Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

La santa Compaña

 

                                                                                 Entre las nueve y las diez

                                                                                 Deja la noche para quien es

 

De lo que no se puede hablar mejor es callarse” nos advierte Wittgenstein en la contundente proposición que cierra su famoso Tractatus. Pero esta vez no vamos a hacer demasiado caso a don tractatus rev occidenteLuwding porque si no apenas podríamos hablar de nada.  Bien por las dificultades epistemológicas de acceso al conocimiento. Bien, (o mal), por razones más pedestres como son la casi censura objetiva y subjetiva con que se suelen tratar ciertos temas en España. Baroja decía que el éxito rápido no se puede conseguir más que adulando al público. Es decir, mintiendo.  Sin embargo, como acostumbro y los lectores de Vosotros merecen, voy a exponer aquí lo que pienso.

Así, en las líneas siguientes propongo al amable lector una breve revisión de uno de los mitos gallegos más famosos, considerado como mera superstición por los racionalistas a ultranza, el de la Santa Compaña. Cuya interpretación constituye todo un desafío epistemológico.  Quizás lo primero que cabría decir es que aunque se trata de una de las joyas de la Antropología gallega no es un hecho diferencial. Con variados aspectos formales o de detalle, de un modo u otro, se encuentra presente como una invariante de la Cultura universal en relación con la muerte.  Un mito, decían los griegos, es la expresión de una realidad espiritual que lo trasciende.  Sin embargo, modernamente no es esa la acepción dominante. Nuestro Ortega sostenía, a mi juicio de modo errado, que el mito era enemigo de la ciencia. Digo de modo errado porque para entenderlo es preciso separar la realidad del fenómeno de la forma o expresión contingente que pueda adoptar en las diferentes sociedades y culturas y de la interpretación que se hace del mismo según las creencias religiosas o intelectuales dominantes.

Modalidad de un mito universal

Relacionado de modo muy estrecho con el mito gallego de la Santa Compaña se encuentra el asturiano de la Buena Gente o Huestia, término que viene de hueste, ejército, compaña, en este caso de fantasmas. Pero ya el considerado padre de la lengua española como idioma culto, el riojano Gonzalo de Berceo, se hace eco de una variante de esta tradición en uno de los milagros de Nuestra Señora, el relacionado con Teófilo. Y también es frecuente con alguna variante en otros lugares de España. Y de un modo más genérico se asemeja a otros muchos de gran valor estético con notable influencia en la Historia del Arte: así por ejemplo, el comendador que en cuerpo astral invita a Don Juan a acompañarle, las huríes coránicas que reciben a los caídos de la guerra santa. Las valquirias de mitos nórdicos que recogen a los guerreros muertos en combate como ilustraba musicalmente Wagner en su famosa cabalgata de la segunda entrega de la Tetralogía de los Nibelungos. O la variante de Eros y Tanatos, el Alma rescatada de la Muerte por el Amor del bellísimo e inspirador mito de Orfeo.

quixote 11_optTambién los cortejos astrales retratados por nuestro gran Cervantes en sendos pasajes de El Quijote: En la cueva de Montesinos con el cortejo de Belerma y el corazón de Durandarte. Mito que, por cierto, tiene una imitación gallega en la vida real: al igual que Belerma, Juana de Vega, la viuda de Espoz y Mina, también guardaba el corazón de su esposo metido en un cofre. Otro más, cuando don Quijote ve la procesión del mago Merlín y le explican qué debe hacer para desencantar a Dulcinea. O cuando acomete a los disciplinantes que escoltan un cuerpo muerto desde Baeza hasta Segovia. Trasunto evidente de un conocido hecho histórico, el traslado del cadáver de San Juan de la Cruz.

Para terminar esta breve relación, otra variante literaria: Después de una noche tenebrosa, Espronceda también hace vivir su propio entierro a El estudiante de Salamanca: “Era más de media noche…los vivos muertos parecen, los muertos la tumba dejan…”

Dentro de la Arqueología española cabe entender también que quizás muchas de las figuras de la Fraternidad de Elo, anterior al Cristianismo, como las descubiertas en el zigurat natural de Montealegre (Albacete) pudieran representar alguna forma de cortejo o procesión astral relacionados con antiquísimos ritos mesopotámicos, introducidos en España por el pitagorismo.

Versiones gallegas del mito

 Entre las descripciones o interpretaciones personales relativas a la Santa Compaña, que pueden presentar diferentes variantes más o menos de detalle, podemos traer aquí la de Claudio Cuviero escrita a finales del XIX y basada en sus recuerdos de la niñez:

“Hay una hora en la noche, la más triste y fatídica; en ella los espíritus, fantasmas y visiones dejan sus ocultas moradas y vienen a este mundo a expiar sus culpas, bañando de terror las mentes de los sencillos labradores. Esta hora está entre las nueve y las diez. De aquí el adagio gallego que tan bien observan los hijos del país.

                                              Entre las nueve y las diez

                                             Deja la noche para quien es

Y, en efecto, poco después de las nueve, empiezan a distinguirse en lontananza multitud de luces que, pausada y majestuosamente, caminan sin rumbo ni dirección fija.  Apenas estas luces se divisan en la aldea, cuando un pánico terror se apodera de todos los vecinos; ciérranse las ventanas, atráncase las puertas, cada uno se encomienda al santo de su mayor devoción y entre  la consternación y espanto general escúchanse las voces de: ¡A Compaña! ¡A Compaña!

Motivo hay, efectivamente para una tan grande confusión, porque las que llevan aquellas luces son almas en pena, que después de haber entrado en la iglesia de donde toman la cruz y el escano (peto de las ánimas) empiezan a vagar por los contornos, penetran en las habitaciones, se apoderan de las personas dormidas, las sacan por el ojo de la cerradura, y entregándoles un hacha de cera, las hacen acompañar a la lúgubre procesión. Si, por acaso, en su tránsito, encuentran alguna persona que no haya tenido la precaución de echarse en tierra fingiéndose muerta, se apoderan de ella y entregándole un hacha la obligan a formar parte del acompañamiento”.

Otras versiones recogen que la doble hilera procesional acompaña a cuatro porteadores de un féretro vacío aún pero en el que se puede identificar la figura del próximo fallecido en cuerpo astral.

Dentro de los ritos antropológicos tradicionales gallegos relacionados de modo muy estrecho con la muerte, además del de la Santa Compaña, destacan también otros no menos populares, así las procesiones de ataúdes como las de Santa Marta de Ribarteme o las mortajas del Nazareno en la Puebla del Caramiñal. En la primera, dedicada a la hermana de Lázaro el resucitado, los “ofrecidos” incluso son transportados dentro de los féretros ellos abiertos, por sus deudos. En la del Nazareno, los ataúdes son llevados por los devotos y el “ofrecido” va detrás del féretro. De color blanco en el caso de los niños, sobre la cabeza de su madre o padre.

sudario_optCreo que estas tradiciones rituales más o menos deformadas se pueden encuadrar dentro de la llamada magia simpática. Se pretende evitar con ellas que el cortejo de la Santa Compaña, considerado maléfico sino terrorífico, se lleve al posible difunto en el féretro pues ya lo hacen por ella otros agentes bienhechores o más afines por amistad o parentela al que pudiera fallecer. Sin embargo, estas manifestaciones populares tradicionales acaso puedan ser reminiscencias o deformaciones, de las antiguas ceremonias litúrgicas iniciáticas propias de las antiguas escuelas de los Misterios o ciertas órdenes monásticas en la que los recipendiarios han de morir y renacer simbólicamente a una nueva vida, en pseudo tumbas que tanto abundan en antiguos templos o monasterios prerrománicos y románicos.

También cabe relacionar estas procesiones o las de la Santa Compaña con las de Semana Santa donde los nazarenos o cofrades con sus capirotes y uniformes asemejan manifestaciones en el plano material de cortejos de otros diferentes planos. Pero en su origen simbólico el Camino de Santiago es una procesión de estrellas, La Vía Láctea. Y para la tradición griega las almas heroicas se convierten en estrellas. Otra s and 3_optversión mitológica sostiene que primero junto al cabo Ortegal, en san Andrés de Teixido, y luego, una vez reelaborada por el Cristianismo, en Compostela estaba una entrada al “inferos”. Sea como fuere, ciertos clarividentes, explican que en san Andrés habría una especie de hospital de almas en espera o transición, de donde vendría las creencias en que allí va de muerto quien no fuera de vivo o en que durante la peregrinación al santuario hay que tener cuidado de no pisar lagartijas, culebras u otros reptiles no fueran a ser manifestaciones del alma de algún desorientado galleguista en busca de redención.

Como puede verse existe una gran semejanza con el hilozoísmo como concepción del mundo: la generalización de la idea de la vida a todos los seres. El intento de referir a un origen psíquico el conjunto de las cosas y de los fenómenos naturales. El mito de la concientización progresiva del Todo a través de la evolución creciente de sus criaturas desde el mineral hasta el ángel. En las bellas palabras de un soneto del poeta trágico portugués Antero de Quintal: ¡Almas en el albor de la existencia; despertaréis un día en la Consciencia; y flotando, ya puro pensamiento; veréis caer deshechas, lentamente; las vanas formas que creó la mente; y acabará, por fin, vuestro tormento!

