la vis cómica de los intérpretes. Tania Villamarín hizo de Muerte. Algo terrorífica pero con sus debilidades, algunas más fuertes que ella. Carmen Blanco es el Amor, multiforme, redentor, inasequible a la desesperanza. Carmen además demostró una gran capacidad para cantar y bailar. Y al final salió vencedora en su pugna con la Muerte.

Juan Mariñas interpretó un papel de hombre media, convencional, parecido al de su anterior producción El Obrero del futuro. Demostró una vez más su habilidad, sus facultades cómicas y su vocación por el teatro pese a no ser profesional, lo que aún hace más meritorio sus logros.

La dirección estuvo a cargo de la conocida actriz Isabel De Toro.

Una cuestión que no deja de ser curiosa es la música elegida. El Requiém mozartiano sonaba solemne, majestuoso, impresionante, en logrado contraste con el toque de humor e incluso cierta frivolidad de la escena. Pero es curioso que también se recurriera a la música anglosajona y a las letras en inglés cuando pocos géneros han hablado del amor, sus grandezas y sus miserias, tan bien y con tanta economía de medios como la copla española.

En el capítulo de los debe voy a dar mi opinión sincera aunque no sea políticamente correcta. En ocasiones el sonido no resultaba muy claro y se perdían algunas frases. La función comenzó con un breve texto inicial de homenaje a Mateo González, amigo de Juan Mariñas, trágicamente fallecido en extrañas circunstancias. Salvo este prólogo declamado en español, creo que la representación se ve lastrada por el empleo del gallego. La impresión que daba es que ninguno de los actores en realidad era verdadero galego falante, de modo que tenían que traducir en mente cada frase antes de pronunciarla, lo que quitaba agilidad y espontaneidad a los diálogos. Pese a la bonita musicalidad del gallego de aldea no sonaba así el de la función.

Sabemos que la política cultural de la Galicia de hoy posee un gran componente de despotismo, parte ilustrado y mucho sin ilustrar. En un trágala lamentable, no solo para la libertad de autores y espectadores sino también para el arte y la cultura. Todas las facciones políticas gallegas administradoras de oportunidades y fondos imponen el gallego normalizado con mayor o menor grado de arbitrariedad y violencia. En cierto modo una impostura que no favorece nada a la Cultura española en Galicia pero que hay que lamentar que ya forme parte del paisaje, una costumbre local como el famoso feísmo.

Supongo que si la interpretan los mismos actores la función sonará mejor en español, más ágil y natural. Lo que reforzará su éxito y así lo espero en sus próximas representaciones en el resto de España.

Un esfuerzo meritorio. Mi enhorabuena a todos.

 

 

Nuevo estreno de Juan Mariñas

Juan Mariñas junto con Carmen Blanco y Tania Villamarín estrenan su nueva obra teatral esta tarde noche en el Palexco de La Coruña.

La dirección es de Isabel De Toro

La cita es a las ocho y media en el auditorio Gaviota.

Desahogo sin hipotecas

Una de las cosas que más tiende a desmoralizar al observador que está cada vez más preocupado por la futura suerte de España no es ya que cada vez haya más golpistas, más subversión, más chusma poderosa evidente, más cómplices y mejor encaramados en las instituciones de la Monarquía sino que desgraciadamente no se le hace frente por quien puede y debe, mientras reina la demagogia, la estulticia, la carencia de patriotismo o cualquier idea de justicia, orden o elevación moral.

La mayoría de los dirigentes públicos se comportan como blogueros frívolos, narcisistas, ególatras, sin sustancia, ávidos de que “sus seguidores” les den un clic de satisfacción o un “me gusta”.  Al parecer ya no se libra nadie, ni los más altos y severos organismos que dirían en La Codorniz. Ilustres puñeteros se arremangan la toga y se lían a tortazo limpio para dirimir sus rencillas con el patrimonio de los demás como en un riña de patio de vecindad o verdulería de mercado. Las leyes son malas, dicen unos. Los jueces son peores, dicen los otros. O al revés. En vez de denunciar impuestos y gabelas injustas saqueadas al indefenso contribuyentes a fin de mantenerse e incluso, engordar la gusanera de un Estado autonómico vicioso, arbitrario y liberticida la riña o trifulca se anima para ver quién tiene que pagar el atraco. En primera instancia, porque repercutidos los impuestos siempre los pagan los mismos. Doncellas cegatas de virgo remendado como la Susi protestan contra la banca, esos viejos rijosos, después de haber perpetrado el impuesto confiscatorio. Y donceles puros sin desvirgar como el galleguista Feijóo se atreve a presumir en el parlamentiño gallego que es más “social” que los coleguillas de la vomitona o marea y que a él tampoco le tiembla la mano por saquear al personal y financiar despilfarros o grandes avances caciquiles como la “normalización lingüística”. Para colmo, nuestros más encucañados próceres se dedican a la mohatra o contratar maleantes para agredir, dejar impunes delitos o poner zancadillas al enemigo de su propia banda.

La esperanza naranja catalana se salta el libreto y se suelta a pleno pulmón con un inoportuno aria que querría ser de bravura propio de bizarro barítono anti banca pero quedó en ridícula coloratura de soprano impostora. Y ello, sospechosa y demagógicamente, después de haber levantado el veto en la Mesa del congreso a los presupuestos social comunistas, ¿acaso para ofrecerse para un futuro gobierno de coalición con el falso doctor Sánchez? Seguido por el tenebroso marqués de Galapagar y el siniestro tarado espiritual y moral que le sirve de corifeo.