Un fenómeno con explicación metapsíquica

¿Qué fenómeno es el que se trasmite con el mito de la santa Compaña? Lo que se expresa es un fenómeno metapsíquico: la experiencia de la percepción del plano astral por personas en estado de hipersensibilidad que puede hacerse más general mediante una persona dotada de facultades mediúmnicas o especiales. Esta percepción astral se asocia a la muerte. Cosa que enunciada así, tan de sopetón, puede mover a incredulidad sino sonrisa suficiente del lector más racionalista, que no investigador ecuánime racional. Pero este tipo de fenómenos han sido estudiados por muchos científicos de talla internacional, que en un principio trataban de demostrar que se trataba de fraudes o supercherías, hasta darse cuenta que dicha hipótesis del fraude bien pudiera explicar algunos, o muchos, casos pero no todos. Así, por ejemplo, entre otros, Sir William Crookes, descubridor del elemento químico talio, el naturalista Russell Wallace, Geley, el reverendo Stainton Moses, el astrónomo Flammarion, el alienista Lombroso, Oliver Lodge o el Profesor Richet, catedrático y Premio Nobel de Medicina de 1913. Este notable y valiente profesor de Fisiología en la Sorbona dedicó gran parte de su vida a la investigación de estos fenómenos extraños que el bautizó con el nombre de metapsíquicos. Sin embargo, el término Metapsíquica que voy a seguir utilizando comenzó a ser sustituido desde el congreso de Utrech en 1953 por el más conocido hoy de Parapsicología, empleado en Alemania.  Se pretendía desligarlo etimológica y simbólicamente de la metafísica para mejor resaltar lo empírico o fenomenal.

richet metapsiq_optEl doctor Richet define la Metapsíquica como la ciencia que tiene por objeto los fenómenos mecánicos y psíquicos debidos a fuerzas que parecen inteligentes o a potencias desconocidas latentes en la inteligencia humana. La Metapsíquica puede ser objetiva y subjetiva: La primera menciona, clasifica, analiza ciertos fenómenos externos, perceptibles por nuestros sentidos, de naturaleza mecánica, física o química, que no dependen de fuerzas conocidas en la actualidad y que parecen tener carácter inteligente. La Metapsíquica subjetiva estudia los fenómenos que son exclusivamente intelectuales. Estos se caracterizan por la noción de ciertas realidades que nuestras sensaciones o han podido revelarnos. Ocurre cual si poseyéramos una facultad misteriosa de conocimiento, una lucidez que nuestra clásica psicología de las sensaciones no puede todavía explicar. Richet propone el nombre de criptestesia para esta facultad de naturaleza desconocida. La metapsíquica subjetiva es interna, psíquica y no material. La objetiva es material y externa. A veces el límite entre unos y otros fenómenos resulta incierto. Los fenómenos subjetivos suelen ser mejor admitidos que los de la Metapsíquica objetiva que resultan más incoherentes con los paradigmas científicos dominantes.

Richet asegura que está establecido, es decir no es una simple hipótesis sino un hecho, que: “existen vibraciones o fuerzas en el Universo que conmueven nuestra sensibilidad y determinan ciertos conocimientos de la realidad que nuestros sentidos normales no han podido dar”. Richet descubrió, gracias a sus propias experiencias durante décadas como profesor e investigador, al menos cuatro importantes fenómenos: Criptestesia. Telequinesia. Ectoplasmia. Premonición.

La Criptestesia o lucidez de los antiguos es la facultad de percepción diferente de las facultades de conocimiento sensoriales normales.

La Telequinesia es una acción mecánica diferente de las conocidas que se ejerce sin contacto, a distancia, sobre objetos y personas, en ciertas condiciones.

La Ectoplasmia o materialización de los antiguos autores es la formación de objetos diversos que generalmente parecen salir del cuerpo humano y toman la apariencia de una realidad material, como ropajes, velos, cuerpos vivos…

La Premonición es una variante de la criptestesia, la capacidad de conocer fenómenos o hechos futuros, en consecuencia la facultad de adivinación, y una de las más difíciles de explicar.

Estas definiciones están recogidas de su Tratado de Metapsíquica de 1922, versión española de Editorial Araluce, prologada por el Doctor Ferrán, que constituye uno de los más importantes tratados científicos sobre este tema.

El mito gallego de la Santa Compaña tendría aspectos metapsíquicos tanto subjetivos como objetivos.

Interpretaciones eclesiásticas

La Antigüedad tenía noticias de la existencia en el hombre de muchos principios y cuerpos diferentes. Tal era la creencia de los zorastrinos, la de los egipcios y la de los griegos. También parece encontrarse en la iconología sumeria con sus conocidas e inquietantes figuras aladas. Y desde luego en la Iglesia Católica primitiva, sin olvidar el priscilianismo, aquí en Galicia.

Un moderno gran investigador de estos fenómenos, Sir Arthur Conan Doyle,  autor de la famosa saga del investigador Sherlock Holmes, médico, estudioso del mundo del esoterismo, achaca a la ignorante beatería hipócrita dominante los ataques del clero cristiano que sacrifica el Conocimiento al Poder ya que “es sorprendente que al leer los primitivos escritos de los Padres de la Iglesia, hallemos que éstos poseían ya completamente el conocimiento psíquico y de las ciencias psíquicas. Los cristianos primitivos vivían en íntimo y familiar contacto con los seres invisibles, y su fe absoluta y constante se fundaba en el conocimiento positivo y personal que adquirían con dicho contacto”.

Sin embargo, la Iglesia Católica cuenta infinidad de casos, entre ellos:

San Agustín en La ciudad de Dios habla de un caso de desdoblamiento en forma animal el del padre de Prestantius. Este había comido un alimento envenenado y quedó como dormido varios días sin que fuera posible despertarle. Cuando despertó al cabo de varios días relató lo que creía haber soñado. Se había transformado en caballo y había estado llevando provisiones a unos soldados a Rhetia, dando detalles que se pudieron comprobar.  San Agustín trata de explicar el hecho: no creo que sean demonios. “Más bien creería que en este hombre el elemento de la imaginación que se transforma en fantasmas, tomaba el aspecto de las cosas exteriores, bajo la acción del pensamiento o de los sueños, y aunque incorpóreo revistiendo con prontitud maravillosa la imagen de los cuerpos, creería digo que este elemento, cuando apariciones_optlos sentidos permanecen amodorrados o cerrados puede de manera que no se explica, presentarse a los sentidos de otro con forma corporal. Así mientras su cuerpo yace en cualquier parte, viviendo aún, pero con los sentidos encadenados más fuertemente que durante el sueño, el fantasma de su imaginación, incorporado, por decirlo así a los rasgos de cualquier animal, aparece ante los sentidos de otras personas, y el mismo se ve, como se ve en los sueños, llevando fardos bajo aquella forma…” (Lib, 18, c23)

El papa san Clemente celebraba misa en Roma cuando de pronto pareció que se durmió con profundo sueño, que duró tres horas. Cuando despertó dijo al pueblo que por orden de san Pedro había ido a Pisa a consagrar un templo. Todos los fieles le habían visto en Pisa durante el oficio que se había celebrado el mismo día y a la misma hora en que dormía en Roma.

En 1571, san Francisco Javier se hallaba en un navío que iba del Japón a China y que fue sorprendido por una tempestad terrible. Quince hombres que habían bajado a una chalupa fueron arrebatados y desaparecieron. Cuando el temporal amainó, la tripulación se preocupó por el bote, pero san Francisco Javier que estaba en oración les dijo que no se preocuparan, puesto que aparecerían pasados tres días. Efectivamente, así fue. Rescatados los desaparecidos, indicaron que no habían tenido miedo porque el santo había estado todo el tiempo con ellos, guiando la pequeña embarcación. La tripulación del navío también aseguraba que éste no había abandonado la nave en ningún momento.

También es conocido, e influyó en su posterior canonización, el desdoblamiento astral de San Alfonso María de Ligorio que le permitió asistir a la muerte del Papa Clemente XIV en Roma mientras permanecía en Nápoles.

Para explicar estos extraños fenómenos más allá del recurso al milagro se barajan por la Iglesia dos hipótesis:

Los partidarios de la bicorporeidad real o desdoblamiento, que admiten que el alma se puede separar del cuerpo, alejarse de él y aparecer lejos, tomando la materia del medio ambiente para constituirse un cuerpo que es exactamente el doble del que permanece inanimado.

Los partidarios de la representación, la mayoría, que creen que el alma no abandona jamás el cuerpo sino en la muerte, y que es un ángel el que toma las apariencias del cuerpo para ejecutar por sí mismo los actos que se atribuyen a la fantasma. También puede darse el caso que el individuo se traslade en cuerpo y alma, y entonces es el ángel quien toma su lugar como durmiente.

El primer caso coincidiría con las ascentrales técnicas y prácticas chamánicas de desdoblamiento inducido, en este caso de los chamanes, de carácter voluntario. De modo semejante el místico extático sumido en el sueño del éxtasis permanece inerte con apariencia de muerte, mientras que en otra parte aparece vivo y ocupándose del cumplimiento de su misión. El alma tendría la facultad de separarse del cuerpo mientras el éxtasis durase. Tal vez los místicos alcanzan la visión de este otro plano dimensional cuando hablan de ser trasportados al tercer cielo (San Pablo) o a la séptima morada (Santa Teresa) por citar algunos famosos dentro del ámbito del Cristianismo auque el fenómeno de la Mística sea universal. La antes citada Santa Teresa de Ávila estuvo a punto de ser enterrada viva en cierta ocasión durante un éxtasis experimentado durante su juventud en el que parecía muerta. ¿Por qué no muere, si no está el alma? Porque no se habría separado totalmente del cuerpo permaneciendo unido a él de forma sutil. Para algunos autores cristianos hay que distinguir entre alma y espíritu. Se llama espíritu cuando tiene conciencia de su elevación y de las maravillas que Dios ha obrado en ella, cuando se purifica, se separa de la tierra para vivir hacia Dios. Se llama alma cuando se une a su cuerpo para animarle para conservar en él su vida vegetativa y animal.

Constitución del hombre

doble etereo_opt¿Cómo está constituido el hombre? Evidentemente del cuerpo material o bioquímico. Pero ¿existen más cuerpos? Las religiones establecen que existe también un alma o espíritu, que según algunos autores incluso sería pesable en determinadas condiciones. Una curiosidad: según experiencias del Doctor Duncan la diferencia de peso observada en el momento de la muerte del hombre sería de unos 60 o 70 gramos.