El doctor falsario se cela, porque él es más demagogo, más caradura, más abyecto, más servil, más mentiroso que nadie, que para eso la canalla oportunamente empoderada por el amo Soros le ha hecho presidente con su varita mágica chorreante de trampas, desfalcos, traiciones y sangre. Y sale muy campanudo para amenazar a todos y todas con un nuevo decreto perpetrado a las bravas, en el calor de la noche y entre los sudores del alcohol y los desvaríos del poder sin ley.

La niña pera del nuevo socialismo pijo de Neguri anuncia la buena nueva mientras la no menos peligrosa niña Montoro de Sierra Morena se ajusta el trabuco cargado a la lupara para recaudar más quitando las subvenciones y ayudas para ciertas personas físicas ya que según la mitología oficial el atraco lo va a sufrir solo la malvada banca.

Suma y sigue…

Pero, ¿no hay nadie decente, no avillarejado o por avillarejar, que demuestre un poco de patriotismo, inteligencia o cordura? Realmente ¿tenemos que resignarnos a que nos vayamos pendiente abajo sin remedio?

 

 

El Halloween como decadencia de la civilización

Dentro de la suicida colonización que sufre la Cultura española por la anglosajona americana, acaso la fiesta del Halloween (All Hallows´ Eve) se lleva los honores de la frivolidad, estulticia e impostura, no exenta de cierto componente tenebroso, maléfico o incluso criminal.  Todo un síntoma del proceso de devastación de la civilización al que estamos siendo sometidos.

Pero aún quedan, quedamos, algunos autores, como el estudioso de las tradiciones esotéricas e iniciáticas Carmelo Ríos, que abominan de la fatídica moda anglosajona.  El Halloween procede de una antigua fiesta de origen celta relacionada con la luz, el samhain, cuyo significado se ha pervertido:

“En la actualidad, debido sin duda a la perniciosa y aplastadora influencia anglosajona y norteamericana, esta sagrada festividad no sólo se ha profanado de su propósito protector y divino, sino que se ha convertido en su opuesto, una invocación a la oscuridad por medio de una ordalía de niños y a veces de adultos vestidos de zombis, de vampiros o de monstruos.

Añádase la ingesta de alcohol, de drogas o de mejunjes selváticos tan a la moda en la sociedad, y luego veremos aparecer los síntomas de no ser uno mismo, de de estar desdoblado e incluso de algo mucho peor, de lo que es mejor no hablar.

En esta mágica noche se abría una puerta, decían los antiguos entre el más allá y el mundo de los vivos que podían comunicarse.  En las noches de Halloween se produce una verdadera entrada de fuerzas negativas que han de ser rechazadas y combatidas con las armas de la luz, con la alegría, el bien, la bondad, la compasión y la oración.

En esas noches verdaderas puertas dimensionales hacia el plano inferior astral son abiertas y cualquier forma de obsesión y posesión puede acaecer. Igualmente se producen crímenes, secuestros, raptos y otras maldades abominables, y es sabido que los brujos  magos negros usan esas fechas para incrementar su poder.

En las noches de Halloween las personas sensibles o sensitivas pueden percibir putrefactos hedores, escuchar sonidos horrísonos, música de baja frecuencia y palabras negativas en el espacio o en el interior”.

Carmelo Ríos también ofrece estas medidas para preservarse de o combatir sus efectos más perniciosos:

“En la noche debe dejarse una luz encendida, cantar, orar, leer textos de los grandes maestros, meditar, ejercerse en la plegaria santa del corazón, decorar la casa con flores, encender incienso de sándalo o rosas, lavarse con agua de rosas las manos y el rostro y sobre todo no disfrazar a los niños de espectros, pues esos rostros y cuerpos deformados, esas máscaras ensangrentadas no son en absoluto una forma de conjurar el mal, sino de llamarlo e invocarlo abiertamente”.        

La introducción de estas tradiciones ajenas, adulteradas con la peor intención, aún resulta más lamentable cuando se pretende sustituir con ellas las de propias de nuestra Cultura de gran profundidad metafísica. En la gran Tradición cultural mediterránea se asocia Eros a Tanatos. La civilización clásica nos ha enseñado mitos tan hermosos como, por ejemplo, el de Orfeo y Eurídice, tan sugestivos para la Historia del Arte y de la Música en particular, inspiradores de Monteverdi, Gluck o Haydn, entre otros.

Una tradición española es la del famoso Don Juan, mito iniciado por Tirso de Molina que con Mozart ha dado lugar a una de las obras maestras más extraordinarias de la Historia de la ópera. Sin olvidar otra antigua tradición teatral española propia del uno de noviembre: la representación del famoso Tenorio de Zorrilla. Una obra algo ripiosa pero muy sugestiva por su teatralidad y musicalidad en la lengua.  Entre las muchas versiones puede verse esta de Estudio Uno. Para los más jóvenes o desmemoriados acaso conviene aclarar que el añorado Estudio Uno era un “siniestro” programa de la televisión de Franco que es de justicia reconocer que tenía la perniciosa manía, ya felizmente erradicada con la pertinaz Monarquía, de promover la elevación intelectual, cultural y moral del televidente. El Tenorio de Zorrilla que ahora parece tan naif fue otrora motivo de escándalo para bien pensantes.  Clarín se hace eco en La Regenta de las escaramuzas seguidas de dimes y diretes entre Ana Ozores, el Magistral y demás personajes con motivo de la asistencia de Ana a una representación en Vetusta cierto uno de noviembre. Curiosamente otro escándalo fue el protagonizado durante la lejana posguerra por la actríz Ana Mariscal cuando interpretara el papel de Don Juan en sesiones de tarde mientras hacía el de Doña Inés en las de noche.