Las escuelas y concepciones esotéricas sostienen la existencia de una especie de intermediario entre uno y otro que está en comunicación con ambos.  Tal sería el Ferner de Zoroastro, el Zelén de Ruach de los cabalistas, el nefest de la Biblia, el arqueo de Paracelso, el periespíritu de los espiritistas, el cuerpo astral de teósofos y alquimistas…

Ahora bien, este elemento intermediario también puede dividirse a su vez según las diferentes escuelas esotéricas. Suelen dividir esta tipología ternaria a su vez en otras tres de las que sus límites contiguos se solaparían dando lugar a una constitución septenaria del hombre. La doctrina de la multiplicidad de cuerpos, vehículo cada uno de un alma ya era defendida por Prisciliano y en general por la Gnosis. Dentro de esta visión antropológica las almas irían descendiendo cada una en su plano hasta cada vez mayor grado de materialización.  Tras la muerte, el proceso sería contrario, si bien afectado por la metempsicosis. Por ello los priscilianistas negaban la resurrección de los cuerpos como defiende el Cristianismo oficial. Según Murguía el priscilianismo arraigó en Galicia gracias a la tradición panteísta celta, cosa que objeta Menéndez Pelayo, creo que con razón, en el sentido de que el segundo era materialista y el primero de orden idealista pues la materia era obra defectuosa de un demiurgo malo.

cuerpo mental_optAhorro al amigo lector la  farragosa enumeración de los distintos términos con los que cada escuela los designa porque nos importan más los fenómenos que sus teologías. Pero, a efectos descriptivos para la mejor comprensión del fenómeno, adoptó aquí la siguiente clasificación según el nivel de materialización y supervivencia de cada cuerpo que resulta vehículo de manifestación en su plano correspondiente del superior: Cuerpo físico. Doble etéreo. Cuerpo astral. Cuerpo mental. Cuerpo causal.  Cuerpos espirituales superiores o de alta vibración, inaccesibles a la investigación empírica. Según la terminología de los teósofos el espíritu sería el cuerpo mental y el alma el cuerpo astral. El cuerpo glorioso llamado así por San Pablo sería la combinación de cuerpo astral y cuerpo mental.

El doble etérico se disuelve pocos días después de la muerte del cuerpo físico. Por eso no se deberían incinerar los cadáveres hasta al menos pasados tres días desde el fallecimiento. El cuerpo astral, que posee forma humana, se mantiene en su plano durante mucho más tiempo. El cuerpo mental es una especie de aura especialmente brillante en la cabeza.  Al parecer, el Dr. Baraduc lo habría fotografiado en forma de bola luminosa. El cuerpo causal no parece poseer forma definida ni se ha podido fotografiar. Sería la frontera de las manifestaciones perceptibles por el presente conocimiento humano.

¿Qué es lo que se “vería” en la Santa Compaña?

Es difícil contestar a esta pregunta y siempre nos podrá quedar una duda razonable. Los científicos metapsíquicos, una vez descartado el fraude o superchería como el de los monjes rijosos del monasterio de Cornellana, aludirían a los ectoplasmas como realidad experimental.  Son muchos los casos conocidos. flam 1_optA lo largo de decenios, Camilo Flammarion recogió varias decenas de miles de los que publicó una vasta selección en su famosa trilogía La Muerte y el Misterio, editada en España por Aguilar. Esto parece claro.

Pero a su vez estos ectoplasmas pueden ser cuerpos de otros cada  vez más sutiles como en una especie de muñeca rusa, envoltorio de otros más internos. Para los cabalistas cada mundo superior está contenido en el inferior como dechado e imitación, y es influido y regido por el superior. En el conjunto impera la ley divina o la inmediata presencia de Dios, la Schechinah.  El hombre terrenal es el microcosmos. El cuerpo es la envoltura del alma. El investigador Durville, entre otros, mediante hipnosis profunda ha realizado experimentos de progresivo desdoblamiento sucesivo. Una conclusión es la sorprendente exteriorización de la sensibilidad.

Aquí lo que nos interesa es el vehículo etéreo que serviría de primer plano a la conciencia post mortem y la cuarta dimensión del espacio. Este mundo o plano astral es el en el que los teósofos colocan la primera actividad de la conciencia tras la muerte. Es muy probable que en el cortejo astral que da lugar al mito de la Santa flam 2_optCompaña lo que se perciba sea una manifestación de cuerpos astrales y mentales.

Pero la Santa Compaña tiene un cierto componente de terror maléfico.  No exento de paradoja. En efecto. Algunos clarividentes consideran el proceso de la muerte como un nacimiento a otro plano diferente de existencia. Así los cuerpos sutiles del moribundo después de abandonar el cadáver serían recibidos para ayudarle y confortarle en ese trance por los cuerpos astrales de familiares o amigos de modo semejante al modo en que el bebé es recibido por los asistentes al parto.  A este fenómeno se achacaría el frecuente aparente delirio de muchos moribundos que, ante la incredulidad de sus acompañantes, pretenden ver junto a sí a personas allegadas ya fallecidas que vienen a acompañarle y asistirle en el trance de la muerte.

¿A qué se debería este aspecto maléfico de la Santa Compaña? Aquí si creo que cabría hablar de superstición debido al miedo inculcado por la religión tradicional que subordina el Conocimiento al Poder.  La ignorancia es madre de temores. En la Tradición tibetana se leen directrices de su famoso Libro de los Muertos flam 3_optpara evitar que los cuerpos sutiles del recién fallecido no se extravíen en el plano astral y en la medida de lo posible se libren de otra etapa en la rueda de las reencarnaciones. Otras tradiciones hablan de un llamado círculo del espanto dentro del plano astral. Una especie de pandemonium monstruoso que rodea el globo y que debemos franquear. Formado por el entramado de pasiones incontroladas de la humanidad, el cuerpo astral de los suicidas y por entes astrales retenidas en su evolución espiritual. En el Libro de los Muertos del antiguo Egipto se encuentra la confesión a Maat, diosa de la Verdad, en la que el difunto hace una declaración de no haber vulnerado la Ley Moral. Con su cabeza de perro o chacal, Anubis hace las veces de dios psicopompo, del mismo modo que Fausto recoge un perro negro que luego resulta ser Mefistófeles. También cabe recordar las diferencias de percepción o interpretación de las Noches de Walpurgis en ambas partes de la obra de Goethe. Mientras la Walpurgis medieval, de influencia eclesiástica, aparece como grotesca y maléfica, la de evocación clásica despliega los valores estéticos de la mitología griega, donde Eros se muestra como dador de Vida.

En todo caso, la Metapsíquica nos puede ayudar a conocernos mejor como microcosmos dentro de un macrocosmos más amplio del que formamos parte. Y además que la Metapsíquica también el Arte y  la Cultura.

Interpretación desde la Cultura

He aquí otra vez la gran cuestión. La Cultura no como erudición sino como forma de liberación humana. mercurio y las tres diosas_optLos admiradores de la antigua civilización clásica deberíamos recuperar los tiempos de Eros y Tanatos, de los antiguos mitos sobre la naturaleza del alma, del Amor que nos rescata de la muerte. Así, el simbólico desencantamiento de Dulcinea o superación del mundo de la materia, la Dama que el enamorado caballero Don Quijote debe rescatar para recuperar su verdadera forma y naturaleza. El tiempo a-histórico en que Orfeo el civilizador y dador de Cultura atravesaba el Hades en busca de Eurídice en una de las aventuras cenitales de la Cultura occidental que más notables logros estéticos ha logrado inspirar. Acaso no sea casualidad que la ópera moderna como renovación de los antiguos dramas sacros nace en el palacio del duque de Mantua con una representación ideada por Claudio Monteverdi sobre el mito de Orfeo. Luego la joya conmovedora de Gluck, pionera del leit motiv wagneriano, o la de Haydn  entre otras, ligadas a la renovación musical y estética. O la reelaboración mozartiana del mito órfico combinado con el eleusino en La Flauta mágica. El mito del rescate por amor: Proserpina, Eurídice o Pamina y Dulcinea, simbolizan al alma, la Dama del caballero.

Y es que necesitamos revivir los planteamientos éticos adornados de los mayores logros estéticos de la Cultura occidental. De los mensajes de muchos de sus más grandes autores. Pero las culturas y las formas cambian con los tiempos. Para muchos gallegos de hoy el mito de la Santa Compaña es cosa de un pasado remoto y supersticioso que conviene arrumbar. El pertinaz “aparecido” que le estropeaba el negocio al simpático bandido Fendetestas en su corredoira atajo y a quien éste quería llevar con la “Buena gente” sería cosa de otra época superada hoy por la modernidad de los peajes de AUDASA. Aquí en Galicia, al igual que en el resto de España, lo que hoy mola es la moda anglosajona del llamado Halloveen, que mueve dinero, comercio de máscaras y cachivaches o festejos lucrativos. No se trata de la negación materialista de la espiritualidad o de la supervivencia del alma, sino simplemente de su frivolización, de su adaptación a la mentalidad infantiloide del nuevo ciudadano disfrazado que vive sin vivir en él, feliz votante a lo que le digan en la inopia de esta civilización deshabitada. Acaso tenga razón Rene Guenon cuando sostiene que la nuestra es una civilización sin metafísica  y por eso yace en crisis permanente. La crisis espiritual que es la madre de todas las demás, incluida la estética, la política o la económica.

Mas tales cosas parecen relegadas en este siglo tan frívolo, tan renovadamente supersticioso, tan cobarde e incapaz de mirar a la muerte cara a cara, en el que tomar en serio la metapsíquica, las otras dimensiones de la existencia, la metafísica, se considera algo anticuado, o propio de gente desatinada con ganas de fastidiar, enturbiar la ejemplar Feliz Gobernación del Régimen o simplemente dar la nota porque no pillan subvenciones.

 

Artículo publicado en el número 5 de la revista Vosotros

 

 

La Opinión del Lector: Ser estadistas

 

Remitido por el Dr. Cossío Coll

pintadaEn nuestra vida política nacional apenas se deposita la esperanza en algún dirigente que surge, sobreviene el desencanto. Es por esa incoherencia básica de quienes MENOSPRECIAN LOS PRINCIPIOS, substituidos por la táctica. Se dedican a respaldar políticas diferentes según el grupo al que de dirigen en cada momento. Tan pronto están dispuestos a seguir una demencial política extremista de “izquierdas”, que llena de ansiedad millones de votantes de la imagen moderada del PSOE, como están dispuestos a adoptar una posición de abandono de lo que esperan los votantes del PP, que es la clara defensa de la entidad nacional, pues ocuparse sólo de la economía no es suficiente. Ahora mismo aun es peor, pues entienden hasta a los nazis de “izquierda” y de “derecha”. Ni se  escucha al pueblo, ni se le ofrecen soluciones a sus problemas. 

Después de la abstención del PSOE en Navarra me pregunto ¿PARA QUÉ SE QUIERE SER PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE ESPAÑA? ¿Cómo es posible que se deje la Consejería de Educación de Valencia en manos de separatistas? ¿Cómo es posible que se pacte con cualquier cosa que, conculcando la ley todos los días y haciendo escarnio de sus símbolos, intenta destruir el Estado y la Nación? ¿El Estado puede permanecer indiferente respecto a lo que estudian los niños, cuando se trata de los futuros ciudadanos y se tiene un deber para con ellos? El Estado debe asegurar la buena educación de los niños, protegiéndoles además de la propaganda que proviene de las autoridades locales, los profesores que utilizan la política como medio de vida y de los grupos de presión antinacionales. ¿Para ésta dejación de responsabilidades tres generaciones han tenido que sufrir el miedo, la guerra, la cárcel y la exclusión civil y laboral desde el último cuarto del siglo XIX?. ¿Se hace en nombre de la paz? No parece el camino acertado para preservarla. ¿No sabemos todos que la inmensa mayoría de los españoles fueron, en cierta medida, culpables del horror de la guerra civil? ¿Que era inexcusable superar la barbarie y el horror buscando una fórmula parlamentaria que evitase el germen de descomposición que implicaría volver al punto de partida que puso en marcha la crisis revolucionaria de 1934 y  la matanza de 1936? ¿Que el Rey Juan Carlos I aceptó la Ley Sucesoria para salvar la restauración democrática integradora DE TODOS los españoles?

Ahora casi todos quieren “reformar” LA CONSTITUCIÓN por la presión populista, o armada, de grupos anti sistema democrático. EN ESPAÑA NOS HEMOS DADO UNA CONSTITUCIÓN QUE HACE TIEMPO NI SE RESPETA NI NADIE HACE RESPETAR. La CONSTITUCIÓN surgió con fuerza después de la terrible historia de la II República. La inmensa mayoría de los españoles la aprobamos para dejar atrás la locura fratricida y encontrar la paz en el mutuo perdón y la democracia. Aun había, y hay, mucha gente que queríamos olvidar y a la vez reconocer virtudes en antiguos enemigos. Así que buscamos respeto y una vida en paz para todos al amparo de la Constitución. Pero es evidente que en España hay que corregir un déficit de ejercicio de autoridad legítima frente a la algarada y la ilegalidad.

Deberíamos ADEMÁS ser conscientes de que a los renacidos problemas políticos de siempre se suma ahora la GRAN CRISIS DE UNA JUVENTUD CONSUMISTA, en la que EL IDEAL se ha convertido en la pura satisfacción material y encima ha perdido la fe en la moral de las minorías dirigentes. ESTAMOS EN UNA NUEVA SOCIEDAD EN CRISIS DE VALORES. ¿CREEN NUESTROS POLÍTICOS QUE ASÍ SE PUEDE PACTAR, SIN GRAVES CONSECUENCIAS, CON CUALQUIERA PARA CONSEGUIR UNA AUTONOMÍA O UN AYUNTAMIENTO o para que no lo consiga la leal oposición?. Las INSTITUCIONES que no cumplen su razón de ser se convierten en instrumentos “mafiosos”, a los que se sacrifica la seguridad y el bienestar de la gente.

Es tiempo y hora de ser estadistas, que obliga a algo más que ser un simple candidato. La democracia por sí sola no lo arregla todo. ¡Hay que ayudar!. LA DEMOCRACIA SIN AUTORIDAD NO IMPIDE LA GUERRA: AL CONTRARIO. Donde los insultos personales y la descalificación global substituyen a la política, los únicos moderados que quedan son los que realmente saben del peligro y temen la guerra, a la que nadie parece temer: los militares

Benigno Cossío Coll

 

Pórticos románicos gallegos

Las principales obras de la arquitectura sagrada gallega, descontadas joyas anteriores tales como el singular recinto pagano conocido con el nombre de santa Eulalia de Bóveda en Lugo o la iglesia visigótica de santa Comba en Bande, Orense, tienen que ver con el estilo románico y luego, quizás lamentablemente desde el punto de vista estético y esotérico espiritual, con el barroco.

sant port gloria agnus dei 11_optEl caso gallego es muy singular dentro del románico, y destaca por una de las joyas arquitectónicas del Arte europeo como es la iglesia de Compostela, iniciada en tiempos del gran abad benedictino Hugo de Semur, y que se convertiría en el patrón o canon de toda una arquitectura posterior conocida como “de peregrinación”. Extraordinariamente original y revolucionaria en sus orígenes, pero que provocaría, paradójicamente quizás debido a su misma grandeza, el posterior adocenamiento de la arquitectura sagrada gallega, en cierto modo víctima del propio éxito del majestuoso modelo de  Compostela.

Sin embargo, la gran belleza del templo compostelano, cumbre española del arte que se ha venido llamar románico, no debería oscurecer del todo los méritos de otras sedes catedralicias de singular mérito como Orense o Tuy, y muy especialmente el de otra parte de nuestro patrimonio arquitectónico y artístico, quizás modesto en lo material, pero casi siempre grande por su sabiduría sagrada, situado a veces en enclaves mágicos, de singular fuerza telúrica, lejanos de los más importantes centros de población actuales, y por tanto menos famosos. Son templos románicos más modestos, para los que no se suelen disponer habitualmente suficientes recursos de conservación y que debemos evitar que se deterioren hasta la ruina. De modo que las siguientes notas quieren ser una invitación al amigo lector para que busque todos estos hermosos tesoros por Galicia y los haga suyos en el conocimiento y el corazón.

Así, por lo que se refiere a los Pórticos, el de la Gloria compostelano ejerció una gran influencia a través de todo el occidente de España. En el de Orense, llamado El Paraíso, de mediados del XIII, la copia es casi noya P1030516_opt (1)literal, en san Martín de Noya, ya en 1434, sigue observándose su notable influencia.  Sin embargo el de Tuy representa una transición del arquetipo compostelano al gótico con una doble imagen en su tímpano: de la adoración de los pastores y de los Reyes magos.

El arte románico gallego manifiesta múltiples significados e ilustra la evolución de la propia conciencia de sí del Cristianismo en Occidente, puesto al servicio de la satisfacción de diversas necesidades espirituales, políticas, económicas.

La peculiar ordenación política de su territorio en la democrática Castilla originaria, esa “tierra de hombres libres” como la calificaría Sánchez Albornoz, (con un aparato estatal menos potente o incluso en precario, fueros de libre albedrío, etcétera) no favorece la uniformidad de sus manifestaciones arquitectónicas. Pero en León y Galicia, asociada a la casa de Borgoña, la reforma monástica de Cluny, y los criterios esotéricos trasmitidos por los masones operativos, que introducen un cripto lenguaje simbólico ligado a la antigua Gnosis recuperada en Siria y Palestina por las Órdenes del Temple u Hospitalarios o de san Juan, la antigua monarquía leonesa instituye un marco global, de desarrollo de poder que no descuida ninguna de sus vertientes y del que la organización de la peregrinación a Santiago constituye uno de sus instrumentos más importantes. Y a ella se asocia un canon artístico relativamente homogéneo.

Claro que el propio origen del oportuno hallazgo o invención del sepulcro del apóstol estuvo ligado a un planteamiento político de refuerzo de la moral de una agobiada Cristiandad ante las incursiones agarenas. Frente a la yihad islámica patrocinada por el poderoso califato de Córdoba, el orbe cristiano ha de defenderse con armas parecidas. Así, Santiago y San Millán, como sus antecesores paganos los dioscuros Cástor y Pólux, que ayudaron montados en sendos caballos blancos a sus fieles romanos en la batalla de “Rhegilla”, aparecían milagrosa y oportunamente cuando su concurso era necesario para colaborar con la Cristiandad en su defensa contra la guerra santa del Islam. Compostela se convierte en un polo de esa defensa. El valle cántabro del Liébana con la preciosa tradición iconográfica de los Beatos y del Apocalipsis es otro gran polo.

Y precisamente el Apocalipsis, que significa revelación en griego, un libro gnóstico de carácter viosionario y heterodoxo se convierte también el pretexto para el lenguaje críptico esotérico de la joya por excelencia de la arquitectura románica gallega: el Pórtico del maestro Mateo que nos revela realidades espirituales en el tímpano del Pórtico, entre los veinticuatro ancianos de la archivolta. Conspiradores de la música de las esferas con sus raros matraces rodean al Cinco manifestado. La Alquimia que transforma los amenazadores monstruos de la basa del parteluz en la revelación del Espíritu gobernando la Materia.

Pero si el Islam tenía su centro sagrado de peregrinación, la Meca con su piedra cúbica, convenía buscar otro lugar de peregrinación en tierras relativamente más seguras, simbólicamente en relación con la puesta sol ov 011_optgnosis y las antiguas religiones mistéricas solares, iniciadas en Egipto, en el lugar donde el sol se pierde en el horizonte cada tarde, al otro lado del Nilo, en el valle de los muertos, o en el finisterre de la civilización. Para Benito Vicetto la imagen del sol hundiéndose en el horizonte del mar tal como podría verse por ejemplo desde el ara solis junto a Finisterre constituye una de las primeras versiones del grial. Un lugar mágico donde se podía ver como el sol se ponía y al introducirse en la mar parecía como una especie de grial. La heliolatría pagana tan presente en Galicia tuvo mucho que ver con el cristianismo primitivo. Un héroe solar de biografía astronómica, nacido en el solsticio de invierno y crucificado con el cruce de la eclíptica con el ecuador celeste, después del punto vernal. También influyó en la invención del sepulcro de Santiago y de su famoso camino medieval hacia el oeste, hasta la “muerte” del Sol. Un Oeste o Poniente simbolizado, dentro de la jerarquización del espacio arquitectónico sagrado, por las llamadas Puertas del Perdón, situadas en el lado opuesto al nacimiento del logos solar donde se sitúa el altar mayor, y donde este arte de peregrinación se esmera con uno de sus elementos diferenciadores: sus hermosos pórticos.

El desarrollo del arte románico gallego además del apoyo real tiene un gran componente político cosmopolita ligado a la influencia borgoñona y al papel organizador de la peregrinación de Cluny y los obispos de origen francés a ella ligados como el famoso Bernardo o Gelmírez. Si el aspecto político es indudable, también se dota de un  programa estético y educativo basado en la imagen y en la iconología. Programa que no siempre es ortodoxo, pues muestra un lenguaje con su peculiar sintaxis geométrica, su pragmática en relación con los intereses más o menos declarados o declarables de los que lo emplean y con una semántica de varios sentidos o equívoca que el observador puede interpretar de acuerdo con su propia experiencia, en ocasiones de visiones tomadas del Inconsciente. Se desarrolla así, en efecto, todo un lenguaje visual en piedra, especialmente en los diferentes pórticos de las iglesias del arte de peregrinación. Era una época especialmente tumultuosa pero con una evidente voluntad de ser manifestada en el arte.