Sin embargo, en el actual proceso de estupidización y embrutecimiento programado de masas al que se dedican la actuales televisiones y la mayoría de los media la fiesta anglosajona resulta mucho más rentable que las disquisiciones metafísicas propias de nuestra Tradición, según se celebraban el uno de noviembre.

A diferencia de las antiguas tradiciones cíclicas relacionadas con el año solar, desde la Ilustración nos hemos acostumbrado a un sentido lineal del tiempo. Al goethiano conflicto fáustico, o el mito del progreso indefinido de la Humanidad. Pero las fiestas del uno de noviembre tuvieron su interpretación griega y luego romana. Participaban de cierto carácter sagrado común. En Grecia al comienzo del Pyanepsion se celebraban las Noemenias o fiestas de la Luna nueva consagradas a Hécate, mientras se preparaban las Thesmoforias de los Misterios eleusinos. Una de las más importantes instituciones sagradas de la antigüedad que representaban un profundo conocimiento del alma y su descenso a los infiernos, tema recurrente en la Cultura y el Arte occidentales. Primero por un rapto, luego por ingesta de una pepita de granada, se simbolizaba la caída del alma en la materia. Pero parcialmente salvada luego por amor. Materno filial en el caso de Eleusis; erótico, en el de los Misterios órficos. El bellísimo e inspirador mito de Orfeo, tan ligado a la Música. Que ha dado varias obras cumbres como las ya citadas: El sublime Orfeo y Euridice de Gluck, el Orfeo de Monteverdi, considerada la primera ópera representada en Europa, o el Orfeo de Haydn.  Y entre los romanos, bajo la protección de Diana, el uno de noviembre se celebraba el festín de Júpiter.

El Cristianismo recalificó muchas de las fiestas y celebraciones del paganismo, cristianizando su elevada concepción metafísica acerca del alma. En el caso de Todos los santos, una doble concepción: la implicación dialéctica entre Eros y Tanatos.

La Muerte redimida o superada por el Amor. Por el Amor sagrado del Salvador o por su remedo el amor humano. Y ligada a la cultura española se halla la figura del Don Juan. Un mito con raíces históricas reelaborado por varios autores españoles pero que alcanza su mayor logro estético en el Don Juan del gran Mozart. Aquí también puede encontrarse la sublime idea mistérica griega del rescate del alma por Amor. Junto con unos conocimientos sobre el mundo astral, envoltura del alma del que es fenómeno el Comendador. Pero en un orden popular resulta más enriquecedor el Tenorio de Zorrilla con todos sus ripios que estas introducidas costumbres de piratas y mercaderes ingleses tan bárbaras y desatinadas.

Quizás no esté de más aclarar por si acaso que esta crítica a la dichosa fiesta gringa de marras no lo es desde el punto de vista del Catolicismo, sino de la Metafísica. ¿Puede sobrevivir una Civilización sin Metafísica? ¿Occidente ha perdido el sentido de la Metafísica y por eso recurre a banalidades comerciales como el dichoso Halloween?

Pensadores actuales como el intelectual ruso Alexander Dugin creen que resulta preciso revivir el Dasein (Ser ahí) heideggeriano para que nuestras sociedades y culturas nacionales no perezcan por las agresiones de la globalización tal como se viene entendiendo y ejecutando. Heidegger pensaba que el olvido del Ser llevaba al predominio absoluto de la Técnica y al cabo, del nihilismo.

Otros como el francés Alain Benoist propugnan cierta neo-paganización de las bases metafísicas de nuestra civilización como remedio para tratar de paliar la al parecer imparable decadencia europea. Pero lo del Halloween no deja de ser una importación frívola y al servicio del negocio y del NOM, otra muestra de la subordinación cultural y estética que posterga antes de olvidar los propios valores. Una forma de arrasar la Cultura y tradiciones estéticas de los diferentes países colonizados y envilecidos con vistas a edificar una cultura todo a cien sobre sus escombros. Es cierto que no sería la primera vez en la Historia que una Cultura sustituye a otra, a veces originando procesos de porfidización, en los que algunos materiales primitivos quedan incluidos en otros si es que no se trasforman. Así, el Cristianismo se habría apropiado por estos lares de las antiguas reflexiones clásicas sobre el Amor y la Muerte.

Así, un mediterráneo y español por la lengua, el mejicano Amado Nervo, lamentaba en un poema titulado La flauta de Pan,

En las dóricas noches diamantinas

Cuando boga Selene por el cielo

Como un sol moribundo, y en el suelo

Duerme todo: memorias y ruinas

Puebla sotos, oteros y colinas

Un rumor de infinito desconsuelo,

Una música lánguida en que el duelo

Treme y llora con gamas cristalinas.

Es la flauta de Pan, hecha de caña,

Inmortal, porque al dios le plugo en ella

Convertir a Siringa en la campaña

Y parece decir su arrullo triste:

“viandante, une tu voz a mi querella:

si buscas la beldad… ¡Helos no existe!”

Pero esta melancolía es también la tristeza de la decadencia de El viejo sátiro. Y la causada por la introducción de un nuevo rito, sustituto del poético paganismo, el cristiano que también reproduce la idea de la Muerte superada por el Amor, pero que tampoco se libra hoy de su propia decadencia:

Yo tuve un culto en Delfos, de luz eran mis manes

Hoy negros; era fácil el hoy tedioso rito

Por ti me son hostiles mis padres los titanes

Y no hay un sitio para mi dicha en lo infinito.