Sus precedentes se encuentran en el primer san Isidoro de León consagrado en 1063, cuyo pórtico se conserva y muestra una forma ya diferente de entender el arte sagrado, no sólo en lo litúrgico con la supresión por esta dominación francesa del rito hispánico o mozárabe, sino también en lo arquitectónico y en lo escultórico. Aparece ya en uno de los capiteles el motivo de claras resonancias iniciáticas de la resurrección de Lázaro, como luego a lo largo de las décadas sucesivas se muestran en los templos románicos extrañas tumbas abiertas, ritualísticas, orientadas al nacimiento del sol. Como el peregrino en su búsqueda ingresa en el cuerpo místico de Cristo desde poniente, desde el ocaso hasta el alba.

sta m cambre poniente_optEl pórtico, y especialmente el de Poniente posee un importante simbolismo: Representa el umbral de acceso a lo sagrado en el espacio y el tiempo, al que está asociado un rito de paso o iniciación. A él se asocian ciertos Guardianes del umbral tales como leones. Como los que Santiago sedente y con el mallete masónico en la mano domina en el parteluz.

Es una Puerta abierta en el cielo como dice San Juan en el Apocalipsis, o de la caverna, donde nacen los héroes solares. En su tímpano suele aparecer una figura sagrada central: bien el cordero místico con la cruz, es decir el símbolo primitivo del Cristo y del fuego, del cristianismo originario y de las iglesias románicas asociadas a las órdenes iniciáticas o bien el Cristo Pantocrator, Señor del universo de las de peregrinación.

En este caso sobre la almendra o mandorla, semejante a los mandalas orientales aparece el cinco del espíritu en el centro del cuaternario formado con Tetramorfos, tiera, agua, aire, fuego, en forma de evangelistas o de querubines del carro de la merkabá según las visiones de Ezequiel y de san Juan, rodeado en la arquivolta de 24 ancianos o de 12 apóstoles (signos zodiacales), o coros angélicos. Cristo es el eje del mundo, el Verbo representativo de la actividad celeste en el mundo, alrededor del que éste gira.

Otra variante esotérica de ese mismo cinco son las rosacruces como las de los tímpanos en santo Tomé de Serantes o san Pedro de Dozón.

eume s j cav poniente_optLa representación solsticial, los dos Juanes, símbolos de las dos puertas solares de la eclíptica suele aparecer también en los pórticos.

Es muy importante desde el punto de vista de la evolución del pensamiento religioso la figura, propia del Cristianismo originario, del cordero en la cruz, sustituida mucho más tarde por el hombre.  A veces también se sustituye por criptogramas como el crismón y la cruz patada, también símbolos del fuego. Así en Santiago en La Coruña, san Juan de Caaveiro, san Miguel de Eiré, santa María de Cambre. La cruz paté se muestra en la de portada románica del XII  de Samos en el ángulo NE del claustro de las Nereidas.

iglesia Sant l c  libro cerrado_opt (1)En efecto, en la ciudad vieja de La Coruña se encuentra la antigua iglesia de Santiago, interesante ejemplar de la arquitectura típica gallega de origen románico modificada luego en gótico. Tiene tres ábsides semicirculares con columnas y canecillos en el Oriente. En el Norte destaca el tímpano con el agnus dei y la cruz patriarcal, característicos del sanjuanismo y de la antigua Tradición solar.

En Poniente posee una puerta románica al modo compostelano y de arcos apuntados. En las jambas de la puerta existen dos figuras. Una tiene un libro cerrado sobre su cabeza, hace el signo de fe con una mano y con la otra mantiene el bastón cetro de Santiago. Pero, la figura de la jamba opuesta llama la atención con el índice sobre un naipe, el cinco de oros que sostiene y muestra enigmático al visitante. El libro cerrado puede asociarse a la tradición del maestro Mateo y su versión del Apocalipsis genialmente interpretada en el Pórtico de la Gloria, a la que ya hemos hecho referencia. Mas el libro está cerrado y sus sellos, trasunto de los chacras o centros psíquicos humanos ¿también lo están?

En la iconología tradicional el cinco de oros suele asociarse al cuatro de copas. Que representan el cinco espiritual y los cuatro elementos materiales o lo pasional. La realización espiritual del hombre sublima las pasiones cambiando un naipe por ig sant 5 oros_optotro.  A veces el libro cerrado, la palabra perdida, se asocia al grial, una sabiduría inalcanzable. Pero es una copa y no cuatro: ¿habría un cuatro de copas en la iglesia primitiva?

Para Fulcanelli, en alquimia, la obra se expresa de modo simbólico por un libro abierto o cerrado según que la materia prima haya sido trabajada o solo extraída.

El cinco de oros también significa una invitación a la aventura espiritual, a cruzar el umbral de lo sagrado. Suma del primer número par y del primer impar y medio de los primeros nueve, según los pitagóricos es signo de unión del centro, de la armonía. De la unión o bodas alquímicas entre lo celeste y lo terrestre.

No se trata sólo de arqueología. De cosa de eruditos sin cosa mejor que hacer para entretenerse. Sea cual sea su ideología religiosa, no estaría de más que el español de hoy tratara de sacudirse el embrutecimiento programado al que está siendo sometido y tratase de aprender este lenguaje simbólico tradicional que le permitiría conocerse mejor a sí mismo y entender con mayor lucidez la vida.

NOTA: Una primera versión reducida de este texto apareció en la revista Culturas, agosto de 2004

 

 

¡Vive la France!

libertadHoy, 14 de julio, es la fiesta nacional francesa que conmemora uno de los grandes acontecimientos políticos históricos de todos los tiempos. Al fin se arrumbaba la pertinaz y siniestra alianza entre el Trono y el Altar que avasallaba Europa dando paso a la esperanza republicana y a una educación laica, libre de supersticiones obligatorias.

Hoy, en que la principal amenaza a la Libertad, la Justicia y la Democracia proviene de otra causa el gran capital financiero globalizado y que la bota financiera pangermanista desarrolla otra forma renovada de vasallaje europeo, conviene recordar este evento. Y muy en especial desde el devastado Reino de España, cuya corrupción, incultura, felonía y falta de patriotismo de su clase dirigente, formada en la supersticiosa teocracia mohatrera del vivan as caenas, padecemos todos los españoles. Y ponen en peligro la propia continuidad histórica de nuestra nación.

Hoy invito otra vez al amigo lector a escuchar la Marsellesa según fue cantada en el café Rick de Casablanca. Tiene mucha más actualidad de la que parece.

 

 

Sarao de mandarines

                                                                           A la memoria de Miguel Ángel Blanco

La visión de la actividad del principal partido de la derecha produce perplejidad incluso entre los ciudadanos que debieran estar ya curados de espanto por su mayor conocimiento de la Historia de España y su mejor comprender lo que en verdad acostumbran a dar de sí las sucesivas Restauraciones borbónicas. No solo por el hasta ahora fracaso gubernamental para hacer frente a los graves problemas de la sociedad española, que demuestra su improvisación y falta de planes reales, sino por la humillante falta de protesta interna por traicionar las promesas electorales y el programa del partido. Aunque sólo fuese por evitar el suicidio colectivo. Pero también, y esto resulta más difícilmente explicable, la traición a la propia nación española incluso en cuestiones políticas o simbólicas que apenas tienen que ver con el presupuesto, el déficit o la deuda, pero cuya defensa debiera producirse en todo caso.

pp-nuevo-logoDe modo que había cierta curiosidad por ver qué daría de sí el nuevo oportunista sarao inventado para suplir al temido preceptivo congreso.

Pese a todo, hay que reconocer que se han hecho grandes esfuerzos para desarrollar reformas de profundo calado. Así tal, cabe citar la de tunear el conocido logo. Una de las cualidades del “nuevo” emblema del partido es el círculo, que recuerda aquel en el que se encierran los nigromantes o magos negros para autoprotegerse cuando se disponen a convocar fuerzas infernales, como las de los pertinaces votantes, que por mucho regate o maña de trileros que se arbitre, el caso es que al final las urnas las carga el diablo. El populacho vota y luego lo mismo va y desoye a la propaganda oficial, pasa lo que pasa y se rebela contra los poderes fácticos o las fuerzas vivas visibles como en la malvada Grecia. Otra característica novedosa es la silueta asaz desdibujada de la vieja gaviota emblema de la bandería. Aunque la verdad es que hay que reconocer que ya todo está desdibujado ahora con el actual mandarinato menos la figura señera, ejemplar, imponente, audaz, del Gran Mandarín. Del inmutable prócer que vela por nuestra felicidad sin descanso ni pensar en su propio beneficio y sin abundoso ni merecido sobre que llevarse al bolsillo. Cierto que lo de la gaviota tiene sus inconvenientes. El tótem representante del ánima gaviota-argentea-pp-OVAL-grupal del PP es la gaviota que creo procedía del antiguo partido liberal de Enrique Larroque. Otrora pensábamos que sería un homenaje al famoso Juan Salvador del cuento, un pájaro que cada vez quería volar más alto. Pero, no. La gaviota es un bicho acomplejado por su propia incoherencia. Cobarde, sucio, abundante como las plagas, una especie de rata alada según sus detractores. Un antipático bicho al que le gustaría ser una valiente rapaz del mar. Pero, ironías de la naturaleza, la gaviota carece de garras, es palmípeda. Sólo puede comer carroña o lo que pueda pillar al descuido. A veces ataca a víctimas indefensas. Cuentan los marinos, no sin horror, que le gusta picar los ojos de los náufragos exhaustos o de los ya ahogados.

Pero la singular función va a comenzar.  Y para contarla hoy tenemos un cronista de auténtico lujo. Nada más y nada menos que el eximio maestro Espinosa, gran experto en mandarines dinásticos, así como en sus escuelas. A continuación les ofrecemos en exclusiva una trascripción a vuela pluma de las principales notas manuscritas de su apresurada crónica:

Palacio de los compromisos, cuarto milenio triunfal.