Ayer me tuteaban los dioses soberanos

Y yo tiraba besos a Zeus a dos manos

Bebiendo el vino dórico de mi lagar…Mas luego

Surgió cual monje estéril el dogma que me aflige

Y el diáfano pontífice Máximo, que rige

La Iglesia, uncióme al culto del místico borrego.

—-

¿Por qué siguió al Olimpo del Gólgota infecundo

La soledad y, en rapto de amores imprevisto,

Las razas empuñaron el lábaro de Cristo,

Que trajo las tristezas al júbilo del mundo?

¿Qué mal había hecho la vida a ese iracundo

demoledor? Dionisio amable, ¡hubieras visto

la sangre de tus uvas en brebaje mixto

del cáliz, y sus hojas servir de pudibundo

fajero a las estatuas olímpicas! En vano

radió en defensa tuya la espada de Juliano;

la Humanidad trocaba su primogenitura

por las lentejas… o por la gloria que se abría;

y yo, ateniense, el sello mostraba en mi tonsura

del Nazareno, esposo de la Melancolía.

Y el poeta pide reparación:

¡En esta vida no la supe amar!

Dame otra vida para reparar,

¡oh Dios!, mis omisiones

para amarla con tantos corazones

como tuve en mis cuerpos anteriores

¡Quizá ya nos amamos

Con este mismo amor en otro mundo!

Dentro de la Cultura peninsular española cabe recordar también el precioso testimonio de un gran cordobés que vivió trágicos momentos para la civilización hispanomusulmana. Se disolvía el Califato y venía la rápida y suicida descomposición en taifas. Un fenómeno que de algún modo vuelve a repetirse en nuestro presente de devastación nacional en degradadas taifas.

Ali ibn Hazm nació a finales del siglo X y además de filósofo y político es autor de una gran obra poética puesta en español por don Emilio García Gómez.

Pero, de su preciosa obra  El collar de la paloma vamos a recordar ahora algunas notas sobre la unión amorosa.

Uno de los aspectos del amor es la unión amorosa, que constituye una sublime fortuna, un grado excelso, un alto escalón, un feliz augurio, más aún la vida renovada,

La existencia perfecta, la alegría perpetua, una gran misericordia de Dios. Si no fuese porque este mundo es una mansión pasajera, llena de congojas y sinsabores, y el paraíso, en cambio, la sede de la recompensa y el seguro de toda malaventura, todavía diríamos que la unión con el amado es la serenidad imperturbable, el gozo sin tacha que lo empañe ni tristeza que lo enturbie, la perfección de los deseos y el colmo de las esperanzas.

Yo que he gustado los más diversos placeres y he alcanzado las más variadas fortunas, digo que ni el favor del sultán, ni las ventajas del dinero, ni el ser algo tras no ser nada, ni el retorno después de una larga expatriación, ni la seguridad después del temor y de la falta de todo refugio tienen sobre el alma la misma influencia que la unión amorosa, sobre todo si la han precedido largos desabrimientos y ásperos desdenes, que han encendido la pasión, alimentado la llama del deseo y atizado la hoguera de la esperanza.

Ni el esponjarse de las plantas después del riego de la lluvia; ni el brillo de las flores luego del paso de las nubes de agua en los días de primavera; ni el murmullo de los arroyos que serpentean entre los arriates de flores, ni la belleza de los blancos alcázares orillados por los jardines verdes, causan placer mayor que el que siente el amante en la unión amorosa, cuando te agradan sus cualidades, y te gustan sus prendas, y tus partes han sido correspondidas en hermosura. Las lenguas más elocuentes son incapaces de pintarlo; la destreza de los retóricos se queda en ponderarlo; ante él se enajenan las inteligencias y se engolfa el entendimiento…

Lejos del patético ¿truco o trato? ajeno al Amor, el arte nos permite conocernos mejor, superarnos, abrirnos a la espiritualidad. Amor y Muerte. Muerte y Amor están conectados por sutiles hilos metafísicos.

Al cabo, como decía Cernuda en el exilio, no es el Amor quien muere, somos nosotros mismos.  

 

NOTAS:

Ediciones empleadas para las citas literarias

Amado Nervo   Poesías completas   Editorial Biblioteca Nueva, 1947

Ibn Hazm  El Collar de la Paloma, versión de Emilio García Gómez, Alianza Editorial, 1971

Luis Cernuda Obras Completas Tomo I Editorial RBA, 2006

 

Las palabras resaltadas en color granate abren enlaces a las obras mencionadas

 

 

Educación en la taifa

Mi ilustre colega la ingeniero agrónomo Isabel García Tejerina ha hecho unas objetivas, no sé si exactas, declaraciones sobre educación, basadas en informes de la UE, que han sentado como un tiro a los caciques y cacicas de la degradada taifa andaluza y aún más ahora que se disponen a hacer la vistosa rueda con sus mejores galas y plumajes para encelar electoralmente a sus habituales víctimas. Unas declaraciones sobre un tema capital como bien comprendía Gramsci, aunque hoy relegado a mayor gloria del NOM, que vienen a colocar un espejo en el que se refleja la caradura, cinismo y en el fondo mala conciencia por la estafa cronificada a la que los socialistas y socialistos andaluces someten a sus paisanos desde hace décadas.

Para colmo, el mohatrero socialismo menchevique la cosa esa de la educación había hecho un histórico banderín de propaganda. Así, según acreditada doctrina luego revelada falsaria ellos se preocupaban por el bienestar y redención del populacho, mientras la malvada derecha castigaba al mérito y promovía el embrutecimiento y el auge de las más bajas pasiones.

El mundo al revés. Tras cuarenta años de régimen borbónico las universidades sometidas a la hegemonía izquierdista se han degradado, su prestigio está en mínimos, muchas son un desastre cuando no algunas algo parecido a un zoco árabe en que se trapichea con créditos, másteres e incluso con tesis doctorales, enmucetando impunemente a necios, ignorantes o canallas bien relacionados con el Poder.

El Bachillerato o la enseñanza media tan prestigiosos en tiempos de la oprobiosa, valioso instrumento entonces de elevación intelectual y de promoción social de los españoles, también se han igualado por debajo. Ya no se educa bien la inteligencia ni menos la voluntad. En los casos peores se adoctrina vilmente a los discentes o se les impide despóticamente estudiar en su lengua materna: el español. En incluso se llega a castigar y relegar a algunos de los niños más inquietos o dotados calificándolos de hiperactivos e incluso drogándolos legalmente con fármacos para que no den la lata.

Por desgracia, y lo lamento por mi simpatía por esa región, hoy Andalucía se encuentra a la cola de todo salvo en corrupción donde va en cabeza junto con la Cataluña golpista. Pero que las palabras de mi colega hayan sentado mal a los aventajados señoritos y señoritas del régimen de monipodio de los desfalcos, el saqueo del dinero destinado a los parados o las putas pagadas con dinero público, puede considerarse comprensible o normal ya que defienden su botín. Pero no lo es que contra todo sentido común y pronóstico el candidato popular a la poltrona andaluza se haga la doncella de virgo remendado y salga en defensa de los socialistas y su pía obra educativa. Es verdad que se trata de un residuo sorayesco- marianil pero es de temer que o el nuevo líder popular electo se toma la cosa en serio, hace renunciar al patrioterismo regional demagógico, construye una visión y arbitra un ambicioso programa de cambio que debiera empezar por la Cultura conectándola con la extraordinaria Tradición española o habrá socialismo endémico e inerradicable en Andalucía y en el resto de España.

El socialismo de Neguri

Es un clásico de la mitología del movimiento obrero que el margen izquierdo del Nervión a su paso por Bilbao era el lugar de la clase trabajadora, la cantera tradicional del socialismo y los comunistas vascos. En cambio, la ribera derecha, la de Neguri y otras elitistas zonas residenciales, era la de los potentados, la de los ricos de rancio abolengo, píos comulgantes o no, y capitalistas explotadores más o menos malvados.

En estos azarosos tiempos pre revolucionarios las cosas ya no son así y parece que puede que incluso terminen resultando al revés.  Desacreditado el comunismo histórico por sus genocidios y crímenes contra la libertad y la dignidad de los pueblos, arrumbada electoralmente la socialdemocracia europea posterior a la segunda guerra mundial, la tarea actual del socialismo de nuevo cuño es devastar el orden espiritual, cultural y económico financiero de las sociedades y en particular la estabilidad de la clase media a fin de promover el advenimiento del NOM más despiadado, despótico e inhumano. Todo ello mientras se engorda la gusanera de una deuda impagable, rémora para cualquier política de futuro desarrollo económico y social verdaderamente sostenible. Y sin el más mínimo empacho se ponen en peligro las pensiones mientras se abren las fronteras en lo que parece aplicación del siniestro Plan Kalergi.

A esta tarea disolvente se encuentra entregado el gobierno títere del falsario doctor Sánchez. Un gobierno que actúa como coordinador más o menos eficaz de fuerzas ajenas escondidas tras la tramoya, todas enemigas de España, algunas de ellas sencillamente criminales.

Así no es de extrañar que en él no haya cosa parecida a un obrero o trabajador que se gane honradamente la vida o que cumpla sus obligaciones con Hacienda. El que más y el que menos trapichea, oculta patrimonio o fuerza la ley para escabullirse de pagar tributos mientras aumenta ferozmente la carga fiscal del común indefenso ante sus abusos.  Otros están íntimamente relacionados con las cloacas. Otras son indignas corre ve y díles de golpistas. Acaso todos y todas son chantajeables, mérito principal por el que han sido aupados a lo más alto de la cucaña gubernamental.

Si el socialismo ya no pretende velar por los intereses de la ciudadanía, ni menos por los de los obreros que era su pretexto histórico, las nuevas tareas son aumentar la deuda y la dependencia de las multinacionales e instituciones globalistas con señuelos de distracción aunque lesivos como la política de género que viene a sustituir a la de clases, la disolución nacional española en nuevos señoríos feudales con derecho de pernada. O, desde un punto de vista pragmático, disfrutar de poltronas, prebendas y sinecuras y estar bien posicionados donde haiga.

En este desorden de cosas, en este mundo al revés, no es de extrañar que la socialista ministra portabocazas gubernamental oculte su patrimonio real o more en la margen derecha del Nervión, en Neguri, junto con sus colegas potentados, los antiguos adversarios de la clase trabajadora que el heroico socialismo de la PSOE declara defender. Farsantes, sí. Pero también terriblemente peligrosos.

 

 

El capitán Trueno en el Barrio de las Letras

Aunque no suelo hacerlo esta vez voy a dedicar unas líneas a la nostalgia así como al recuerdo de un ser querido. Me refiero a mi entrañable tío Antonio, fallecido hace ya varias décadas.

De niño y en mi adolescencia, hasta la muerte de mi abuela Adora, vivía en lo que hoy es conocido como el barrio madrileño de Las Letras. En él vivieron o con él estuvieron vinculados muchos de los más grandes autores de nuestro Siglo de Oro, que han dejado sus gloriosos nombres en el callejero. Entonces no era tan famoso, era más tranquilo y recoleto, dentro de lo que cabe en una gran ciudad como la capital de España. Espejo singular de un Madrid más amable, más noble y humano, hoy lamentablemente desaparecido.  Mi casa estaba en la calle del Amor de Dios, un nombre demasiado grande para una calle tan pequeña, cerca de la sede de la Real Academia de la Historia, del cine Monumental, hoy dedicado a conciertos o del cine Doré o “Palacio de las pipas” luego reconvertido en filmoteca.