Palacio sarao_optAbrieron la puerta y entramos en rebaño. Me pasmó la extensión del recinto capaz de albergar a todos los bribones del reino. Tantos que apenas pude disponer mis posaderas en un altillo a donde llegaban algunas frases del Jefe de mandarines que reproduzco a continuación tal como las entendí o creí entenderlas. Había cierta expectación por ver qué decía el Cara Pocha en cuyo alto honor y provecho se había organizado el sarao. Mientras, con gran algarabía y dimes y diretes, el rebaño enardecido ya había celebrado la buena nueva de la modernización del logo o emblema y trataba de hacerse sitio para escuchar las últimas ocurrencias del Jefe de… ¿dijo Bárcenas?

Pero antes, nobleza obliga, lo primero es reconocer en Justicia que la entrada triunfal del Gran Timonel resultó majestuosa.

Una procesión de becarios meritorios turiferarios precedía a los mandarines arreados conduciendo en andas a Su Impasible Tolerancia, Gran Padre, Intérprete de los Hechos, Comparecencia Dialéctica y Contradicción Resuelta. Subido en andas a la poltrona tribunicia el sabio prócer, que no nos merecemos, consiente en dignarse a hablar a la multitud:

mand Imperio Chino“Quien se encumbra me conoce.

Dos fuentes de sabiduría hay. El instinto natural y el juicio sobre lo conveniente. Este último se llama premeditación.  La premeditación no inventó los dioses ni tampoco la democracia pero sí el empeño de hablar en su nombre. El mandarín dinástico Gran Timonel da y quita dioses, condena o perdona, reparte saberes y sobres.

Interpretar es acomodar el hecho a la doctrina. La premeditación usa cuatro diccionarios. El primero para hablar con la divinidad. Es un diccionario falso. El segundo para hablar con el pueblo, diccionario falso. El tercero para hablar con la historia, también es falso como los otros. El cuarto diccionario de la premeditación es para hablar consigo misma. Es un diccionario cerrado. Es costumbre esperar un quinto diccionario verdadero y abierto pero nunca vendrá mientras dure nuestra feliz gobernación.

La premeditación construye la verdad gubernamental o conveniencia de cada momento mediante la conjunción de nimias e inadvertidas falsedades. Así dice el Mandarín mañoso: descompuse nuestra verdad en sus elementos y la vi formada por infinitas mentiras.

La premeditación ha de contar con la presencia de los mediocres, sustancias irremediables. El Estado también es irremediable: sabed convertirlo en cosa vuestra.

Marginado de la actualidad, el rebelde representa lo irreal. La gobernación crea el suceso y lo ofrece a la aquiescencia del pueblo. Esto se denomina Historia política.

Se llama corrupción al proceso que transforma lo modélico en terreno. El embozo de la corrupción se llama retórica. La corrupción es irremediable. La corrupción doma. Rehusad el extremismo de los puros y aplaudid la moderación de los corruptos.

La doctrina posee tres momentos: el fundador, el corruptor y el jurista.

La gobernación es corrupción. Se gobierna porque una casta improvisa y mantiene la decisión. La gobernación no puede perdurar sin intereses. Confesarlo sería reconocer el dominio de los bandidos. De ahí la necesidad de las teorías políticas.

La corrupción desdobla, multiplica, genera secuaces y mana entusiastas, rellenando con el bodrio el hueco de las palabras. Quienes acusan al mando de corrupción arguyen contra su definición, pues el mando se practica corrompiendo ideas y hombres. La corrupción agrupa, el corruptor puede imperar indefinidamente sobre el rebaño corrompido. El necio murmura: esto se halla corrupto, pronto caerá. El sabio le replica: esto va corrompiéndose durará milenios. Aprended a corromper y poseeréis estos católicos reinos. Cuando se restablece la corrupción se restaura el orden divino permanente.

La corrupción es monopolio de mandarines y de sus lacayos, los enmucetados, los filósofos alabanciosos, los becarios, los alcaldes, los legos y los negociosos, símbolo de la trasgresión, la prevaricación y la avaricia.

La más alta corrupción consiste en pudrir el entendimiento. La memez aislada y abandonada, no genera sino sandeces, pero enmucetada y condecorada produce colaboracionistas.

La descarada corrupción se llama Feliz Gobernación. He dicho”.     

El gentío puesto en pie o de rodillas aplaude enardecido. El mandarín de la Gobernación, encargado del Mandarinorden, se afloja el cilicio de oro y brillantes, dádiva de la Obra, para poder jalear mejor la intervención del Prócer imperturbable. Con santa devoción besa el escapulario con la efigie del Gran Líder insustituible.

Sin embargo, pese al triunfalismo oficial proclamado por el Gran Timonel y sus bufones, bufonas y saltimbanquis, otros no terminan de ver claro qué hay de lo suyo. Y es que la preocupación por el propio medro aumenta en épocas de vacas flacas y presupuestos menguantes. De modo que algunos becarios, atascados en el escalafón, o mandarines marginados o en desgracia, murmuraban hasta que fueron acallados por los hombres de estaca enviados por los soplones.

Cumplido el rito, el rebaño se dispersa entusiasmado hasta la siguiente convocatoria que se celebrará cuando al Supremo Mandarín convenga. Y a otra cosa, mariposa.

(M. E.)

Notas

Por la transcripción del texto: Redacción.

Miguel Espinosa es uno de los más grandes escritores españoles del siglo XX, lamentablemente no tan bien conocido como merece. El discurso del Mandarín Cara Pocha aquí reproducido está formado con fragmentos de su obra maestra Escuela de Mandarines.

 

 

Del spleen a la saudade

Rosalía y Baudelaire, poetas malditos

No sé si algún autor ha dedicado tiempo a comparar peripecias personales y sentimientos expresados en sus obras por dos grandes poetas decimonónicos que mantuvieron una desasosegada, casi desesperada actitud hacia la vida. Muy diferentes en tantos conceptos empezando por su sexo y el ambiente vital. La abierta cosmopolita ciudad luz en un caso, una pequeña población de mentalidad cerrada, clerical y algo aldeana, “cementerio de vivos” como la calificaba nuestra poeta, en el otro. Crítico de arte sagaz, uno, semejante en esta cualidad más bien a la universalista Pardo Bazán que a la autárquica poeta compostelana que se solía limitar a criticarse a sí misma y a los necios galleguistas bien pensantes de su época que la atacaban a veces con extremo sectarismo y ferocidad.  Carlos Baudelaire además de brillante crítico se hermanó con un alma que consideraba gemela, la de Edgar Alan Poe, del que fuera fervoroso traductor al francés. A Rosalía también le gustaba el autor norteamericano: “He leído ayer un cuento de Poe, precioso, aunque sencillo. Otro que he leído de él, de un género opuesto se parece al modo de escribir de Larra.”

 

Rosalía accedió tras la muerte de Aguirre y su boda con Murguía al relativo buen pasar de una vida de pequeña burguesía de provincias de modo que estaba lejos de practicar la “voluptuosidad del ayuno” como su paisano el genial Valle Inclán. Sin embargo, Baudelaire pasó muchas privaciones: “Por lo demás estoy tan acostumbrado a los sufrimientos físicos, sé arreglar tan bien dos camisas bajo un pantalón y un gabán destrozados que atraviesa el viento; sé adaptar con tanta destreza suelas de paja y aun de papel en los zapatos agujereados, que casi no siento más que los dolores morales

Pero si hay notables diferencias entre ambos también existen ciertas similitudes. Una infancia no muy feliz condicionada por graves circunstancias familiares: Ser hija de un sacerdote que no asumió su paternidad en un caso, la muerte del padre culto, amoroso y sensible junto al pronto segundo casamiento de su madre, en el otro. Opuestas, pues,  relaciones con el padre. Desarraigos emocionales y familiares, crisis espirituales. Silencio de Dios. La huida y el refugio.

La obra de ambos artistas es sobre todo poética aunque no falte la prosa de mérito. En el caso de la gallega cuentos largos: El caballero de las botas azules o La hija del mar.

Carlos se estrenó como escritor exponiendo sus anhelos con un sugestivo cuento de luminosas reminiscencias clásicas, El joven hechicero, donde la amargura posterior de su vida no impide una narración esperanzada sobre el poder del amor, en cuya búsqueda inicia un viaje incierto:

“La noche estaba gloriosamente bella, el trirreme, alejándose cada vez más del Pireo, dejaba tras de sí un largo rastro de luz, como un arado que surcara plata fundida. Los dos amigos permanecían en la popa, contemplaban el cielo, las tranquilas aguas y las nobles cimas del Ática y veían todas las cosas huir a su alrededor y detrás de ellos, como si viajaran en una nube y flotaran el seno del aire. Las luces y el ruido del puerto se desvanecieron gradualmente y se alzó la luna. Iluminado por su claridad el Partenón se irguió sobre la colina, pálido, solemne y solitario, como un majestuoso espíritu alerta que velara sobre todo el país”.     

La serenidad del antiguo templo y mansión de la preciosa diosa de la sabiduría se aleja también el horizonte vital de nuestro poeta, cuyo periplo, a diferencia del final feliz de su bella narración, acaba en naufragio.

Sin olvidar otra de sus narraciones famosas, La Fanfarlo, considerada casi autobiográfica en algunos aspectos. El sensible feminista Baudelaire pone en boca de madame Cosmelly un lamento de la condición femenina: “Una y otra son igualmente ignorantes. A esas míseras víctimas que se llaman niñas casaderas les falta una vergonzosa educación, quiero decir, el conocimiento de los vicios de un hombre.  Yo querría que cada una de esas pobres niñas, antes de someterse al lazo conyugal, pudiera oír en un lugar secreto y sin vista, a dos hombres conversando entre ellos de cosas de la vida y, sobre todo, de mujeres. Después de esta primera y temible prueba podrían entregarse con menos peligro a las terribles contingencias del matrimonio, conociendo el lado fuerte y flaco de sus futuros tiranos”. 

Curiosa la comparación entre la visión de la mujer de ambos poetas. Rosalía también nos expone su propia visión desolada: “¡Oh mujer! ¿Por qué siendo tan pura vienen a proyectarse sobre los blancos rayos que despide tu frente las impías sombras de los vicios de la Tierra?…todo lo que viene a formarse de sombrío y macilento en tu mirada…y a borrar las imágenes de la virtud en tu pensamiento, todo te lo transmiten ellos, todo… y sin embargo, te desprecian”.