Algo más lejos el Paseo del Prado, entre Cibeles y Neptuno donde iba con mi madre y mi hermana a pasear o jugar bajo la arboleda. El edificio de Las Cortes, entonces ocupado por procuradores de los tres tercios y ahora por gentes variopintas incluidas alguno que otro Rufián o ejemplar de primitivo y feroz catalanopithecus. El Ateneo, un lugar enigmático y entonces para mi con un cierto de halo misterio o de especulaciones prohibidas. La pescadería La Astorgana en la calle León cuyos nutridos mostradores eran una especie de fascinante zoo dedicado a la ictiología. Siempre me maravilló la especialización de la antigua ciudad leonesa en la comercialización de pescados y mariscos procedentes de nuestras costas gallegas. Sobre todo entonces cuando el viaje por carretera desde Madrid a La Coruña y regreso era una aventura digna del Paris Dakar.

Y la cercana plaza de Santa Ana, donde de niño a veces iba a jugar a la pelota bajo la protección de mi abuela y de un gran árbol, quizás una pseudoacacia, antes de que se hiciese el arboricida aparcamiento subterráneo desde entonces existente, y hoy con acceso trampa de multas gracias a la bruja.

La plaza era un lugar de sosiego rodeado por el bonito edificio del Hotel Vitoria, donde paraban toreros y cuadrillas con toda su impedimenta y parafernalia y se comían unos magníficos huevos nido, especialidad de la casa. O el del teatro Español, de gran tradición o el cercano de La Comedia, famoso también por otros actos no estrictamente teatrales aunque sí relacionados con la Vida y la Cultura. También estaba la pastelería Suiza. Y, no lejos, el callejón del Pozo, donde se podían comprar algunos de los mejores hojaldres de España. Los vistosos azulejos andaluces de Villa Rosa, la de famosos saraos cuando la dictablanda. O el callejón de Álvarez Gato con sus espejos inspiradores del esperpento valleinclaniano. Hoy el esperpento no los necesita curvos: se refleja perfectamente en espejos planos. Y tascas típicas como Las Bravas, que aún perdura, o La Casa de las Gambas…

Sin olvidar en la misma plaza un conjunto de librerías y editoriales de especialidades científicas, técnicas o de ensayo, hoy desaparecidas, no sé si por algún sectario premonitorio designio de la inicua ley de memoria histórica o como adaptación a los signos de los nuevos tiempos. Es decir, como logro indudable del progreso democrático y amor a la Cultura del pueblo, felizmente reconvertidas en jolgoriosas cervecerías.

Mi tío Antonio fue un personaje de gran valía, frustrada parcialmente como tantas otras por el desastre de la guerra civil. Tras la prematura muerte de mi abuelo, no pudo seguir una carrera universitaria pero su perspicacia, sensibilidad e inquietudes por los temas literarios, culturales y artísticos, seguro que superaba a la de tantos enmucetados más o menos mohatreros actuales, que han tenido otras oportunidades más que la simple aunque meritoria de ser autodidacta.

Era buen aficionado a los toros y entendía de la Fiesta. Un rito antiquísimo y lenguaje de gran belleza, colorido y precisión, al cabo. Debatía con amigos como Tip y Coll  sobre el sentido de ella y, sobre todo, cuando ocurría algún trágico percance conmovedor, hasta qué punto era legítimo poner en peligro la vida humana. Sabía mucha Gramática. Su poeta favorito era Antonio Machado. Conocía muy bien los poemas de Campos de Castilla, y he deducido luego que probablemente se identificaba además de con los valores del paisaje soriano de donde era su padre, con el propio heterónimo machadiano Juan de Mairena. En todo caso, mi tío Antonio era un hombre en el buen sentido de la palabra bueno. Mi principal recuerdo de él es el de su bondad y generosidad conmigo.

Cuando yo era niño esperaba con cierto anhelo o impaciencia la llegada de los miércoles.

Era el día en el que salía a los quioscos un nuevo cuadernillo apaisado con las aventuras del Capitán Trueno.  Todo un gran héroe que sin embargo hay que reconocer que hoy lo tendría muy difícil. Reunía todas las papeletas de lo políticamente incorrecto. Blanco, heterosexual, sin veleidades pederastas pese a la tentadora proximidad del joven Crispín. Valiente, animoso, hombre de honor, generoso, gran militar por valor e inteligencia estratégica y táctica, paladín de la Justicia, cristiano y defensor de la Cristiandad, abnegado solidario con sus compañeros y amigos, fiel enamorado de un bella princesa nórdica que se había creído hija de un pirata y que casta pero decididamente acaba correspondiéndole. Un personaje modelo que parecía sacado de la Orden de Caballería de Raimundo Lulio. Muchas de sus aventuras se desarrollaban en un mundo tópico de términos y personajes históricos muy conocidos incluso por niños pero de vaporosa definición geográfica y escasos detalles técnicos o de erudición. Su espada no era flamígera pero sí era utilizada como símbolo de Sabiduría.