El amor es considerado como una debilidad: “Los remordimientos son la herencia de las mujeres débiles. Ellos corroen su existencia con el recuerdo de unos placeres que hoy compraron a costa de su felicidad y que mañana pesarán sobre su alma como plomo candente. …¡Y todo esto por una debilidad!”

Pero, ¿Rosalía se refiere aquí a la peripecia amorosa de su madre o acaso a sus propias relaciones con Aguirre?

Y vuelve sobre el tema de la discriminación femenina en El domingo de ramos glosando de modo crítico cierta costumbre popular gallega de portar ramos de palmas las doncellas, cosa tabú entre las que ya no lo son cualquiera que fuese su estado civil. Una curiosa fenología primaveral que vendría a identificar a la mujer más con la Naturaleza que con la Cultura. Este texto daría lugar a un incidente con los galleguistas que le haría renegar de escribir nunca más en gallego: “ni por tres, ni por seis, ni por nueve mil reales volveré a escribir nada en nuestro dialecto

En su carta a Eduarda, bajo el seudónimo de Nicanora, pide a su fingida amiga y confidente que se aleje de la fatal tentación de la escritura: “Puedo asegurarte, amiga mía, que si el matrimonio es casi para nosotras una necesidad impuesta por la sociedad y la misma Naturaleza, las musas son un escollo y nada más. Y, por otra parte, ¿merecen ellas que uno las ame? ¿No se han hecho acaso tan ramplonas y plebeyas que acuden al primero que las invoca, siquiera sea la cabeza más vacía?”

Lo que no estorba que en la introducción a su ya citada El caballero de las botas azules invocara la ayuda de una musa quien le revela que su primer origen fue el acaso.

 

Baudelaire es famoso por su spleen mientras Rosalía por la saudade. El spleen es palabra que proviene del griego, el bazo, centro del humor de la melancolía en la vieja medicina.

Baudelaire lo asocia al tedio en su poema homónimo, el primero con número LXXIX  de los tres consecutivos de Las Flores del mal :  “Yo tengo más recuerdos que si hubiera mil años…/el tedio, fruto de la sombría incuriosidad/ Toma las proporciones de la inmortalidad…”

Saudade significa soledad para Piñeiro. De algún modo son formas de melancolía, pero acaso la diferencia, sutil, entre una y otra sea la acción o la pasividad.

Saudade tiene que ver con recuerdos, nostalgia, con un cierto instinto de muerte y de retorno o reintegración con la tierra. Novoa Santos lo asocia a la especial vinculación del gallego con el terruño. El tópico Castelao lo identifica como un sentimiento poco definible, una reminiscencia celta. Hay que aclarar que el celtismo suele valer tanto para un roto que para un descosido y resultar el equivalente galleguista del racismo decimonónico romántico de  los Arana o Prat de la Riba.  En mi forma de ver se relacionaría con un cierto sentimiento de hilozoísmo procedente de la época precristiana, no muy lejana de la actitud ya criticada por San Martín Dumiense durante la etapa sueva.

También ese instinto de muerte existe en Baudelaire: ¡Oh muerte, capitán, es tiempo ya, levemos!

Ambos poetas son víctimas que sufrieron.  No fueron bien comprendidos durante su vida.

Rosalía nos confiesa que tiene un mal que no tiene cura: “O meu mal y o meu sufrir e o meu corazón…”

Carlos, impotente, que “la necedad, el yerro, el pecado, la carroña ocupan nuestras almas, trabajan nuestros cuerpos…¡el Diablo es quien maneja los hilos que nos mueven,/  a las cosas inmundas encontramos encantos…”  o “El buen sentido nos dice que las cosas de la tierra sólo existen apenas y que la verdadera realidad no reside más que en los sueños”

Además de incomprensión, ambos padecieron alguna suerte de acoso o mobbing como se dice ahora. Quizás no supieron defenderse bien de los depredadores psicológicos y sociales, los que hoy se suelen llamar psicópatas organizacionales.

Quizás porque el mundo real del poeta es el destierro del paraíso, de la palabra perdida. De ese mundo, al cabo incomunicable, que se anhela y busca en la paradoja del lenguaje:  “Porque el más grande honor para un poeta se cifra en realizar justamente lo que se ha proyectado hacer”.

Quizás sentían el arte como refugio, como medio de búsqueda espiritual de un mundo metafísico intuido entre las brumas y nieblas naturales de Galicia o entre el humo artificial del opio. O porque “el trabajo inútil genera melancolía” según ya nos avisaba Aristóteles, pero es posible sublimar esa melancolía, ese spleen, esa saudade, en oro metafísico modelado por orfebres alquimistas de la palabra.

Baudelaire hacía suyo propio este pensamiento de Los Paraísos artificiales: “No comprendo por qué el hombre racional y espiritual se sirve de medios artificiales para llegar a la beatitud poética, puesto que el entusiasmo y la voluntad bastan para elevarlo a una existencia supernatural. Los grandes poetas, los filósofos, los profetas, son seres que, por el puro y libre ejercicio de la voluntad, consiguen llegar a un estado en el que son a la vez causa y efecto, sujeto y objeto, hipnotizador y sonámbulo”.

En la experiencia de lo numinoso, de lo sagrado existe un lugar para la música y el silencio místico que recuerda la música callada y la soledad sonora del poeta carmelita. “Y aún más que los acentos del órgano y la música sagrada, conmovióme aquel silencio místico que llena el espacio de indefinidas notas, tan sólo perceptibles al conturbado espíritu”.

Unas campanas que evocan la comunión con el terruño compostelano y la campiña próxima como una bendición sonora: Yo las amo, yo las oígo… o el famoso leit motiv wagneriano de las campanas del Santo Graal, del mundo metafísico glosado por Baudelaire en su certera y meritísima critica musical de Wagner.

El localismo de la gaita gallega popular frente a la revolución estética de la gran ópera del arte universal, de coincidencia de varias artes, el arte por excelencia.

Se ha casi olvidado hoy que los pioneros del renacimiento de la filosofía de la voluntad meditaban en la España medieval. Ligados a la cábala y al neoplatonismo de la escuela de Alejandría. A La Fuente de la Vida como Ibn Gabirol. Pulsan una nota en el diapasón cósmico tan poderosa que hace vibrar a otras almas. Un anhelo del paraíso. Un conmoverse, un ir hacia donde la estrella le llama. Un establecer puentes de oro purísimo con el Paraíso gracias al Verbo, al Principio. Del Amor a la Conciencia, de la conciencia al retorno. “Libre es mi corazón, libre mi alma y libre mi pensamiento que se alza hasta el cielo  y desciende hasta la tierra, soberbio como Luzbel y dulce como una esperanza”.

El gran Cervantes también nos lo revela con toda su sublime maestría: “La Poesía es hecha de una alquimia de tal virtud que quien sabe tratarla la volverá en oro purísimo de inestimable precio.…no ha de ser vendible de ninguna manera, no se ha de dejar tratar de los truhanes, ni del ignorante vulgo, incapaz de conocer ni estimar los tesoros que en ella se encierran. Y no penséis, señor, que yo llamo aquí vulgo solamente a la gente plebeya y humilde; que todo aquel que no sabe, aunque sea señor y príncipe, puede y debe entrar en el número de vulgo, y así, el que con los requisitos que he dicho tratare a la Poesía, será famoso y estimado su nombre en todas las naciones políticas del mundo”.

Baudelaire era un hombre muy culto, gran conocedor de los clásicos. Rosalía carecía apenas de estudios o formación académica. A ninguno de los dos los calificaría el maestro Cervantes como vulgo. Al contrario, ambos poetas ven estimado su nombre a título póstumo.

Pero hubo que pagar un gran precio. Ambos asumieron o se resignaron a alguna suerte de malditismo. Una forma de anomia, de desarraigo íntimo, de profundo desconsuelo. Dice el poeta: “Nosotros podemos mirar a la muerte cara a cara; pero si supiéramos, como alguno de nosotros lo sabemos hoy, lo que es la vida humana, ¿quién (suponiendo que se lo advirtieran) podría sin temblar mirar cara a cara la hora del nacimiento?

Y en Negra sombra ese malditismo está asociado a la saudade: “Cando penso que te fuches/ negra sombra que m’ asombras…en todo estás e ti es todo/ para min y en min mesma moras, / nin m’ abandonarás nunca/ sombra que sempre m’ asombras”.

Acaso porque la concepción del hilozoísmo es diferente: en Rosalía no con el sentido iniciático de evolución de las criaturas hacía la concientización del Todo como expresa Antero de Quental en Redención, sino como testigos de los anhelos íntimos, de los sueños, “dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes ni los pájaros…”.  O “en  pensamos si no será verdad que las plantas, como los hombres, pueden ser presas de mortales nostalgias…”

Baudelaire se identifica con el albatros, una criatura tan torpe en tierra cuan ágil en el vuelo hacia las alturas. El anhelo de evolución espiritual se expresa con forma de grito casi desesperado en Las Letanías de Satán o en Castigo del orgullo o en De Profundis clamavi.

Pero sus propias señas de pertenencia a una comunidad política son diferentes. Como también lo son los estados e instituciones en ambas naciones vecinas. Baudelaire se sintió francés pese a su exilio voluntario en Bélgica.

Pobre Galicia non debes chamarte nunca española qu’ España de ti s’ olvida…” Aunque luego corregido en su madurez, errando la puntería y la diana Rosalía descarga un resentimiento irracional y sectario contra “Castilla”, injusto en lo histórico y también en lo personal cuando es así que el Madrid cultural la recibió y acogió con cordialidad. También confunde, aunque cierto que no es la única, el accidentado y ameno paisaje natural de la genuina Castilla real que no es el monótono de las estepas leonesas. Y como las almejas de su tierra se cierra dentro de su concha para regodearse en su saudade.

Rosalía, a tola, elevada al santoral galleguista, hoy es considerada una autora importante de la Literatura española de su época, que supera con creces la notoria mediocridad del parnasillo galleguista oficial. Don Emilio Castelar lo reconoce así en su famoso prólogo a la edición de Follas novas: “Rosalía, por sus libros de versos gallegos, es un astro de primera magnitud en los vastos horizontes del arte español”.

Aunque Rosalía al final renegó con contundencia del sectarismo nacionalista de la época sin embargo su tumba está recogida en el Panteón de gallegos ilustres. Acaso se pretenda guardar su fantasma bajo una pesada losa no salga a denunciar también la impostura de la mediocre cultura oficialista gallega actual. La renovada Galicia caciquil que una vez muerta y enterrada ha enmucetado su obra en un intento de desnaturalizar sus contenidos y neutralizar su potencial subversivo.