Entonces no se había impuesto el tenebroso trágala del liberticida multiculturalismo y los caballeros eran caballeros pero no energúmenos del heteropatriarcado. Y las damas se identificaban con el alma y sus virtudes a cuya defensa servía el ideal caballeresco. Los salvajes eran salvajes; los tiranos, tiranos, tiranos; la morisma, la morisma; los caníbales, caníbales… A todos ellos combatía nuestro héroe sin temor a que le llamasen fascista o españolista. Y es que los tebeos entonces eran tebeos y no comics. No había ONGs creadas o financiadas por Soros o cualquier otro filantropófago conocido u oculto, que figurarían de pleno derecho entre los villanos, bellacos, tiranos y malvados a combatir por nuestro héroe. El capitán, Goliath y Crispín lo hacían a cuerpo, dando la cara. Y como buenos españoles orgullosos de serlo, de pura raza. Con perdón. Desde luego, si el Capitán Trueno hubiera tenido una calle con su nombre, la siniestra loba comunista disfrazada de dulce abuelita demócrata se la habría quitado.

Ignoro si para protegerle del revanchismo golpista progre que nos trajo la pertinaz Transición o como otra memez nacionalista más, alguno que otro sesudo investigador paniaguado sostiene que al igual que Cervantes, santa Teresa de Ávila o Colón, nuestro capitán Trueno era… ¡catalán de Gerona!

Todos los miércoles mi tío me daba puntualmente una paga para comprar cada nuevo cuadernillo apaisado que compraba y leía con avidez, con premura, apenas sin detenerme bien en los dibujos.  Y cuando estaba la cosa más interesante ¡zas! la maldita palabra: “Continuará”.

Mi abultada colección de tebeos se perdió o desapareció en una mudanza. Ahora estoy revisando algunos episodios del Capitán Trueno en versión facsímil. No es lo mismo, desde luego, pero tampoco lo es ya mi visión de muchas cosas medio siglo después.

La colección del Capitán Trueno es un conjunto de trepidantes aventuras de acción. Pero también forma parte de la literatura de los mitos. De la lucha eterna entre el Bien y el Mal. Una pugna cuya batalla principal se encuentra en nuestra propia conciencia.

Los tebeos como los de esta saga servían para ofrecer modelos de conducta, para dar pautas de actuación cuando la vida empieza a abrirse al niño y al adolescente y con ella también se empiezan a ver los conflictos que plantea y se ha de hacer frente a las primeras batallas . Más tarde he podido comprobar como la buena Literatura con sus arquetipos y sus relatos nos enseñan muchas cosas. Que detrás de las peripecias visibles de la trama existen interpretaciones más profundas. Caballeros míticos como nuestro Don Quijote o el arquero Arjuna nos dan lecciones y muestran verdades muy profundas para ilustrar nuestra conciencia.

Ellos, o en su momento y a su modo el capitán Trueno, nos hacen ver qué queremos que reine en nuestra conciencia y conducta. Si el mundo de la Dama y sus valores: la Belleza, la Justicia, el Bien o la Libertad, o el de las pasiones y deseos causantes de sufrimiento, el egoísmo o la ignorancia. Los hábitos que producen descontrol, fracaso o profunda infelicidad, o los que promueven la salud, la sabiduría, la bondad o los del alma que ha sido desahuciada de su reino por los otros y que las actuaciones del capitán Trueno le pretende devolver.

Gracias, querido tío Antonio.

 

 

La última fechoría podemita

Como es sabido La Coruña y Cádiz tienen varias cosas en común. Bellas ciudades atlánticas situadas sobre sendas penínsulas, relacionadas desde hace siglos con el tráfico marítimo y el comercio. Una tuvo un famoso templo dedicado a Hércules en su pasado remoto. Otra tiene la Torre de Hércules, un faro de origen romano, monumento histórico Patrimonio de la Humanidad y precioso símbolo esotérico del hombre realizado, canalizador de energía. Ciudades de glorioso pasado liberal, ambas sufrieron ataques de piratas ingleses, el criminal Drake en un caso y el duque de Buckingham en el otro. Ambas con también agresiones durante la invasión napoleónica. Con sendos Hoteles llamados Atlántico, el de Cádiz modernizado parador de Turismo. Y ambas ciudades españolas celebran la festividad de la Virgen del Rosario como patrona. Ahora también otra vez compañeras en la desgracia, aunque esta vez los ataques vienen desde dentro de ambas, las hordas devastadoras están en la propia sede municipal.

En una el regidor es un tal El Kichi que es el pisha de la chosho Teresa, que es contestataria lideresa podemita andalusa y chosho del pisha Kichi alcalde podemita de la antigua ciudad constitucional que, pese a su actual postración, es una pasada gloria de España.

En la otra, para desgracia de la ciudad y sus vecinos, lo es un tal Julio. Un sectario, déspota sin ilustrar, liberticida, fanático, “galleguista”, jayán de popa de ganapanes, patanes y patanas arrebañadores y chuponas de presupuestos. Ineptos que en su vida se han visto en otra. Parásitos sin oficio ni beneficio, reclutados entre lo mejorcito de cada casa.

La última fechoría sufrida por esta ciudad humillada se acaba de perpetrar por el gobierno y la gobierna municipal y municipala.

Con motivo de la festividad de su patrona la Virgen del Rosario y junto a los Dominicos en la Ciudad Vieja coruñesa, como en otras ocasiones un grupo de voluntarios realizó un trabajado y vistoso tapiz u ofrenda floral en honor de la patrona. La alfombra quedó protegida y señalizada. Unas dos horas después de acabada, con nocturnidad y alevosía, con un insólito celo municipal, desde luego digno de mejor causa, (hoy la ciudad está sucia, degradada, los jardines deteriorados, algunos grandes árboles talados, como un espejo de la propia sucia y desgreñada banda del alcalde), el ayuntamiento mandó una heroica brigada de empuje para barrer y destruir la obra realizada y acabada de terminar.