La suerte de Baudelaire también resulta paradójica. Cuenta su biógrafa y traductora al español Nydia Lamarque que con ocasión de la primera visita a su tumba en el cementerio parisino de Montparnasse se quedó escandalizada porque uno de los más grandes poetas de Francia tuviera una tumba casi clandestina sin nombre ni cruz y sus restos descansasen en el panteón de su por él tan poco querido padrastro. Protestó indignada ante el guarda que la acompañaba hasta el semi perdido lugar, quien con toda serenidad le contestó: “No importa, todo el mundo lo ama”.

 

 

Lo que queda de otro cuatro de julio

En el mundo anglosajón ilustrado se ha planteado muchas veces la pregunta de si la Fundación de Estados Unidos fue de algún modo inspirada por la obra de sir Francis Bacon La nueva Atlántida. Bacon fue un importante aristócrata inglés emparentado con la Casa real. Filósofo del método inductivo, escritor tanto de obra ortónima como heterónima, algunos autores serios especulan incluso con su autoría de ciertas obras de Shakespeare. También fue la cabeza de la Orden Rosacruz de su tiempo en Inglaterra y tenía un profundo conocimiento de la Tradición esotérica universal.

j r torres ojosLa gran mayoría de los fundadores de EEUU participaban, en una u otra organización, de dicha Tradición. Franklin también era rosacruz así como masón. Washington, Adams, Jefferson, Lafayette, por citar los más conocidos, la mayoría de los fundadores pertenecían a la Masonería. Sea como fuere, la idea del EEUU original era la de crear una nueva nación, lejos de las miserias y privilegios de casta europeos, concebida en libertad y capaz de hacer valer el principio de que todos los hombres son iguales al nacer.

Pero una cosa son los principios y otra muy diferente sino a veces opuesta son los finales. De un modo más claro y patente tras la conspiración que dio lugar al dramático magnicidio de Kennedy, hito de un antes y un después en la Historia de los EEUU. ¿Qué ha pasado para que durante los últimos tiempos la política exterior de EEUU se haya transformado en un intento de dominación mundial en el que se han olvidado sino conculcado los nobles principios filantrópicos originales?

Aristóteles establecía una tipología básica de sistemas políticos atendiendo a dos variables fundamentales. El fin del ejercicio del Poder y los agentes del mismo. Podría ir dirigido al Bien común o al interés particular o sectario de la clase dominante. Y ser ejercido por uno, varios, o muchos agentes. Así, según el filósofo griego cabría hablar entonces de Monarquía o Tiranía, Aristocracia u Oligarquía y Democracia o Demagogia. En el caso de que la oligarquía o gobierno de los pocos se aglutinara en función del poder económico financiero se calificaría de Plutocracia, y si del poder comercial, Timocracia.

rockefeller davidNos encontraríamos ahora con la constatación de un gran fracaso histórico liberal y democrático. La antigua aristocracia del mérito y dirigida al bien común de los orígenes de la gran nación americana ha sido pervertida hacia una plutocracia que acapara casi toda la riqueza, una escondida oligarquía feroz, sectaria, implacable, que trata de imponerse en el mundo a cualquier costa, incluidos los derechos civiles e instituciones republicanas.  Y que ha puesto a servicio de sus propios intereses y no del pueblo el aparato del Estado americano.

Esta oligarquía insaciable y despiadada parece que estaría intentando superar las barreras constitucionales de EEUU para crear un despótico Nuevo Orden Mundial a su imagen y semejanza y no la de los nobles fundadores.

Pero, ¿Se puede hacer algo?

 

 

 

Exclusiva. Texto de reconocimiento de deuda

Nuestros astutos espías en Bruselas dentro de sus más altos y severos organismos, nos han podido filtrar a riesgo de sus vidas (o al menos una gorda multa de la nueva marianesca Ley Mordaza) los siguientes textos griegos que juzgamos de interés publicar para mejor conocimiento del lector y contribuir a crear una opinión pública algo más ilustrada.

juan v ov partium corporis_optDigo yo, Tsipras, primer ministro griego según la soberana decisión de mi pueblo, que recibí en el Acrópolis de vos, Deutsche Bank dos fanegas de trigo, en nombre de la muy ilustre señora doña Ángela Merkel y por ser verdad os di este firmado de mi nombre, fecha a ocho de julio del año de (poca) gracia de dos mil y quince.

Otro sí digo y afirmo que me comprometo a devolveros hasta doce fanegas, si el hambre no lo impide.

 

Digo yo, Tsipras, primer ministro griego según la soberana decisión de mi pueblo que recibí de vos, Madame Lagarde, vecina ocasional de la ciudad de Paris, doce gallinas, en nombre de la muy ilustre señora banca globalizada y del llamado Fondo Monetario Internacional y de modo tal que devolveré otras dos docenas, y por verdad, os di esta, firmada de mi nombre, a fecha de uno de julio del año de dos mil y quince.

 

 

 

 

Lebensraum financiera

Sin consultarlo previamente con el Fhürer, en octubre de 1940 Mussolini envió un ejército italiano a Grecia. Los ingleses se dispusieron a ayudar a la resistencia griega, de modo que la cosa no pintaba bien para el Duce. Las fuerzas de Hitler idearon la operación Marita para invadir Grecia y asentar el frente en ese área.

nazis en olimpia_optEn abril de 1941 el Leibstandarte Adolf Hitler de las SS agregado al XI Cuerpo Panzer del general Stumme iniciaba el ataque al país heleno al que luego se sumaría la División Reich de las SS trasladada desde Francia que avanzaba con el Cuerpo XLI Panzer del general Reinhardt.

Tras varias escaramuzas bélicas el Leibstandarte derrotó la resistencia heleno británica, obligando a huir a los ingleses y a parte del restante ejército griego desde Salónica.  Otra parte fue capturada por Dietrich que fue recibido por los atemorizados prisioneros a los gritos no muy coherentes de ¡Heil Hitler! y ¡Heil Germania!

Fuerzas de las SS invadieron el resto de Grecia e incluso se permitieron celebrar sus tenebrosos rituales profanando recintos sagrados clásicos como el tan simbólico de Olimpia.

Sin embargo, derrotada la Alemania nazi que había provocado tan terrible devastación en toda Europa causando decenas de millones de muertos, en 1953 la deuda alemana contraída como reparaciones por la Segunda Guerra Mundial se redujo un 62,6 % para facilitar así su recuperación económica. Ahora es Merkel, su actual representante, quien se niega a cualquier clase de quita de deuda para tratar de que la devastada Grecia pueda levantar cabeza.

Si “el sol pace estrellas en campos de zafiro”, que diría Góngora, Syriza y la democracia griega no quieren ser devorados y amenazan con estorbar la plácida pitanza del insaciable pangermanismo financiero, que al parecer tiene muchos expectantes cómplices glotones por si les cae algo de las migajas. Nuevas caras para temas viejos, una especie de lebensraum financiera con deuda odiosa incluida en vez de territorial, alcanzada con euros u otros instrumentos financieros puestos al servicio del vasallaje y la dominación como otrora hiciera con sus terribles panzer.

Contra las críticas que reciben de la burocracia de Bruselas o los dirigentes europeos representantes del Poder financiero aún más que de los intereses de sus pueblos, los griegos hacen bien en defender a la desesperada lo poco que les queda de soberanía, “en mi hambre mando yo”, contra la plutocracia internacional y pangermanista votando a quienes o lo que les parezca. Aunque es de temer que en la actual UE dominada por la Fhüresa Merkel desgraciadamente la democracia ya apenas va valiendo nada. La actual UE secuestrada por el pangermanismo renovado parece representar el final de la antigua feliz idea europea de los fundadores. Una traición en toda regla a los pueblos europeos y un posible escalón más en su dominación.

 

 

Repóker de jockers o escalera real

Los continuos sustos por la desestabilización de Europa provocada por el hostigamiento americano a Rusia y las consecuencias de la chapuza del euro pro acción imperial pangermanista actualizada, casi nos hacen pasar de otras sugestivas cuestiones indígenas aparentemente menores.

repoker jockers ovAsí tal la reunión de cinco grandes próceres principales responsables del tinglado político y de la actual debacle de la sociedad española.  Ahí es nada.

Su Católica Majestad Abdicada Juan Carlos I, El Campechano. Y el póker de sus validos vivos y coleando: Mariano el de los sobres, Zapatero el majadero de la alianza de civilizaciones, Aznar el visionario de las armas químicas de Irak o Felipe, el del GAL. Pero, sin embargo, no estaba en la cumbre de la Tabla Redonda el Rey Felipe VI, el Preparao. Ni tampoco la fhüresa Merkel o un oportuno agente de Obama ¿Por qué esta reunión tan insólita?  No iban las parejas oficiales u oficiosas de los susodichos. No era una reunión gastronómica de amigos, ni menos de patriotas o ilustrados jovellanescos Amigos del País, sino de intereses creados entre gentes desahuciadas por la Historia que se odian con toda naturalidad. Parece ser que Mariano y Aznar se pasaron el rato tirándose coces por debajo de la mesa hasta que una mal apuntada o peor dirigida le llegó al regio comensal y les mandó parar.

¿Una puesta en escena del Rinconete y Cortadillo o el Coloquio de los perros cervantinos? ¿Una especie de nostálgico mini club Bilderberg, casero y de marca España (Spain) pero sin los habituales oligarcas de la llamada Competitividad? ¿Se pretendía cambiar impresiones para tratar de mantener el devastador, corrupto y despilfarrador tenderete borbónico?

No conocemos si acaso se ha levantado acta de la reunión, ni que se haya roto nada además de los famosos huevos de Lucio, viejo y leal proveedor de la Casa Real, como los generosos con dinero ajeno caciques autonómicos suministradores de Nóos.

Y, ¿qué dice nuestro pío ministro de la Gobernación? ¿Se aplicará la nueva Ley Mordaza?

Demasiadas incógnitas. El tiempo lo dirá. Pero mientras tanto habrá que llevarse la mano al bolsillo y tener cuidado con la cartera.

Por cierto, para variar, al sarao hemos invitado nosotros. Los súbditos.

 

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