Luego, para tratar de combatir la consiguiente indignación ciudadana el equipo municipal ha perpetrado una cínica nota aclaratoria que une a la felonía ya realizada la cobardía de la que ya hecho gala en anteriores escándalos. Redactada en gallego transgénico, hay que aclarar a los no coruñeses que Julio y su banda son fanáticos partidarios de la normalización lingüística, es decir de la imposición despótica del gallego incluso en ciudades españolas importantes como La Coruña. En ella no acepta que la felonía forme parte del acreditado proceso podemita de persecución religiosa y achaca lo sucedido a un simple error y no a un delito de odio o contra la libertad religiosa. Otro más de una cuenta interminable. Y anuncia una reunión de la concejala de la cosa esa del medio ambiente con los voluntarios creadores del destruido tapiz floral, a fin de tratar de calmar los ánimos y eludir responsabilidades.

Aún creyendo lo increíble, no resulta nada extraña tanta ineptitud o incompetencia: es lo habitual, lo acreditado, en esa tropa. Pero si fuese un error como pretenden alegar alguien tendría que pagar las consecuencias y aquí se viene demostrando que haga lo que haga no dimite nadie. Fuera del palacio de Maria Pita lo mismo resulta que hay que dar un palo al agua y la mayoría carece de oficio ni beneficio ni nunca hubiera soñado con cobrar sus actuales sueldos, gabelas o lo que “haiga”.

La calle es mía. Digo suya. Claro que la culpa de que los podemitas detenten el poder municipal aquí en otras desgraciadas ciudades españolas la tienen sus cómplices socialistas. ¡Qué dirá el pobre Paco Vázquez que tanto se desvelara por La Coruña de estos tan poco ilustres y leales herederos!

Nota aclaratoria:

Los términos Pisha y Chosho son los empleados en el argot gaditano popular

 

 

Un año después

El proceso golpista continúa sin que las instituciones, salvo algunos jueces que pese a las presiones y amenazas resisten de forma heroica en su intento de aplicar la Ley, hagan nada útil para evitarlo.

Es verdad que el discurso real, hoy hace un año, nos ofreció un momento de esperanza que resultó tan fugaz como una nube de verano. Tras un momento de desconcierto y disimulo acaso para despistar sus verdaderas intenciones y tapar incompetencias, felonías o desfalcos, los políticos e instituciones que debieran combatir el golpe volvieron a relegar a la nación dejando a más de la mitad de los españoles residentes en Cataluña abandonados a su suerte y sometidos la tiranía de los corruptos golpistas liberticidas.

El asunto es tan escandaloso que no debiéramos acostumbrarnos a él, como si no pasase nada. Y lo es no ya porque no nos defienda quien debe y puede sino incluso los mismos que tienen en ello especial responsabilidad porque han jurado hacerlo. Repasemos un poco la constitución ¿supuestamente? vigente.

Sin olvidar la intención constitucionalista expresada en el Preámbulo de la Constitución de proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos“  cabe recordar que en su parte normativa el artículo 56 dice que: “El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones… “

Y que el artículo 61 establece que: “El Rey … prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos…”

Y el siguiente indica que “Corresponde al Rey:  h) El mando supremo de las Fuerzas Armadas.”

Y el artículo 8.1 explica que “Las Fuerzas Armadas …. tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

Y el artículo 9 de la ¿supuestamente? vigente Constitución ordena que:

  1. Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico.
  2. Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integran sean reales y efectivas, remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.”

Por lo que se refiere a los partidos políticos españoles el artículo 6 ordena que: “Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos”.

Y en lo referente al Poder Judicial, el artículo 118 sostiene que: “Es obligado cumplir las sentencias y demás resoluciones firmes de los Jueces y Tribunales, así como prestar la colaboración requerida por estos en el curso del proceso y en la ejecución de lo resuelto”.

La Constitución también establece una serie de mecanismos además del ya famoso artículo 155 para poder mantener la legalidad y el orden constitucional en situaciones extremas. Así los de estado de alarma, de excepción o de sitio establecidos en el artículo 116. Aunque existe un “pequeño detalle”. En su declaración o propuesta a las Cortes según los casos, ha de intervenir el mismo Gobierno que en estos momentos forma parte más del problema por su manifiesta complicidad con los golpistas que de su solución.

Basta con esta incompleta retahíla para comprobar dónde estamos. Pero, ¿tenemos verdadera soberanía?  Acaso, ¿no estamos España y los españoles bajo un poder no declarado que la, nos, mantiene secuestrados? ¿Por qué no actúan en nuestra defensa y en el del actual orden constitucional quienes tienen la obligación de hacerlo?

Y si tenemos soberanía tampoco se entiende la actitud del Jefe del Estado.  ¿Es que la constitución del 78 es tan defectuosa que en verdad no puede hacer nada? Si así fuese, ¿entonces para qué vale una figura meramente decorativa en circunstancias como las gravísimas actuales en las que la propia supervivencia de la nación está gravemente amenazada?

O, por el contrario, si no se actúa ¿no es por impedimento legal o constitucional, sino por una hipotética imposición política de agentes, instituciones o Estados enemigos?

Otra pregunta inquietante: ¿Somos los españoles peones de un juego en el que han decidido seamos sacrificados como una etapa del NOM que se nos quiere imponer?

Entiendo como español preocupado por lo que está sucediendo y por el cómo está sucediendo que en situaciones tan graves como la presente el Jefe del Estado debe hacerse notar. Debiera actuar apurando al máximo las atribuciones y cometidos que la Constitución le brinda.

Su intervención de hoy hace un año fue muy importante. Su silencio actual inquieta.

 

 

 

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.